EQUIPO CUERVO
Capítulo 28: Inmortales
Por Okashira Janet
Neji no lo creyó cuando lo escuchó.
—Sí, esos dos cuervitos están muertos. —Hidan afirmó con fanfarronería.
—¿Muertos? —Shisui con los pies subidos sobre un taburete y chupando una paleta de limón parpadeó—. ¿Estás seguro? —Se veía como el bromista de siempre, como si aquella noticia impactante y horrenda no significara nada para él.
—Sí. —Hidan tronó los huesos de su cuello—. El pequeño Uchiha y la pequeña niña cuervo. Un festín para Jashin-sama. —Los dedos de Neji se abrieron sin que pudiera evitarlo, sintió un pulso por todo su cuerpo.
Muerta.
Ella estaba muerta.
—No lo sé. —Shisui echó la cabeza hacía atrás—. No te creo. —Y Neji quiso aferrarse a esas palabras, aunque su rostro no se había movido un milímetro, aunque su expresión seguía siendo neutral, por dentro sentía que algo tiraba y rasgaba.
—¡No me importa si me crees! —Hidan explotó.
—Ver para creer. —Shisui sacó la paleta de su boca y la dirigió a Kakuzu, como alguna varita de acusación—. ¿Por qué no veo aquí ningún cadáver de cuervito?, valen muchísimo y lo sabes. —Aquello hizo que Neji respirara hondo, era cierto. Hacía tiempo que los nombres y rostros del Equipo Cuervo habían pasado a engrosar las filas de los caza recompensas del otro lado de la ley.
—Teníamos que encargarnos del dos colas. —Kakuzu expresó con molestia—. Evidentemente cuando volvimos no los encontramos.
—Evidentemente. —Shisui repitió con retintín, luego volvió a echarse la paleta a la boca—. Pues no creo para nada en esa historia.
—Recuperaremos los cadáveres. —Hidan chocó un puño contra su mano libre—. ¡Te demostrare que esos cuervitos están muertos!
—No lo están. —Shisui canturreó—. Te han engañado. —Y Neji vio el destello en sus ojos, ese destello que no podía escaparse al Byakugan.
Sasuke y Hinata estaban vivos.
No sabía cómo es que Shisui lo sabía pero lo sabía.
Algo dentro de él, algo profundo sintió un alivio que casi le disolvió los huesos.
—¡Los mate! —Hidan gritó enfadado—. Cayeron en mi técnica.
—Mi adorable Hinata-chan no puede morir. —Shisui levantó un cojín del sillón y sacó un manoseado ejemplar de Icha-Icha Paradise—. Tiene que volverse una sensual pero a la vez tierna mujer y casarse con Tachi.
—¿Sigues leyendo esa basura? —Sasori que estaba cerca limpiando una marioneta arqueó una ceja.
—Toodoos aquí lo han leído. —Shisui extendió ambos brazos—. Hasta Konan.
—Es cierto. —Konan estaba lavando los trastes y respondió sin girar a verlos—. La historia romántica está, sorprendentemente, bien contada. —Neji no pudo evitar fruncir el ceño, él también lo había leído.
Obviamente
Shisui hacía tal escandalo con cada capítulo nuevo, incluso se reía como alguna especie de colegiala emocionada. Así que, por supuesto, pese a no ser su clase de literatura le había ganado la curiosidad.
Y odiaba el libro.
—Un poco de sexo explícito. —Sasori comentó con fastidio—. Y nada más.
—¡Sasori-kun! —Shisui gimoteó, quizás Shisui era la única persona capaz de decirle a Sasori de aquella forma y seguir con vida.
—Como sea. —La voz del líder se escuchó, Neji lo miró de reojo, porque él sabía que Neji sabía…—. Vayan por los cadáveres de esos niños, la fundación necesita dinero.
—Dinero, dinero… —Hidan se quejó, pero luego giró a ver a Shisui—. ¡Te demostrare que están muertos!
—¡Eso espero! —Shisui lo señaló con el dedo y luego se echó a reír—. Y procura no ser tú el muerto. —Hidan se alejó gruñendo y Neji también dio media vuelta para marcharse, en la esquina del salón pudo divisar a Orochimaru, observándolo, siempre observándolo, con aquella especie de fijación insana.
"Puedo quitarte ese sello"
Le había dicho aquello pero Neji no estaba tan seguro de que eso fuera posible, en última instancia no sabía (de hecho) si le interesaba del todo deshacerse del sello del pájaro enjaulado.
Es decir…
Recordó a Hinata llorando y sometiéndolo a través del sello, las lágrimas grandes y redondas que corrían una tras otra por sus mejillas. Aquel día Hinata había sido casi una luna para él, una que podría haberlo hechizado para siempre.
Por fortuna no había ocurrido.
Neji se dirigió a la habitación que compartía con Shisui y se dejó caer sobre el colchón que había visto días mejores. Escuchó el tic-tac del reloj.
Hinata estaba viva.
Eso estaba bien, eso estaba muy bien. Porque la historia de ellos dos solo podía ser modificada entre ellos, no había espacio para un tercero en discordia.
El ying y el yang.
Con los Hyuuga solo existía el ying y el yang.
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Kakashi había dejado de ser el capitán del equipo 7 cuando Sakura se había vuelto chunnin. Había sido un poco melancólico, claro, aquellos tres niños habían sido los primeros en quitarle los cascabeles y eso podía ser porque eran muy buenos o él estaba muy oxidado.
Y se inclinaba a pensar que ellos eran muy buenos.
Shikamaru presentaría el examen para jounnin ese año y por supuesto, no estaba nada contento, Sakura e Ino aun lo estaban pensando. Como parte de la escuela de medicina las dos tenían la opción de presentar el examen como un jounnin especializado en área médica y volverse parte de las fuerzas especiales.
¡Que rápido habían crecido todos!
A veces Kakashi los observaba y pensaba que por una vez algo en su vida le había salido bien, luego Sakura bajaba la mirada con las mejillas encendidas y pensaba que quizás no le había salido tan bien después de todo.
No importaba mucho de todas formas.
Las mujeres jóvenes eran fácilmente impresionables, en cuanto el mundo de Sakura se fuera ampliando iría olvidando poco a poco aquel gusto infantil hacia su persona.
—¡Mi eterno rival! —A lo lejos escuchó la voz de Gai y respiró hondo.
—¡Yoh! —Levantó una mano fingiendo prisa, pero fue imposible, Gai lo alcanzó sonriendo con aquella dentadura más blanca que la nieve.
—¡He escuchado que te enfrentaras con Akatsuki! —Gai lucía particularmente emocionado—. ¡Como se esperaba de mi rival! —Detrás de él aparecieron Tenten y Lee, ambos llevaban chalecos de entrenamiento y Kakashi estaba seguro que pesaban una barbaridad, Tenten tenía la cara roja y al punto del desmayo, pero Lee tenía la mirada encendida del que no se da por vencido.
—¡Veinte vueltas a Konoha sensei! —Lee gritó y de reojo Kakashi giró a ver su pierna, tenía ahí una prótesis no demasiado elaborada.
—¡Bien hecho! —Antes de que Gai pudiera darles alguna otra orden Tenten se quitó el chaleco y lo botó a un lado, toda su ropa estaba empapada de sudor y Kakashi se dijo con pena que la pobre joven iba a pasar su juventud sin conocer nada femenino ni normal rodeada de esos dos.
—¡Tenten! —Lee alzó un puño— ¡Traeré bebidas para que te refresques!
—¡No!, —la joven gritó, un pequeño sonrojo surgió en sus mejillas—, ¡no es necesario! —Kakashi ladeó la cabeza, igual el amor siempre encontraba la manera de abrirse paso.
—¡Lo haré! —Y Lee ya iba corriendo—, ¡espérame Tenten!
—Es la llama de la juventud. —Gai alzó el dedo pulgar.
—Lo que sea. —Kakashi respiró hondo—. Deberías llevar a Lee con Sakura. —Notó que Tenten daba un respingo así que se aclaró la garganta—. Creo que podría hacer algo por mejorar esa prótesis.
—Podría ser… —Gai contestó distraído e inició una emocionada defensa acerca de sus métodos de enseñanza, Tenten se encontraba callada y atenta detrás de Gai.
—¡He traído de uva, de manzana, de piña y de frambuesa! —Lee llegó corriendo con las bebidas en una bolsa, sus ojos brillantes como si hubiese cumplido una misión impresionante.
—¡Gracias Lee! —Gai le guiñó un ojo y Lee repartió las bebidas, Kakashi notó que la mano de Tenten rozaba la de Lee, pero no pareció que él lo notara.
Adolescentes.
Siempre se dejaban llevar por la chica llamativa y atrevida, nunca ponían suficiente atención en la chica que se encontraba constantemente a su lado, apoyándolos…
Y los ojos castaños de Rin estaban muy abiertos mientras su brazo le atravesaba el pecho.
—¿Estas bien Kakashi? —Gai abrió los brazos, como si Kakashi fuera a caerse y hubiera que atraparlo.
—Por supuesto. —Se sintió molesto por dejar que aquel recuerdo lo engullera de manera tan abrumadora—. Lee. —Para desviar la atención se volvió al joven—. Le estaba comentando a Gai que sería buena idea que Sakura viera esa prótesis.
—¿Sakura-san? —El rubor ganó las mejillas del muchacho y Tenten apretó la bebida en sus manos, pestañas que caían con pesar.
—O Ino. —Se sintió un poco ridículo tomando en cuenta sentimientos juveniles que no le incumbían—. Creo que Ino tiene más experiencia en prótesis. —Tenten giró a verlo pero él rehuyó su mirada.
—¡Yosh! —Aun así Lee sonó animado.
—¿Entonces será contra Akatsuki? —Gai le pasó un brazo por el cuello y lo jaló lejos de sus estudiantes—. Escuché que te unirás al equipo cuervo.
—Sandaime-sama cree que es necesario. —A Kakashi hacía muchísimo tiempo que no le otorgaban una misión S, tenía ciertos resquemores sobre no dar la talla.
—He oído que Itachi-kun perdió a su hermano en la última batalla. —La voz de Gai se apagó.
—Esta reportado como desaparecido. —Kakashi sentía mal mentirle a Gai, pero aquellas eran órdenes—. Con algo de suerte aparecerá.
—No creo que su madre soporte más perdidas. —Gai siempre era sentimental cuando se trataba de jóvenes.
—He de dejarte para unirme a la reunión de inteligencia. —Kakashi se soltó de su agarre y levantó una mano para despedirse de los demás—. No olvides pasar con Ino, Lee.
—¡Lo hare! —Lee sonrió, Tenten agitó una mano en despedida, era una chica fuerte, como lo sería cualquiera que estuviera bajo la tutela de Gai.
Kakashi avanzó con lentitud por la aldea, algunos por aquí y por allá lo saludaban e incluso había algunas personas que le preguntaban por los miembros de su equipo. Ser un maestro implicaba que aquellos gennin pasaban a ser, de alguna manera, como hijos de los cuales dar cuentas y sentirse orgulloso.
A veces Kakashi pensaba que la única cosa en la vida de la que podía sentirse orgulloso eran ellos.
—Llega tarde. —En cuanto abrió la sala de reuniones escuchó la voz de Shikamaru, fastidiada, como si lo hubiera esperado mucho tiempo, del otro lado se encontraba Itachi Uchiha.
—Me perdí por un momento en los senderos de la vida. —Kakashi se disculpó poniendo una mano sobre su cabeza.
—Kakashi-san. —Itachi cabeceó en su dirección. Kakashi lo recordó de cuando había sido su subordinado en ANBU, siempre tan certero, siempre tan respetuoso, siempre tan eficiente… tan pequeño…
—¿Y bien? —Kakashi tomó asiento e Itachi pasó a relatar los hechos de la batalla entre Sasuke y Hidan, el hecho de que podría tratarse de un verdadero inmortal, de cómo aun no estaban seguros de que Sasuke estuviera fuera de peligro, de cómo habían reportado a Sasuke como desaparecido para que Hidan siguiera pensando que estaba muerto y como planeaban usar a Hinata para confundirlo.
