Cartas y sorpresas
El intercambio de cartas entre Areagon y el trío fue constante durante todo el verano, el día 1 de septiembre lo pasó realmente mal, pensando en que no estaría en el tren con sus compañeros tomando ranas de chocolate, pasteles de caldero o un refrescante zumo de calabaza, mientras debatía con Hermione sobre las asignaturas del curso; luego se cambiarían con las túnicas del colegio, e inconscientemente, fue a su armario y sacó una de esas túnicas para mirarla; luego tendría lugar la selección, las advertencias del profesor Dumbledore a los nuevos, y pensó en si ese año haría alguna advertencia extra, o si sería un año tranquilo…
Qué equivocado estaba, pues mientras tenía esos pensamientos, Harry y Ron, tomaban el viejo Ford Anglia volador para llegar a tiempo a Hogwarts, mientras Hermione y Neville los buscaban desesperadamente por todo el tren sin poder encontrarlos, sin saber que ellos seguían al tren.
Fue unos días más tarde que recibió una carta de Harry, Ron y Hermione; que le explicaban lo sucedido, al abrir la carta, pudo ver por las distintas caligrafías que la habían escrito entre los tres.
"Querido Areagon.
Esperamos que estés bien.
Da gracias, en parte, de haberte quedado en casa… pues el 1 de septiembre fue un verdadero desastre.
Ron y yo no pudimos atravesar la barrera del andén, no sabemos por qué, pero se volvió sólida como una pared de verdad… así que tomamos el coche volador del padre de Ron para ir hacia al colegio
-Areagon puso los ojos como platos al leer aquello y murmuró "inconscientes"- la cuestión es que al parecer nos vieron algunos muggles y llegó la noticia de El Profeta a Hogwarts, antes de que lo hiciéramos nosotros, así que al llegar, fuimos vapuleados por un árbol con muy mal genio -vio la caligrafía de Hermione- se estrellaron contra él -seguida por la caligrafía de Ron- la cuestión es que nos pilló Snape y amenazó con expulsarnos, por suerte McGonagall no lo consideró apropiado, pero nos han castigado -volvió a ver la caligrafía de Hermione- os lo merecéis, podríais avisar a algún profesor, o esperar a que salieran tus padres (los Weasley) y os llevaran a Hogwarts con la red Flu -volvió a pasar a la caligrafía de Ron- no hace falta que nos riñas también en esta carta, nos basta con el vociferador de mi madre… y con que se me rompiera la varita… -volvió a la caligrafía de Harry-.
Bueno, esperamos que vuelvas el mes de diciembre.
Un abrazo,
Harry y Ron.
-volvió a la caligrafía de Hermione-
Un beso,
Hermione".
Areagon cogió un rollo de pergamino y respondió a la carta.
"Queridos Harry, Ron y Hermione.
Siento decir que en parte estoy de acuerdo con Hermione, no solo os podrían haber expulsado, os podrían haber metido en Azkaban por vulnerar el Estatuto Internacional del Secreto… o os podríais haber matado…
Siento lo de tu varita Ron, espero que puedas arreglarla o comprar una nueva, aunque no creo que sea buena idea que tus padres lo sepan por ahora…
No tengo libro de Defensa Contra las Artes Oscuras, ¿Dumbledore ha encontrado ya algún sustituto para Quirrell? ¿qué tal es?
Un abrazo a los tres".
Dejó la carta cerrada en su escritorio, mientras Horus descansaba antes de volver a volar mientras salía a sus clases. Como novedad, ese año iba a dejar estudiar algunas asignaturas de la Escuela de Dragones, tales como Historia y Geografía de Endor (entre otros motivos, porque su curiosidad insaciable y su predilección por los libros de historia, la hacían innecesaria), Diplomacia (Khug decía que esa asignatura era inútil, ya que solo servía para decir una cosa y pensar otra, o no decapitar a un enemigo cuando este te insulta en una discusión) y Lenguas Europeas; sin embargo, las asignaturas de Artes Bélicas (esgrima, tiro con arco, lanza..), Equitación, Curación y aquellas relacionadas con dracónidos seguirían siendo obligatorias; a las que debía añadir las de Hogwarts, a excepción de Historia de la Magia y Astronomía.
