N/A: Hola!
Con estos últimos capítulos hemos estado en una etapa de transición aunque el que más considero tal cual como transición es este debido a que quizás no pase mucho pero sí hay una decisión importante que marcará el rumbo de los próximos caps.
Midori: Hola! Espero que estés súper bien :D Muchas gracias por tus lindas palabras! Me hace muy feliz que estés disfrutando de la historia aún y con todos los corajes que Ed y Winry te están haciendo pasar jajaja Debo confesarte que me suele costar algo de trabajo escribir a Al, lo quiero mucho pero tiene un no sé qué que me hace filosofar más acerca de cómo incluirlo (en parte por eso hasta puede parecer que se vino de rodillas desde Xing xD) así que es un alivio que se hayan podido notar esas diferencias que tiene con el de BH. Gracias por pasarte por aquí y que tengas una muy bonita semana. Un abrazo :)
Espero que lo disfruten y muchas gracias por leer!
Golden
Ed bostezó con fuerza mientras se estiraba en la banca del parque en la que se encontraba. Después recargó su nuca contra el respaldo de la banca con una sonrisa en su rostro, disfrutando de los rayos del sol que se colaban por entre las hojas del árbol que se encontraba al lado de la banca.
"¡Ed!" El rubio se acomodó en la banca para poder ver a Eddie, quien se encontraba sentado en un columpio siendo empujado por su madre. "¡Mira, lo alto que voy!" Exclamó el niño alegremente mientras movía sus pequeñas piernas para ganar más impulso.
"Cielos, niño, un poco más y estarás volando." Dijo Ed con una sonrisa y con voz alta para poder hacerse escuchar hasta el lugar que se encontraba el niño ya que también había otros niños corriendo por el lugar.
Eddie se frenó de golpe.
"¿Eddie?" Preguntó Rose extrañada, quien se tambaleó un poco puesto que se encontraba en posición para darle otro empujón a su hijo.
"¡Eso es científicamente imposible!" Respondió Eddie con el ceño fruncido y con los brazos cruzados.
Ed rió. "Ya, ya, tienes toda la razón. Pero cuando sientes el viento en tu rostro ¿a poco no sientes como si estuvieras volando?"
Eddie puso cara de concentración antes de sonreír. "Puede que sí. ¡Vuélveme a empujar, mamá!"
Rose se inclinó un poco hacia adelante para poder ver a su hijo al rostro y así verlo con una ceja enarcada en su rostro. "¿Algo que quieras agregar, señorito?"
"Por favor, mamá." Agregó Eddie con ojos de cachorro.
Rose rió. "Muy bien, ¡ahí vamos!" Dijo para después comenzar a empujar nuevamente a Eddie. Cuando Eddie volvió a reírse en el columpio y a concentrarse en alcanzar más altura, Rose le dirigió una cálida sonrisa a Ed para después enfocar toda su atención en su hijo.
Ed le dirigió un breve saludo con su mano de automail con una sonrisa en su rostro.
"Con esas sonrisitas cualquiera pensaría que ustedes son una familia."
Ed se volteó hacia la voz con un ligero sonrojo en su rostro. "No bromees, Al. Rose y yo no estamos en ese punto de nuestra relación."
Al se sentó a su lado. "Bueno, pero Eddie casi parece tu propio hijo por cómo se tratan ustedes dos. Además hasta comparten el nombre." Dijo con una risilla.
"¿Yo como un padre?" Dijo Ed con un hilo de voz y con la mirada perdida.
Al se encogió de hombros. "Creo que lo harías muy bien, hermano. Sólo hay que ver lo mucho que te ha tomado cariño Eddie."
Ed se quedó callado unos segundos perdido en sus pensamientos antes de forzarse a reír. "Vamos, Al, es más probable que se congele el Comando Central a que yo tenga un hijo."
"No lo creo. Así como están las cosas no creo que tarde mucho en volverme tío…"
Ed le dio un golpecito en el hombro. "Ya te dije que sólo compartimos la cama. Además estamos saliendo, así que ¿qué tiene de malo que durmamos juntos?" Dijo Ed tratando de apartar de su mente los recuerdos de las últimas noches. Su beso de buenas noches estaba subiendo de intensidad con cada noche que pasaba y Ed no tenía dudas de que la mirada de Rose en esos momentos era una de deseo ya que conocía esa mirada muy bien. Cuando la vio por primera vez en Rose quiso engañarse diciéndose que había visto mal y que probablemente ella no se sentiría cómoda con ese tipo de acercamiento entre ellos después de lo que vivió hace años, pero no tardó mucho en darse cuenta de que lo que veía era de verdad dado que ya había visto esa misma mirada varias veces en el pasado. Y eso lo hacía dudar. ¿Estaba listo para dar ese paso en su relación con Rose? ¿De verdad podía hacerlo y ser digno de la gran confianza que Rose estaba depositando en él?
