Capítulo 13: La Caverna
Aquella felina inmediatamente se puso de pie, a pesar del bastón de madera que tenía, se notaba bastante hábil y no parecía necesitarlo mucho en realidad, quedando junto a la base del escenario mientras veía a las dos chicas acercarse. Ash miraba con bastante curiosidad a aquella felina, pero en cambio Yazmín lucía mucho más sorprendida y tal vez con cierto grado de incomodidad al verla ahí.
- ¡Tía! – exclamó con sorpresa al llegar junto a todos – ¿Qué haces aquí?
- Solo quise venir a verte – respondió con un tono amable – estar en la casa todo el día sola ya llega mucho a aburrirme
Yazmín miró rápidamente de reojo a Rosita, Gunter y Ash, los dos cerditos miraban con expectación sobre la respuesta de Yazmín, Ash miraba con curiosidad esperando la respuesta.
- Muchas cosas se pueden hacer – respondió entonces - ¿No has intentado tejer algo nuevo? ¿O volver a las clases de pintura?
Esa respuesta algo ruda de parte de la antílope causó sorpresa entre los tres miembros del teatro que la rodeaban, aunque de parte de la felina solo causó una ligera sonrisa.
- Todo eso se escucha divertido, pero me imagino que poder estar con mi sobrina, ver sus ensayos y tal vez aprovechar mi día en ayudar en el teatro podía ser algo mucho mejor
Miró entonces a Rosita, y con una sonrisa le preguntó:
- ¿Sabe si es posible que pueda quedarme para ayudarles de alguna manera?
Rosita no sabía, a pesar de que últimamente había tenido que ayudar a Buster con el tema más administrativo aún no tenía las facultades para decidir si es que podía o no agregar a alguien más al grupo.
- Creo que tendría que hablarlo directo con el señor Moon – le respondió – si quiere en un ratito más subamos a preguntarle
- ¡Espléndido! – respondió la felina – Me alegraría mucho poder ayudar de cualquier manera a todos ustedes, y así podré estar más cerca de mi querida sobrina
Miró con una sonrisa a la antílope, pero ella discretamente intentó alejar su mirada y giró su vista hacia el telón ubicado al fondo del escenario.
- Iré a prepararme para seguir con el ensayo – dijo con cierto grado de molestia comenzando a caminar hacia las cabinas, una reacción que mantuvo con el mismo grado de sorpresa a todos los que estaban ahí
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Miss Nadia era el nombre con el que la felina se hacía llamar, nombre artístico como ella decía, y terminó siendo ése el primer día en que comenzó a asistir junto a Yazmín al teatro Moon. No fue difícil que Buster la terminara aceptando para que pudiese ayudar junto a la señorita Crawly en el teatro, principalmente porque aclaró desde un comienzo que no le importaba no recibir un salario y que quería participar voluntariamente ahí. El pasar gran parte del día en casa ya sin Yazmín la hacía sentir demasiado solitaria y solo podía estar con su compañía al llegar luego de los ensayos, aunque de manera muy limitada al decir que la antílope llegaba a su habitación y apenas salía, y el ver a su sobrina tan feliz luego de regresar de los ensayos la hizo querer experimentar lo mismo, queriendo también ser parte de ese mundo en el que Yazmín ya se encontraba inmersa. La edad que tenía la felina parecía ser similar a la que tenía la señorita Crawly, aunque a diferencia de la iguana, la felina parecía tener mucha más agilidad que ella. Ambas se comenzaron a llevar bastante bien y durante los primeros días le había comenzado a ayudar en la preparación de las meriendas para cada uno de los integrantes del teatro Moon y asistía en la limpieza. Tanto Rosita, Gunter, Ash, Meena, Pete y Johnny se mostraron muy satisfechos con el desempeño que Miss Nadia tenía ahí, especialmente por aquella merienda del primer día; la señorita Crawly solía llegar con una merienda sencilla que incluía un sándwich o algún pastelito más una botella o caja de agua, jugo o leche, pero en su primera mañana estando de parte del teatro, llegó al teatro con una bolsa para poder preparar un enorme pastel de chocolate, el cual terminó siendo disfrutado por todos los miembros del teatro, incluido Buster y la señorita Crawly.
- Siento que te me haces muy familiar – le había comentado en algún momento de esos días mientras preparaban las meriendas en la cocina - ¿Segura que no nos hemos visto en algún lugar?
