Capítulo 10: El cumpleaños de Meena

You're beautiful
You're beautiful
You're beautiful, it's true
I saw your face in a crowded place
And I don't know what to do
'Cause I'll never be with you

La suave tonada de la canción retumbaba suavemente en las paredes del apartamento mientras Ash y Johnny se encontraban interpretándola, había solo pasado un par de días desde que habían decidido que interpretarían aquella canción como la parte del show que tocarían como dúo. Sin embargo, aún faltaba pulirla mucho, Ash solo se encontraba tocando algunos de los acordes de la canción con la guitarra mientras que Johnny se mantenía leyendo la letra de la canción desde la pantalla de su teléfono y aún debía conseguirse la partitura de la canción.

Ya era sábado. La semana había avanzado rápidamente desde los últimos días y había logrado desarrollarse de manera muy provechosa; Johnny finalmente pudo declarar que Saturday Night's ya la había aprendido completamente y estaba lista, mientras que Ash por fin había comenzado a escribir algunas letras que podrían sonar bien y que había dejado apuntadas en sus hojas. El temor que Ash le había confesado a Johnny a comienzos de esa semana ya por fin sentía que habían quedado atrás y ya sentía que todo estaría listo para el momento del show. Quedaba menos tiempo cada vez pero ya sabían que para aquel día, el show que darían ante toda la audiencia sería espectacular.

Ese sábado en el que se encontraban ensayando juntos en el apartamento era también uno especial, ya eran casi las 4 de la tarde y ya habían terminado de almorzar hace poco. Esa mañana Johnny había ido a ver a su padre al taller a incluso lo ayudó un rato a aplicar cera para pulir a los dos primeros vehículos que habían recibido y que estaban ya casi listos para ser entregados a sus respectivos dueños, Ash finalmente se había decidido durante esos días a ver los papeleos para pensar en obtener una licencia para conducir luego de que Johnny se lo había sugerido e insistido, así que ambos salieron temprano esa mañana para que Ash fuese al departamento del tránsito de la ciudad a conseguir algunos folletos y libros con el reglamento del tránsito y Johnny se iba al taller. Acordaron encontrarse en el apartamento para la hora de almuerzo; los espaguetis con salsa de tomates y helado de chocolate de postre sería un buen almuerzo para ese día, luego de eso ambos ensayarían un rato, se relajarían y luego de eso saldrían al cumpleaños de Meena.

El ligero gesto de decepción de la tímida elefante se sintió cuando se anunció que el evento en el que debía participar caería el mismo día de su cumpleaños, pero a pesar de ello igual estuvo completamente dispuesta a participar. Su familia también reaccionó de manera similar cuando anunció que tendría que pasar parte de ese día fuera de casa para participar ahí junto a Pete, pero a cambio fue que decidieron que le realizarían un cumpleaños sorpresa en casa, y fue precisamente ésa la idea por la que la madre de Meena había comenzado a contactar con todos los miembros del teatro Moon para poder asistir al cumpleaños y poder sorprenderla para cuando regresara del evento. De inmediato Ash, Johnny, Rosita, Gunter, Pete y Yazmín aceptaron la invitación cuando la recibieron, aunque Buster y la señorita Crawly no estaban seguros si podrían ir cuando recibieron la invitación; ambos tenían que mantenerse resolviendo temas asociados al show y a los próximos eventos y eso les iba a cubrir gran parte de ese día. La citación a casa de Meena era a las 7 de la tarde de aquel sábado, ahí no habría que esperar mucho para la llegada de la joven elefante o al menos eso es lo que esperaban. Ambos acordaron terminar de relajarse o de ensayar para las 6 de la tarde y luego viajarían con calma para llegar a las 7 a casa de Meena. Entre ambos le compraron un regalo en conjunto a su amiga: Un hermoso abrigo impermeable azulado para los próximos meses helados que se aproximaban y ambos esperaban que le pudiese gustar.

Por otra parte, la canción que ambos habían elegido correspondía a You're Beautiful, la canción tenía tanto una parte en piano como una parte en guitarra, y la voz de Johnny junto al acompañamiento de guitarra de Ash podría resultar en algo muy bueno para la última parte del show, aunque acordaron que modificarían algunas partes de la letra. Ambos acordaron esa canción luego de solo una deliberación de una tarde. La tarde del jueves.

El jueves que Yazmín no salió con Ash.

l

l

l

Durante varios días Ash había dejado de sospechar de la antílope en sus pensamientos de que tal vez quería intentar coquetear con Johnny, más porque progresivamente la parecía notar más enfocada en los ensayos junto a Gunter y Rosita, y especialmente porque a cada día Rosita parecía que ya no podía seguir ensayando mucho más y comenzaba a dedicarse de manera más progresiva a ayudar a Buster a llenar algunos documentos, y porque Yazmín parecía realmente querer terminar la rutina que habían preparado con absoluta perfección. A pesar de eso igual estuvo atenta al jueves para que pasara junto a ella y le preguntara si es que quería salir con ella para conocerse mejor, al igual como lo había hecho con cada uno de los miembros del grupo para entonces, uno por cada día, pero durante todo ese jueves no pasó absolutamente nada. Mientras Ash se encontraba en su cabina por fin pudiendo escribir letras y sintiendo una inspiración que hacía mucho tiempo no había sentido veía a veces a Yazmín salir de la cabina, ella esperaba que se acercara a su cabina para invitarla a alguna parte, pero simplemente se iba hacia el otro sector donde estaba el baño o incluso subía hacia la oficina de Buster con algunos papeles que Rosita le pedía que llevara, pero durante toda esa mañana no se acercó a la cabina de la puercoespín, de hecho ni siquiera le dirigía la vista cuando salía. Ese comportamiento volvía a revivir algunas sospechas dentro de su cabeza. Si es que realmente era sincera la idea que tenía de que quería invitar a todos a conocerse más entonces le debía tocar a ella, pero simplemente la ignoró completamente cuando debiera tocarle a ella, algo que tampoco pasó el viernes, así que para Ash esas sospechas regresaron a ella y se volvieron a conservar en su cabeza. Sin embargo, algo que sí debió reconocer es que durante todos esos días ni siquiera había intentado acercarse a Johnny, y debía confiar que nada pasaba si es que la veía subir a la oficina de Buster pero bajaba casi al instante, lo que no le daba tiempo siquiera de intentar coquetear con su amado novio. Por una parte sentía que Yazmín verdaderamente parecía querer lograr un show perfecto junto a Gunter, pero por otra parte aún sentía cierta sospecha hacia la antílope si es que aún no la invitaba a su salida. Muchos pensamientos pasaban por su cabeza y constantemente la inspiración para escribir algunas de sus letras comenzaban a desvanecerse, y para evitar eso es que rápidamente intentaba retomar ese tema y dejar de pensar en Yazmín.

