Antes que nada, les informo que he hecho un pequeño cambio en el capítulo uno del fic. El cambio consiste en que originalmente dije que Shinji alcanzó una taza de sincronización de 81.2% con el EVA 01, cosa que aunque tiene sentido, ya que ha tenido experiencia previa pilotándolo. Pero luego de analizarlo un poco pensé que fue demasiado, así que lo bajé a 61.2%, aproximadamente unos 20 puntos porcentuales más de lo que logra originalmente, dejándolo más o menos en el rango que Asuka debería tener en ese punto. No sé el dato exacto, así que espero que me disculpen si estoy equivocado.

Otra razón que tengo para hacerlo es que pienso que de ese modo la relación entre Shinji y Asuka sería un poco más fácil de abordar, ya que creo que ella reaccionaría de una forma muy complicada de describir si es superada por tanto desde el comienzo. Además, pienso que de ese modo tal vez Asuka reflexionaría las cosas al ver que Shinji la iguala teniendo una motivación diametralmente opuesta a la suya.

Sin más que agregar, veamos las reviews que dejaron en el capítulo anterior.


Noname: esto es buenísimo, muestra una mejor versión de los personajes de evangelion, la superación personal. Lo único que no me gusta es que ahora shinji es un personaje casi de shonen, si tan solo fuera un poco más tímido para recordar su esencia como personaje

Estás en lo correcto, Shinji mantendrá parte de su timidez al relacionarse con los demás, pero buscará superarla poco a poco. Creo que no se notó mucho puesto que hay poca interacción entre los personajes en el capítulo pasado. Lo que no cambiará será su disposición al pelear contra los Ángeles, la cual será de entrega total.

Lioner: continuación please

Cuando disponga de algo de tiempo libre, lo haré con gusto.

Angron11: Hola Buenas! Tiene muy buena pinta este fic, estoy ansioso por el siguiente capítulo. Ya tengo curiosidad por ver cómo le va en la escuela con su nuevo aspecto xD un saludo!

¡Buenas! Me alegro que mi fic esté siendo de tu agrado hasta el momento, también me halaga puesto que hace no mucho he leído algunos de los tuyos y me gustaron mucho.

anon132465798: Es buenisimo

Muchas gracias, aprecio mucho tu review.


Formas de comunicación:

"Diálogos."

"Pensamientos."

*Comunicación vía telefónica, radio, videollamada, o altoparlantes.*

—Comunicación vía mensaje de texto.


— Capítulo 2: Devuelta en casa —

A la mañana del día siguiente al ataque de Sachiel. En un bunker ubicado en lo más profundo del Dogma Terminal se estaba llevando a cabo una importante reunión. Los 5 miembros principales del Comité de Complementación Humana, simplemente conocido como el Comité, habían arribado a la primera Rama de NERV para discutir a cerca del despertar de los Ángeles.

El lugar estaba completamente oscuro, salvo por los lugares que ocupaban los 5 miembros del comité y el Comandante Ikari, los cuales se hallaban iluminados desde abajo, uno de color rojo, otro de azul, uno de amarillo, uno de verde y dos de blanco.

El hombre que presidía aquel grupo conformado por algunos de los hombres con más poder en la fas de la tierra era Keel Lorenz, un hombre de avanzada edad que se mantenía vivo gracias a múltiples implantes cibernéticos que derivaron del Proyecto E.

Sus ojos, que una vez fueron descritos como dos hermosos zafiros por las mujeres con las que estuvo en su juventud, ahora no eran más que pasas marchitas que a penas distinguían si había luz o no. Un visor altamente avanzado, conectado directamente con su cerebro, le permitía ver el espectro electromagnético completo, dándole así una visión mucho mejor que la de cualquier otro hombre. Su cuerpo, alguna vez parecido al de Adonis, no era más que un recuerdo, ahora solo era un anciano encorvado que parecía mucho más robusto de lo que era en realidad debido a los aparatosos implantes que lo mantenían con vida; todo ello ocultado por una gruesa gabardina verde. Lo único que mantuvo de sus días de juventud fue su frondosa cabellera, que ahora era tan blanca como la nieve. Si su yo de 20 años lo viera en este estado, seguramente diría que prefería morir a pasar un solo segundo viéndose así, a lo que su contra parte mayor respondería diciéndole que era un tonto ignorante.

Keel se hallaba sentado en la silla que estaba justo al frente de la de Gendo, mirándolo impasiblemente como los demás miembros del comité. Siendo ellos quienes ocupaban los dos lugares que estaban iluminados por luz blanca.

Todos los demás miembros del comité vestían con trajes negros de diseñador. Cada uno era de una nacionalidad distinta.

"La segunda llegada de los Ángeles ha sido... repentina, más de lo que esperábamos." Comentó el miembro de ascendencia rusa, quien ocupaba el lugar iluminado de rojo. Su acento ruso era muy marcado. Estaba completamente calvo y tenía una barba un tanto desaliñada, blanca como lo era antaño el invierno ruso y algunos escasos vellos de su original color pelirrojo que podían ser contados con los dedos de una mano.

"No es nada de lo que los Manuscritos del Mar Muerto no nos hayan prevenido." Refutó Gendo.

"Y sin embargo las cosas estuvieron a punto de salirsele de las manos, Ikari." Agregó el miembro francés. Su tono era un tono un tanto recatado, como el que estereotipaba a los franceses en las películas americanas. Él ocupaba el lugar amarillo. Tenía cabello blanco peinado hacia atrás, una nariz respingada y un mostacho bien cuidado.

"Así es, unas horas más y el Tercer Elegido no hubiera llegado a tiempo. No podemos depender de la suerte, es in aceptable." Dijo el miembro de origen alemán. Éste ocupaba el lugar verde. Su acento era casi inapreciable, solo alguien con un oído entrenado se daría cuenta de que ese no era su idioma natal. Al igual que su homólogo francés, tenía el cabello peinado hacia atrás pero carecía de cualquier vello facial.

"Caballeros, les aseguro que nada se está dejando a la suerte." Repuso Gendo, tras lo que se ajustó las gafas.

"No sé que tanto podemos confiar en sus palabras, Ikari. Después de todo, sabemos que la Primera Elegida no se encontraba en condiciones para pelear, mucho menos para derrotar al Ángel." Dijo el miembro estadounidense, quien ocupaba el lugar azul. Tenía un marcado acento texano. Su cabello era corto y tenía el más modesto de los bigotes de entre los miembros del comité.

"Tenemos otras contra medidas en caso de que el fallo de los pilotos sea inevitable." Dijo Gendo, adoptando su pose característica; codos apoyados sobre la mesa, sus dedos entre lazados y su cara contra los mismos, impidiendo que gran parte de su rostro fuera visible.

"La destrucción de la ciudad-fortaleza de Tokyo-3 es inadmisible, al menos en una etapa tan temprana de los acontecimientos." le espetó el francés, dándole un ligero golpe a la mesa.

Gendo se mantuvo calmado en todo momento, limitándose a seguir con sus ojos los movimientos de cada uno.

"No es momento para este tipo de discusiones, hay asuntos más apremiantes que tratar." Dijo Keel tras un largo silencio, y aunque de forma casi imperceptible, los demás miembros del comité tensaron sus hombros al oír su voz.

"La existencia de los Ángeles ahora es de conocimiento público, además tenemos que sanear los daños que la pelea entre el JSSDF y el Tercer Ángel, designado como Sachiel, le causaron a la ciudad y a sus alrrededores." Dijo Keel.

"TSK. Esos imprudentes, lanzando Bombas N2 como si fueran petardos." Dijo con desprecio el estadounidense.

