Norberto, el ridgeback noruego
A la mañana siguiente, después de hablar con los profesores, le contaron a Hermione lo que había pasado.
-¿Creeís que quién vosotros sabéis está en Hogwarts? -dijo muy preocupada- ¿en el bosque?
-Sí, pero está débil -dijo Harry- se alimenta de unicornios para recuperar parte de su poder.
-Ya, pero Hogwarts no es el único lugar de Reino Unido con unicornios -dijo Areagon- no tiene sentido venir aquí teniendo a Dumbledore tan cerca… a menos qué… -y su expresión cambió.
-A menos qué… ¿qué? -preguntó Ron.
-A menos que quiera lo que Fluffy está guardando -dijo Hermione.
-Debe ser algo muy peligroso para que quiera arriesgarse tanto -dijo Harry.
-O muy valioso -dijo Ron.
-O ambas cosas -dijo Areagon- o algo que le permita recuperarse…
-Hay algo que me inquieta -dijo Ron- ¿crees que si se recuperara podría volver a matarte otra vez?
-Creo que de haber podido me habría matado esta misma noche -dijo Harry- de no ser por el profesor Holcombsson y el capitán Morna…
Ron tragó- y… yo qué estaba preocupado por el examen de pociones…
-De todos modos -dijo Hermione agitando la cabeza, intentando despejar la mente- mientras Dumbledore esté aquí, estás a salvo, estando Dumbledore en Hogwarts, no te puede tocar.
Harry asintió y se quedó algo más tranquilo.
Aprovechando que no tenían nada que hacer, fueron a la biblioteca a seguir buscando información sobre Nicolás Flamel.
Ya llevaban un largo rato buscando información sobre Nicolás Flamel, cuando Harry dejó un libro sobre la mesa y se estiró.
-¡No vamos a encontrar nada! -dijo exasperado- recuerdo haber leído algo sobre Nicolás Flamel, pero no recuerdo donde.
De pronto, Rom exclamó:
-¡Hagrid! ¿Qué estás haciendo en la biblioteca?
-¿Yo? ¡Nada, estaba mirando! -dijo evasivamente y ocultando algo detrás de su abrigo de piel de topo- ¿y vosotros qué hacéis?
-Te diremos qué hacemos si tú nos dices que buscas… -dijo Areagon.
Pero Hagrid dió media vuelta y se marchó, dejándolos con la intriga.
-Oye, ¿qué escondía Hagrid detrás de su espalda? -dijo Harry.
-No lo se, iré a ver en qué sección estaba -dijo Ron, y se escabulló a la sección donde había estado, cuando regresó, susurró- ¡dragones! ¡Hagrid estaba buscando cosas sobre dragones! -y soltó varios libros sobre la mesa.
Areagon cogió un libro llamado "Del huevo al infierno, guía para guardianes de dragones" y leyó en voz alta.
-Alimentar al dragón durante las tres primeras semanas de vida con whisky y leche.
-¡Qué asco! -dijo Vlad- ni de bromas me hagas beberme eso… ¡puaj!
-¿Pero qué inepto ha escrito este libro? -preguntó Jock.
-Hagrid siempre quiso un dragón, me lo dijo el día que lo conocí -dijo Harry.
-Pero está prohibido por la Convención de Magos de 1709 -dijo Ron- todos lo saben, además, no se puede domesticar ni adiestrar un dragón.
-Por supuesto que no se nos puede domesticar ni adiestrar, -dijo Vulcan- un dragón no es un caballo, pedazo de cazurro.
-Pero no hay dragones en Inglaterra -dijo Harry- ¿verdad?
A Areagon casi le dió un ataque de risa y tuvo que ocultarla en una tos repentina, y pensó "si supierais que hay seis dragones en Hogwarts, no dormiriais".
-Por supuesto que los hay -dijo Ron- dragón verde en Gales, y hébridos negros en Escocia…
-Y tres wyverns, y tres dragones en Hogwarts -dijo Vlad con suficiencia.
-Hogwarts está en Escocia… -dijo Kestrel.
-Sabiondo -dijo Hrom.
-¿Os queréis callar de una vez? -dijo Areagon mentalmente y cerrando los ojos- entre ellos tres y vosotros cinco, me vais a volver loco…
Siguieron debatiendo hasta que se levantaron y decidieron ir a casa de Hagrid.