Ese ensayo de sábado había terminado de manera muy provechosa para ambos, a pesar de que aún faltaba mucho para terminar de pulir la canción, al menos ya ambos comenzaban a tomarle el ritmo, tanto Ash con las partituras como Johnny por la letra y por las partes en teclado.

- Será espectacular – dijo Ash con una gran sonrisa a su novio mientras volvía a guardar su guitarra en el estuche

- Tienes mucha razón – respondió él apagando el teclado y volviendo a guardar su teléfono en el bolsillo – esta canción está linda y podremos tenerla lista pronto si nos dedicamos mucho a ella

Ash le dio momentáneamente la espalda a Johnny mientras guardaba la guitarra y la apoyaba en la pared opuesta de la sala.

- Daré lo mejor que pueda de mí – continuó diciendo ella – y estoy segura que así será

Se volteó para mirar a su novio, quien ahora se encontraba sentado en el sofá, él la miraba con una coqueta sonrisa y con una de sus manos tocaba con suavidad el espacio junto a él.

- Aún tenemos un tiempo para nosotros – dijo - ¿Lo aprovechamos?

Ella rió risueñamente y se acercó hacia él, sentándose donde estaba indicando su amado novio, colocándose de espaldas sobre el cojín y apoyando su cabeza sobre el regalo de Johnny, las púas de su cabeza se comprimieron entre ambos, evitando que alguna se clavara ahí.

Rápidamente Johnny se inclinó hacia su novia y le robó un beso en sus labios.

- Aproveché la oportunidad mientras pude – dijo mientras colocaba una de sus manos sobre el estómago de la pequeña puercoespín

Ash simplemente se acomodó más en el regazo de Johnny mientras sentía como es que Johnny colocaba su mano sobre ella mientras sonreía con mucha satisfacción.

- Me encanta estar así - susurró

Acercó sus manos a la de Johnny aún sobre su cuerpo.

- Y a mí me encanta tener una novia que la comienzan a conocer en todas partes

Levantó la cabeza y miró hacia la mesita de la sala, la que estaba entre el sofá y el televisor y que en esa ocasión se encontraba algo corrida para el ensayo, pero sobre ella reposaba el último número de Mundo Contemporáneo, la edición que contenía la entrevista a Ash y Rosita y que habían adquirido el mismo día que fue lanzada.

l

l

l

l

Ese jueves, y mientras Ash aún seguía mirando con cierta suspicacia a Yazmín cuando la veía salir de su cabina de ensayos, la señorita Crawly había salido del teatro a petición de Buster y fue a una de las tiendas ubicadas cerca del teatro donde vendían periódicos y revistas. La cara de sorpresa del vendedor fue enorme cuando vio a la anciana iguana llegando a la caja con una pila de unas 15 revistas que apenas la dejaban ver. Tardó más en volver al teatro porque con la vista cubierta se pasó un par de cuadras, pero al llegar se dedicó a repartirles una a cada uno. Rosita y Ash fueron quienes más orgullosas se sintieron de haberla recibido y cada uno miró con mucha curiosidad lo que se había publicado en ellas. Todos en un momento interrumpieron sus ensayos para leer la entrevista. Buster ni siquiera pudo aguantarse a la tentación de ponerse a leer la entrevista, apenas recibió la revista de la anciana iguana interrumpió todo lo que estaba haciendo mientras seguía sentado en el escritorio y comenzó rápidamente a buscar las páginas dedicadas a lo que la cerdita y la puercoespín habían dicho en la entrevista con ese joven periodista. Johnny también había interrumpido la canción que se encontraba tocando en el piano y había comenzado a leer la revista que la señorita Crawly le había entregado. Durante unos minutos solo hubo un silencio absoluto en todo el teatro, no había más música de parte de la radio de Gunter y Rosita, la guitarra de Ash permaneció apoyada en su soporte y las teclas del piano se mantuvieron sin tocarse. Todos se encontraban leyendo la larga entrevista que cubría dos planas completas de la edición de Mundo Contemporáneo. A primera vista en esas dos planas se veían las preguntas que el joven periodista canino les había hecho con letras más grandes que las respuestas que ambas chicas habían respondido. Varias fotos tomadas en el mismo café se veían entre los párrafos con las respuestas de Ash y Rosita y el titular de la entrevista con grandes letras que leía "Estrellas del Teatro Moon: Ash y Rosita en exclusiva".

Ash se encontraba leyendo con orgullo todo lo que salía escrito en esas páginas, recordaba perfectamente los nervios con los que había comenzado a hablar a Travis pero que luego ese ambiente comenzó a distenderse mientras ella se encontraba más segura de sus respuestas y sentía que comenzaba a expresar sus respuestas más íntimas con respecto a lo que pensaba. El joven periodista se veía como un buen chico y confiaba en que no le cambiaría el contexto a las palabras que había dicho, y con gran alivio comprobó que fue así cuando estuvo leyendo.

