Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.
Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission. Thank you, Ashley, for letting me share another one of your stories! :3
Capítulo 57
Rosalie es realmente tranquila y no ronda tanto como Emmett. Ella toma mis signos vitales dos veces al día y me pregunta cómo me encuentro demasiado a menudo, pero de verdad me gusta tenerla cerca. Nos da una oportunidad para conocernos mejor, lo cual es importante ya que él se está convirtiendo en una parte importante de la vida de Emmett.
—¿Qué quieres para almorzar? —pregunta mientras me encuentro en el sofá, leyendo un libro.
—Puedo hacerme un sándwich —digo, moviendo mi nuevo contenedor portátil de oxígeno y colocando la correa sobre mi hombro.
No está a la moda, pero me siento mejor con el oxígeno extra a tiempo completo.
Ella niega con la cabeza, sonriendo.
—Para eso estoy aquí, Bella. ¿Qué tipo de sándwich quieres? Vi un poco de pavo en el refrigerador.
Suspiro, quitándome la correa.
—De acuerdo. El pavo está bien. Con solo un poco de mayonesa, por favor.
—Muy bien.
Ella se dirige hacia la cocina, y le echo un vistazo a mi teléfono, encontrando un mensaje de Edward, que pregunta cómo estoy.
Bien, pero me siento mal siendo atendida. El oxígeno extra me hace sentir mejor.
Pasa un par de minutos antes de tener una respuesta.
Eso es genial. Aún así, necesitas tomártelo con calma. Solo toléralo por unos días, y Emmett estará feliz.
Él tiene razón con lo de Emmett. Ayer, parecía estar encantado con venir a casa con su novia y Ben—a quien Rose tiene que recoger de la escuela a las tres. Él intentó enseñarme a jugar Call of Duty así puedo vencer a mis sobrinos, pero aún apesto. Aunque me agrada el niño. Él es muy educado y dulce.
Rosalie regresa con mi sándwich después que le digo a Edward que seguiré descansando. Él no contesta de nuevo, lo cual quiere decir que está con un paciente.
—Gracias —digo mientras ella se sienta a mi lado—. Me siento horrible de que tengas que cuidarme. Creo que estoy bien sola, y probablemente pueda convencer a Emmett para que te libere.
Ella niega con la cabeza.
—Estoy libre de trabajo hasta el viernes de todos modos, así que es solo un día más. Honestamente, no me molesta ayudarte, Bella. Sé que eres independiente, pero todos necesitamos un poco de amor y cuidado a veces.
—Sí te aprecio, y supongo que un día más de conocerte no es lo peor del mundo —bromeo—. Hablando de ello, tú y Emmett… ¿van en serio?
Sé que Emmett cree que lo hacen, pero tengo curiosidad por lo que piensa.
Ella sonríe y se muerde el labio mientras asiente.
—Creo que sí. Él es tan bueno conmigo, y nos llevamos bien. Además, él es genial con Ben. Es difícil no enamorarse de él. Me invitó a su reunión navideña. ¿Eso está bien?
—Oh, sí, y Edward estará allí también. Lo pasaremos increíble. Ya sabes, mientras que mi corazón no intente dejar de funcionar de nuevo. —Me río.
—Realmente eres cercana a él, ¿no? —pregunta con una ceja arqueada.
Mierda.
—Eh… un poco, supongo.
—La manera en que te mira… es como si fueras la persona más importante en su mundo. Yo no, ya sabes, le contaría a nadie si hay un poco de química allí como parece que hay.
—¿No creerías que está mal?
Ella niega con la cabeza.
—No es ideal porque es tu doctor, pero no puedes evitar de quién te enamoras. ¿Estás…?
Sé que estoy sonrojada, y no sé qué decir.
—No es algo de lo que deberíamos hablar. Él es mi doctor, después de todo. Eso va primero.
—Bueno, quizás un día él ya no lo sea —dice con una sonrisa cómplice. Mierda, ella lo sabe todo. Esto no puede ser bueno—. Pero como dije, no diré nada, y soltaré el tema. ¿Qué libro estás leyendo?
Lo levanto, mostrando el título When Crickets Cry.
—Es sobre un hombre que renuncia a su carrera como cirujano cardiólogo porque su esposa se muere. Hay una niña en la historia que necesita un corazón. Es decente hasta ahora.
—Parece que sí. ¿El sándwich está bien?
Asiento, y entonces me quiebro.
—Me he enamorado por completo de Edward —admito—. Pero nadie más puede saberlo. Su trabajo estaría en peligro, y lo necesito.
Santo cielo, se sintió bien sacar eso de mi pecho.
Ella sonríe.
—No tienes que preocuparte. No se lo contaré a nadie, pero es difícil no notar cómo te mira.
—¿Crees que alguien más lo sabe?
Ella sacude la cabeza.
—Lo dudo. Los dos lo esconden bastante bien, pero bueno, seré honesta. Lo vi acariciar tu mejilla cuando tenías neumonía. Ya lo sospechaba, pero eso lo confirmó un poco para mí.
—Mierda, creíamos que nos habíamos estado escondiendo bien. No puedo creer que lo hayas sabido todo este tiempo.
—¡No estaba segura! —Se ríe—. Pero quizás sea bueno que tengas a alguien que lo sepa. Estoy aquí si alguna vez quieres hablar de ello.
Esbozo una sonrisa.
—Él es increíble. Siento que… la vida me dio un corazón de mierda, y creía que todo había acabado para mí. Jamás hubiera tenido ese gran amor de mi vida. Y entonces, él se sentó a mi lado en el avión de camino aquí y tomó mi mano, y desde entonces, me he sentido completa. Es una sensación indescriptible.
Y me he enamorado completamente de él.