- Muchos me han dicho lo mismo – respondió la felina con una sonrisa – Y aún no sé por qué. Me imagino que hay muchas felinas como yo por el mundo
- Puede que tengas razón – respondió la anciana iguana – pero me alegra poder tener a alguien más con quien hablar mientras estoy haciendo esto
- A mí igual, Karen – respondió ella sonriendo
Sin embargo, y a pesar de esa interesante adición al teatro, solo uno de los miembros del teatro no parecía mostrar la misma felicidad al tener a la felina como nueva asistente del grupo. Yazmín tuvo que comenzar a llegar con su tía en las mañanas y luego retirarse con ella al terminar cada uno de los días. Para Gunter y Rosita, aún teniendo que compartir con ella durante todo el día, notaban que progresivamente y en cada uno de los ensayos ya no comenzaba a mostrar la sonrisa que solía tener mientras realizaba cada uno de los pasos de baile. Tanto Gunter, aún como su pareja de baile, como Rosita, quien permanecía junto a ellos durante el día, notaban el ceño fruncido y la mueca de enojo que mostraba en su rostro desde que su tía participaba con ellos. Seguía ensayando con normalidad, pero su rostro de molestia comenzaba a ser bastante notorio para ambos.
Fue finalmente en el último ensayo de esa semana, el del día viernes en la hora de descanso y luego de que la señorita Crawly y Miss Nadia llegaran con la merienda de ese día, un sándwich de mermelada y una caja de leche de parte de la señorita Crawly y un trozo de pastel de cerezas para cada uno de parte de Miss Nadia, que Rosita decidió preguntarle directamente. Gunter había salido para refrescarse un poco y tomar algo de aire fresco afuera y aprovechó ese momento para preguntarle a la antílope, quien silenciosamente se había puesto a comer el sándwich y a beber su caja de leche sentada a la mesa donde Rosita llenaba los papeles.
- Yazmín – comenzó diciendo - ¿Me dejas preguntarte algo?
- ¿Mmm…? – respondió la antílope mientras le daba otra mordida más a su sándwich
- Esto no se lo diré a nadie – respondió de inmediato – mucho menos a tu tía, pero dime ¿Te desagrada mucho que ella esté aquí ahora?
La antílope esperaba que le hicieran esa pregunta en cualquier momento, más porque ya estaba resultando demasiado evidente tanto para ella como para Gunter, pero aunque esperaba que le preguntaran eso, la respuesta a aquella pregunta no la tenía ensayada.
- Es solo que… - respondió después de tragar el trozo de sándwich que tenía en su boca – es solo…
La cerdita miraba con atención lo que la antílope quería decir, pero el rostro que estaba poniendo le hacía entender bien lo que estaba pasando por su cabeza, mostrando que quería responder afirmativamente.
- Es aún algo extraño para mí – dijo – la tengo que ver en casa, ahora la tengo que ver aquí
- ¿Y… cómo te llevas con ella?
Se quedó un momento en silencio para pensar en una buena respuesta, por una parte no quería tampoco causar preocupación ni momentos incómodos, por otra parte quería ser lo más sincera posible a Rosita.
- Simplemente… me gustaría quererla más
Le incomodaba sentir como es que su tía la podía estar mirando ensayar desde el pasillo cuando pasaba de un lugar a otro y hacía el resto de los deberes que se había ofrecido hacer, se sentía muy observada y sentía que en cualquier momento ella podría entrar para corregir alguno de los pasos que daba o alguna cosa peor.
- Pero intento no pensar en eso, y quiero solamente seguir con los ensayos, al igual como estábamos todos estos días – respondió de inmediato intentando tranquilizar a la cerdita
Rosita miró de reojo hacia el pasillo a través del cristal de la cabina, siendo la hora de descanso de ese día se podía ver con más frecuencia pasar a alguien por ahí, y ya había visto pasar tanto a Gunter que salió de esa cabina hacia el exterior del teatro, también vio pasar a la señorita Crawly con la bandeja vacía de regreso a la cocina, a Johnny que había bajado y había entrado a la cabina de Ash y a Meena quien salió a contestar una llamada de su celular hacia la zona del escenario. Pensó en que Yazmín debía sentir muy incómodo el sentir que tenía que compartir el espacio en el que estaba con su tía, tal vez se sentía preocupada de que en cualquier momento podría decir o hacer algo que avergonzaría a la antílope. De pronto y mientras aún reflexionaba sobre eso, Rosita vio como Yazmín se ponía de pie y se acercaba a la puerta.