Cuando ya le quedaba poco para terminar de leer todo el artículo, comenzó a oír pasos que se acercaban a la cabina, tan ensimismada se encontraba leyendo que no se había dado cuenta que habían bajado desde la escalera que conducía a la oficina de Buster, y no levantó la vista hasta que aquella figura comenzaba a acercarse a su cabina. Ash levantó la vista para encontrarse frente a frente con su amado Johnny, la miraba a través del vidrio con una gran sonrisa de orgullo mientras tenía su propia copia de la revista en su mano. Abrió la puerta de la cabina y se acercó hacia su novia, cuya sonrisa se hacía mayor al ver a su amado novio acercarse.

- Vengo a ver a mi estrella del Teatro Moon – le dijo antes de acercarse y darle un beso en sus labios

Ella sostuvo su rostro y lo besó también.

- Y yo vengo a recibir a mi mayor admirador

Y sus besos comenzaron a hacerse más apasionados durante ese corto período en el que todos aún permanecieron leyendo al unísono la revista. Confiaba completamente en Johnny, pero a pesar de eso no pudo evitarse la tentación de abrir un poco sus ojos y mirar de reojo hacia la puerta abierta para ver si es que veía a la antílope con intenciones de acercarse a Johnny.

Ella no apareció.

l

l

l

El viaje en la camioneta hasta la casa de Meena tardó un poco más de lo esperado. Siendo sábado en la tarde igual había más vehículos transitando por la ciudad que de costumbre. Familias aprovechando el día, más peatones que de costumbre y por supuesto, más embotellamientos. Tal vez de haber recordado ese detalle hubieran salido más temprano, ahora sabía que podrían ser los últimos en llegar.

Yazmín había suspirado silenciosamente. Su cama ya se encontraba hecha y se encontraba sentada sobre ella. Las cortinas de su habitación se encontraban cerradas pero la luz del sol entraba a través de ellas, dándole una tonalidad roja a toda la habitación. Contemplaba silenciosamente la fotografía gigante de Johnny frente a ella. Ver con intensidad la imagen del joven gorila le debía dar mucho más deseo en conquistarlo, aunque se diese cuenta que el objetivo era a cada momento más difícil.

"Ésta es una oportunidad perfecta"

Ella agachó la cabeza un momento y asintió silenciosamente. El cumpleaños de Meena era ésa oportunidad de hacer un nuevo intento. Originalmente iba a ser un día en el que iba a compartir con sus compañeros de elenco y podría pasar una tarde agradable, ni siquiera había considerado un nuevo intento esa noche. Siendo una situación informal ya tenía pensado que utilizaría sus jeans azules, su camiseta blanca y su sudadera negra para estar en el cumpleaños.

"¡Por ningún motivo! Ya sabes que usarás en vez de eso"

Miró hacia la derecha, hacia los pies de la cama, y volvió a suspirar silenciosamente. Ya sabía que su idea de su atuendo informal quedaría en el olvido definitivamente.

Ese vestido rojo estirado a los pies de la cama sería lo que tendría que usar.

"Johnny definitivamente se flechará cuando lo uses"

l

l

l

La casa de Meena estaba ubicada en un sector muy tranquilo en los suburbios de la ciudad, y para ambos resultaba sorprendente ver que en una casa tan pequeña pudieran vivir cuatro grandes elefantes, siendo incluso Meena la más pequeña de todos. Cuando ya se encontraban llegando la tarde estaba acabando, mostrando ya el cielo con tonalidad anaranjada. La calle de ese sector tenía una baja afluencia de vehículos y había lugares frente a la casa de su amiga, y rápidamente Johnny se dispuso a estacionar ahí.

- Mejor no estaciones ahí – le dijo Ash al darse cuenta que su novio estaba acomodando la camioneta ahí – si es fiesta sorpresa le echaremos a perder la sorpresa si ve la camioneta fuera de su casa

- ¡Oh, es cierto! – exclamó el joven gorila cambiando bruscamente de plan y avanzando un poco más

Terminaron estacionando en la siguiente cuadra frente a una dulcería y regresaron caminando a la calle donde estaba la casa de Meena, Ash se ofreció a llegar el paquete envuelto en sus manos. Usaba sus dos manos para cargarlo y le obstaculizaba un poco su vista pero quiso llevarlo ella misma a pesar de la insistencia de Johnny en ofrecerse a cargarlo. La manera en que la madre y los abuelos de Meena habían preparado la fiesta sorpresa había resultado de manera muy efectiva; no había globos colocados en la entrada de la casa ni en el buzón, y las mesas con bocadillos y las sillas del patio trasero quedaron ubicados de tal forma que no podían verse desde la calle, así que esperaban que la tímida elefante pudiese llevarse una gran sorpresa al llegar.

Johnny fue el que terminó acercándose a la puerta y la golpeó un par de veces, siendo ambos recibidos por la madre de Meena.

- ¡Hola! – exclamó con emoción - ¡Me alegra que hayan podido venir! ¡Pasen, por favor, solo faltaban ustedes!

Se encontraba utilizando un gorrito de cumpleaños, y rápidamente le arrebató el regalo de las manos de Ash para ir a dejarlo donde había colocado los demás.

En el interior de la casa se sentía una agradable temperatura y el delicioso aroma del pastel recién horneado los invadió apenas ingresaron y la madre de Meena cerraba la puerta detrás de ellos. La música provenía ligeramente desde algún otro lugar de la casa y ambos tenían una sensación de que sería una tarde y noche de sábado agradable para poder celebrar el cumpleaños de su querida amiga. Todo parecía mostrar que sería una tarde agradable, aunque Ash se extrañó al ver que no había nadie más en el recibidor aparte de ellos.

