Días sin Ti


XII

Naruto suspiró mirando la vista de su oficina, cada día rememoraba los acontecimientos de estos últimos dos meses. En cuanto volvió, se encontró con la llamada de Hamura Otsutsuki, para estabilizar de nuevo la alianza, parece que había descubierto la mentira de Toneri; el chico había hecho un trato con Akatsuki, la competencia de Empresas Uzumaki para romper la alianza OUSN y firmar un nuevo acuerdo con ellos, el muy imbécil pensaba que así el viejo Hamura estaría orgulloso de él.

Por hacer un acuerdo millonario con la competencia de su socio ¿Acaso no podía ser más idiota? Sí, definitivamente se podía ser más idiota, porque Akatsuki nunca tuvo intenciones de firmar ninguna alianza con los Otsutsuki.

Una semana después de haber llegado y haber estabilizado las cosas con ayuda de Gaara y el viejo Hamura; recibió una llamada de Sasuke, diciéndole que su hermano, que es un accionista minoritario en Akatsuki, lo había llamado contadole que los directores de la empresa se habían puesto en contacto con Toneri, sabiendo que ese podía ser un eslabón débil para la OUSN, y sacaron el mayor provecho posible. Eran conscientes de que si la alianza caía, lo hacían también tres de sus mayores competencias en el campo. Así que su objetivo principal era desestabilizarlos poniendo en duda su credibilidad y separando a la poderosa alianza en el proceso, poniéndolos a ellos como la empresa constructora número uno en Europa.

Nada de lo que hizo Toneri en su momento tuvo que ver con Hinata, sólo fue una casualidad que ella estuviera saliendo con el rubio en ese momento. Pero eso ya quedó atrás, ni siquiera quiere pensar en ella. Pues a la joven no le importó nada lo que tenían, entonces no valía la pena pensar en eso. Hinata tomó su decisión cuando no respondió, ni devolvió sus llamadas. Y si, ahora es Hinata, ya no es su Luna. Nunca fue de él.

No merece que la piense porque para ella fue muy fácil darle la espalda, ya no quedaba más nada que decir. Pero vaya que dolía. Cada día la extrañaba un montón. Trataba de suprimir los jodidos recuerdos felices que llegaban a su mente, pero siempre venían a él de todas formas. También la veía en todas partes, cualquier cosa le recordaba a ella. Cada vez que pedía un café antes de empezar su jornada de trabajo recordaba que a Hinata le gustaba el de Mocca. Cuando salía de noche de la oficina y veía la Luna recordaba sus preciosos ojos. Había tratado de salir con otras personas, pero ¿Cómo sales con una chica, teniendo otra completamente distinta en la mente y el corazón?

Hinata le había calado hondo en el alma. A veces se reprochaba que se dio cuenta muy tarde de sus sentimientos por ella, su madre tenía razón, siempre ha amado a Hinata, siempre fue de ella, siempre suyo ¿Cómo olvidar a una mujer como ella? En este punto entiende a Toneri en cierto sentido, ambos son unos idiotas enamorados de una chica que no quiere a ninguno de los dos.


Por otra parte Sakura y Sasuke habían resuelto sus problemas. Tal parece, que en el desayuno que compartieron después de pasar la noche con Naruto en la comisaría, habían hablado y aclarado ciertos malentendidos.

Sasuke nunca tuvo ninguna relación con Karin, él solamente estuvo ayudándole con su divorcio, parece que estaba casada con un tipo que abusaba constantemente física y verbalmente contra ella. La peliroja decidió denunciarlo por violencia doméstica y pedir el divorcio, pero su ex esposo la había acusado de infidelidad con pruebas falsas para quitarle absolutamente todo y dejarla sin un centavo y en la calle. Fue un caso difícil, pero lograron demostrar los abusos cometidos por el sujeto y hacer una separación equitativa mediante un acuerdo. Aunque la paz no duró mucho para Karin, que un mes después de su separación, se había enterado de que estaba embarazada y el bebé era producto de una violación sufrida cuando aún seguía casada con aquel monstruo. Por eso lloraba el día que Sakura la había visto en el hospital, todo fue un trágico malentendido.