—¿Él cree que los mató a ambos? —Shikamaru frunció un poco el ceño.
—Sí. Sasuke le hizo creer con genjutsu que ambos habían muerto. —Itachi no estaba acostumbrado a darle explicaciones a alguien menor que él, pero el Sandaime les había solicitado que incluyeran a Shikamaru en la planeación de aquella batalla. Los Nara siempre se habían caracterizado por su gran inteligencia y astucia y al parecer si lo entrenaban adecuadamente aquel joven sería la gran revelación de su clan.
Kakashi, que de por sí era conocido en el mundo ninja como un genio, había resultado ser el maestro ideal para una mente como la suya.
—Así que la clave está en el círculo ritual. —Kakashi sopesó aquello.
—Debe requerir algo. —Shikamaru parecía tenso—. Ningún jutsu puede funcionar sin desventajas.
—¿La distancia? —Itachi tamborileó con los dedos en la mesa—. Sasuke estaba a cierta distancia de los círculos en las dos ocasiones en que lo atacó.
—Y cuando está atacando a una persona no puede atacar a otra. —Kakashi puntualizó—. Si no también hubiera atacado a Hinata.
—Debe haber algo más. —Shikamaru miró a la lejanía—. Nunca atacó a Hinata, solo a Sasuke, ambos lo tocaron al atacarlo, pero solo realizó su técnica contra Sasuke.
—La sangre. —Las cejas de Itachi se fruncieron levemente—. Sasuke dijo algo acerca de que lo había cortado con la guadaña, que había sido superficial.
—Suena lógico. —Kakashi se llevó una mano a la barbilla—. Si el secreto es la sangre…
—Entonces podemos hacer un plan con eso. —Shikamaru sentenció.
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Naruto se levantó por la mañana y aun adormilado se dirigió al refrigerador, sacó la leche, checó que la fecha de caducidad no estuviera pasada y se realizó una malteada de proteína con plátano, mantequilla de maní, avena y vainilla.
La llamaba "la bomba madrugadora" y en su escala de comida Uzumaki estaba comprobado que lo despertaba en menos de cinco minutos. De un tiempo a la fecha Itachi había hecho algunas modificaciones a su dieta explicándole que hacía demasiado ejercicio para su ingesta de proteínas.
"Necesitas alcanzar esta meta y comes muy por debajo" Para sorpresa de Naruto también Itachi había iniciado una dieta alta en proteínas pues los cálculos le habían salido más bajos a él que a Naruto.
Naruto nunca antes se había comparado con Itachi, es decir, Itachi era su maestro, su capitán, lo más cercano que tenía a un hermano mayor y a una familia; pero después de que Itachi mencionara lo de la dieta Naruto se había permitido compararse.
Y no le había gustado.
En poco tiempo lograría pasar a su capitán en altura, pero en el plano muscular era obvio que lo había superado, de hecho Itachi parecía incluso delgado a su lado y aquellas ojeras permanentes que nunca le habían llamado la atención de niño, ¿no querían decir que se estaba desvelando o que no comía bien?
Itachi era mayor que ellos solo unos cuantos años pero sus ojos parecían tan cansados como los del tercero.
Quizás solo era que su capitán se había asustado mucho cuando casi habían perdido a Sasuke, es decir, todos estaban aterrorizados en aquel entonces y no le daba vergüenza admitir que había llorado como un crío. Hinata no había llorado, tenía los ojos bien abiertos y fijos en la nada. Para esas cosas Hinata era un poco rara, la muerte parecía formar un ciclo para ella.
Itachi les había dicho que irían a la caza de una pareja de Akatsuki, específicamente de Hidan y Kakuzu, para aquello unirían fuerzas con el equipo 7 y Sasuke no los acompañaría pues nadie sabía si aún se encontraba en peligro o no.
Por supuesto, eso no le había gustado nada a Sasuke.
Aunque Naruto opinaba que era casi como justicia divina debido a que una vez Hinata y él lo habían dejado tirado para ir a pelear contra Haku.
Como sea. Aquella sería la primera vez que tendrían que compenetrarse con otro equipo y estaba un poco nervioso, nunca habían hecho misión con otros chicos de su edad, ¿sería como una aventura?, Hinata no había lucido muy optimista al enterarse y de hecho a Naruto le parecía que se encontraba aprehensiva al escuchar que iría Sakura.
Que él supiera Hinata y Sakura no habían tenido gran interacción en el pasado, ¿sería algún extraño suceso entre chicas?
Alguien llamó a su puerta con insistencia y Naruto abrió antes de que la puerta se fuera abajo.
—He oído que te vas de misión. —Karin le puso una mano en el pecho empujándolo y él se hizo a un lado para dejarla entrar en el departamento.
—Pues sí. —A Naruto siempre le gustaba que Karin lo visitara, aunque fuera tan ruda y la mayoría de las veces lo tratara mal.
—¿Te puedes morir? —Karin se fue derechito al refrigerador.
—Supongo… —Naruto respingó—. ¿Vienes a robar comida?
—¿Por qué otra cosa vendría? —La pelirroja sacó un par de huevos y un paquete de jamón—. De todas maneras si te vas esto se echara a perder.
—¿Te vas a llevar todo? —Naruto parpadeó cuando la pelirroja empezó a echar los suministros de la nevera en una canasta.
—¿Para qué lo quieres si no vas a estar? —Karin arqueó una ceja—. ¿Y si te mueres, qué?
—¿Por qué siempre estas repitiendo que puedo morir? —Naruto rodó los ojos.
—Supongo que si Itachi-san está contigo no morirás. —Karin empacó queso y verduras—. ¿Has escuchado que si te sacan el bijuu de dentro te mueres?
—Sí. —Naruto no lo sabía antes, cada que pensaba en Yugito Nii lo carcomía la culpa.
—Tenemos que protegernos para que eso no nos pase. —Karin lo miró fijamente por encima de la montura de sus gafas.
—Yo te voy a proteger. —Naruto saltó al instante, pero ella chasqueó la lengua.
—Ni siquiera estas aquí. —Luego cerró la puerta del refri con un movimiento de cadera—. Voy a buscarme un novio fuerte y valiente que lo haga.
—Bueno. —Naruto dio un parpadeo—. Hay algunos candidatos que tal vez te gustaría…
—Eres imposible. —Karin lo apartó de un empujón, Naruto podía ser muy guapo, muy fuerte, muy adorable, pero era completamente inmune a ella, desde que le había dicho que era su prima ya no podía verla como otra cosa que familia, ¡que rabia! Y para colmo estaba como 50% segura de que en realidad si eran primos.
—¿Por qué soy imposible? —Naruto la siguió sin entender su enfado—. Es que si te pones de novia de un tipo que no te pueda proteger…
—Aprenderé yo sola. —Karin le pegó con una zanahoria en la cara—. Me está enseñando Iruka-sensei.
—Ah. —Naruto no se sintió ofendido con el golpe vegetal—. Lo conozco, es un buen tipo.
—Sí. —Karin acomodo los víveres de su canasta—. De todas formas vuelve para protegerme y no mueras.
—¡Entendido! —Naruto le hizo un saludo militar con la mano y ella se despidió con una sonrisa coqueta que él no supo leer, ¡que rabia!, ojala estuviera ahí Hinata para que la viera con aquellos ojos de reproche.
Naruto era entretenido, pero los celos de Hinata, ¡esos eran increíbles!
…
….
…
..
.
El día que su equipo y el equipo 7 partirían de misión Sasuke se encontraba tan frustrado que tentado estuvo de no despedirse de Itachi, es decir, sería la primera vez que su hermano y su equipo partirían en una misión sin él.
"Es demasiado peligroso para ti Sasuke" Itachi le había explicado, casi como si se tratara de alguna clase de niño pequeño… niño pequeño y tonto. Sasuke sabía que empecinarse en ir cuando había estado a punto de morir antes era ridículo.
Y la verdad es que tampoco estaba en su mejor forma física.
Después de tantos días hospitalizado había bajado de peso y sentía los músculos rígidos, Itachi le había preparado una rutina de entrenamiento y de alimentación, últimamente Itachi estaba muy entregado al diseño de dietas, seguro que estaba pasando por la materia de nutrición en su programa de medicina o algo así.
Cuando Itachi se colocó las sandalias ninja en la puerta para partir Sasuke soltó un suspiro y se acercó tras él cubriéndose la cara con la capucha.
—Más les vale que vuelvan todos. —Nadie debía saber que se encontraba vivo, no sabían si Hidan podía poner la técnica en funcionamiento si lo sabía.
—Vamos a intentarlo. —Itachi respondió suavemente, Itachi era así, no hacía promesas que no sabía si podía cumplir.
—Cuídense mucho Itachi. —Su madre llegó tras él, tenía el cabello recogido en una coleta alta y a Sasuke le resultó extraño verla en ropa shinobi—. Vuelvan todos.
—Hare lo posible. —Itachi hizo una ligera inclinación de cabeza, luego cuadró los hombros y partió en dirección a su misión, Mikoto y Sasuke se quedaron observando su espalda hasta que se perdió entre las calles del clan Uchiha.
—No debes preocuparte. —Mikoto cerró el shoji corredizo y dirigió la mirada hacia Sasuke—. Itachi y Kakashi-kun trabajaron juntos en ANBU y formaron el mejor escuadrón que existió jamás, hacen un gran equipo.
—Ese hombre es inmortal. —Sasuke replicó con amargura.
—Itachi ha dicho que tienen un plan. —Mikoto contestó resuelta—. Itachi de por sí es un oponente terrorífico, si le das tiempo para crear un contraataque las oportunidades de ganarle son mínimas. —Sasuke apretó sus manos y luego extendió los dedos, se preguntó si eso quería decir que él no era ni por asomo un oponente de la talla de Itachi.
—Lo mate dos veces. —Sasuke revivió la batalla—. Pero no murió.
—Hay ninjas extraordinarios en el mundo. —Mikoto suspiró—. Pero siempre me da por pensar que los más extraordinarios de todos son mis hijos. —Sasuke se sintió halagado y tonto a partes iguales ante aquel elogio.
—Tan extraordinario que casi muero. —Así que para que no notara sus sentimientos decidió contestar de manera hosca.
—Pero estas aquí. —Mikoto le acarició el cabello de la nuca y sin poder evitarlo Sasuke cerró los ojos para disfrutar de la caricia, Itachi no estaba ahí para verlo de reojo como contento de que siguiera siendo un niño, tampoco Naruto y Hinata ante los cuales se avergonzaría.
—Felicidades. —Y así, la palabra se le escapó de los labios—. Por ser la nueva líder del clan.
—Solo te estoy guardando el puesto un tiempo. —Mikoto le sonrió. Sasuke la verdad es que nunca se había visto a sí mismo como líder de su clan, había creído, claro, que ese puesto le correspondía a Itachi como primogénito y como el hombre más fuerte de entre los Uchiha.
—Yo… —Sintió que se le abría un poco la boca.
—Aquí entre nosotros. —Mikoto se inclinó hacia él como si le compartiera un peligroso secreto—. Tu hermano es de los que actúa mejor estando solo.
—¡Pero es nuestro capitán! —Sasuke saltó.
—Itachi ha sido muchas cosas. —Mikoto miró el techo—. Pero ahora que han crecido creo que ustedes también notan que no tiene madera de capitán. —Era cierto, a Itachi le costaba encontrar su lugar entre ellos, ahora que eran adolescentes la diferencia de edad no era tanta y no se acomodaba siendo estricto y tampoco estando a su nivel. Itachi los coordinaba pero no sabía moverse bajo su dinámica, siempre eran ellos y él. Los cuervitos y su padre. Pero ahora que habían crecido era evidente que Itachi era demasiado joven para ser su padre, demasiado torpe para ser su compañero, demasiado amable para ser un capitán.