- El resto de sus amigos está en el patio trasero – anunció la madre de Meena mientras guardaba el regalo de Ash y Johnny en un armario ubicado al otro lado del recibidor junto a otros regalos ya guardados ahí – sigan esa puerta y llegarán a la cocina, luego pasen por la puerta que está ahí y llegarán

- Muchas gracias – respondió Johnny, y a Ash – vamos, amor

La pequeña puercoespín asintió con una sonrisa y tomó al gorila de la mano, yendo hacia donde la madre de Meena les había dicho. El aroma del pastel recién salido y que reposaba sobre la mesa central de la cocina se sentía con una deliciosa intensidad. Solo faltaba darle unos toques más y quedaría completamente listo para celebrar el cumpleaños de la tímida elefante querida por todos.

- Se ve delicioso – le susurró Johnny al pasar junto a la mesa

Ash asintió de nuevo, se notaba que la familia de Meena tenía una gran habilidad en la cocina. Recordaba los pasteles que más de una vez Meena llevó al teatro para compartir con todos. El sabor que tenían era delicioso y era muy común que varios quedasen con ganas de poder comer un poco más cuando se acababa, y era algo que todos terminaban disfrutando mucho. Meena hacía esos pasteles, pero era más que obvio que fue su madre quien le enseñó, o tal vez alguno de sus abuelos, pero de todos modos la receta se mantenía entre toda aquella familia.

La puerta blanca ubicada al otro lado de la cocina se encontraba cerrada, pero era la puerta que daba al patio, donde según la madre de Meena se encontraba todo el resto de sus amigos quienes esperaban aún a Meena. Ash se adelantó y giró el picaporte para abrirla y pasar a través de ella. El atardecer se notaba a cada momento más y más anaranjado, y tan solo algunos rayos de sol seguían iluminando el patio.

- ¡Hola! por fin llegaron – escucharon apenas se dejaron ver por la puerta

Era Rosita quien había dicho eso, ella se encontraba sentada en una silla junto al resto del grupo, hasta antes de que vieran la puerta abrirse se encontraban hablando entre sí y el ambiente se notaba distendido. Había algo de música pero no estaba fuerte aún; en caso de que Meena llegara no había que delatar su presencia por la música que llegase a escucharse desde afuera.

Durante el transcurso de esa semana y casi de manera muy súbita, el embarazo de Rosita ya comenzó a notarse más; tan solo en un par de días ya había tenido que dejar de usar su típica ropa con la que normalmente asistía al teatro a ensayar debido al aumento del tamaño de su vientre, el cual ya se había comenzado a notar más, durante los últimos días de ensayo ya había dejado de asistir al teatro usando sus jeans azules y su camisa rosa, sino que ya había comenzado a llegar con ropa de maternidad; unos pantalones verdes elasticados que se ceñían hasta la altura de su ombligo y se expandían en función al tamaño de su vientre y una camiseta color rosa, pero en esos momentos lucía ligeramente diferente; seguía usando esos mismos pantalones de maternidad pero estaba volviendo a utilizar su camisa rosa y sobre ella estaba con un abrigo azul. Gunter se encontraba junto a ella, al lado se encontraba Buster y la señorita Crawly, y sentada al final se encontraba Yazmín.

En esos momentos, Johnny soltó bruscamente la mano de Ash, al sentir que ésta comenzaba a presionar sus uñas contra su mano, lo cual le había causado algo de dolor. Él no se dio cuenta inmediatamente de Ash, pero ella acababa de llevarse una de sus manos a su boca y sus ojos se encontraban abiertos hasta el límite.

Todo eso por ver lo que se encontraba utilizando la antílope frente a ella.

l

l

l

l

El show en el que Meena había participado se había desarrollado de manera muy fluida. La idea era recaudar dinero por medio de las entradas y los puestos de comida que se habían colocado, y los artistas invitados había logrado llamar la atención lo suficiente para que se agotaran todas las entradas que se pusieron a la venta. Meena había asistido con el mismo vestido morado que había utilizado en el show realizado después de la destrucción del teatro y había sido asignada como la artista número 17 en presentarse, por lo cual le tocaría presentarse más o menos a las 5 de la tarde. Pete también estaba con ella, y se encontraba vistiendo el mismo traje oscuro que había utilizado para la última presentación del teatro, a él le tocaría presentarse dos puestos antes que a Meena, en el lugar número 15. Pete pudo haberse ido del recinto apenas terminó su show al igual que la enorme mayoría de los otros artistas que se presentaron, pero decidió esperar a Meena para poder irse juntos.

Además estaba al tanto de la fiesta sorpresa de Meena y también iba a ir.

l

l

La presentación de Meena no tomó más de 15 minutos y solo tuvo que presentar dos canciones: Don't you worry 'bout a thing y Chandelier. Su dominio ante el pánico escénico se encontraba ya mucho más desarrollado y gracias a eso su presentación salió impecable y no tuvo un nuevo ataque de pánico justo antes de presentarse, más aún cuando el público coreaba sus canciones y le pedían la segunda canción apenas había terminado la primera, y la sensación de felicidad y trabajo bien hecho la invadieron totalmente apenas salió del teatro luego de la despedida que el felino presentador le hizo justo después de haberle entregado el pequeño trofeo de cristal color ámbar en forma de corazón que se le entregó a cada uno de los artistas que se presentaron más los aplausos muy entusiastas de todo el público. Pete se encontraba esperándola detrás del escenario y se ofreció a acompañarla a casa. Fue así que ambos llegaron juntos a casa cuando las luces de la calle ya se habían encendido y ambos cargaban su respectivo trofeo, aún vestidos con el atuendo que usaron para el show. Meena planeaba cambiarse en casa y Pete tenía su ropa de recambio en el bolso que cargaba en su hombro derecho.