- ¿Me esperas un poco? – preguntó – hay algo que tengo que hacer
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Desde el cumpleaños de Meena y esa incómoda situación en que Ash le pidió casi a gritos a Johnny irse de ahí y luego de que ella le gritara a él en la camioneta ya habían pasado seis días y toda esa situación ya parecía quedar atrás. Ninguno de ellos había vuelto a hablar sobre ese tema, pero durante los primeros días en el apartamento o en la camioneta ambos apenas habían hablado, ella porque no sabía como volver a enfrentarse a su novio luego de haberle gritado y él por pensar que ante cualquier cosa que él podría decir podría llegar a causar un enojo muy grande de parte de ella. Sin embargo, un consejo que Johnny recibió de su padre uno de los días que había ido a verlo en la semana causaron que intentaran retomar una conversación más normal por medio de temas completamente ajenos al incidente, y eso sumado a la salida que Ash tuvo con Yazmín y la manera en que ambas lograron sincerarse un poco causó que ambos lentamente volvieran a abrirse, y que la relación volviese a ser como normalmente lo era antes de esa situación. Las conversaciones más fluidas comenzaron el mismo día que Ash había salido con Yazmín, Ash se aventuró a contarle todo lo que pasó, la manera en que la antílope se devoró todos los platos frente a ella y la manera en que reaccionó al ver a Miss Nadia.
Para ese día viernes ambos ya habían retomado la relación exactamente donde la habían dejado antes. En ese descanso ambos se encontraban sentados en la silla donde Ash normalmente se encontraba escribiendo las letras de sus canciones, en esa ocasión ambos estaban abrazados, Ash se encontraba sentada en el regazo de Johnny, ella lo besaba sin parar aprovechando cada instante de ese rato. Su novio también la besaba sin intenciones de parar. Las manos de Ash recorrían el rostro y la espalda de su novio, él la abrazaba sin querer detenerse, un rato que ambos habían extrañado y que definitivamente se encontraban disfrutando, y aprovechaban el espacio de la cabina que no se veía desde el pasillo para poder disfrutar ese momento a gusto.
Ash besaba los labios de Johnny intensamente, él le correspondía con la misma pasión, una que ambos habían extrañado durante esos días de ensayos y momentos incómodos. Se necesitaban mutuamente y el estar juntos en esos momentos era lo que más necesitaban. Una mañana completa de tocar el piano para Johnny, una mañana completa de afinar partituras y escribir letras aleatorias era algo que los había dejado agotados, aunque siendo viernes ya sabía que era el último día antes de poder tener un fin de semana mucho más tranquilo y agradable para ambos. Luego de varios días de silencios incómodos había que compensar el tiempo. Johnny había bajado a ver a Ash, ella no se había resistido, no le impidió la entrada, no le impidió sentarse en su silla y él no se negó a que ella se sentara en su regazo para comenzar ese agradable momento juntos.
- Creo que esto debiéramos hacerlo más seguido – dijo coquetamente Ash al detener durante un instante sus besos – creo que ambos extrañábamos esto
- En eso tienes razón – respondió Johnny antes de volverla a besar
Algunos pensamientos podían seguir recorriendo la cabeza de Ash con respecto a su novio y Yazmín, pero ya no la hacían dudar. Sabía que seguiría sintiendo vergüenza durante un tiempo al recordar todo aquello que había pasado en el cumpleaños de Meena, pero ya no sentiría incomodidad al ver a Yazmín conversando con Johnny, vio parte de su lado más íntimo y logró sentir que ella no había mostrado ningún interés por su novio. Johnny era y sería solo suyo, y ella sería de él, y nadie los separaría.
- Sabiendo que hoy comienza el fin de semana – comenzó a decir Ash – creo que podríamos intentar hacer muchas cosas ¿Qué piensas?
Johnny la besó una última vez antes de responderle mientras la miraba a sus ojos.
- ¿Y qué ideas tienes?
- Tengo varias – respondió coquetamente
Restregó suavemente la pierna de Johnny antes de responderle.
- Podríamos empezar esta noche, primero con alguna cena, alguna película, y luego veremos que puede pasar
Johnny sonrió ante esa idea.