Sasuke se disculpó con ella ese día, le aclaró sus sentimientos y le hizo saber que en ningún momento jugaría con ella —Juro que jamás pensé que te estaba haciendo daño Sakura —Le había dicho el Uchiha —Yo había deducido que estábamos juntos desde el primer día que no tomamos esas copas y pasó lo que pasó. —La chica se ruborizó al recordarlo —Llegué a pensar que te habías aburrido de mí. Tienes razón en pensar que no estábamos juntos como una pareja por mi estupidez, debí hacerte una petición formal pero... ¿Por qué no hablaste conmigo lo de Karin? —Ella se quedó muda, él no esperó su respuesta —Eso fue un fallo de tu parte, ni siquiera confiaste lo suficiente en mí para pensar otra cosa que no fuera que estaba con otra ¡Joder Sakura! ¿Cómo podría estar con alguien más después de haber estado contigo? Simplemente no hay comparación, de las mujeres con las que he estado antes, ninguna se te para al lado. Y dudo que alguna en el futuro llegue a hacerlo, estas en otro nivel, pensé que lo sabías. —Sakura había llorado a mares mientras Sasuke le decía esas palabras, Joder, Ino tenía razón, la base de toda relación es la comunicación.

Después de eso, habían llevado las cosas con calma y habían estado saliendo a citas, se veían a diario, hablaban de sus inquietudes con confianza y empezaron a llevar una relación formal como pareja.

Esos dos meses habían sido completamente maravillosos, estaban felices y verdaderamente su relación iba mejorando cada día. Sasuke aún seguía siendo un poco seco pero se esforzaba al máximo para estar al pendiente de Sakura y brindarle todo su apoyo.


Sakura por otro lado veía a Hinata cada día más decaída ¿Cómo había llegado la preciosa castaña que conoció en ese club a ésto? La chica estaba cada vez más delgada, Ino y ella hablaban de lo preocupadas que estaban por su amiga. Hinata estaba deprimida, tenía el corazón completamente roto, no iba a la Universidad, lloraba casi a diario y estaba alejada del mundo, no quería hablar con nadie y ¿Cómo no? Si el chico que ama debe odiarla, estuvo cuidandose para no salir lastimada pero había lastimado profundamente a Naruto, y él se había ido, todo era su culpa. Había llegado demasiado tarde y él ya no estaba.

Hace dos meses, cuando paso lo que pasó, después de la pelea de Naruto y Toneri, Hinata solo quiso alejarse de todo el drama de ambos. Ellos se comportaban como perros peleando por un trozo de carne. Nunca esperó que el rubio explotara de esa forma tan terrible. Todo se volvió un desastre y ella necesitaba tiempo para pensar. Así que esa tarde se fue a lo alto de su edificio favorito en New York y apagó su celular para desconectarse del mundo y conectar con ella misma. El viento y las luces de los edificios y autos, le trajeron la paz que necesitaba.

Ella se había quedado limpiandole con el pañuelo la sangre a Toneri después de la golpiza que le había dado Naruto. Odiaba la violencia, odiaba estar en el medio de un acto tan desagradable. ¿Por qué Naruto no pudo confiar en ella? Se preguntó. Toneri hubiese desistido de hacer lo que estaba haciendo para separar la asociación OUSN si el rubio no lo hubiese entrado a golpes.

Ella habría resuelto las cosas con calma. Ahora sólo quedaba llamar a Hamura, pues, era obvio que no atendería a los Uzumaki. Y si lo que dijo el chico de cabello blanco es verdad, Hamura no querría tener nada que ver con estafadores y tampoco querría hablar ni buscar explicaciones, puede parecer un poco extremista pero no por nada ese señor tiene un imperio y una alianza que es una potencia en el antiguo continente.

Cuando iba de camino a su casa luego de sentirse mejor y despejar la mente, encendió su teléfono, y para su sorpresa tenía como doscientas llamadas perdidas de Naruto, Sakura e Ino. Se alarmó al instante, e intentando devolver la llamada a Naruto, le llegó una llamada de Ino diciéndole que Toneri había presentado cargos en contra de Naruto por agresión, y que éste estaba en la comisaría detenido. Su corazón dio un vuelco. Joder. Ella tenía que haber previsto que Toneri no se quedaría contento con lo sucedido. Ahora corría por la ciudad a toda velocidad para llegar al piso del chico de cabello blanco y convencerlo de retirar los cargos.

