YUKI- O NN A

CAPITULO 8

La ciudad se veia bellisima de noche, las luces diminutas de los edificios contrastando con el cielo al morir las ultimas luces del dia era un magnifico espectaculo a la vista. Estaban en la piscina del penthouse de un lujoso condominio de departamentos, la piscina privada en el piso mas costoso de la ciudad, habia una botella de Sake Junmai con sus dos copas esperando casi impaciente ser bebido.

Akane portaba un traje de baño negro con sexies transparencias que contrastaban con el rojo sangre de los muebles flotantes de la elegante piscina a cielo abierto. Mientras Ryoga con un cortisimo y amarillo traje de baño tipo short la observaba con brillo en los ojos, su pecho, pectorales y ahora amplia espalda salpicados por las gotas de la piscina.

Ryoga, el incondicional.

Nada le importaba, solo ella.

Akane se sentó frente a el y lo saco de sus pensamientos, el le sonrió, y se atrevió a robarle un beso, que ella correspondió, y es que tenía miedo, de que fueran los últimos.

Akane correspondió el beso de Ryoga con pasión. Sabía que el la necesitaba y ella también, se deshicieron de los preliminares y dieron paso a la necesidad de sus cuerpos, casi con violencia, en una entrega total al placer.

Le encantaba recostarse sobre la parte mas pequeña de la piscina y dejarlo hacer todo el trabajo, dejarse devorar por el hambriento macho que la deseaba era de sus actividades favoritas.

Akane estaba a la mitad del camino de llevar sus negocios a tierras sanas y legitimas, ahora con casinos y otras empresas la mayor parte de su dinero era limpio, y hacia muchas donaciones a caridad.

Era una asociación respetada a nivel mundial, excepto Japon eso era porque no quería que nadie la vinculara con nada positivo, quería seguir teniendo mala fama hasta atrapar al otro miserable culpable de la muerte de su hermana.

Y la verdad era que si había matado y seducido en el largo camino de su venganza. Respecto a Ranma temia por el, no por ella, ella ya se sentía loca. Perdida.

Habia socios del hampa que aun tenían reuniones secretas con ella. Y ella debía continuar, por su plan.

Ryoga la abrazo fuerte y le dijo: —Tomate libre esta noche — Le dio otro beso y se dejó llevar, gimió al sentir la lengua de Akane deslizarse sobre la suya y entrar a su boca, suave y tibia se paseaba por rincones que lo hacían estremecerse, tomó el rostro de ella entre sus manos para unirse a esa extraordinaria danza que despertaba sus sentidos, dándole las mejores sensaciones que hubiera experimentado en su vida.

Ella le sonrio. —No. —

Cuando alcanzaron el orgasmo, suspiraron un momento y el le cuestiono:

— ¿Iremos al club? —

— Iremos al Club, ¿Que averiguaste de Ranma? —

— Esta aquí como infiltrado de la Policia, para entregarte.—

Ryoga soltó la información como algo casual pero la verdad era que le enfadaba y dolía que Ranma le hiciera algo como eso a Akane. Habia estado seguro de que Ranma amaba a Akane.

Pero se equivoco.

Ella sintió las palabras de Ryoga como tenazas calientes oprimiendo su corazón. Pero la verdad era que lo sospechaba.

Akane cambio el tema.

—La noche es joven, iremos al club, después a casa de Nabiki y Kuno, nos han invitado a cenar. —

Ryoga sonrio. —Bien. — Y la beso de nuevo, sabia que Kuno y Nabiki hacían lo posible porque la relación que tenia con Akane fuera la definitiva, le hacian sentir como familia, todo lo demas desaparecia, sentía que la felicidad no le cabía en el pecho, eran como fuegos artificiales estallando en su interior, llenaban de luces y colores todo su mundo, enredó sus dedos en el cabello de Akane para hacer de ese beso uno absoluto, para entregarle el alma y el corazón en éste. Sin embargo, quería darle más, quería que ella lo tuviera todo y se separó despacio para mirarla a los ojos, estaba temblando como si fuese un chiquillo o un hombre que estaba a punto de expresar la más grande de las verdades que guardaba dentro de él.

—Akane eres… todo lo que deseo, lo que me enloquece… Te metiste en mi piel, en mi alma y nada ni nadie logró sacarte de allí en todo este tiempo…te amo, te ame, y te amare siempre —le entregó la mejor de sus sonrisas, esa que iluminaba su mirada.