—Creo que siempre desea protegernos. —Sasuke no lo había pensado nunca hasta ese momento.
—Por supuesto que conoce sus capacidades. —Mikoto suspiró—. Pero cree que él podría hacer todo mejor y con menos riesgos.
—Lo cierto es que podría. —Sasuke tuvo que admitirlo.
—Sí. —Mikoto se río—. Sí que podría. —Luego suspiró—. Eso lo aprendió de Kakashi-kun, Kakashi fue su líder en ANBU, Itachi lo admiraba muchísimo.
—¿Kakashi? —Sasuke sabía quién era, el jounnin a cargo del equipo 7, el ninja copia que tenía un sharingan sin ser un Uchiha.
—Tiene una triste historia. —Mikoto se dirigió a la cocina—. Pero tengo que ir a aclarar unos asuntos con el Hokage así que esa historia será en otra ocasión. —Sasuke rodó los ojos, su madre siendo líder del clan era casi hiperactiva.
—Aquí me encontraras. —Sasuke se dejó caer en el sillón—. Fingiendo que no estoy vivo.
—Ese es mi muchacho. —Mikoto le lanzó un beso antes de salir. Sasuke tuvo que admitir que aquella madre libre y voluntariosa le gustaba.
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Ino nunca, jamás en la vida, había realizado una misión de tipo S. Lo más salvaje que había tenido que pasar era una misión tipo B y de todas maneras Kakashi había hecho prácticamente todo.
Uno siempre podía confiar en Kakashi.
Pero ahora estaba ahí, cargando su mochila para una misión que involucraba a dos Akatsuki y al equipo cuervo, ¡el equipo cuervo ni más ni menos!, aquella era la carta fuerte de Konoha y si la estaban moviendo en esos instantes era porque las cosas se pondrían feas.
Kakashi los había intentado calmar, no era que esperaran que ellos precisamente acabaran con un Akatsuki, solo querían usar aquella misión para ver que tan bien podían compaginarse los miembros del equipo Cuervo con otro escuadrón.
A, menos mal, eran como el conejillo de indias de la aldea.
De cualquier manera desde que se habían vuelto chunnin no habían vuelto a actuar como equipo y de alguna manera era un poco nostálgico, es decir, claro que veía a Sakura en el hospital y a ella no la extrañaba nada y por supuesto que era compañera de Itachi en las clases, pero Itachi era algo así como un genio sobredesarrollado, no había manera de seguirle el paso.
Y siendo sincera Sakura también era como un monstruo en eso de aprender medicina. Ella no, ella iba sobreviviendo, haciendo un buen trabajo pero sin ser sorprendente.
—¡Mamá!, —antes de salir de casa echó un grito—, ¡me voy ahora! —Su madre no sabía quiénes eran los Akatsuki y ella no se había tomado la molestia de explicárselo así que no estaba asustada al decirle adiós. Su padre en cambio parecía hacer esfuerzos por no pedirle que abortara la misión y se quedara con ellos.
—Voy con Kaskashi-sensei e Itachi-san. —Ino rodó los ojos—. No me pasara nada. —Aquellos eran monstruos de Konoha, estaría a salvo. Apenas echar a andar lejos de su casa sintió algo extraño y giró la vista, su largo cabello dorado ondeó un poco al viento. Un chico estaba parado enfrente de ella, cabeza erguida y ojos que parecían no decir nada.
—¿Se te ofrece algo? —Ino sintió cierta sensación de peligro, no lo había sentido hasta que había estado demasiado cerca de ella.
—Sai.
—¿Sai?
—Me llamo Sai. —Solo hasta entonces lo recordó, el chico raro de la ocasión pasada.
—Yo me llamo Ino. —No recordaba si se lo había dicho antes.
—Ino… —Él repitió, aunque en su rostro no se reflejaba ninguna emoción, la verdad daba un poco de miedo.
—¿Se te ofrece algo? —Volvió a repetir insegura.
—No.
—Hum… bueno… —Aquello era incomodo—. Me voy de misión ahora así que…
—Buen viaje. —Sai parpadeó—. Eso debe decirse cuando alguien se marcha.
—Eh… sí… —Siendo sincera no sabía si se estaba burlando de ella o algo—. Bueno adiós. —Despidiéndose torpemente con la mano Ino echó a andar y después de unos pasos giró a verlo de reojo, él seguía ahí, parado, viéndola… ¡qué miedo!, se forzó a sí misma para no correr y sujetó los tirantes de su mochila con ambas manos.
—¡Ino-san! —Una cuadra más adelante Hinata la alcanzó, llevaba el chaleco verde de los jounnin y el cabello en una coleta baja.
—¡Hinata! —En cuanto la vio olvidó a aquel chico raro y su conversación sin sentido—. ¡Prométeme que no vas a dejar que me muera!
—Prometido. —Hinata puso una cara seria y asintió con gravedad, Ino quiso decirle que era una broma, pero decidió mejor no hacerlo. Unos pasos más adelante se encontraron a Sakura quien estaba comprando algo en un puesto a la orilla del camino, cuando Ino quiso saber qué era ella se puso roja y le dijo de malas maneras que se metiera en sus asuntos.
Encontraron a Naruto y a Shikamaru en la puerta de salida de la aldea, el rubio parecía exaltado, como siempre, y Shikamaru tenía los ojos húmedos del último gran bostezo que había tenido.
—¿Están listos? —Kakashi preguntó con voz firme y amistosa.
—Listo Kakashi-sensei. —Ino, Sakura y Shikamaru contestaron a coro en diferentes estados de ánimo.
—¿Ustedes están listos? —Kakashi alzó la vista a un árbol, Itachi estaba ahí, Ino no lo había visto, ni siquiera lo había sentido. Itachi se dejó caer en medio de ellos con gracia y asintió con la cabeza, al instante Hinata y Naruto cambiaron, mirada fija, postura resuelta.
¡Eran como unos ANBU sin uniforme!
—Andando entonces. —Pero Kakashi no se dejó amilanar, su tono cantarín no cambió cuando empezó a marcar el camino. Sin que hubiese ordenes de por medio Itachi tomó la derecha de Kakashi, unos pasos por atrás, Naruto se colocó a la izquierda de ellos y Hinata tomó la retaguardia.
Los estaban protegiendo.
Ino se sintió como un ridículo pollito.
Un pollito de colores de esos que hicieras lo que hicieras se moría.
Shikamaru, por supuesto, también se había dado cuenta de la formación defensiva del equipo Cuervo, pero no parecía causarle ninguna incomodidad tomar el papel del protegido, antes bien aquello le dio más libertad para ir desatento y bostezando. Sakura por otro lado iba enfocada y completamente entregada a la misión.
Aunque Ino dudaba que siendo una kunoichi excepcional fuera a conquistar a Kakashi-sensei.
Es decir, ¿exactamente que esperaba Sakura de Kakashi?, una relación no, por supuesto. A veces Ino pensaba que lo suyo con Kakashi era como lo que ella sentía por Shisui, algo que nunca podría ser.
—Hinata. —De seguro estaban lejísimos de cualquier Akatsuki inmortal y asesino así que Ino se retrasó para alcanzar a Hinata y hacerle conversación—. ¿Cómo es ese Akatsuki?
—Usa un arma larga. —Hinata no dejó de cuidar la posición que había tomado—. Una guadaña, y tiene una especie de ritual que funciona como un espejo, solo que las heridas mortales no lo son en él.
—Tengo un poco de miedo. —Ino respiró hondo—. El control mental me viene de familia, pero algunas mentes son demasiado difíciles de… —Ino guardó silencio dejando la frase incompleta.
—¿Lo dices por Sasuke-kun? —Hinata dio un parpadeo.
—Su mente era horrible. —Ino confesó sin ningún tapujo—. Tuve pesadillas por mucho tiempo y para serte sincera me alegra que no haya venido a esta misión.
—Sasuke-kun es un poco… —Hinata se preguntó cuál era la palabra correcta para disculpar a su amigo.
—A Sasuke le importa un rábano tus sentimientos. —Naruto se retrasó un poco y se metió en la conversación pasando los dos brazos tras su nuca—. De hecho una vez me dijo que lo mejor sería que no tuviéramos sentimientos, ninguno de los cuatro.
—Bueno… —Hinata intentó defenderlo—. Se supone que ese es el ideal ninja.
—Depende. —Shikamaru también se metió en aquella extraña plática—. Leí un estudio acerca de que bloquear los sentimientos aumenta la crueldad de la persona en un trabajo como el nuestro en el que se tiene que realizar violencia.
Y Kakashi pensó en un adolescente ANBU que mataba sin distinción.
—Creo que es importante tener sentimientos. —Sakura replicó pero no dijo nada más. Itachi se permitió repasarlos brevemente con la mirada, como lo había pensado Hinata y Naruto eran más permisivos y se integraban mejor al trabajo en equipo con otras personas sin Sasuke cerca.
Sasuke era el líder de ese par y si era sincero era un líder un poco tirano. Sasuke solo veía por sus intereses y los de su equipo, todo lo demás era una distracción.
Shikamaru empezó a hablar acerca de una estrategia de shoji, Ino rodó los ojos diciendo que eso no era divertido, Sakura les recordó que estaban en una misión e Itachi notó como los ojos de Hinata se desviaban hacia la chica de cabello rosa, era una mirada extraña, como si anhelara algo, como si algo la lastimara, luego giró a ver a Naruto.
Naruto que se veía tan entusiasmado como siempre.
Y entonces Itachi logró ver algo que había estado vedado para él durante la mayor parte de su vida. Vio que Hinata gustaba de Naruto y que de alguna manera Sakura provocaba sus celos.
Aquello no tenía sentido, pero no había otra explicación.
—Estoy seguro que tanto Hidan como Kakuzu vendrán a nuestro encuentro y no habrá que buscarlos. —Kakashi expresó con un suspiro—. ¿Les parece si paramos pasando el área de pantanos? —Kakashi no se dirigió a nadie en especial, pero fue Itachi quien asintió con la cabeza.
Caminaron cerca de tres horas más hasta pasar el área de pantanos y finalmente bajaron las mochilas para descansar un poco.
—No me digas que traes esa comida de soldado de nuevo. —Shikamaru puso una cara de horror mientras daba un paso atrás cuando Sakura sacó algo redondo de un pequeño envase de plástico.
—Por supuesto que no. —Sakura replicó enojada.
—Espero que no lo hayas hecho tú. —Ino se unió a las pullas—. O todos vamos a acabar enfermos.
—¡¿Quién dijo que iba a darles algo?! —La joven estalló.
—Menos mal. —Shikamaru soltó un suspiro y luego parpadeó en dirección a Ino—. Dime que tú si trajiste algo.
—Eres un hombre funcional. —Ino entrecerró los ojos—. Deberías traer tu propia comida.
—Yo tengo ramen para todos. —Naruto botó su mochila al suelo—. De todos los sabores.
—Eso es realmente triste. —Shikamaru respiró hondo.
—Yo también tengo comida para compartir. —Hinata bajó su mochila—. Si alguien quiere…
—¡Oh sí! —Naruto se dirigió hacia ella—. ¡Prefiero tu comida al ramen instantáneo! —Hinata pareció sonrojarse un poco y se apresuró a abrir el envase con los onigiris antes de que alguien pudiera notarlo.
—¿Puedo? —Para sorpresa de todos el primero en tomar un onigiri fue Kakashi quien se giró para comerlo y luego levantó un pulgar en aprobación—. ¡Muy rico!
—Gracias. —Hinata le sonrió como le sonreiría a cualquiera que alabara su manera de cocinar, pero Itachi notó con extrañeza que Sakura parecía decaída.
—Hinata-chan cocina muy bien. —Naruto tomó dos onigiris y le pasó uno a Shikamaru—. Desde que éramos niños.