Su nuevo horario le obligaba a estar casi todo el día fuera, así que al llegar a casa para la cena, Horus ya se había recuperado del viaje y ya estaba listo para entregar la carta que había preparado.
-¿Quieres que salga ahora? -preguntó Horus.
-No, tranquilo, no es urgente -respondió Areagon- saldrás mañana después de desayunar.
Tras decir eso fue a lavarse y a cenar con sus padres, para después caer rendido sobre su cama con el estómago lleno.
A la mañana siguiente, después de desayunar, Horus tomó la carta y salió volando rumbo a Hogwarts, mientras Areagon se encaminaba a su clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, clase que le impartía Cristina Ortiz, auror del Departamento de Seguridad Mágica de Colombia; la misma que le había defendido ante Galbatorix. Ortiz resultó ser una profesora práctica (apenas le hacía abrir el libro), y se dedicó a enseñarle hechizos defensivos durante la mayor parte del tiempo, aparte de darle clases de Duelo Mágico. Su siguiente clase era Transformaciones y se la daba un mago del Ministerio de Magia alemán, cuyo nombre le era tan difícil de pronunciar, que simplemente le llamaba "Herr" o "Lehrer" así que a la vez que aprendía transformaciones, practicaba su alemán.
La clase de Encantamientos era impartida por el Capitán Deák, un jinete de la Orden del Dragón húngara, que además era funcionario del Ministerio de Magia de su país, y que fue compañero de misión de Khug Morna durante su despliegue por Europa. Como Deák hablaba perfectamente inglés, húngaro y checo, aparte de varios idiomas más, le había apuntado en el horario, qué idioma tocaba en cada clase.
La clase de Pociones y Herbología le era impartida de forma conjunta por Déak, Cristina Ortiz.
La rutina de Areagon era la de levantarse al amanecer, desayunaban y les hacían formar en la explanada frente a las puertas de Minas Tirith para una hora de adiestramiento físico, equitación o prácticas de vuelo y combate aéreo, siempre bajo la atenta supervisión de Brom o el Capitán Morna; después iba a clases de Magia Antigua, donde aprendía a controlar la magia que provenía de su conexión con los dragones y wyverns; merendaban; iba a clase de Artes Bélicas hasta la hora de comer, y por la tarde hacía las asignaturas de Hogwarts.
Durante las clases de la Orden, solo compartía horas con Tauriel, Fili, Kili, Eragon (el hijo de Brom) e Itaril, otra elfa del Bosque Verde, si Tauriel era letal con el arco y las dagas dobles, Itaril dominaba a la perfección la alabarda y la espada.
Transcurrieron unos días de rutina, cuando Horus le llevó una carta del trío de oro.
"Hola Areagon -notó la caligrafía de Ron.
A Harry y a mí nos encanta que te pongas de parte de Hermione… creíamos que eras nuestro amigo; por el momento intento arreglar la varita porque las cosas en casa no están como para comprar otra, así que por ahora tengo que apañármelas.
Nos vemos pronto.
-Vio la caligrafía de Hermione- ¿Qué tal tus clases en casa con el programa de Hogwarts? Tenemos un profesor nuevo de Defensa Contra las Artes Oscuras, es Gilderoy Lockhart, Caballero de la Orden de Merlín, de tercera clase, Miembro Honorario de la Liga de Defensa Contra las Artes Oscuras, y ganador en cinco ocasiones del Premio a la Sonrisa más Encantadora, otorgado por la revista Corazón de bruja… ¿¡a que es fantástico!?
Cuidate.
¿No puedes hacer algo para volver antes?
-Pasó a la caligrafía de Harry- Hola Areagon.
¡Que ganas tenemos de que vuelvas! Ron y yo creemos que a Hermione le gusta Lockhart, y es un verdadero inútil… ¡En su primera clase dejó sueltos duendecillos de Cornualles y el muy cobarde se encerró en su despacho sin decirnos cómo pararlos! Menos mal que teníamos a Hermione, porque fue un verdadero desastre, pero no se lo digas, ya sabes como se pone a veces de mandona.
Un abrazo".
Volvió a releer la carta, ¿se lo parecía o Harry estaba molesto de que a Hermione le gustara Lockhart?
