Nota de autor: Hola a todos. Esta pequeña historia se sitúa tras el final de mi otra historia, "Reinterpretation of Evangelion", pero antes de su epílogo. No es necesario leer "Reinterpretation" para entender esta historia, pero haberla leído previamente añade valioso contexto.

Sea como fuere, espero que disfrutéis de esta.


"Diablos, no sé quién habrá decidido ponernos educación física a última hora, pero es un idiota" dijo Asuka exhalando un suspiro mientras terminaba de vestirse de nuevo su uniforme escolar.

"¿Por qué dices eso? ¿No te gusta tener educación física a última hora?" preguntó Hikari a su izquierda, ligeramente extrañada mientras hacía lo mismo.

"Cuando nos toca natación, sí" respondió la pelirroja encogiéndose de hombros "Pero cuando tenemos atletismo como hoy… rayos, ¿quién quiere ponerse a correr con el calor que hace siempre a última hora?"

"Supongo que ahí llevas razón…" reconoció la chica de pecas mientras se sentaba frente a su correspondiente taquilla y comenzaba a calzarse sus zapatos "Aún con eso, darse un buen chapuzón en la piscina cuando nos toca yo creo que compensa el calor que hemos pasado hoy"

"Si tú lo dices…" replicó Asuka, desviando su atención a la chica que estaba situada a la izquierda de la delegada de la clase "¿Tú que opinas, chica maravilla? ¿No te saca de quicio que nos pongan a sudar así porque sí?"

Rei terminó de calzarse mientras reflexionó sobre la pregunta "Yo no diría tanto..." respondió la chica al cabo de un instante "Pero estoy de acuerdo en que no hay necesidad de asignar educación física justo a la última hora del día"

"¿Ves, Hikari?" indicó Asuka muy satisfecha "Hasta Rei está de acuerdo en que es una mierda"

"…No ha dicho eso exactamente, pero bueno" murmuró la chica de pecas con cara de circunstancias.

Las tres chicas no tardaron en terminar de prepararse, por lo que tras tomar sus respectivos maletines escolares abandonaron el vestuario femenino juntas. Las tres amigas caminaron tranquilamente durante unos momentos por las instalaciones de la escuela, dirigiéndose hacia la salida.

"¿Tenéis algún plan para esta tarde?" preguntó Asuka despreocupadamente "Podríamos ir a dar una vuelta por ahí, quizás ir al centro comercial"

"Lo siento, Asuka, esta tarde voy a estar ocupada" respondió Hikari.

"¿Ah, sí?" preguntó la pelirroja "¿Kodama va a salir y te va a tocar cuidar de Nozomi?" dedujo la alemana.

"Eso también, pero… incluso aunque no fuese el caso iba a estar ocupada" dijo Hikari con una tímida sonrisa mientras sus mejillas se teñían de un ligero tinte rojo "Mañana es catorce, ¿recuerdas?"

Tanto Rei como Asuka miraron con curiosidad a la chica de pecas "¿Y eso que tiene que ver? Estamos hablando de hoy, no de mañana" indicó la pelirroja.

Hikari le dirigió una mirada de circunstancias a su amiga "Asuka… imagino que no tengo que explicarte que el chocolate para Touji no se va a preparar sólo, ¿o sí?"

"¿Le vas a preparar tú misma el chocolate?" preguntó la alemana con incredulidad "Por dios, Hikari, que es Touji de quién estamos hablando, cómpraselo en el centro comercial"

"Oye, ¿qué se supone que quieres decir con eso?" preguntó la chica de pecas mientras fruncía el ceño.

"Apostaría un brazo a que ni notaría la diferencia" respondió Asuka encogiéndose de hombros.

"Qué poco conoces a Touji…" replicó Hikari cruzándose de brazos "Además, el punto no es si lo note o no, sino que es mucho más personal preparar tú misma el chocolate que comprarlo directamente"

"Si tú lo dices… a mí me parece una pérdida de tiempo" dijo la pelirroja sin dejarse convencer.

