Verdades


IX

Era de día, se sentía extrañamente bien, y sentía un calor reconfortante a su alrededor. De pronto se ubicó y recordó lo que había pasado la noche anterior y no pudo evitar sentirse asustada, oh Dios ¿Qué había hecho? Abrió los ojos de golpe. Había hecho el amor con Naruto repetidamente toda la noche. Estaba acostada con él rodeándola y abrazándola por detrás. Ahora no podía negarlo, su amor por Naruto no se había ido nunca, solo se quedó ahí oculto, y el día anterior salió a la luz todo lo que le hacía sentir. Necesitaba saber que era lo que él buscaba con ella, no quería ilusionarse con algo dónde no lo había. Pensó en levantarse, se movió lentamente, miró hacia atrás y se dió cuenta que Naruto ya estaba despierto observándola.

— ¿A dónde crees que vas? -Preguntó él, a estas alturas no soportaría que ella se le escapara. Estaba simplemente hermosa en las mañanas. Ya la deseaba furiosamente. Iba a hablar las cosas seriamente antes de asustarla con sus intenciones lascivas mañaneras. —No quiero que te arrepientas de lo qué pasó anoche.

—No Naru no me arrepiento de eso, aunque quisiera no podría hacerlo- Respondió ella mordiéndose el labio y ruborizándose con vergüenza. Él sonrió. Estaba más duro que nunca, en su mente estaban todas las cosas que hicieron la noche anterior y no pudo evitar mirar su cuerpo con satisfacción.

—Me alegra preciosa. Voy a preparar café ¿Te gustaría ducharte?- Lo preguntó con clara intención de meterse en la ducha con ella si le decía que si. Estaba ansioso por lamerla completa, besarla, follarla. Trató de desplazar esos pensamientos, tenían una conversación pendiente.

—Em, si, bueno.. -No sabía cómo decirlo, frunció el ceño. Tenía que salir de ahí para aclararse la mente — Iré a mi departamento para eso Naru.

Él sintió la decepción inmediatamente pero decidió darle espacio —Oh bueno, está bien, supongo que vendrás ¿no? Tenemos una conversación pendiente, podemos desayunar mientras lo hablamos.- Sugirió.

—Si, claro que si -Afirmó la chica. Joder tenía que tratar de no pensar en lo que hicieron anoche, necesitaba concentración —Solo dame un momento y te toco cuando esté lista.

La afirmativa lo tranquilizó. —Está bien Luna. Sin presiones.

Ella estaba aliviada de que él no se pusiera pesado para hablar en ese momento porque definitivamente no se sentía bien con esta pinta. Iría a su casa y se daría una ducha para organizar sus pensamientos y emociones.


Al cabo de 45 minutos ya estaba duchada y lista para hablar con Naruto. Esta vez tomaría completamente el consejo de Ino. Hablaría con él sobre sus intenciones y si no buscaban las mismas cosas, cortaría con él definitivamente todo tipo de lazo. Mejor hacerlo ahora para que sus sentimientos no siguieran creciendo. Ella ya no tenía 13 años, a estas alturas no podía estar perdiendo el tiempo con un chico que solo se fijara en ella físicamente. Un corazón roto es muy duro de llevar. La historia que una vez tuvo con él, quedó en segundo plano con lo sucedido la noche anterior. Ella obviamente nunca se sintió así cuando estuvo con Toneri, de verdad que había una conexión distinta con Naru, lo de la noche anterior había sido sublime, desenfrenado y pasional, pero aún así la vida no es de color rosa y los finales felices son algo escasos. Ella estaba harta de tener estos sentimientos por él mientras que el rubio no le daba seguridad. En fin, hablaría seriamente con Naruto sobre lo que quería y trataría de no hacerse ilusiones. A lo mejor con lo de ayer se le habría pasado el capricho. Ellos habían sido muy cercanos y estaba segura de que a él no le gustaría lastimarla rechazándola a la primera de cambio y por eso había sido tan dulce al despertar, pero lo que habían hablado en el baño de la discoteca aún bailaba en su mente.

Cuando tocó a la puerta de al frente, esperó afuera sólo por 2 segundos hasta que abrió la puerta un radiante rubio con una sonrisa, con el cabello despeinado y mojado, se nota que se acababa de duchar también. Trató de no mirarlo embelesada pero simplemente era demasiado guapo, no podía ignorar lo apuesto que era, mierda, ya estaba pensando en lo de anoche. Frunció el ceño, trató de despejarse y sonrió.

Él vió el cambio de emociones en su rostro y trató de no reírse. Estaba muy hermosa y caliente con ese sencillo tipo ropa que uno usa los domingos en casa —Pasa lunita, estaba preparando el desayuno.