Cuando llegó al pent house llamó a la puerta insistentemente. Toneri salió con una sonrisa, él había preparado todo. Le había dado una razón para ir a aquel lugar. Hinata tuvo que respirar profundo para no matar al chico que había recibido una paliza hace menos de unas cuatro horas.

Hinata entró como una fiera —Se puede saber ¿Por qué presentaste cargos en contra de Naruto?

Toneri la vio entrar y se sentó en la isla de su cocina, seguía con la sonrisa burlona mientras hablaba despreocupadamente —Oh ¿Del animal salvaje? La verdad es que no me importa lo que le pase. Espero que te dieras cuenta que él no es para ti.

—Toneri no hay tiempo para esto, sabes perfectamente que lo que había en los informes que me diste era mentira ¿Por qué harías algo así? ¿Todo esto es por mí?

—Muy romántico ¿No crees? —Respondió con aburrimiento viendo unos documentos que tenía en las manos y que Hinata no había visto cuando entró de forma tan acelerada.

—No Toneri, no puedes jugar con la vida de las personas así. No soy tuya y te agradezco que vayas a retirar los malditos cargos o llamo a Hamura para que arregle todo esto, sabes perfectamente que él me contestaría en menos de un segundo.

—Vale vale, calmate ¿Si? Dame un momento para llamar a mi abogado. —Aceptó bufando con resignación.

Después de que Toneri llamará a su abogado se acerco a ella. Quería que ella se quedara. Que le rogara por ser tan tonta. Le había dolido muchísimo verla en brazos de aquel idiota rubio. Tenían dos años de relación y ella lo había reemplazado como si nada. Por eso busco la manera de alejaría de aquel tipejo pero aún así, ella no volvió a él, sólo volvió para defender al imbécil ese.

La tomó por el brazo en un momento de impulsividad, intento besarla, besar su cuello, acariciarla, sabía que eso la prendía muchisimo, pero ella sólo se alejaba y se retorcia negándose. Él se alejó un poco despues de sentir que la muchacha no cedía y la vio a los ojos, Hinata tenía miedo de él y de lo que pudiera hacerle.

Ella ya no lo amaba. Se tambaleó hacia atrás con el entrecejo fruncido ¿Estuvo a punto de forzarla? No. Él no es así. Nunca había visto esta faceta de si mismo. ¿Porque había hecho eso?

—To-Toneri ¿E-Estas bien?

Se alejó conmocionado lentamente con su rostro congestionado por el descubrimiento, siguió alejándose hasta que se encerró en su habitación, a lo lejos oyó a Hinata llamarlo pero no le importó, sólo quería encontrarse nuevamente a sí, necesitaba tiempo y espacio para pensar, ésta no es la persona que el quiere ser. Calló de espaldas a la puerta mientras se preguntaba ¿Cómo había llegado a esto por Hinata?

A lo mejor la chica tenía razón y ellos ya no debían estar juntos.

Hinata no tenia tiempo para eso, necesitaba llegar a la comisaría y sacar a Naruto en libertad. Llamo a Ino, para que la pasará buscando, pues había llegado hasta ahí en taxi. En ese tiempo de espera, trató de hablar con Toneri, luego del extraño episodio que le había dado cuando intento forzarla a besarle, pero el chico estaba encerrado en la habitacion y ni siquiera respondía. Hinata en serio se sentía mal por no poder corresponderle. Lo suyo era demasiado tóxico y por eso lo terminó, ademas de que con él no habían fuegos artificiales cuando se besaban, ni mucho menos sentía la pasión y el desenfreno con el que hacía el amor con su rubio.

Tenía que sacar a Naruto de ese hueco y hablar seriamente con él, ella sabía que él debía sentir lo mismo. Así que dejó a Toneri diciéndole que la disculpara pero que lo suyo nunca podría ser. Salió a la calle dejandolo detrás de la puerta destrozado, Ino ya la esperaba y se montó en el auto con ella lo más rápido posible.

