El niño que vivió

Un hombre paseaba de noche por una ciudad amurallada de color blanco, portaba un jubón negro con un árbol rodeado de estrellas bordado en hilo de plata, una capa negra, una corona de oro y plata con alas en vertical, y una espada larga colgada del cinto.
-Majestad… -dijo un hombre con una capa verde- le traigo nuevas del Reino Unido.
-Acercaos, capitán -dijo el Rey.
-Tom Riddle parece haber sido derrotado.
-¿Cómo? -preguntó el Rey sorprendido.
-Según nuestros espías, fue derrotado por Harry James Potter cuando Riddle intentó matarlo.
-¿Harry Potter? no es… -preguntó el Rey.
-El hijo de James Potter y Lily Evans -dijo una voz a su espalda.
-Brom -dijo el Rey con una sonrisa.
-Mi señor Aragorn -dijo Brom, dándole un abrazo.
-¿Has dicho el hijo de James y Lily, pero no tiene…? -dijo el Rey mientras recordaba.
-Harry es unos meses menor que Areagon.
-Pero como… -dijo el capitán.
-Es imposible saberlo por ahora, sea como sea, ese niño está en peligro -dijo otra voz, era un anciano de pelo blanco y largo, y llevaba una túnica blanca con un báculo del mismo color.
-Mithrandir -dijeron todos con una reverencia.
-¿Creeís que sus seguidores podrían intentar matarlo? -preguntó el capitán.
-Si -respondieron ambos.

El Rey pareció meditar algo por unos segundos y se dirigió al capitán.

-Capitán, viaja al Bosque Verde y pide al Rey Thranduil que te preste uno de sus grupos de jinetes, la vida del hijo de James y Lily Potter corre serio peligro, protegedlo de cualquier hechicero, mago o criatura oscura que se acerque a él… ya rendiremos cuenta con el Ministerio de Magia británico y la Orden del Fénix si ocurre algo.
-Así se hará, majestad -dijo el capitán haciendo una reverencia y retirándose.
-¿Qué vais a hacer con el niño? -preguntó Brom.
-No podemos traerlo aquí, no ahora al menos -dijo Aragorn- si la profecía que hizo Elrond es cierta, si ese niño muere, se desencadenaría una Guerra Mágica global que podría hacer regresar a Alduin el Destructor y a Ancálagon el Negro.

Todos quedaron pensativamente.
-Brom, te encargo a tí una misión de máxima importancia, James Potter tenía un amigo de la infancia y que era casi su hermano, -dijo Aragorn- su nombre es Sirius Black, encuentralo y tráelo aquí, necesitamos saber de quién fiarnos.
-¿En qué estás pensando, Aragorn? -dijo Gandalf.
-Areagon hace lo mismo que hacían James y Lily cuando eran niños…
-De ser cierto, sería el primer niño istari que además es jinete -dijo una voz anciana.
-Padre… -dijo Aragorn dándole un abrazo.
-¿Es cierto lo que he oído? ¿Que James y Lily Potter han muerto a manos de ese lunático?
-Sí, pero no pudo matar al niño…
-Pobre muchacho… -dijo Arathorn- ¿qué planes tienes con Areagon?
-Había pensado enviarlo a Hogwarts cuando cumpla once años, así podremos tener vigilado a Harry de cerca.
-Es una buena idea, pero no se cómo poder hacerlo sin levantar sospechas... -dijo Brom
-Majestad…

Ambos reyes, padre e hijo se dieron la vuelta sonrientes.
-Disculpad… Aragorn… -dijo Gandalf- creo que deberíamos discutir este asunto… recomiendo irnos todos a dormir y discutir esto mañana por la mañana mientras Brom busca a Sirius Black.

Durante ese debate, a miles de kilómetros, en el Reino Unido, un niño de un año y con una cicatriz en forma de rayo, dormía envuelto en unas mantas y cogía con su pequeña mano una carta. Mientras tanto, en multitud de lugares del mundo, miles de personas levantaban sus copas y se escuchaba:

-¡Por Harry Potter, el niño que vivió!