El castigo

Ya habían pasado varias semanas desde que Jock había partido al nº4 de Privet Drive para controlar a Harry, cuando Areagon recibió una carta de Ron.
"Hola Areagon.
Seguimos sin tener noticias de Harry, he hablado con Fred y George, así que iremos el viernes a rescatarle, sería fantástico que nos acompañaras; si no fuera así, esperamos verte en el Callejón Diagon o en el tren.

Un abrazo.
Ron Weasley
".
Areagon leyó la carta otra vez, estaban a miércoles, se levantó de la silla y salió al trote a buscar a sus padres. Estaban reunidos con Théodred, el padre de Eowyn, que ya se había recuperado y estaban bromeando.
-Mi señor -dijo Areagon haciendo una reverencia.
-¡AREAGON! -exclamó Théodred- ¡cómo estás, renacuajo!
Los Telcontar siempre se habían llevado muy bien con los Éothéod, de hecho, siempre que Gondor o Rohan tenían alguna necesidad, eran los primeros en responder, puesto que les ataba el Juramento de Eorl, pronunciado ante la tumba de Elendil al final de la Segunda Edad.

"Sus enemigos serán los nuestros, su necesidad será la nuestra, y cualesquiera males o amenazas o ataques que sufran, los ayudaremos con el máximo de nuestras fuerzas".

En el caso de Théodred, le ataba una estrecha amistad con Aragorn, además de que fue uno de los que acudió al rescate de Halbarad, y cuando nació Areagon, tanto Halbarad como Eowyn le habían cuidado cuando sus padres tenían alguna reunión, así que su contacto era tan cercano como si fuera su tío.
-¿Cómo ha ido por Inglaterra? -preguntó Théodred mientras le servía a Areagon un cuenco con el desayuno.
Areagon lo miró levantando el ceño, provocando que Théodred riera.
-Tranquilo, ya me ha contado tu padre tus aventuras y el recibimiento que te hizo Hrothgar… -añadió levantando las manos.
-¿Qué tal la lesión? -preguntó Areagon.
-Me la noto cuando llueve o cuando fuerzo demasiado -dijo resignado Théodred- es lo que tiene hacerse viejo…
-¿Viejo? -preguntó Aragorn riéndose- ¡tenemos la misma edad! ¡habla por tí!
Ambos adultos hicieron una mueca y empezaron a reír.
-¿Querías algo, Areagon? -preguntó su padre.
-Sí, he recibido una carta de Ron Weasley, el viernes irán a rescatar a Harry de la casa de sus tíos…
-¿Te han dicho cómo piensan hacerlo? -preguntó Aragorn.
-No, y no hay tiempo para mandar otra carta…
-Avisa a Jock, que te informe de todos los pasos que den -dijo Arya- desayuna y haz tus tareas, nosotros nos ocuparemos de informar al Congreso… Galbatorix está algo... irascible…
-Qué novedad… -ironizaron Théodred y Areagon.
-Queremos decir que está algo más que de costumbre -dijo Aragorn- y Brom ha dicho que llevan días sin ir a clase…
-Tampoco es una novedad que Murtaugh y Morzan falten a clase -dijo Areagon- recuerdo un mes que sólo vinieron un día… Brom y Khug no estaban nada contentos…
-Lo de esa familia es de locos… -protestó Théodred- las futuras generaciones deben estar formadas adecuadamente en la Escuela de Jinetes, para eso hay una sección que siempre está tratando de mejorar la formación…
-Oh, por favor, mi señor Théodred, no pretenderá que las Casas Reales compartamos formación con la chusma plebeya, ¿verdad? -dijo una voz altiva y que denotaba desprecio.
A Aragorn, Arya y Théodred se les heló la sangre, pero no había nadie más en la sala, aparte de Areagon, que en ese momento estaba jugueteando con su botero y les observaba con cierta malicia. Los tres adultos no pudieron evitar la risa cuando Areagon les preguntó ¿qué?, como si no hubiera ocurrido nada.

