Amores y Desamores
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Ok, Hinata caminó sabiendo que lo de contarle su fin de semana a Ino estaba en segundo plano con la estancia de Sakura ahí. Pero de repente vió que estaba con los ojos enrojecidos y lágrimas salían de sus ojos. Oh dios que tonta había sido, se sintió mal al instante. Ella sabía que Ino nunca dejaría de lado a una amiga en una mala situación. Se sentó y saludó a Ino que abrazaba a Sakura que ni siquiera se había percatado de su presencia por los sollozos que escondía con sus manos cubriendo su rostro. Le preguntó a la rubia con la mirada qué había pasado con la pelirosa y ésta le susurró —Corazón Roto.
Ella se sentó al otro lado y la abrazó también sin importarle la poca confianza y lo poco que conocía de ella. Pues la castaña más que nadie sabía lo que era sentirse así. —Oh cariño, sácalo todo.- Le susurró a la pelirrosa bajito. Ella le devolvió el abrazo. Cuando por fin se calmó, Ino le pasó un vaso de agua.
Hinata fue la primera en hablar —¿Quieres hablar sobre eso?
—Realmente no, pero creo que me sentiría mejor -Respondió Sakura, con una sonrisa triste.
Ino comentó —Estamos aquí para ti, dinos a quién hay que cortarle las pelotas y considéralo castrado para mañana preciosa.
Todas rieron, Ino siempre sabía cómo hacer sentir mejor a todas, era una amiga incondicional. Era imposible no amarla. Con el ambiente un poco más calmado, ella empezó a contar el porqué estaba así.
—Bueno es que siempre he estado enamorada de él, y yo creí, que apesar de mostrarse frío conmigo... Solo supuse que era para no distraerlo de sus metas, creí.. Creía que él también sentía algo por mí. -Susurró —Yo entendía que bueno, que él quería superarse para ser quien es ahora y no tener que depender de la riqueza de sus padres, por eso cuando él se reveló y ellos lo desheredaron yo entendí que no debía exigirle nada. Así que bueno, lo apoyé y estuve a su lado en silencio.
Sollozó un poco y cuando se calmó, sorbió su nariz. Sus nuevas amigas estaban en silencio pero su vibra le decía que estaban ahí para apoyarla y podía continuar.
—Cuando estuvimos juntos por primera vez, él me besó e hicimos el amor con pasión, juro que pensé que estábamos en la misma página. Ese día yo había ido a su oficina y salimos a cenar como siempre... Terminamos tomando más copas de vino de lo normal y pensé que él también sentía lo mismo que yo. Se mostró tan cálido, relajado y bajó todas sus defensas, mostró al hombre que yo sabía que había en su interior, pero todo fue una jodida mentira. Deben pensar que soy una idiota.
Esta vez Hinata la detuvo —No amiga, no eres idiota, solamente estás enamorada. Puedo entenderte y sé que a veces las cosas son todo lo contrario de lo que queremos. -Sakura la miró y no pudo evitar recordar la cara de enamorado que puso Naruto cuando habló de ella en aquel almuerzo que tuvieron, sintió algo de envidia, pero no una mala envidia, solamente desearía ser correspondida así como lo era ella. Sonrió y continuó contando su historia.
—No lo presioné preguntándole cosas. Solamente me dejé llevar, supuse que luego él formalizaría algo conmigo, seguimos viéndonos y haciéndolo.
Cada vez que nos veíamos pensaba que él me diría que fuéramos pareja pero siempre terminaba decepcionada, no quería esperar algo de él que no iba a llegar y sentirme así. -Las chicas la escuchaban en silencio —Entonces no dije nada, por lo menos tenía una parte de él. Pero luego mi amiga Tenten me llamó diciéndome que lo había visto con una pelirroja saliendo de un restaurante de noche y supe inmediatamente que era su secretaria. Tenten obviamente no sabía que yo mantenía relaciones con Sasuke, me habría sentido estúpida contándole eso, sé que ella se habría molestado. Al final yo sabía en lo que me metía, no quería ver las caras de desaprobación de ninguna persona. Así que traté.. Tra, traté de alejarme de Sasuke y llevar mi dolor en silencio- Dijo con la voz quebrada. —Pero cuando la vi a ella en el hospital y la doctora Senju me dijo que la chica estaba embarazada sentí que el mundo se me cayó encima, ella estaba llorando. -Sakura escondió su rostro entre sus manos. Hinata la abrazo fuerte, dándole apoyo.