"¿No fueron los estadounidenses los que lanzaron 2 bombas nucleares contra japón? Empezando así con el gusto de la humanidad por resolver todo con grandes explosiones. No lo tomes personal, Ikari." Dijo el alemán, desviando la mirada de su homólogo estadounidense hacia Gendo por un instante. Éste, sin embargo, no hizo el más mínimo gesto de molestia.

"Oh, lo siento, estábamos muy ocupados divirtiéndonos con sus mujeres mientras marchábamos hacia Berlin como para pensarlo." Replicó el estadounidense burlonamente.

La mandíbula del alemán se apretó y le dirigió una mirada de muerte al estadounidense.

"Esa no es una actitud muy caballerosa de su parte, seigneur. Los caballeros nunca hablan de sus encuentros con una mademoiselle." Repuso el frances en un tono neutro.

"Bon à mi, ¿me está diciendo que su padre no disfrutó con algunas bellas alemanas para vengarse de la forma tan humillante en la que los alemanes llegaron hasta París y saquearon el Museo del Louvre?" Preguntó el estadounidense, pero no obtuvo respuesta.

"Que inmaduros. Hablando de temas de los que solo conocen por el relato de sus padres o por medio de libros. Yo estuve en Berlín el 8 de mayo de 1945, el día que se firmó la rendición de Alemania, teniendo solo 18 años de edad." Dijo el ruso con notable fastidio.

"Debiste ser una pieza clave en la guerra, camarada. Nadie excavaba letrinas como tú." Dijo el alemán, lo que hizo que el estadounidense soltara una carcajada socarrona.

El ruso les clavó dagas con su mirada a ambos imbéciles.

"Basta ya." Dijo Keel, molesto porque el rencor de las transgresiones pasadas del ser humano llegaron hasta los miembros del comité.

Todos enmudecieron y comenzaron a sudar ante la fría mirada sin ojos de Keel.

"Volviendo al tema, Ikari, debes ocuparte de minimizar el impacto que cause la revelación de la existencia de los Ángeles, así como limpiar el desastre del JSSDF." Dijo Keel, reclinándose un poco hacia atrás en su asiento.

"Ya me he encargado de esos asuntos. Pueden estar tranquilos." Respondió Gendo. "Si no hay más por decir, creo que es momento para dar por terminada nuestra reunión. No queremos atraer atención no deseada; no es común que cinco hombres tan importantes salgan de improviso a un viaje de negocios el mismo día."

"No tan rápido, Ikari." Dijo el francés, quien era el único confiado en hablar tras que los demás incordiaran a Keel. "Necesitamos saber si tiene todo bajo control con respecto a los EVAs y sus pilotos."

"Todo está en orden. La Primera Elegida se está recuperando sin complicaciones y la Unidad 00 ha comenzado a ser reparada y actualizada, estará lista pronto." Repuso Gendo.

"¿Y que tal van los fondos? La reparación de una Unidad Evangelion podría dejar en la ruina a la economia de un país mediano." Preguntó el ruso.

"El dinero no será un problema a partir de este punto. La primera demostración real de combate de la Unidad 01 a dejado gratamente imprecionadas a todas las organizaciones y a los países que invierten dinero en NERV. Tienen demasiado miedo a los Ángeles, y por eso nos han dado tales cantidades de dinero." Dijo Gendo.

"El miedo es una fuerte motivación para el ser humano, no obstante, también lo es la esperanza. Resultados exitosos como esos generan más dinero, después de todo, ninguna nación invertiría en algo que no da resultados por más miedo que tengan. Aún en momentos tan oscuros, el ser humano demuestra ser una criatura sumamente egoista." Dijo el francés.

"¿La Unidad 00 estará lista antes de que venga el siguiente emisario de Adan, Ikari?" Preguntó el alemán.

"No podría asegurarlo con exactitud. Los Manuscritos del Mar Muerto son poco claros con la información referente al Cuarto Ángel, Shamshel." Dijo Gendo sin alterarse al verse relativamente contra la pared.

"Con más razón el EVA 00 debe estar listo. No podemos arriesgar más de lo necesario a la Unidad 01, o el escenario podría verse comprometido." Dijo el estadounidense, mirando ocasionalmente hacia Keel para buscar algún signo de molestia en su cara.

"De presentarse tal caso, les aseguro que el Tercer Elegido podrá manejarlo sin inconvenientes." Replicó Gendo.

"Estás depositando demasiada confianza en tu hijo, Ikari. ¿Qué tan seguros podemos estar de que dará la talla?" Inquirió el francés, inclinándose ligeramente hacia adelante.

"Pueden revisar nuevamente las grabaciones del combate para ver su habilidad en acción." Dijo Gendo.

"Sí, su habilidad es innegable." Dijo el ruso mientras se cruzaba de brazos. "No recordaba a nadie pelear con una fiereza así desde mis días de juventud cuando luchaba contra osos en Siberia utilizando únicamente mis manos."

Todos, exceptuando a Gendo y a Keel, rodaron sus ojos. Parecía que su compañero ruso nunca se quedaría sin historias increíbles que contar.

"No estamos poniendo en juicio las habilidades del Tercer Elegido para ser un piloto, sino las tuyas para mantenerlo bajo control. Nos digiste que tu hijo era un donnadie fácil de manipular, pero míralo, derrotó a un angel en menos de 60 segundos." Dijo Keel.

"A pesar de su talento, mi hijo posee una mente bastante corta. Está muy interesado en el dinero; alguien con aspiraciones tan banales es fácil de manipular." Respondió Gendo, dejando algo molesto a Keel al no haberle dado una respuesta para su pregunta.

"Debo secundar a Ikari en esto. Un bravo guerrero es lo que necesitamos para aplastar a los Ángeles." Dijo el ruso, apretando su mano en un puño.

"Tienen razón. Eso es preferible a liberar el verdadero poder de la Unidad 01 de forma indiscriminada." Dijo el alemán, un escalofrío le recorrió la espalda con solo decirlo.

"Sí, además me reconforta un poco que nuestra arma más poderosa esté en manos de alguien como él, y no con la versión suya que nos describiste." Dijo el estadounidense.

"Yo tambien tengo que estar de acuerdo. Dudaba mucho de la capacidad de unos pubertos para eliminar a los emisarios de Adan, pero la demostración de esta noche ha comenzado a cimentar mi confianza por los niños elegidos, al menos por el tercero. Dijo el francés.

Todos, excepto Gendo, miraron a Keel con nerviosismo. A pesar de ser técnicamente un consejo, Keel siempre tenía la última palabra en todos los asuntos.

Tras lo que pareció ser una eternidad, Keel habló finalmente.

"Por el momento confiaremos en ti para manejar la Primera Rama de NERV, Ikari, pero te estaremos vigilando de cerca. La única encomienda que debe tener tu completa atención es el Proyecto de Complementación Humana, mantener seguros a los habitantes de Tokyo-3 es irrelebante." Dijo Keel con una frialdad que hizo a todos estremecerse, pero no a Gendo.

"Lo entiendo." Respondió el hombre de gafas oscuras.

"El comité levanta la seción." Dijo Keel, tras lo que una a una las luces que iluminaban a los demás miembros se fueron apagando, seguidas por el sonido de elevadores, dejando solo a Gendo y a Keel en el bunker.

"No nos decepcione, Ikari, o lo lamentará." Tras decir esas palabras, la luz que iluminaba a Keel se apagó y se le escuchó bajando por el ascensor.

Gendo abandonó el bunker caminando normalmente. Esperándolo en la entrada se encontraba Kozo Fuyutsuki, su brazo derecho, quien estaba leyendo un libro de tamaño bolsillo. Al oír el desliz de la puerta, bajó el libro y se giró para ver a su exalumno. "¿Ha sido una reunión divertida?"

"Los viejos solo desperdician mi tiempo." Gendo empezó a caminar, haciendo que Fuyutsuki lo siguiera a su lado derecho, tres pasos detrás de él.