Salieron hacia la comisaría pero cuando llegaron, les informaron que Naruto y su abogado ya se habían ido. Hinata respiro con tranquilidad cuando supo que el rubio ya no estaba detenido.

Se volvió a subir al auto con Ino pero cuando busco su celular para llamar a Naruto, el aparato no estaba ¡Mierda! ¡Seguro lo había dejado en casa de Toneri!

Le dijo a Ino que le marcara a Sakura que ella debía estar con él, pero la chica de cabello rosa no atendía tampoco su teléfono. No había tiempo, irían directamente a él apartamento de Naruto y hablarían de una vez por todas. No había podido contactar con él desde que salió de Empresas Otsutsuki molesto con ella.

Llegaron a la residencia y subieron rápidamente al cuarto piso, tocaron insistentemente pero nadie abrió.

—Creo que deberíamos esperar a que Naruto llegue Hina, de todas formas tiene que venir por sus cosas y darse una ducha. —Dijo Ino.

—Si bueno esperemos en mí casa, ya preparo un café en lo que viene Naru, debe estar molestisimo conmigo Ino. Hubieses visto su cara cuando me dejó en la empresa de Toneri. —Le había respondido Hinata con resignación. Odiaba pensar que el rubio la odiaría.

—No pienses en eso Hinata, cuando llegue podrán hablar con más calma.

Esperaron un rato y nada que Naruto llegaba. Una llamada de Sakura que había revisado su registro de llamadas perdidas, le informó a Ino que habían dejado a Naruto en el aeropuerto internacional en un vuelo para Londres, y no había revisado su teléfono porque estaba charlando con Sasuke, le dijo que iba de camino para el apartamento de Hinata para contarles lo sucedido con Naruto y aprovechar para decirles lo que había hablado con Sasuke.

A Hinata se le cayó el corazón al piso cuando Ino le dijo lo que había hablado por llamada con Sakura. O sea que Naruto se había ido ¿La habría esperado en la comisaría? Lo más seguro. Se fue y ni siquiera pudo decirle adiós. ¿Esto significa que ya no hay nada entre ellos? Seguramente el rubio no querrá saber más nada de ella. Dios, la había jodido completamente.

Sakura llegó en menos de veinte minutos. Cuando les contó lo que había pasado con Naruto y el tiempo que estuvo detenido, Hinata quiso gritar ¿Dónde estaba ella en ese momento? Ocultandose como una cobarde, huyendo de los problemas como siempre hacía. Fue una estúpida cuando se fue a ocultar en un lugar de la ciudad donde no la encontrarían y lo peor de todo es que el rubio la estuvo llamando hasta el último momento que estuvo en New York. ¿Deberia llamarlo? ¡No! No iba a causarle más problemas al chico, no tenía derecho a reclamarle que no la hubiera esperado, o que no hubiera hablado con ella antes de irse, porque ella era la que se había ido a esconder mientras toda su vida se desmoronaba a sus espaldas. No podía hacer nada, había perdido a Naruto.

Lo único en lo que lo podía ayudar era comunicándose con su ex suegro para que le tomara la palabra al rubio y supiera que todo era un malentendido. Llamaría a Hamura y le diría lo que había hecho su hijo, para que por lo menos ayudara a Naruto a arreglar el tema de la Alianza. Toneri era una excelente persona pero esto que estaba haciéndole a Naruto no estaba bien.

Ignorando completamente los planes que Toneri tenía, Hinata llamó a Hamura a Londres desde su teléfono local y le contó lo que había pasado, le dijo que no se molestara con Naruto, que él fue a arreglar las cosas pero ambos perdieron los papeles y que de todas formas, ya el rubio había pagado el tiempo que estuvo detenido. Hamura le agradeció la advertencia y se sintió completamente avergonzado de que su hijo se hubiera comportado como un chiquillo. Incluso le comentó, que si no hubiera sido por esa llamada, habría ido de frente con la venta de las acciones porque no quería saber, ni verse asociado con un estafador, había roto toda conexión con los Uzumaki, pero en cuanto llegara Naruto hablaría con él, verificaría toda la documentación y trataría de estabilizar la alianza. En una ultima confidencia le dijo que si el rubio no le hubiese dado una paliza a su hijo, se la habria dado él. Ambos rieron, pero en el fondo ella nunca quiso que eso pasara.