—Tranquila cariño, nadie va a juzgarte. Desahógate, estaremos aquí para apoyarte. -Dijo sin una pizca de lástima en su voz, ella sabía que uno odia que la gente sienta lástima de ti cuando tienes el corazón roto.
—Él es un maldito idiota Sak, si no quiere estar contigo, definitivamente se lo pierde. No merece unos sentimientos tan puros como los tuyos, odio tanto que haya jugado contigo de ese modo.- Comentó la rubia con el ceño fruncido. Sakura la miró con una gratitud indescriptible en su mirada.
—Estoy de acuerdo con Ino -Dijo Hinata firme —Eres una chica estupenda, y muy valiente. Yo definitivamente te admiro. Solía pensar que eras engreída o quién sabe que chorrada tenía en mente, pero eres una persona jodidamente genial y estoy feliz de poder conocerte.
Sakura río de su comentario y la miró con cariño —Tu también eres estupenda Hina, estoy feliz de que Naruto se haya enamorado de ti. Eres hermosa por dentro y por fuera. No sé cómo agradecerte tu apoyo. También estoy feliz de conocerte.
Ese comentario dejó a Hinata paralizada. ¿De donde sacaba ella que Naruto estaba enamorado de ella?
Ino intervino —Es verdad Sakura, pronto tendremos una noche de chicas para que te desahogues con helado y películas tristes.- Sakura asintió animada pero con tristeza aún en sus ojos. —Y bueno, ya que estamos aquí, háblanos de lo qué pasó con el bombón caliente el sábado en el club, ya ordené la comida por ti, así que de esta no te salvas Hinata Hyuga.
Hinata se echó a reír y les contó todo a ambas chicas. Después de lo que compartió Sakura con ella, habían cruzado una línea de confianza y amistad en un segundo. Ambas hicieron un chillido cuando les confirmó que si habían follado.
—Dios juro que estaba bromeando, no pensé que hubieran follado realmente. Siempre supe que no eras una mojigata- Bromeó Ino abriendo mucho los ojos animadamente.
—Yo siempre supe que terminarían juntos, ese día habíamos almorzado y él habló de ti, y su mirada lo decía todo !Ese chico te ama! -Comentó Sakura.
—Ya va no se emocionen tanto, apenas estamos empezando, vamos a salir a ver qué tal se dan las cosas. No quiero precipitarme a nada.- Les contó de la conversación que tuvieron al día siguiente y ellas le dijeron que dejara de preocuparse, que se centrara en disfrutar y pasar tiempo con su rubio candente. Ino obviamente hizo muchos comentarios obscenos mientras Hinata contaba su historia. Terminaron el almuerzo y ahora Hinata se sentía bendecida, había salido del restaurante con otra amiga excepcional.
Esa semana pasó volando, Naruto se portaba como un caballero, la llevaba a citas, pasaban las noches durmiendo abrazados en su casa o en la de ella, la buscaba a la universidad cuando terminaba sus clases, salían a comer, y ambos estaban actuando como un par de adolescentes. No podían ocultar lo mucho que se gustaban, sus sentimientos. Y tampoco podían ocultar lo mucho que se deseaban. Siempre terminaban besándose apasionadamente en una esquina o manoseándose sin control alguno. No habían vuelto a hacer el amor, y no era por falta de ganas. Simplemente era que él quería demostrarle que podía estar con ella dejando el sexo completamente de lado. Pero aún así no perdía tiempo ni oportunidades para poder tocar y besar su apretado y deseable cuerpo.
