La Hora de la Verdad
VIII
—Na, Naruto ¿Qué haces aquí? No deberías estar...-Dijo Hinata tocándose el pecho con la mano. Naruto por su parte trató de no enfocarse en sus pechos y confrontarla.
— Ya deja de esconderte Hinata por dios. Basta de huir, vamos a resolver esto ahora.- Exigió, ella lo miró como un cachorro asustado.
—Pe, pero Naru, definitivamente no sé qué esperas de mí, si quieres hablamos mañana cuando esté sobria, ya yo me iba, me estoy sintiendo algo mal.- Ciertamente ella estaba un tanto ebria pero no era para tanto, solo quería salir de ahí, él estaba muy guapo y ella no tenía la fuerza para rechazarlo si se acercaba. Eso la hizo recordar que Sakura también estaba en la discoteca, trató de no sentirse mal pero sabía que a él se le pasaría esa tontería con ella si veía a la pelirosa.
—Joder Hinata deja la puta cobardía. Ya basta maldición.- Gritó el rubio sobresaltando a la chica—Mejor que estés borracha, así te relajas un poco y me dices la verdad si o si, no entiendo tu actitud de niña pequeña. Dime por qué mierda te escondes de mí.
Ese tono la molestó, y la molestó que la llamara cobarde, ella no era ninguna cobarde ¡Por Dios! ¿Con qué derecho le exige algo a ella? Que le den, no va a permitir que la venga a juzgar después de 7 años desaparecido, se equivocó de chica definitivamente.
—No tienes derecho a exigirme nada Uzumaki, ya no.- Naruto se sorprendió por su respuesta, ella solo le decía así cuando estaba realmente enfadada. —Te fuiste hace 7 años, ahora llegas y quieres follarme solo porque estoy buena, seguro que no lo esperabas- Habló sarcástica. Obviamente no lo esperaba, pero no lo diría —Pues te cuento que por ahí está Sakura Haruno más bella que nunca, lárgate detrás de ella, definitivamente me cansé. ¿Querías que dejara la cobardía? Pues aquí está, la valiente Hinata te dice que te vayas a la puta mierda.
Casi se muere de risa, no lo hizo para no cabrearla más, al fin ella demostraba lo que sentía, e incluso se mostró celosa por Sakura. Si ella supiera que él había rechazado esa oportunidad solo por ella. —Hina por Dios, Sakura fue quien me trajo, solo es una amiga, te iba a invitar para salir todos juntos, no tengo nada por ella, estoy como un imbécil detrás de ti. -Finalizó susurrando y acercándose.
La Hyuga lo miró con los ojos entrecerrados y todos sus impulsos femeninos salieron a flote —¿Sabes que creo Naruto? Que como yo no te acepté la invitación decidiste que ella era buena para una noche de sábado. Está más que claro.-Vociferó —No volveré a ser la misma niña que andaba detrás de ti, ya no Naruto. Así que déjalo estar y no sigas con esto.
—Joder Hinata hablas como si yo en el pasado no hubiese estado detrás de ti también, sabes que tú solo tenías que abrir tu preciosa boca y yo iba en menos de un segundo. A lo mejor no lo entendía, pero siempre he sabido que entre nosotros hay una chispa. ¿O es que tú no lo sientes cuando te beso? Porque yo si, lo sentí desde la primera vez que nos besamos hace 7 años.- Eso en definitiva la dejo fuera de base, ella pensó que él incluso había olvidado ese beso, que no lo mencionaría, y menos que le preguntaría si había sentido esa conexión, pero ella siempre pensó que solo lo sintió ella por sus sentimientos hacia el rubio.
—¿En, en serio? ¿Si sentiste algo cuando me besaste hace tanto tiempo? ¿Cuándo era un bicho feo?- Susurró. Sus defensas estaban cayendo como piezas de dominó una tras otra.
—Joder si Lunita y no volví a sentir nada parecido hasta ese día que te volví a ver y estabas tan hermosa.-Se pasó una mano por el cabello como si estuviera frustrado —Nunca pensé que serías tan bella. Justo ahora muero por ti como el infierno.
