Los personajes no me pertenecen y se escribe sin fines de lucro.
Fanfic escrito para la dinámica "Sextember 4" de la página de Facebook "Fanfics y fanarts de Ranma Latino"
Epílogo
Akane creyó estar equivocada pero después corroboró sus sospechas, en varias ocasiones había visto merodeando por su casa a un perro blanco con una marca extraña, un animal que recordaba bien.
Fue durante un viaje de trabajo de Ranma, cerca de medianoche, que lo vio sentado en la acera de enfrente, entonces, mientras todos dormían, abrió la puerta de la casa para llevarlo al dojo.
-Esto es una locura pero juraría, horrible criatura callejera, que ya nos conocemos-
-Horrible tu marido, además ESE no necesita transformarse para tener la misma cara de perro de mi medio hermano- contestó el youkai entre molesto y divertido.
-¿Y qué se supone que te trae por acá?- inquirió la chica fingiendo tranquilidad ante el cuerpo desnudo del demonio cuya verga apuntaba hacia ella- ¿Me andas siguiendo?
-No, fue una coincidencia verte con tu esposo durante una visita a un templo por estos rumbos, pensé que era mi medio hermano. Con razón Kag y tú son amigas ¡Que pésimos gustos tienen!- dijo acercándosele. Ella empezó a excitarse al sentir el glande en su abdomen sobre la pijama -la verdad es que me gustaría hacerlo contigo otra vez-
-¿Y qué dijiste? ¿Ésta va a aceptar así de fácil?- exclamó socarrona pero indecisa.
-Obviamente no. Sé que tiene que ser mejor que la primera vez- contestó hincándose frente a ella para proceder a bajarle a medio muslo pijama y calzón – además, este delicioso aroma me dice que no te desagrada la idea-
Acto seguido enterró la cara en el femenino sexo lamiendo labios y clítoris.
Akane jalaba la cabeza disfrutando la lengua que por momentos pasaba entre los pliegues o se detenía a jugar con su botoncito; él le quitó la ropa y la levantó contra el muro mientras chupaba el capuchón. Después de dos orgasmos la bajó hasta dejarla frente a su masculinidad que no tardó en ser acariciada.
La mujer chupó el palpitante pito propinando tiernos mordiscos, cubriendo con besos las venas del miembro para después engullir el tronco hasta que la abundante descarga de semen recorrió su tráquea.
Sesshomaru la arrinconó contra el muro, le sostuvo las piernas en los antebrazos mientras introducía despacio el grueso falo, miró el rostro de Akane lleno de placer y sorpresa, disfrutando la sensación empezó a mover ese ariete en su interior.
Los jugos de la mujer le empapaban desde la punta hasta los testículos, el piso del dojo tampoco se salvó. La fémina llevaba dos orgasmos y el youkai no paraba de embestir su sexo, entonces la puso en cuatro para poder sujetarse de las mejores caderas de Nerima y la penetró a ritmo veloz mientras ella hacía esfuerzos por no gritar de placer, finalmente descargó su semilla sobre la espalda embarrándola en las nalgas.
El demonio, sin darle tregua, continuó pasando su mástil por los labios vaginales una y otra vez, fue hasta que clavó su mirada sobre la de su amante que le preguntó con cierta altanería.
-¿Te gusta mi palo? ¿Lo quieres adentro?-
La muchacha no se dejó amedrentar, por lo que en un rápido movimiento lo volteó y empezó a cabalgar la hinchada envergadura sintiendo cómo le llegaba hasta el fondo; clavó sus ojos marrones sobre los del semental retándolo, dominó la rapidez y penetraciones hasta que el cuerpo del hombre empezó a temblar compartiendo el orgasmo.
Akane se recostó sobre una colchoneta del dojo, abrió sus labios vaginales y observando al garañón pronunció:
-Ven a comer, perrito-
-¡¿Disculpa?!…-
-¡Que vengas a comer, dije!-
Él dudó, la miró molesto pero se acomodó para pasar de nuevo la lengua por la chorreante abertura.
-Sería una pena que tu esposa se enterara que tuviste sexo conmigo cuatro veces-
-Si sólo han sido dos-
-¡¿Qué?¡ ¿ya te vas?-
-También sería una pena que tu esposo…-
-Ni lo pienses si no quieres terminar capado por el veterinario. Así que calladito y sigue comiendo, cachorrito-
La joven jaló la cabeza hacia su entrepierna, Sesshomaru la vio un segundo y dibujando una media sonrisa le respondió:
-Sí, mi ama-
Atrapó la protuberancia mientras estrujaba los senos, después envolvió el clítoris chupándolo hasta saborear otro orgasmo.
La pequeña Tendo se acomodó poniéndole de nuevo su brecha frente al rostro, luego, tierna pero imperativa sentenció:
-Sigue comiendo, estás muy flaco-
Tomó la engrosada virilidad comenzando a lamerla golosamente.
-¡Que deliciosa verga tienes infeliz!-
-¡Oye!-
-¿Te di permiso de hablar? Continúa, púleme a lengüetazos, a la otra que desobedezcas te despides de tus huevitos-
-Perdón, mi ama, no volverá a suceder- respondió contrito y muy excitado Lord Seshomaru…
Muchas gracias por los comentarios, followers y el invaluable apoyo de Carol F Vargas, lean sus historias, ¡erotismo puro!