Cuando llegaron a la Sala Común de Gryffindor para dejar libros y mochilas, encontraron a Neville saltando, con las piernas juntas, intentando pasar por el hueco del retrato; al ver que tenía problemas, Harry y Ron lo tomaron por las axilas, mientras Areagon lo cogió por los pies; y lo dejaron en una de las alfombras de la Sala Común, donde Hermione pudo deshacer el hechizo.
-¿Qué ha pasado? -preguntó Harry.
-Malfoy -dijo Neville, mientras recuperaba el aliento- me lo encontré en un pasillo y dijo que quería probarlo con alguien, y no pude esquivarlo.
-Tienes que aprender a defenderte, Neville -dijo Areagon- no puedes permitir que Malfoy se te utilice como si fueras su saco de boxeo.
-Ya, pero yo no soy como vosotros -dijo Neville- sigo pensando que el Sombrero Seleccionador se equivocó al meterme en Gryffindor…
-No digas tonterías -dijo Areagon, mientras sacaba una rana de chocolate y se la daba- estás donde debes estar, ¿dónde está él? Con esas asquerosas serpientes.
-Tú vales como diez Malfoys -dijo Ron.
-Gracias chicos -dijo Neville esbozando una sonrisa y tumbandose en el sofá, saboreando la rana de chocolate- toma Harry, tú coleccionas los cromos, ¿no?
Le dió el cromo a Harry.
-Dumbledore otra vez -dijo- fue el primer cromo que me tocó cuando llegué aquí -le dió la vuelta y abrió los ojos de sorpresa -¡atiza, lo encontré! -y salió rápidamente por el hueco del retrato, seguido por Areagon, Ron y Hermione.
Leyó en voz alta:
"Considerado por muchos como el mejor de la época moderna, Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald en 1945, por su descubrimiento de los doce usos de la sangre de dragón y su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel. Al profesor Dumbledore le gusta la música de cámara y los bolos".
Hermione volvió a entrar por el hueco del retrato y antes de que apenas se dieran cuenta, volvió con un libro donde se puso a buscar, hasta que encontró algo y leyó:
"Nicolás Flamel es el único fabricante conocido de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que puede transformar cualquier metal en oro puro y con ella se puede elaborar el Elixir de la Vida, que vuelve inmortal a quien lo toma".
-Entonces eso es lo que quiere Voldemort -dijo Areagon- ¡quiere la piedra filosofal!
Ron tembló- ¡no digas ese nombre!
-Eso explicaría por qué Fluffy mordió a Snape -dijo Harry- él quería recuperarla para Voldemort, y falló… tenemos que hablar con Hagrid.
Salieron del castillo y tocaron a la puerta, escucharon cómo se movía dentro de la cabaña, y dijo- ¿quién es?
-Somos nosotros, Hagrid -dijo Harry.
-Ahora no puedo chicos, estoy un poco ocupado -dijo detrás de la puerta.
-¡Sabemos lo de la piedra filosofal! -exclamaron al unísono.
La puerta se abrió súbitamente para dejarles pasar y la cerró rápidamente detrás de ellos. Dentro de la cabaña hacía un calor sofocante.
-¡Escuchadme los cuatro! -dijo- no podéis ir por ahí hablando sobre la piedra, van a pensar que yo os lo he contado, ¡me váis a meter en un lío!
-Pero Hagrid -dijo Areagon- alguien está intentando robar la piedra.
-Por eso Fluffy mordió a Snape en Halloween -dijo Harry.
-Snape es uno de los profesores que protege la piedra -dijo Hagrid- no tiene intención de robarla.
-Entonces hay más cosas aparte de Fluffy que protegen la piedra -dijo Hermione- hechizos, encantamientos…
-Sí, pero no voy a deciros nada más -dijo Hagrid- es alto secreto, además, sólo Dumbledore y yo sabemos cómo calmar a Fluffy...
-Hagrid -interrumpió Ron- ¿no podemos abrir una ventana? esta casa parece un horno.
-Lo siento chicos, pero de momento no puedo abrir nada -y sus ojos brillaron al mirar el fuego que crepitaba en la chimenea, en ella, había una esfera de color negro brillante.
Areagon, Harry, Ron y Hermione se acercaron con cautela.
-¡Yo ya sé lo que es! -exclamó Ron- pero Hagrid… ¿cómo lo has conseguido?