—No quiero que me lastimes Naru, no lo soportaría una segunda vez, además tú volverás a Londres, allá esta tu vida y yo me quedare aquí con un corazón roto.- Desvío la mirada para que no notara el temblor de su labio.
—Luna por Dios, déjame enamorarte de nuevo, en serio me encantas, es, es incluso más allá de físico, eres tú, no hay nada de ti que no me guste, jodidamente te amo, déjame enamorarme de ti y arriésgate.- Ella lo miro un segundo incrédula. Pero decidió dejar de pensar y arriesgarse.
—Entonces..-Hizo una pausa —¿Qué esperas para besarme?- Respondió mirando los ojos del rubio fijamente.
Él no necesitó más invitación, se abalanzó contra ella tomando sus labios salvajemente, ella se enganchó en su cuello y él la subió al mostrador, su vestido se subió hasta su cintura, revelando sus bragas negras de encaje que lo hicieron gemir —Me encantas maldita sea.-Gruñó.
Podían reflejarse en el espejo. La beso mientras bajaba sus manos desde su cintura hasta sus nalgas, las apretó fuerte y ella gimió. Instintivamente Hinata abrió sus piernas y él se acomodó para quedar más cerca de ella rozando sus partes, ella gimió aún más fuerte y él gruñó en su boca. Que delicia de mujer.
Estaban en una lucha de besos y toques sensuales y en un segundo la chica le había abierto el pantalón sacando su miembro completamente duro y ansioso de estar profundo dentro de ella, lo acarició sin dejar de besarlo. Él le apartó sus bragas y se frotó contra su coño sin nada de por medio. Ambos gimieron. Él la sintió húmeda e hinchada para él. Ella estaba preciosa, con las mejillas sonrosadas y los ojos nublados de pasión. Quería comérsela ahí mismo, sin embargo decidió torturarla frotando toda su polla por su coño sin penetrarla, mientras bajaba su escote sacando sus perfectos senos ocultos por un sostén de encaje negro a juego con sus bragas, ella estaba desesperada por sentirlo. —Ah, Por favor Naru. Te necesito.-Gimió. Él mordió sus pezones por encima de la tela del sujetador y siguió en su tarea.
La Hyuga nunca había sentido un placer así, lo necesitaba, estaba perdida pidiéndole más , definitivamente él la hacía volverse loca. —Por favor- Susurró ella bajito. A él esa súplica le supo a gloria divina, casi lo hace correrse o metérselo ahí mismo. Pero ella se merecía más. Su primera vez con su Luna no sería en el baño de un club. Así que la apretó más contra él sin dejar de besarla y siguió deslizándose contra ella, burlándose cada vez que la cabeza de su polla rozaba su entrada, empujaba contra su calor, salía y seguia rozando su clitoris frotandola eróticamente con toda su longitud volviéndola loca de placer. —Naru quiero venirme contigo adentro de mí.- Gimió ella. Él estuvo demasiado tentado pero se alejó, sabía que cuando las cosas se ponían así de calientes, todo se salía de control. La masturbó un poco con sus dedos mientras bajaba arrodillándose para lamer su clitoris para que ella pudiera correrse, y en menos de un minuto, con sus dedos dentro de su estrechez y su boca en su centro de placer, ella se vino duro, gritando su nombre como si le estuviera rindiendo tributo. Él estaba a punto de estallar también pero la noche a penas empezaba. Necesitaba salir de ahí y llevarla a casa. Así que la beso rápidamente y arregló su ropa como pudo subiendo su vestido y alisando las arrugas con sus manos, se veía preciosa, como si estuviera recién follada. Ella estaba en trance por el orgasmo y no protestó cuando el rubio la sacó de aquel lugar. Sintiendo el frío de la calle le susurró —¿Dónde está tu auto Naru? Llévame a casa.- pidió ella desesperada por hacer el amor y devolverle todo el placer que él le brindó multiplicado por mil.