- Esa idea me gusta, luego veremos que más hacer el sábado y el domingo
- Es un buen plan – respondió antes de besarlo una vez más
Ese espontaneo momento había logrado que ambos pudieran dejar atrás toda esa incómoda situación en la que habían estado todos esos días, y hubieran podido seguir un rato más si es que no se hubiesen visto interrumpidos. Había sido tan solo un minuto después de lo que acordaron para esa noche, pero hubieran sido más si ambos no se hubieran separado luego de comenzar a escuchar golpes en la puerta.
¡TOC! ¡TOC! ¡TOC!
Ambos terminaron bruscamente el beso que se encontraban dando y se soltaron del abrazo en el que se encontraban y miraron hacia la puerta de la cabina, miraron con sorpresa ver que detrás de ella se encontraba Yazmín. Desde esa posición en la que se encontraba en la puerta y a través del vidrio que los separaba del pasillo podía verlos perfectamente, lo que causó que bruscamente se separaran, Ash saltó del regazo de Johnny y él se intentó poner de pie, ambos notablemente avergonzados al ser vistos por la antílope a pesar de que ella se encontraba ligeramente mirando hacia otro lugar de la cabina. Ash se ordenó un poco las púas sobre su cabeza y se acercó a la puerta para abrirle a la inesperada visita que había llegado.
- ¡Yazmín! – le dijo a la antílope como saludo – Espero que no haya sido incómodo ver esa escena
- No… no te preocupes – respondió de la manera más amable posible – solo quería hablar un momentito con ustedes ¿Puedo?
- Por supuesto – respondió la puercoespín aún intentando enderezarse algunas púas más
Entró un par de pasos más en la cabina, dejando la puerta abierta tras de sí.
- Pues verán – comenzó diciendo – ¿Recuerdas la conversación que tuvimos en la que los tres podríamos realizar un show juntos? ¿Han podido hablar de eso?
Ash miró a Johnny discretamente, él también la miró a ella al saber eso; luego de la salida de Ash y Yazmín, la puercoespín había olvidado comentárselo a su novio, así que era la primera vez que había escuchado de eso, pero de todos modos miró con interés lo que iba a decir Ash.
- Algo así habíamos pensado – admitió – pero aún no lo había conversado con Johnny
- Oh… entiendo – dijo ella – creí que ya le habías comentado algo… Por la manera en que ustedes tocan y la manera en que yo busco bailar podríamos lograr un gran show
- Aún tendríamos que ver si es que lo podríamos hacer – respondió Ash – tendríamos que ver si es que Moon nos dejaría presentar otro show más. Ya tenemos uno en donde yo toco, otro en el que Johnny toca, otro en el que tocamos los dos y el pensar en uno en que estemos contigo. Tal vez Moon piense que es mucho y le quitaríamos tiempo al resto
- O tal vez… - dijo de pronto Johnny
Ash miró a su novio, algo sorprendida de que quisiera decir algo en ese momento.
- ¿Qué tal si en vez de nosotros dos somos los tres? – propuso él amablemente
Johnny inesperadamente pensó en esa idea. Si la decisión corriera solo por ellos podrían realizar otra presentación más que incluyera a la antílope, pero eso no podía ser posible porque le quitaría protagonismo o interés a los otros shows. Cada grupo o solista tendría un tiempo asignado y a pesar de que se aprobó la idea de un segundo número por cada uno, un tercer número ya podría causar algún tipo de dificultad.
Ash recordó el show que hicieron ambos en conjunto la última vez, ambos cantando Crocodile Rock y siendo ovacionados por todo el mundo, quienes acababan de enterarse de la relación que existía entre ambos cuando Ash se lanzó a besar a Johnny sin ningún aviso previo en el momento final de la presentación. Sonrió al recordar como había sido ese momento, pero rápidamente esa sonrisa se borró al pensar que el considerar en esa idea implicaría que eso no podría volver a repetirse si es que ese final incluiría a Yazmín.
- Yazmín y yo si comentamos la idea de que los tres participaríamos en un show, nosotros tocando y ella bailando, pero… - le comenzó a decir Ash a Johnny
Miró a Johnny, luego a Yazmín. Ambos la miraban con expectación ante lo que diría, definitivamente la idea de tocar a solas con Johnny se acababa de truncar al ver la manera en que parecía que no quería hacerlo.