La voz de Al lo sacó de sus pensamientos. "Nada, nada… siempre y cuando no haya alguien más en tu mente."
Ed exhaló pesadamente. "Al…"
"Todavía la amas ¿verdad?" Dijo Al sabiendo que no era necesario que especificara el nombre.
Ed se quedó callado unos segundos antes de responder. "No es tan fácil ¿sabías?"
"Entonces ¿por qué no vas a verla?"
"Te recuerdo que está en camino de convertirse en la señora Tringham."
Para Al no pasó inadvertida la amargura oculta en el tono de voz de su hermano mayor. "Lo sé." Contestó Al mientras ambos se quedaban en silencio por unos minutos, cada uno centrado en sus pensamientos.
Una semana después de su reencuentro con Ed, Al había ido a Ciudad del Este para visitar a Winry. Ella lo recibió con una enorme sonrisa y un fuerte abrazo como cada vez que lo hacía cuando él iba a verla tras uno de sus viajes. Inmediatamente ella lo invitó a pasar a su departamento para que se pusiera cómodo mientras ella terminaba de atender al cliente que tenía en esos momentos.
Cuando Winry se desocupó, los dos se pusieron al día con un par de tazas de café (Al había rechazado la oferta de té puesto que en Xing lo tomaba a todas horas). Al no tardó en felicitar a Winry por su compromiso aunque también no dudó en hacerle saber lo sorprendido que lo tenía la noticia. Winry agradeció su felicitación y le dijo que tal vez era algo sorpresivo pero que aún tenía tiempo para acostumbrarse a la idea ya que todavía no habían fijado fecha para la boda y que más que propiamente un compromiso ella lo veía más como una especie de recordatorio de que algún día se casarían. Ese comentario de Winry desconcertó a Al, pero más que las palabras fue la mirada de ella y el tono en que lo dijo ya que no la notaba precisamente feliz y le dio la impresión de que su tono era más cercano a uno de resignación.
Al sabía que Winry la había pasado muy mal los primeros meses tras la invasión a Amestris. En aquel entonces había creído que era el dolor de perder a un amigo querido la que la tenía en ese estado pero conforme pasó el tiempo fue notando ciertas señales que, sumados a un recuerdo por aquí y por allá que apareció en sus sueños, le hicieron llegar a la conclusión de que su amiga estaba enamorada de Ed. Fue por este descubrimiento que le sorprendió cuando recién se enteró que estaba saliendo con Russell, aunque ingenuamente creyó que sería algo pasajero como sus relaciones previas pero conforme los meses pasaban y con ellos se hacía presente la falta de un avance significativo para recuperar a Ed, se fue resignando a la idea de que Winry se merecía seguir adelante con su vida aunque en su corazón guardaba la esperanza de que por algún milagro Ed y Winry pudieran estar juntos.
Conocía y se llevaba muy bien con Russell pero cuando los veía juntos… había algo que no parecía del todo bien. Sí, Winry se había visto más feliz que cuando recién había pasado lo de la invasión, pero no la había vuelto a ver con el mismo nivel de felicidad radiante con la que la había visto en años previos. Por esta razón estaba sorprendido de que se hubieran comprometido ya que, aunque Russell era un buen hombre, Al no estaba seguro de si él era el hombre ideal para Winry y ahora que la veía tras su encuentro con Ed, podía ver que sus suposiciones podrían ser acertadas ya que la añoranza que Winry había logrado ocultar de su mirada desde que inició su relación con Russell había vuelto y casi podía jurar que con mayor intensidad.
Asimismo, en esa misma visita Al pudo reunir más señales que confirmaban sus suposiciones ya que fue inevitable no tocar el tema de Rose y Eddie y, por ende, Ed terminó saliendo en la conversación. Al había evitado tocar el tema para no lastimar a Winry pero ella misma fue encaminando la conversación hacia ahí diciendo que ambos parecían estar pasándola muy bien en la Gala. Cuando Al no pudo desviar la conversación, se vio obligado a decirle que Ed y Rose estaban saliendo y, aunque Winry se esforzó en esbozar una gran sonrisa y en decir que se alegraba por ellos, para Al no pasó inadvertida la tristeza que sus ojos transmitían.
