"¡Que No Me Dejó Decir Nada!"


XV

Sentado esperando a su madre, no pudo evitar reírse recordando cómo le había obligado a almorzar con ella. No le había dejado opción más que ir, definitivamente estaba loca. Él sabía que ella estaba preocupada por su estado de ánimo, y hace semanas se había prometido dejar a Hinata atrás, seguir adelante y buscar su camino, no quería que su madre estuviera preocupada llamándolo a diario.

Había decidido resguardarse en el trabajo por el momento y seguir su vida como antes de haber estado con Hinata. Aunque ¿Sería jodidamente posible olvidarla? Esperaba que el tiempo le diera la respuesta. Y ya que no quería pensar en ella, sacó su teléfono para revisar la hora, ojeando un poco en el proceso las redes sociales.

No tenía idea de porqué Hinata volvía a su mente una y otra vez, este día en especifico. No podía evitarlo, justo ahora la relacionaba con las publicaciones que veía y pensaba en cosas como "Esto le gustaría a ella" e imaginaba su angelical cara riéndose de los memes que se mostraban en el inicio de su Facebook.

De un momento a otro, fue tanta la ráfaga de pensamientos sobre la chica, que ahí sentado creyó sintir su perfume. Su cerebro no paraba de hacerle bromas, la veía en todos lados, y ahora esa fragancia tan peculiar que ella usaba, mezclado con el aroma natural de su piel —que lo volvía loco por cierto— llegó a sus fosas nasales, tan fuerte que solo pudo aspirar profundo, más de ese delicioso olor que recorrió hasta el fondo de su cuerpo dándole una sacudida de puro deseo.

Levantó la cabeza tratando de saber si era real, buscando la fuente del aroma, necesitaba saber quien poseía esa fragancia. Aunque de todas las personas a su alrededor, jamás hubiese imaginado que la chica que se adueñaba de sus pensamientos estaba justo a dos metros de él.

Sus azules ojos se abrieron con asombro, ya estaba de manicomio, pensó. Veía a Hinata ahí, como un ángel, totalmente preciosa. Su boca se secó inmediatamente. Pensó en ponerse de pie pero no podía moverse, temiendo que su cerebro desapareciera esa imagen. Aunque luego de dos segundos, lo que creía un espejismo, se acercó a él hasta sentarse al otro lado de la mesa.

Creyó verla estremecer mientras miraba directamente sus ojos. Era ella, estaba aquí. Esa afirmación lo dejó pálido por un instante, no sabía que sentir. Un camión de emociones pasaban por su pecho, y una emoción desconocida para él se movía como lava caliente por sus venas.

Ella por su parte sintió el miedo apoderarse de su cuerpo, la reacción de Naruto la confundió de sobremanera. El chico había abierto sus ojos, y la había mirado como cuando solía buscarla en la universidad. ¿Podrá perdonarla? ¿Querrá darle una oportunidad? Dios cuanto lo amaba. Su corazón latía desbocado mientras intentaba que su boca emitiera algún sonido. La imagen de el hombre de sus sueños al frente de ella, le volvió papilla todos sus sentidos. Definitivamente Naruto estaba más guapo que nunca, solo que se veía cansado y ¿triste?

Se quedó ahí detallando el hermoso rostro del chico del que ha estado enamorada toda su vida. Ya está, se decía a sí misma, lo tienes en frente, di algo.

—Na-Naru…- Susurró Hinata con los ojos cristalinos. Su corazón seguía martillando con fuerza ¿Él podría oírlo?

Vio a Naruto cuando abrió su boca para decir algo y volvió a cerrarla. El rubio había caído en cuenta de que no era su imaginación, la chica estaba en frente de él y era tan real como la revolución de sentimientos que tenía en su pecho. Su rostro reflejó su confusión por verla en frente y no puedo evitar fruncir el entrecejo.

A su mente llegaron miles de preguntas, todas opacadas por el inmenso deseo que sentía hacia ella, su traidor cuerpo reaccionaba a su presencia haciéndolo recordar todas las imágenes de Hinata con las mejillas sonrosadas debajo de él suspirando de placer y pidiéndole más, mientras la poseía.

Alejando esos pensamientos y retorciéndose en su asiento tratando de acomodarse la incómoda ereccion, habló para romper el silencio y tratar de responder su mayor duda. —¿Qué estás haciendo aquí?—Dijo con un tono mordaz, que lo sorprendió incluso a él. ¿Realmente había hablado así? Pensó.

Ella abrió la boca y luego de unos segundos dio su respuesta —Vine por ti Naru. —Aseguró.

Naruto frunció el entrecejo —No lo entiendo —Dijo seco.