- Lo podemos conversar para ver que resulta – fue lo que finalmente logró decir
- ¡Si! ¡Podría resultar muy bien! – exclamó la antílope con el mejor ánimo que podía mostrar – intentaré también pedírselo al señor Moon. Gracias por su tiempo
Y se alejó de la joven pareja y comenzó a dirigirse hacia la puerta, pero tanto Ash como Johnny, quienes aún estaban algo sorprendidos por lo que acababa de pasar y la idea con la que quedaron, vieron como la antílope se había detenido antes de hacer girar la perilla y permaneció algunos segundos detenida ahí, de espaldas a Ash y Johnny. Ash y Johnny volvieron a mirarse con extrañeza entre sí al ver aquella reacción de Yazmín, pero justo en el momento en que Johnny iba a preguntarle a la antílope si es que algo ocurría, ella súbitamente se volteó nuevamente hacia ellos, pero esta vez mirando principalmente a Ash.
- Oh… Ash – dijo ella acercándose nuevamente a ella – casi olvido algo
Vieron como acercaba una de sus manos a uno de sus bolsillos y de ahí extraía un trozo de papel doblado, ella lo comenzó a desdoblar y lo acercó a la puercoespín, ella estiró la mano y lo recibió. Se encontraba algo arrugado pero estaba completamente legible.
- Este… volante me lo entregaron hace algunos días cuando fui a… hacer algunas compras – dijo – pensé en botarlo cuando me lo entregaron porque no le tenía ningún uso, pero luego pensé que tal vez a ti podría interesarte
Ash miró el papel y comenzó a leer lo que decía, Johnny seguía junto a ella y comenzó a leer también. Era un volante.
"Gran Inauguración: Club de Rock La Caverna
¡Viernes! Gran inauguración del nuevo y próximamente más popular club de rock de la ciudad. Ven a disfrutar esta inauguración. Tendremos un gran ambiente y buenas instalaciones para todos quienes disfrutar una buena noche de diversión. Habrá micrófono abierto, audiciones y por supuesto, mucha diversión. Te esperamos.
Club de rock La Caverna, 633 Bravo Drive"
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El volante incluía la imagen de una guitarra, una batería, un micrófono y luces, todo ello intentando ser lo más llamativo posible. Todo esto causó que los ojos de Ash comenzaran a brillar, resultaba ser algo muy llamativo para ella al enterarse que un nuevo club de rock abriría en la ciudad. Recordó el último club donde tocó, Rick's club. Recordó lo desagradable que era Rick, el cocodrilo dueño de ese club que solo decidió pagarle la mitad de lo pactado causando que simplemente decidiera irse y no volver a tocar ahí.
- ¡Es increíble! – dijo ella – me gustaría ir a ver como es
- Que bien que te haya interesado esa noticia… que bien que no lo boté – dijo ella queriendo esbozar una sonrisa y comenzando a dirigirse a la puerta – y con respecto a lo otro, hablaremos los tres con el señor Moon si eso es lo que quieren. Nos veremos luego
Y finalmente salió de la cabina, dejando a la joven pareja nuevamente solos. Ash mantenía el volante en sus manos mirando con mucha emoción y lo leía una y otra vez, pero rápidamente giró la vista hacia su novio al saber que es lo que quería hacer esa noche, sabía bien que el deseo que acababa de formarse en ella contrastaba completamente con la idea que tenían originalmente para pasar esa tarde, pero la emoción de volver a estar en un club de rock era demasiado grande para pasarla por alto.
- ¿… te molesta si voy?
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Durante lo que quedó de ensayos por ese día ambos volvieron a sus respectivos lugares. Yazmín volvió a practicar los bailes con Gunter, Johnny continuaba frente al piano junto a la oficina de Buster y Ash continuaba probando nuevos acordes. Ash aún se encontraba muy ansiosa en pensar que esa misma noche estaría en ese club de rock luego de tanto tiempo sin estar en uno, Johnny se encontraba algo decepcionado por pensar que las ideas que estaban planeando para esa tarde y noche se desvanecieron tan pronto entendió que estaría solo esa noche. Por otra parte, Yazmín practicaba casi mecánicamente, muchos de los pasos que había intentado practicar los logró mejorar y se encontraba listo para probar nuevos pasos.
