Las puertas de la oficina de dirección se abrieron cuando dio la hora indicada de la cita, el director aunque no lo demostraba, estaba nervioso, pues después de las amenazas de la familia Kinomiya por el escándalo, la partida del chico Hiwatari y el chico Siebald exigiendo sus privilegios como siempre amenazando de convencer a su familia de reducir las donaciones al instituto Bradford, no podía permitirse otra situación que terminara manchando la reputación del internado.
El señor entró a la oficina, las puertas se cerraron detrás suyo, desde que su auto llegó, todos pudieron notar lo mismo, estaba enojado de estar ahí.
– señor Vass, tome asiento por favor – el director extendió su mano para hacer el gesto y el hombre se sentara – nos alegra que haya podido asistir a la cita…
– ¡déjese de rodeos! – interrumpió al director – había dejado en claro que no quería que me molestaran, se supone que ustedes iban a hacerse cargo de esa estúpida – el director se puso más nervioso, pero no titubeó
– lo sé, señor Vass, pero este asunto es delicado y se nos pide al tutor de la señorita Arakawa – el señor guardó silencio, pero su molestia era imposible de ocultar
El director comenzó comentando las continuas visitas a la enfermería, mencionó lo que el señor ya conocía, sobre los comentarios de la mala higiene y aliño de la pelirroja; el señor comenzó a irritarse al escuchar la información que ya sabía, situación que no pasó desapercibida por el director
– sin embargo – agregó antes de que en su enojo el padre de la pelirroja lo intentara interrumpir – el fin de semana la señorita Arakawa, al igual que todos los alumnos, registró su salida el domingo. La señorita Arakawa salió acompañada por su quien tenemos conocimiento, es su novio – pudo notar que el señor enfureció aún más – su… – hizo una pausa sin querer al dudar si decir la palabra o no – hija, tuvo un accidente en el que cayó en el lago congelado – el rostro del hombre seguía serio y molesto
– ¿me está diciendo que murió? – el director se sorprendió con la forma tan fría de hacer la pregunta – de otra manera, no veo la necesidad de haberme llamado – el señor se levantó listo para retirarse, el director se levantó de prisa
– la señorita Arakawa fue rescatada acompañada por otro alumno diferente a con el que registró su salida – el padre de Yume se detuvo – por favor, tome asiento – lo invitó a regresar a su lugar, ambos se sentaron de nuevo y el director continuó – lo que nos preocupa son los rumores de los alumnos con respecto a ambos varones y su hija –
Explicó brevemente que los alumnos decían que aunque la pelirroja aparentaba ser tímida, tenía dos novios al mismo tiempo y tenía relaciones sexuales con ambos, generando peleas entre ambos alumnos en cuestión.
– ¿ya despertó? – preguntó el señor sin mencionar nada sobre lo que se le acababa de informar – lléveme con ella –
El director avisó que saldría junto con el padre de Yume, cuando Garland se acercó al director
– buenos días – el moreno saludó con impecables modales al director, su recepcionista y al padre de la pelirroja – quería preguntar si saben cómo sigue Yume – fingió titubear – perdón, por Arakawa – el director iba a repetirle lo que había mencionado desde que ambos pelirrojos fueron llevados al hospital, que no podían revelarle información a los alumnos todavía
– ¿tú eres uno de los novios de Yume? – Garland no esperó que el mismo padre de la pelirroja mencionara tan casualmente que Yume salía con dos personas al mismo tiempo
– soy el novio de su hija… – hizo una pausa fingiendo verse decepcionado – pero "él" – marcó la palabra sin decir el nombre del pelirrojo – no acepta que Yume le pidió dejarla en paz para estar conmigo, estuvieron juntos, pero al final me pidió volver con ella –
– ¿por qué no vienes con nosotros? – el padre de Yume extendió la invitación – iremos a verla al hospital, mientras puedes contarme todo lo que pasó – miró al director para hacerle saber que el moreno los acompañaría y el chico aceptó – dime, ¿cómo te llamas? –
– mi nombre es Garland señor, el menor de mis hermanos y sexto hijo de la familia Siebald – el moreno incluso hizo una pequeña reverencia colocando una de sus manos al frente
– ¿Siebald? – el señor preguntó evidentemente impresionado, cosa que le causó satisfacción al moreno, pero supo disimular – ¿te refieres a la familia de deportistas profesionales? – el señor estaba impresionado por que Yume tuviera la atención de alguien como Garland, insistiendo más en que los acompañara
En el camino, el moreno contó su relación con Yume a detalle dejando a Yuriy como el villano que quería robarle a su novia y que además, había internado propasarse con ella. No necesitó mucho, después de conocer su apellido, el señor aceptó a Garland al instante, además, el moreno dio su mejor actuación como un chico atento
En el hospital, la pelirroja había despertado, pero el director pidió que se dijera que seguía inconsciente hasta hablar con el padre de la chica.
