Queridos lectores y reviewers antes de terminar la historia quiero hacerle una reedición y corrección creo que amerita mucho mejor pulido para darle la presentación que se merece y ustedes también, Así que aquí van todos los capítulos reeditados: Denileprincess

CAPITULO 6

.

.

—¡Joder!

Soy el primero en gritar todas las mañanas, siempre me olvido de nuestra maldita ducha.

¿Dije que tenía que ser decente? Pues lo es, pero no es por su tamaño, es porque el jodido grifo tiene un raro hipo que salpica todo de manera agresiva, y no solamente eso. No se sabe si será agua hirviendo o agua para una segura hipotermia.

— ¿Otra vez peleando con la regadera?

—Vete a la mierda, Sasuke. —Le espeto furioso escuchándolo que se ríe en la puerta del baño—Tú y Tofu pueden irse a la mierda.

Una vez termino de ser torturado por mi propio baño y escuchando las burlas de mi compañero de mision. Salgo y empiezo a vestirme, todas las mañanas nos espera un auto de la TOKKO en la parte trasera, un pequeño escondite que el agente Tofu proyectó para no levantar sospechas.

Por las mañanas somos dos agentes de la TOKKO, y por las noches seremos dos empleados de un exclusivo y lujoso bar, el de ella...

—Tendré que hacer algo con estas paredes y la maldita ducha. —Le aviso a Sasuke una vez estamos bajando las escaleras para irnos a trabajar de verdad.

—No cuentes conmigo—Advierte levantando las manos— Suficiente tengo con aguantar esta situación.

Entramos al auto oscuro doble cabina y me quedo sin palabras al recordar la realidad.

Cuando llegamos a la oficina, tuvimos una última reunión con el agente Tofu, mi maldito jefe no era mi persona favorita en toda la semana, cada vez que miraba algo mal en nuestro departamento, solamente imaginaba su rostro riéndose de nosotros.

—¿Listo para esta noche, agente Saotome? —Pregunta Hyanseung Tofu ordenando un par de papeles.

—Sí, señor—Respondo con ironía—Ya preparé aceite de bebe para embarrar a mis músculos.

Se da cuenta de mi insolencia, no es la primera vez que respondo de esa manera pero parece que no le importa.

—Recuerda, agente Saotome—Me ve serio—Incitación. —

¿Cómo olvidarlo?

Las siguientes horas fueron largas y amenazaban con ser demasiado cortas, antes de las ocho teníamos que estar en el bar, tenía que prepararme no sólo física sino también mentalmente. No iba a ser nada fácil, y menos después de que Akane me dijera sus crudas intenciones.

—No me importa que sea una mafiosa, si intenta obligarte a hacer algo que tú no quieres, por cuestión de trabajo quiero que me lo digas. — Me dice Ukyo, quien en su desesperación por estar cerca de mi, se ha unido a la TOKKO, y ahora es agente. Se que Tofu la esta usando para presionarme.

Escuchar ese comentario de la ahora agente Ukyo, y ex novia celosa, no es lo que necesito en estos momentos.

—¿Tengo que recordarte quién soy? — le digo molesto.

—Eres un agente profesional—me dice seria—Pero también eres mi ex.

—Gracias por reconocer que soy ex, o sea, pasado, fuera de tu alcance. — digo cruelmente.

—Sigues siendo ex pareja—Me dice molesta, no entiendo por qué reacciona así. Ya sé,

porque es una maldita obsesiva

—No estarás armado, estarás vestido de civil y lo peor de todo es que no podrás defenderte como siempre lo haces porque eso despertará sospechas, por lo tanto, cállate y entiende de una jodida vez lo que trato de decirte. — me sigue riñendo.

—No quiero entenderte, Ukyo. pero se artes marciales asi que nunca estoy desprotegido, y hare lo necesario para hacerla confesar, ella tambien es mi ex, es extraño que no lo hayas nombrado. —

—Eso es lo que me está jodiendo— Rechina sus dientes— Que tengas que coquetear con Akane, la Yukki Onna , es una mujer fría y caprichosa que siempre consigue lo que quiere. — me dice celosa, me saca un monton de fotos y expedientes de las victimas de Akane personas que sufrieron trata, fraude o estan desaparecidas.