—No es que yo cocine mal. —Ino tomó un onigiri—. Es solo que no me gusta hacerlo. —Mientras todos comían Sakura mantuvo el pequeño envase de plástico en sus manos, lo balanceó de atrás a adelante un momento y finalmente lo abrió rápidamente y se comió una de aquellas extrañas bolitas color café. Pasados unos segundos pareció que quería vomitar la bolita fuera, pero hizo esfuerzos heroicos y se la tragó.
Nadie más que Itachi pareció notarlo.
—Itachi-taichou. —Hinata se acercó hasta él y le extendió el envase—. ¿Quiere uno?
—Gracias. —Itachi tomó uno, luego giró a verla a los ojos, quien sabe por qué, normalmente su interacción no precisaba de contacto visual directo. Al notarlo Hinata se puso tensa, como esperando que él le diera una orden o creyendo que debía entender algún lenguaje secreto, una seña oculta de que estaban en peligro.
—No. —Itachi parpadeó—. No es nada.
—Oh… —Hinata también pareció confusa—. Bueno… —Luego se dio media vuelta torpemente y volvió a avanzar hasta Naruto. Solo hasta entonces Itachi pensó que realmente su relación individual con Hinata dejaba bastante que desear.
—¿Has tenido muchos problemas? —Kakashi se materializó al lado de él en una pose relajada mientras adelante los adolescentes se habían sentado para terminar de comer.
—No muchos.
—¿Sabes?, —Kakashi no giró a verlo cuando dijo lo siguiente—, leí ese Icha-Icha-Paradise. —Al instante Itachi sintió que algo horrible le subía a la garganta y las orejas le ardían, aquella era la primera vez en su vida que tenía un genuino ataque de vergüenza. Quiso preguntarle de qué estaba hablando, quiso hacerse el desentendido, quiso fingir que no pasaba nada y que aquel escrito no tenía nada que ver con él, pero sabía… de alguna manera sabía que Kakashi podía sentir la fuerza de su bochorno incluso sin verlo.
—Jiraiya-sama solo me usó de modelo. —Aun así su voz fue firme—. Y me introdujo en una historia apartada de la realidad y en una relación indecorosa.
—Lo sé. —Kakashi tronó sus dedos—. Solo me preguntaba si ese libro había causado que te distanciaras de Hinata.
—No. —Itachi rectificó—. Es decir… nunca he logrado tener una relación muy buena con ella. —No se refería a la confianza claro, sabía que Hinata confiaba en él como él confiaba en ella, también sabía lo mucho que la quería, aunque ahora que lo pensaba no estaba seguro de que ella lo quisiera con la misma intensidad.
—Los adolescentes son extremadamente difíciles. —Kakashi soltó el aire de sus pulmones y luego giró a verlo—. ¿Sabías que también tú eres un adolescente? —Itachi lo quedó mirando fijo.
—No lo soy.
—Lo eres. —Kakashi tronó los dedos de sus manos—. Te saltaste la infancia y la adolescencia para entrar a la etapa adulta demasiado pronto, ahora todas esas etapas intentan salir. —Adelante Sakura había puesto el envase de plástico de nuevo en su mochila y había aceptado un onigiri de Hinata elogiando el sabor.
—Los sentimientos de esos niños son volátiles. —Kakashi ladeó un centímetro la cabeza—. Eso me dije cuando me los entregaron en custodia hace tres años, pero no, sus sentimientos no han cambiado, es un error menospreciar el amor solo porque es adolescente. —Itachi la verdad es que ya no estaba entendiendo mucho de aquella conversación.
—¿Quiere decir…?
—Quiero decir que a Hinata le gusta Naruto. —Kakashi levantó un dedo—. A Naruto le gusta Hinata pero ella cree que le gusta Sakura. —Levantó otro dedo—. A Sakura le gusto yo. —Levantó otro dedo—. A mí me gusta el Icha-Icha. —Finalmente le dio una palmada en el hombro a Itachi—. ¿Quién te gusta a ti?
—No entiendo esa secuencia de pensamiento. —Itachi frunció levemente las cejas y Kakashi se río.
—¿Sabes?, me encantaría que mi pareja favorita se volviera una realidad, pero entiendo si te tomas tu tiempo. —Se estaba burlando de él, se burlaba por lo del Icha Icha, solo que nadie se había burlado así de él antes… solo Shisui.
Sus ojos oscuros se ensombrecieron aún más y Kakashi le volvió a palmear el hombro.
—Hay muchas cosas de las que me arrepiento en esta vida, una de ellas es haberte enseñado con tanta precisión los pasos para ser un ANBU, me arrepiento mucho de los días en los que te enseñe a borrar todo menos lo indispensable para la misión, ¿sabes?, eres el mejor alumno que he tenido. —Aunque no sonaba como un elogio—. ¡Bueno, a moverse, ya es hora! —Kakashi dio dos aplausos y los muchachos empezaron a levantar sus cosas, Itachi no lo había visto antes en aquella faceta de maestro relajado, pero la verdad le quedaba bien, como si pudiera desprenderse sin problema de su faceta de ANBU y vivir la etapa que le correspondía.
Él no.
O quizás su verdadera personalidad era esa, un hombre retraído que no sabía vivir ni disfrutar la vida.
—Itachi-taichou. —Naruto llegó hasta él acomodándose las cintas de la mochila—. Tenga. —Le extendió una barra—. Las traje para que completemos la ración de proteína del día.
—Gracias. —Itachi sujetó la barra sorprendido de que Naruto hubiese tomado en serio su alimentación y más aun de que se preocupara también por la suya.
—También traje las de Hinata, aunque solo alcanzan para una semana, ¿cree que la misión tarde más tiempo?
—No lo creo. —Itachi miró al frente, tenía la sensación de que, de hecho, el combate se acercaba a pasos agigantados.
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Hinata durmió aquella noche en la casa de campaña de Ino y Sakura, era una casa grande con el piso color rosa y a Hinata le pareció de lo más bonita, adentro Sakura e Ino habían colgado flecos de color y unos posters del anime samurái X y samurái Champloo.
—Esos son de cuando teníamos trece años. —Ino miró los posters y se le dibujó una sonrisita en la cara—. Nos obsesionamos con los samurái.
—Todavía estamos obsesionadas. —Sakura se encogió de hombros—. Mira acá esta Dororo. —Señaló un poster donde aparecía un niño pequeño acompañado de un adolescente, el diseño era muy bonito.
—¿De qué trata? —Hinata no era buena con las series, prefería leer libros y tampoco es que tuviera mucho tiempo libre.
—Esta de aquí es niña. —Ino señaló al niño en el poster—. Se hace pasar por niño para no tener problemas.
—Y éste de aquí, —Sakura señaló al adolescente—, es Hyakkimaru, fue maldecido antes de nacer y los demonios le robaron partes de su cuerpo. Durante la historia Dororo lo acompaña para ayudarle a recuperar lo que los demonios le robaron.
—Sakura y yo esperamos que cuando Dororo crezca se quede con Hyakkimaru. —Ino soltó un suspiro afectado—. ¿No es romántico? —Luego miró de reojo a Sakura—. Así podemos fantasear que algo así también nos pasara a nosotras. —Al instante Sakura miró a Ino con alarma, pero la rubia se encogió de hombros para luego hablar más despacito—. Es Hinata, ¿a quién le va a decir?
—Está aquí al lado. —Sakura susurró—. Te va a oír.
—Estoy enamorada de Shisui Uchiha. —Ino soltó un suspiro y se abrazó las rodillas—. Quien asesinó a los dirigentes de su clan y se unió a una organización criminal, comparado con eso que a ti te guste Kakashi-sensei… —Sakura se le lanzó encima interrumpiéndola y la derribó, Hinata no supo qué hacer cuando rodaron por el suelo de la casa de campaña, mechones rubios y rosas por todas partes.
—Que te calles. —Sakura gruñó aplastándola contra el suelo, tenía más fuerza que Ino así que la rubia levantó las manos en son de paz.
—¡Au!, todos lo saben. Shikamaru lo sabe y él también lo sabe. —Hizo énfasis en "él" y Sakura la soltó mortificada.
—No-no sabía. —Hinata no sabía cómo reaccionar exactamente, su relación previa con chicas de su edad había sido escasa—. Pero no le diré a nadie.
—No hace falta que guardes el secreto. —Ino se frotó un hombro dolida—. Si miras a Sakura en la misma habitación que él te darás cuenta en cinco minutos. —A decir verdad Hinata no lo había notado y sintió un alivio inmenso al enterarse de que Sakura estaba enamorada de otra persona, aunque luego se sintió mal consigo misma.
—Como sea. —Sakura se acomodó el cabello tras las orejas, lucía un poco abochornada.
—¿No sería lindo? —Ino se acomodó estirando las piernas—. Que él te correspondiera. —Hinata abrió la boca sin saber qué decir, nunca había pensado en Kakashi como algo más que un superior, el ANBU que los había encerrado en la Arena, un hombre imponente y luego un maestro competente.
¿Pero Sakura lo veía como un posible interés amoroso?, ¿no era él demasiado mayor para ella?
—Él nunca me va a corresponder. —Sakura miró sus uñas como si fueran muy interesantes—. Lo sé.
—Te rindes muy fácilmente. —Ino rodó los ojos, luego le sonrió a Hinata—. Yo guardo la esperanza que cuando Shisui-san me vea de nuevo tenga un aturdimiento de ver lo guapa que soy, ¿no sería fantástico?, amor a primera vista.
—¿Y luego qué?, —Sakura gruñó—, ¿te unirías a Akatsuki para estar con él? —Pero la rubia no le hizo caso y siguió divagando, Sakura giró a ver a Hinata—. Te he estado observando hoy pero no estoy segura, ¿te gusta alguien de tu equipo? —Hinata casi se atragantó con su saliva.
—Ah sí. —Ino fijó su atención en Hinata—. Ustedes son muy unidos, ¿no?
—S-sí. —Hinata contestó con cautela.
—¿Y ninguno te gusta? —Sakura arqueó las dos cejas—. Los tres son muy guapos.
—Aunque Sasuke-kun tiene mala actitud y a veces da miedo, ¿te gusta él?, ¿te gustan los chicos malos? —Ino cuestionó con los ojos bien abiertos.
—¡N-no! —A Hinata se le pusieron rojas las mejillas.
—¿Es Itachi-san?, —Sakura se inclinó hacia adelante hablando muy despacito, estaba segura de que si se lo proponía Itachi podía escuchar su conversación—. Noté que él siempre te está observando.
—N-no. —Hinata dio un parpadeo—. No creo que él me observe a mí en especial.
—Sí que lo hace. —Sakura asintió con energía—. Cada que giré a verlo hoy te estaba viendo a ti.
—Además en las clases de medicina cuando tiene que hacer un comentario siempre habla de ti. —Ino ladeó la cabeza.
—¿De mí? —Hinata sintió como si el estómago se le pusiera caliente.
—Bueno, no es cómo que hable mucho en general. —Sakura cruzó las piernas al modo árabe—. Pero a veces ha mencionado que tiene un buen manejo del chakra porque piensa en la manera en que tú usas el chakra con el junken.
—También una vez Tsunade-sama nos preguntó por qué habíamos decidido estudiar medicina. —Ino soltó un suspiro—. Él dijo que cuando eras niña habías estado a punto de ahogarte.
—Que te había dado primeros auxilios pero que era una de las veces que más se había asustado en toda su vida. —Hinata no pudo evitarlo, abrió la boca sorprendida. Lo recordaba, claro, cuando era pequeña una vez había estado a punto de ahogarse, todo había estado negro, oscuridad, desesperación… pero entonces Itachi la había traído de vuelta a la vida, Itachi había hecho que el aire volviera a entrar en sus pulmones, Itachi la había cargado todo el tiempo contra su pecho y Hinata se había arrullado con el rápido latir de su corazón.