Meena tenía la sospecha de que le habían preparado un cumpleaños y abrió la puerta con bastante ilusión, pero sintió una decepción cuando abrió la puerta principal y a pesar de que las luces se encontraban encendidas no había nadie en el recibidor, lo mismo en la sala. Pete, estando junto a ella, suponía donde podían estar todos, más aún porque el aroma a pastel aún podía percibirse en la cocina.

- Creo que hay alguien por ahí – le comentó a la elefante señalando a la puerta blanca que daba al patio

Esa indicación de parte del camello causó que Meena girara su cuerpo hacia esa puerta y comenzara a acercarse. El patio trasero se encontraba tras esa puerta, pero las luces se encontraban apagadas. El interruptor se encontraba junto a la puerta, y al mismo tiempo que abría la puerta también accionaba el interruptor para encender la luz.

- ¡SORPRESA! – fueron las palabras que escuchó y que la sorprendieron apenas encendió la luz y se asomó

La primera reacción de Meena ante ese grito fue cubrirse su boca y sus orejas le cubrieron un poco su rostro, pero lo siguiente que sintió fue una enorme sensación de emoción al ver esa fiesta sorpresa que le habían preparado y en donde todos sus amigos se encontraron. Vio a Rosita utilizando su ropa de maternidad, a Gunter, Ash y Johnny utilizando atuendos informales con sudaderas o chaquetas, a Buster y la señorita Crawly, a su madre, aún utilizando el delantal de cocina con el que había terminado de darle los últimos toques al pastel, a sus abuelos, y finalmente vio a Yazmín.

La antílope se encontraba aún a la derecha de todos. El vestido rojo y los zapatos de tacón que utilizaba le causó algo de sorpresa al verla, más por ser una situación informal. Era un vestido bastante corto, el cual le revelaba parte de sus pechos en la parte superior y en la parte inferior solo le llegaba hasta la mitad de sus muslos, revelando mucho de su cuerpo.

Era ese vestido que estaba utilizando la antílope que había causado esa mueca de horror en el rostro de Ash al verla apenas llegaron al cumpleaños.

"Es la ocasión perfecta de poder cautivar a Johnny" había escuchado Yazmín antes de colocarse ese vestido "Ahora la ocasión no amerita estar lejos suyo y tienes libertad de poder hablarle todo lo que quieras"

"La puercoespín no podrá armar una escena sin causar un escándalo en el grupo"

Si, Ash había vuelto a escuchar como se encendían las alarmas en su cabeza, había vuelto a recordar aquel día en que la encontró mirando a Johnny desde el vestíbulo del teatro, volvió a recordar el día en que ella posaba de manera atractiva frente a las cámaras, volvió a recordar el día en que le acarició el rostro. Volvió a imaginarse todos aquellos escenarios en que la antílope lograba conquistar a su novio y alejarlo de ella. No se dio cuenta que estaba apretando con sus uñas la mano de Johnny hasta que se soltó bruscamente de ella al comenzar a sentir dolor de ahí. Para Johnny el efecto de Yazmín utilizando ese vestido resultó inevitable y era algo que de ninguna manera Ash pudo pretender que no estaba ocurriendo. El rostro que el joven gorila había colocado al ver la manera en que Yazmín se encontraba vestida mostraba que aquella hermosura proveniente de la joven bailarina lo había embobado. La manera en que ese vestido revelaba el atractivo cuerpo de Yazmín y los zapatos de tacones la hacían lucir más esbelta habían causado una involuntaria sonrisa y un ligero rubor en las mejillas de Johnny, eso sumado a un ligero temblor en sus rodillas.

"No, no, no" pensó Ash espantada "No puede ser que esto esté pasando"

Lo que más hubiera deseado en esos momentos habría sido decirle a Johnny que se fueran de ahí y volvieran a estar solos en el apartamento, pero por otra parte sabía que el hacer eso haría demasiado evidente el miedo que había vuelto a emerger y con más fuerza que nunca al volver a imaginarse todos esos escenarios.

"Yazmín quiere conquistar a Johnny" comenzó a escuchar con horror en su cabeza "Yazmín quiere quitarme a Johnny"

No se dio cuenta en el momento, pero comenzó súbitamente a sentir un ligero mareo en su cabeza al sentir todo ese cúmulo de pensamientos que rondaron su cabeza, y de no ser porque logró sentarse en el puesto junto al de Rosita tal vez se hubiera desmayado ahí mismo. Sentada ahí logró dejar de sentir ese mareo mientras respondía como podía los saludos de Rosita y de Gunter, pero a pesar de ello miraba la manera en que Johnny se acercaba a cada uno de ellos y los saludaba. El corazón de Ash latía con fuerza cuando vio que luego de saludar a Buster y la señorita Crawly volteaba hacia la derecha y se acercaba a Yazmín. Realmente sintió que se hubiera terminado desmayando si hubiera visto que Yazmín lo besaba y hubiera sido capaz de levantarse de ese asiento y darle una bofetada si es que realmente lo hacía.