-Lo gané a un hombre en el Cabeza de Puerco -dijo encogiendo los hombros- y parecía deseoso de quitárselo de encima, de hecho…
En ese momento, notaron como algo se movía dentro del huevo, y Hagrid lo cogió con unos gruesos guantes de cuero y lo dejó en la mesa, donde empezó a agrietarse.
Al cabo de unos minutos, la criatura salió del huevo; la primera impresión que tuvieron, fue que parecía un paraguas arrugado de color verde oscuro, cuando pudieron verlo mejor, Areagon sacó un pequeño bloc de notas y empezó a dibujarlo y a tomar apuntes en tengwar.
Su hocico era alargado y estrecho con unos pequeños dientes que sobresalían; tenía cuatro patas y las garras delanteras terminaban en unas garras afiladas y muy curvadas, su cola era plana terminada en una especie de timón y sus alas todavía eran débiles como para permitirle volar.
-Hagrid… -preguntó Hermione- ¿eso es… un dragón?
-Es un ridgeback noruego -dijo Ron- mi hermano Charlie los está estudiando en una reserva de Rumanía.
-¡Mirad, conoce a su mami! -exclamó Hagrid, cuando el ridgeback se acurrucó cerca de su mano- ¡hola Norberto!
-¿Norberto? -preguntó Areagon en voz alta, mientras Vlad, Hrom, Vulcan, Kestrel y Jock lo hacían mentalmente con él.
-Claro, tiene que tener un nombre, ¿no? -respondió Hagrid.
Todos rieron.
Hagrid le puso un cuenco con leche y whisky, y Norberto la olisqueó, no parecía muy convencido, así que Areagon rebuscó en la cocina de Hagrid y encontró un arenque, miró a Norberto y silbó para llamar su atención, se acercó a él y puso el pez sobre su morro para que lo oliera, y antes de que se dieran cuenta, de un mordisco lo cortó por la mitad y empezó a comérselo, le quitó la otra mitad a Areagon con sus garras y cuando terminó, dió un gran bostezo y se quedó dormido.
-¿Cómo sabías que se lo comería? -preguntó Hagrid asombrado.
-No lo sabía -respondió Areagon- pero en 1983, unos paleontólogos descubrieron un dinosaurio llamado baryonyx walkeri, que vivió entre el sur de Inglaterra y el norte de España, ese animal y Norberto, tienen la misma forma de morro y las mismas garras, además, Newt Scamander dice en Animales fantásticos y dónde encontrarlos, que el ridgeback come mamíferos marinos, así que supuse que de joven también debía comer pescado, porque su garras y su morro están diseñados para pescar y por cómo son sus dientes... creo que no tendría ningún problema en comer carne, tal vez debería empezar por carnes suaves como conejo y pollo.
-Creo que te llevarías bien con mi hermano -dijo Ron- él también estaba obsesionado por todo tipo de animales, aunque los dragones siempre fueron su pasión.
-Es que los dragones y los guivernos molamos mucho -dijo Jock.
Las semanas transcurrieron y Norberto creció a buen ritmo, aunque al ser juvenil,Hermione y Harry empezaron a desconfiar de él, sobretodo cuando le salía humo de las narinas. A los únicos a los que respetaba, eran a Hagrid y a Areagon, a Hagrid por su tamaño y porque lo consideraba "su mami", aunque a veces le mordía en las botas de cuero cuando quería jugar, y en cuanto a Areagon... Hermione desarrolló la teoría de que le respetaba porque Areagon nunca vacilaba con él y también le respetaba, además de que le hablaba en quenya, la misma lengua con la que le habló a Fluffy, lo que no sabían, evidentemente, era que Norberto tenía un olfato muy fino y que sabía que las ropas de Areagon, olían a dragón… a dragones más grandes que él, dispuestos a defender a su jinete, y que andaban cerca… como en el interior de la chaqueta de Areagon, disfrazado de gecko.
Pero pronto se dieron cuenta de que Norberto, era más difícil de controlar a medida que crecía y empezaron los problemas.
-¡Me ha mordido! -dijo Ron un día al llegar a la sala común, mientras les enseñaba su mano ensangrentada e hinchada como un globo- ¡os juro que los dragones son los animales más horribles que conozco!
-Chicos… -dijo Areagon mentalmente- ni se os ocurra.