En ese entonces no lo había analizado pero eso quería decir una cosa: Itachi se había asustado. Se había asustado muchísimo. Aunque todos sus movimientos y palabras hubiesen sido comedidos y firmes lo cierto es que su corazón había latido con vehemencia y ese día Hinata había comprobado por sí misma que le importaba a su capitán.
Era solo que no esperaba que aquel evento hubiera marcado de tal forma a Itachi, creía que para él había sido una aventura adversa que había superado gracias a sus habilidades.
—Para ser sincera, —Ino se abrazó las rodillas—, pensé que hablaría del día que vio morir a su padre. —Por un momento las tres guardaron silencio, quizás Itachi había pensado que aquello era demasiado personal para comentarlo en una clase con desconocidos.
—Bueno, —Sakura sacudió la cabeza como apartando aquellos pensamientos—, ¿entonces no te gusta Itachi-san?, es muy guapo.
—N-no. —Hinata sentía las orejas calientes.
—Que lastima, —Ino suspiró—, si te gustara las tres tendríamos amores imposibles.
—Pero a Itachi-san sí le gusta Hinata. —Sakura susurró inclinándose para adelante.
—Sí, pero no le gusta de manera romántica. —Ino también se inclinó y sin saber qué hacer Hinata se inclinó también de tal manera que sus cabezas quedaron juntas.
—Creo que Itachi-san nunca ha tenido novia. —Sakura explicó—. Se lo oí decir a una de las chicas mayores.
—Bueno es un ninja muy ocupado. —Ino reflexionó.
—Así que quizás está esperando que Hinata crezca más. —Sakura asintió varias veces con la cabeza como convenciéndose de su teoría.
—Esto no es un anime. —Ino rodó los ojos—. No somos Dororo.
—¿Qué tal si sí? —Sakura siguió en lo suyo, luego miró a Hinata con la frente casi pegada a la suya—Itachi-san no te lleva tanta edad, si tiene que mencionar a una mujer solo habla de ti y te mira todo el tiempo, ¿no significa eso algo?
—¿Qué no tiene vida social? —Ino arqueó una ceja, estaban hablando tan despacio que apenas se oían entre ellas.
—Itachi-taichou… —Hinata dudó—. No es como que hablemos con fluidez, solo… bueno solo podíamos tener buena conversación por carta.
—Que romántico. —Sakura dejó escapar un suspiro encantado.
—Tal vez deberías mandarle una carta a "él". —Ino sonrió malvada mirando a Sakura—. Una carta de su admiradora imposible.
—Tonta. —Sakura la pellizco e Ino se tapó la boca para no gritar.
—Eres una maldita frentona, frente de marquesina.
—Tú eres una cerda irritante y… —Al instante empezaron a empujarse con los hombros, aunque por el tamaño de la casa de campaña era un poco difícil moverse con libertad.
—Aunque… —Hinata se llevó una mano dubitativa a la barbilla—. Podría ser buena idea.
—¿Buena idea? —Sakura dejó de molestar a Ino.
—A Kakashi-san le gusta leer. —Aunque sus lecturas dejaban mucho que desear—. Tal vez le guste una carta.
—Yo le escribiría a Shisui-san si supiera donde está. —Ino miró con tristeza el suelo de la casa de campaña y luego sus ojos se iluminaron—. Tal vez debería darte una carta para él. —Miró a Hinata con alborozo—. Es más fácil que tú te cruces en su camino. —Quizás era cierto pero si Sasuke se enteraba de que le iba a pasar una carta de Ino montaría en cólera.
—En fin. —Sakura se apoyó con las manos detrás de las caderas para relajar la espalda—. ¿Entonces quién te gusta?, ¿Naruto? —Hinata sintió que los dedos le pulsaban, como si un escalofrío los recorriera.
Recordó a Shisui ese día en el columpio.
Shisui que le decía que el amor la mataría.
—No. —No le fue difícil fingir, su voz no titubeó, su rostro no expresó ningún cambio—. Naruto-kun es mi mejor amigo. —Y no estaba mintiendo en eso.
—Él también es muy guapo. —Ino se tiró sobre el suelo—. Y es muy divertido.
—También es fuerte. —Sakura se tendió a su lado.
—Y sus ojos son preciosos.
—Me encanta su cabello. —Sakura soltó un suspiro—. Es confiable, amistoso, guapo y adorable. —Luego giró a ver a Hinata—. Pero sí que es un poco atontado.
—Ese es parte de su encanto. —Ino alzó un dedo explicativo, luego miró a Hinata—. Te entendería perfectamente si te enamoraras de él.
—Pues yo creo que Itachi-san es mejor opción. —Sakura se arropó con las mantas y Hinata se acostó a su lado.
—Supongo que no tienes tiempo para pensar en eso. —Ino levantó las manos extendiendo los dedos—. Solo debes estar pensando en rescatar a Neji.
—Espero que éste bien. —Sakura contuvo un escalofrío—. He leído acerca de Orochimaru él es…
—Repugnante. —Ino completó la frase, luego miró a Hinata—. Pero estoy segura de que tú podrás traerlo de vuelta. —Hinata asintió lentamente con la cabeza.
—Bueno deberíamos dormir. —Sakura soltó un bostezo—. Kakashi-sensei no suele levantarse temprano pero supongo que con Itachi-san será diferente.
—Buenas noches. —Las tres se desearon dulces sueños y luego de algunos minutos Hinata notó que sus compañeras dormían, solo hasta entonces se permitió doblarse sobre sí misma.
Pensó en Neji, se preguntó dónde estaría, si se encontraba bien, si aún la odiaba, si podría perdonarla. Sasuke tenía razón, no tenía tiempo para titubeos ni romances, ni sentimientos, ni nada que la alejara de su meta… Aun así sintió, quien sabe por qué, la sensación de que quería llorar.
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Naruto no recordaba haber compartido tienda con alguien de su edad —que no fueran Sasuke y Hinata— en el pasado. Shikamaru tenía una tienda pequeña y azul con todas sus cosas acomodadas de manera categórica. Aunque tampoco es que hubiera muchas cosas.
En cuanto entraron se despidieron para dormir, pero luego fue obvio que ninguno de los dos podía conciliar el sueño.
Shikamaru volvió a explicarle a Naruto la táctica que habían planeado entre Kakashi, Itachi y él para acabar con los dos Akatsuki, Naruto volvió a repetir que podían confiar en él dattebayo.
Luego hablaron de Akatsuki, de lo que planeaban, de lo que buscaban y de lo que se imaginaban que significaría para el mundo ninja aquella organización.
Sin poder evitarlo terminaron hablando de Shisui, Naruto le contó su relación con él siendo niños y como aquel día mientras las llamas negras quemaban todo él no podía terminar de creer que estuviera sucediendo.
—Me pregunto si todo fue una mentira. —Naruto con los brazos a modo de almohada miró el techo de la casa de campaña—. Si todo lo que vivió con Itachi-taichou fue una actuación.
—No lo creo. —Shikamaru se rascó una oreja—. Siempre hay algo de realidad en lo que hacemos. —Luego miró a Naruto—. Ino está convencida de que tiene una explicación.
—No hay una explicación.
—Siempre la hay. —Shikamaru replicó—. Solo que a veces no queremos ni podemos aceptarla.
—Me gustaría que hubiera una explicación, aunque Sasuke no la aceptaría.
—No debes dejarte llevar por él. —Shikamaru respiró hondo—. Sasuke ha perdido a su padre a manos de alguien que quería, está sumido en la oscuridad y la venganza y ese no es un camino que te deje ver con claridad. Tú en cambio miras adelante con valentía y luz.
—¿Yo? —Naruto se sintió torpe al recibir semejante declaración de uno de sus compañeros.
—Te he visto. —Shikamaru asintió con la cabeza—. He visto como peleas, he visto cómo te desenvuelves, he visto tus ideales. No digo que no debes estar al lado de Sasuke como amigo, solo digo que no debes dejar que su oscuridad te envuelva.
—Eso no…
—Sasuke es su líder, —Shikamaru lo interrumpió—, el tuyo y el de Hinata, siempre lo ha sido desde que son pequeños, pero creo que ha llegado la hora de que deje de serlo, también es por su bien. No estoy diciendo que no deben apresar a Shisui y exigir justicia por sus actos, solo digo que debe haber un equilibrio en sus ideales y fuerzas.
—No creo que Sasuke acepte eso. —Naruto tuvo que admitir.
—Seguramente no lo aceptara. —Shikamaru se encogió de hombros—. Es muy tozudo, mi padre dice que le recuerda a Fugaku, dice que así era a su edad. Itachi-san en cambio es anormalmente tranquilo.
—Itachi-taichou es el mejor. —A Naruto siempre le gustaba alardear sobre su capitán y Shikamaru sonrió en contestación.
—Mi padre dice que le hace falta tener un par de amigos y quizás salir con una chica. —Shikamaru tuvo un escalofrío—. Está loco, ¿qué bien le haría salir con una chica?
—¿Besarla? —Naruto parpadeó.
—¿Has besado a alguien? —Shikamaru arqueó una ceja.
—No. —Naruto retrocedió—. ¿Y tú?
—Tampoco. —Esa vez que Ino y Sakura lo habían convencido siendo chicos y habían practicado con él dejándole la cara llena de pintalabios de colores no contaba—. Pero no creo que sea tan bueno como dicen.
—Los libros dicen que son buenos. —Naruto replicó.
—¿Qué libros?, —Shikamaru entrecerró los ojos—, los únicos libros que describen un beso de manera impactante y maravillosa son los libros que escriben las mujeres, los libros que escriben los hombres dicen que un beso solo es un beso.
—¿Entonces para ellas un beso es muy impactante y para nosotros no? —Naruto se sintió ofendido de que los libros le hubiesen hecho tener tantas expectativas.
—Bueno supongo que depende del hombre. —Shikamaru se rascó la nariz—. Estoy seguro que para mí tonto padre un beso debe tener fuegos artificiales, pero estoy bastante convencido que no es lo mismo para Kakashi-sensei.
—¿Y para Itachi-taichou? —Naruto preguntó curioso.
—Mmm, —Shikamaru pareció pensárselo y luego asintió vigorosamente con la cabeza—. Fuegos artificiales sin duda.
—¿Y Sasuke?
—Nada, sin importancia.
—¿Y yo? —Los ojos azules de Naruto estaban muy abiertos.
—Fuegos artificiales, —Shikamaru rodó los ojos—, sin dudar, deja de leer las novelas que te presta Hinata, yo voy a darte libros de ahora en adelante.
—De acuerdo. —Naruto se acostó, se tapó con las mantas hasta la nariz y se sintió inesperadamente contento, le dieron ganas de contarle aquello a Hinata, pero por alguna razón pensó que aquello no sería buena idea.
….
….
…
..
.
A partir del segundo día de camino Hinata invocó a cuatro de sus lobos, activo el Byakugan e inició el rastreo de los Akatsuki, era impresionante como solo una persona tenía habilidad para hacer el trabajo de todo un equipo de búsqueda. Kakashi, por supuesto, también tenía esa habilidad (aunque el Byakugan tenía más alcance y ventajas que su olfato o el de sus perros), aun así habían decidido guardar el chakra del ninja copia porque, como él mismo había dejado en claro, sus reservas no eran tan grandes.
El tercer día Hinata anunció que los había encontrado y se encontraban en medio de una espesa niebla que bajaba hacia un valle; decidieron poner el campamento y esperar a que salieran de la niebla, pero no lo hicieron.
—Debe ser una trampa. —Kakashi miró la espesa niebla que se volvía más cerrada conforme descendía el camino—. Estaríamos cayendo en su juego y en su territorio. —Así que decidieron no seguir avanzando, para su sorpresa luego de unas horas la niebla siguió subiendo hasta alcanzarlos, ya no se podía ver a más de diez metros.
—¿Retrocedemos o seguimos? —Itachi miró la espesa niebla.
