~Los personajes e imágenes no me pertenecen, los utilizo prestados para entretenimiento~


Prólogo.


—Lo odio, lo odio, lo odio ¿Por qué no puede simplemente dejarme en paz? A veces siento que lo hace completamente adrede. No volveré nunca a comportarme como una chiquilla ochentera. Ya tengo ciento cuarenta años, y no puedo volver a perder mi tiempo con ese tonto demonio. Así que controlate Hinata Hyuga, respira profundo, ¡NO! mejor no. El olor de su dulce sangre te pondrá de rodillas en un segundo si bajas la guardia - Pensaba Hinata tratando de controlarse, estaban en un espacio cerrado, ellos dos solos y no podía perder el control.

Aff que fastidio sentía por ser tan débil ante su presencia, pero no puede negar que el Uzumaki es el inmortal mas guapo y sexy que haya visto en toda su vida, el maldito demonio la pone a mil con una de sus picaras sonrisas, pero ¿Vale la pena volver a ilusionarse por él? Definitivamente no, sólo es un mujeriego que no sabe distinguir a una chica que vale la pena de cualquier zorra de por ahí. Ya lo había llorado suficiente, ella creyó que era su compañera destinada. Pensó que habían hecho clic en el momento que se vieron por primera vez, no sabía lo equivocada que estaba. Naruto era un mercenario, el mejor de todo el inframundo, y en un trabajo donde lo mandaron a secuestrarla y matarla para derrocar al rey Hiashi; El ardiente demonio la raptó en una noche de Luna llena. Pero en medio de el trabajo que no pudo completar, la había cuidado con su vida, la había dejado alimentarse de él, le había enseñado pasiones desconocidas, enamorando así a la pequeña vampiro en el proceso.

Era la primera vez que Hinata tomaba su alimento de alguien directamente, el acto en sí era completamente erótico, nunca se había sentido tan excitada como cuando tomó su sangre. El demonio la mantuvo con vida y la devolvió a su castillo, ganándose de enemigo al hombre que lo había contratado. Ella pensó que el rubio sentía lo mismo y que le pediría a Hiashi su mano, o que se la llevaría lejos con el, para escapar juntos de toda la maldad del Mefis. Pero así de simple como la dejó en su castillo, la abandonó sin mirar atrás dejándola con miles de preguntas sin respuestas.

Días después solía verlo en los lugares secretos del Mefis coqueteando con valquirias y una que otra sirena. Su corazón se rompió en dos, aún recordaba la forma en que sus pequeños cuernos, que se pierden en su cabello alborotado, crecían sólo cuando el olía su perfume y como su cola se enrollaba al rededor de su cintura para mantenerla pegada a él cuando la besaba apasionadamente, dejándola tomar su sangre. También recuerda cuando se lo encontró en ese bar con una puta en su regazo mientras se reía viéndola a la cara, era más que obvio que se estaba burlando de ella. Cerró los ojos alejando esa imagen de su mente.

Todo fue un juego para él, solamente fue divertido enamorar y enseñarle lo que era la pasión a la princesa vampiro. No quería imaginarlo alardeando o jactandose de eso porque era otra daga en su corazón. Estaba claro que le dolió muchísimo que el demonio no la buscara y que la hubiera cambiado por otras hembras. Lloró y se deprimió un año entero, no salió de su torre en más de tres años después de eso. Pero con el tiempo decidió dejar el amor atrás, sellar con candado sus sentimientos para volverse la vampiro más dura de todo el inframundo.

Aunque la gente humana no lo crea, el inframundo o el Mefis, es un mundo que está totalmente a la vista, a lo que llamamos Inframundo es al conjunto de seres mitológicos e inmortales que viven día a día en la tierra, algunos se hacen pasar por personas normales, otros se hacen distinguidos y la gente los llama 'excéntricos', pues resulta que casi todos los seres del Mefis tienen una forma humana, y se transforman según su respectiva naturaleza en el momento en que así lo deseen a excepción de una noche. Las noches de Luna llena, la mayoría de los inmortales cambia obligatoriamente, es en esos días que el Mefis se vuelve muy peligroso. Las facciones y las razas de inmortales pelean a muerte, pues, el poder de la Luna llena no permite que la forma humana interfiera con sus sentidos y el derramamiento de sangre es casi inevitable. La cacería que empieza cuando la luna está llena y para el día siguiente siempre aparecen en las noticias historias de cuerpos humanos desangrados, animales muertos y demás.

En el Mefis no hay espacio para los débiles y ella dejó de ser una chiquilla débil el día que Naruto Uzumaki le rompió el corazón, haciendo nacer el odio dentro de ella. Ya han sido casi 52 años desde que salió la primera vez de su torre con la determinación de ser la mujer más fuerte del inframundo. Y con mucho esfuerzo y entrenamiento, había llegado a convertirse en toda una leyenda. Había llevado a su gente a la victoria de muchísimas guerras iniciadas en noches de Luna llena. Pero aún siendo la vampiresa más dura de todo el Mefis, estaba doblegada por un aroma que sintió por primera vez hace una semana luego de 55 años sin sentirlo, la sangre de Naruto Uzumaki. Quien había pisoteado sus sentimientos hace tanto tiempo atrás.

