Emociones Parte III


VII

Naruto nunca se había sentido tan frustrado en la vida, él sabía que Hinata no era de esas chicas que andan follando por ahí con cualquiera, pero joder, a él le llovían coños, solo tenía que sonreír y ya la chica estaba lista y húmeda para él. Entonces cuando ella le dijo que no fue un enamoramiento pasajero, él se alegró, pensó que tenía el 50% del trabajo hecho, solo faltaban unas cuantas palabras y ella estaría en su cama. Pero no, ha sido peor, le huye como un conejito asustado.

Ella aún lo ama, en el fondo. Él puede verlo, pero no da el paso, no lo deja estar con ella ni seguir enamorándola, tampoco lo deja seducirla y darle una jodida buena noche. Lo tiene frustrado hasta el culo. Dios. Esa chica es realmente caliente. A veces también pasa eso por alto y solo quiere estar con ella y su suave personalidad, su amabilidad y todos esos pequeños detalles que la hacen una chica tan estupenda. Pero es una jodida cobarde. Lleva una semana y media desde que se corrió en su boca y lo ha evitado como nunca. Bien, le daría su espacio, por lo menos el cabrón del exnovio estaba fuera del camino.

Ese día decidió escribirle a Sakura y Sasuke, ellos siempre estuvieron en contacto por las redes sociales. Ciertamente él tuvo un enamoramiento pasajero por Sakura, pero cuando ella le dio su beso de despedida fue algo ¿Cómo explicarlo? O sea, simplemente no hubo chispa. No se comparaba con el beso que le dió Hinata cuando se despidieron antes de que él se fuera. Ese beso el rubio lo recordaba y lo hacía sentirse raro. Cuando pasó él pensó que había sentido esas cosas tan diferentes porque ella era su amiga y su beso estaba cargado emocionalmente por el enamoramiento de su Lunita, no como él que tuvo con Sakura donde ella lo besó para salir del paso y asegurarse de que siempre estuviera detrás de ella. Era un poco inmaduro pero, tenían solo 16 años, estaban abarrotados de hormonas y eso influía mucho. De todas formas siguieron hablando y ahora tienen una amistad, él obviamente quería follarse a la pelirosa si la veía alguna vez, en sus fotos se veía que estaba más linda que nunca y al final ambos estaban solteros, son jóvenes y es muy común tener sexo por lo menos una vez con una amiga. Solo que cuando vió a Hinata, toda caliente, una tentación con ese pequeño cuerpo apretado, no podía pensar en otro jodido coño en el mundo. Y ahora que pudo saber lo qué hay debajo de esos sexys pantalones, no puede dejar de pensar en ella, en cómo le decía "— Ahh, más duro Naruto, si, así cariño, más por favor" mientras él devoraba su cereza gustoso. Su pene no puede esperar para enterrarse en ella.

Okey, dejando eso de lado, tiene ya casi 3 semanas desde que volvió y en todo ese tiempo no ha tenido sexo, así que eso cambiaría hoy, no importa si era con Hinata, Sakura o alguna otra, necesitaba sexo y lo tendría. Si Hinata no quiere tener su maldita polla, ella se lo pierde. Con eso en mente se dispuso a organizar una salida con sus viejos amigos.

[Naruto Uzumaki]Hey Sakura, ¿Cómo estás? Estoy de visita en la ciudad ¿tienes tiempo para salir? Estaba por escribirle a Sasuke y también a otra amiga a ver si tomamos algo esta noche.

N.

(Enviado a las 11:31 am)

[Sakura Haruno]Hola Narutin, que alegría que estés por aquí, tenía planes de salir con unos amigos, realmente ahorita no me gustaría ver a Sasuke. Si quieres podemos salir esta noche con mis compañeros del hospital.

S.

(Recibido a las 11:40 am)

[Naruto Uzumaki]Te parece si salimos a almorzar y planificamos lo que haremos en la noche? Así podremos ponernos al día.

N.

