Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission. Thank you, Ashley, for letting me share another one of your stories! :3
Capítulo 55
Parpadeo varias veces para despertarme, tratando de despejar el mareo. Miro a mi alrededor, encontrando tanto a mi hermano como a Edward a mis costados y los dos parecen preocupados.
Oh, mierda.
—¿Qué… Qué está pasando?
—Hola, cariño —dice Edward, poniéndose de pie—. ¿Cómo te sientes?
—Bien. Un poco mareada aún, pero mejor.
Él asiente.
—Eso es de esperar. El procedimiento fue bien dentro de todo. Hay más daño en tu corazón de lo que esperaba, pero no suficiente para que necesitemos insertar asistencia ventricular aún. ¿Emmett dijo que creías que algo iba mal?
—Sí… no estabas sonriendo. Tus ojos no se arrugaron como lo hacen cuando sonríes.
Él se ríe sin emoción.
—Oh, cariño, lo siento mucho. Después de un procedimiento, me meto en mi propia cabeza un poco, pensando en cada segundo de ello. Estaba preocupado por todo el daño que había, pero jamás fue mi intención preocuparte a ti. De hecho, si sigues permaneciendo estable hoy, creo que podemos darte el alta mañana, siempre que te sientas lista.
—Estoy lista ahora.
Emmett se ríe.
—Sí, creo que necesitas descansar un poco más antes de decir eso. Estás babeándote, Bells.
Intento levantar mi mano para secar mi barbilla, pero de alguna manera erro. Cielos, ¿qué me dieron, tranquilizantes para caballos?
—De acuerdo, quizás tengas razón. Volveré a dormir.
Edward asiente, dándole un apretón a mi mano bajo la plétora de mantas.
—Eso probablemente sea lo mejor. Hablaremos más cuando estés realmente coherente.
Cierro los ojos y rápidamente me quedo dormida.
Cuando despierto, los dos siguen conmigo, pero me siento más cómo yo misma y menos drogada. No abro los ojos aún y simplemente los escucho.
—Ella es fuerte, pero está aterrada de ese tipo de cirugía, Edward. ¿Estás seguro que va a ser necesario? —pregunta Emmett.
—Si no hay disponible un corazón para ella en los próximos meses, vamos a tener que hacerlo. Callahan quiere hacerlo ahora mismo, pero el cateterismo muestra que ella aún tiene tiempo. Aunque tendrá que estar con oxígeno en todo momento ahora. Eso no la pondrá feliz.
—Sí, eso probablemente signifique el fin de su trabajo. Ella es tan independiente, ¿sabes?
—Lo sé, y odio quitarle eso, pero su corazón no está bombeando lo suficientemente bien para quitarle el oxígeno.
Abro los ojos, mirándolos con furia.
—Dejen de hablar de mí como si no estuviera aquí entre los dos.
—¡Bells! —exclama Emmett—. Ya es hora de que despiertes.
—Claramente. No voy a renunciar a mi trabajo.
—Tu corazón no está bombeando tan bien como lo hacía antes —dice Edward—. Vamos a tener que mantenerte con oxígeno.
Me encojo de hombros.
—Eso está bien, pero no van a evitar que trabaje hasta que literalmente no pueda caminar. ¿Pensé que dijiste que el procedimiento fue bien?
—Así es, pero el daño en los músculos de tu corazón es severo. Aunque no necesitas un dispositivo de asistencia ventricular izquierda aún, es una distintiva posibilidad de que lo hagas pronto. Por supuesto, puede que haya disponible un corazón primero, lo cual es lo que espero.
—Pero si no es así, necesitaré dos cirugías mayores —digo con un suspiro—. El dispositivo me subiría en la lista, ¿o no?
Él asiente.
—Lo haría, pero olvidemos eso por ahora, ¿de acuerdo? Tu desfibrilador no ha tenido que moderar el ritmo en las últimas veinticuatro horas, lo cual es bueno. Tus análisis son prometedores, y el cateterismo fue bien. Considerando todo, no estás muy mal.
—Te llevaremos a casa mañana — me informa Emmett—. Rose se ofreció a ayudarte la próxima semana si regresas al trabajo. ¿Estás bien con eso? Necesitas pasar tiempo descansando.
—No necesito ayuda.
—Vas a notar que te cansas más rápido que antes —dice Edward—. Un poco de ayuda no es nada de qué estar avergonzada.
—No necesito una enfermera.
—Es solo hasta que te recuperes —dice Emmett—. Mira, odio hacerte esto, pero el hecho es que no puedo volver a trabajar si sé que hay riesgos de que tu desfibrilador se active de nuevo pronto. Así que, si no quieres la ayuda de Rose, tendrás la mía. Pero no te dejaré hacer nada sola, lo cual será vergonzoso para los dos.
Entrecierro los ojos.
—Eso es jugar jodidamente sucio, Em.
Él asiente.
—No tengo problema con jugar sucio mientras que te ayude. Entonces, ¿vas a aceptar?
Resoplo pero eventualmente asiento.
—Está bien. Me agrada más Rosalie, de todos modos. Pero será mejor que le pagues bien. Ofrecerse no cubrirá sus cuentas.
—De alguna manera, dudo que ella acepte mi dinero, pero lo ofreceré. Gracias, Bells. Te recuperarás antes de darte cuenta.
Será mejor que así sea. No estoy lista para ceder mi independencia.