"¿Acerca de que han discutido?" Preguntó el Vice-Comandante mientras guardaba su libro en su bolsillo.

"De cosas sin relevancia como ser quienes limpien el desastre del JSSDF y mantener a los medios bajo control; pánico generalizado no sería bueno para las naciones que invierten dinero en NERV." Repuso Gendo.

"¿Y qué hay del elefante en la sala de estar?"

Gendo sabía perfectamente que Fuyutsuki se refería al hecho de que Shinji, quien hasta hace unos meses era un chico tímido, de carácter débil, poca fuerza física y mental y nulo entrenamiento en combate pudo derrotar de una manera relativamente sencilla al Tercer Ángel.

"Por supuesto que los ancianos tocaron ese tema, sin embargo, logré desviar las cosas. Ayudó un poco que todos estuvieran de acuerdo en tener a un buen guerrero en los mandos del arma más poderosa creada por la humanidad en lugar de un llorón." Gendo dijo esas palabras sin que sus labios siquiera se arquearan en la más leve de las sonrisas de orgullo.

"Aun así tenemos que investigarlo por nuestra cuenta. No me explico como Shinji-kun pudo cambiar de una forma tan radical en un mes."

Gendo asintió a las palabras de su viejo profesor. "Durante las pruebas que la Dra. Akagi le realizará, se recopilará toda su información biométrica y la compararemos con las de los registros que hemos recabado de él en secreto. Si resulta que SEELE o alguien más lo raptó y le lavó el cerebro nos daremos cuenta, si es un impostor también e incluso si resulta ser un clon suyo."

La primera suposición de Gendo era plausible, sin embargo, las demás pasaban por mucho el límite de la paranoia, aunque tratándose de SEELE, uno no podía bajar la guardia en ningún momento.

"Ya veo. ¿Y qué harás con su alojamiento?, ¿le permitirás quedarse contigo?"

"Para nada. Hasta no estar seguro de que no está ligado a SEELE, no le permitiré tal cosa, y aunque no estuviera con los ancianos, tampoco lo querría a mi lado." Dijo Gendo con frialdad.

Fuyutsuki le dio a Gendo una mirada de desaprobación, aunque éste jamás se daría cuenta debido a que le estaba dando la espalda, como casi siempre lo hacía. "Entonces, ¿a dónde lo enviarás a vivir?"

"Se alojará en el subnivel número 6 del GeoFront, concretamente en el bloque S-117."

Al escuchar sus palabras, la mirada de desaprobación de Fuyutsuki se transformó en un claro ceño fruncido.

El subnivel número 6, bloque S-117 era uno de los peores sitios en el GeoFront. Aunque Tokyo-3 fuera una gran urbe futurista, no estaba exenta de tener barrios bajos. Uno de ellos era precisamente el lugar en donde Gendo pretendía que Shinji se alojara. No solo estaba plagado de rufianes, sino también era el punto que menos luz recibía de los espejos que enviaban la luz del día al GeoFront para darle una ambientación más natural al lugar, así como para ahorrar una fortuna en iluminación, volviendo muy deprimente a ese lugar en particular al estar privado casi por completo de la luz solar e iluminado por lámparas que titilaban constantemente. Esto hacía parecer a la pequeña prisión de la ciudad como un hotel de 5 estrellas.

Ninguno de los dos cruzó más palabras con el otro, solo siguieron caminando hacia donde sea que se estuvieran dirigiendo.


En ese mismo momento, departamento de Misato. Shinji llevaba un rato despierto, poniendo en orden su habitación y terminando de limpiar lo que quedaba del desastre. Se había vuelto una costumbre para él levantarse temprano para tener tiempo de preparar el desayuno para todos y los bentos para él y Asuka.

Un pensamiento invadió su mente. "Quizá sería bueno buscar algunos libros de cocina alemana, después de todo, Asuka dijo estar cansada de comer comida japonesa, y no sería mala idea ampliar mi repertorio." Dirigió su mirada hacia su chaqueta, y vio la tarjeta de crédito negra sobresalir del bolsillo y brillar con el sol que entraba por la ventana. "Usarla tanto como quiera, ¿eh? Te tomaré la palabra, padre." Tomó la tarjeta y la analizó por unos momentos antes de devolverla a su lugar.

Shinji comenzó a cocinar unos sencillos huevos revueltos para el desayuno. Justo estaba sirviéndolos cuando Misato salió de su habitación, teniendo una resaca, como casi todos los días.

"Buenos días, Misato." Dijo Shinji con una sonrisa.

"Buenos días." Balbuceó Misato mientras se tambaleaba hacia el lavabo. Tomó un vaso de la alacena, lo llenó con agua y se la bebió de un trago.

"¿Te sientes bien?" Cuestionó Shinji.

"Genial, estoy genial." Misato negó con su mano y procedió a llenar otro vaso. En lugar de beberlo, arrojó su contenido a su cara.

"Brrr." Misato sacudió enérgicamente la cabeza, arrojando gotas de agua que salpicaron a Shinji, quien retrocedió un par de pasos.

"Lo siento. Me llamaron de NERV, están requiriendo tu presencia inmediatamente para..." Misato se detuvo de golpe al oler el delicioso aroma de los huevos revueltos recién servidos. "Dios, eso huele increíble." Misato frotó sus ojos y al abrirlos se encontró con un gran plato de huevos revueltos con una excelente presentación. Su boca se hizo agua al instante.

Shinji rio un poco al ver el hilo de baba que salía de la boca de Misato. "Puedes tener estos, preparé suficiente para ambos."

En menos de un parpadeo, Misato se sentó a la mesa y empezó a comer desenfrenadamente.

"Shinji, disfruta tu tiempo como soltero porque cuando las chicas se enteren que eres tan bueno cocinando, no te dejarán solo ni un momento." Las palabras de Misato no pudieron ser completamente entendidas por Shinji, ya que Misato se había atiborrado la boca.

"Gracias." Respondió Shinji, pensando que se trataba de un halago hacia su cocina. "¿Para que me necesita NERV?"

"NERV puede esperar, primero el desayuno." Misato continuó llenando felizmente su boca.

"Modérate un poco, Misato, o terminarás comiéndote el plato también." Dijo Shinji con diversión, empezando a comer junto a ella.

Tras que el estómago de Misato fuera saciado, fue a ponerse su uniforme y a buscar las llaves de su auto, las cuales terminaron en alguna de las muchas pilas de ropa sucia que había en su habitación. Tanto tiempo le tomó que Shinji pudo terminar de lavar la vajilla y el sartén que utilizó para preparar el desayuno.

"¡Demonios! Ha pasado una hora desde que me llamaron. Tenemos que irnos de prisa." Gritó Misato, quien entró a la sala saltando sobre su pie derecho mientras se colocaba un botín negro en el otro pie.

"Oh Dios." Musitó Shinji, su cuerpo tembló un poco.

"No te quedes parado ahí, vámonos." Misato sujetó por el brazo a Shinji y lo arrastró hasta el auto.

El castaño salió a tiempo de su estupor para asegurarse correctamente el cinturón de seguridad. Una Misato con prisa no eran buenas noticias para el corazón de Shinji.


Consultorio de la Dra. Akagi, 20 minutos después. NERV, más en específico el comandante había solicitado que Shinji fuera con Ritsuko para hacerse unos exámenes médicos de rutina.

"Hmm..." Ritsuko estrechó su mirada ante lo que el monitor le mostraba. El ritmo cardíaco de Shinji era de 120 pulsaciones por minuto y su presión arterial de 135/85 mmHg.

"¿Hay alguna razón para que tu corazón esté acelerado? Tus valores están un poco por encima del promedio." Ritsuko se dirigió hacia unos cajones, los cuales comenzó a revisar.

"¿Alguna vez ha viajado con Misato al volante?" Cuestionó Shinji.