Ella definitivamente no podía pensar en comida en este momento, era hora de hablar y se sentía suficientemente valiente como para desperdiciar ese tiempo comiendo. Así que le cortó el rollo del desayuno.

—No Naruto, quería hablar las cosas. Ya es hora ¿No crees?- Lo miró suplicante.

Él entendió que era el momento de la verdad y le gustó que ella haya sacado el tema —Oh, si. Joder Luna no pensé que quisieras hacerlo. Pero me alegra que tomes la iniciativa. La condujo hacia el sofá de su casa y le brindó una taza de café.

La Hyuga respiró tratando de calmarse y no mostrar lo asustada que estaba de saber lo que sentía Naruto por ella, así que se mostró firme.

— Okey -Comenzó algo insegura —Necesito saber qué es lo que tienes en mente Naru. Eh, ¿Cómo decirlo? ¿Cuál es tu intención? ¿Qué esperas de mí? No quiero presionarte pero necesito que seas honesto.

Él meditó su respuesta —Bueno Hina es que no es como si tuviéramos una historia normal. Creo que nuestra vieja amistad siempre está como una barrera entre nosotros, y claro está que ambos hemos cambiado, no es como si te hubiera conocido hace poco y hubiese mostrado mis intenciones de estar contigo y de quererte para mí al conocerte. —Se pateó mentalmente ¿No podía haber dicho algo peor? Definitivamente. No podía creer la mierda que había salido de su boca.

Ella lo miro como si le hubiesen salido dos cabezas —Naruto por Dios ¿Estás escuchando lo que dices? Es como un interruptor en mi cabeza. Obviamente si te hubiera conocido hace poco ni siquiera estaríamos teniendo esta conversación, ni siquiera me hubiese detenido a mirarte, solo has demostrado lo mucho que me quieres en tu cama. Es todo lo que no quiero para mí. Dije que no quería presionarte pero si eso era lo que buscabas, espero que lo hayas disfrutado, no esperes que yo pueda seguir con eso -Lo miró con el ceño fruncido.

—Joder lo sé Luna, lo sé, pero es que no sé cómo hablar definitivamente las cosas -Se pasó la mano por el cabello —No he sabido comportarme y tú también te has dejado llevar un poco. Asumo que no he demostrado querer algo seriamente contigo pero tú tampoco me la has puesto fácil. Siempre que quiero acercarme tú simplemente te alejas y cuando por fin logro llegar a ti, siempre llegamos a algo sexual y te alejas aún más de mí. -Suspiró frustrado.

Ella sintió que se ruborizaba desde la punta de la cabeza, hasta los dedos de los pies avergonzada —Si bueno, eso definitivamente no ha sido mi culpa. Es que he pasado la vida alejándome de tipos como tú Naruto. No es como si vaya a dejar de ser quien soy por ti. -Lo miró firme —No sé qué me pasó anoche. Pero quiero que entiendas que necesito saber qué es lo que quieres conmigo, acabo de terminar una relación tóxica y no me voy a ver en medio de un ligue para revolcones. No es lo mío.

—No lo sé Luna, seré sincero contigo, al principio si fue algo completamente físico, te quería en mi cama dejando de lado tanto nuestra amistad como tus sentimientos ¿Para qué voy a mentirte? Pero luego ya simplemente no sabía que sentir. Joder. Estoy apenas empezando a entender esta conexión y esta química contigo. Lo estuve hablando con mamá y ella...

—¿Estuviste hablando con tu mamá de mí? -Interrumpió mirándolo atónita.

—Si Luna por Dios, no sabía que hacer, tú simplemente estabas huyendo de mí y yo no lo entendía. -Bufó —Pero ahora entiendo que creyeras que no te quería para algo en serio, mierda, no me he portado de la mejor manera, aún así no me arrepiento de lo que ha pasado y lo que te he hecho -Terminó sonriendo socarronamente.

—Definitivamente no quiero hablar sobre eso en este momento, fue algo impulsivo y no cambia absolutamente nada. No me parece algo chistoso Uzumaki.- Lo miró molesta esperando que entendiera que no le gustaba su tono burlón.

El rodó los ojos, no quería cabrearla —Está bien, no te enfades. Pero tienes que admitir que fue fantástico Luna. -Se le salió una risita sin querer. Amaba cuando se ponía penosa.

Ella se sintió tan molesta que trató de no darle una patada —No sé qué hago perdiendo mi tiempo.- Dijo levantándose —Olvida esto si? Vamos a fingir que nunca pasó. Es obvio que queremos cosas diferentes. Ya tienes lo que querías, ahora por favor olvídate de mí, no tengo tiempo para esto.

Maldita sea, no había pasado ni un segundo hablando con ella y ya lo había jodido —Espera, mierda Luna, cálmate si? -Dijo tomándola del brazo y mirándola arrepentido.