—¿Auto? Nada de eso nena.- La beso en la frente. La jalo guiándola hasta quedar en frente de una Ducati Roja. Ella tembló en sus brazos, no estaba acostumbrada a ese tipo de adrenalina, pero su último orgasmo la tenía aún atontada así que se subió con una valentía que no sabía de donde sacó. Él se montó detrás de ella sintiendo su calor. Se colocó el casco y la rodeó con sus brazos para poder manejar, prendió la moto y arrancó. En menos de 15 minutos ya habían llegado. Estaba excitado como el infierno, necesitaba follarla desesperadamente así que casi voló por las calles ignorando los semáforos.
Se estacionó en su puesto, y subieron al ascensor en medio de besos y risas aflojándose las prendas que llevaban. A ella el alcohol se le había bajado completamente de su sistema cuando él la arrinconó en el baño del club así que estaba plenamente consciente de lo que iba a pasar. Haría el amor con el chico con el que soñó muchas noches desde hace más de 7 años.
—Te deseo demasiado Hina no puedo esperar-dijo él cuando logró abrir la puerta de su apartamento. Ella se giró y con mucha delicadeza terminó de quitar su vestido quedando solo en tacones y ropa interior. El rubio se lanzó hacia ella como un tigre devorando su boca, ella era simplemente despampanante. Aún con toda la pasión del momento la castaña esta vez no iba a dejarlo salirse con la suya, así que rápidamente se arrodilló frente a él. Aprovechó que su pantalón estaba desabrochado y sacó su polla erecta y humedecida en la punta para ella. No pudo resistirse y lamió la gota de semen que había en la cabeza de su pene haciéndolo gemir y se dispuso a chupar, besar y adorar a Naruto, al fin sería de ella, eso la hizo sonreír, sería de ella esta noche, suyo y de nadie más, mañana soportaría las consecuencias, hoy definitivamente no tenia nada en su mente que no fuera entregarse a él con todo el amor que tenía guardado hacía ya mucho tiempo.
Él gruñó, gimió y se estremeció con esa mamada sensacional que le estaba dando su hermosa y ardiente luna. —Maldita sea Hinata me voy a correr.- Empujo sus caderas follando su boquita caliente y con cada empuje se sentía más cerca del abismo.
—Si Naru córrete en mi boca, quiero saber a qué sabes- Respondió ella con una voz inocente que en contraste con esa diosa del sexo que tenía arrodillada ante él le pareció lo más jodidamente caliente que haya visto en su vida. Se corrió en su boca y ella se lo trago absolutamente todo. Nunca imaginó que su dulce luna sería tan desinhibida en la intimidad, era alucinante, la mujer perfecta para él.
—Me encanta tu cara cuando te corres- dijo ella sonriendo. Lo tomó de la mano guiándolo hacia el sofá —Necesitaba devolverte el favor Naru. -Murmuró con timidez.
Él estaba atontado, sorprendido, encantado y excitado, su erección se mantuvo arriba incluso cuando ya había acabado. Ella lo sentó en el sofá y se puso a horcadas sobre él. El rubio inmediatamente beso su boca, su cuello, mientras sus manos la exploraban, recorriendo todas sus curvas causándole escalofríos. Estaba siendo suave, ella no era cualquiera, era su Luna y era la mujer más sexy que había visto en su vida, iba a hacerle el amor toda la noche, no había que apresurarse. La recorrió con las manos, deleitándose con su suavidad y la cremosidad de su piel, ella estaba perdida en un mar de besos y sensaciones. La ropa que les quedaba fue desapareciendo hasta que él se posó sobre ella entre sus piernas adorándola y besando sus pezones mientras la punta de su miembro se deleitaba con la humedad de su entrada. Estaba alargando el momento, nunca se había sentido así, este tenía que ser el cielo.
—Naru te necesito, por favor hazme tuya.-Suplicó sintiéndolo tan cerca que estaba desesperada por que conectaran al fin y perderse en ese placer infinito que le estaba brindando, era simplemente diferente de todo lo que conocía vivir y sentir esto al lado de este chico que revuelve mariposas en su estómago.
—Siempre has sido mía Luna- Respondió empujando contra el calor de su estrechez. —Maldita sea estás tan jodidamente apretada nena.- Su cabeza cayó hacia atrás cerrando los ojos. Controlándose e introduciéndose en ella lentamente. Estaba por perder la cordura.
