FLUFFTOBER 2022

ENDEHAWKS


Día 8: Caricias en el cabello


Él no se considera un hombre cariñoso, creció en un ambiente donde el afecto rara vez era demostrado y sus padres solían hacerlo en privado. Por eso la primera vez que descubrió a Keigo mirándolo fijamente con sus mejillas sonrojadas se sorprendió, pero su sorpresa fue mayor cuando se dio cuenta que él también lo hacía. Todo había comenzado con una charla casual en un evento que fue obligado a asistir y después de ello hablaban todo el tiempo en el club, por lo que no fue sorpresa que terminaran siendo pareja.

Pero como había aprendido en su infancia, las muestras de afecto se dan en privado, por eso ambos se reunían en la azotea del edificio principal. A Keigo siempre le han gustado las alturas y sentir el aire en su rostro, por lo que era su sitio favorito y se convirtió en el suyo también.

Estaban los dos juntos, disfrutando de su tiempo en pareja, ambos sentados en el suelo pero Keigo estaba recostado en el regazo de Enji.

―Amo las alturas, nos dan libertad ―dijo, rompiendo el silencio en el que estaban mientras extendía los brazos―. Además de que es más fresco acá arriba.

―Pero tú eres sensible al frío ―comentó con un poco de sorna.

―Sí, pero no me afecta si tu estas conmigo. ―Abrazó lo que pudo de su torso sin levantarse completamente.

―O sea soy tu calefactor personal.

―Sí ―respondió divertido.

―Esta bien, te acompañare a donde tú quieras, el sitio más frío o más alto, solo porque quiero verte feliz ―respondió mientras acariciaba el cabello de su pareja peinado hacia atrás.

―Es una promesa grandote ―dijo con una sonrisa, sus gestos expresaban su sentir.

―Así es ―respondió.

―¡Oye! ¡No te detengas! Me gusta eso que estás haciendo con mi cabello, continua.

―Está bien ―dijo antes de soltar una carcajada―. Eres muy caprichoso.

―Tú tienes la culpa, me consientes.

―Asumo toda la responsabilidad. ―Siguió acariciando el cabello de su pareja―. Me gusta tu pelo, es esponjoso y sedoso, aunque tu color rubio brillante como el sol es lo más bello.

―Enji ―dijo en un tono muy agudo―. ¡Te amo! ―se levantó de su lugar para después tomar el rostro su rostro y besarlo intensamente.

―Yo también te amo Keigo ―respondió cuando el rubio lo dejó de besar para respirar.


melgamonster

20230109