Areagon terminó de desayunar y volvió a su habitación, tomó sus libros de Hogwarts y los ordenó en una estantería libre, además de repasar apuntes y descartar los que ya no le servían. Una vez terminó, limpió las botas que había utilizado aquellos días, además del mantenimiento que hacía a la espada que le había regalado Halbarad y que había tomado por costumbre llevar siempre encima.

Una vez terminados sus quehaceres diarios decidió practicar el vuelo a lomos de Stormwings, su grifo, al que Areagon había criado con ayuda de sus padres desde que salió del huevo y con el que tenía un vínculo tan cerrado como el que tenía con cualquiera de sus amigos dracónidos. De hecho, se llevaba mejor con Vlad, Vulcan, Hrom, Kestrel y Jock, que con Râ, con el que tenía cierta rivalidad… aunque no era nada aconsejable insultar a Râ delante de Stormwings, ya que a pesar de ser un ejemplar jóven, estaba perfectamente desarrollado y podía matar a un orco de un zarpazo con sus garras de águila.
Stormwings era del tamaño de un león adulto, su pico era afilado, muy curvado y de color negro, al igual que sus garras delanteras; su cuerpo estaba cubierto por un plumaje de color pardo oscuro, ribeteado de beige, la parte superior de sus alas y sus piernas, eran de un marrón-rojizo intenso, y sus ojos eran grandes, penetrantes y de una extraordinaria agudeza visual. En ese momento, Stormwings y Areagon volaban cerca de la fortaleza, seguidos de cerca por Kestrel.
-Este año tengo que conseguir que te dejen entrar en Hogwarts -dijo Areagon- no me vendría mal tener un refuerzo alado y que esté siempre cerca, así Râ podrá descansar.
-¿Vas a hablar con Dumbledore? -le preguntó Stormwings.
-Sí -dijo Areagon- se lo ofreceré como alternativa a tener que meter a Vlad en el castillo -dijo con una sonrisa maliciosa.
-Areagon -le llamó Jock mentalmente.
-¿Qué ocurre, Jock?
-Ya sé por qué Harry no recibe tus cartas -dijo el dragón camaleónico, parecía enfadado- un maldito elfo doméstico las ha estado interceptando…
Areagon chasqueó la lengua.
-Debí haberle enseñado a Harry a traducir mensajes encriptados…
-Ya, pues no es lo peor…
-¿Qué quieres decir?
-Bueno… los tíos de Harry y el imbécil de su primo tenían una cena sobre un contrato de la empresa… e hicieron que Harry se quedara escondido en su habitación… donde se apareció ese elfo y le contó que había sido él que interceptaba sus cartas, y que algo sucedería en Hogwarts … bueno, la cuestión, ese elfo doméstico hizo levitar un púdin y lo dejó caer sobre la cabeza de una invitada…
Si hubiese sido en otro momento, Areagon se hubiera desternillado de risa, pero el asunto era muy serio, así que animó a a Jock a que siguiera relatándole.
-... Harry recibió un apercibimiento oficial por hacer magia, al parecer el Ministerio puede detectar que se ha realizado cerca de un muggle, pero es incapaz de detectar quién los ha realizado en realidad… -"menuda panda de inútiles", se dijo Areagon a sí mismo- y… pues… han encerrado a Harry en su habitación, y le dan sopa fría a la hora de comer y cenar.