"Porque sé que algún día me interesaré en follarte." Vienen a mi mente sus palabras de nuevo y me la imagino bajo mi cuerpo diciendo mi nombre, una y otra vez. Y me siento un bastardo por solo pensar en eso y no hacer mucho caso a lo que Ukyo dice. Fotografias de personas sufriendo.

-Ademas- continua la obsesiva - Tiene una larga lista de amantes, entre modelos, deportistas, empresarios, encontre que salió también con los últimos campeones de las artes marciales, y no hay que olvidar que..- me dice clavando sus palabras en mi mal humor y ego hasta el fondo.

—No soy un idiota, conozco muy bien al tipo de mujeres como ella, no se te olvide que no estás hablando con un adolescente que se deja impresionar fácilmente. Aunque ella quisiera intentar algo conmigo, no lo va a conseguir. — se que soy un bastardo por mentir pero necesito que se calle.

—Eso espero, pero no creo que se lo tome bien. —

—Siempre hay una primera vez. Solo la hare creer que si para que la arresten — le repito.

Y tengo que mentalizarme que fue en sentido del rechazo de lo que hablé y no en otra cosa.

—¿Nos vamos? —Interrumpe Sasuke, no tengo idea a dónde vamos, pero ha llegado en el mejor momento.

—Por supuesto—Le digo poniéndome de pie y dejando a Ukyo con su cara fulminante.

—¿Adónde vamos? —Le pregunto a Sasuke mientras seguimos caminando por toda la calle transitada en su hora pico.

—Muero de hambre—

Me rio. Maldito gloton.

X

Ya mas tarde en el departamento.

—¿Te estás arrepintiendo? —La voz burlona de Sasuke me hace regresar a la realidad.

¿Arrepentirme?

Lo fulmino con la mirada, no hace falta nada más para decirle que esa palabra no existe en mi vocabulario.

Llegamos media hora antes al bar, por lo que el lugar todavía no está del todo lleno, es espectacular cada rincón, área privada, área VIP, la luz tenue da belleza y sensualidad, y la música es lo mejor.

Música céltica. Sexy.

Sonrío para mis adentros y Sasuke me ve extraño.

—¿Qué? —Pregunta al ver mi expresión.

—La música—Le digo señalando a nada en particular— Este lugar es demasiado perfecto.-

—¿Te refieres a el lugar o a ella?-

De acuerdo, creo que estaba pensando en voz alta. Maldicion. Maldito Sasuke.

—El lugar—Pongo los ojos en blanco y veo que Misako se acerca en compañía de otro sujeto, se acerca dándole instrucciones sobre algo en especial.

"Porque sé que algún día me interesaré en follarte"

De nuevo aquellas palabras regresan como granadas en mi cabeza haciéndome sentir acalorado.

Esto es ridículo.

Pense que si lograba seducirla a lo maximo que llegaríamos seria un par de besos.

¿Piensa comprarme? Acaso es así cómo deslumbra a los hombres, porque no creo que nuestra historia juntos amerite tenerla en mi cama. Cree que soy ciego, que no tengo dignidad y pienso ser uno mas de su larga lista.

Me levanto y voy a mi camerino, y de ahi al closet, más bien parece una bóveda de tesoros.

Veo todas las joyas en sombreros, pantalores, chalecos, de todos los tamaños, formas y colores.

¿Cuándo se supone que me pondré esto?

A ver Saotome, calma, tu puedes con esto, se supone que ella estaba enamorada de mi, que yo tengo que incitar. Que yo tengo el control.

— ¿Quieres jugar, Akane ? —digo por lo bajo

Y lo mejor es que... Cuando se trata de jugar, nadie lo sabe hacer mejor que yo.

Porque he conocido a mujeres como ella peores o más que peores. Delincuentes con dinero.

Su dinero no me deslumbra.

Su poder no me quita el aliento.

Su belleza me sorprende pero no me engaña.