"No desde la universidad, y doy gracias por ello. Era totalmente aterrador." Repuso Ritsuko, sacando una jeringa desechable de uno de los cajones.

"¿Cómo es que le permiten seguir conduciendo?"

Ante la pregunta de Shinji, Ritsuko solo pudo encogerse de hombros. Ni siquiera ella, una de las mentes más brillantes del mundo, sabía la razón. "Debiste verla cuando era más joven, ahora parece un conductor modelo."

"No quiero imaginarme cómo sería en ese entonces."

Ritsuko sonrió con nostalgia por un momento, luego su rostro se volvió serio nuevamente. "Voltea para otro lado si le tienes miedo a la sangre." Ritsuko comenzó a limpiar una zona de su brazo con una bola de algodón empapada con alcohol.

Shinji giró su cabeza, y al poco tiempo sintió como la fría aguja de metal perforaba su tierna carne, dejando escapar un leve quejido.

"Sosténlo hasta que deje de sangrar." Ritsuko dejó que Shinji sostuviera el trozo de algodón con el que lo limpió, entonces fue a envasar la muestra en un vial y ponerlo en una máquina para que se procese. Posteriormente le entregó un recipiente plástico para que le diera una muestra de orina. "El baño está tras esa puerta." Ritsuko le señaló una puerta de color blanco que estaba a su derecha. Shinji asintió y fue a hacer lo que se le pidió.

Al regresar, Ritsuko le ordenó a Shinji quitarse la camisa para auscultarlo con un estetoscopio, que como de costumbre estaba tan helado como el hielo. Shinji se estremeció un poco al contacto con la fría pieza de metal.

Lo siguiente que hizo la Dra. Akagi fue medir la estatura y el peso de Shinji. Todo estaba dentro de los parámetros normales para un varón de su edad. Posteriormente lo hizo pasar por una máquina de resonancia magnética y unos rayos x. No había nada raro en los resultados.

"Bien, estás completamente saludable. Con eso concluimos el examen físico. Ahora necesito que me dejes escanear tus retinas y tus huellas dactilares para grabar tu información en la base de datos de NERV para que puedas tener acceso a las instalaciones del GeoFront y el Dogma Central, tanto como lo permita tu rango de piloto, desde luego."

"De acuerdo." Fue la simple respuesta de Shinji antes de pasar por los aparatos.

"Eso es todo. Ve con Misato para tu prueba de condición física." Dijo Ritsuko, tomando un portapapeles donde comenzó hacer algunas anotaciones.

"Bien. Adiós, Dra. Akagi." Dijo Shinji para luego salir del consultorio.

"Adiós, Shinji-kun."

Tras que Shinji saliera de la habitación, la enorme silla donde se sentaba Ritsuko, que estuvo dada la vuelta mientras duró la revisión, se giró para revelar a Gendo, quien estaba cruzado de brazos.

"¿Ha extraído algo útil de esta conversación, Comandante?" Ritsuko preguntó con voz calmada mientras seguía haciendo anotaciones en el portapapeles.

"Así es. Estoy plenamente convencido de que no se trata de mi hijo." Repuso Gendo con mayor frialdad de lo usual.

"Bueno, los análisis dicen lo contrario. Sus huellas dactilares, su escaneo de retina y su ADN coinciden a la perfección con los recabados anteriormente. No hay el más mínimo rastro de las mutaciones que el proceso de clonación suele dejar en el ADN, por lo que queda descartado que se trate de un clon. Tampoco hay rastros de alguna droga en su sistema, así que es poco probable que esté siendo manipulado por alguien más." Ritsuko dejó el portapapeles sobre su escritorio y lentamente se deshizo de su bata.

"Ya veo. Lo único que nos queda por hacer es un escaneo mental profundo." Mientras Gendo decía eso, Ritsuko se sentó en su escritorio y movió sus manos lentamente hacia él. "Adelanta la prueba de sincronización con el EVA para hoy mismo y algún apaño para que pueda llevarse acabo dicho examen al mismo tiempo."

"No veo porque darle tantas vueltas. Las personas cambian todo el tiempo, y por lo que me contaste de Shinji antes, el cambio ha sido para mejor." Ritsuko deslizó sus manos hasta los hombros de Gendo y comenzó a darle un masaje.

"Ese es el punto, Dra. Akagi. Una persona no sufre un cambio tan radical en tan solo un mes, menos mi cobarde hijo. Tal cambio pone en peligro todo el escenario." Repuso Gendo firmemente.

"Pues yo lo veo como una gran ayuda. Sí sigue así, los Ángeles estarán muertos muy pronto." Ritsuko acercó su boca a la oreja de Gendo, dejando que su cálido aliento penetrara en su oído.

"A veces puedes ser tan estúpida como los ancianos, Ritsuko." Gendo se puso en pie repentinamente, haciendo que Ritsuko estuviera a nada de perder el equilibrio. "Tenga preparado a tiempo lo que le solicité, Doctora." Tras decir esas palabras, Gendo salió de la habitación.

Ritsuko pareció decepcionada por algunos segundos para después comenzar a operar su terminal para hacer lo que Gendo le encomendó.


Shinji se dirigió a un gimnasio que se hallaba localizado unos cuantos niveles por encima de donde estaba el consultorio de Ritsuko. Una animada Misato, ya con ropa deportiva puesta, lo estaba esperando alegremente. En concreto estaba usando un chándal rojo con franjas verticales blancas en los costados de sus brazos y piernas; un silbato colgaba de su cuello.

El sitio no era para nada pequeño, puesto que albergaba una pista para correr los cien metros planos, en el centro de ésta había una cancha multiusos y a los costados había todo tipo de máquinas para ejercitarse. Todo esto estaba disponible para el personal de NERV, aunque en este momento el lugar se encontraba bastante vacío, salvo por algunos hombres de mantenimiento.

"Hola, Shinji-kun, ¿cómo te fue con Ritsuko? ¿A caso intentó algo contigo?" Misato meneó las cejas de manera sugerente.

"Ella fue... profesional." Las palabras salieron con dificultad de la boca de Shinji, gracias al sonrojo que invadía su cara.

La boca de Misato se curvó en una sonrisa discreta. "Bueno, luego lo discutiré con ella. Ahora quiero que vayas a los vestidores de por allá y te pongas algo adecuado." Misato le señaló una puerta que se encontraba al fondo a la izquierda.

"Bien." Shinji se fue de inmediato hacia los vestidores, aprovechando su breve estancia para bañar su cara con agua fría para ayudar a eliminar el sonrojo. Una vez que su cuerpo cargado de hormonas estuvo relativamente bajo su control, regresó junto a Misato.

La ropa que se le dio a Shinji constaba de una simple playera de color blanco, unos shorts de color azul oscuro y unos tenis negros de su medida.

"Esto será rápido, solo son 8 pruebas. Acabemos esto cuanto antes para que podamos volver a mi departamento para que puedas preparar el almuerzo." Dijo Misato con entusiasmo.

Shinji sonrió ligeramente. "De acuerdo." Le respondió.

"Lo primero es una serie de 20 flexiones, así que vamos, recluta, al suelo y dame 20." Misato dijo en un tono militar para luego tocar su silbato.

Shinji asintió y se tiró al piso para comenzar. Al llegar a la octava, sus brazos comenzaron a dolerle bastante, no al punto de ser intolerable, pero si lo suficiente para complicar bastante las cosas. "Mierda. Pasé mucho tiempo reflexionando las cosas que olvidé hacer algo de ejercicio. Cerca del ataque de SEELE estaba en mi mejor forma, no mucho mejor que la actual en realidad, pero la suficiente para hacer algo como esto sin muchos problemas."