"Ay, no sabes nada sobre ser romántica, Asuka…" dijo Hikari, para después dirigir su atención a Rei "Tú sí que me entiendes, ¿verdad, Rei? Apuesto a que tú también le vas a preparar a Shinji personalmente su chocolate, ¿a que sí?"

La peliazul, que había escuchado atentamente toda la conversación, le dirigió una mirada cargada de confusión a la chica de pecas "Lo siento, no quería interrumpiros, pero… no entiendo a que os referís con todo esto sobre preparar chocolate"

Hikari y Asuka fueron entonces las que mostraban confusión. Ambas miraron a la chica de ojos escarlata con curiosidad "Espera… ¿me estás diciendo que no sabes lo que es el día de San Valentín, chica maravilla?" preguntó una incrédula Asuka. Rei se limitó a negar con la cabeza, dejando estupefactas a sus dos amigas "Diablos… sí que has estado viviendo debajo de una piedra todos estos años…" murmuró la pelirroja con resignación.

"Asuka, nadie nace sabiendo qué es San Valentín… aunque he de reconocer que me sorprende que no conozcas la festividad, Rei" intervino Hikari para después ofrecerle una tranquilizadora sonrisa a la peliazul.

"¿En qué consiste?" preguntó la susodicha con curiosidad.

"Bueno… básicamente si a una chica le gusta alguien románticamente, en el día de San Valentín se supone que le tiene que regalar chocolate u algo similar" explicó la chica de pecas con una tímida sonrisa "Es una buena forma tanto de revelar tus sentimientos por primera vez a esa otra persona como de reafirmar que lo que sientes sigue siendo lo mismo"

"Sí, todo eso queda muy bonito, pero en realidad es un invento de las empresas que fabrican chocolate y regalos por el estilo para sacar tajada todos los años" intervino Asuka frunciendo el ceño.

"Bueno, no te falta razón ahí, pero no deja de ser una buena ocasión para demostrarle a esa otra persona que le quieres, ¿no?" dijo Hikari.

"Supongo…" concedió la pelirroja "Es cierto que los chicos parecen muy contentos cuando reciben chocolate en San Valentín" añadió después encogiéndose de hombros.

Rei escuchó con interés las palabras de ambas chicas y reflexionó sobre esto "Ya veo…" murmuró la chica al cabo de unos instantes "Entonces… ¿debería comprarle algo de chocolate a Shinji? Yo no sé como prepararlo"

"Es una opción, aunque..." comenzó a decir Hikari, súbitamente indecisa "Bueno, yo voy a prepararle a Touji el suyo esta tarde… si quieres puedes venir a mi casa y te enseño cómo se hace" ofreció la chica "Podría ser divertido, y además así nos podemos ayudar mutuamente"

Rei guardó silencio durante unos instantes, considerando la propuesta. Después, sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa "Me gustaría eso" murmuró la chica.

"Bien, entonces perfecto" dijo la chica de pecas con una gran sonrisa "Siendo así, mejor vayamos primero al centro comercial para comprar lo necesario… ¿Quieres acompañarnos, Asuka?"

"Supongo. Al menos así pasamos un poco más de tiempo juntas" indicó la alemana encogiéndose de hombros nuevamente.

"Bueno… puedes venir también a mi casa si quieres" ofreció Hikari "¿Te apetece aprender a preparar chocolate?"

La pelirroja reflexionó sobre esto durante un segundo "No demasiado… pero pasar el rato en tu casa es tan buen plan como cualquier otro, supongo" respondió Asuka.


Minutos después, no muy lejos de allí, tres chicos caminaban por las calles de Tokio-3 despreocupadamente. Tras ser informados por Rei, Asuka y Hikari de que esa tarde estarían ocupadas, Shinji, Touji y Kensuke iban de camino a uno de los arcades de la ciudad, con idea de aprovechar el tiempo en divertirse.

"¿Entonces Kaworu tampoco puede venir?" preguntó Touji con curiosidad.