—Seguimos. —Kakashi hizo un movimiento con la mano para que sus alumnos tomaran posiciones—. Ellos desconocen de lo que somos capaces. —Itachi asintió con la cabeza y giró la mirada hacia Hinata, ella asintió y caminó con el Byakugan activado, toda atención y entereza. Naruto creo tres clones, cada clon caminó con sigilo hasta rodear la espesa niebla y así bajar en círculo hasta el objetivo.
—Saben que estamos aquí. —Hinata frunció un poco el ceño—. Pero no parecen preocupados.
—¿Trampas? —Kakashi miró al cielo mientras Shikamaru intentaba ver artefactos ocultos en el suelo. Los clones de Naruto bajaron caminando intentando pisar en todos lados para desactivar posibles trampas, pero no pasó nada.
—Están demasiado seguros. —Itachi activó el sharingan—. No se sienten en desventaja.
—Yo tampoco lo sentiría si fuera un inmortal. —Shikamaru pasó saliva.
—Posición omega. —Itachi levantó un puño, los demás tomaron sus posiciones, bajaron hasta el valle con Itachi liderando la comitiva, Kakashi iba un paso atrás, protegiendo su flanco derecho.
—¡Se han tardado muchísimo en llegar! —Hidan fue el primero en gritar con malas pulgas—. ¿Por qué diablos no bajaban?
—¡Estaba lleno de neblina! —Naruto contraatacó como si ponerse a discutir a los gritos con un enemigo fuera lo habitual—. ¡¿Creen que somos tontos?!
—Un poco tonto sí que eres, chico. —Musitó Kakuzu sin ganas.
—Vinimos por el cuerpo de Sasuke Uchiha y… —Hidan se quedó quieto un momento y luego sus ojos se abrieron con sorpresa.
—¿No es esa la niña que dijiste haber matado? —Kakuzu lo miró de reojo—. Shisui tenía razón, te han burlado unos niños.
—¡Imposible! —Hidan gritó y luego señaló adelante—. ¡El niño cuervo no está, te dije que estaba muerto!
—¿Y por qué la chica está viva?
—¡Yo que sé!, —Hidan sujetó su guadaña y la balanceó hacía adelante—, pero no importa, su sangre debe seguir aquí. —Acto seguido pasó una mano por encima del arma.
—¿Vas a lamer esa sangre seca? —Kakuzu lo miró con repulsión e Itachi supo que estaba en un aprieto, si quedaba alguna sangre en esa guadaña no era la de Hinata (Hidan nunca había herido a Hinata, el genjutsu le había hecho creer que sí), si quedaba sangre esa era de Sasuke.
Sasuke que volvería a estar dentro de la técnica incluso estando tan lejos.
—¡A ti que te importa! —Hidan gruñó y acercó el arma a su boca. Kakashi entendió lo mismo que Itachi y ambos se prepararon para atacar, pero los interrumpió la risa sarcástica de Kakuzu.
—Pues buena suerte con eso porque Neji ha lavado, limpiado y pulido todas las armas.
—¡¿Qué?! —De la impresión la guadaña casi se le cayó a Hidan.
—Shisui lo ha castigado. —Kakuzu se burló—. Hizo que lavara, limpiara y puliera las armas de todos, tu horrible intento de hoz incluida.
—¡¿Por qué diablos tocan mis cosas?!
—Suenas como un adolescente. —Kakuzu se metió un dedo en el oído para no escucharlo.
—No importa. —Hidan giró la mirada hacia Hinata—. Lo haremos de nuevo y nadie tiene por qué saber lo que paso. —Hinata lo miró con firmeza, como retándolo a intentarlo, acababa de escuchar que mencionaban a Neji, Neji había limpiado las armas por un castigo de Shisui, quería decir que estaba bien, que estaba con Shisui. Se sintió un poco tonta al relacionar a Shisui con seguridad pero…
—¡No vas a tocar a Hinata! —Naruto gritó, sus puños apretándose. Itachi le lanzó una mirada para que se calmara.
—Vinimos por dos cadáveres y resulta que tenemos varios candidatos. —Kakuzu se tronó los huesos del cuello.
—Es la sangre. —Shikamaru susurró comprobando que lo que teorizaban era cierto, la sangre era la base de la técnica—. Podemos hacerlo. —Kakashi ni siquiera asintió en reconocimiento, simplemente se lanzó hacia delante, Itachi se quedó parado en el mismo lugar donde se encontraba.
—¿Esa es su estrategia?, —Kakuzu se río—. ¿Un ataque individual? —Dio un paso adelante para enfrentar a Kakashi, pero con sorpresa notó como Hidan lo atacaba cortándole el brazo.
—¡Jashin-sama tendrá un festín!
—¡¿Qué haces idiota?! —Pero ya Hidan estaba lamiendo la sangre de su guadaña, antes de que Kakuzu pudiera atacar a su propio compañero Kakashi se lanzó sobre él, le dio una patada que lo alcanzó por sorpresa en el pecho y luego lanzó kunais que apenas alcanzó a evitar, la niebla se cerró por un momento y Kakashi no pudo ver a Kakuzu.
—¡No te olvides de mí! —Pero un clon de Naruto apareció por atrás y le dio un golpe en la espalda que lo hizo caer de rodillas. Mientras aquello pasaba Hidan ya había empezado su ritual, hizo su círculo, cambio a un color negro y levantó su guadaña.
—¡Detente idiota! —Demasiado tarde, Hidan bajó la guadaña y se atravesó el corazón, de la boca de Kakuzu brotó un grito parecido a un quejido y en su pecho empezó a formarse una mancha roja. Kakashi y el clon de Naruto retrocedieron de un salto.
—Uh… —Hidan miró alrededor, a su compañero que estaba de rodillas en el suelo y a Kakashi y el clon de Naruto que eran los más cercanos y lo veían con cautela, más atrás vio a la niña Hyuuga, ¡la niña cuervo que seguía mirándolo con aquellos ojos color perla y que no tenía ninguna herida!, ¿pero cómo era posible?, si acababa de hacer el ritual con su sangre, ¡debía estar muerta!
—Eres un inútil. —Kakuzu jadeó—. Itachi debe haber usado genjutsu en tu contra.
—¡¿Qué?! —Hidan berreó y luego se giró muy cabreado hacia Itachi que seguía sin moverse—. ¡Nunca lo vi a los ojos!
—¡Sí que lo hiciste!
—¡Que no! —Pero lo había hecho, Ino quien se encontraba escondida fuera de su rango de visión apenas logró soltar un suspiro de alivio cuando logró lanzar su técnica de control de mentes, por dos segundos había controlado la mente de Hidan, lo suficiente para que girara a ver a Itachi a los ojos y la técnica se llevara a cabo.
—Inútil. —Pero para sorpresa de todos Kakuzu se puso de pie, algo en su espalda crujió, empezó a hacer un ruido horrible y lentamente una enorme criatura, como una bola de pelos surgió de dentro de él, sin embargo parecía que la criatura estaba muerta porque cayó al suelo inerte, no así otras tres criaturas más quienes se alzaron imponentes frente a ellos.
—¿También es inmortal? —Shikamaru sintió que una gota de sudor frío le caía por la frente. Itachi miró a las tres criaturas que se revolvían a su alrededor y a la criatura que yacía aparentemente muerta.
—Vamos a dividirnos. —Kakashi volvió a ponerse al lado de Itachi.
—Pasemos al plan alternativo. —Itachi miró a Naruto, era el momento, él estaba listo—. ¡Formación nubes de sopa! —Era increíble que Itachi pudiera decir ese nombre de manera seria, al instante los clones de Naruto corrieron a golpear a Hidan quien los desapareció con un gruñido.
—¡Malditos niños!
—¡Ven por mí! —Naruto gritó corriendo frente a él, Hidan titubeó un momento y giró a ver a Hinata quien no se había movido en todo ese tiempo, era evidente que a quien quería atacar era a ella.
—Por las buenas o por las malas. —Shikamaru susurró, una sombra corrió por el piso hacía él, Hidan no sabía lo que era pero algo le dijo que dejarse atrapar por aquella cosa no sería buena idea así que retrocedió para no ser alcanzado y como consecuencia avanzó en dirección a Naruto.
—¡Ven acá!, —Naruto volvió a crear clones—, ¡idiota que ataca a sus propios compañeros!
—¡Oye! —Cabreado Hidan corrió detrás de él, era bastante fácil de manipular. Shikamaru lo persiguió con la sombra corriendo delante de él, esperando el momento en el que se confiara para alcanzarlo. Sakura dejó pasar aproximadamente 30 segundos y luego corrió tras ellos, era la parte médica y no debía entrar a combate a menos que fuera necesario. Los tres se perdieron en la niebla y no volvieron a verlos.
—Así que creen que podrán con él. —Kakuzu tronó los huesos de su cuello—. Ya deberían saber que eso no es humanamente posible.
—Vamos a concentrarnos en ti. —Kakashi hizo girar un kunai cargado con electricidad en su mano.
—Y yo voy a tener un repuesto con alguno de ustedes. —Kakuzu refunfuño, aunque no sonaba tan confiado, Itachi entendió que si se daba la oportunidad huiría.
—No lo hará. —Como leyendo sus pensamientos Kakashi murmuró—. Ella no se lo permitirá. —Debía estar hablando de Ino que se encontraba oculta detrás de ellos.
Hinata extendió ambas manos y las colocó lentamente en la pose de pelea de su familia, al instante sus palmas se iluminaron en chakra plateado, la niebla seguramente era un distractor en caso de que requirieran una retirada, pero Hinata tenía el Byakugan, la niebla no era nada para ella.
—¡Ahora! —Kakashi dio el grito de batalla y los tres se lanzaron adelante, las enormes bolas de pelo corrieron a enfrentarlos, Itachi entendió enseguida que el genjutsu no serviría contra aquellas criaturas sin intelecto así que se barrió contra los pies de aquella cosa que lo saltó, un kunai brilló en sus manos y lo lanzó arriba, luego desvió la dirección, pero los kunais se clavaron en el cuerpo de aquella cosa sin producirle aparentes daños. A su costado Hinata se movía a una velocidad alucinante, la criatura sin poder corresponder el ataque, intentando defenderse y lastimarla pero sin lograr superar la fuerza y eficacia de los 64 golpes junken.
Kakashi por su parte estaba peleando con el chidori en la mano que hacía un escándalo atronador, como esperando el momento justo de darle el golpe final, ¿pero dónde?, si aquellos cuerpos eran esponjosas creaciones de hilo o cabello, sin aparentes órganos, apenas conectados con su dueño por medio de suturas.
La criatura agarró a Itachi por un pie enredándose como una serpiente, lo elevó en el aire y en ese instante Kakuzu saltó para rematarlo; Itachi giró sobre sí mismo cortó los hilos que lo apresaban y pateó a Kakuzu en el pecho antes de salir despedido hacía atrás. Kakashi seguía intentando encontrar el punto débil de aquella criatura que lanzaba sus extremidades peludas y era flexible y rápido.
En ese momento Hinata gritó, normalmente no era la clase de chica que gritaba en una batalla, no era como Naruto que lanzaba un grito para darle potencia a su técnica, pero en el último momento se lanzó adelante como si tuviera algún mecanismo interno que le diera impulso, su mano se introdujo en el cuerpo de aquella criatura, chakra que brillaba y atravesaba todo.
Y entonces la máscara de aquella cosa se quebró. La criatura sujetó a Hinata por el brazo, como si quisiera retorcerle la mano con sus últimas fuerzas, Hinata intentó zafarse, pero su brazo estaba metido hasta el codo en aquella cosa negra que parecía deshacerse alrededor de su mano.
Y dolía, dolía muchísimo, Hinata hizo palanca con el pie para intentar zafarse, moldeó chakra y trató de envolver su brazo en agua, pero aquella cosa moría y quería deshacer en acido el brazo de Hinata antes de irse. Itachi no lo pensó dio un salto atrás dejando libre a la criatura con la que peleaba, tomó a Hinata del hombro y tiró atrás intentando liberarla.