El sonido de plástico golpeando contra la duela de manera casi tan regular como un metrónomo sacó a Shinji de sus pensamientos. Giró su cabeza hacia la derecha y se encontró con una vista bastante... tentadora.

Misato se había tumbado al suelo y comenzó a hacer las flexiones junto a él. La forma en que sus pechos se oprimían contra el suelo estaba haciendo que los shorts de Shinji comenzaran a resultarle algo apretados.

Misato giró la cabeza y le sonrió, aparentemente inconsciente de la reacción que estaba provocando en el adolescente. "En la academia militar nos dijeron que un líder debe predicar con el ejemplo, así que haré los ejercicios contigo."

"E-Eso es... inspirador." Shinji le devolvió la sonrisa e inmediatamente se centró en la duela debajo de él para evitar que el «pequeño Shinji» despertara de su letargo. El ejercicio no ayudaba mucho puesto que aumentaba su presión sanguinea, facilitando su despertar. Aunque no todo era malo, eso le dio algo de motivación adicional para terminar los ejercicios antes de que se viera involucrado en su primer momento bochornoso propiciado por Misato.

Después de las flexiones vinieron abdominales, sentadillas, dominadas, pruebas de flexibilidad, trepar la cuerda, correr los cien metros planos y recorrer un pequeño circuito de obstáculos.

Shinji, mirando de reojo, se dio cuenta de que el personal de mantenimiento que se hallaba con ellos en el gimnasio había cesado sus actividades, sentándose en las máquinas de ejercicio para ver el rebote de los pechos de Misato, sin ninguna clase de discreción. Tan apurada había salido Misato que se le olvidó ponerse sostén, aumentando por mucho la magnificencia del espectáculo.

Luego de 30 minutos, Shinji culminó por fin con la prueba de condición física.

"Eso fue agradable. Debería retomar mi rutina de ejercicio, aunque no es divertido ejercitarse sin compañía." Dijo Misato mientras hacía algunos estiramientos, una enorme sonrisa adornaba su cara.

Shinji se había dirigido tan rápido como pudo a un enfriador de agua. Bebió un poco y se mojó la cara también, esto estaba a punto de salírsele de las manos. El pequeño grupo de personal de mantenimiento que los estuvo observando se retiró cuando no hubo más por ver.

"Eso no fue tan malo, ¿o sí?" Misato, extrañada por el comportamiento de Shinji, preguntó.

"N-No es nada. Estoy bien." Shinji respondió mientras evitaba el contacto visual directo con la curvilínea mujer.

"Bien entonces, nos vamos. Quiero ver qué más sabes hacer." Dijo Misato con voz alegre, extendiendo su puño hacia arriba, sus pechos revotaron una vez más.

"Espero que eso no signifique lo que estoy pensando." Ritsuko, quien había llegado sin ser notada, dijo con un tono divertido desde detrás de Misato.

"¡Maldita sea, Rits! Ya te he dicho que no soy una acosadora de menores." Dijo Misato en un tono infantil; hizo un puchero y se negó a ver a Ritsuko. Tras algunos segundos, sus ojos brillaron con malicia. "Tú seguramente te propasaste con él en el examen médico que le hiciste." Le espetó, meneando las cejas.

Tal situación definitivamente no ayudaba con el problema de Shinji, sus shorts nuevamente comenzaban a estar algo apretados, todo cortecia de su voluble mente de adolescente.

La cara de Ritsuko adquirió un ligero tono rosado, pero lo reprimió a tiempo, evitando que Misato tuviera algo de que colgarse para seguir su arremetida. "Yo siempre me mantengo profesional a diferencia de ti. En cualquier caso, no estoy aquí para bromear. Shinji-kun, se te ha solicitado presentarte en las jaulas de los EVA para llevar acabo una prueba de sincronización con la Unidad 01."

"Pero en la llamada de esta mañana solo me dijeron que se le realizaría un chequeo médico y una prueba de condición física." Repuso Misato con seriedad.

"Lo sé, pero el comandante lo ha pedido expresamente."

Sin que las dos féminas lo notaran, la mandíbula de Shinji se apretó un poco. Seguía molesto con su padre, su simple mención desencadenaba tal reacción de rechazo, por no decir de completo odio hacia él.

"Ya veo. No se puede evitar. Vamos, Shinji-kun." Dijo Misato.

"Sí." Respondió Shinji para luego empezar a caminar hacia el vestuario.

"No hay necesidad de eso." Le detuvo Ritsuko. "Te cambiarás en los vestuarios de los pilotos, los cuales están localizados cerca de las jaulas. Además, ahí se encuentra tu traje de conexión, el cual usarás a partir de ahora cuando estés pilotando el EVA."

"Está bien." Shinji se encogió de hombros, y junto a ambas mujeres caminó hacia las jaulas de los EVAs.

"¿A qué te referías antes con eso de ver qué más puedes hacer?" Cuestionó Ritsuko.

"Ah, eso. Me refería ver qué más puede cocinar Shinji-kun. Esta mañana cocinó unos huevos revueltos fenomenales." Respondió Misato, quien aún tenía algo de su agradable sabor pegado en sus papilas.

"¿Cocinas, Shinji-kun?" Preguntó Ritsuko, mirando de reojo al chico.

"S-Sí, un poco." Replicó el joven castaño, desviando un poco la mirada.

"Un poco, ¿dices? De ninguna manera, perfectamente podrías ser un chef en un restaurante 5 estrellas." Terció Misato.

"N-No es para tanto, de veras." Dijo Shinji, su cara adquiría un tono más rojo a cada momento.

"Ya veo. Bastante inesperado al ver como lucías ayer, pero ya sabes, no juzgues un libro por su portada." Dijo Ritsuko.

"En poco tiempo tendrás a todas las chicas del Instituto Marduk detrás de ti, Shinji. Las chicas adoran a los chicos de aspecto rudo, pero adoran a un más a los que saben cocinar." Dijo Misato con alegría, dándole ligeros golpes con su codo.

La mirada de Shinji estaba puesta en el suelo, Misato no sabía cuando detenerse. Pero tuvo la suerte de que Ritsuko estuviera ahí para frenarla, poniendo como escusa que si Shinji estaba avergonzado le tomaría más tiempo hacer la prueba de sincronización, y como guinda en el pastel le recordó que tenía papeleo pendiente por hacer. La cara de la Capitana Katsuragi pasó de ser vacilona a ser completamente depresiva.

Tras algunos minutos de caminar bajo la guía de Ritsuko, llegaron a las jaulas de los EVAs sin inconvenientes, como si los hubieran tenido si Misato era quien lideraba.

"Ve a la sala de observación, Misato, yo iré con Shinji a los vestidores y le mostraré como ponerse el traje de conexión."

"Shinji-kun, ¿te reitero cuál es el número para hacer denuncias por acoso?" Dijo Misato, una sonrisa pícara adornaba su cara.

Ritsuko decidió ignorarla puesto que la broma se estaba volviendo añeja. "Por aquí, Shinji-kun." Colocó su mano sobre el hombro de Shinji y lo llevó hasta el vestidor.

Misato, un tanto molesta por ser ignorada, se fue con el ceño fruncido en dirección del elevador que la llevaría hasta la sala de observación, o tal vez la llevaría al estacionamiento; quién sabe, después de todo, el sistema de elevadores del Dogma Central era más enredado que el sistema de transporte público en muchas ciudades de lo que quedaba de América Latina.

Los vestidores de los pilotos no eran nada excepcionales, tenían un par de bancas y unos casilleros (también conocidos como taquillas) donde guardar la ropa que llevaban consigo y quizá algunas de sus pertenencias; no era muy diferente al que había en el gimnasio de antes y al del Instituto Marduk. Shinji siempre se preguntó por qué el lugar estaba tan sobredimensionado si a penas hubo un máximo de dos pilotos de cada género activos al mismo tiempo.