Akane interrumpio el beso y lo miro a los ojos. —Me muero por decirte que puedo darte lo que deseas, pero no me atrevo a hacerlo porque estaría siendo egoísta, estaría limitándote y la verdad es que me encantaria verte feliz logrando todo lo que mereces, tampoco me animó a decirte que yo iré contigo a donde me pidas, me falta el valor para cambiar aun mi vida de esa manera... y más que eso, temo que termines decepcionándote de quien soy cuando acabe mi venganza, te juro que daría todo lo que soy y lo que tengo por ser la mujer que deseas tener en tu vida, porque tú eres el hombre en la mía... pero el destino no nos jugó limpio, solo te pido que no me dejes aun... Gracias por salvarme...gracias por amarme-

Ryoga siguió su camino de besos. -Comprende que con existir Akane, mi mundo esta complerto.-

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X

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(Ranma POV)

La misión no ha salido como de costumbre, estoy en la barra del bar un poco deprimido, mi acto ha terminado, lo más que me he tardado en atrapar a mis objetivos anteriores ha sido uno o dos meses. Y desde el día uno las piezas empiezan a encajar, pero lo único que he conseguido hasta ahora, ha sido un camerino lleno de ropa lujosa, un apartamento que más que vivienda parece una cueva y una borracha gritándome gigolo.

Sasuke me sirve un trago y enseguida lo tomo.

—¿Dónde está Mysako?

—Está ayudándome a llevar unas cajas a la bodega— me dice mientras sirve un par de tragos a mi derecha y yo me quedo solo nuevamente, pero cuando siento la mano de alguien en mi hombro que huele a alcohol, me tenso de inmediato haciéndola a un lado.

—No sabía que eras tan arisco, guapo.-

Encaro a la mujer que está pidiendo a gritos que clave mis uñas de mujer si aún fuera la peliroja, en ella para apartarla, no me queda mas pues no puedo hacerlo por mi condición de empleado y la fulmino con la mirada.

—No vuelva a ponerme una mano encima, señorita. — le digo arrastrando las palabras.

Otra borracha idiota que quiere acabar con la poca paciencia que tengo y lo peor es que no puedo defenderme como realmente quiero, noqueándolas.

—Todos los que han trabajado aquí tienen un precio, ¿Cuál es el tuyo?-

La sangre me hierve de la cólera, tengo ganas de caerle a golpes, no me importa que lleve vestido y tacones, me levanto del taburete, prefiero mejor irme antes de cometer una locura cuando siento que me toma fuerte del codo haciéndome retroceder por instinto.

—No he terminado contigo, perro callejero.-

¡Es la borracha! Menuda fuerza, La empujo conteniéndome y apenas logro moverla un poco. Es una borracha fuerte, no hay nadie en la barra y se que si hago algo inapropiado me metere en problemas, y a la misión.

Ella me abofetea dos veces al intentar detenerla, me corta un poco con un anillo exgerado que porta, ¡Estoy atado de manos!

Perfecto. Cuando necesito un poco de ayuda femenina, no cuento con nadie.

—Suéltame.—le digo entre amenaza y suplica.

Al escucharme tan enfadado se ríe de mí — Vaya, el perro callejero exije y suplica. Te pondre un collar y te hare mio —

Me zafo de su fuerte agarre y hago el intento por salir a toda prisa, pero choca su cuerpo contra el mio, su aliento es etílico y a humo, e inmediatamente me provocan ganas de vomitar, nunca me ha gustado el alcohol. Cierro los ojos un momento, entonces siento un aliento fresco contra mi cara, y una fuerte brisa se apodera de mí. De pronto abro los ojos y la mujer yace en el suelo retorciéndose del dolor por el bofeton que ha recibido en la cara y enseguida le sigue una patada fuerte directa a su estómago. Veo a quien me la quitó de encima y se acerca para inspeccionarme.

Una chica, me defendio una chica por fin, asi no tengo que golpear a una mujer, ni cancelar la mision.

Me quedo sin habla.

Sí, definitivamente ella es real.

—¿Te encuentras bien? —Me pregunta con su tono enronquecido.

—S…Sí, Akane—digo nervioso, no porque alguien haya querido hacerme daño, sino porque realmente está pasando.

Akane –Millonaria- Tendo está enfrente de mí, de nuevo, tan malditamente cerca que puedo sentir su olor a gardenias mezclado con agua fresca.

Trae puesto un top rojo pequeño que solo cubre lo esencial y muestra su abdomen espalda y hombros, con unos pantalones de seda.

Tambien un seductor aroma femenino de mujer peligrosa y llena de poder.

Me toma del codo y enseguida siento la fuerte corriente por todo mi cuerpo, ella también la siente por cómo me ve y disimula mirando hacia abajo y ve que tengo un corte del anillo que lleva la mujer ebria y sus ojos cambian de un color café palido a un cafe intenso.

Se gira para ver a Ryoga y le atisba furiosa: —Saca a la bastarda de aquí antes de que la mate con mis propias manos. —

Me sorprende escuchar esas palabras de ella, pero, en realidad se supone que Akane es una mujer peligrosa y no soporta las faltas de nadie. No la Akane de Furinkan.