—¿Que hay que entender Naru? Que te amo tantísimo, que te extraño, que lo siento joder. Lo lamento, no debí abandonarte.— Soltó rápidamente tropezando con las palabras y mirándolo con ojos suplicantes. Sabía que tenía que decir más pero la cara de Naruto, la ponía demasiado nerviosa, él nunca le había hablado/tratado así, con tanta rudeza.

Naruto escuchó con asombro —Joder Hinata tus sentimientos y disculpas llegan algo tarde ¿No?

Sí, toda la situación lo tenía en shock. No iba a negar que su corazón dio un brinco cuando Hinata vino y le soltó esa bomba en la cara, pero no puede olvidar que ella lo abandonó, dejó que estuviera en la cárcel, y aunque fueran pocas horas, pensar en su indiferencia ese día le daba un sentimiento hostil que no podía frenar. Sin embargo, él también la quería muchísimo, sus manos picaban por tocarla y besarla hasta perder el sentido. Tuvo que refrenar sus ganas de secar la lagrima que había bajado por el rostro de su Luna cuando él le respondió en ese tono tan cortante, sabía que si la tocaba no podría parar y se saldría todo de su control.

Ambos se habían quedado en silencio. Él no sabía que hacer o decir ¿Qué podía decirle? ¿Qué también la amaba hasta los sesos? ¿Qué justo ahora podría pedirle de rodillas que volviera con él? ¿Qué lo tiene como un loco solo con su presencia embriagadora?

El mesero se acercó a la pareja para pedir sus ordenes. Naruto pidió un whisky, Hinata pidió agua gasificada. Luego de que tomaran sus órdenes y los dejaran nuevamente a solas, ella decidió hablar.

—E-Ese día, cuando supe que estabas arrestado, fui a ver a Toneri. Le pedí retirar los cargos, cuando llegue a la comisaría, ya te habían soltado, había llegado tarde.— Sus ojos tristes no abandonaron los suyos, hipnotizando al rubio por completo— Luego fui a casa, a esperarte —agregó lo último en un susurro, para luego reír sin humor —Lo único que llegó fue una llamada de Sakura diciéndonos que ya te habías venido a Londres.

Naruto no había soltado ni una palabra, su respiración era fuerte. Al escuchar lo que Hinata había hecho ese día sentía un terremoto de sentimientos, no vió venir ni siquiera el odio puro que sintió, al oír el nombre del chico de cabello blanco. Sin embargo, ella siguió hablando.

—Y juro que lo entiendo Naru, entiendo si me odias o si estás tan molesto que no quieres volver a saber nada de mí, la verdad es que yo necesitaba saberlo, necesitaba saber que es lo qué pasa por tu cabeza, yo… Solo, no quiero perderte, así sea como amigos, quiero saber si puedes perdonarme por haber actuado tan mal y haberte juzgado cuando sucedió la pelea. Yo también fui impulsiva… Joder Naru no sé qué mas decirte.

Naruto arrugó la cara ¿Ella pensaba que él la odiaba? Joder. Estaba enfadado, sí, quería sacudirla y al mismo tiempo besarla y devorarla. Pero ¿Odiarla? Dios no, ella era su Luna.

Hinata malinterpretó su cara y su corazón se hundió un poco más, así que continuó hablando —Créeme que lo entiendo Naruto, también sé que mis disculpas están llegando algo tarde, pero apenas fue que tuve la valentía de aceptar tu rechazo y créeme que lo entiendo. No hace falta que digas nada, no te pondré las cosas difíciles con un drama innecesario en medio de este sitio público. —Sin más, se puso de pie, y sacó un billete de su bolso para dejarlos en la mesa.—Adiós Naru. —Dijo para luego salir, dando una última mirada a donde él se encontraba.

En cuanto volteo su rostro para salir, las lágrimas empañaron sus ojos. Se creyó muy valiente para venir a Londres, pero al final, era una cobarde, no podía quedarse y escuchar el rechazo de Naruto. Si hubiese hecho algo antes, si lo hubiese buscado antes. Salió del restaurante casi corriendo ¿Quién la había mandado a ir allí?

Dios, esto no es una película Hinata, se regañó a sí misma. La gente no vuelve y perdona como si nada después de cosas como las que pasaron entre ellos, ¿Que iba a decirle a Naruto? Contarle todo lo qué pasó ese día realmente no hubiese servido de nada. Ella había llegado tarde a la comisaría, al apartamento, a Londres. Simplemente no había nada que salvar.

