El Cambio


II

En la Actualidad...

Después de 7 años regresa a New York. A pesar de haber vivido gran parte de su vida allí, se le hace muy extraño conducir por esas calles después de tantos años al otro lado del charco, como él suele decir. Mientras veía las calles iba recordando cosas de su antigua vida y se preguntaba ¿Por qué regresé? Y ¿Dónde estaría ella? la chiquilla pálida que tan apegada estuvo a él en su adolescencia. Solo recordaba un pelo negro azulado cortito y unos ojos tan claros y puros como la luna. Pero recordarla siempre lo hacía sentir raro, como triste y un poco culpable por su antigua amiguita.

Llegando a su viejo apartamento donde hace casi 8 años vivió con su madre, estacionó su Audi, buscó las llaves de su casa y subió en el ascensor al piso 4. Y antes de terminar de meter la llave para entrar al piso, se dio cuenta que al otro lado del pasillo una mujer entraba al apartamento que en el pasado fue de Hinata y su familia.

La chica estaba de espaldas y no la pudo ver bien. Pero se notaba que tenía un cuerpo de infarto, tenía un culo redondo y firme, si no fuera porque ella entró rapidísimo a su casa, la hubiese abordado para ver si era linda y conocer a su nueva vecina. Iba a pasar unos meses ahí para descansar del estrés ejecutivo en Londres. Dejo a su amigo y compañero de trabajo Gaara a cargo de todo y se embarcó en unas vacaciones.

Que distinta era su vida ahora, cuando se fue de ahí hace 7 años era un adolescente ignorante de la vida y ahora era un hombre con una empresa, y miles de responsabilidades.

Necesitaba escapar y en un arranque, tomó la impulsiva decisión de ir a New York a pasar unos meses y ver si se reencontraba con sus amigos de la escuela, con los que siempre estuvo en contacto por las redes sociales. Ese pensamiento lo llevo a pensar, ¿Qué sería de la vida de Hinata?

¿A donde se mudaría? Por lo visto había una mujer entrando a su viejo departamento ¿Debería preguntarle por sus viejos vecinos? Así que con ese pensamiento hizo algo que no había hecho en 6 años, la buscó en Facebook.


Después de una exhaustiva búsqueda de Hinata Hyūga sin resultado, fue a tomar algo de agua. Había buscado como loco y nada, no conseguía a su amiga y el único resultado que apareció en New York era de una mujer madura despampanante, nada que ver con su amiga sencilla y dulce, que debía tener como 20 años recién cumplidos teniendo en cuenta que su amiga cumplía en diciembre y estaban a finales de febrero. Así que lo pensó mejor y tocó el timbre del apartamento en frente del suyo a ver quién era su nueva vecina y si tenía idea del paradero de los Hyūga. Duró como 5 segundos esperando y escucho un "Voy" al otro lado. Y cuando abrieron la puerta se quedó en shock, paralizado.

La mujer que había visto antes estaba en frente de él pero, era una mujer de otro planeta, una diosa, una ninfa sexual. Su cuerpo era el de una mujer de revista porno, y una carita de ángel espectacular; labios carnosos y mejillas sonrosadas. Su cabello caía como una cascada negra brillante y lisa hasta la mitad de su trasero dejándolo embelesado por toda la belleza que irradiaba. Estaba vestida con un pantalón de Jean y una blusa de tirantes blanca, todo ceñido a su perfecto cuerpo y estaba descalza. Se notaba que venía de la calle, pero se veía fresca y viva.

Estaba súper excitado, comiéndosela con los ojos y ni siquiera le había dicho "hola" ni nada, esa mujer destilaba sensualidad por los poros. Pero ni siquiera eso lo impresionó tanto como la respuesta de ella.

—¿Na, Naru?- Dijo ella mirándolo como si fuera un fantasma.

Y en ese momento vio sus ojos, oh por Dios, sus ojos, esas lunas que él conocía muy bien, esa mujer era Hinata, joder, era, era su Hinata, su Luna. No lo podía creer, esto tenía que ser un chiste, ¿Qué pasó con su amiga con apariencia de chico? ¿Quien la convirtió en esta Diosa? Oh por Dios es su amiga la que alguna vez estuvo enamorada de él, no podía creerlo.

—¿Hi, Hinata?- Preguntó con la boca seca —¿En serio eres tú?

Continuará...