Hace una semana cuando lo volvió a ver por primera vez luego de tanto tiempo, estaba en un centro comercial haciendo sus compras semanales de ropa, revisando estanterías y tiendas a diestra y siniestra, todo iba de maravilla, salir de compras es uno de sus hobies y siendo una princesa inmortal, tenía dinero de sobra para gastar hasta tres o cuatro milenios más tarde. La noche era perfecta, hasta que de la nada sintió ese aroma, su aroma, oh Dios, casi se desmaya, el olor de su sangre era un afrodisíaco para ella. Y no pudo evitar seguirlo hasta un bar donde se encontraba el dueño de esa fragancia tan peculiar.

En cuanto lo vió se dio cuenta de que estaba igual o aun más guapo que hace 50 años. Era todo un espécimen de belleza. Naruto al parecer también sintió su perfume y se detuvo de lo que estaba haciendo en cuanto la vio. Ella llegó a ver cuando casi se le cae el vaso de cerveza de las manos. Fue testigo de como los ojos del rubio cambiaron de azul a un rojo intenso en menos de un segundo, se notaba el deseo en su rostro. Ella sabía que había cambiado bastante; su cuerpo era el de una mujer y no el de una adolescente como hace tanto tiempo, sus facciones se habían asentado haciéndola ver como una mujer delicada y hermosa, y su cabello estaba incluso más largo. Sabía que era muy atractiva y el demonio se dio cuenta de eso también, porque se levantó de su silla y se acercó a ella como un lobo hambriento. Se estaba empezando transformar. Su cola se había hecho visible. Los pocos humanos que quedaban en el bar casi se dan cuenta de su naturaleza demoníaca. Así que casi corrió hasta ella, tomó a Hinata de la cintura sin decir nada y se la llevó cargada el hombro hasta el baño del local.

Hinata estaba en shock, tanto que ni siquiera hizo un esfuerzo para defenderse. En cuanto llegaron al baño él la puso encima del mostrador de los lavamanos. Se quedó viéndola a los ojos y detallando cada parte de los cambios de su rostro.

—Has cambiado -Gruñó con una voz tan ronca que casi suena animal. Ella no dijo nada. Estaba concentrada en sus ojos del color más rojo que había visto en su vida. El demonio estaba un poco apartado de ella pero aún así podía sentir su cola acariciando su cintura.

Hinata se movió tan rápido que el demonio casi se cae de culo. Ella lo había jalado de la cola y aprovechó el acercamiento para tomar su cuello clavandole sus uñas mientras utilizaba su brutal fuerza para extrangularlo. La joven estaba transformándose, sus ojos estaban cada vez más rojos y sus dientes crecían más a cada segundo. La ira contenida era demasiado para retenerla y toda era dirigida a ese hombre que había roto su corazón y se había burlado de ella.

—Vuelves a tocarme y te arranco la cabeza- Dijo mirándolo a los ojos y arrojandolo contra la pared del baño mandandolo a estrellarse contra ésta. Se bajó del mostrador y empezó a caminar hacia la salida del baño sin mirar atrás.

Naruto se quedó de piedra, ¡Ella lo había mandado a volar! Y su cambio era simplemente encantador, su pequeña vampiresa era toda una fiera. No pudo evitar reírse a carcajadas. —Tranquila cariño, me encanta que seas una gatita salvaje, no pudiste haberme dejado más excitado. -Dijo divertido. —Supongo que el comienzo de tu transformación se debe a lo cachonda que debes estar. Sabes que siempre has sido mía. -Gritó mientras ella salía del baño. No pudo escuchar su respuesta pero creyó haber oido algo como "Arrogante de mierda" al final.

Había pasado una semana de eso y Hinata sabía que el demonio la había estado siguiendo, podía olerlo a un kilómetro de distancia. Sentía su aroma en todos los lugares a los que iba. Incluso llegó a sentirlo en el castillo. Trató de ignorarlo para que supiera que no le afectaba. Pero ahora se preguntaba ¿Cómo es que terminó secuestrada y encerrada en una mazmorra con el hombre que más odiaba junto a ella? Por dios. Ella era la vampiresa más sádica y fuerte del Mefis y Naruto era el mejor mercenario demonio de todo el inframundo ¿Cómo era que los habían capturado juntos? Tenía que salir de allí rápido antes de hacer algo de lo que pueda arepentirse después. No volvería a enamorarse, ni volvería a fijarse en ese jodido demonio, y le dejaría bien en claro que ella no era suya y nunca lo había sido, sólo tenía que concentrarse en buscar una salida y matar al que sea que se le ocurrió secuestrarla junto con ese imbécil.

Continuará...


Hola dulzuras. Esta historia la tenía guardadita pero no la había subido. Díganme si les gusta para ver si la continuo. Espero que hayan quedado con muchas preguntas como ¿Por qué Naruto le rompió el corazón a nuestra pequeña vampiro? ¿Quien los secuestró? ¿Por qué no se habían visto en 55 años?

Déjenme sus comentarios para saber que opinan, el siguiente capítulo es la versión desde el punto de vista de Naruto. Así que espero que mi historia sea bien recibida. Mil besos.

Siempre suya, Vanebaby.