Definitivamente estaba obsesionado con ella ¿Y quién no lo estaría en su lugar? Su Luna era demasiado preciosa, demasiado sensual. La tenía vigilada completamente. Cada día estaba más preocupado cuando acabara este mes y tuviera que volver a Londres ¿Hinata querría seguir con él? ¿A distancia? ¿Aceptaría ir con él a Europa por un tiempo al menos? No quería pensar en eso, trataría de convencerla de que él no quería a nadie más y resolverían las cosas. Él estaba seguro que Hina lo quería y estaba dispuesto a hacerla su novia formal, su primera novia, Dios el pánico le estaba apretando las bolas, pero todo a su tiempo.
Hinata estaba feliz, siguió el consejo de Ino y Sakura. Disfrutó cada segundo al lado de Naruto, pero se preguntaba ¿Por qué Naruto no la habrá seducido para hacer el amor? No era algo nuevo para ellos, ella pensó que después de la fantástica noche de sexo que compartieron la primera vez; él iba a estar como un loco detrás de sus huesos para hacerle el amor nuevamente, pero él definitivamente no había llegado a ese punto. Cada vez que salían, se besaban desesperadamente, se manoseaban y las cosas se ponían calientes pero, él simplemente no las llevaba más lejos, le daba un beso de buenas noches y dormían abrazados, él le metía mano pero nunca lo llevaba más allá. Que frustrante joder! El papel de perfecto caballero la tenía por las nubes pero ya habían estado juntos, Dios, lo necesitaba, cada vez la dejaba más caliente y era algo que tendrían que resolver, definitivamente no entendía que pasaba con Naruto.
En cuanto a cierto Albino que la tenía nerviosa, esa semana se enteró de que Toneri había salido de viaje con sus padres y Hinata estaba agradecida con Dios de que no la hubiese visto yéndose de la universidad con Naruto; que la buscaba todos los días en la moto. No quería ni pensar la que se iba a liar. Esperaba que hubiese entendido que todo había terminado entre ellos y no se pusiera pesado cuando volviera.
El fin de semana llegó como un rayo, y ella y sus amigas hicieron la noche de chicas. Naruto acusó a Sakura en pleno pasillo de tratar de robarle a su Luna. Todas rieron. Estuvieron en el apartamento de Hina y comieron helado, vieron películas tristes, lloraron a más no poder y escucharon la historia de Ino con el nuevo voluntario del hospital. Parece que el chico quería algo en serio con Ino, y ella estaba dudando si seguir con él porque ella no es de relaciones formales. Suele decir que prefiere disfrutar su juventud y no amarrarse.
Sakura les contó que cambiaria su número de celular, porque desde que se había alejado de Sasuke cuando descubrió lo de la cena con Karin, él la había estado llamando y tratando de localizarla. Todas estuvieron de acuerdo con que era un jodido descarado. Aunque Hinata le dijo que en cuanto pudiera, hablara con él y cerrara ese ciclo. Que tratara de perdonar y así sentiría menos peso en su corazón. La pelirosa solo esperaba poder llegar algún día a estar preparada para eso.
El lunes al mediodía Naruto la buscó en la universidad. Esperó afuera como siempre hacía cada vez. Cuando la vio saliendo con el pelo suelto, ese vestido blanco de flores y sus zapatillas color crema casi se le cae la baba. Estaba demasiado preciosa. Quería subir ese vestido y meter su cara entre sus piernas. Mierda, tenía que calmar sus pensamientos, si seguía pensando en follar con ella no iba a poder demostrar que lo suyo no era solo sexo, aunque ahora estaba dudando poder cumplir esa meta de mantenerse alejado de su dulce coño.
Cuando la Hyuga divisó al rubio sonrió de oreja a oreja. Caminó más rápido para saludarlo pero algo la detuvo, un chico albino empezó a hablar con ella.
—Toneri- Bufó Hinata.
—Hinata se puede saber ¿con quién has estado? Ahora hay rumores de que te ha venido a buscar un tipo rubio.- Dijo Toneri molesto.
—Toneri Dios mío. No, definitivamente no te diré nada. Es mi vida y te dejé muy en claro que lo nuestro terminó el día que hablamos. -Ella rodó los ojos y empezó a caminar. Él la detuvo tomándola por el brazo.