Areagon tuvo que aferrarse a Stormwings para no caerse.
-Irícië! (¡Gira!)
-¿Dónde quieres ir? -le preguntó Stormwings.
-Llévame con Vlad…
Stormwings hizo un viraje cerrado y aterrizó cerca de Vlad, Areagon se bajó de él de un salto y se subió a lomos de Vlad.
-Llévame al Consejo -pidió Areagon.
-No, ni hablar… -dijo Vlad, negando incluso con la cabeza- ya nos hemos metido en bastantes líos, le estamos dando motivos a Galbatorix para que pida ante el consejo que nos dejen en tierra…
La expresión "dejar en tierra", era un castigo por mal comportamiento, ese castigo impedía a dracónidos, rocs, grifos… y a su jinete, el poder volar, y podía durar entre una semana, a tres meses… parecía "una tontería", pero para las razas voladoras y en especial en ejemplares jóvenes, era un castigo bastante severo… como si a Oliver Wood le prohibieran jugar a Quidditch todo ese tiempo. Areagon desmontó de Vlad, tenía razón, no podía dejar a sus amigos sin volar…
Por esa razón echó a correr, sólo, hacia el Consejo…

La reunión ya había empezado, una cosa era irrumpir en el Consejo cuando todavía se estaban sentando, pero otra muy diferente era interrumpir una sesión que ya había comenzado.
-Votos a fav… -iba a decir Arathron, pero enmudeció de pronto cuando vió a su nieto entrar en el Consejo como una exhalación.
Todos lo miraron.
-Mierda… -murmuraron Aragorn, Arya, Brom, Khug, Gandalf y Théodred.
-¡AREAGON TELCONTAR! -exclamó furioso Galbatorix- ¿¡ACASO NO RECUERDA, SIENDO DE SANGRE REAL, QUE ESTÁ PROHIBIDO INTERRUMPIR AL CONSEJO!?
-Mi señor, yo… -intentó explicar Areagon.
-¡AREAGON TELCONTAR! -le interrumpió- ¡QUEDA CASTIGADO A QUEDARSE EN TIERRA DURANTE UN MES!
-¿¡Un mes!? -se levantó Arathorn- ¡no veo aquí a ninguno de sus dracónidos, rocs o grifos! ¡no puedes castigarlos a todos por algo que sólo ha hecho él!
Areagon intentó decir algo, pero su abuelo le echó una mirada cortante… no supo interpretar si estaba decepcionado o enfadado, así que se sentó en el suelo y guardó silencio hasta que terminó el Consejo.
Cuando finalizó, se fueron todos, excepto Areagon, Arathorn, Aragorn, Arya, Brom, Khug y Gandalf, así como el resto de Maestres y Grandes Maestres.
-Areagon Telcontar… -llamó Arathorn- ¿quieres decir algo antes de que se dicte su castigo?
Areagon hizo una reverencia y evitó mirar a los ojos de su abuelo, pues el tono de decepción en su voz, era peor que si le hubiera gritado.
-Sí, mis señorías… -vio que Galbatorix se movía en su asiento, como un león acechando a su presa, así que decidió ser breve- he hablado con Jock, creo que podemos constatar que Harry Potter sufre acoso por parte de sus tíos y de su primo, también me ha informado de que un elfo doméstico ha estado interceptando las cartas que Hermione Granger, Ron Weasley y yo intentábamos enviarle… además de ello, le advirtió de que algunos hechos súmamente peligrosos podrían tener lugar en Hogwarts este curso…
-¿Qúe clase de peligros? -preguntó Arathorn.
-No los especificó, mi señor -dijo Areagon, mirándose las botas.
-¿Y acaso no pensaste que ese elfo podría estar mintiendo? -preguntó Arathorn.
Areagon quedó pensativo y no pudo contestar a aquella pregunta, momento en el que los Maestres de distinta graduación aprovecharon para debatir cuál sería su castigo.