(Enviado a las 11:42 am)

[Sakura Haruno]Perfecto, nos vemos a las 13:00 en Central Park, conozco un pequeño restaurante cerca, que tiene comida japonesa y es realmente buena. Te llamo cuando esté cerca.

S.

(Recibido a las 11:43 am)

Dejó el teléfono a un lado ¿Qué habría pasado con Sasuke para que Sakura no quisiera verlo? Ella siempre estuvo detrás de él, y en el fondo al Uchiha también le gustaba Sakura aunque nunca lo demostraba. En todo caso, hablaría con Sakura, vería se tenía oportunidad de tener sexo con ella y si no, invitaría a Hinata a salir con ellos por la noche.


Cuando llegó a donde Sakura le indicó, vio que era un restaurante pequeño. Ella lo saludo efusivamente, y de verdad que estaba en su mejor momento, estaba bellísima, pero, pensándolo bien, lo único que tenía en su cabeza era la belleza exótica de Hinata. Dios, ¿Qué le estaba haciendo esa mujer?

—Naruto Dios mío, estás guapísimo.- Dijo Sakura realmente impresionada por el cambio del rubio. Estaba mucho más alto, tenía los hombros más anchos y parecía un modelo de Calvin Klein.

—Tu también estás muy hermosa Sakura- Ahora que estaba con ella, esa idea del sexo y toda la cosa desapareció, no veía nada que lo excitara en Sakura, y no era ella, pues la pelirosa estaba bellísima, solo que en su mente solo estaba el cabello azulado de Hinata y su endemoniado trasero que lo tenía babeando.

Hablaron de todo un poco, ella le estuvo contando de sus compañeros de trabajo en el hospital, le comentó que hace un tiempo, estuvo manteniendo relaciones sexuales con Sasuke y luego se enteró de que él había salido con una compañera de trabajo. Él es un abogado exitoso y cambiaba de secretarias constantemente, no cualquiera podía asistirlo, puesto que él tenía bastantes clientes, era reconocido en la ciudad y eso le agregaba más trabajo a su agenda. Una de esas secretarías, una pelirroja llamada Karin, fue vista con Sasuke saliendo de noche de un restaurante. Él y Sakura no tenían nada en concreto, nunca habían hablado seriamente sobre su relación, entonces ella prefirió alejarse de él antes de hacerse más daño, pues para ella no era solo sexo. Ella lo amaba y nunca entendió si él la quería o solo era una atracción física.

Cuando le preguntó a Naruto por su vida amorosa, a él solo se le vino una persona a la mente. Era obvio que Sakura también vino con la misma idea que él a este almuerzo, pues ella le estuvo coqueteando un poco, el rubio supuso que era para olvidar todo el rollo de su problema con Sasuke, y tener un poco de sexo con él aliviaría toda esa ira contenida por lo de la secretaria Karin. Pero siendo honesto, no quería tener sexo con Sakura, solo quería su polla enterrada en el dulce y delicioso coño de Hinata, así que le contó sobre ella, desde el principio, desde que eran chicos y él la beso antes de irse.

—No sé cómo explicarlo Sakura, siempre ha habido una chispa entre nosotros, yo obviamente no entendía porqué ese beso me había hecho sentir tan diferente, y ahora que volví y la vi, joder, me tiene como un puto perro detrás de ella.- Se pasó una mano por el cabello —Ella simplemente está impresionante y cuando le robe un beso el día que llegué, volví a sentir ese sentimiento de antaño. No sé cómo decirlo, pero llegué aquí planeando coquetear contigo, sacarla de mi sistema y nada Sakura, siento que solo quiero servirme de ella.

—Oh, tranquilo querido, yo vine con lo mismo en mente pero estamos en igualdad de condiciones.- Contestó la chica riendo. Ya había terminado su comida y estaban terminando los postres. — Y ¿Por qué ésta tal Hinata Hyuga no quiere estar contigo? Si se supone que estaba enamorada de ti.

—Joder eso es lo que no entiendo, condenada mujer. Me puso una excusa toda tonta de que estaba saliendo de una relación tóxica con un comemierda de su universidad. Pero cuando la beso ella se derrite y me responde como si sintiera lo mismo de hace 7 años, no entiendo por qué me rechaza.- Finalizó el rubio tocándose las sienes.