Rosita en esos momentos se encontraba revisando otros documentos que había ayudado a Buster a llenar, estos estaban relacionados al mantenimiento preventivo que harían en todo el teatro antes del show y los había revisado para asegurarse que todos los datos y los números ingresados estuvieran correctos. Tarareaba la canción con la que Gunter y Yazmín practicaban, pero al levantar la cabeza para ver a los dos bailarines y antes de ponerse de pie para poder dirigirse a la puerta para ir a dejarle los documentos listos a Buster se dio cuenta de algo con respecto a Yazmín: Aún seguía sin sonreír. Luego de aquella conversación que tuvo antes de salir a hablar con Ash y Johnny y de la cual volvió con una sonrisa luego de hablarles sobre la idea de ese show juntos creyó que seguiría así durante el resto del ensayo, pero la sonrisa volvió a desaparecer rápidamente.
"Aún debe estar decepcionada de sentir que su tía invade su espacio" fue lo que terminó pensando antes de salir en dirección a la oficina de Buster
Lo que no sabía, era que en la cabeza de Yazmín otro pensamiento se encontraba rondando. Un pensamiento que le hacía entender que es lo que esa noche ocurriría luego de toda la conversación que tuvieron.
"… Johnny estará solo esta noche"
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Hacía mucho que Johnny no veía tan emocionada a Ash, apenas llegaron al apartamento y luego de haber almorzado, Johnny vio como es que Ash comenzaba a preparar su atuendo para asistir esa noche a La Caverna. Imaginaba una gran multitud de animales disfrutando la música, animales tocando sobre el escenario, un ambiente festivo y tal vez, en una de ésas, ella tocando una canción sobre el escenario, siendo vitoreada y aplaudida por todos quienes estaban ahí. Decidió finalmente usar su chaqueta morada, la que Gunter había obsequiado para su cumpleaños y que había usado para la última presentación en el teatro, los zapatos que utilizó para su primera presentación más maquillaje oscuro sobre sus párpados.
- Avísame si necesitas que te vaya a buscar ¿Está bien? – le dijo Johnny antes de despedirse
- Sabes que lo haré si es necesario – le respondió ella risueñamente, y al igual como si fuera pequeña exclamó - ¡Ay, que emoción! Extrañaba estar en un ambiente así
Johnny sonrió al ver tan emocionada a su novia, pero entendió que ya para ella sería incómodo el llevarla también para allá, y ella también prefería que fuese así, por lo que iría en taxi, pero si se hacía muy tarde o no encontraba taxis para el regreso entonces llamaría a Johnny para que la fuese a buscar.
- Te amo – le dijo el joven gorila antes de besarla y ver como se alejaba hacia la puerta del apartamento
- Yo también te amo mucho – respondió ella antes de recibir ese beso de parte de Johnny y comenzar a dirigirse hacia la puerta
Johnny permaneció sentado en el sofá de la sala, escuchó como Ash cerraba la puerta del apartamento y oía los pasos de ella yendo por el pasillo hasta que se alejó lo suficiente para que no pudiesen ser más audibles. El televisor frente a él se encontraba encendido, pero mientras se despedía de Ash y la escuchaba alejarse hacia las escaleras no le había prestado atención, recién cuando se acomodó más y los pasos de su novia ya no se escuchaban volvió a acomodarse y miró lo que había en la pantalla, pero no lucía demasiado interesante. Al cambiar el canal vio como es que estaban dando una película, y el primero que apareció en escena era un zorro vestido de cocinero. Johnny sonrió al darse cuenta que ese zorro era uno de lo que eventualmente conocería cuando el rodaje de "Cinco zorros y medio día" llegara a la ciudad y tuviera que aparecer en pantalla con él y el resto de los cánidos. Se preguntó cuando es que recibiría la noticia de que el problema en Redshore City terminaría y ellos llegarían a la ciudad para por fin participar con ellos, pero lentamente dejó de pensar en ello. El sueño acumulado durante los últimos días, más el sentir aún sus brazos agotados y la manera en que se encontraba muy cómodo recostado en el sillón comenzó rápidamente a causar que sus ojos comenzaran a cerrarse, y para cuando Ash estaba a un par de cuadras de que el taxi la dejase afuera del club, Johnny se había quedado finalmente dormido.