"Ayer me dijo que hoy va a estar ocupado con Kaji. Asuntos oficiales, me imagino, tampoco quise indagar mucho" explicó Shinji "Mañana sí que vendrá a la escuela, en principio"

"Bueno, en parte no me puedo quejar de que no venga con nosotros al arcade" dijo Kensuke encogiéndose de hombros "El tipo es invencible en cualquier juego, no sé cómo lo hace"

Los tres chicos continuaron caminando en silencio por unos momentos, hasta que Touji volvió a hablar "Me pregunto qué irán a hacer las chicas esta tarde" comentó pensativo "Parecían bastante enfáticas en que no las acompañásemos"

"Oh, sí... me pregunto por qué será" dijo Kensuke con sarcasmo "No es como si estuviese próxima una festividad que propicie que quieran estar solas esta tarde"

Touji lo le dirigió una confusa mirada. Shinji, por su parte, miró al chico con más curiosidad que otra cosa "¿De qué rayos hablas?" preguntó Touji.

"Diablos, Touji, no tienes remedio" murmuró el chico de gafas exhalando un suspiro de decepción "Mañana es San Valentín, bobo, ¿tengo que explicarte todo con pelos y señales o qué?"

"Espera… entonces quieres decir que ellas… ¿han ido a comprar chocolate?" preguntó Touji, súbitamente nervioso.

"O eso o a prepararlo… suertudos" respondió Kensuke dirigiendo su mirada tanto al chico como a Shinji.

Tanto Shinji como Touji se sonrojaron ligeramente ante la perspectiva. No obstante, Shinji negó con la cabeza al cabo de unos segundos después de pensarlo un poco "Dudo que sea como dices, al menos en el caso de Rei. Me sorprendería mucho que sepa lo que es San Valentín, si os soy sincero"

Ambos chicos miraron a Shinji con curiosidad "¿Tú crees?" preguntó Touji "A ver, entiendo a qué te refieres teniendo en cuenta su pasado y eso, pero aún así…"

"Espera, pero entonces, ¿nunca se lo has mencionado?" preguntó Kensuke con incredulidad "¿No quieres que tu novia te regale chocolate en San Valentín, zopenco?"

"No quiero que se sienta obligada a regalarme nada" respondió Shinji dirigiéndole una mirada levemente estrecha al chico de gafas "No necesito que me regale chocolate para saber que me quiere"

"Supongo, pero aún así, ¿no te gustaría que te lo regale igualmente?" replicó Kensuke.

Shinji guardó silencio durante unos momentos, desviando la mirada "...Supongo que sí, pero aún así no se lo voy a decir. Ya te he dicho que no quiero que se sienta obligada" murmuró con un leve sonrojo.

"Por el amor de Dios, Shinji" suspiró Kensuke "Al final es cierto eso de que Dios da pan a quien no tiene dientes. Con lo que a mi me gustaría que una chica me regalase chocolate mañana"

"Bueno, no pierdas la esperanza" dijo Shinji ofreciéndole una leve sonrisa a su amigo.


Rei, Asuka y Hikari llegaron a la vivienda de la última tras pasar por el centro comercial para comprar lo que iban a necesitar para Rei, la cual llevaba dentro de una bolsa de plástico los ingredientes recién comprados. Hikari, siendo la persona planificadora que era, ya tenía los ingredientes suficientes para ella en su propia casa.

"Bienvenidas a mi casa, chicas" dijo Hikari tras abrir la puerta principal con su llave y hacerse a un lado para que estas pudieran entrar. Asuka entró despreocupadamente, siendo ya algo muy habitual para ella visitar la casa de su amiga. Rei, no obstante, era la primera vez que entraba en la vivienda de Hikari. La chica de ojos escarlata dio un par de pasos hacia el interior, situándose en la entrada de la misma, mientras Asuka se sacaba sus zapatos y los dejaba en el suelo. Hikari, por su parte, cerró la puerta tras ellas.