—A lo mejor le da miedo que juegues con ella, puedo decir por experiencia propia que es duro cuando el chico del que estás enamorada no te toma en serio.- Dijo Sakura con la cucharita del postre en su boca.

—Veré si la invito esta noche a la discoteca ésta que me dijiste, a lo mejor si salimos en grupo deje de esconderse y no se sienta presionada.

—Perfecto le avisaré a mi amiga Yamanaka y a Sai a ver si viene también. Hablamos entonces.- Se levantó de la mesa. Ya habían pagado la cuenta y estaban esperando terminar la conversación para irse de vuelta al trabajo.

—Listo, te veo en la entrada del Club, te aviso cuando esté en la puerta, llegaré como a las 12.

Se abrazaron y él se fue a su casa. Intentó llamar a Sasuke pero no atendió las llamadas así que le dejó un mensaje de voz

"—Hola emo, ¿cómo estás? Es Naruto, estoy en la ciudad, avísame si tienes tiempo y coordinamos una salida de chicos con Shikamaru."

Esa tarde estuvo pensando en todo el embrollo de emociones que tenía así que llamó a Londres y habló con su madre contándole sobre la situación con Hinata por teléfono (Omitiendo las partes sexuales).

Su madre se puso eufórica. Estaba gritando y balbuceando cosas sin sentido. No había estado tan alegre desde que se graduó de la universidad.

—Oh cariño, siempre supe que terminarías con Hinata, siempre andabas detrás de ella, llamándola con ese apodo tan lindo.- Chilló Kushina en plena llamada.

—Claro que no mamá, ella si estuvo enamorada de mí pero yo no sentía lo mismo.- Respondió Naruto rodando los ojos. —Además, a mí me gustaba Sakura en ese tiempo.

—Ujum, sigue diciéndote eso. ¿No te acuerdas cuando a Hina le sacaron el apéndice? Estabas desesperado, casi llorabas cuando viste a la ambulancia llevándose a la niña. Dios mío Naruto tú también tenías algo por esa chiquilla.

—Bueno como sea, ahora soy yo él rechazado mamá- Suspiró —Ella dice que no quiere intentar nada a nivel amoroso. Pero yo sé que me ama, muy en el fondo me sigue amando, no sé qué hacer. Me tiene jodidamente loco por ella.

—Habla con ella seriamente cariño, a lo mejor no quiere salir lastimada, tú mismo lo dijiste- Habló su madre con voz suave —Nunca habías intentado nada con ella antes de verla tan despampanante. A lo mejor piensa que no quieres nada serio.

—Gracias mamá, lo intentaré, si es que la veo, se está escondiendo de mí.- La pelirroja se rió a carcajadas, Naruto rodó los ojos.

—Tú la conoces, ve con calma, estoy segura de que ella te dará una oportunidad si se siente segura- Aconsejó —Te llamo luego mi niño, iré a comer con una amiga.

—Adiós mamá.-Colgó el rubio.

Naruto lo pensó y su madre tenía razón. Ella en su máxima sabiduría le abrió los ojos, claro, Hinata no creía que él realmente quisiera algo más allá del sexo. Pero iría poco a poco, la invitaría esta noche a salir con Sakura y su grupo para relajarse y abordar el tema con calma más adelante. Así que con eso en mente decidió llamarla. Ella después de dos rings, lo mandó al buzón de voz.

"—Hola lunita, es Naruto, quería saber si podíamos hacer algo hoy. Avísame si quieres salir y te busco en tu puerta, prometo no hacer nada sospechoso."

Pasaron aproximadamente 5 minutos y recibió un mensaje de Hinata rechazándolo, otra vez.

[Mensaje de HinaLuna]Gracias por la invitación Naru, pero tengo planes para esta noche, lo dejamos para otra oportunidad, besos.

H.