-No voy a poder escribir en una semana -se quejó Ron.
Areagon le cogió la mano y se puso a examinarla.
-Vaya… -dijo Areagon- tenemos un pequeño problema.
-Qué sutil eres al decir que estáis jodidos -dijo Hrom- cuando Brom se entere...
-¿Qué problema? -dijeron Harry y Hermione.
-Al parecer… los ridgeback noruegos son venenosos -dijo Areagon.
-Estáis MUY jodidos -dijo Vulcan.
-¡Tenemos que llevarlo a Madame Pomfrey! -exclamó Hermione poniéndose la capa.
-A pesar del regaño, creo que deberíais llevarlo a Brom -dijo Vlad.
-Esperad… -dijo Areagon- tengo otra idea, dadme diez minutos y esperadme en la puerta de los jardines.
Y apresuradamente salió de la Sala Común, estando a punto de derribar a Neville.
Harry, Ron y Hermione salieron a los terrenos, y allí estaba Areagon, pero no estaba solo, junto a él estaban Brom y Dumbledore.
-Vamos a mi casa -dijo Brom secamente.
Todos se pusieron en marcha, y Dumbledore se desvió para llamar a Hagrid, al llegar a la casa donde vivía Brom, encendió varias luces mientras murmuraba cosas inteligibles para el resto, menos para Areagon.
-Pon tu mano sobre mi mesa, Ronald -dijo Brom, mientras sacaba instrumental médico y algunos frascos de pociones.
-¿Qué va a hacer? -preguntó Harry.
-Evitar que vosotros y Hagrid tengáis más problemas de los que ya tenéis -dijo Brom seriamente.
Retiró con cuidado el trapo que habían usado para taparle la mordedura y observó la herida con detenimiento.
-Tus temores eran ciertos, Areagon -dijo al cabo de unos minutos- si fueran otras circunstancias te felicitaria, pero ya hablaremos de tu castigo después.
-Hum, profesor… -preguntó Hermione.
-¿Sí? -dijo Brom sin dejar de prestar atención a la herida de Ron.
-Areagon quiso decírselo, pero no le dejamos… -dijo tímidamente Hermione.
-Lo sabemos, señorita Granger -dijo de pronto Dumbledore- pero espero que esto no vuelva a repetirse, y se volvió para mirar a Hagrid, soy bastante comprensivo, pero no puedo ayudar si no me cuentan lo que ocurre.
Hagrid asintió, con los ojos llorosos.
-Lo entendemos -dijeron los chicos y Hagrid.
-¿Se va a poner bien? -preguntó Harry.
Areagon asintió, mientras Brom se levantaba y fue hacia Hagrid que sollozaba.
-Entiendo tus gustos, Hagrid -dijo Brom tendiendole un pañuelo- pero tener un dragón sin conocimientos o sin tener un vínculo con él es un peligro y más en un colegio.
-¿Qué va a pasar ahora? -preguntó a Dumbledore.
-Tenemos que estudiarlo -dijo el director- pero por ahora Norberto pasará a ser cuidado por Brom, cuando termine el curso, lo enviaremos a un santuario para que termine de crecer.
Se hizo el silencio y Brom terminó de curarle la herida a Ron.
-Avísame a mí o a Areagon si se te vuelve a hinchar -dijo Brom- nunca he tratado heridas provocadas por ridgebacks noruegos.
-Gracias, profesor.
-Ahora hablaremos de vuestro castigo… -dijo Dumbledore seriamente- y no, no voy a quitarle puntos a Gryffindor.
-¿Entonces?
-Areagon irá cada semana, entre el sábado después del partido de quidditch y el domingo antes del atardecer a cazar a una vaguada cercana para poder alimentar a Norberto -dijo Dumbledore- Harry y Hermione ayudarán a limpiar, sin magia, donde alojaremos al nuevo huésped, y ya pensaremos en el castigo de Ron cuando se recupere.
Hermione y Harry pusieron cara de asco.
-¿Preferís ir a cazar con Areagon o despiezar lo que él cace junto con Hagrid? -preguntó Brom.
-No, señor -dijeron ambos.
-Ya me parecía… -dijo Dumbledore- bien, podéis iros, Hagrid, acompáñalos a la Sala Común, ¿quieres?
Salieron todos hacia la Sala Común en silencio y cabizbajos, dejando a Brom y Dumbledore hablando solos.