Cuando alguien la empujó, se dio cuenta de que estaba parada en medio de la calle. Lágrimas bajaban por sus mejillas cortando su visión. Trató de apartarse pero sentía el pecho en llamas, joder. Le dolió muchísimo ese Naruto indiferente, se había permitido ilusionarse demasiado con la idea de ellos juntos, dejó que su adolescente de 13 años tomara las decisiones por ella y había herido a Naruto y se había hecho daño ella misma. Miles de pensamientos pasaban por su mente, arrepentimientos, dudas y el clásico "Que hubiese pasado si…"

Una mano la jalo por su antebrazo, hasta una esquina apartada de la acera. El pánico la golpeó, y luego de él susto inicial se dio cuenta, que era un furioso Naruto el que la había abordado.


El rubio se había perdido en medio de todo lo que había dicho Hinata. Ya era un profesional pero aún seguía siendo un poco atolondrado y despistado de vez en cuando. Además de que con todo el shock de la presencia de la chica en Londres, la mitad de la sangre de su cuerpo se había concentrado en su entrepierna.

La visión de Hinata en esa blusa de encaje, lo ponía al mil. Y por más que estuvieran en un momento serio, él solo pensaba en besarla y decirle que se callara y prometiera no dejarlo nunca más, para así poder pasar a la parte divertida donde ambos terminarían sudorosos y satisfechos.

Seguía viendo sus labios moviéndose y diciendo algo que para él no tenía sentido. Luego de unos 5 segundos de silencio volvió a la realidad, y detalló sus ojitos llorosos. Cuando quiso abrir la boca para decir algo, ella se estaba poniendo de pie y diciéndole adiós. Joder ¡Que no lo dejó decir nada!

Después de regañarse mentalmente, y acordar no volver a pensar con su pene en una situación sería; Se paró y puso dos billetes en la mesa para pagar la bebida que nunca llegó. Salió corriendo detrás de Hina y a pesar de que había salido detrás de ésta, le costó saber hacia donde había ido.

Era imposible que hubiese tomado un taxi tan rápido así que corrió por esa misma calle, y por suerte la vió, con la mirada perdida mientras lloraba en medio de la acera, obstaculizando el paso de los peatones.

Salió en su busca, y la jaló hacia un espacio apartado del paso peatonal. Ella se tensó, pero relajó su cuerpo al darse cuenta de quien la había abordado.

—Joder Hinata ¡Que no me dejaste decir nada! ¿A donde crees que ibas? —Ella lo miro como un gatito asustado mientras él gritaba. —No me mires con esa cara, ya sé que te pones sentimental pero… ¿No podías esperar para saber que tengo que decir yo?

Ella solo pestañeó, de repente se sintió como si no supiera qué estaba pasando en absoluto. ¿Qué era lo que quería decir Naruto?

—¿Q-qué tienes que decir Naru?- Preguntó con cautela.

—¡¡Que te amo, joder, eso!! Que también te extraño como un loco de mierda, que te pienso de forma insana, y que necesito una verdadera explicación de lo que ocurrió ese día. ¡¿En serio pensaste que podía odiarte?! ¡Es que todavía no puedo creerlo! ¡¡Es más, todavía no puedo creer que estés aquí!!- Gritó, vomitando las palabras tal cual como las sentía.

A Hinata, en ese momento Naruto se le pareció más que nunca a su madre, Kushina ¿Quién lo diría? El pensamiento la hizo sonreír, y finalmente reír a carcajadas; pensando en lo tonta que era y en todo lo que había dicho el rubio ¡La amaba! Siguió riendo a carcajadas.

Naruto la miró como si se le hubiese zafado un tornillo, y después de unos cuantos segundos también se contagió con la risa de la chica ¡Ella estaba allí, y había venido por él!

Continuará…


Holaaa dulzuras, ¿Cómo están? No me tardé tanto esta vez, aunque para ser honesta escribí esto hace apenas una hora.

Estoy extasiada por sus lindos comentarios, definitivamente es lo único por lo que sigo escribiendo esta historia. Quería darle las gracias también a Menien y Amariry29 que me han apoyado desde el principio en este fic y que siguen dándome sus hermosos comentarios que, aunque no lo crean, le suben el ánimo a cualquiera n.n

Por otro lado también quiero agradecer a Autumn Carte, que me dedico un fantástico one-shot Naruhina llamado Cerezas y Pastel ¿Qué esperan para leerlo? Lo pueden buscar en mis favoritos.

También gracias a Daiu Naruhina, Dynhube, Usagi Hina, RossMaker, SAKURAKINOMOTOLI89 y todas las personas que han comentado y siguen leyendo este fic a pesar de mis errores. Un beso para todos, jamás creí que este fic lo leerían más de 10 personas y ya tiene 39 favs y 44 seguidos ¿Pueden creerlo?

Nos vemos en el siguiente capítulo ¿Qué pasará con nuestros tórtolos? O.O

Con mucho amor

@Vanebaby