—Enseguida. — Dice Ryoga nervioso

Akane se gira de nuevo hacia mí, ahora me mira furiosa y no preocupada.

—Ve a limpiarte a tu camerino. —

Y sin más se va y me deja confuso por su reacción ante mí. ¿Yo tengo la culpa?

Ella sabía que tarde o temprano algo así pasaría, dudo mucho que ella haya defendido a sus otros empleados de borrachas como esas. Esas palabras de mujer celosa me recuerdan a la Akane de Furinkan, recuerdos regresan a mi mente y ni siquiera puedo moverme de donde estoy. La gente ha continuado en lo suyo, pero yo no puedo salir de mi pequeño trance en estos momentos.

—¿¡Ranma, qué pasó!? —Escucho la voz de Sasuke, hasta que por fin aparece.

—Nada, Una borracha me acorraló, pero no fue nada.—

Me estudia de arriba abajo y se cruza de brazos esperando una mejor explicación con lujo de detalle. Desde que Sasuke es bisexual es muy metiche.

—Akane la alejó de mí y la golpeó. — le explico.

—Mierda— dice sorprendido —¿Ella personalmente te quitó a la tipa?-

Me encojo de hombros, todavía ni yo me la creo.

—Vamos, Hay que limpiar ese rasguño. —

—No es nada—Le digo sin quitar mis ojos de la puerta por donde salió Akane

—Sé que no es nada, pero es una buena excusa para hablarte de algo. —

Hago lo que mi amigo me pide y ambos nos dirigimos al camerino, es la primera vez que entra, así que se ha sorprendido mucho, más cuando le dije que era el primer empleado del bar que tenía algo como esto.

—Creo que le gustas— Concluye Sasuke haciéndome resoplar por su ocurrencia.

—Akane ni siquiera me ve, llevamos casi un mes trabajando aquí y hasta ahora pude verla de cerca— miento— y no fue precisamente para una presentación cordial.—

—Te defendió—levanta las cejas admirado—Eso es algo grande que seguramente tampoco ha hecho por otro empleado.—

Sasuke alcanza una pequeña toalla para limpiar la herida, cuando escuchamos que alguien toca a la puerta. Le grito que pase y cuando veo que es Misayo a ambos nos fulmina con la mirada.

—Señores. Akane me dijo que viniera a su camerino, quiere hacerle una invitación.

—¿Invitación? —Pregunto asombrado y Sasuke deja de limpiar mi herida para escuchar de qué se trata la invitación.

—Quiere que actue en una de las reuniones anuales que hace con sus socios en su mansión. —Prosigue Mysako

A ver, si entendí. ¿La señora de la mafia quiere que YO actue en una de las reuniones más importantes del año con mafiosos? ¿En su mansión?-

—Yo… yo no sé si pueda— Digo nervioso, pero en verdad nervioso— Estamos hablando de personas importantes, no chicos que vienen y se toman un trago en un bar. —

—La Srita Tendo insiste en que sea usted su invitado para que dé una especial presentación esa noche.—

—¿Viene Sasuke? —Pregunto viendo a mi amigo, como un estúpido principiante.

—La Srita sólo lo nombró a usted.—

—Ranma— Me reprende Sasuke, sabe perfectamente que es la jugada que habíamos estado esperando —Haz lo que se te dice.—

Sabe que es mi oportunidad de conquistar a Akane de nuevo y al hacerlo entregarla a la justicia de Japon.

—No lo se, debo pensarlo.—

Sasuke y Misako ponen cara de WTF.

Misako se da la vuelta iracundo.

Sasuke me suelta un sermon sobre si elegi la pasion al deber y esas mierdas. Pero no es por eso.

En menos de diez minutos escucho que tocan de nuevo la puerta. Vistiendo solamente un pantalón suelto, abro la puerta mientras Sasuke sigue sentado observando el lugar.

— Mysako, ya te dije que…—

Me quedo sin habla y la respiración me falla al tenerla tan cerca, de nuevo su olor a gardenias y agua fresca hacen que me den ganas de …algo.

—Ranma—dice Akane mientras me ve de arriba abajo y frunce el cejo. —Veo que te encuentras mejor.—

No sé a qué se refiere o qué insinúa pero no me gusta su tono.

—Mysako me ha dicho tu petición de traer a tu amigo como si fueran siameses y necesiten estar juntos.—

Su silencio me da a entender que es mi turno para hablar, pero mi lengua no me hace tregua y ni siquiera puedo articular las palabras, su presencia, su aroma, esos ojos, es tan dolorosamente hermosa. Tiene razon actuo como estupido, es como si no confiara en mi estando solo con ella.

No quita sus ojos de los míos y estudia mi mirada por un largo rato antes de decir

—Pueden ir los dos.—

Da un paso hacia atrás y se va con paso firme. Cierro la puerta como robot.

