Reencuentro
IV
—Joder. Luna estás bellísima, creciste muchísimo- Comentó Naruto. Él sabía que más que crecer, había cambiado demasiado, un cambio drástico, pero no quería mencionarlo para no hacerla sentir incómoda, él más que nadie veía la poca autoestima que tenía Hinata de su antigua apariencia.
—Naru pensé que nunca te volvería a ver- Respondió ella ignorando el halago del chico. Ella lo veía como si estuviera soñando. Tuvo que pellizcarse disimuladamente.
—Yo igual, pensé que había otra persona viviendo aquí- Dijo rascándose la cabeza.—Realmente vine a preguntar por tu familia, te vi entrando hace rato y no te reconocí.
—Oh, bueno, eh ¿Quieres pasar? Puedo hacer café- Invitó la Hyūga, con su usual amabilidad.
Naruto asintió y pasaron a la sala —Puedes sentarte, dame un momento para preparar el café.- Dijo Hinata caminando hacia la cocina.
Cuando llegó a la cocina, tuvo que tomar agua y respirar para calmar su desaforado corazón. Joder que hombre tan guapo, dió gracias a Dios por tener unos jeans porque sino se le hubiesen caído las bragas ahí mismo. ¿Tendrá el valor de ir a verle la cara? Después de decirle de esa forma tan sexy que estaba bellísima, ella casi lo besaba, sus ojos la veían como los hombres veían a las mujeres, nada de "hermanita" como solía decirle antes. Y aún recordaba ese apodo que hacía que su corazón saliera de su pecho. Necesitaba calmarse.
Naruto por su lado la veía de espaldas caminando hacia la cocina y no pudo evitar tener una erección ¿Donde quedó la Hinata dulce y nada femenina? Esta mujer que tenía de espaldas a él moviendo sus caderas al caminar haciéndolo babear por ella no puede ser la misma que él besó aquel día para no herirla de más. Lo que daría por besarla ahorita. Un momento ¿En que está pensando? Esa es Hina, su hermanita, su lunita. Necesitaba calmarse.
Después de 15 minutos de una Hinata ausente, calmándose, y escondiéndose. Naruto decidió ir a la cocina a hablar y saber que había pasado con ella en estos 7 años. Cuando llegó Hinata estaba en la isla sentada en una banca de espaldas a la entrada. Él se acercó y la llamo.
—Luna- Ella pegó un brinco y se dio la vuelta para verlo.
—Casi me matas del susto- Dijo tocándose el pecho y viéndolo como un conejito asustado. Así se sentía literalmente, como un conejito huyendo del león.
—Lo, lo siento, de veras- Dijo él viéndola hipnotizado. —¿Qué te pasó Hina? ¿Cuando cambiaste tanto? Pareces otra persona.. Lo único que no cambia es tu interior, sigues siendo la Luna amable y tímida.
—No sé Naru ¿Qué te puedo decir? Han pasado 7 años y yo era una niña cuando te fuiste.— Ella lo miro y no pudo evitar sonreír y morder su labio. —Tú también has cambiado mucho, estás muy guapo.
Naruto la vio morder su labio inferior y tragó duro, la erección se volvió dolorosa ¿Acaso quería matarlo? Él es un simple mortal. Respiró y trató de dar una respuesta normal.
—En comparación a tu cambio, parezco un indigente. Estás hermosisima lunita.-Se quedaron en silencio viéndose mutuamente.
—Y ¿Qué, qué te trajo de vuelta Naru?- Preguntó ella mordiendo su labio. —Pensé que habían vendido el apartamento cuando vi que lo limpiaron la semana pasada.
Naruto la veía mordiendo su labio y lo único en lo que podía pensar era en tener esa boquita rosada envolviendo su longitud. Dios, ella no tiene idea de lo sensual que es. Solo podía pensar en subirla a la isla y hundirse en ella hasta volverla loca de placer. Ninguna mujer lo había hecho sentir tan excitado con un jodido gesto.
—Ese departamento tiene un valor sentimental para mamá, tú sabes cómo es ella.-Dijo rodando los ojos.—Vine de vacaciones Luna, a ver a mis viejos amigos. Eso te incluye también, estuve buscándote por las redes pero obviamente no te iba a reconocer.
