FLUFFTOBER 2022
ENDEHAWKS
Día 10: Reencuentro
Se quitó los lentes y se recostó un poco en su silla de cuero que crujió un poco ante su peso, realmente estaba un poco aburrido de leer los informes que tenía por cierre de mes, un toque en su puerta lo sacó de su ensoñación.
―¿Diga? ―preguntó al momento que retoma su postura.
―Soy yo presidente, traigo un candidato para la vacante que tenemos.
―¿Seguimos buscando un candidato para ello? Pensé que ya habíamos desistido ― comentó un poco desanimado, de todos los candidatos que había entrevistado junto a Kamiji ninguno lo había convencido como para otorgare el trabajo con semejante responsabilidad.
―Por favor, dele una oportunidad a este candidato, vino personalmente a dejar su curriculum, ambos sabemos que está aburrido de los informes será una buena distracción.
Volteo a ver los papeles con odio, en eso su subgerente tenía razón.
―Adelante ―respondió al quitarse los lentes.
―Empecemos con su escolaridad, estudió una licenciatura en comercio internacional en Estados Unidos, laboró un tiempo como gestor de importaciones japonesas a Estados Unidos para una empresa que se encargaba de conseguirle a los coleccionistas las piezas necesarias para sus vehículos clásicos, después de ello estudió una maestría en Comercio exterior y marketing internacional brindó sus servicios como analista comercial de exportaciones además de que en sus tiempos libres hacia marketing internacional para las marcas que lo contactaron ―dijo Moe animada mientras leía todo.
Él estaba más que interesado en la persona que le estaban ofreciendo, era como si el puesto hubiera sido creado especialmente para el curriculum vitae que ella estaba leyendo.
―Por favor no seas tímido, pasale ―la peliverde lo invitó a pasar, después de notar el interés de su jefe―, su nombre es Takami…
―Keigo ―interrumpió al verlo frente a él y reconocerlo.
―Hola Todoroki senpai… ―dijo tímidamente mientras alzaba la mano para hacer énfasis en el saludo.
―¿Se conocen?
―Kamiji déjanos solos por favor ―pidió mientras se paraba para verlo más de cerca. para cerciorarse que fuera él y no una ilusión.
―Entendido jefe. ―Más tardó en responder que en lo que abandonó la oficina.
―Así que Presidente Todoroki ―cambió completamente el tono de voz al que usó al principio.
―Keigo por favor, hablemos.
―¿Cómo un candidato a su futuro jefe? ¿Cómo viejos amigos que no se han visto en muchos años? o ¿cómo dos ex novios, que uno se encargó de terminarlo por teléfono?
―Keigo, por favor ―pidió nuevamente mientras se acercaba poco a poco al rubio.
―Me terminaste por teléfono, teniendo el dinero para comprarte un jet privado para irte a Estados Unidos y terminarme en persona. Prometieron acompañarme a donde yo quisiera con tal de verme feliz, pero fueron puras palabras vacias. ―En su voz se escuchaba el resentimiento que tenia, aunque hubieran pasado más de veinte años se notaba como si hubiera pasado ayer.
―Parece que hay malos entendidos aquí ―dió un suspiro cansado, sentandose en un sofá frente a su escritorio―, así como el que causó el chisme que durante los dos años que estuviste estudiando para entrar a una escuela nacional realmente todo el tiempo estuviste aplicando para una beca en el extranjero. ―En su voz se notaba el dolor, era un tono diferente al rubio ya que él usaba un tono de reproche.
―Enji… ―Nuevamente estaba nervioso porque no era el único que necesitaba que le explicaran cosas. Se sentó lentamente al lado del pelirrojo.
―¿Qué tal si empezamos como dos viejos amigos que tienen tiempo sin verse y luego decidimos sobre los otros dos?
―Está bien grandote. Así que creaste tu propia empresa de autos: Endeavor. Me gusta el nombre, esfuerzo en inglés.
―Gracias, es todo lo que me ha costado.
―Siete años de relación y nunca me dijiste que la empresa de tu padre era así de grande. ―Ahí sonaba otra vez a reclamo.
―Cuando nos conocimos la empresa apenas estaba en planes de expansión, mi padre dedicó toda su vida a ver su proyecto en esta magnitud, aunque fue mi turno ejecutarlo y verlo terminado, él solamente hizo la planeación y los tratos con los contratistas.
―Oh, entiendo.