Tardaron algunos minutos en debatir y decidir qué hacer, cuando terminaron, el enano anciano comunicó la decisión.
-Areagon Telcontar, por tus faltas recientes, entre ellas provocar una tormenta con riesgo innecesario y la interrupción de un consejo en curso, este tribunal considera apropiado que seas castigado… es por ello que se te prohíbe abandonar Endor durante un periodo máximo de cinco meses…
-¿¡Cinco meses!? -exclamó Khug Morna- ¡Hogwarts empieza las clases el uno de septiembre! ¡Queda algo menos de un mes! ¿de verdad vais a poner en juego su educación?
-Estoy de acuerdo con el Capitán Morna -dijo una mujer, estaba más cerca de los cuarenta que de los treinta, tenía el pelo largo y de color negro, ojos marrón oscuro y la piel tostada- sé que no es una votación, pero me declaro en contra.
-Señorita Ortiz -dijo Galbatorix- le recuerdo que usted es simplemente un enlace entre la Orden del Dragón, y el Departamento de Seguridad Mágica de Colombia, así que sólo tiene voz para opinar a lo que concierne a la seguridad de Colombia…
-Puede que la señorita Ortiz no sea una Dama de Dragón -dijo el Ministro de Magia español- pero yo sí lo soy, y confío en su buen criterio… tanto como enlace, como auror…
Areagon no pudo contenerse, y preguntó levantando la mano.
-¿Auror?
-Cazadora de magos y criaturas tenebrosas -aclaró ella sonriéndole- algo parecido a la policía no mágica -y cruzando los brazos y con mirada severa, miró a la mesa de maestres- ¿se van a tomar medidas para la vigilancia y protección de Harry James Potter, mientras Areagon se encuentra aquí? ¿cómo piensan garantizar que Areagon Telcontar continúe con su educación mágica?
El enano anciano se movió molesto en el asiento, era obvio que aquella situación no le agradaba.
-Entiendo sus razonamientos, pero ha sido la opción más votada -miró de reojo a Galbatorix- sin embargo, las circunstancias deben ser tenidas en cuenta… así que al haber sido yo el encargado de dictar sentencia, voy a permitirme añadir ciertas consideraciones -Galbatorix, que parecía estar sonriente, lo miró con cara de pocos amigos.
-Yo, Orlik de las Ered Luin, Gran Maestre de la Orden del Dragón, añado lo siguiente a mi sentencia de Areagon Telcontar, con fecha del veintiocho de julio de mil novecientos noventa y dos, se declara que durante los meses que Areagon Telcontar no pueda acudir a Hogwarts, aquellos magos y brujas de la Orden, le asistan como profesores.
Gandalf se levantó de su asiento.
-Enviaré una carta a Albus Dumbledore y a Minerva McGonagall esta misma tarde, les informaré de que Areagon Telcontar no asistirá al inicio de curso, pero pediré que nos envíen los libros que necesitará para el segundo año… si me disculpan.
-Bien -dijo Brom- sugiero comunicar que Areagon no acudirá al inicio del curso por motivos académicos, que debe terminar aquí.
-Y, ¿por qué razón, Brom, no quieres que sepan que tu pupilo ha sido castigado? -preguntó Galbatorix.
-Porque Albus Dumbledore y Minerva McGonagall lo recibirían como a un héroe al llegar a Hogwarts, y tarde o temprano, Harry Potter se enteraría de que hemos tenido un dragón vigilándole… -dijo el Ministro de Magia de España.
-Eso deja otra cuestión… -dijo el Maestre que era ciego de un ojo y le faltaban algunas falanges- ¿qué hacemos con Jock?
-Por ahora permanecerá junto a Harry Potter -dijo Orlik- imagino que estará a salvo con los Weasley, ¿verdad?
Areagon asintió.
-Muy bien… -dijo Orlik- Jock permanecerá junto a Harry Potter hasta el treinta y uno de agosto, a las once de la noche, deberá volver a Erebor -se levantó e hizo una reverencia a Gandalf - se cierra la sesión.

Areagon se levantó sin mirar a sus padres, a Brom, a Kug Morna y a Gandalf, y se encaminó derecho a su habitación para escribir unas cartas.
"Queridos Harry y Ron.
Harry, cuando leas esta carta espero que ya estés con Ron y disfrutéis de unas buenas vacaciones.

Este año me incorporaré algo tarde al curso, tengo algunos exámenes aquí

-le dolió tener que mentirles, y más le dolió al ser consciente de que debería haber esperado a que terminara la votación, antes de entrar- espero que cuando vuelva a Hogwarts me pongáis al día.