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La Caverna correspondía a un club mucho más sencillo de lo que había pensado Ash. Definitivamente no era más grande que el de Rick, tal vez era del mismo tamaño aunque su fachada estaba pintada de azul, y con grandes letras escritas en negro sobre la entrada decía "La Caverna, club de Rock" con un estilo de letra cursiva junto a la imagen de una guitarra y una batería hechas con luces de neón. Debajo de aquellas letras y cerca de las puertas de ingreso colgaba un lienzo blanco con letras negras que decía "Hoy: Inauguración". La fila para ingresar era de unos 150 animales, de diferentes estilos y especies, unos pocos iban como Ash con sus propias guitarras cargadas en estuches. La música que se escuchaba desde el interior retumbaba con fuerza y lograba escucharse mientras Ash ansiosamente permanecía en la fila para poder ingresar. Desde que tocó en el club de Rick hacía un tiempo es que no volvía a sentir esa sensación de emoción al volver a estar cerca de sus raíces rockeras, las mismas que había vivido antes con Lance y que luego de haber terminado con él no había vuelto a vivir intensamente de la misma manera. A Lance no lo extrañaba, con él solo vivían un fracaso tras otro, discusiones constantes en las tiendas de música con los que atendían, la manera en que él siempre la subestimaba y la manera en que la engañó con Becky. Definitivamente extrañaba el ambiente, pero no a Lance.
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El interior del club era exactamente como se lo imaginaba. Bastante similar al de Rick para ser sincera, aunque la principal diferencia era que ahí primaban los colores fríos, como el azul y el negro, mientras que en el de Rick primaba principalmente el rojo. Había un salón principal en el cual se encontraban reunidos varios animales, ansiosos de ver quien sería el que se presentaría en el escenario frente a ellos, un escenario del cual se notaban dos grandes amplificadores de los cuales salía la música que invadía todo el ambiente, un micrófono al centro y un telón azul atrás. En el lado derecho se encontraba un bar, una barra que tenía unos 7 taburetes en fila, todos ellos ocupados y todo ese alrededor atestado de animales intentando comprar un trago. El flamenco y la cebra que atendían lucían bastante atareados preparando tragos, entregando botellas o latas de refresco o abriendo botellas de cerveza. En esos momentos, Ash intentó ver si es que lograba encontrar a alguien que pudiese conocer, pero debido a su estatura y a que comenzaron a agolparse a cada momento más y más animales en dirección al escenario es que se le hizo difícil poder visualizar con mayor detalle. Muchos quienes pasaban junto a ella intentaban rodearla un poco más debido a la posibilidad que había de poder clavarse alguna de sus púas, aunque ella no se diese cuenta de eso, permaneció mirando a ver si ubicaba a alguien para acercarse a él, pero no encontró a nadie. Sostuvo más su estuche en su mano y comenzó a acercarse al escenario, cuando entonces:
- ¡Hey tú!
Y sintió una mano tocando su hombro. Creó durante un efímero instante que era de alguien que conocía, pero al girar la vista y ver a un jaguar de pelaje oscuro casi del doble de tamaño de ella se dio cuenta que no lo era.
- ¡¿Tú eres Ash?! – le preguntó en voz alta para que su voz pudiera oírse por sobre la de la música que invadía en esos momentos
- ¡Sí! – exclamó asintiendo con la cabeza
- ¡Increíble! ¡Que maravilla que estés aquí! – y le estiró su mano – ¡Mucho gusto, me llamo Mark, soy el dueño de este club!
- ¡Mucho gusto! – replicó estrechando su mano - ¡Se ve que es un muy buen club!
- ¡Gracias! ¡Hacemos lo mejor que se puede, pero la emoción es mucho mayor si es que acabo de ver que una gran rockera está aquí!
Ash sonrió al escuchar ese comentario de parte del jaguar.
- ¡Veo que trajiste tu guitarra! – exclamó entonces
Asintió con su cabeza.
- ¡Verás, que bueno que la trajiste, aprovechando la situación te quería preguntar!
- ¡¿Si?!
- ¡He visto a varios otros animales que trajeron sus propias guitarras! ¡La idea es que puedan tocar un rato en el escenario para poder mostrarse! ¡¿Te gustaría estar con ellos y poder tocar un par de canciones?!
Los ojos de Ash se iluminaron ante esa propuesta. Había ido con la guitarra con la posibilidad de poder presentarse en el escenario solo por diversión y poder revivir la emoción desde la última vez que se presentó a tocar frente a un gran público rockero.