"Este es tu casillero." Ritsuko señaló hacia el casillero situado justo en el medio de los demás. Dicho casillero estaba reluciente al igual que la placa recién grabada con su nombre, contrario al que se le dio la vez pasada, el cual se encontraba hasta el fondo y tenía varias manchas de óxido en su superficie. Era un cambio minúsculo, pero agradable para alguien tan fanático de la limpieza y el orden como lo era Shinji.

Ritsuko le dijo la combinación de su casillero y procedió a abrirlo. En su interior se encontraban varios maletines negros que contenían los trajes de conexión de la Unidad 01, dejando espacio suficiente para que Shinji colocara algunas pertenencias si es que deseaba hacerlo.

La Dra. Akagi tomó uno de los maletines y de su interior extrajo uno de los trajes de conexión, el cual era de un color azul oscuro en su parte inferior, con la parte alta del torso blanca y las mangas negras. Era de un material muy elástico como el latex pero más resistente y grueso, de lo contrario sería tildado como el traje de un exhibicionista. Poseía partes más rígidas en los hombros, el pecho y las rodillas que pretendían actuar como una armadura, pero el hecho de que el daño que sufriera el EVA se transferiría al piloto por medio de su conexión con el mismo lo dejaba algo inútil, aunque si daba algo de protección contra las sacudidas.

"Este es tu traje de conexión. Sirve para ayudar a que tu sincronización con el EVA sea más estable." Ritsuko lo giró por ambos lados para que Shinji le diera un buen vistazo. "Los botones en las muñecas sirven para ajustarlo, ya que, como te habrás dado cuenta, te quedaría demasiado holgado. El traje está repleto de sensores que nos permiten monitorear en tiempo real tus signos vitales. En la parte de atrás, donde está situado el número de la Unidad EVA que pilotas, hay un paquete de soporte vital independiente a la energía del EVA, éste te proporcionará ayuda médica para generar desfibrilación o reanimación cardiopulmonal en caso de que lo necesites."

"¿Cómo se pone? No veo ninguna cremallera por ningún lado." Shinji preguntó aunque sabía la respuesta.

"Bueno, como dije antes es muy elástico, así que puedes ponértelo como un... guante." En la mente de Ritsuko aún quedaban residuos de sus deseos carnales no correspondidos por Gendo esa mañana, por lo que casi se le escapa la palabra, logrando corregirse en el último instante, no sin que su cara se sonrojara un poco.

"E-Entiendo." Shinji, quien ya era algo más avispado captando dobles sentidos, se sonrojó de igual modo.

"Te esperaré afuera." Ritsuko salió a paso veloz de los vestidores, dejando solo a Shinji para que se vistiera.

Shinji se puso el traje con rapidez, pero se quedó esperando por algún tiempo más para no darle a su padre más razones para sospechar de él de las que ya le había dado. Al salir, nuevamente fue guiado por Ritsuko hasta el Entry Plug.

"Siento decirlo, pero me será imposible crear un casco que supla a los clips nerviosos A10, al menos no en el corto plazo." Dijo Ritsuko de la nada.

Shinji la miró con confusión por un instante antes de recordar su conversación del otro día.

"Oh, no importa, Dra. Akagi. Al menos nadie más que el personal de NERV me ve usándolos." Repuso Shinji.

"Seguiré intentándolo. El espacio extra podría ser útil para implementar algunas nuevas tecnologías que mejoren la sincronización, sin embargo, que la cabeza esté completamente cubierta hace que haya algunas interferencias. Hmmm... necesito analizarlo a detalle." Ritsuko se sumió tan profundo en sus pensamientos que sus piernas se movieron en automático, se notaba que había pasado una gran cantidad de tiempo en este lugar como para poder hacerlo.

Tras algunos minutos, llegaron a la entrada del Entry Plug. Ritsuko le dio algunas nuevas instrucciones para que la prueba de sincronización se llevara a cabo de manera adecuada y luego se fue en dirección a la sala de observación. Al llegar ahí, se encontró con todo el personal a cargo de la Unidad 01, los cuales estaban siendo liderados por su protegida, la Teniente Maya Hibuki, y supervisados por Misato, quien en realidad se limitaba a mirar hacia adelante, ya que desconocía casi por completo de lo que estaban hablando.

Al notar su presencia, Maya sonrió con felicidad antes de decir:

"Hola, Akagi-sempai. Todo está listo para iniciar."

Ritsuko asintió para luego colocarse al lado de Misato, quien la miró de reojo. Evitó hacer más bromas, ya que este era un momento serio.

"Inicien la secuencia de acople." Ordenó Ritsuko.

"¡Hai!" Dijeron los técnicos al unísono.

"Entry Plug insertado, no hay rechazo por parte de la Unidad 01." Dijo uno de los técnicos.

"Cabina sellada dentro de la columna del EVA." Añadió un técnico femenino.

"Inicien la primera fase de conexión." Dijo Ritsuko.

"Llenando el Entry Plug de LCL." Dijo un técnico.

"Maya, abre una ventana de comunicación con el piloto." Dijo la Dra. Akagi.

"A la orden." Maya tecleó a una gran velocidad e instantes después dicha ventana fue proyectada en el monitor principal."

"Shinji-kun, ¿todo bien por allá? Preguntó Misato, quitándole las palabras de la boca a su vieja amiga.

El castaño hizo una mueca de asco mientras el LCL entraba en su boca y llenaba sus pulmones. "¿Esta cosa no viene en otros sabores?" Preguntó al borde de devolver su desayuno.

Hubo una risa general en la sala de observación, solo las dos mujeres de más alto rango lograron evitarlo, pero de todas formas sus labios se curvaron en una ligera sonrisa.

"Lo siento, pero no los hay, así que tendrás que soportarlo." Replicó Ritsuko.

"Deberías dejarlo trabajar contigo para mejorar el sabor del LCL, Ritsuko. Después de todo, convirtió unos simples huevos en un manjar digno de un rey." Bromeó Misato.

"Conecten el cable umbilical a 10% de su capacidad solamente." Ordenó Ritsuko.

"Segundo contacto comenzando, todos los indicadores están en verde por el momento." Dijo Maya.

"Conexión con el nervio A10 establecido. Configurando el japones como idioma de comando. Todo listo para la tercera fase." Dijo un técnico.

"Conecten las líneas mutuas." Ordenó Ritsuko. En la pantalla de Maya se visualizaron lo que parecían ser dos cadenas separadas de ADN, una encima de la otra; una era de color rojo y la otra era de color azul. Comenzaron a moverse en direcciones opuestas hasta que se sobrepusieron de manera perfecta.

"Porcentaje de sincronización estable en 62%." Anunció Maya.

"Excelente." Repuso Ritsuko.

"Todos los valores armónicos están en verde. Todo en orden." Dijo Maya.

"¿Qué tal van las sinapsis?" Preguntó Ritsuko.

Maya tecleó con una gran velocidad para acceder a la información que su superior le solicitaba. "Todas en verde hasta la 2550. Armónicos superando el límite absoluto. Conexión finalizada, el piloto tiene el control del EVA." Anunció Maya.

"Liberen los anclajes del brazo derecho." Ordenó la Dra. Akagi.

"Anclajes liberados." Respondió un técnico.

"Bien, Shinji-kun, estamos listos para proceder. Tensa el pulgar derecho del EVA." Dijo Ritsuko.

Shinji asintió e hizo lo que se le pidió. Siguieron así hasta que prácticamente cada músculo del EVA fue probado por separado, lo que tomó varias horas para molestia de Misato.

"¿Es necesario todo esto, Ritsuko? Ya vimos que Shinji-kun es capaz de pilotar el EVA con una destreza impresionante." Dijo Misato mientras se sobaba las piernas, había pasado bastante tiempo de pie.