—Hinata te di tiempo para que pensaras y vieras lo estúpido que es eso de separarnos. Pero de verdad que no te voy a permitir que andes mostrándote como una zorra con un tipo solo por un capricho de querer verme rendido a tus pies.
Ella lo miro indignada, no lo abofeteó ahí mismo porque no apoyaba la violencia. Suspiró negando y entrecerró los ojos.
—Mira Toneri- Dijo peligrosamente calmada —Es mejor que me sueltes y que te apartes inmediatamente de mí. Nada de lo que yo haga o deje de hacer tiene que ver contigo, y no te consiento que digas absolutamente nada de mí. Anda a que te follen.
—¿Pasa algo nena? -Se acercó Naruto. El jodido albino estaba tocando a su Luna y eso no lo iba a permitir, estaba viendo rojo, si no la soltaba inmediatamente iba a partirle la cara. Toneri soltó a la chica cuando lo escuchó y lo fulminó con la mirada. Hinata le dio un beso en la mejilla al rubio y lo jaló hacía la moto alejándose de Toneri sin decir nada, ella había visto la actitud amenazante de Naruto y no quería que hubiera una pelea o hicieran un escándalo.
Cuando llegaron dónde estaba la moto, Naruto estaba respirando para no tomarlo con ella —¿Ese es el imbécil con el que salías? -Preguntó molesto.
—Si, Toneri es mi ex. -Qué estrés no podía pasar en peor momento.
—Súbete, lo hablamos cuando lleguemos. Preparé el almuerzo para ambos en casa.- Ordenó el rubio. Quería arrancarle la cabeza al comemierda aquel. Solo de pensar que él había besado y estado con su lunita antes que él, lo hacía sentir una rabia indescriptible. Hinata se subió a la moto y se pusieron en marcha sin decir nada. No hablaron si no hasta que llegaron al apartamento del rubio.
—¿Qué mierda hacías con un tipo como él? -Preguntó Naruto.
—¿Qué?- Lo miró con el ceño fruncido. - Se puede saber ¿Cuál es tu jodido problema?
—Mi problema es el mierda ese. No entiendo como pudiste estar con él, se nota a un kilómetro que es un imbécil.- Contestó alzando la voz.
—No vengas a joder tú también Naru. ¿Qué es lo que te molesta? ¿Qué haya tenido una vida después de que te fuiste? ¿Qué pensabas? ¿Que iba a esperarte siempre? ¿A un jodido amor no correspondido?- Lo miró indignada.
—Tienes razón- Dijo calmándose —No tengo derecho a reclamarte nada. -Bufó resignado. —Vamos a comer, ya tengo todo listo.
Comieron en completo silencio. Ella estaba molesta ¿Cómo se atrevía a decir una mierda sobre Toneri? Ella hizo su vida. Le molestó el tonito que usó y lo que la terminó de enojar, fue esa cara, la miró como si lo hubiese traicionado.
—¿Podrías dejar de odiarme Luna? Sé que me comporté como un imbécil, pero de sólo pensar que ese idiota te tocó, me hace querer matarlo. -Dijo Naruto cansado de su indiferencia.
—¿Estás celoso? -Contestó ella con una sonrisa pícara. Su enojo se fue con su disculpa.
—Mierda si Luna, estoy malditamente celoso, eres mía ¿Entiendes eso? No puedo ni imaginarte con ese...
—Déjalo estar Naru, ven aquí, dame un beso- Pidió suavemente. El rubio no se hizo esperar. La besó posesivamente, como queriendo mostrarle que era de él, que era suya.
Ella estaba aún sentada en la silla alta de la isla, así que abrió sus piernas para que el rubio se acomodara más cerca de ella. Él entendió la invitación y la apretó contra sí, tomó sus piernas y empezó un recorrido ascendente con sus manos, acariciando sus piernas desnudas. El beso estaba intensificándose cada vez más. Y él sencillamente no podía parar, quería hacerla suya ahí mismo. Pero no podía, si lo hacía no iba a poder demostrarle a Hinata que no la quería solo para eso. Así que dejó de besarla y se alejó.
—¿Qué pasa? -Preguntó ella jadeando y con el ceño fruncido.