—No Naruto, yo sé que crees conocerme pero 7 años son suficientes para cambiar. No voy a permitir que te burles de mí.- Ni siquiera lo vió a la cara cuando dijo lo siguiente —No tienes que preocuparte por mí. No soy tan frágil como crees. Puedo entender que no estamos en la misma página.

—Hinata Hyuga por Dios. En ningún momento me he burlado, dejemos eso de lado si? -Gruñó —Mierda. No he podido decirte lo que quería siquiera.

—Te escucho entonces- Dijo despectivamente.

—Bueno a lo que iba. Estuve hablando con Sakura y ella me ayudó un poco, me hizo ver las cosas desde tu punto de vista y entiendo que no quieres estar conmigo si crees que yo no te tomo en serio. Pero de verdad lo hago Luna. No lo entendía pero cuando hablé con mamá ella me hizo entender que yo tampoco te fui indiferente hace tantos años cuando éramos amigos.

Ella lo miro interrogante elevando una ceja.

—Obviamente yo no lo entendía, pero siempre estaba contigo, siempre eras tú lo que estaba como mi prioridad. Y joder, no me había percatado de eso hasta que nos dimos ese beso de despedida. Nunca entendí porqué me había sentido de ese modo, porqué había movido algo dentro de mí aquel beso. No lo había entendido hasta que te besé el día que regresé. Eso era lo que te estaba diciendo ayer cuando pasó lo qué pasó en el baño del club.

Ella trató de no pensar en eso. Pero era cierto, él le había dicho que había sentido algo por ese beso de hace tantos años.

—Okey okey, necesito un momento para asimilarlo. Pero volviendo a lo que nos ocupa. ¿Qué es lo que quieres conmigo? -Preguntó directa, no quería rodeos, necesitaba saber lo que quería de ella.

—No lo sé Hinata. Conocer tu nueva tú, salir, ver cómo se dan las cosas. Obviamente tenemos una conexión, siempre ha sido así. Quiero estar contigo Luna, lo que te dije ayer es en serio, eres mía, sencillamente no puedo dejarte ir, no después de hacerte el amor anoche, nunca había sentido nada así. -El rubio no pudo dejar de pensar en cómo la tenía bajo su cuerpo la noche anterior cuando la follaba como un loco desesperado.

Ella estaba muy escéptica, no podía ilusionarse como una adolescente —Eso está muy bien Naruto pero ¿Dónde quedo yo? Ahora en este momento soy la que va a preguntarte esto a ti; ¿Y si es algo pasajero? ¿Y si solamente es algo sexual? Yo simplemente no puedo hacerlo. Porque si sigo con esto y al final resulta que no sientes lo mismo que yo, no va a ser tu culpa sino mía por haberme hecho ilusiones contigo.

Dios, esta maldita mujer lo tenía estresado, necesitaba hacerla comprender su punto —Lunita joder, ¿No escuchaste nada de lo que dije? Siempre he tenido algo por ti. Hasta mi madre me lo hizo ver, y si ha estado ahí tanto tiempo no creo que se vaya en unos meses o años. Vale la pena intentarlo, dame la oportunidad de enamorarte y enamorarme de ti.

Ella suspiró —Déjame pensarlo si?

—No Luna, no entiendo qué hay que pensar. -La miró suplicante e impaciente —¿Te arriesgas conmigo o no? Necesito saber qué es lo que sientes ¿Qué esperas de mí? No me has dicho lo que sientes, no puedo adivinarlo lunita joder. -Se pasó una mano por el cabello —Anoche vi que estabas siendo sincera, afrontando las cosas igual que esa chica hace siete años, necesito que seas honesta conmigo.

—No sé que sentir Naruto. Mierda. Trata de ponerte en mi lugar.- Explotó —Has estado fuera de mi vida siete años y de repente llegas sin avisar y pones mi mundo de cabeza. No quiero salir lastimada. No quisiera enamorarme de ti de nuevo para luego ver que lo tuyo era algo pasajero o superficial. Una simple atracción física. -Suspiró resignada —Al principio me alejé porque no quería pensar en ti como esos chicos que rechazo con frecuencia, esos que solo quieren sexo casual sin importarle mis sentimientos. Los he evitado siempre. Yo no voy a ser bonita por siempre Naruto. Algún día voy a envejecer, la belleza es pasajera. ¿Puedes entender eso? ¿Entiendes mi punto?

Él entendía, todo era más fácil cuando ella le hacía saber lo que sentía. —Lo entiendo completamente. Creo que fui un idiota, pero aún así no me arrepiento de lo que ha pasado. -La miró a los ojos —Solamente dame tiempo si? Déjame demostrarte que no es un simple capricho.