Hinata se sintió aliviada de que al menos había arreglado algo de éste desastre. Daba gracias a Dios por la buena relación que tenía con sus ex suegros. Sabía que siempre podía contar con ellos a pesar de lo que pasara con su hijo.


Luego de dos meses se decía a sí misma que debía tratar de olvidar a Naruto, él no querría saber nada de ella pero aún así. Le dolía tanto. Sólo con despertar en las mañanas y ver el sol radiante lo recordaba a él. Naruto era su sol, sólo él la hacia brillar. Pero ya no, ahora estaba gris.

En vista de el drástico cambio de Hinata, Sakura e Ino estaban preocupadas. La habían convencido de llamar al rubio, de hacerle saber que lo amaba y que fue un accidente que ella no pudiera estar para él cuando pasó lo que pasó; pero ella no cedía, decía que lo más probable es que Naruto la odie. Que piense que no lo ama y que había elegido a Toneri así como le dijo antes de irse de la oficina donde le había dado la paliza al chico de cabello blanco.

Sakura se preguntaba si era verdad que el rubio la odiaba. Ella vio lo derrotado que estaba cuando Hinata no respondía sus llamadas, obviamente ignorando que la chica había perdido el móvil ese día.

Decidió quitarse la duda de los sentimientos del rubio y en una impulsiva decisión lo llamó.

—¡Sakura! ¿Cómo estás? Que alegría saber de ti. —Dijo Naruto efusivamente al teléfono. A Sakura le pareció extraño su tono, como ¿Desanimado? ¿Sin chispa?

—Bien Naruto ¿Y tú cómo estás? —Creyó escucharlo suspirar en ese momento.

—Bien bien, la verdad es que no hay mucho que contar. Volví a la rutina y el trabajo me tiene absorbido —El rubio al otro lado de la línea se debatía si preguntarle por Hinata ¿Estará ella bien? ¿Habría vuelto con Toneri?

—Mm me alegro, suenas algo cansado la verdad —Respondió Sakura no muy convencida por la respuesta del rubio. —¿Hay alguna chica que esté robandose tus horas de sueño? —Preguntó risueña, obviamente indagando por los intereses de su amiga.

La verdad es que si, mi Luna no me deja dormir, yendo y viniendo de mis pensamientos.

—No tu sabes que desde Hinata yo no...

—Oh, está bien. ¿Has hablado con ella? —Dijo tratando de sacarle la sopa. Ella sabía que estos dos no se habían comunicado desde el día que él se fue.

—La verdad es que no —Se escuchaba ¿Triste? —Ella desapareció de mi vida el día que pasó lo que pasó. Supongo que fue lo mejor. Me dio la espalda a la primera de cambio. Menos mal pasó antes de que me terminará de enamora.. ¿Qué? —Se quedó callado de repente. Estaba hablando tonterías.

—Oh bueno siendo así... Pensaba que estabas molestó con ella. Debes odiarla por lo que pasó. —Dijo Sakura a ver si realmente las cosas eran como Hinata las pensaba.

—La verdad es que no... Bueno, no quiero hablar más de eso —Sonaba herido, Sakura imaginó que debió sentirse lastimado cuando ella no lo llamó y debe pensar que Hinata lo abandonó, pues, él no sabe todo lo que le había pasado ese día en el piso de Toneri y cuando perdió su telefono. Decidió no indagar más y terminó la llamada hablando de otras cosas.


Después de haber hablado con Naruto, era hora de tomar cartas en el asunto, sus dos amigos eran miserables en este punto y tenía que hacer algo.

Fue al apartamento de Hinata, y tocó la puerta como media hora, llegó a creer que ella no estaba ahí pero, de repente se escucho una voz desde adentro —Basta, déjame sola Sakura, en serio no estoy de ánimo

—Abre la maldita puerta Hinata Hyuga, o vendré con Ino y ella es aún más persistente que yo. —No tuvo que esperar más de un minuto.

Hinata abrió la puerta con el entrecejo fruncido y en pijamas.

—Joder, estás horrible. —Dijo la chica de cabello rosa entrando al departamento.

—Que amable de tu parte Sak— Respondió Hinata con sarcasmo, desde que tenía el corazón roto, el sarcasmo era su mejor amigo.