—No podemos Hina ¿Cómo voy a demostrarte que eres más que sexo para mí, si no puedo mantenerme sin tenerte un tiempo? -Respondió el rubio respirando como si hubiese corrido un maratón.
—Dios Naruto ¿Es por eso que no has querido hacer el amor conmigo? -Preguntó con ternura.
—Joder Lunita claro que he querido, es sólo que no estoy malditamente bromeando contigo, en serio quiero esto, y no quiero que tengas dudas.
—Oh Naru que dulce- Susurró ella, él gruñó. Estaba tan duro que dolía y no había nada dulce en todo lo que quería hacerle. La Hyuga sonrió y se acercó para besarlo. —Me encanta que hayas pensado así... Pero, en serio te necesito.
—¿Me necesitas Luna?- Preguntó mirándola ferozmente a los ojos.
—Mucho.
Todo estaba dicho, ella le estaba dando permiso para llevar las cosas más lejos, joder. La besó desesperadamente, sentía un alivio. Empezó a besarla por el cuello, besó su clavícula, e iba bajando más y más, hasta llegar a sus senos que mordió por encima de la tela de su sensual vestidito de flores. Dios nunca tendría suficiente de ella. —¿Entiendes que no estoy jugando contigo Luna? En serio puedo mantenerme alejado, dime si no quieres seguir.
—No te atrevas a detenerte- Respondió entrecortado.
Hinata sentía los besos de su rubio por todas partes, no podía controlar los gemidos que salían de su boca. De repente sintió que unos dedos se abrían paso entre sus piernas y gimió de anticipación. Naruto emitió un gruñido profundo cuando tocó sus bragas, ella estaba empapada y goteando para él. —¿Necesitas mi polla nena? ¿Quieres que folle este bonito coño rosado? ¿Es eso lo que necesitas? -Susurró cerca de su oído haciéndola estremecer.
Ella se sintió aún más húmeda con sus sucias palabras. ¿Qué tenía este hombre que la hacía perder el sentido? —Dios Naru si -Respondió cuando él mordió su cuello exigiendo respuesta.
Él la levantó y ella enredó sus piernas en su cintura. Cuando llegaron a la habitación, la depositó con cuidado en la cama y se quitó su playera negra viéndola fijamente a los ojos. Ella se incorporó sentándose y él tomó su rostro entre sus manos para besarla. La acarició, recorriendo todo su cuerpo con sus manos, cuando encontró el cierre de su vestido, lo bajó suavemente, ella por su parte también estaba desabrochando el pantalón del rubio, sin dejar de besarlo. Todo fluía como si lo hubiesen hecho 100 veces. En ésta oportunidad él aprovechó para besar cada centímetro de su cuerpo desesperadamente, estaba caliente como el infierno. Los gemidos de su Luna lo estaban volviendo loco y ella no estaba mejor que él, quería sentirlo, estaba completamente a su merced.
—Dios luna no puedo contenerme, te deseo demasiado.- Dijo el rubio pellizcando los pezones de Hinata haciéndola gemir.
Hace rato habían terminado de deshacerse de su ropa. El besó sus senos con avidez mientras acariciaba su coño empapado con dos dedos, adoraba los gemidos que hacía su Luna. Hinata se sentía en el cielo, estaba a punto de llegar cuando él se apartó, la castaña hizo un sonido en protesta.
Hasta que pudo sentirlo rozando en su entrada, no pudo evitar jadear de anticipación. Dios. Lo necesitaba dentro de ella. El rubio se empujó en ella lentamente, pulgada a pulgada. Era una dulce tortura, tenía la respiración acelerada pero aún así, se movió con dolorosa lentitud. Ella estaba desesperada, necesitaba que empezara a follarla, lo quería duro y él la estaba torturando.
—Naru por favor- Suplicó ella sintiéndose llena y desesperada por más.
—¿Qué necesitas Luna?- Respondió él con una fuerte embestida para volver a seguir el ritmo suave. Ella se apretó al rededor de su polla pidiéndole más.