Solo se dieron un abrazo.

l

l

l

Esa fiesta de cumpleaños había sido exactamente como quería Meena que fuera, esperaba esa sorpresa pero se vio verdaderamente sorprendida al ver como es que todos sus amigos del teatro habían asistido, incluso Buster y la señorita Crawly, quienes no pensaba que estarían ahí. Hubo música, bocadillos y agradable conversación entre todos sus amigos. Luego del susto inicial de Ash, la confianza y el buen ambiente volvió a reinar en el cumpleaños, ya había anochecido y comenzaba lentamente a sentirse más frío. Meena había vuelto a colocarse su ropa normal y Pete ya se había colocado su ropa de recambio. El ambiente relajado e informal de la fiesta solamente se veía algo alterado por el vestido que utilizaba Yazmín, que parecía más para una situación formal, igual al evento donde participaron Meena y Pete, en donde muchas damas utilizaban vestidos similares para lucir elegantes. A pesar del frío que estaba empezando a sentirse en el patio mientras pasaba el tiempo y a pesar de que todos estaban ya comenzando a abrigarse con sus respectivos abrigos, chaquetas o sudaderas, Yazmín parecía querer negarse a hacerlo, y en el tiempo en el que el cumpleaños se seguía celebrando en el patio no parecía querer abrigarse un poco más, a pesar de que parte de su pelaje comenzaba a erizarse ligeramente.

- ¿Estás segura que no quieres que te preste una sudadera? – le había preguntado Meena más de una vez

- Si… - respondió mientras intentaba evitar que se viera como castañeaban sus dientes y salía vaho de su respiración - … no te preocupes… estoy bien

Ash intentaba de cualquier manera evitar causar algún escándalo o que sus amigos la vieran de forma sospechosa por seguir pensando que la antílope tramaba algo, pero no podía evitar pensar que la negativa de ella de querer abrigarse se debía a que quería seguir deslumbrando a su novio con sus atributos, pero también tenía que reconocer que a pesar de ese vestido Yazmín no parecía que quería estar con Johnny como ella hubiera pensado, y se la pasó más hablando con Rosita, con Meena e incluso comiendo varios de los sándwiches y papas fritas sobre la mesa, e incluso con el ambiente distendido incluso se acercó a hablar con Ash un par de veces. Más aún, ni siquiera parecía quererla provocar de ninguna manera.

- Ash, querida – le dijo en una de esas ocasiones mientras tenía un sándwich y un vaso de refresco en sus manos – lamento nuevamente no haber podido salir contigo, pero ya lo sabes, el ensayo de estos días me ha dejado muy agotada y no he podido tener mucho tiempo libre

Entonces Ash se encontraba intentando disfrutar el cumpleaños como más podía, conversando con sus amigos o comiendo algún sándwich o pasteles, para cuando Yazmín le dirigió la palabra ella también estaba con un vaso de refresco, y la miró con una gran sorpresa al ver que le dirigía la palabra directamente desde ese día que la encontró mirando a Johnny.

"¡Deja de coquetear a mi novio!" pensó mientras le decía todo eso "No te atrevas siquiera a tocarlo"

- No te preocupes – dijo en vez de eso – cuando haya tiempo podremos intentarlo. Concéntrate en tus ensayos

"En tus ensayos y no en mi Johnny" pensó rápidamente aprovechando el momento

Cuando ya quedaba poco para que fuesen las 9 de la noche, y viendo que ya todos despedían vaho por sus bocas al hablar, la madre de Meena sugirió que mejor pasasen el resto del cumpleaños dentro, cosa que fue aceptada por todos, así que muy pronto todos ayudaron a trasladar todo lo que había afuera y lo dejaron en el interior de la sala, en donde el ambiente se sentía mucho más cálido. Fue ahí donde la madre de Meena también comenzó a preparar la entrega de regalos y les pidió a todos que se sentaran donde pudieran. Normalmente esa casa no recibía muchos invitados y los pocos lugares que habían para sentarse se usaron rápidamente por los abuelos de Meena, la señorita Crawly, Buster junto a ella, y el único sofá disponible terminó utilizándose por Ash sentada en uno de los apoyabrazos, Johnny sentado junto a ella, Yazmín sentada junto a él, Rosita junto a ella y Gunter sentado en el otro apoyabrazos. Lucían algo apretados pero intentaban a pesar de eso poner la mejor cara para la entrega de regalos de Meena.

Todos rieron cuando vieron el bolso cubierto de lentejuelas color celeste que le había regalado Gunter, miraron con ternura el collar de plata que le obsequió la señorita Crawly, miraron con orgullo la fotografía del grupo que tomaron en la sesión de fotos y que Buster le había enmarcado, y miraron con mucha emoción el rostro de alegría y ternura que puso Meena al ver los zapatos de que le obsequió Pete. La misma sonrisa que tuvo al ver el impermeable azul que Ash y Johnny le regalaron y el suéter rosa de lana que le regaló Rosita. A cada uno de ellos les daba un abrazo y un agradecimiento una vez que decían de quien era ese regalo que acababa de abrir. Yazmín había sido la que había regalado el pequeño regalo que estaba envuelto en un papel rojo brillante. Era el regalo más pequeño de los que estaba ahí y fue una de las razones por las que luego de la invitación a casa de Rosita había tardado tanto en llegar de vuelta a su casa. Yazmín no iba normalmente a cumpleaños y el pensar en un regalo para Meena había resultado en algo muy difícil, tenía que pensar bien que es lo que le podía gustar y que hiciera feliz a quien consideraba su primera amiga del teatro. Finalmente, la bufanda marrón con la pequeña inscripción "Con mucho cariño, Yazmín" escrita en uno de sus costados que Meena acababa de sacar del pequeño paquete fue lo que decidió regalarle.

Meena había sonreído mucho al ver esa bufanda de su amiga y se acercó a donde estaba sentada para poder abrazarla por el regalo. La abrazó de tal manera que la levantó del sofá y la mantuvo un instante en el aire.