- ¡Claro que sí! – exclamó de inmediato
- ¡Maravilloso! – dijo él con una sonrisa – entonces ven conmigo, he estado reuniendo a otros que vinieron con sus instrumentos
Ash continuó sonriendo mientras iba junto a ese jaguar en dirección a un costado del escenario en donde se encontraba un pequeño grupo de diferentes animales esperando con sus propios estuches de guitarra.
"Esto será increíble" pensó con emoción
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La siesta que Johnny se encontraba teniendo poco después de que Ash se fue terminó siendo una mucho más larga de lo esperado, tanto fue así que una fría corriente de aire proveniente de la ventana semi abierta fue lo que lo despertó. Su pelaje oscuro estaba erizado para cuando lo notó, y pesadamente se levantó del sillón y se acercó rápidamente a cerrar la ventana. Se restregó los ojos y miró la hora del reloj del televisor: 9:56 PM, había dormido mucho más de lo que había pensado. Ash aún debía estar en el club y debía estar pasándola bien si es que no había ninguna novedad de ella, se imaginaba a su novia volviendo en algún momento y le contaría emocionada todo lo que pasó durante ese rato. La imagen en la pantalla mostraba escenas de una película que no se le hacía conocida, la película del zorro que conocería cuando el rodaje de la película llegara a la ciudad ya había terminado y la película que estaban dando en esos momentos no tenía ninguna relación con él. Apagó el televisor y fue a la cocina, se sentía con algo de sed y deseaba beber un vaso de agua mineral. La idea que estaba empezando a formar con Ash ya se había desvanecido para el momento que decidió ir al nuevo club esa noche, pero se imaginaba que tal vez esa misma noche o tal vez al día siguiente en la mañana decidirían algo. Sacó la botella del refrigerador y comenzó a servirse en un vaso. El vaso helado de agua mineral le haría muy bien en esos momentos, pero luego de beber era posible que se fuera a acostarse pronto, decidió que dejaría su teléfono encendido y con volumen en caso de que él ya durmiera y Ash necesitara que lo fuera a buscar. Le dio un buen sorbo a su vaso de agua mineral al tomar esa decisión, se iría a cepillar los dientes e iría a dormir, pero justo antes de pasarse el agua hacia su garganta.
¡TOC! ¡TOC! ¡TOC!
Johnny se sobresaltó, tres golpes a la puerta se escucharon en todo el departamento. El reloj ya estaba a punto de marcar las 10 de la noche; bastante temprano para que Ash volviera, pero bastante tarde para cualquier visita que quisiera ir a verlos. No era normal para ellos tener visitas de todos modos, aunque igual decidió ver quien era. Dejó el vaso de agua mineral sobre la mesa y se comenzó a acercar a la puerta. En una de esas realmente había sido Ash quien decidió volver temprano, aunque ella había llevado sus llaves, así que no tendría por qué haber golpeado la puerta para poder entrar.
Al abrir la puerta se sorprendió al ver que en realidad su novia no era quien estaba afuera.
- Ho… hola, Johnny – dijo con cierta timidez – lamento venir tan tarde
Esta inesperada visita, a esa hora de la noche y cuando recién empezaba el fin de semana lo terminó dejando sin palabras, a pesar de ello respondió ese tímido saludo.
- Yazmín… - logró decir Johnny al ver a su hermosa compañera de elenco frente a él
Algo tuvo que haber ocurrido si a esas horas la joven antílope se encontraba ahí, así que rápidamente le preguntó:
- ¿Está todo bien?
- Solo… solo quería hablar un rato – respondió la antílope - ¿Puedo pasar?
Esa inusual petición de su compañera de elenco lo sorprendió de sobremanera. Estaba frío afuera, la antílope se notaba que estaba algo entumida, vestía sus pantalones de ensayo, tenía su sudadera color celeste cerrada y cargaba su bolso blanco en su hombro izquierdo.
- Si… claro – respondió Johnny haciéndose a un lado para dejarla pasar
- Gracias – respondió ella comenzando a ingresar al apartamento – lamento haber venido tan tarde, pero sentía que si no podía hablarlo ahora no lo podríamos hacer nunca
- ¿Hablas del show que podemos hacer los tres? – preguntó el gorila – me gustaría que podamos hablarlo, pero lamentablemente llegaste en un mal momento, Ash no está ahora
Ella acercó su mano a la perilla de la puerta y la empujó, dejándola cerrada.
- No te preocupes, por ahora podemos hablar los dos solos… tengo algunas ideas
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(… continuará)