Rei se sacó también sus zapatos, colocándolos cuidadosamente al lado de los de Asuka. Después de que Hikari hiciese lo mismo, las tres chicas se encaminaron hacia la cocina, con la chica de pecas al frente. Rei observó el interior de la vivienda con cierta curiosidad mientras caminaban. Estructuralmente, la casa de la delegada parecía bastante similar al apartamento en el que ella vivía desde hacía un par de meses. La entrada comunicaba con lo que parecía ser un acogedor salón, en el que había un kotatsu y una televisión, la cual estaba encendida. Frente al kotatsu, una niña de pecas y cabello marrón recogido en una coleta miraba el aparato tranquilamente.

"Hola, Nozomi" saludó Hikari a la niña en cuanto entró en el salón.

"Hola, Hikari" dijo la chica sin apartar la vista de la televisión.

Al ver esto, la delegada puso los brazos en jarra y le dedicó una mirada estrecha a la niña "Oye, Nozomi, que tenemos visita, deja de ver la tele un momento y saluda" le regañó ligeramente Hikari.

La niña giró su cabeza para verlas "Hola, Asuka" dijo Nozomi al ver a la pelirroja, que ya conocía de sobra a la chica después de haberse pasado tantas veces por allí "Y… no sé quien eres tú, pero hola también" añadió la niña al ver a Rei.

Hikari exhaló un suspiro "Se llama Rei, Nozomi, es una amiga de mi clase" explicó la delegada "Rei, esta es Nozomi, mi hermana pequeña"

"Encantada" murmuró Rei inclinando ligeramente la cabeza. La niña la miró fijamente.

"Mmm… tienes el pelo azul, qué raro" dijo Nozomi para después esbozar una sonrisa, mostrando sus dientes "Pero es bonito"

Rei abrió los ojos un poco más, mostrando una ligera sorpresa por el comentario. Aunque ahora era una persona mucho menos asocial de lo que había sido en el pasado, aún no estaba acostumbrada del todo a recibir halagos, especialmente de personas que no conocía "Oh… gracias" susurró la chica.

"De nada" replicó la niña con sencillez. Tras eso, volvió a dirigir su atención a la televisión, dando por terminada la conversación. Rei observó a la niña por unos momentos, aún ligeramente sorprendida.

Al cabo de unos segundos Asuka esbozó una media sonrisa y suspiró "Niños, ¿eh?" dijo encogiéndose de hombros, para después encaminarse a la cocina "Bueno, ¿vais a poneros a cocinar o qué?"


Los siguientes minutos transcurrieron entre mezclar aceite de coco, cacao en polvo, un chorro de vainilla, azúcar, una pizca de sal, y batir la mezcla en repetidas ocasiones. Hikari le explicó a Rei cada uno de los pasos, mientras cada una de las chicas iba preparando su chocolate en dos recipientes separados. Asuka, por su parte, se sentó frente a la mesa de la cocina, observando muy por encima el proceso.

"Bien, pues ya estaría" indició Hikari mientras se dirigía a uno de los estantes de su cocina "Ahora simplemente hay que meter el chocolate en moldes y dejar que se enfríe y solidifique" dijo la chica sacando dos moldes del estante, apropiadamente con forma de corazón, para luego tenderle uno a Rei, que lo tomó de sus manos.

Ambas chicas comenzaron a verter los contenidos de sus respectivos recipientes en los moldes, llenando por completo los mismos. Una vez hecho esto, Hikari los tomó con cuidado y los metió en su nevera.

"¿Cuánto tiempo tienen que permanecer ahí?" preguntó Rei con cierta curiosidad.

"Media hora debería ser suficiente. Como lo hemos hecho en frío, no hay que esperar demasiado" respondió la delegada "Bien, ¿qué os ha parecido?"

"Creo que lo he entendido correctamente" indicó Rei con una pequeña sonrisa "Gracias, Hikari"

"Je, je… de nada, Rei" dijo la susodicha igualando la sonrisa de la chica "¿Y tú, Asuka?"