Pero su voz, y esos ojos.

Los malditos recuerdos.

Mierda.

Eso es de lo que tengo que cuidarme.

Y lo peor de todo es que todavía no sé qué reacción tendrá mi cuerpo cuando sienta su tacto... de nuevo. Después de tantos años.

Misako vino a decirme que en cinco minutos tenía que estar en el escenario. Me sentí como en las películas, esto era demasiado para mí en una sola noche. Me sentía nervioso por alguna razón, que idiota, si ya lo había hecho varias veces.

Por primera vez tengo que ser un hombre que enamore, incite y conquiste a un a alguien, y quien diría que seria a ella. Toda mi vida fue al reves.

Pero creo que para eso no hay entrenamiento especial.

Nadie está preparado.

Veo el reloj. Es momento de salir. Me pregunto si Akane tiene una mesa especial para disfrutar de su champagne, su cerdo y la música. Me gustaría ver su cara cuando vea que no estoy usando nada lo que compró para mí. No necesito que me vista, soy un adulto grande y sé cómo jugar, por lo tanto que ella crea que puede usarme como su muñeco que da cuerda y empieza a girar. Se equivocó.

Mi misión es conquistarla, más no ser su jodido muñeco. Refunfuño. Lo admito todo lo que Ukyo me dijo de ella me ha pegado.

No cambiare mi naturaleza real despues de todo como soy siempre le resulte atractivo.

Camino con mi seguridad intacta por el pasillo y veo que ya la gente espera a ver a el nuevo showman. Había escuchado que las personas se estaban volviendo locas sin ver al chico guapo y disfrutar de un buen trago mientras lo hacían, por lo que hoy el lugar está saturado de personas importantes para verme.

Veo a lo lejos a Sasuke que está sirviendo tragos, es increíble que en una semana haya aprendido lo básico, pero aún cuenta con la ayuda de su jefa, aunque es él quien la ayuda a ella y no de la manera laboral.

Mi compañero agente promiscuo y gloton es único.

—¿Listo? —Pregunta Misako nervioso. Pero cuando me ve de pies a cabeza y se da cuenta que mi ropa no lo vio colgado en el inmenso closet se paraliza.

—Tranquilo—Lo tranquilizo—No lo notará, te lo prometo. Cualquier cosa yo soy el único responsable.-

—Estás jugando demasiado, chico Ranma— Me advierte serio— No quieres conocer lo que es capaz de hacer para que se cumplan sus órdenes.-

Eso suena muy serio y sospechoso, empiezo a hacer nota mental de lo que Misako acaba de lanzarme, aunque no me da detalles, no es necesario.

—Si de algo te sirve, tenemos pasado juntos ¿Y qué crees? —Me ve sorprendido y se encoje de hombros—Pues que ella sabe de mi carácter—

Mi ocurrencia lo hace sonreír y vuelve a recuperar el color en su rostro. Así seguimos los últimos tres minutos que me quedaban y por fin, caminé hacia el escenario.

Cuando la música comenzó, no pude evitar sentirme de lleno en cada parte mi papel. Comienzo a hacer las piruetas y patadas características del show marcial, se que el publico esta conteniendo el aliento.

Cuando me detengo pasados 10 minutos. La ola de aplausos hizo que mis ojos se enfocarán fuera de, escenario y se encontrarán con nada más que los de ella. Estaba lejos, en un área privada y reservada para ella.

Estaba oscuro pero podía sentir sus ojos clavados en mí, podía sentir desde aquí el olor de su perfume dulce.

La siguiente canción sonó y sonreí agradecido, ignoré por completo que mi objetivo estaba enfrente de mí y como si la canción fuera a tentarla, Empecé a moverme. Physical del Dua Lipa me hizo disfrutar de mi noche.

Common love isn't for us- el amor comun no es para nosotros

We created something phenomenal-creamos algo fenomenal los 2

Don't you agree? Don't you agree?-no estas de acuerdo?

You got me feeling diamond-rich - me tienes sintiendome tan rico como un diamante

Silbidos y aplausos seguían en el aire mientras me movía esta vez agitando cadenas.