Ella lo miro mientras sentía su cuerpo adaptándose a su tamaño y gimió su nombre. Estaba completamente perdida. Él trató de hacerlo lento, se contuvo para no embestirla como un animal, pero ella entre gemidos le pidió más haciéndolo perderse definitivamente en su placer. No perdió tiempo y empezó a follarla, la jodió duramente, no podía contenerse, ella estaba apretándolo como un puño de seda haciéndolo rozar la locura y él llevaba tiempo deseándola, desde que la vió quedó loco por ella, solo que esto era más fuerte, eran ellos dos y nada más, no existía el mundo mientras le hacía el amor a su Luna. Todo era simplemente perfecto. Ella estaba cegada de deseo le respondía con la misma pasión e intensidad que él a ella.
—Más Naruto, Ah, más duro- Él la siguió embistiendo aún más fuerte, entrando y saliendo de ella como un maldito animal. Ella era suya, de más nadie. Estaba en el cielo y no dejaría a nadie tocar a su Luna nunca más, la había marcado para siempre. No podía imaginarse con otra mujer en la tierra que no fuera ella.
—Juega con tus pezones nena.- Ordenó mientras la seguía jodiendo como si no hubiera un mañana, ella obedeció y al instante su coño empezó a apretar su polla — Maldita sea no voy a poder salir de este coñito apretado cariño, quiero llenarte completa, dejarte marcada por mí- La miró a los ojos y las palabras salieron de su boca —Cariño definitivamente eres mía- Gruñó en su oído dejándose caer y con esas palabras ella cayó de fondo en un climax tan potente que hizo temblar todo su cuerpo con violencia. Él sintió la humedad de su corrida y se vino rugiendo su nombre, llenándola hasta el fondo con su semen. A la mierda las consecuencias, él estaría encantado de tenerla redonda con su bebé, mostrando que era suya. Él amaría definitivamente un hijo de ellos dos, una mitad de cada uno.
A pesar de que todo fue apresurado y completamente imprevisto, no se arrepentía, ya todo estaba claro en su mente, él siempre fue de ella, con nadie más tendría esta conexión, tanto fuera como dentro de la cama y con cosas tan simples como un plato de Ramen. La estrechó contra sí. Ambos se quedaron mirándose y acariciándose de forma tan natural que les hacía sentirse completos por primera vez en sus vidas, al cabo de un rato volvieron a hacer el amor, esta vez suave, mostrando todo lo que sentían el uno por el otro, con toda la pasión que solo sentían entre ellos, sin saberlo llevaban mucho tiempo esperándose, no hacían falta palabras, ya mañana aclararían las cosas y hablarían seriamente sobre su relación y cómo llevarían el asunto de ésta química y conexión tan fuerte que tenían. ¿Renacería el amor? ¿O simplemente el amor nunca se fue?
Continuará...
Hola dulzuras...
Primero quiero dar gracias por sus hermosos comentarios animándome a continuar mi historia, realmente me suben el ánimo a mil. Espero que sigan escribiéndome, me hace esforzarme un poco más para subir los capítulos rapidísimo, lo valoro muchísimo, así que comenten y escriban mis amores. Otra cosa, estaré dando detalles de esta historia en mi perfil, ya que aquí me pone un poco mareada mezclar mis comentarios personales con un capítulo y ajá, allí en mí bio encontraran detalles de las actualizaciones y cómo siento que va a surgir el amor con nuestros protagonistas y sus amigos.
Sé que dije que actualizaba volando pero es que me quedé sin cargador y llevo una semana entera con mi bebé completamente muerto, apenas hoy compré el cargador y me puse al día, ajá ahora les comentaré exactamente de qué tamaño será mi historia. Decidí que tendrá 15 capítulos. Mi imaginación está volando y ya se como se va a desarrollar todo, soy nueva así que ténganme paciencia, es la primera vez que escribo y aún no sé si mi historia vale la pena. Pero no importa, seguiré escribiendo, acepto críticas constructivas y pronto subiré otra historia Naruhina de vampiros, licántropos, todo ese rollo paranormal que a todos nos encanta, además de que será súper sensual, no se la pierdan, mil besos.