Mojó la pluma en su tintero y en cuanto terminó de escribirla, y hubo descansado un poco, Horus partió con ella.
El intercambio de cartas no distó mucho en cuanto las semanas siguientes, Areagon les contaba lo justo sobre sus clases, y ellos le contaban lo que sucedía en Hogwarts, sobretodo que Harry y Ron acusaban a Lockhart de ser un incompetente, y Hermione le seguía defendiendo.
Todo iba bien, hasta que a mediados de octubre Horus entró zumbando en plena clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, con una carta de Hermione.
-Horus, ¿qué…?
-¡Abre la carta!
Debido a lo nervioso que parecía Horus, Cristina asintió para que la abriera.
"Hola Areagon.
Espero que estés bien.
Ha ocurrido algo en Hogwarts que creemos que deberías saber, Harry fue herido durante el primer partido de quidditch contra Slytherin por una bludger loca, tranquilo, está bien, de hecho ya está plenamente recuperado, pero hay algo que ocurrió después de enviarte la última carta que te escribimos…
Bueno, Harry está escuchando voces, voces que hablan de matar, despedazar, comer y que dicen oler a sangre, sea lo que sea, ese algo, petrificó a la Señora Norris cuando volvíamos de la Fiesta del Cumpleaños de Muerte de Nick Casi Decapitado y escribió esto en la pared:
LA CÁMARA DE LOS SECRETOS HA SIDO ABIERTA.
TEMED, ENEMIGOS DEL HEREDERO.
Según Dumbledore, era Magia Oscura muy avanzada, más fuerte de la que podría conjurar un alumno.
Al día siguiente le preguntamos al profesor Binns sobre la Cámara Secreta y nos contó que según la leyenda, Salazar Slytherin tuvo una discusión con Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff y Rowena Ravenclaw sobre los alumnos que admitían en Hogwarts; Slytherin quería ser más selectivo con los alumnos que asistían a Hogwarts, y así permitir únicamente el acceso a aquellos que provenían de familias de magos, ya sabes, sangre limpia como los Malfoy; mientras que los otros tres opinaban que no debían discriminar por su origen, ya fueran sangre limpia, como Ron, sangre mestiza como Harry, o sangre sucia, como yo, y como tú, creo… La cuestión es que según la leyenda, tras la discusión, Salazar Slytherin creó la Cámara Secreta antes de irse y la selló, hasta que su heredero volviera y liberara el horror que guardaba contra los sangre sucia… Se dice que la cámara era el hogar de un monstruo a la que sólo el heredero de Salazar Slytherin podría controlar, pero que el colegio había sido registrado muchas veces y que nunca se había descubierto dicha cámara...
Pero no es lo peor, después del partido de quidditch, cuando llevaron a Harry a la enfermería, atacaron a Colin Creevey, un chico de primero, también es sangre sucia… odio ese término…, y que parece ser su fan número uno.
La gente empieza a estar realmente asustada.
Espero que estés bien, cuídate.
Un beso, de Hermione"
Cuando terminó de leer aquella carta, notó que Cristina la había estado leyendo por encima de su hombro, su rostro estaba sombrío y con una seriedad que durante sus clases no había percibido nunca.
-Ve a tu habitación, y déjame llevar la carta como prueba, debo hablar con el consejo -dijo con voz dulce, pero séria- si es cierto que Salazar Slytherin dejó algo en el castillo para matar a inocentes, la Orden del Dragón deberá tomar alguna medida; se te cancelan las clases hasta nuevo aviso.
Areagon no rechisto, simplemente se levantó y dejó la carta abierta sobre su mesa, mientras él iba a su habitación, Cristina convocaba un águila plateada para llevar un mensaje, para luego echar a correr hacia el Consejo que iba a empezar aquella tarde.
Días más tarde, Areagon pudo ver a Dumbledore desaparecer entre las llamas provocadas por un fénix, sin que le diera tiempo a preguntarle qué ocurría; volvió al palacio dando grandes zancadas.
-He visto al profesor Dumbled… -pero frenó en seco, al ver que sus padres no estaban solos, junto a ellos estaban Gandalf, Brom, Khug, Deák, Legolas, Tauriel, Halbarad, Eowyn y Orlik.
-Te estábamos esperando, Areagon -dijo Aragorn.