Tras esa visita, Al procuró ir a verla cada dos semanas ya que no tardaría mucho en que tuviera que volver a Xing para terminar con su entrenamiento y no quería cometer de nuevo el error de alejarse tanto de Winry por estar metido en sus investigaciones ya que si había algo de lo que Al se arrepentía era el no haber estado para ella durante el primer año tras la invasión de Amestris puesto que se había centrado tanto en encontrar una forma de traer de vuelta a su hermano que en aquel entonces se había aventurado casi de inmediato nuevamente en sus investigaciones por diferentes partes del mapa ignorando, inconscientemente, el dolor y soledad que Winry estaba experimentando.
Durante esas visitas Al siempre fue solo ya que no había poder humano que convenciera a Ed de ir con él pero en todas esas ocasiones nunca fallaron las preguntas de Winry acerca de cómo se encontraba Ed acompañadas muchas veces de una ligera sonrisa triste. Algo bastante similar a lo que pasaba con Ed cuando le preguntaba cómo estaba Winry tras una de las visitas de Al a Ciudad del Este.
Con todos esos pensamientos en mente, Al decidió romper el silencio que se había formado entre él y su hermano. "Hermano, ¿cuándo vas a ir a ver a Winry?"
"No sé qué tan celoso sea Russell respecto a visitas de amigos."
Al rodó sus ojos. "En primera, Russell es nuestro amigo aunque no quieras aceptarlo y en segunda sabes bien a qué me refiero."
Ed hizo una mueca. "Estoy bien."
Al le dirigió una mirada reprobatoria. "Sí, claro por eso estás aquí sentado sobándote el muslo."
Ed apartó la mano que inconscientemente estaba haciendo justo lo que Al estaba diciendo. "No es eso, es simplemente cansancio por el trabajo."
"Ed, no me mientas. Te recuerdo que se supone que tenías que ir a revisión cada mes."
Ed se quedó callado unos segundos antes de hablar. "Está bien, está bien. Iré a revisión. ¿Contento?"
Al lo miró con seriedad. "Hasta no ver no creer."
Ed suspiró. "Lo haré, lo prometo." Se quedó callado algunos momentos cuando un pensamiento cruzó su mente, uno que temía expresar finalmente en voz alta pero que sabía que tenía que hacerlo para así obligarse a sí mismo a llevar a cabo la idea que se estaba formando en su mente. Tras morderse el labio inferior y tratando de que la duda y renuencia no envolvieran su voz por completo, Ed continuó. "Aunque, ¿sabes? He estado pensando y creo que sería mejor que cambiara de mecánico." Al abrió más los ojos ante la sorpresa. "Ya sabes, con todo el trabajo que tengo que hacer por aquí no es muy conveniente ir y venir de Ciudad del Este así que sería más fácil si tuviera un mecánico en la ciudad, ¿no lo crees?"
"Podría ser conveniente, lo admito, pero ese no es el problema aquí." Al suspiró. "Hermano, sé sincero conmigo y contigo mismo, por favor. Has estado evitando a Winry y si estás pensando en cambiar de mecánico es por lo que sientes por ella ¿cierto?"
Ed se quedó callado por unos momentos para después soltar un suspiro y estirarse en la banca para poder mirar al cielo al mismo tiempo que metía las manos en sus bolsillos. "No sé cómo acercarme a ella. Sé que la perdí pero si la tengo cerca no sé si pueda controlarme. Ella merece ser feliz y yo sólo sería un estorbo en su camino hacia la felicidad."
Ed sabía que lo que estaba proponiendo era una medida extrema pero mucho se temía que esa sería la única forma para evitar que un idiota como él terminara lastimando a Winry de una manera u otra, impidiendo que ella tuviera la felicidad que tanto se merecía. Amaba a Winry y quería estar a su lado pero era consciente de que no merecía siquiera aspirar a su amor y, aunque su mente tuviera registrada esa idea, temía no ser capaz de contenerse cada vez que la tuviera a su lado. Ya lo había comprobado en la noche de Gala, en la cual, aún a sabiendas de que Winry estaba comprometida con otro hombre, la había besado dejándose llevar por todos los sentimientos que ella le despertaba. Eso había sucedido estando a solas con ella por un rato, así que ¿qué podría hacer para controlar el deseo de besarla y hacerle saber cuánto la amaba cada vez que tuviera que estar a solas con ella en cada una de las sesiones de mantenimiento de automail?
"Si estás enamorado de Winry ¿por qué estás saliendo con Rose? Eso no es justo para ninguna de las dos."