Kakuzu no perdió tiempo retrocedió listo para huir, pero en el último momento sus pies se detuvieron y dio tres pasos inseguros y cortos, como si estuviera borracho o fuera a caerse. Kakashi saltó a la criatura con la que estaba peleando y se dirigió a Kakuzu con el chidori chirriando en la mano derecha.
—¡Sal! —Kakashi gritó a Ino que seguramente estaba dentro de la mente de Kakuzu en ese momento, en cuanto dio la orden Kakuzu cayó al suelo de rodillas, no pudo hacer nada para evitar a Kakashi quien le atravesó el pecho con el chidori.
Mientras tanto las dos criaturas restantes se lanzaron una contra Itachi y Hinata y la otra corrió a toda velocidad a los setos donde se encontraba Ino, seguramente Kakuzu había localizado la ubicación de la persona que le había impedido la huida.
—Katon, —sin soltar a Hinata cuyo brazo ya había sido parcialmente absorbido casi hasta el hombro Itachi volvió la mirada hacia su atacante—, ¡Gokakyu no jutsu! —Una enorme bola de fuego se dirigió a la criatura quien la recibió de lleno y empezó a rodar por el suelo chillando e intentando apagarse. Kakashi intentó sacar el brazo del pecho de Kakuzu quien lo sujetó férreamente con ambas manos, intentando que no fuera a la ayuda de Ino. Itachi clavó un kunai en la criatura que retenía a Hinata intentando liberarla, finalmente ella logró sacar el brazo que estaba de un color rojo como si se lo hubiese quemado.
—¡Taichou! —Hinata apretó los dientes para aguantar el dolor y materializó un arco de chakra entre sus manos, Itachi sabía que podía hacer esa técnica pero nunca la había visto, instintivamente él desvió la cabeza y Hinata entrecerró los ojos para apuntar, una flecha de agua cargada con chakra pasó rozándole una oreja para dirigirse contra la criatura que estaba a nada de atacar a Ino, en el último momento Itachi adelantó la mano cargando aquel misil con electricidad.
En cuanto la flecha dio en el blanco hubo una explosión. Itachi tuvo que afianzar sus pies con chakra para no salir disparado hacia atrás, Hinata hizo lo mismo. Luego Itachi se giró a la última criatura que había logrado apagarse y corría en dirección a Kakuzu, quizás para atacar a Kakashi, quizás para regresar el último corazón a su dueño. Itachi adelantó una mano, de su brazo se desprendieron cientos de cuervos quienes volaron veloces a la última criatura, justo cuando ésta intentaba asestar un golpe mortal a la espalda de Kakashi que no lograba liberarse del agarre de Kakuzu las decenas de cuervos se volvieron kunais y atravesaron a la última criatura con vida que soltó un largo chillido antes de desinflarse.
—¿Cómo han podido? —Kakuzu murmuró, tenía la quijada extraña, como si se le hubiera zafado.
—Supusimos que no morirías hasta que murieran todas tus creaciones. —Kakashi miró a las criaturas peludas que yacían desvencijadas—. O más bien a los corazones que robaste.
—Shisui… —Kakuzu tosió—. Shisui mintió acerca de su poder.
—Quizás no sabía en realidad cuan fuertes éramos. —Kakashi se puso en cuclillas frente a él—. Además Shisui tiene la mala costumbre de medir a los oponentes en base a su propia fuerza y sí ustedes creían que podían ganarle o medirse con él es obvio que ha estado ocultando su verdadero poder.
—Un montón de mocosos. —Kakuzu se ahogó con la sangre en su boca—. Un montón de mocosos.
—Me ofende que me metas en esa clasificación. —Kakashi frunció el ceño; notando que la batalla en ese sitio se había acabado Itachi tomó el brazo de Hinata y le aplicó chakra para curarlo, la herida no era profunda así que pronto logró volver su piel a la normalidad.
—Hinata-dono quédese con Kakashi-san. —Ella le ayudaría al ninja copia a sellar aquel cadáver para transportarlo a la aldea. Acto seguido Itachi echó a correr y se dirigió a la batalla que estaban manteniendo el resto de los adolescentes.
Cuando llegó Hidan estaba gritando de lo más cabreado.
—¡Malditos niñatos, los voy a hacer picadillo! —O más bien era su cabeza la que gritaba, un clon de Naruto parecía de lo más horrorizado sosteniendo la cabeza por el cabello.
—Por precaución no hay que juntarnos. —Shikamaru tenía un brazo que aún se movía entre sus manos—. Sasuke dijo que podía volver a juntarse solo.
—Esto es lo más horrible que hemos hecho hasta ahora. —Sakura tenía una pierna con ella y el pie aun intentaba pegarle.
—¿No se va a dejar de mover? —Otro clon de Naruto sostenía la otra pierna.
—Yo tengo algo que no sé qué es. —Un clon más lloró sosteniendo una masa de carne amorfa. —A unos diez metros la guadaña estaba hecha pedazos.
—Mira por lo menos a ti no te tocó cargar su trasero. —El Naruto real tenía algo que parecía la parte superior de sus pantalones. Los tres adolescentes y los clones estaban llenos de sangre y trozos de vísceras, algo en Itachi, ese algo que se había enamorado de la medicina, intentó acercarse a su enemigo y ayudarlo, pero se retuvo.
—¿Tienen todas las partes?
—Estoy poniendo en esta bolsa los pedacitos sueltos. —Un clon estaba recogiendo pedazos de vísceras con un palo y los metía en una bolsa.
—Pero sí tenemos las partes grandes. —Shikamaru lucía cansado y en sus ojos había ojeras que le habían salido en un momento. Sakura estaba resistiendo bastante bien el espectáculo, quizás acostumbrada a las escenas en el hospital. Itachi respiró tranquilo, el plan de atacarlo y distraerlo con los clones de Naruto para después llevarlo al área donde Shikamaru y Sakura habían colocado previamente una trampa de bombas había dado resultado.
—No se junten. —Itachi les hizo una seña para que se alejaran—. Dos metros entre cada quien. —Luego se dirigió al clon que tenía la cabeza—. Pondremos la cabeza en una jaula.
—Le falta un cachito. —El clon se disculpó dándole la vuelta a la cabeza en el aire, le faltaba un pedacito de la parte posterior.
—¡Malditos infelices, serán pasto para Jashin! —Hidan gritó incluso más fuerte.
—Deberíamos amordazarlo o algo. —Shikamaru forcejeó con el brazo que volvió a intentar moverse.
—Nunca había visto un jutsu como éste. —Itachi sacó un pequeño rollo de su cinturón y lo abrió, al instante apareció una serie de instrumentos parecidos a cinta de embalaje y lonas azules, también había una jaula. Metieron la cabeza dentro de la jaula y empezaron a embalar las partes del cuerpo sueltas, aunque era sumamente difícil porque se seguían moviendo.
Luego de unos minutos aparecieron Ino, Hinata y Kakashi. Ino parecía bastante afectada por haber entrado en la mente de los dos Akatsuki aunque hubiese sido por poco tiempo. Al ver el espectáculo de sus compañeros peleando con pedazos de cuerpo intentando embalarlos casi fue demasiado para ella.
Hidan seguía gritando a voz en cuello así que Kakashi tomó una venda del botiquín médico y lo amordazó. Cuando hubieron recogido todo el cuerpo de Hidan por fin decidieron partir de nuevo.
Los alumnos de Kakashi lucían cansados; Sakura, Naruto y Shikamaru estaban llenos de suciedad e iban cargando un montón de miembros embalados en lonas azules y una cabeza parlante en una jaula.
—Esto es tétrico. —Kakashi que llevaba cargando la jaula en la mano derecha miro de reojo a Itachi—. Deberíamos ir al río para que puedan bañarse. —Itachi asintió con la cabeza, parecía ausente.
—¿Crees que Shisui lo hizo a propósito? —Kakashi preguntó e Itachi le devolvió la mirada—. Lo de mentir acerca de nuestra fuerza y lo de hacer que Neji limpiara el arma para que borrara la sangre.
—Estoy seguro que fue a propósito. —Itachi miró al frente—. No sé qué tanto hayan cambiado las cosas, pero Shisui nunca fue de los que castigan ni Neji-kun de los que aceptan los castigos.
—Que éste en un camino criminal no quiere decir que no les tenga afecto. —Kakashi siguió caminando mientras adelante los muchachos agarraban fuerte el pedazo de Hidan que les había tocado quienes, pese a la cinta de embalar, se seguían moviendo—. Creo que sería más fácil si no te quisiera, claro. —Kakashi lanzó una mirada a Itachi—. Pero te quiere y estoy seguro de que tú lo quieres así que no debes dejar que eso impida que cumplas tu misión. —Itachi lo sabía, claro que lo sabía.
—¡Itachi-taichou! —Naruto gritó, iba hasta adelante—. ¿Ya podemos juntarnos o tenemos que seguir separados dos metros de todos?
—Júntense. —No creía que cada miembro pudiera liberarse de la cinta de embalar y volver a unirse. Los chicos se unieron y empezaron una conversación acerca de sus experiencias en la batalla, bueno, Hinata no dijo nada pero a ser sincero Hinata rara vez hablaba de sus experiencias en batalla.
Tardaron casi medio día en llegar al rio y cuando lo lograron empezaba a caer la noche, las chicas fueron las primeras en ir a asearse, después fueron ellos y Naruto puso particular empeño en tallarse debajo de las uñas pues decía que sentía que tenía sangre y tripas ahí. Shikamaru se tardó una eternidad en sacarse la sangre del cabello.
Cuando al fin todos estuvieron de vuelta en el campamento repartieron las horas de guardia para aquella noche, Itachi fue el primero así que mientras todos se metían a sus tiendas se quedó ahí, con la jaula que contenía la cabeza y el ulular lejano de las lechuzas. Cerca de una hora después de que todos dormían Hinata se levantó y salió con paso dubitativo, lo miró brevemente y luego se quedó parada sin saber qué hacer.
—¿Desea ir al baño? —Itachi intentó adivinar pero ella negó con la cabeza—. ¿No podía dormir?
—Itachi-taichou. —Ella miró la cabeza de Hidan que la miró de manera tan enojada que era hasta un poco cómico—Yo… —Hinata apretó sus dedos los unos contra los otros, como cuando era niña y se encontraba nerviosa—. ¿Pu-puedo hablar con él?
—Él tendrá que dar cuentas de sus actos ante la ley en Konoha. —Itachi replicó pero ella volvió a apretar sus dedos.
—Por… por favor… —Quizás aquella era la primera vez que Hinata le pedía algo fuera del hecho de que fuera su capitán nuevamente, Itachi ni siquiera lo pensó levantó la jaula hasta su rodilla y Hinata se puso de rodillas en la manera ceremonial frente a él.
—Hidan… —No supo cómo dirigirse a él y carraspeó—. Hidan-san. —Al parecer a Hidan aquello le gustó porque elevó ambas cejas como instándola a continuar—. Me preguntaba si usted podría por favor hablarme de Neji-kun. —Hidan golpeó los barrotes e Itachi entendió que pedía que le quitaran la mordaza, esperaba que no gritara, en cuanto lo hizo Hidan habló con voz burlona.
—Bien niñita cuervo, pero quiero que tu frente bese la tierra. —Para sorpresa del Akatsuki Hinata se inclinó hasta que su frente tocó el suelo, pero no parecía que se estuviera humillando, sus movimientos eran gráciles, elegantes, era lo que era, una jovencita de buena cuna cumpliendo la humillación del enemigo sin que su honor se resquebrajara ni un poco. Hidan se sintió molesto y avergonzado a partes iguales.
—Bueno, basta. —Gruñó de mal humor—. ¿Qué quieres saber? —Hinata levantó la cabeza, la frente sucia de tierra.
—Neji-kun… —Hinata apretó los labios—. ¿Él está bien?