-¿Qué ocurre? ¿Están bien Harry, Ron y Hermione? -preguntó Areagon.
-Tranquilo -dijo Gandalf- están bien.
Orlik se levantó - Ejem… -se aclaró la garganta-
"El Consejo General de Grandes Maestres de la Orden del Dragón, a petición de Albus Dumbledore, Director del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, y Gran Maestre de la Orden del Fénix, ha reevaluado el caso y los cargos contra Areagon Telcontar, Príncipe de Annúminas y Heredero al trono del Reino Unificado -hizo una pausa- con veinticuatro votos a favor, y uno en contra, se le retira la prohibición de salir del continente de Endor y a la petición expresa de Albus Dumbledore, se le solicita que acuda a Hogwarts, con efecto inmediato.
Firma la orden.
Arathorn Telcontar, nuevo Presidente del Consejo General de Grandes Maestres, y Rey Emérito del Reino Unificado"
Areagon abrió los ojos como platos, ¡no se lo podía creer!
-¿¡Han reprobado a Galbatorix como Presidente!? -preguntó Areagon- ¿qué hay de Brom?
-Este año irás tú solo -dijo Brom- pero avísanos enseguida de cualquier cosa, esto es serio, sea quién sea, o sea lo que sea lo que ataca a los alumnos, no os enfrentéis directamente a ello, da el aviso y te mandaremos a la caballería.
-¿Quién… -iba a preguntar Areagon.
-Será una sorpresa -dijo Khug guiñándole un ojo.
-Tu baúl ya está listo -dijo Deák- Dumbledore nos ayudó a prepararlo personalmente.
Arya se acercó a él.
-Sí, tendré mucho cuidado…
-No te iba a decir eso, pero me alegra que seas consciente -dijo Arya, antes de arrodillarse frente a él y susurrarle- si por algún motivo no te da tiempo a avisarnos, y vuestra vida corre peligro, pelea con todo lo que tengas, y eso incluye a Vlad y al resto...
Su padre puso su mano sobre su hombro.
-Esta vez irás solo, así que creemos -miró a Arya- que es conveniente por tu linaje y herencia, que lleves esto contigo -y le entregó un paquete.
-Ábrelo -dijo Arya.
Areagon dejó caer el cuero que lo envolvía, era una daga curva, la vaina era de cuero de muy buena calidad, el mango era de color marrón oscuro y estaba decorado con oro élfico, desenvainó la hoja y apreció el grabado élfico que tenía en la hoja, fue entonces que fue consciente qué tenía en las manos.
-Sí… -dijo Aragorn- esta vez te envío a Hogwarts, no solo como a mi hijo, sino también como heredero al trono, así que te entrego la daga que Celeborn entregó al Rey Elessar para la Guerra del Anillo, para que te ayude.
Con ayuda de su madre, se ató la daga al cinto.
Fue entonces cuando se le acercaron Legolas y Tauriel.
-Bueno… -dijo Tauriel- yo no tengo una daga para regalarte, sólo tengo una petición…
-¿Cuál?
-Que la próxima vez que te vayas a una misión así, me lleves contigo, junto con alguno de los enanos… Como la leyenda de los Tres Cazadores… Un dúnedain llamado a gobernar, un enano, y un príncipe elfo que estuvo más de cinco edades del sol para decidirse a tener una hija genial...
-¡Tauriel! -exclamó su padre.
-¿¡Qué!? -dijo ella encogiéndose de hombros, mientras todos reían.
Tardó un rato en despedirse de todos, los últimos fueron Halbarad, que le entregó su espada, y Brom, que le dió su arco y un carcaj lleno de flechas. Salieron al exterior, donde Vlad, Vulcan, Hrom, Kestrel y Jock ya estaban esperando.
-¿Dónde están Horus, Râ y Stormwings?
-Ya han partido a Hogwarts junto a Meneldor -dijo Gandalf- hemos decidido trasladar también a Ehtyar por si tienes que moverte rápido por los terrenos…
Areagon montó a lomos de Vlad y se acercaron al borde.
-Ten cuidado -pidieron todos.
-Namárië -dijo Areagon como despedida, antes de lanzarse al vacío mientras gritaba- ¡Skulblakas ven!