"Está bien, supongo" respondió la pelirroja encogiéndose de hombros "Realmente me parece mucho trabajo para poca recompensa. Podríais haber derretido una tableta de chocolate, meterla en los moldes y listos"

"Sí, Asuka, por poder podríamos haber hecho eso, pero el punto de todo este asunto es hacer algo personal para la persona a la que quieres" dijo Hikari tras exhalar un suspiro "¿Qué gracia tendría haberlo hecho así?"

"¿La misma que hacerlo como lo habéis hecho?" sugirió la chica, no muy convencida "No por tardar más en hacer el chocolate vuestros sentimientos se vuelven más poderosos por arte de magia"

Hikari exhaló un nuevo suspiro "…Eres menos romántica que una piedra, Asuka"

"Simplemente soy práctica" replicó la alemana "Rei, tú eres también una persona práctica, ¿no estás de acuerdo conmigo?" preguntó después la chica.

Rei desvió la mirada durante unos instantes, reflexionando. En parte lo que Asuka decía tenía sentido pero… "Creo que no" respondió finalmente la peliazul "Aunque coincido en que el resultado probablemente sería muy similar… encuentro cierta satisfacción en haber hecho el proceso desde cero, como cuando cocino para Shinji" explicó la chica "Es como si… hubiese una parte de mí en ese chocolate, por decirlo de alguna forma"

"¿Ves?" intervino Hikari de inmediato "Rei sabe de lo que hablo"

"Diablos, menudas empalagosas sois" dijo Asuka con cara de circunstancias para después encogerse de hombros una vez más "Bueno, supongo que si a vosotras os ha gustado hacerlo así está bien. El tiempo empleado en hacer algo que te gusta nunca es tiempo perdido, o eso dicen"

"Así es" indició Hikari. Las tres chicas guardaron silencio durante unos momentos tras eso, sumidas en sus pensamientos "Ahora ya sólo falta que a los chicos les guste el chocolate que hemos preparado…" comentó la chica de pecas rompiendo el silencio al cabo de unos instantes.

Asuka le dirigió una mirada a medio camino entre la exasperación y la incredulidad "¿Hablas en serio...? Tu novio sólo comía porquerías de la cafetería de la escuela antes de que empezases a cocinarle el almuerzo, le valdrá cualquier cosa que le prepares…" dijo la pelirroja, ganándose una mirada de circunstancias por parte de Hikari, la cual la chica pasó por alto y dirigió después su atención a Rei "Y respecto a Shinji, bueno… le gusta demasiado la chica maravilla como para criticar nada de lo que haga" añadió con una sonrisa traviesa, causando un sonrojo por parte de Rei.

"Shinji no… no hace eso" murmuró la peliazul.

"¿Ah no? Dime una sola vez que Shinji te haya criticado algo" repuso Asuka, manteniendo su sonrisa.

Rei desvió su mirada, buscando entre sus recuerdos. Al cabo de unos segundos de completo silencio, bajó su cabeza, su sonrojo aumentando un nivel más. No pudo encontrar ningún ejemplo.

"Tomaré ese silencio como que me das la razón" dijo Asuka antes de echarse a reír.


Eventualmente, llegó el día catorce de febrero a Tokio-3. En la escuela de la ciudad a la que asistían los ahora ex-pilotos de Evangelion, las primeras horas de la mañana transcurrieron sin mayores contratiempos. Aún así, se podía notar un aire de expectación en el ambiente al llegar la hora del almuerzo, sobre todo por parte del alumnado masculino.

Touji se levantó de su pupitre, con cierto aire de indecisión en su lenguaje corporal. Durante toda la mañana no había tratado el tema con Hikari, pero ahora que había llegado la hora del almuerzo… bueno, si la chica en efecto le iba a dar chocolate ese día, era un muy buen momento para que lo hiciese. El deportista dirigió una anhelante mirada hacia la chica de pecas, que se estaba levantando también de su pupitre en las primeras filas.