—Oh, no creí que te acordaras de mí, imaginé que ya tenías tu vida y tu novia, quién sabe -Terminó susurrando. —Cuando puedas salúdame a Kushina, tengo mucho sin saber de ella.
—¿Como voy a olvidarme de ti Hinata? Por Dios, no digas tonterías. Tu siempre serás mi Luna.-Respondió el impulsivamente ignorando la chorrada de la novia y los saludos a su madre.
Hinata se quedó viéndolo y en ese momento cayeron todas sus defensas, recortó la distancia y lo abrazó —Te extrañe mucho Naru- Susurró en su cuello.
Él correspondió el abrazo, no había querido tocarla porque sabía que si lo hacía, la besaría hasta perder el sentido. Así que agacho su cabeza, él era unos 15 cm más alto por lo que su nariz quedó en su cabello y no pudo evitar olerlo, ella olía condenadamente bien, así que siguió el camino de su cabeza rozando su nariz haciéndole una caricia erótica, hasta llegar a la altura de su oreja bajando más por su cuello.
—Hueles muy bien Luna- Susurró con voz grave. Ella se estremeció y quedó en un tipo de encanto. El rubio no pudo resistirlo y le dio un beso húmedo en el cuello. Ella gimió bajito y él empezó un camino de besos, subiendo por su cuello, besando suavemente su mejilla hasta llegar a su boca.
Ella se sentía en trance, cuando él empezó a rozar su nariz por su cuello, ella ya estaba empapada, Dios, él la había rechazado hace 7 años por ser fea, pero ve su nueva apariencia y a la primera de cambio la seduce, no quería pensarlo pero él estaba demostrando ser todo lo que ella no quería, un revolcón y te veo. Pero aún así no pudo rechazarlo. Era demasiado sensual, nunca había sentido esta atracción y definitivamente nunca había estado tan excitada. Cuando el camino de besos llegó a su boca, ella tomó sus labios suavemente, y lo que empezó como un beso suave, sensual y húmedo, se volvió algo desenfrenado, desesperado y voraz, estaban en la cocina de su casa besándose hasta perder el sentido. Ella tuvo que sujetarse de sus hombros para no perder el equilibrio y él la tomó de la cintura estrechándola contra él, Hinata gimió en su boca y él no lo aguantó más, la agarró las nalgas y la subió hasta dejarla a su altura, ella enredó las piernas en su cintura y empezaron a moverse en una danza totalmente erótica sin dejar de besarse, nunca habían sentido esa conexión, nunca habían sentido algo así, sus corazones latían desaforados. Y desafortunadamente escucharon un teléfono sonando a lo lejos. Hinata de repente cayó en cuenta de lo que estaba haciendo, Dios que tonta, él solo quería acostarse con ella porque se veía bonita, y ella no podía ofrecerle eso, iba a volver a enamorarse como una tonta y esta vez no tenía la certeza de poder seguir adelante.
Se alejó en menos de un segundo a atender el teléfono. Eran sus padres devolviendo las llamadas que ella había hecho.
—Tranquilo papá estoy bien, era solo para preguntarte sobre una ley que me mandaron a estudiar y no entendía pero ya, está todo resuelto- Mintió esperando que su papá se despidiera.
—Okey hija te dejo entonces, te oigo agitada
—Tranquilo papi, te llamo luego, saluda a mamá de mi parte.
Trató de respirar y cuando se volvió, encontró a Naruto viéndola fijamente
—¿Era algo pasajero entonces? -Preguntó Naruto. Ella lo miro confusa.
—¿Qué cosa Naru?- Respondió ella.
—Tus sentimientos por mí, hace 7 años ¿Era un enamoramiento pasajero? O ¿Todavía tengo una oportunidad?- Preguntó directamente. Él siempre fue un tiburón, tanto en los negocios como en la vida, él consigue lo que quiere cuando lo quiere, no descansa, no se rinde y en este momento solo quiere a Hinata, a su Luna. No puede pensar en otra cosa que no sea hacerla suya, en todos los sentidos.
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Continuará...
Disculpen, los errores, es mi primer fic y estoy aprendiendo poco a poco cómo subir los condenados capítulos, saludos y muchos besos.