—Bastante bien. —Jashin chasqueó la lengua—. Es el perrito de Shisui.
—Él…— ¿Él quería volver?, ¿él estaba siendo amenazado?, ¿comía bien?, ¿lo estaban entrenando?, ¿alguna vez hablaba de Konoha, de su familia… de ella?
—Orochimaru le quiere quitar ese sello de la frente. —Hidan hizo un ruido raro con los labios, como una pedorreta—. Aunque yo creo que lo único que quiere es quedarse su cuerpo.
—¿Su cuerpo? —Hinata lo miró horrorizada.
—Es todo un amante de los niños, ¿no? —Hidan levantó las dos cejas en un intento de ser gracioso luego rodó los ojos—. No es como si Shisui lo dejara solo en ningún momento, es como su padre o algo así. —Hinata vio que las pupilas de Itachi se abrían un poquito antes de volver a ser del tamaño normal.
—¿Neji-kun es un Akatsuki?
—Claro que no. —Hidan la vio como si fuera muy tonta—. Solo es un cachorro. —Aunque luego la miró de manera diferente—. Aunque bueno, tú eres un cachorro también y nos venciste y Shisui siempre dice que Neji es más fuerte que tú. —Intentó voltear la cabeza para ver a Itachi—. Él dice que solo le gana Naruto, pero que es trampa porque él tiene el Kyuuby. —Así que Shisui seguía entrenando a Neji, mientras él había entrenado al equipo cuervo Shisui había seguido el entrenamiento de Neji con sus peculiares métodos de enseñanza.
—Neji-kun… —Hinata apretó sus manos.
—Es un niño raro, solo entrena, no habla, no sale, es como la sombra de Shisui, nunca lo he visto reírse. —Las pestañas de Hinata bajaron en congoja, Hidan la miró con curiosidad—. ¿Sabes?, eres exactamente como él te describió. —Hinata giró a verlo con sorpresa—. La princesa Hyuuga, la niñita cuervo, el amor de la vida de Tachi. —Itachi dio un parpadeo y luego giró a ver la cabeza sobre su rodilla como si no le hubiera entendido bien.
—¿Quién es Tachi? —Hinata parpadeó pero Hidan solo se río.
—Vete a dormir princesa cuervito. —Hidan le sacó la lengua—. Es todo lo que sé de tu primo. —Hinata titubeó y giró a ver a Itachi, su capitán asintió con la cabeza.
—No creo que sepa más. Lo mejor será que intente dormir Hinata-dono. —La joven asintió, se levantó, se sacudió las rodillas, la frente y volvió a la tienda.
—Es bastante atractiva. —Hidan giró a ver a Itachi en cuanto Hinata se perdió dentro de la tienda—. Pero sigue siendo un bebe, ¿de verdad le hiciste todo lo que dice el Icha Icha?
—Por supuesto que no. —Itachi susurró molesto.
—Ya lo decía yo. —Hidan suspiró frustrado—. Pura ficción.
—Hinata-dono es mi preciada subordinada. —Itachi no podía creer que el Icha Icha Paradise hubiera llegado incluso hasta los Akatsuki, no sabía cómo se sentiría Jiraiya al respecto de saberlo.
—Pues es igualita a la chica del libro, Hima o Hana o algo así se llamaba. —Hidan intentó hacer memoria, luego se rindió—. Shisui dice que es ella.
—Jiraiya-sama siempre ha escrito ficción obscena y Shisui debería saberlo.
—No cuesta nada soñar. —Hidan soltó un suspiro que fingía ser empalagoso—. Oye, —luego sus pestañas bajaron—, ¿el otro niño cuervo tampoco está muerto, verdad?
—No. —Itachi creía que ya no había peligro en decírselo.
—Maldito Shisui, no sé cómo lo sabía pero lo sabía. —Hidan empezó a soltar palabrotas e Itachi le dijo que si no se callaba volvería a ponerle la mordaza así que Hidan se calló y dijo que fingiría ser una cabeza dormida un rato.
Itachi miró a la oscuridad sin saber cómo exactamente debía sentirse.
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Kakashi.
Escribo esta carta después de haberte visto por mucho, mucho tiempo. Sé que debería haber tenido el valor antes… es simplemente que reunir valor es difícil cuando cada que intento hablarte la boca se siente seca.
Me gustas, me gustas mucho.
Me gustas desde aquel día cuando siendo muy pequeña me caí en el arenero y tú pusiste una vendita en mi rodilla. "Estas como nueva así que no llores" me acuerdo de tu voz profunda y del único ojo que podía ver.
Desde entonces intente buscarte, muchas, muchas veces, pero no te encontré. Cuando le describí como eras a mi papá él se río y me dijo que eras el ANBU al lado del Hokage, siempre cuidando su espalda, él dijo que eras el ninja copia, uno de los mejores ANBU de la aldea. A papá le daba mucha gracia que me gustaras tanto, decía que si tenía suerte podría atraparte algún día. Cuando por fin me pusieron en tu equipo y te vimos aparecer pensé que eras el hombre más apuesto que había visto nunca y cuando por fin comprendí que el niño de la vendita, el ANBU y tú eran la misma persona yo no iba a dejar que nadie me echara fuera del equipo, ni siquiera tú, así que planeamos con Shikamaru (y con el padre de Shikamaru) como quitarte los cascabeles; todos decían que siempre ponías la misma prueba y nadie pasaba nunca, no sé si fue trampa saberlo desde antes, pero pusimos todas nuestras esperanzas en pasar aquel ejercicio.
Y lo hicimos.
Estaba tan contenta, papá y yo bailamos la conga de la felicidad y él dijo que tenía que poner mucho, mucho esfuerzo en atraparte ahora que te tenía tan cerca. Bromeaba claro, bromeo mucho tiempo esperando que mi infantil enamoramiento desapareciera pero no lo hizo. Solo hasta entonces me contó ciertas cosas acerca de ti, de tu padre, de tu equipo, del ojo que ocultas.
Y cada historia me hacía sentir más y más enamorada de ti.
A veces me gustaría no estarlo.
A veces me gustaría querer a alguien de mi edad.
A veces me gustaría que voltearas a verme…
Sakura dejó caer un par de lágrimas sobre la hoja que escribía, luego la hizo bola y la botó a la basura. Nunca podría escribirle a Kakashi una carta, ¿cómo podría?, solo escribir "Kakashi" sin agregar el "sensei" era raro.
Ino tenía razón, aquella era la vida real, aquel no era un anime donde la diferencia de edad no era nada. Pero por alguna razón su corazón no podía desprenderse de su recuerdo, de aquel día en los areneros, de los años posteriores observándolo a la distancia, del furioso y emocionado latir de su corazón cuando descubrió que él sería su maestro.
Sentada en la cama se limpió las lágrimas que ya bajaban por su barbilla. Se preguntó si Kakashi alguna vez la vería como algo más que una estudiante, ¿a los cuantos años la dejaría de ver como una niña?, ¿y si en ese tiempo alguien más llegaba a su vida?, Sakura sabía que había muchas mujeres que gustaban de Kakashi, era solo que él no parecía interesado en el romance.
—Olvídalo. —Se lo ordeno aunque lo hizo sin fuerza.
Concéntrate en tu carrera como doctora.
Concéntrate en tus estudios.
Concéntrate en lo que eres buena.
Sentía que su vida era apenas lo que pasaba mientras ella intentaba desesperadamente no ser separada de él.
Acarició con el pulgar un muñeco de Dororo que iba de la mano con Hyakkimaru, Hyakkimaru que podría matar por Dororo porque la amaba, pero que no la veía como una mujer, que no sentía atracción por ella porque obviamente era solo una niña y la amaba como una hermanita.
Suponía que ella era Dororo, encantadora y llena de vida alrededor de Kakashi quien la quería como se quieren a las cosas lindas que revolotean a su alrededor. Pero Kakashi no la amaba, Sakura dudaba que amara a alguien.
En su escritorio se encontraba la foto que se habían tomado al convertirse en gennin, Kakashi salía inclinado, una mano sobre la cabeza de Ino que se había colgado de sus dedos sonriendo, una mano sobre la cabeza de Sakura, ella salía derechita como tabla, mejillas rojas que parecían a punto de estallar, en medio Shikamaru con un ojo cerrado, aguantando un bostezo.
Kakashi seguro pensaría que aquel era un amor infantil, pero no lo era, era uno muy real, era uno que crecía al tiempo que crecía ella.
—Y sin embargo no puede ser. —Sakura acarició el marco de la foto, los ojos se le empañaron, empezaba a hacerse a la idea de que jamás sería.
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—Te dije que estaban vivos. —Shisui tirado en la cama se estiró como un gato. Neji no contestó, tenía la mirada sombría—. Y han podido vencer a dos Akatsuki sin Sasuke, eso quiere decir que tienes que entrenar más.
—Sí. —Neji asintió.
—Eso si quieres ocupar el lugar que te corresponde. —Shisui lo miró de reojo—. Siempre te he dicho que eres libre de volver cuando quieras.
—No voy a volver ahí.
—Tienes demasiado orgullo. —Shisui se levantó para picarle la punta de la nariz, Neji no pudo hacer nada para evitarlo, era demasiado rápido—. Si te quedas aquí las cosas entre ellos seguirán avanzando.
—Eso no me interesa.
—Claro que te interesa. —Shisui le palmeó un hombro—. ¿Por qué los adolescentes no pueden ser sinceros con lo que sienten? —Neji lo miró de mala manera pero él se le colgó de los hombros—. Neji-kun y Hinata-chan sentados en un árbol besándose. —Canturreó y Neji lo apartó de un golpe que alcanzó a darle en la barbilla.
—¡Oye!, —Shisui fingió lloriquear—, me ha dolido.
—Él nos está viendo. —Neji susurró.
—Me imagino. —Shisui puso las manos a modo de altavoz y gritó—. ¡Neji-kun no es tuyo, es mío, te lo dije desde el principio!
—No soy de nadie. —Neji frunció el ceño.
—Si alguna vez no estoy más aquí tienes que huir de este lugar. —Shisui le metió un pellizco—. Prométeme por tu padre que huiras de éste lugar. —Pero tozudamente Neji no contestó nada.
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Notas de Okashira Janet: Me he pasado toda la semana escribiendo y hoy escribí todo el día, en serio que veo doble. Estos días he estado muy ocupada porque se va acercando la fecha de mi boda y la gente habla tanto de eso que me empiezo a estresar. Espero que todo salga bien el gran día.
Lamento tardar tantísimo en actualizar pero miren, fue un capitulo bien largo, ¿no les parece?, muchas, pero muchas gracias por leer.
Los lectores preguntan
¿Naruto podrá usar los poderes de Kushina? Por supuestísimo que sí, ya estamos en pláticas para que pueda hacerlo.
¿Fugaku dejo de amar a Hana? Sí, cuando Fugaku se entregó a Mikoto lo hizo al completo, por supuesto, el amor que le tenía a Hana no se transformó en indiferencia, solo en un recuerdo agridulce y sí Hiashi sabía que Hana quería a Fugaku, pero para él el amor no era lo más importante, no le interesaba demasiado.
¿Las palabras de Hinata fueron por el sello o para que Sasuke hiciera un genjutsu? Un poco de ambas, Hinata con sello se vuelve una niña oscura.
¿A Sakura le gusta Kakashi? Sí que le gusta, ¿no es adorable?, siempre me ha gustado el KakaHina aunque hay muy pocos fanfics bien escritos al respecto, si alguien conoce uno que no sea universo alterno no se olviden de pasarlo.
¿Aparecerá Toneri? Siiii, lo hará, voy dejando pistas por todo el fanfic pero soy tan ocultista que hasta a mí se me olvidan (risas).
Y nada muchas gracias por seguir ahí, al pie del cañón. Besos.
17 de Abril del 2022. Seguimos en pandemia, hay guerra en Europa y crisis ambiental.