"Como la sigas mirando tan intensamente vas a hacerle un agujero en la espalda" comentó socarronamente Kensuke a su lado, para echarse a reír después.

"Cállate, imbécil" gruñó entre dientes Touji, causando que la risa del chico se incrementase. Mientras tanto, Shinji y Kaworu se acercaron a ellos, como era habitual a la hora del almuerzo.

"¿Es cosa mía o los ánimos están un poco exaltados hoy?" preguntó Kaworu con curiosidad al observar a sus compañeros "Parece como si todo el mundo estuviese esperando algo"

"Otro que no sabe que hoy es San Valentín" murmuró Kensuke con resignación, mientras Shinji rió levemente. El chico de ojos azules estuvo a punto de explicarle a Kaworu de qué iba la cosa, cuando tres chicas en particular se acercaron hacia ellos.

Hikari, Asuka y Rei se aproximaron a los cuatro chicos, cosa que a priori no sería nada fuera de lo normal, teniendo en cuenta que almorzaban juntos la gran mayoría de ocasiones. Ese día, no obstante, había algo distinto en la expresión de dos de ellas. Asuka exhibía el mismo rostro lleno de confianza y despreocupación de siempre, pero en cuanto a Rei y Hikari se podía distinguir cierta timidez. Por supuesto, era mucho más fácil percatarse de esto en el caso de la chica de pecas que en la peliazul, como pasaba con la mayoría de emociones.

Las chicas terminaron de deshacer la distancia que las separaba con los chicos, y el silencio se hizo por varios segundos. Asuka y Kensuke observaron la escena con diversión y Kaworu con curiosidad. Touji y Hikari intercambiaron una mirada entre ellos con un leve rubor en sus mejillas, y Shinji miró a Rei con más sorpresa que otra cosa, una vez se percató de que portaba un pequeño paquete en sus manos. Finalmente, y contra todo pronóstico, fue precisamente la peliazul quien rompió el silencio.

"Shinji, me gustaría que almorzásemos a solas hoy" dijo la chica dirigiéndole una pequeña sonrisa "Hay algo que quiero darte"

"Oh… por supuesto, no hay problema" respondió Shinji una vez logró encontrar su voz.

"Sí, eh, Touji… yo también quiero que hoy almorcemos a solas, si no tienes inconveniente" intervino Hikari poco después.

"Eh… c-claro, Hikari, no tengo ningún inconveniente" respondió el chico también a duras penas.

Asuka y Kensuke rieron por lo bajo. Kaworu levantó una ceja, claramente confuso. Las dos parejas se despidieron de ellos con variables grados de vergüenza y salieron del aula, seguidos por la mirada de los tres amigos que se habían quedado allí.

"Supongo que nos toca almorzar a nosotros tres solos hoy" comentó Kensuke con cierta diversión "A menos que quieras también darle chocolate a alguien también, Asuka"

"Ja, más quisiera alguno" replicó la pelirroja, brazos en jarra "Nadie de aquí se merece tan alto honor de recibir chocolate de San Valentín por parte de Asuka Langley Sohryu"

"Oh, disculpe, su majestad" indicó Kensuke con ironía.

"¿Qué me he perdido?" preguntó Kaworu dejando rienda suelta a su curiosidad "¿Tiene esto que ver con eso que habéis mencionado de San Valentín?"

"Sí, tiene que ver con eso…" dijo Asuka con cierta resignación "Diablos Kaworu. Ya sé que tu pasado es particular, por decirlo suavemente, pero te creía un poco más versado en estas cosas que Rei" dijo la chica mientras se encaminaba a la salida del aula "Venga, vamos a comer fuera y te lo explicamos"


Tras alejarse de Touji y Hikari, a quien Rei le deseó suerte con una pequeña sonrisa antes de que sus caminos se separasen, la peliazul y su novio buscaron un lugar en el que poder estar solos durante los próximos minutos. Después de deambular por unos minutos, finalmente fueron a una zona bastante apartada detrás de la escuela, en la que no había nadie en esos momentos.