La pelirroja había intentado sin éxito saber qué había pasado, miraba los arreglos de flores firmados por Garland y recordaba sus palabras, le había "prometido" que si lograba salir con bien del lago, le haría algo horrible.
– pasen por favor – Yume no podía creerlo, su padre estaba ahí, sin embargo, el terror la inundó cuando vio a Garland entrar junto a su padre.
El doctor los dejó solos a petición del padre de la pelirroja y el director se mantuvo en silencio.
– ¿me puedes explicar esto? – el señor sonaba enojado
– papá, fue… fue un accidente… – no se atrevía a culpar al moreno – quería patinar y… –
– ¡deja de mentir! – la interrumpió – eres igual a tu madre – Yume no pudo decir más – ¿cómo te atreves a engañar a tu novio y encima defender a ese patán? – Yume no entendía de qué hablaba su padre – te lo he dicho siempre, si vas a estar con un hombre, debes procurarlo – la pelirroja vio con horror como su padre ponía la mano en el hombro de Garland
– espera papá – se levantó un tanto tambaleante – déjame explicarte –
– no hay nada que explicar, Garland me contó todo – Yume juraba que estaba en una horrible pesadilla – de una vez te aviso, frente al director y tu novio, no quiero saber que andas de infiel – le costaba mucho trabajo a Garland no mostrar su satisfacción
– ¡espere, no puede entrar ahí! – la puerta se abrió revelando a Yuriy
– ¡Yume! ¿Estás bien? – se dirigió a ella sin hacer caso a los demás
– ¿quién te crees, mocoso? – el padre de Yume detuvo al pelirrojo, quien se zafó molesto
– soy el novio de Yume – dijo antes de notar que se trataba del padre de la pelirroja, descubrir la presencia de Garland lo hizo enfurecer – ¡Tú! ¿Qué haces aquí, maldito? – el pelirrojo se puso frente a Yume como si la protegiera
– señor, él es Ivanov – el moreno ignoró a Yuriy y se dirigió al padre de Yume – es un alumno becado gracias a la caridad de familias como la mía que donamos para que chicos de la calle puedan tener algo de educación – Yuriy lo miró con odio – pero este chico, no ha aprovechado la oportunidad que se le da; el padre de Ivanov es un ex soldado alcohólico, su madre se suicidó y él hurtaba comida y alcohol, cuando lo atraparon estuvo en una institución para reformar chicos como él y perdió un año de escuela, gracias a sus calificaciones se le brindó un lugar en Bradford, pero desde que conoció a Yume, se ha aprovechado de ella por que sabe que Yume gusta de él –
– eres un maldito… – Yuriy deseaba golpearlo
– no Yuriy – Yume lo abrazó por atrás – no hagas nada, por favor… –
– ¿Qué yo me aprovecho de Yume? – sintió que la pelirroja lo apretó más – ¡tú has abusado de ella y encima intentaste matarnos a los dos! – Garland no respondió
La pelirroja soltó a Yuriy, las palabras de su novio le hicieron saber que él creía que en verdad había tenido relaciones con Garland
– lárgate de aquí y deja en paz a Yume – el señor miraba enojado al pelirrojo – Yume, tienes prohibido acercarte a este pordiosero – ninguno de los pelirrojos creía lo que escuchaba – ¿no escuchaste?, vete de aquí, no quiero saber que te acercas a ella o me encargaré de que te manden de vuelta a las calles, ¿qué estás esperando? ¡Lárgate! –
