Disclaimer: los personajes de Twilight son propiedad de Stephenie Meyer. La autora de esta historia es anhanninen, yo solo traduzco con su permiso.


Disclaimer: The following story is not mine, it belongs to anhanninen. I'm only translating with her permission. Thank you, Ashley, for letting me share another one of your stories! :3


Capítulo 61

Emmett toma el teléfono de mi mano y habla con Edward mientras Rose se sienta a mi lado. No puedo creer las palabras de Edward… Yo podría sobrevivir, y mi nuevo contrato con mi vida comenzará en algún momento de esta noche. Parece imposible que sea verdad, pero por la conversación de mi hermano con Edward, parece que lo es.

—Sí, iremos a Forks una vez que ella tenga un bolso listo —dice Emmett, sonriendo como un tonto—. Gracias, Edward. Solo… Cielos, gracias.

—¿Bella? —pregunta Rose, frotando mi espalda—. ¿Estás bien?

Asiento, tragando pesadamente mientras las lágrimas se acumulan en mis ojos.

—No puedo creerlo.

Ella sonríe y coloca su brazo a mi alrededor, abrazándome firmemente.

—Créelo, cielo. Vas a tener tu corazón.

—¿Qué hacen con su viejo corazón? —pregunta Ben, y me río.

—Honestamente, no me importa —digo mientras mi cronómetro comienza a sonar—. Mierda, la cena está lista. ¿Por qué no la guardan y se la llevan con ustedes?

Ella asiente mientras Emmett me dice que necesito empacar. Un helicóptero vendrá a buscarme en Forks y me llevará a Harborview en Seattle ya que el viaje es muy largo. Subo las escaleras tan rápido como puedo, metiendo shorts, camisetas, y ropa interior en un bolso. Puede que esté en el hospital hasta por dos semanas, y no hay manera que pase todo ese tiempo vistiendo nada más que una bata de hospital.

Llaman a la puerta, y volteo a ver a Rose y a Ben.

—Nos vamos —dice, acercándose para abrazarme—. Estoy tan feliz por ti, cielo. La próxima vez que nos veamos, tendrás un nuevo corazón y mucha preocupación menos.

Sonrío, esperando que tenga razón. Por supuesto, estaré medicada por el resto de mi vida y tendré que mantener a raya el rechazo, pero todo será mejor. Finalmente podré vivir mi vida, y vivirla con Edward.

No tendremos que escondernos por mucho tiempo más.

—¿Puedo pedirte un favor? —pregunto, echándole un vistazo a Ben antes de bajar la voz—. Si algo me pasa…

—No te va a pasar nada.

—Si pasa, ¿cuida a Em por mí? Por favor, Rose. Te quiere mucho, y necesitará toda la fuerza que pueda conseguir.

Ella niega con la cabeza, suspirando.

—No pasará nada, pero si pasa… Cuidaré bien de él. Pero de nuevo, vas a sobrevivir a esto, y entonces vas a vivir una hermosa y larga vida.

Sonrío, asintiendo.

—Sí, estoy segura que sí. Lamento que la cena se cancelara.

Ella se ríe, poniendo los ojos en blanco.

—Bueno, yo no, pero llevaremos la comida a casa y comeremos. Emmett me mantendrá al tanto, e iré a Seattle a verte una vez que las cosas se calmen. Cuídate, cielo.

Ella me abraza de nuevo antes de llevar mi bolso por mí abajo. Ella y Emmett comparten un dulce adiós mientras Ben me abraza.

—Espero que tu nuevo corazón funcione mejor —me dice mientras sonrío y le doy unas palmadas en la espalda.

—Estoy segura que lo hará, pero ya sabes, esto no te zafa de enseñarme a jugar Call of Duty, ¿cierto?

Él se ríe.

—Lo intentaré, pero quizás sea imposible.

Vaya, el niño ya sabe dónde golpear.