- Muchas gracias, Yazmín – le dijo – me encantó mucho, y ahora que está empezando a hacer más frío verás que la usaré mucho

- No hay problema, Meena, me alegro muchísimo que te haya gustado – le dijo a la joven elefante mientras le correspondía ese abrazo

Y fue entonces ahí, en ese momento, que Ash se percató de algo que había pasado por alto durante todo ese rato. Yazmín pudo haber tenido la oportunidad de hablarle a Johnny, más porque estaba sentada junto a él, e incluso tuvo la oportunidad de haberle tocado la pierna o haberlo besado en su mejilla si es que hubiera querido, pero en todo ese rato solo permaneció sentada, casi en el borde del sofá mirando a Meena abrir sus regalos. A pesar de mostrar toda su belleza en esos momentos ella no parecía querer mostrársela a Johnny, y lo que la parecía dejar más tranquila en esos momentos era el hecho de que Johnny ni siquiera había mostrado interés en la antílope a pesar de estar juntos en ese sofá.

"Está bien Ash" pensó nuevamente "Tienes que estar tranquila, ya viste que no pasó nada y que Johnny no está interesada en ella"

Al pensar en eso sintió como su corazón se tranquilizaba y volvía a latir a ritmo normal. Y sin poder negarlo, sonrió mucho al ver la manera en que Meena abrazaba a la antílope, la elefante cumpleañera sonreía mucho mientras la abrazaba, y Yazmín sonreía de igual manera, aunque ese abrazo no duró mucho más, luego de unos segundos más volvió a dejar a Yazmín sobre el sofá y volvió a acercarse a la mesa con los regalos. Su madre había tomado todos los papeles de regalo que habían quedado y los había juntado todos para próximas ocasiones, dejando los regalos sobre la mesa.

- Les agradezco mucho a todos por estos regalos – dijo Meena con mucha emoción – a cada uno de ustedes, muchas gracias por estar aquí y disfrutar este cumpleaños conmigo. Ahora sigamos disfrutando el rato que queda

Lo que quedaba correspondía a seguir en esa grata compañía, a comer un poco más de lo que quedaba de sándwiches y pasteles o beber de los refrescos que quedaban. Aún quedaba al menos una hora más y nadie parecía querer irse aún, la estaban pasando muy bien y todo estaba muy agradable en el momento.

Sin embargo, en esos momentos las alarmas de Ash se habían vuelto a encender. Y más fuerte que nunca.

Apenas Meena había terminado el abrazo con Yazmín y la había vuelto a dejar sobre el sofá, se dio cuenta con absoluto horror que una de las manos de la antílope se encontraba sobre la pierna de Johnny y se había quedado ahí.

"¡ASH, TRANQUILA!" una parte de ella gritaba en su interior mientras su corazón latía con mucha fuerza nuevamente "¡SU MANO CAYÓ AHÍ SOLAMENTE, ESO NO QUIERE DECIR NADA!"

"¡YAZMÍN QUIERE QUEDARSE CON JOHNNY!" otra parte de ella le gritaba casi al mismo tiempo "¡ESA MANO SOBRE SU PIERNA ES LA SEÑAL CLARA DE ESO!"

Sabía que esa primera voz racional era la que decía la verdad, si estuviera con otras intenciones esa mano estaría acariciando la pierna moviéndose de lado a lado, pero la mano permanecía quieta sobre la pierna de su novio, y él ni siquiera parecía haberse inmutado.

Ash no pudo comprender como es que terminó escuchando a la segunda voz. Rápidamente saltó del apoyabrazos del sofá y quedó frente a Johnny, y sin poder controlarse corrió la mano de Yazmín de la pierna de Johnny y exclamó:

- ¡Johnny, quiero irme!… ¡No me siento bien!

Esa petición de Ash tomó causó un silencio súbito y absoluto en el interior de aquella pequeña casa. A todos los tomó por sorpresa, la había dicho lo suficientemente fuerte para que todos la escucharan y con suficiente desesperación como para que todos se preocuparan.

- Ash ¿Qué ocurre? – preguntó la madre de Meena al escuchar eso - ¿Te sientes enferma?

- ¡Johnny, quiero irme! ¡Por favor! – seguía exclamando con la misma desesperación

No podía controlarse, sabía que lo que había visto no significaba nada pero no podía controlar lo que decía, no podía controlar su voz temblorosa y la manera en que algunas lágrimas comenzaban a asomarse de sus ojos.

- ¡Por favor! ¡QUIERO IRME YA! – siguió chillando

No se daba cuenta en el momento, pero aquella herida que Johnny había ayudado a cerrar luego del engaño de Lance estaba comenzando a abrirse de nuevo. Imaginarse a Johnny engañándola con Yazmín sería algo tan horrible o incluso peor que lo de Lance, y eso era algo que no quería volver a sentir. Quería irse de ahí, quería alejar a Johnny de Yazmín y quería que todo volviese a ser igual de tranquilo que antes.

No alcanzó siquiera a escuchar la respuesta de Johnny, quien aún permanecía asombrado e impactado ante la reacción de Ash, sino que rápidamente se comenzó a dirigir a la puerta de la casa para salir a la calle y salió sin despedirse de nadie. Rápidamente Johnny se puso de pie con intenciones de ir tras Ash.

- Lo siento mucho, no sé que habrá pasado con Ash – intentó explicar – pero les diré apenas lo sepa. Por favor no se molesten con Ash

Miró a Meena e intentó esbozar una sonrisa.

- Feliz cumpleaños Meena, ojalá que la hayas podido pasar muy bien, y gracias por la invitación

- No… no hay problema – dijo igual de sorprendida que todos

- ¡Buenas noches a todos! – exclamó antes de salir por la puerta e ir tras Ash

Lo último que se escuchó ahí fue la puerta cerrándose detrás de Johnny, y luego de eso un silencio que pareció tardar una eternidad invadió el lugar, todos ellos igual de impactados al ver aquella inesperada reacción de parte de Ash y la consecuente salida de Johnny para ir a ver que había pasado. Rosita y Gunter se miraron entre sí, tal vez los únicos que podían sospechar lo que estaba pasando. Por otra parte, Yazmín fue quien rompió el silencio que quedó ahí cuando se puso se pie y se acercó a su bolso, del cual sacó su sudadera negra, la misma que planeaba utilizar esa noche y se la colocó por encima de su vestido.