—Más Naruto. Por favor- Susurró con los ojos cerrados de placer. Sus parpados estaban medio cerrados, su piel sonrojada, sus dientes mordiendo su labio inferior. Mechones negros se derramaban alrededor de sus hombros. Definitivamente era la imagen del erotismo y era únicamente suya.
Él aumentó el ritmo de sus embestidas. Su Luna estaba tan mojada y tan jodidamente apretada a su alrededor. Ella se arqueó contra él, gimiendo y tirando de sus pezones dejando su cabeza caer hacia atrás hundiéndose en la almohada, su largo y sedoso pelo cosquilleaba por todas partes.
—Dios te sientes tan, tan bien Naru.- Susurró jadeando y enredando sus piernas a la cintura del rubio. Pidiéndole más y más.
Acelerando el paso de sus embestidas, el rubio aumentó las exquisitas sensaciones para ambos. Ella acarició, apretó su espalda. Arañó y mordió su cuello completamente fuera de sí. Él se apartó un poco para poder ver su cara y casi se corre cuando vio tanto deseo en sus ojos.
Sus más sonoros gritos y gemidos lo estaban mareando. La sensación le recorría el cuerpo entero, la piel le quemaba y su corazón latía desbocado en su pecho. Estaba apunto de correrse, no podía pensar. El sexo nunca había sido tan espectacularmente bueno. La besó sin frenar el ritmo ni un poco.
—Joder que rico Luna- Cerró sus ojos. La sensación del clímax fue tan intensa que lo obligó a cerrar los ojos y apretar los dientes mientras las paredes del interior de su Luna le estrujaron aún más cuando ella también llegó a su límite, la escuchó soltar un sonoro grito cuando él se empujó por una última vez y se derramó en su interior dejándose caer sobre ella con cuidado.
—Dulce, dulce Luna, eres mía, mía ¿Entiendes eso? -Susurró acariciando sus mejillas cuando pudo recobrar el sentido. Se miraron a los ojos, sabiendo que nunca habría otra persona con la que podrían sentir algo ni remotamente parecido.
Ese día hicieron el amor como nunca antes, Naruto la hizo correrse como 3 o 4 veces dejándola en nocaut. Enamorarse ya no era una opción, estaba totalmente perdida, se dió cuenta que siempre lo estuvo, nunca dejó de amar a este hombre, solo esperaba que él también sintiera lo mismo que ella. Dios, tenía tanto miedo de perderlo. No se arrepentía de nada pero ahora salir lastimada tenía otro sentido. Esperaba que todo saliera bien.
Esa semana fue un sueño para Hinata, las cosas con Naruto iban de maravilla, salían a comer, se reían, dormían juntos, hacían el amor a diario y eran felices con la compañía del otro así no estuviesen haciendo nada. Toneri no la había vuelto a abordar, pero sabía que aún no había terminado de dejarle claro que ya no había nada entre ellos dos. Ya Naruto llevaba un mes y medio en New York y eso la ponía nerviosa. ¿Qué pasará cuando tenga que volver? ¿Cómo serán las cosas entre ellos? Si deciden seguir una relación a distancia ¿Le será fiel? ¿Se le pasará lo que siente por ella? Solo pensarlo le dolía. Él ni siquiera le había pedido ser su novia. Oh dios ¿Y si él no quiere una relación formal? No podría simplemente aceptarlo y pasar por lo que estaba pasando su amiga Sakura, que por cierto, estaba mucho más animada, al parecer había decidido seguir su vida y olvidarse de Sasuke, había dejado el rencor de lado y esperaba poder perdonarlo algún día, pero por el momento, no se dejaría llevar por el dolor.
Ella e Ino habían estado hablando todos los días y le aconsejó que hablara con Naruto de sus inquietudes ya que la clave es la comunicación.
"—Ya te lo dije Hinata, ese bombón ardiente se le ve que quiere todo contigo, habla con él, la comunicación en la base de las relaciones- Fueron sus palabras."