—Ajá, bueno, no lo es, y me lo prometiste. Te veré pronto.

—Adiós, Srta. Bella.

Rose me abraza una última vez antes de irse, y entonces Emmett y yo nos dirigimos a Forks Memorial para esperar mi helicóptero. Me siento mejor que nunca y no puedo esperar a tener mi nuevo corazón. Todo finalmente parece estar encaminado, y pronto, Edward y yo podremos estar juntos libremente.

Ya es hora.

~MOTH~

Edward se reúne con nosotros en Forks con un bolso propio, y está vestido más elegante de lo normal. Una camisa gris de mangas largas cubre sus tatuajes, e incluso se ha afeitado. Emmett rápidamente va a abrazarlo, agradeciéndole una vez más por ayudarme a salvarme.

—Es un placer, Emmett —dice, y entonces me mira mientras me siento sobre una camilla en la sala de emergencias—. ¿Cómo te sientes, Bella?

Sonrío.

—Estoy lista.

Él asiente.

—Estamos esperando más información sobre el corazón, y entonces el helicóptero estará aquí. Hasta entonces, solo relájate. Vamos a conectarte a una vía ya que no puedes comer o beber.

Estoy casi mareada del entusiasmo y apenas incluso siento cuando una enfermera conecta la vía intravenosa. Mientras espero, Edward habla sobre las cosas que van a pasar. El Dr. Callahan está yendo a buscar el corazón, y hará varias pruebas antes de darle luz verde a Edward para que me lleve a la sala de operaciones. El corazón se encuentra en Idaho, lo cual no es muy lejos ya que están volando aquí con este.

—¿Puedes contarme algo sobre el donante? —pido, preguntándome quién me ha dado una segunda oportunidad en la vida. Me siento terrible de que alguien tuviera que morir, pero intento recordar que era un donante de órganos por una razón.

—Es una mujer de treinta y nueve años con una lesión en la cabeza —dice Edward—. Más que eso, no sé mucho. No podemos decirte su nombre debido a su privacidad, pero puedes escribir una carta, y si la familia lo quiere, pueden recibirla.

Asiento, sabiendo que voy a hacer eso. Esta mujer va a salvarme la vida, y quiero que su familia sepa que su corazón seguirá viviendo de forma segura. Voy a aprovechar al máximo mi segunda oportunidad.

—Vamos a tener que quedarnos en Seattle por unas semanas después de tu alta —dice Emmett—. Encontraremos un buen hotel para nosotros. Además, le escribí a Carlisle. Él y Esme están en camino a verte antes de que nos vayamos. Deberían estar aquí en cualquier momento.

—Sí, Alice me escribió que vendrán a Seattle cuando esté fuera de peligro. No pueden dejar a los chicos solos, pero deseaba poder estar aquí.

Él sonríe.

—Tenemos una familia increíble, ¿o no?

Asiento.

—Es perfecta. Gracias por todo lo que has hecho por mí, Em. Y… para que sepas, probablemente me quede en Forks una vez que esté mejor. Me encanta estar en casa.

Él de repente me jala a sus brazos.

—Eso me haría tan feliz, Bella.

Nos separamos justo cuando suena el teléfono de Edward, y él sale del cuarto para recibirla. Tengo esperanza de que sea una buena llamada—que mi nuevo corazón es perfecto. Ni siquiera considero la posibilidad de que sean malas noticias, pero entonces él regresa y veo su expresión.

Solo puedo describirla como afligida.

—Bella…

Sacudo la cabeza mientras las lágrimas llenan mis ojos.

—Es algo malo.

Él asiente solemnemente.

—El corazón muestra señales de enfermedad, así que no puedo colocarlo. Lo siento mucho, Bella.

No puedo responder y simplemente lloro mientras mi corazón se rompe. ¿Por qué me hice ilusiones? ¿Por qué no consideré que esto podría salir mal?

Esto no es justo.