Asiento con la cabeza porque mi maldita lengua está dormida y cierro la puerta. La carcajada de Sasuke hace que entre en razón de nuevo.

—Ojalá pudieras verte— Se burla.

—¿Qué? — Perfecto. Ahora sí me digno a hablar.

—Estás sonrojado y nervioso, pensé que te ibas a caer desmayado por su presencia.—

—Vete a la mierda.—

—Admítelo, Saotome.—

—No tengo que admitirte nada— Refunfuño dándole la espalda mientras voy por mi ropa, quiero salir de aquí cuando antes.

—Akane tiene lo suyo— Admite Sasuke y hace que lo vea — Vamos a ver si es tan buena como se ve.—

Y es lo que más deseo en estos momentos. Que no sea lo que Tofu o la TOKKO piensa. Pero algo dentro de mí me dice que no es tan inocente. Es una delincuente y tengo que atraparla, por todas las personas inocentes que se dicen sus victimas, no sé cómo, pero tengo que hacerlo y olvidarme de sus ojos hermosos.

—Tú eres el que debe de cuidarse— Susurra —He visto cómo la miras, cómo la buscas cada noche cuando no sabes que ella estará ahí, conozco cuando alguien desea lo que tiene enfrente.—

Me he quedado sin habla. Cómo es que sabe todo eso y ni siquiera yo me había dado cuenta de ello. De acuerdo, sí, pero no de esa forma, y escuchándolo de otra persona, es demasiado peligroso, no sólo para mí, para todos.

—Es trabajo, Sasuke.—

—No te quieras engañar Ranma.—

En estas cosas siempre tiene la razón, aunque lo maldigo por ello. ¿Qué significa eso?

Es tarde, estamos cansados y decidimos irnos al apartamento

—Saotome Ranma— Mysako de nuevo tocando a mi puerta — Esto es para ti. - Me da un sobre dorado y se va.

Cierro la puerta y veo el sobre, GALA leo en un dorado brillante, en el centro del mismo. Acaricio las letras antes de abrirlo y me doy cuenta que es una invitación.

La Señorita Akane Tendo

" Se complace en invitarle a su fiesta de Gala anual, deseando que pueda reunirse con ella en su Mansión en la Isla de Okinawa".

Un cordial saludo.

Vuelvo a meter la invitación en el sobre y la guardo en mi bolso como un ridículo recuerdo. He escuchado antes de esta gala anual, los hombres más ricos del mundo siempre van, pero no tan ricos e importantes como ella, inversionistas y magnates aburridos. Pero que según Tofu, son transacciones de mercancía, nuevos tratos de índole mafioso, fraudes, trata de personas, etc.

La pregunta del millón es: ¿Cómo demonios iremos a Okinawa? , se supone que somos simplemente empleados que seguramente no pueden costearse un boleto de ida y vuelta hasta esa isla.

Nos vamos al apartamento de mierda donde vivimos, cenamos comida china que ordenamos, no conteste las 25 llamadas de Ukyo, me di una ducha pero me siento intranquilo.

Harto, salí de mi apartamento yo solo necesitaba aire, Sasuke tenía alguna cita con alguien y se habia ido.

Iba cruzando la calle cuando una camioneta Cadillac Escalade negra se detuvo a mi lado.

—Ranma Saotome— La voz de Mysako nuevamente me toma por sorpresa y me detengo en seco —Entre.—

—No es necesario, Mysako—le digo— no voy tan lejos. La verdad es que necesito aclarar mi mente y concentrarme en mi objetivo.

—Me temo que debo de insistir—dice de nuevo con voz áspera—a la Srita Tendo no le gusta que le lleven la contraria.—

Eso me hace gracia y rio a carcajadas, me detengo de nuevo y Mysako también hace lo mismo.

—Pues ve a dar un par de vueltas y dile que me llevaste, no hay problema. - Continúo mi camino y Mysako vuelve a decir: —No puedo hacerlo.—

—¿Por qué? —Le pregunto molesto por su insistencia.

—Porque ella está en el auto también.—

El corazón se me detiene y las piernas dejan de moverse.

Veo una pequeña sonrisa en el rostro de Mysako quien abre la puerta de pasajero y me ofrece entrar con la mirada. Sé que ella está ahí, no tengo escapatoria y me veré como un idiota rechazándola cuando mi objetivo es acercarme a ella.

Respiro hondo y camino hacia la puerta, de inmediato el aroma de agua fresca y gardenias se apodera de mis sentidos y las entrañas empiezas a volverse locas. Me siento con mis piernas suetas y las manos sobre mis rodillas y veo su silueta en el interior del auto, está completamente oscuro dónde ella está, pero hay una pequeña luz por encima de mi cabeza.