"No estoy negando sus habilidades como piloto, pero es extraño que haya podido alcanzar una sincronización tan alta en su primer contacto. Quiero ver si es posible aislar el factor que lo hace posible para mejorar la taza de sincronización de los demás pilotos." Dijo Ritsuko, quien se hallaba revisando las lecturas en la computadora de Maya.

"No lo sé, Rits, simplemente parece que Shinji-kun nació para ser un piloto." Misato colocó sus manos en su nuca y se reclinó hacia atrás en el asiento de un técnico al que engatusó para que se lo cediera.

"No sabes cuanta razón hay en tus palabras, Misato." Ritsuko, ocultando una sombría mirada bajo su flequillo, pensó mientras seguía observando el flujo de datos que estaba siendo desplegado en el monitor de Maya.

Luego de otra media hora, las pruebas finalmente concluyeron. Ritsuko le dio la orden a Maya de supervisar el desacople del Entry Plug mientras que ella se iba a atender otros asuntos. La Dra. Akagi tomó su terminal portátil y se dirigió velozmente hacia uno de los muchos elevadores del Dogma Central. Colocó su huella dactilar en un lector oculto bajo el panel de control. Tras unos segundos escuchó un pitido y acto seguido pulsó varios botones. Descendió un poco y luego sintió un tirón hacia atrás, el elevador a hora se movía de manera horizontal; el patrón se repitió un par de veces hasta que el ascensor llegó hasta la linea que daba con la oficina del comandante.

Ritsuko se arregló un poco el cabello antes de llamar a la puerta.

*Adelante.* Se escuchó la voz de Gendo desde un altoparlante situado encima de las puertas dobles.

Ritsuko empujó las puertas, las cuales rechinaron, su sonido hizo eco dentro del diáfano espacio que era la oficina de Gendo. El suelo y el techo era negro, la pared detrás de Gendo era en su totalidad una ventana de grueso vidrio blindado, tanto que incluso un EVA tendría problemas para atravesarlo. En aquella sala de cincuenta metros cuadrados solo estaba el enorme escritorio de Gendo y un par de sillas giratorias bien acolchonadas, una para él y otra para el Vice-Comandante Fuyutsuki. En el techo había un grabado del Árbol Sefirótico, conocido también como Árbol de la Vida, todo su contenido estaba escrito en hebreo.

Ritsuko se paró a cinco metros del escritorio del Comandante Ikari, quien para variar estaba acompañado por Fuyutsuki.

"¿Qué resultados ha obtenido, Dra. Akagi?" Preguntó Gendo sin siquiera molestarse en saludarla.

Ritsuko suspiró con decepción, luego se aclaró la garganta y dijo:

"Todo está bien con el tercer elegido, Comandante. Ni la resonancia magnética o los rayos X revelaron la presencia de ninguna clase de implante en su cerebro o en alguna otra parte de su cuerpo. MAGI ha analizado los patrones de sus ondas cerebrares recabadas durante su prueba de sincronización y no ha encontrado nada fuera de lo común. Estoy haciendo que los analice de nuevo para asegurarnos de que no se nos pasa nada por alto, pero creo que es muy improbable que encuentre algo."

Gendo no estaba nada feliz pese a que su expresión era impasible como de costumbre. Se sentía rodeado de incompetentes que eran incapaces de ver lo que el veía. Su hijo no podía ser así, no debía serlo, él se aseguró de que no lo fuera; debía ser alguien sin autoestima y muy fácil de manipular. Y ahora aparece de la nada, rebosante de confianza y habilidad. Lo segundo era bueno, lo primero no, al menos no para los planes que había trazado con tanto esfuerzo desde que su esposa fue absorbida por la Unidad 01 diez años atrás. Necesitaba que Shinji realizara inconscientemente ciertas acciones que se oponían al plan de SEELE. Solo él podía hacerlo, nadie más podía pilotar la Unidad 01.

Estaba seguro que podía manipularlo hasta cierto punto usando su atracción hacia el dinero, pero quería tener un completo control sobre él, siempre quería tener el control sobre todo y sobre todos.

"Ordénele al tercer elegido que se presente inmediatamente en mi oficina, Doctora." Dijo Gendo.

"Sí, señor." Ritsuko acató la orden sin más, ya que no había nada que pudiera hacer para hacerlo cambiar de opinión de todas formas.

"Será una reunión entretenida." Comentó Fuyutsuki una vez que Ritsuko se fue de la sala.

"Lamentablemente no estarás aquí para presenciarla. Hablaré con el piloto de la Unidad 01 a solas." Dijo Gendo, enfatizando la última parte.

Fuyutsuki se limitó a asentir para luego salir de la oficina de Gendo.

Shinji acababa de tomar una ducha para lavar el LCL de su cuerpo. Se estaba terminando de vestir cuando la voz de Ritsuko sonó en el sistema de altoparlantes.

*Piloto de la Unidad 01, se le solicita que vaya inmediatamente a la oficina del Comandante Ikari.*

Al oírlo, Shinji se estremeció. Era muy pronto para ver a su padre, pero no podía evitarse. Terminó de vestirse y salió de los vestidores, donde Misato estaba caminando de un lado al otro, sosteniendo su teléfono y gritando.

"¡Tienes que estar bromeando, Rits!"

*Son órdenes directas suyas, Misato, no pueden ignorarse.*

Misato gruñó con fastidio, suspiró y logró calmarse. Una sonrisa socarrona adornó su cara. "Está bien, pero espero que esto sea lo último, o de lo contrario le contaré a Shinji-kun la anécdota de la primera vez que bebiste alcohol."

*¡Que ni se te ocurra!* Ritsuko gritó tan alto que Misato tuvo que apartar su celular de su oído para no lastimarse.

"Adiós." Misato colgó el teléfono y lo guardó en su bolsillo. Al voltear, se percató de la presencia de Shinji. "Oh, Shinji-kun, creo que ya estás enterado, ¿verdad?"

"Así es. Vamos, terminemos con esto." Dijo Shinji con extraña seriedad.

Misato se sorprendió por un momento, luego asintió y guió a Shinji hasta la oficina del Comandante. Ambos estaban por entrar, pero la voz de Fuyutsuki los detuvo.

"El Comandante Ikari solo desea ver a su hijo." El Vice-Comandante salió de entre las sombras, llevando consigo una tetera humeante y un par de tazas de porcelana.

"¿A qué se debe?" Preguntó Misato.

"Son sus órdenes, desconozco el motivo. Por favor espere conmigo hasta que la reunión haya terminado, será breve."

Misato miró a Shinji y éste le regresó una mirada que decía que todo estaría bien. Misato suspiró derrotada y se hizo a un lado para permitir que Shinji entrara.

"¿Le apetece un poco de té, Capitana Katsuragi?" Fuyutsuki preguntó mientras servía té en una de las tazas que trajo.

"Sí, gracias."

Fuyutsuki le entregó la taza que acababa de servir para luego llenar la otra.

"¿Por qué no es Fuyutsuki quien dirige la base? Es alguien muy capaz además de ser más accesible que Gendo." Pensó Misato mientras se deleitaba con el sabor del té de azafrán expertamente preparado por Fuyutsuki.

La oficina del Comandante Ikari estaba helada, tanto que Shinji podía ver su aliento. Sus pasos hacían mucho eco en aquel espacio vacío; el sonido lo ponía aún más nervioso, claramente esta sala había sido hecha para intimidar a quienes entraran. La luz rojiza del atardecer, reflejada por los espejos y apuntada hacia la espalda de Gendo le daba un aura más intimidante todavía; parecía uno de los jueces del infierno, esperando sentado tranquilamente tras su escritorio, listo para juzgar a una de las almas que tuvieron la desdicha de caer en sus garras.