―No, no entiendes. ―Fue su turno de exaltarse―. Me mentiste, me pediste que te ayudará a estudiar para el examen de la misma universidad que yo, para cuando realmente estabas solicitando una beca, apoye que fueras una relación a distancia, mientras tú estabas estudiando solo en Estados Unidos yo me quedé aquí trabajando por la promesa que te hice, mi padre se enfermó y me salí de estudiar para asumir su rol de presidente en lo que él se recuperaba, aprendí lo práctico antes que la teoría, cuando creí dejar todo en orden para que mi padre tomara el mando al recuperarse. él fallece y por más que intenté dejar el cargo un momento para poder irte a buscar no me dejaron, no me gusta esperar ni hacer que me esperen por eso tuve que tomar la decisión de terminar por teléfono a la persona que más amo.
―Lo siento Enji. Lo siento mucho ―se disculpaba mientras acunaba la cabeza del pelirrojo en sus brazos.
―Fue difícil, pero salí adelante y continúe con el sueño de la vida de mi padre, busqué un tiempo para terminar de estudiar, me case…
―¿Te casaste? ¿estás casado? ―como si se quemara se separó rápidamente de su lado.
―Sí, me casé, pero nos divorciamos hace diez años.
―Vaya, eso es sorprendente.
―Te vi en la boda de Rei.
―¿Me viste? ¿Por qué no me hablaste?
―Si me ibas a reclamar como lo hiciste ahora, que bueno que no lo hice ―comentó con sorna.
―¡Oye!
―Pero en realidad no lo hice porque cuando me acerqué para hablarte, respondiste tu teléfono y te fuiste.
―Oh, vaya.
―¿Cuánto tiempo llevas en Japón?
―No mucho, el suficiente para que Himura senpai me invitará a su boda, sabías que es la segunda vez que se casa y que tiene cuatro hijos del anterior matrimonio.
―Sí lo sé, ella es mi ex esposa.
―¡Qué! Eso es realmente sorprendente hasta cierto punto, pero otro como que ya se esperaba. Así que tienes cuatro hijos.
―Sí, luego en otra ocasión te los puedo presentar.
―Me gustaría.
―Independientemente de cómo terminaron las cosas entre nosotros, estoy muy feliz de que terminaras tu licenciatura y te animaras a hacer una maestría, ser un estudiante extranjero debió haber sido difícil. Hablando como un presidente tu curriculum es muy impresionante y es justo lo que necesitamos. Si te sigue interesando el puesto podemos seguir hablando de eso.
―Creo que me gustaría saber más sobre él.
―El puesto es supervisor de proyectos, el que tenemos en mente actualmente es introducir nuestro vehículo al mercado internacional, por eso creo que eres una persona indicada para ello. En cuanto al sueldo tu puedes decirnos una oferta y nosotros la valoraremos. La jornada laboral puede ser remota o presencial como tú lo decidas, pero deberás presentar ciertos avances cada cierto tiempo, tal vez hasta presentarlo ante los accionistas.
―No suena a algo difícil.
―Sí quisieras obtener el puesto el único impedimento que veo es que el jefe tiene sentimientos por ti y eso puede ser incómodo.
―¿Aún tienes sentimientos por mí? ―preguntó sorprendido.
―Keigo, eres mi primer amor, en todo este tiempo no te pude superar. Verte de nuevo me hizo comprender que el tiempo no espera a nadie y ya estamos lo demasiado mayores como para dejar que las oportunidades se vayan de las manos. Si aceptas el trabajo estás aceptando que este viejo te corteje otra vez, suena a chantaje tal vez, pero en el momento que tú digas no, yo me detendré y seremos jefe y subordinado.
―Interesante propuesta grandote ―dijo sonriente mientras se acercaba nuevamente a él y recargaba un poco de su peso sobre su torso―, pero ¿que harias si te dijera que yo tuviera pareja?
―Que no te creo. Rei ya me dijo que continuas soltero y no te creo capaz de mentirle.
―Tienes un punto ahí. ―Ahora acercó su rostro, sus narices se tocaban.
―¿Cómo te enteraste del puesto?
―Himura senpai me dio la vacante cuando le platiqué que ya quería quedarme aquí. ¿Cómo ella sabía sobre eso?
―Ella es accionista de la empresa, en el divorcio no quiso nada, así que le di un porcentaje de las mías.
―Vaya, que interesante. Hablar de tu ex esposa mientras tienes a tu conquista frente a ti.
―Tú preguntaste por ello. Entonces ¿asumo que aceptaste el trabajo?
―Al trabajo es un sí y al que me pretendas también ―respondió mientras rompía la distancia que los separaba con un beso.
melgamonster
20230607