Ella cerró los ojos y suspiró, iba a tomar la que sería la mejor o la peor decisión de su vida —Está bien Naru, solamente te pediré una cosa- Suspiró —Se sincero, dime siempre la verdad, y si descubres que yo no soy lo que tu corazón quiere, no temas en decirme.

Ese tonito lastimero, molestó al rubio, no quería esa actitud —Si empezamos así, con esa mentalidad, estamos destinados al fracaso. No te presionaré. Pero te advierto que daré mi 100% y espero que tú también puedas brindarme el tuyo Luna. -Respondió mirándola serio.

Ella trató de dejar de lado sus pensamientos y calmar su desaforado corazón. Sonrió —Está bien Naru.

Oh si, joder, ella le estaba dando la oportunidad, quería agarrarla y abrazarla en el aire pero trató de calmarse y preguntó tímidamente —¿Puedo.. -Joder ya estaba como un estúpido adolescente- ¿Puedo besarte?

Esta vez fue ella quien lo besó, sellando el trato. Se arriesgaría a intentarlo, a darse la oportunidad. Aunque por alguna razón, Toneri se le pasó por la mente en ese instante. Y se dió cuenta que con la llegada de Naruto, su vida dió un giro de 180 grados.

Ese día él le pidió que se quedara y pasaran el día como en los viejos tiempos. Comieron Ramen y vieron películas entre besos y risas. Justo como ella había soñado hace siete años. Pasaron ese fin de semana juntos. Durmieron abrazados y se relacionaron como si fueran novios de toda la vida. Él se sentía como si estar así con su Luna fuera lo más natural del mundo. Cada día se hacía más a la idea de una relación. Nunca había pensado en novias ni en ninguna chorrada de ese tipo pero ahora solo se lo imaginaba con ella. Con toda esa vibra alegre, aún así no pudo evitar pensar en su empresa en Londres, ya pronto tendría que volver. Tenía que cuidar a Hinata obviamente, ella era demasiado tentadora, hermosa y sensual para que otro baboso estuviera detrás de ella. Era solo suya y nadie se la quitaría. En serio habían muchas emociones y mucho cariño de por medio, más allá de la atracción y la química sexual que tenían. Simplemente tendría que llevar las cosas con calma así como habían hecho ese día.


El lunes cuando Hinata prendió su teléfono se dió cuenta que tenía como 200 mensajes de Ino, diciéndole que la había visto saliendo con Naruto del club, preguntándole si habían hablado al fin y haciéndole millones de preguntas más. Ella prefirió llamarla. Después de dos tonos, la rubia contestó.

—Bueno?

—Ino, disculpa por no responder, tenía el teléfono apagado. -Contestó nerviosa.

—Dios mío Hinata Hyuga, me tenías preocupadisima. Ese día te vi saliendo a toda marcha del baño con el rubio candente y supuse que iban a follar, pero después de que no me respondías pensé que había pasado algo malo con él, si ese bastardo te hirió, juro que voy a cortarle las pelotas.

—Dios no Ino. -Rodó los ojos —Tengo mucho que contarte sobre eso amiga ¿Podemos salir a almorzar hoy? Te necesito si?

—Bueno, no suenas nada deprimida así que debo deducir que todo está bien con tu ardiente rubio ¿Follaron?

—¡Ino! -Chilló Hinata en protesta al teléfono.

—Oh Dios mío, si lo hicieron -Chilló ella del otro lado de la línea. —Joder amiga ¿Qué tal es en la cama? Tienes que contarme todo.

La Hyuga estaba ruborizada al 100% —Basta Ino, te contaré en el restaurante.- Sonrió.

—Todavía no he dicho que si, ahh, bueno, supongo que no me has dejado de otra. Te veo en el sitio de siempre entonces.

—Okey te amo. -Respondió colgando el teléfono. Y suspirando resignada, Ino definitivamente nunca cambiaría.

A la 1 del mediodía llegó al restaurante donde siempre come con Ino, es algo pequeño pero venden una comida china buenísima. Cuando fue acercándose a la mesa de siempre vió a Sakura sentada en la mesa con Ino, no pudo evitar sentirse decepcionada.

Continuará...


Hola dulzuras, seguimos con esta historia. Ésta vez dejé un final de capítulo algo abierto. Pero no vamos ni a la mitad de la trama. ¿Cómo irá la evolución de nuestros protagonistas? ¿Toneri aparecerá? ¿Qué pasará cuando Naruto tenga que volver a Londres? ¿Cómo seguirá la historia de Sasuke y Sakura? Los próximos capítulos serán más largos y tardaré un poco en actualizar pero aún así no serán periodos exagerados.

Con amor Vanessa.