Shinji le dirigió a Rei una mirada cargada de expectación. Dado el contexto de la situación, parecía más que evidente por qué estaban ahí, así que el chico no pudo evitar sentirse un poco nervioso, aún a su pesar. Pese a todas las cosas que había compartido ya con Rei… Shinji seguía siendo Shinji.

Rei le dirigió una pequeña sonrisa al chico y extendió sus manos, ofreciéndole el paquete que traía en ellas "Feliz día de San Valentín, Shinji" dijo la chica con voz suave.

"Gracias, Rei…" dijo el chico tomando el paquete de manos de la peliazul mientras sus labios se curvaban en una enorme sonrisa "Si te soy sincero… no esperaba que supieses sobre esto" comentó después.

"No lo sabía hasta ayer. Hikari y Asuka me hablaron sobre esta tradición… " indicó Rei con sinceridad.

"Entiendo…" murmuró Shinji, desviando su mirada de los ojos de Rei al paquetito en sus manos. Tras un segundo, lo abrió cuidadosamente, topándose con una pieza de chocolate con forma de corazón "Oh, esto…" comenzó a decir Shinji mientras observaba detenidamente el chocolate "No parece industrial… ¿lo has hecho tú?" preguntó con curiosidad.

Un leve sonrojo tiñó las mejillas de la chica de pelo azul "Así es… Hikari me enseñó ayer" susurró la chica suavemente "Espero que te guste…" añadió después.

Shinji sintió que se le derretía su propio corazón. Diablos, ¿cómo podía ser Rei tan adorable? El chico tomó el chocolate con cuidado y se lo llevó a la boca. Tomó un mordisco del mismo y masticó por unos instantes, saboreándolo. Rei lo observó con interés, esperando su opinión al respecto.

"Está bueno" dijo el chico con una sonrisa tras tragar.

"¿Sí?" preguntó la chica aumentando su propia sonrisa "No lo estás diciendo sólo para hacerme sentir bien, ¿no?"

"Claro que no" repuso Shinji "¿No lo habías probado?" Rei simplemente negó con la cabeza "¿Quieres un poco?"

"¿No se supone que es para ti?" preguntó la peliazul.

"Qué más da…" dijo el chico partiendo el chocolate restante en dos pedazos y dándole uno a la chica. Tras eso se llevó el otro pedazo a la boca y se lo comió también. Rei hizo lo mismo, masticando el chocolate despacio. El sabor no era idéntico al chocolate industrial que había comido con anterioridad, pero tampoco era peor. Estaba, en efecto, bastante bueno. Tendría que cerciorarse de agradecerle de nuevo a Hikari por la ayuda en cuanto la viese.

"En efecto, está bueno" murmuró Rei una vez tragó el pedazo de chocolate.

"Te lo dije" asintió Shinji con una gran sonrisa. El chico llevó sus manos a las de le peliazul y las tomó con suavidad "Muchas gracias, Rei… te quiero" susurró antes de acercar su rostro al de ella lentamente. Rei adivinó fácilmente sus intenciones, imitando de inmediato el gesto del chico. Los labios de ambos no tardaron en unirse, y los chicos compartieron un tierno beso en el que aún pudieron saborear el chocolate de la boca del otro.

"De nada. Yo también te quiero" dijo Rei esbozando una gran sonrisa una vez los labios de ambos se separaron. Su pecho se encontraba plenamente inundado una vez más por ese familiar calorcito que sólo Shinji podía producir. Era feliz. Shinji se quedó mirando a la chica a los ojos, sintiendo una sensación similar. Finalmente, al cabo de unos segundos el chico volvió a hablar.

"Bueno, supongo que esto implica que este año sí me toca comprar algo para el Día Blanco" dijo Shinji con una sonrisa divertida. Rei le dirigió una mirada cargada de confusión al muchacho, cosa que este notó rápidamente "¿Ocurre algo?" dijo Shinji al cabo de un instante.

"¿Qué es el Día Blanco?" preguntó Rei.


Fin