Hasta que termine.

Las personas me miraban con admiración, otros de forma lasciva y otros simplemente como un tipo que hizo bien su trabajo.

Pero ya no había rastro de ella. Akane no estaba en ningún lado.

—Creo que se fue—dice Sasuke como si leyera mi mente. —No quitó los ojos de ti incluso dos hombres se acercaron y ella sólo los ignoró—dice asombrado—Creo que lo estás haciendo bien.-

—Eso espero—Admito con algo de decepción—Parece que fuera mi primera misión.—

Paso la noche.

Cuando ya era momento de cerrar, las personas a regañadientes salieron, yo estaba exhausto, y algo desilusionado, Akane había desaparecido y maldije por lo bajo cuando era momento de ir a casa.

¿Cuándo iba a volver a tenerla frente a frente?

La mujer aparecía y desaparecía por arte de magia.

Paso el tiempo lentamente, los dias se volvieron semanas, solamente iba dos veces a la semana por lo que cuando no iba, sentía que simplemente actuaba por automatico, pero cuando sabía que ella llegaría, escogía las mejores rutinas, las que sabía que a ella le gustaban desde antaño.

X.

EN LAS OFICINAS DE LA TOKKO.

—Agente Saotome—El jodido de mi jefe aparece en el momento que menos necesito escuchar su voz. —A mi oficina, ahora. —

—Enseguida, agente Tofu. —

Sasuke me ve de reojo desde lejos, ayer también me llamó a su oficina para saber si tenía algo que darle. Pero siempre era la misma respuesta. Ya tenía seis semanas enteras y lo único que tenía era la silueta de Akane de lejos, un vestido de diferente color y marca, el mismo champagne de siempre, pero nada de tener contacto directo con ella, Akane jodidamente estaba volviéndome loco y más cuando Tofu me pedía un informe detallado de lo que pasaba.

—¿Qué tiene? —

—Nada señor, parece que Akane no se deja impresionar tan fácilmente por mi—le digo cruzando mis brazos, conozco esa mirada de mi jefe y de ninguna manera voy a ceder.

—Bueno, entonces, tendré que ayudar un poco. —

La forma en que lo dice no me gusta. Es como si tuviera un plan del cual no estoy enterado.

—¿Puedo saber el qué? —

—Es mejor que no— Me indica poniéndose de pie, lo que me dice que la pequeña reunión ha terminado—Lo verá esta noche. —

Claro. Esta noche Akane irá a verme, Salgo de la oficina de Tofu y me dirijo a mi escritorio que está completamente... vacío.

Necesito trabajar de verdad. Comienzo el informe, que usa, que viste, sus horarios, quienes asisten al bar, etc, , solo se trata de ella, y al comenzar a escribir sus movimientos me siento un traidor y una basura, pero al mismo tiempo liberado porque se trata de ella y eso me reconforta, soy un maldito enfermo.

He visto salir del bar a Rusos, Chinos, centroamericanos, cubanos, Ryoga siempre va armado, ella siempre tiene seguridad, ese tipo de reuniones no las da solo el tener clubes nocturnos.

.

x.

BAR KURO NEKO/

GATO NEGRO

Cuando se dieron las ocho de la noche del día siguiente ya nos encontrábamos en el bar. Algo me decía que hoy tenía que hacer algo al respecto, por lo menos un contacto de presentación como la gente normal, una sacudida de mano y ver a Akane

Todo este tiempo ella pasaba desapercibida, si no estaba en la oscuridad, estaba en el pequeño balcón de arriba con vidrios oscuros , De cualquier forma, siempre sentía que me estaba observando, y cuando no llegaba, simplemente sentía que nada tiene sentido sin que ella estuviese presente.

¿Qué demonios estaba pasando? Me estoy tomando demasiado personal todo esto,la muy maldita está intentando aplastar lo poco que tengo de confianza en mí mismo con su indiferencia. Es su castigo porque no use la ropa que me obsequio.

Maldita tu y tus juegos mentales.