(Recibido a las 20:58)

Naruto vio el mensaje y resopló, llevaba más de una semana y media desde que ella se corrió en su boca, dejándolo caliente como el infierno, y él sabía que ella ha estado huyéndole como la peste desde ese día. Pero no pensó que lo rechazaría si la invitaba a salir a un lugar público con amigos ¿Y le había mandado besos? Desgraciada.

No podía sacar de su mente lo qué pasó ese día en la casa de ella, sus gemidos y lo que le dijo ese día casi suplicando.

—Déjame besarte allá abajo Luna, déjame probarte- Le había pedido el rubio sumamente excitado.

—Si por favor, pruébame Naru- Gimió ella en Respuesta

Recordaba esa pequeña frase cada vez que se venía a chorros, masturbándose, recordando su dulce sabor, su cara con las mejillas sonrosadas y su voz pidiéndole más del placer que le brindaba. Malditamente bueno. Soñaba con poseerla, lo tenía como un adolescente encendido 24/7, necesitaba tomarla bajo su cuerpo de una vez por todas, y lo haría de cualquier forma. Con ese pensamiento fue a darse una ducha fría, la noche aún era joven. Se emborracharía y disfrutaría en la disco.


Como a las 12:30 estuvo llegando a la disco llamo a Sakura, ella lo recibió en la entrada, y cuando estuvieron dentro le presentó a su amiga Ino Yamanaka, pero eso le hizo recordar ¿Así no es cómo se llama la mejor amiga de Hinata?. Okey okey, ahora estaba paranoico. Sakura lo llamo y le comento que vió a Hinata, y le dijo que jodidamente tenía razón, la chica es simplemente fantástica, pues a ella le pareció bellísima y le cayó realmente bien. En ese momento Ino se unió a la conversación y se dio cuenta que él era el famoso Naruto que traía loca a Hinata, definitivamente era guapísimo, entendía que su amiga estuviera enamorada de él, si no supiera que estaba prohibido, habría dejado caer sus bragas en un segundo, obviamente ella no haría eso, pero si le dejaría en claro que no podía jugar con Hinata, ella ama a su amiga y no dejaría que nadie en el mundo le hiciera daño, no mientras ella esté viva por lo menos. Así que lo confrontó.

—Te juro que si lastimas a mi amiga, te cortaré las pelotas, Hinata es demasiado dulce. No puedes simplemente jugar con ella- Le gritó Ino por lo alto de la música.

—No lo haré descuida, trate de invitarla hoy pero me rechazó de nuevo, está huyendo de mí ¿Sabes dónde está ella hoy?- Preguntó tomando un trago de whisky.

—Eh bueno -¿Cómo decirlo? Hinata estaba rompiendo la pista, cuando viera a Naruto le iba a dar un ataque. Y justo cuando le iba a decir que estaba con ellas ahí en la discoteca, él se quedó paralizado viendo a un punto. Para su mala suerte era Hinata que regresaba de bailar. Oh dios, qué lío.

Naruto no podía creerlo, ella estaba ahí en frente de él con un vestido rojo, que por todos los dioses, casi lo pone de rodillas, su pelo liso suelto y un poco despeinado, las mejillas sonrosadas por el alcohol y ese jodido escote, aplastaba un poco sus senos haciéndolos el centro de atracción. ¿Así que estos eran sus planes? Dios esa mujer vino vestida para llamar la atención si o si. De repente no pudo entender como la idea de estar con otra chica pasó por su mente, viendo a su Luna así de sexy, nadie en el mundo debería ser tan malditamente sensual. Su pene estaba erecto y casi se corre cuando la vio darse la vuelta, su trasero se veía más apetitoso todavía, Dios mío. Necesitaba hacerla suya. Ella salió huyendo como de costumbre. Pero esta vez, no la dejaría escapar. Salió detrás de ella hacía el baño de chicas. Y la encontró viéndose al espejo, respirando agitadamente como si hubiera tenido un susto de muerte. Cerró la puerta con cerrojo. Era el momento de dejar de huir. Tenía demasiadas emociones que solo eran provocadas por esta chica. Era hora de afrontarlo.