Un abrazo.
Areagon Telcontar
".
-Horus… lleva esta carta a Ron -pidió Areagon- salvo que te necesite, permanece allí para recoger las respuestas.
-Tranquilo, yo me encargo -dijo Horus- Kestrel, te toca a tí hacer de correo interno por Endor, sed buenos -cogió la carta y salió por la ventana.
Horas más tarde, sus padres, Brom, Khug y Gandalf entraron en la habitación de Areagon, que ese momento estaba entretenido levitando una silla.
-La he cagado, ¿verdad? -preguntó Areagon mirando a su madre.
-No es fácil, Areagon -dijo su padre- por un lado estamos molestos por tu falta de consideración a las normas del Cons...
-Debí esperar a que terminara la sesión -dijo Areagon, con la cabeza agachada- pero el Consejo…
-A mi modo de ver, esa norma de que no se puede interrumpir por un caso como este -dijo Arya- debería cambiarse, o al menos, añadir excepciones.
-Lo que tu madre quiere decir es que, pese a romper las normas -dijo Brom- actuaste correctamente… aunque no nos gusta que rompas las reglas…
-¿Y el abuelo? -preguntó Areagon.
-Ya lo conoces… -dijo Théodred, que acababa de entrar por la puerta- estará unos días enfadado contigo, y luego estará enfadado con Galbatorix por haber propuesto esa absurda norma… menos mal que no era algo crítico y no te presentaste a lomos de alguno de tus dracónidos -añadió mirando a Aragorn y a Arya, haciendo que Areagon sonriera un poco, aunque fuera tímidamente.

Pasaron las horas hablando, hasta que llegaron Tauriel, Halbarad y Eowyn para animarlo un rato más, cuando Gandalf les entregó la carta de respuesta de Dumbledore de McGonagall, junto los libros de aquel año.
"Estimado Areagon Telcontar.
Lamentamos que no pueda incorporarse a sus estudios en Hogwarts el día 1 de septiembre, aunque nos complace que desea seguir con nuestro programa educativo para incorporarse durante el mes de diciembre.

Le entregaremos los libros a través de Gringotts.

Con mis mejores deseos.

Minerva McGonagall.
Subdirectora adjunta

PD: El profesor Dumbledore aún no ha encontrado un profesor sustituto para el puesto de Defensa Contra las Artes Oscuras, así que siéntase libre de seguir el programa educativo que desee para esta asignatura.".
-¿Todavía no han encontrado un sustituto para Quirrell? -preguntó Khug enarcando una ceja.
-Dicen que el puesto de profesor de DCAO está maldito en Hogwarts -dijo Areagon- hace años que nadie dura más de un año impartiendo esa asignatura…
-Sí, lo mismo decían algunos profesores -dijo Brom- les cuesta mucho encontrar a alguien que quiera hacer ese trabajo…

Días más tarde, Horus le llevó un sobre y abrió la primera carta.
"¡Hola Areagon!
Ahora que estoy con Ron puedo contestarte.

Es una pena que no podamos compartir el viaje en tren, pero espero verte en diciembre en Hogwarts. A Hermione no le va a hacer gracia tener que aguantarnos a Ron y a mí hasta que llegues… sobretodo cuando le pidamos ayuda para hacer los trabajos…

Nos mantendremos en contacto.

Un abrazo,
Harry
".

La otra carta era de Ron.
"¡Hola Areagon!
Ya tengo a Harry conmigo, ¡vaya odisea!
Fui con el coche volador de mi padre a buscarlo a Surrey con Fred y George, el tío de Harry casi se cae por la ventana al intentar retener a Harry.

Harry me ha dicho que fue un elfo doméstico el que interceptó nuestras cartas y que le avisó de que este curso corría peligro mortal en Hogwarts… creemos que ese elfo podría ser de los Malfoy.

Espero verte en Hogwarts en diciembre.

Un saludo,
Ron Weasley
".