"Al, ya te lo dije. No quiero interponerme en el camino de Winry. Si ella está destinada a ser feliz al lado de Russell no hay nada que pueda hacer y Rose…" Suspiró. "La quiero mucho. Es una gran amiga y una hermosa mujer. Estoy seguro de que puedo enamorarme de ella. Además mentiría si dijera que no me he encariñado con el pequeño diablillo." Concluyó esto último con una leve sonrisa.
Al no pudo evitar una ligera sonrisa. En estos tres meses que había estado viviendo con ellos se había acostumbrado a la especie de aura familiar que desprendían los tres ya que Ed y Eddie se llevaban de maravilla y se buscaban constantemente. Sin embargo… aunque hubiera mucho cariño ahí, Al sabía que el amor de Ed estaba en otro lado.
"Hermano, sigo pensando en que deberías ser sincero con Rose y darte una oportunidad con Winry." Ed hizo el intento de interrumpirlo pero Al levantó una mano para pedirle que lo dejara seguir. "Sé que Winry está comprometida pero eso aún no está del todo decidido. Ella misma me ha dicho que realmente no tienen pensada una fecha para la boda y en cada una de mis visitas la he notado… no sé… rara. No parece feliz en el sentido de cómo esperarías que lo estaría una mujer que está próxima a casarse y estoy casi seguro de que eso puede deberse a que está pensando en ti."
Ed soltó una risa amarga. "¿Ves? ¿Qué más pruebas quieres? Yo sólo le traigo sufrimiento."
Al negó con la cabeza. "No es eso. Puede que esté pasando por un momento difícil emocionalmente pero puede deberse a que desearía estar contigo pero ahora está comprometida con Russell. En serio, Ed, cada vez me convenzo más de que siente lo mismo por ti. Bien sabes que cada vez que la veo me pregunta por ti y su mirada parece decir lo que no se atreve con palabras."
Ed se quedó callado y apretó sus manos en puños.
Ante el silencio de Ed, Al preguntó. "¿Hermano?"
"No es tan fácil, Al." Murmuró Ed antes de voltear a ver a su hermano. "Perdí el derecho a amarla cuando decidí regresar a la Tierra."
Al se estremeció ligeramente al darse cuenta de la gran culpa y dolor que se hacían notar en los orbes dorados de su hermano. "No tiene porque ser algo tan definitivo."
"Tiene que serlo, Al. Me duele pero tengo que aceptarlo. Yo no debo amarla. No la merezco. ¿Y sabes que es lo peor de todo esto?" Al negó lentamente con la cabeza. "Que ni siquiera puedo aspirar a su amistad. Soy un idiota enamorado al que no le bastará con sólo tener su amistad, así que sólo terminaría haciéndole daño." Dicho esto apartó su mirada dejando caer su rostro ligeramente hacia el frente al mismo tiempo que dejaba reposar una mano sobre sus ojos.
Gracias a su motivación de desear estar con Winry, Ed ahora estaba de vuelta en Amestris y por eso se sentía sumamente agradecido ya que atrás habían quedado los momentos de soledad que había experimentado los últimos años, pero… era difícil terminar de aceptar la realidad que estaba afrontando. No era el fin del mundo, él lo sabía pero era una tortura saberse físicamente tan cerca de Winry y no poder hacer nada para lograr que su más grande anhelo se hiciera realidad. Winry estaba saliendo con Russell y se iba a casar con él. Así que ¿qué cabida tenía él en su vida cuando Winry ya tenía todas las piezas para construirse un futuro exitoso y lleno de amor? No había más remedio que aceptar que él y Winry no tenían posibilidad de un destino juntos. Quizás no lo haría de la manera más sana ya que sabía que su decisión de alejarse de ella era egoísta pero por más que lo intentaba no podía terminar de asimilar cómo sería su vida tratando de convivir con ella sabiéndola la esposa de otro. Winry se merecía ser feliz y él no se interpondía en su camino por más que le doliera. No importaba si su propio corazón sufría por ello, al fin y al cabo en cierta forma ya se había acostumbrado a que la vida le negara lo que esperaba y/o deseaba así que no había más remedio que aceptar este camino, desearle lo mejor a Winry e intentar buscar su felicidad en otro lado ¿cierto?
Al lo miró atentamente mientras cierta tristeza se hacía presente en su interior. Le dolía ver el dolor de su hermano sobre todo ahora que era tan palpable su remordimiento y tristeza. También quería mucho a Rose y Eddie, y consideraba a Russell y Fletcher buenos amigos pero aún así en ese momento deseaba con todo su corazón que Ed y Winry pudieran estar juntos porque tenía la impresión de que la verdadera felicidad de ambos estaba al lado del otro.