Actue mi rutina los primeros 10 minutos y no la vi por ningún lado. Y mientras me tomaba mi momento de descanso fui a la barra a ver a Sasuke, además de un trago, realmente lo necesitaba.

—Te ves desesperado—Dice Sasuke limpiando con una franela limpia la barra para disimular un poco nuestra conversación.

—Creo que me está tomando más tiempo de lo que pensé —Digo decepcionado—Ni siquiera la he visto esta noche.

—Bueno, eres el mejor—Me hace un guiño—Sabrás qué hacer, te dejaré por un momento, debo llevar esto atrás. —dice tomando un par de cajas.

Me giro en dirección a la gente a mi alrededor y varias chicas no quitan los ojos de mí. En estos días Sasuke me ha dicho que han pagado cientos de tragos para mí e incluso han dejado algunos números telefónicos. Algo que me halaga, pero que no me emociona.

Ya no.

Tal vez antes si, mi ego era muy importante, pero ahora… nada de eso me importa.

Regreso al escenario a regañadientes, ya que estoy sin ánimos porque mi objetivo no está en la mira esta noche, Empiezo a calentar a punto de tomar bastones de pelea tranquilamente cuando escucho de repente que dice alguien:

— ¡Mueve ese culo, guapo!

Mierda.

Lo que me faltaba, una borracha que quiere parecer lista. Si ya me sentia como un gigolo, esto me confirma mis temores, si me ven asi este monton de mujeres. ¿Me ve asi ella? tengo que concentrarme, Ignoro su comentario buscando alguna mirada del personal de seguridad.

Continúo girando los bastones y la chica ebria cada vez se acerca más.

—¡Quítate la ropa!, ¿Cuanto por un rapidito en el baño?-

Ya está.

Mantén la calma, Ranma.

Le lanzo una mirada de advertencia y la idiota me sonríe en burla.

¿Esto tienen que soportar los gigolos?

Maldito Tofu

Cuando quiero moverme para actuar, mis ojos se desvían al fondo de las personas.

Ahí está ella.

Akane.

Veo que a su derecha está Ryoga, parece que acaban de llegar y no se han dado cuenta que la borracha está susurrando un par de cosas sucias por lo bajo. Solamente yo la puedo escuchar.

Me siento aliviado, seria una verguenza que ella me vea en esta situacion.

-¿Sabes que he dormido con todos los que estuvieron antes que tu?, creo que eres el mas soso.-

Se me revolvió el estómago, osea que ¿ Antes que yo había más hombres musculosos bailando ?, y se acostaban con las clientas… recorde cuando Tofu acuso a Akane de trata de personas, y ahora si tenia nauseas insoportables.

Tengo que controlarme y ser un profesional.

La canción de fondo de la rutina, acaba y se llena de aplausos. Cuando doy la señal para la siguiente canción, igual de ritmica, la borracha está a pocos metros del escenario y me arroja un par de billetes.

—¡Ya, bajate los pantalones, muestra lo que tienes realmente!

Al escuchar la voz de la chica loca, Ryoga es el primero en acercarse a pasos gigantes para hacerse cargo, quiere evitar que Akane se acerque y retirarla del escenario.

—Es suficiente ¡Fuera! —Gruñe Ryoga, Veo a su jefa y ésta está tomando un trago de su Champagne, como si nada charlando con un hombre joven y apuesto, bate sus pestañas en una coqueteria que jamas le habia visto, y de pronto me siento pequeño.

Claro, soy un empleado más. Me desilusiona un poco que haya mandado a Ryoga , ¿Pero qué digo? De dónde ha salido esa idea estúpida de que Akane Tendo anda por ahí salvando a sus empleados de borrachas patéticas en su bar.

Empujo esa idea al fondo de mi subconsciente y continúo actuando, ahora la rabia me hace dar puños en el aire como parte de mi exhibicion, cerrando mis ojos, olvidándome que ella está ahí.

Aplausos invaden nuevamente el lugar y les sonrío.

Cuando termino, la busco con la mirada, como es de esperarse.

Ella se ha ido. Y Ryoga también.

Mierda.