Shinji estaba sudando ante tal visión. Ya había visitado su oficina en un par de ocasiones, pero eso no lo había preparado. Hubiera deseado tener más tiempo antes de encarar uno de los momentos que seguramente marcarían un punto de inflexión en la nueva historia que estaba por escribir. Controló su respiración lo mejor que pudo y siguió a avanzando hacia su padre hasta que éste le dijo que se detuviera. Shinji jamás pudo entender por qué su padre mantenía a todos sus visitantes a cinco metros de su escritorio, más cuando se trataba de alguien como él, alguien mucho más débil físicamente y que estaba desarmado. Aunque, pensándolo bien, si tuviera consigo un arma en ese preciso momento, no tendría mucho reparo en disparar contra él hasta vaciar el cargador.

Esta sería una batalla muy diferente a todas las que había tenido antes, sería una batalla de ingenio. Una en la que, para su pesar, Gendo tenía una amplia ventaja. No podía retroceder un solo paso, ya que si lo hacía, Gendo tomaría una milla, así que no podía darse el lujo de permitir que avanzara un solo milímetro.

"¿Qué necesita de mi, Comandante?" Shinji preguntó lo más calmado y confiado que le fue posible.

Gendo adoptó su pose característica, sus anteojos brillando de un color anaranjado gracias a la luz del crepúsculo, emulando perfectamente a los ojos de un demonio que podía ver directamente el alma de las personas.

"¿Con quien está su lealtad, piloto Ikari?"

Shinji guardó silencio por unos segundos mientras procesaba la pregunta.

"Con usted y con NERV, Señor." Repuso Shinji.

"Cuando nos encontramos me dijiste que pilotarías la Unidad 01 si te pagábamos. Si alguien te ofreciera una cifra superior, ¿nos traicionarías?" Los ojos de Gendo se estrecharon sobre él.

"No, Señor. Pero, ¿quién estaría interesado en sabotear a NERV? Se supone que somos los únicos que pueden detener a los Ángeles." Shinji sabiamente decidió no agregar más; decir que ellos son lo único que se interponen entre la humanidad y la extinción sin duda hubiera disparado todas las alarmas en la cabeza de su padre.

"Le sorprendería la respuesta, piloto Ikari. No son pocas las organizaciones que quieren relevar a NERV como la punta de lanza en contra de los Ángeles. Y ahora actuarán de forma más desesperada al ver los excelentes resultados que usted ha dado con la Unidad 01."

"No, no me sorprende." Shinji recordó el incidente con el Jet Alone, el sabotaje del Equipamiento Tipo-D de la Unidad 01, el fallo general de Tokyo-3 durante el ataque del noveno Ángel y las intrusiones de Kaji a lugares sumamente clasificados.

"¿Podré contar con usted?" Reiteró Gendo.

"Sí, Señor." Respondió Shinji, tras lo que hubo un periodo de silencio, el cual sirvió para ponerlo más tenso. Shinji casi podía escuchar como su padre estaba olfateando su miedo. Agradecía estar usando su chaqueta, ya que el frío era insoportable; de no ser así, sus piernas ya abrían cedido debido al temblor producido por el frío más el temblor generado por el miedo.

"Ahora, enfocándonos en la pelea contra el Ángel, ¿cómo supo donde atacar?"

"Cantaba a la vista que ese era su punto débil; rojo, brillante y localizado en su pecho."

Gendo solo asintió ante esa simple y lógica respuesta.

"¿Qué razón tuvo para destruir el núcleo del Ángel?"

"Simplemente quería asegurarme de que no se volviera a levantar, nada más."

"Usted ha logrado una sincronización de 62% durante la pasada prueba de simulación, ¿sabe qué significa eso, piloto Ikari?" Cuestionó Gendo.

"No del todo, Señor. No termino de comprender lo que la Dra. Akagi me ha explicado hasta ahora. Pero es bueno que tenga un porcentaje de sincronización alto, ¿no?"

"En efecto. Entre mayor sea su taza de sincronización, más rápidas serán las respuestas del EVA a sus comandos."

"Y se le olvidó decirme que entre más alta sea la sincronización más reales serán los daños que se transfieran de mi EVA mi." Pensó Shinji, molesto porque su padre le ocultara tal información, aunque ya lo sabía de antemano.

"A la segunda elegida le tomó casi una década de duro y disciplinado esfuerzo para alcanzar ese mismo nivel de sincronización con su EVA. Tú, en cambio, te has subido solo una vez. ¿Tiene alguna explicación para ello?"

Shinji nuevamente se tomó un momento para pensar su respuesta. "Realmente no lo sé, Señor." Shinji miró su mano y la apretó. "Solo siento como si estuviera hecho para subirme al EVA."

Sin que Shinji lo notara, Gendo relajó un poco los hombros. Ese detalle confirmaba su identidad, ya que no había forma que el alma de su madre, que se hallaba atrapada en el núcleo del EVA, pudiera confundir a su único hijo. Sin embargo, la personalidad de Shinji seguía siendo una posible amenaza para sus planes. Tras reflexionarlo, decidió que eso no importaba, siempre y cuando hiciera lo que tenía que hacerse. No es que fuera a dejarlo campar a sus anchas, pero al menos estaba más relajado al saber que contaría con una considerable cantidad de tiempo para buscar la manera de someterlo bajo su control.

Hubo otro incómodo momento de silencio, propiciado por Gendo, y roto por él mismo.

"A partir mañana acudirá al Instituto Marduk para recibir la educación secundaria como un adolescente normal. Eso es todo, piloto Ikari, retírese." Ordenó Gendo.

"Una cosa más, Señor." Añadió Shinji.

"¿De qué se trata?"

"Sobre mi alojamiento, me gustaría quedarme con la Capitana Katsuragi, si es posible."

Gendo lo pensó por un momento antes de asentir. "Consúltelo con ella. Ahora sí, retírese."

Shinji se inclinó, cada parte de su cuerpo le gritaba que su padre era indigno de cualquier respeto, y salió de la oficina del Comandante.

Misato había terminado la taza de té que Fuyutsuki le ofreció amablemente. Estaba por pedirle que le sirviera un poco más cuando Shinji salió de la oficina del comandante, luciendo ligeramente tembloroso.

"¿Todo salió bien, Shinji-kun?" Misato preguntó con preocupación.

"S-Sí, todo bien." Respondió Shinji, tratando de mantenerse en calma, pero su leve tartamudeo fue suficiente para que ambos adultos se dieran cuenta que no había sido fácil reunirse con su padre.

"Le fue mejor que al sujeto de Japan Heavy Chemical Industries que intentó hacer espionaje industrial." Pensó Fuyutsuki para luego recordar ese insidente; Gendo lo había traido a su oficina para interrogarlo él mismo, el pobre hombre quedó en estado de shock tras haber transcurrido solo 5 minutos de amistosa charla, por lo que dos de sus gorilas tuvieron que llevárselo arrastrando.

"Bueno, se ha hecho tarde, ya deberíamos regresar a casa. Muchas gracias por el té, Vice-Comandante Fuyutsuki." Misato le devolvió la taza y se inclinó hacia él, gesto que Shinji imitó.

"No hay de que." Dijo Fuyutsuki y los despidió con un gesto de mano.

Ya en el ascensor, Shinji le preguntó a Misato si estaba bien que él se quedara en su departamento. Misato no puso ningún pero, después de todo, la compañía de Shinji le resultaba muy agradable y era un cocinero excelente.


Sin duda ha sido un capítulo bastante grande, 10,000 palabras para ser exactos. Sé que no ha acontecido algo muy relevante, pero quisiera preguntarles si le agrada la forma la forma en la que Shinji actua. Dejen sus reviwes para hacérmelo saber. Por último, estoy en periodo de exámenes, así que es posible que no actualice el fic en unas dos semanas, o sea hasta la primera semana de octubre más o menos.