Hinata la miró como si tuviera dos cabezas en ese momento. Ella siempre agradecía la infinita sabiduría de su mejor amiga, que cada día tenía un brillo inusual en sus ojos cada vez que hablaba del tal Sai que la traía loca, esperaba conocerlo pronto, tenía la sospecha de que Ino se estaba enamorando de verdad. Eso explicaría los consejos amorosos profundos. Averiguaría definitivamente quién era ese chico, su mejor amiga era demasiado importante, y muy especial para ella, odiaría que estuviera con un imbécil que le haría daño, sobre su jodido cadáver.
Naruto estuvo por el cielo, Dios, nunca pensó que estaría así de colado por Hinata, si le hubieran dicho que se iba a enamorar de su Lunita hace 7 u 8 años, se habría reído hasta la inconsciencia. Pero si le hubiesen dicho cómo se iba a poner Hinata en el futuro de bella y sensual, uff, no se lo habría imaginado ni por error. Solo tenía que verla dos segundos y ya estaba duro como el infierno. Dios cada día que pasaba con ella sentía que no podía definir los sentimientos que tenía, nunca había sentido eso, la conclusión era "Enamorado hasta los cojones".
Ya solo le quedaban dos semanas en New York, pero primero quería saber si ella aceptaría ser su novia. Si lograrían resolver el tema de la distancia. El rubio no podía simplemente dejar la empresa y la vida que tenía en Londres, su madre dependía de él. Su empresa y los trabajadores en ella también dependían de él. ¿Entendería Hinata? ¿Aceptaría si le ofrecía llevarla con él? Dios qué frustrante.
Iba de camino a recoger a su Luna en la universidad. Cuando llegó, esperó afuera. Amaba esta rutina; verla salir sonriendo mientras le mostraba esos hoyuelos de sus mejillas, mierda, vivía por ver esa maldita sonrisa en su rostro. Joder hasta tenía pensamientos cursis, ¿Quién lo diría?
Faltaban 5 minutos para la salida de Hinata cuando le llegó una llamada, y era de su amigo y compañero Gaara. Un mal presentimiento le llegó en el momento en que vio su nombre, había hablado con Gaara ayer en la mañana y todo iba bien por allá. ¿Qué habrá pasado?
Continuará...
Hola Bebés ¿Cómo están? Okey aquí está el capítulo el día de hoy. ¿Qué habrá pasado en Londres? ¿Qué pasará con Naruto y Hinata? ¿Tendrán una relación a distancia? ¿Cuándo aparecerá Sasuke en la jodida historia? Tengan paciencia, ando un poco desconcentrada y sinceramente las ideas están pero la inspiración viene cuando le da la gana. Espero no decepcionarlos, perdonen los errores y nos vemos en otro capítulo, besos.
Otra cosita.. Hace unos días una persona que sigue mi historia comentó que le encanta cuando colocan a Hinata en plan empoderada y eso es exactamente lo que yo quiero transmitir. También amo cuando NO infravaloran a Hina, porque ella no es débil, solo es un poco romántica y tímida. Realmente tiene mucho carácter y es muy inteligente. Fue siempre muy valiente en todo; le salvó la vida a Naruto cuando pasó lo de Pain confesándole su amor (Algo que ni siquiera yo haría) Nunca la vi llorando ni lamentándose porque él no la tomara en cuenta así como lo pintan en algunos fics, también fue fuerte cuando rechazó a Naruto en TheLast, el amor de su vida, por un bien mayor cuando se fue con Toneri para poder derrotarlo al tenerlo más cerca. Entonces ¿Por qué la gente la describe como si fuera débil o tonta? Lo único que Hinata tiene es timidez, amabilidad y mucha humildad. Amo ese personaje y me identifico con él, ser dulce no te hace débil, ella siempre luchó por ser más fuerte, no dejó que le impusieran una vida que ella no deseaba, se enfrentó a su clan y lo hizo evolucionar. Y sobre todas las cosas la amo porque ella siempre apoyó a Naru, cuando él no era nadie, cuando lo repudiaban. Hina siempre estuvo admirándolo, siguiendo sus pasos, siendo ella básicamente la princesa de un clan prestigioso, siempre humilde y bondadosa lo apoyó en silencio sin exigir cosas que él no podía brindarle. Simplemente hermosa e inteligente.
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