—Vamos Hinata no puedes estar así para toda la vida. Estas siendo miserable y no haces nada por cambiarlo. —Frunció el entrecejo.

—Dios Sakura. Lo superaré ¿Ok? Sólo necesito tiempo. —Respondió molesta por las palabras de Sakura.

—No necesitas ningún jodido tiempo, necesitas ponerte los pantalones y llamar a ese hombre por Dios. —Gritó.

—Joder ¡Qué no! No soportaría que él me rechace. ¿No lo entiendes? ¿Cómo lo llamo después de todo lo que pasó? Dos meses después Sakura... —Sus ojos se llenaron de lágrimas sin derramar —Ojalá no hubiese dejado que se fuera ese día, ojalá no hubiese huido. Lo único que podía hacer ya lo hice, que fue hablar con Hamura. Ahora... Si sólo viniste a recordarme que dejé ir al amor de mi vida tienes razón, pero déjame estar tranquila, que cuando yo me sienta mejor, volveré a ser la misma de siempre.

—Carajo, busca la manera de hablar con él. —Suspiró bajando peligrosamente el todo de voz —Sólo te diré una cosa. Y es la última vez que vengo a intentar sacarte de tu miseria Hinata Hyuga. Habla con Naruto, porque definitivamente él tampoco te ha olvidado. Y no me mires así joder. Sabes que él no podría guardarte rencor. Es más, si piensas que es así, es que no lo conoces en lo más mínimo. Y entonces te digo de todo corazón que no hagas una mierda. Hasta pronto. —Dijo saliendo del apartamento antes de que Hinata pudiera reaccionar.

Las palabras de la chica de cabello rosa atormentaron a Hinata todo el día. Marcó el número de Naruto varias veces pero ¿Qué le diría? No podía comunicarse con el rubio así, hablar por teléfono le parecía tan frívolo. Una idea se pasó por su cabeza. Y aprovechó su buen ánimo para ver si la podía llevar a cabo.

Revisó los vuelos a Londres y reservó uno para el día siguiente. Trató de arreglar lo poco que se iba a llevar y decidió que iba a retomar el control de sus cosas. Que iba a buscar al amor de su vida. Y si él no quería nada con ella por lo menos le haría saber que en ella siempre tendría una amiga. Incluso si eso rompía su corazón.

Se miró en el espero cuando entró al baño, realmente se veía terrible, era hora de hacer algo por si misma. Siempre estuvo detrás de Naruto y cuando finalmente pudo estar a su lado tomando su mano, se había rendido, lo había dejado ir. Esta no es ella. Era hora de salir de su estupidez y recuperar a su chico. Tomó una ducha relajante y dejó todo listo para el día siguiente.

Cuando despertó, salió directamente hacia el aeropuerto en un taxi. No le avisó a nadie lo que haría. Sabía que era una locura, presentarse en Londres así, pero no le importaba. Necesitaba que Naruto supiera que ella lo ama. Que siempre ha estado en su corazón y si él no aceptaba sus sentimientos, por lo menos que aceptara su amistad.

Pasajeros del vuelo 3035 por favor dirigirse a la entrada cincuenta y dos para abordar.- El llamado de su vuelo la sacó de sus pensamientos, era hora de ir a por su Sol.


Hola dulzuras ¿Cómo están? Espero que bien. Disculpen mi desaparición, siempre que estoy inspirada trató de dar lo mejor de mí. Pero últimamente me cuesta mucho concentrarme en mi propia historia. Resulta que hoy 4 de mayo es mi cumpleaños número 19 y quise regalarme y regalarles a ustedes este capítulo antes de terminar el día ¿Qué pasará cuando Hinata llegue a Londres? ¿Se arreglarán las cosas? ¿Qué pasará con Toneri? ¿Volverán a estar juntos nuestros tortolos? Esperemos que si. Perdonen los errores pero escribí este capítulo de principio a fin el día de hoy y no quise esperar para subirlo, pronto lo corregiré, espero que lo hayan disfrutado ¡Nos vemos pronto en la próxima actualización! Ya falta muy muy poco para el final ¡Besos!

Con amor

@Vanebaby.