Tras un par de minutos en silencio en los que Ed no se movió de su posición, Al suspiró y habló. "De acuerdo. Sé que no debo meterme en tus decisiones pero me haría muy feliz que consideraras lo que te he dicho."
"Al…" Murmuró Ed desganado.
"No insistiré, sólo era una sugerencia." Carraspeó antes de continuar. "En lo que sí insistiré y no aceptaré un no por respuesta, es en el hecho de que tienes que ir a ver a Winry aún si piensas en cambiar de mecánico."
Ed gruñó. "¿Por qué tengo que hacerlo? Te gusta verme sufrir." Lloriqueó el rubio.
"Eso es lo que menos quiero, hermano. Pero es necesario. Quizás no te veas capaz de mantener una amistad con Winry pero eso y lo del cambio de mecánico se lo tienes que decir en persona. Winry merece escucharlo directamente de ti porque, por sobre todas las cosas, ella es alguien muy importante en nuestras vidas que siempre ha dado lo mejor de sí por nosotros. Es lo mínimo que puedes hacer por ella."
Ed frunció el ceño. "Eso se llama manipulación, hermanito."
"No, a eso se le llama ser maduro, hermano." Dijo Al con una ligera sonrisa.
Ed exhaló pesadamente. "Ok, de acuerdo. Lo haré. Pero con una condición." Dijo para después levantar un dedo.
"Dime."
"Tienes que venir conmigo. No confío en mí mismo y en lo que pueda hacer o decir cuando esté frente a ella."
Al hizo memoria antes de responder. "Bueno, pensaba irme el jueves pero puedo pasarlo al fin de semana. Así podemos ir los dos con Winry y cuando termine con tu mantenimiento tú regresas aquí y yo seguiré hacia Xing."
Ed hizo una mueca. "Creí que sólo le diría la verdad a Winry."
"Vamos, Ed, es más que obvio que Winry no te va a dejar ir hasta que le dé el apropiado mantenimiento a tu automail. Además es fácil ver que te están molestando los puertos."
Ed tragó saliva al pensar que ese sería el último mantenimiento que Winry le daría a sus automail. "Bien."
"Bien." Repitió Al. "En cuanto regresemos a casa de Rose le llamaré a Winry para avisarle."
Ed hizo un sonido en su garganta para darle a entender que lo había escuchado. Por el momento no se animaba a pronunciar alguna palabra ya que su garganta se sentía extrañamente seca y su estómago se sentía en un nudo. Si todo seguía este curso, el próximo fin de semana vería a Winry por última vez.
Sin proponérselo un escozor se hizo presente en sus ojos por lo que desvió su mirada al cielo tratando de evitar el contacto visual con su hermano menor puesto que Al era alguien bastante observador. Sin embargo, no tardó mucho en que tuviera que devolver su mirada al frente cuando Rose los llamó.
"¡Ed! ¡Al!" Al tener su atención, la castaña les sonrió y con un gesto de su mano les pidió que se acercaran. "¿Recuerdan a mi compañero de trabajo del que les hablé?"
Dándose cuenta de que Ed tardaba un poco en reaccionar, Al respondió. "¿El que enseña secundaria?" Dijo antes de darle un sutil codazo a Ed para después ponerse de pie.
"Sí, vengan, se los quiero presentar." Dijo con un ligera inclinación de cabeza en dirección al hombre que se encontraba dándole unos empujones al columpio en el que se encontraba Eddie mientras Rose se ocupaba de llamarlos.
Un poco por detrás de Al, Ed se acercó a los columpios para saludar al hombre con una sonrisa un tanto forzada en su rostro debido a los pensamientos que estaban rondando por su cabeza. En realidad no quería alejarse de Winry pero algo dentro de sí le decía que eso era lo mejor por lo que no tendría más remedio que hacerlo aunque eso le destrozara el corazón.
Por suerte la compañía del amigo de Rose, Eddie y Al mantuvieron a Rose ocupada el tiempo suficiente para que Ed pudiera controlar mejor el tumulto de emociones que lo embargaba. Su confusión y dolor ante lo que estaba por hacer en unos días no lo abandonó pero al menos pudo mantenerlos ocultos de Rose y Eddie, además de lograr el menor contacto visual con su hermano durante el resto del día ya que para él no pasaron desapercibidas las miradas que Al le dirigía y Ed no se sentía capaz de seguir discutiendo el asunto de Winry con él hasta que lograra terminar de asimilar la realidad que se estaba comenzando a formar respecto a su futuro con ella.
Dentro de sí sabía que eso no sería fácil y mucho se temía que jamás lograra terminar de aceptar su realidad con Winry.
