Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.


Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission. Thank you, Ashley, for letting me share another one of your stories! :3


Capítulo 60

Las semanas previas a Navidad se pasan bien dentro de todo. No sufro una descarga de nuevo, pero tristemente, Edward y yo no logramos ir al prado porque sigue haciendo mucho frío, en su opinión. En cambio, pasamos un par de días calentitos frente a su chimenea. Incluso mi cita con él va bien, y puedo mantener mis niveles de oxígeno elevados durante la mayoría del día sin ayuda extra.

—Es hora de que coloques la estrella —dice Emmett, observando mi bonito árbol de Navidad.

Él me permitió escoger el árbol este año, y finalmente me está ayudando a decorar. Claro, falta una semana para Navidad, pero mejor tarde que nunca. Él ha estado muy ocupado trabajando, lo cual no ha sido lo peor ya que le ha dado la oportunidad a Edward de venir de camino a casa para pasar unos minutos conmigo.

Tengo un poco de desconfianza de que las cosas vayan tan bien pero intento pensar positivamente.

—El rojo y blanco lucen bastante bien —dice—. Pero aún digo que podríamos haber usado más de los viejos adornos. Solo tienes alrededor de cuatro de los que hicimos de niños.

Pongo los ojos en blanco mientras él toma la estrella y comienza a ubicarla.

—Porque tiene que lucir elegante. Inclínalo un poco a la izquierda, y luego gíralo hacia mí.

Él hace lo que pido, y sonrío, admirando la casa. Me encanta la época navideña.

—¿Mejor?

Asiento.

—Es perfecto.

Él da un paso atrás conmigo y mira a su alrededor felizmente.

—Lo hicimos bien, pequeña. Mamá estaría orgullosa.

—Sí, creo que lo estaría. ¿Crees que podemos ir a verlos mañana?

—Claro. ¿Has estado allí desde que volviste a casa?

—Solo una vez.

Es difícil para mí sentarme en el cementerio sola. No puedo evitar pensar en el accidente, pero con el aniversario acercándose el veintisiete, siento la necesidad de verlos de nuevo. Simplemente es más fácil cuando estoy con Emmett.

De repente, suena el timbre, y Emmett corre rápidamente hacia la puerta. Invitamos a Rose y a Ben a cenar, yo cociné—y añadí solo un poco de sal de verdad. Aún sigo comiendo mayormente platos con pollo sanos para el corazón.

—¡Vaya, la casa luce hermosa! —dice Rose—. ¡Tu árbol, Bella! Realmente quedó muy bien.

—Gracias —digo, inclinándome para abrazarla—. Estoy tan feliz de que pudieran venir. Y, Ben, aún me ayudarás con Call of Duty, ¿cierto?

Él asiente.

—Sí, pero aún así no creo que vayas a ganarle a tus sobrinos. Bueno, quizás a Jared.

Me río.

—Estoy mejorando.

—Claro que sí.

Finjo estar ofendida, jadeando cuando suena mi teléfono, y lo saco de mi bolsillo. El hermoso rostro de Edward ilumina mi pantalla, y contesto con el ceño fruncido.

—Hola, ¿está todo bien?

Él literalmente nunca me llama. Siempre me escribe un mensaje para estar seguros.

—¡Bella! Siéntate para mí, si ya no lo estás.

Camino hacia el sofá con la mirada de todos sobre mí.

—De acuerdo, estoy sentada. ¿Qué pasa?

Él se ríe.

—Todo está jodidamente increíble, cariño. Acabo de recibir la llamada; podría haber un corazón para ti. No podía dejar que el coordinador de trasplante te lo diga.

Sus palabras retumban en mis oídos mientras mi boca se abre, y estoy sin palabras.

Un corazón.

Un corazón para .

¿Realmente está pasando?