- Se puso bastante frío – comentó mientras se lo colocaba y subía el cierre

l

l

l

l

Ya iban a ser casi las 11 de la noche y ya estaba muy frío en la calle, la calefacción de la camioneta estaba ayudando a mantener el vidrio desempañado y Johnny podía conducir sin problemas. Sin embargo, ambos se encontraban en un profundo silencio. Johnny no podía entender que había causado esa reacción de parte de su novia, y Ash no podía creer que había reaccionado de esa manera solo por ver como es que la mano de Yazmín había tocado la pierna de Johnny. El ambiente dentro de esa camioneta era tenso y sabían que cualquier cosa podía causar alguna reacción fuerte de cualquiera de los dos. Ash se encontraba avergonzada, pero al mismo tiempo se sentía muy enojada consigo misma por haber sentido que arruinó el agradable momento que todos estaban teniendo.

Fue finalmente en una luz roja que Johnny finalmente se aventuró a hablar para intentar averiguar que había ocurrido con Ash.

- Ash… - comenzó lentamente a decirle mientras la miraba

Ella no levantó la cabeza y siguió mirando hacia abajo.

- ¿Qué pasó? – se atrevió finalmente a preguntarle

No respondió, aún avergonzada internamente.

- Ash, comprenderé si no quieres decirme que pasó – intentó decirle – pero al menos quiero saber si es que estás bien

Intentó acercar una de sus manos a Ash, pero el bocinazo del vehículo que estaba atrás le hizo dar cuenta que la luz ya había cambiado a verde y desvió su mano hacia la palanca de cambios para avanzar nuevamente.

- Ash – insistió una vez más – solo recuerda que cualquier cosa que quieras decir y cualquier cosa que pase, puedes confiar en mí

Avanzaron un par de cuadras más en silencio. Johnny no sabía si es que había algo más que pudiera decirle, nunca había visto a su novia comportándose de esa manera y no esperaba que una reunión tan tranquila como el cumpleaños de Meena pudiera haber causado una reacción tan poco propia de ella.

- Solo cuéntame lo que te ocurre, sabes que te apoyaré si es que necesitas…

- ¡JOHNNY, YA CÁLLATE! ¡ESTOY BIEN!

El corazón de Ash casi se detiene al escuchar esas palabras que acababa de decir. Se llevó sus manos a su boca al darse cuenta que se las acababa de gritar a Johnny. Miró a Johnny rápidamente, quien había vuelto a mirar hacia el frente, completamente impactado por la respuesta que le acababa de gritar su novia.

"¡NO!" gritó ella en su mente "¡¿QUÉ HICE?!"

En todo el tiempo que eran novios ella jamás le había levantado la voz a Johnny, y de pronto lo hace de manera tan súbita solo porque Johnny intentaba calmarla.

- Johnny… lo siento… - fue lo que alcanzó a decir

Sintió como una lágrima comenzaba a asomarse de su ojo derecho, la cual rápidamente se intentó limpiar con el dorso de su mano.

- … no… no importa – escuchó que Johnny le dijo

El resto del viaje se desarrolló en silencio

l

l

l

l

Yazmín había tardado un poco en llegar a casa. El taxi que la dejó fuera de su casa había tardado un largo rato en pasar y llegó casi cuando ya iba a ser casi medianoche. Aún usaba su vestido y cuando soplaba una corriente de aire sus piernas eran las que más sufrían; su pelaje ya se encontraba muy erizado y lo que más quería era llegar a la cama y acostarse. La sudadera que utilizaba sobre su vestido la estaba ayudando mucho a poder neutralizar el frío y agradecía el haberla llevado.

Al llegar a su habitación lo primero que hizo fue guardar los sándwiches y el trozo de pastel dentro de uno de los cajones de su armario, luego se fue a cepillar los dientes y se comenzó a preparar para acostarse. La tenue luz de su habitación cada día iluminaba menos y debía ya cambiarla antes de que se extinguiera por completo. Dejó su sudadera en el armario y dejó el vestido sobre el respaldo de la silla de la habitación, y rápidamente se puso el pijama y se metió a la cama. Había sido un día muy agotador para ella pero fue divertido. La pasó muy bien en el cumpleaños de Meena, aunque también sabía que habría problemas el lunes por la manera en que Ash y Johnny abandonaron el cumpleaños.

- Fue un cumpleaños divertido a pesar de todo – susurró mientras intentaba quedarse dormida y se acomodaba en la cama – siento que todos tuvimos un momento en que nos logramos conocer mucho más

"¡Eso no importa!" escuchó fuertemente de pronto "Lograste algo importante hoy y has dado un paso importante"

La antílope guardó silencio ante aquellas palabras.

"Lograste causar un roce importante en la relación" continuó escuchando "Hiciste tambalear la relación, así que ahora será más fácil continuar con tu misión. Asegurarás el éxito en tu misión con tu arma secreta definitiva."

Suspiró silenciosamente al escuchar eso. Ya no sabía que esperar en realidad, la verdad es que ya no sabía que hacer y no sabía si realmente valía la pena seguir con eso. Sentía que ya estaba comenzando a rendirse con Johnny, ya no valía la pena seguir si es que se daba cuenta que Johnny no se interesaba en ella.

"¡Descansa bien lo que queda de fin de semana! Esta semana Johnny ya será tuyo"

l

l

l

(… continuará)