Garland sacó a Yuriy sujetándolo por el brazo, el pelirrojo se negó a ser sacado por el moreno, lo empujó casi iniciando un conflicto entre ambos, Garland le sonrió con burla sin reaccionar a su provocación y nuevamente lo sujetó para sacarlo; muy tarde Yuriy se dio cuenta que había ayudado a que Garland siguiera quedando bien frente al padre de Yume, mientras le cerró la puerta en la cara, el moreno le sonrió victorioso
– me disculpo contigo, Garland, con Yume hay que ser firme – agregó el señor una vez que Ivanov estuvo fuera del cuarto
– papá, por favor, déjame explicar, yo quiero a Yuriy y somos no… – la bofetada que hizo callar a Yume resonó en el cuarto
– ya deja de decir estupideces – se dirigió al moreno – sé que eres un caballero, pero a esta desgracia que su madre abandonó conmigo, hay que hacerle entender las cosas, así que no dudes en ser firme con ella – Yume, el director e incluso Garland se sorprendieron al escuchar que el moreno tenía "permiso" para pegarle a su novia – los dejaremos solos, recuerda que debes enseñarle a obedecer para que entienda – la pelirroja simplemente no daba crédito a lo que escuchaba – ¿podemos hablar? – el señor se dirigió al director para llevarlo fuera del cuarto
Yume miró con terror al moreno, no supo cómo, pero ahora "oficialmente" le pertenecía a Garland, quien la miraba con una sonrisa que asustaba mientras se acercó a ella
– ¿qué pasa, Arakawa? No debería sorprenderte, después de todo terminaste con Ivanov para rogarme que regresara contigo, ¿acaso ya lo olvidaste? – la sujetó del mentón – pensar que incluso tu padre acepta que me perteneces y encima aborrece a tu amado pelirrojo – empezó a reír – esto no pudo salir mejor –
– por favor, Garland, no pueden expulsar a Yuriy – el moreno la miró duramente – se ha esforzado mucho para mantener un buen promedio y… – la pelirroja se quedó callada al sentir que el moreno la abrazó, tomándola por sorpresa
– no me desharé de él todavía, ¿dónde está la diversión en eso? – apretó a Yume entre sus brazos – pero – levantó el rostro de la chica para verla a los ojos – tendremos que poner nuevas reglas, sé que esta vez sabrás seguirlas – empezó a jugar con el cabello de la pelirroja – después de todo, ya viste lo que pasa si me desobedeces –
– por favor, Garland – Yume seguía mirándolo y su voz se quebraba – no le hagas nada más a Yuriy – sus ojos dejaron caer un par de lágrimas – por favor… –
Garland pudo saberlo antes de que la misma pelirroja, Yume amaba al pelirrojo y eso mismo le hizo saber que por protegerlo, haría lo que fuera
Se escucharon voces afuera del cuarto; apenas sonó la puerta, Garland jaló a Yume para besarla, cuando el padre de la chica los vio, creyó que lloraba por haberse disculpado con el moreno. Garland ayudó a Yume a regresar a la cama como todo un novio atento y amable, el director avisó que en un par de días los darían de alta a ella e Ivanov; el director pediría a la maestra encargada de la enfermería que que llevara a Yuriy a la escuela, mientras él volvería con Yume, ya que su padre se rehusaba a dejar que ambos pelirrojos se trasladaran juntos, el director se retiró de vuelta al instituto, llevando a Garland consigo, quien se despidió de Yume con un beso.
– debo admitir que esperaba menos de ti – el padre de la pelirroja empezó a hablar apenas se quedaron solos – que una inútil como tú consiguiera que un Siebald la pretendiera, es impresionante – la pelirroja bajó la mirada
– pero papá… – apretó la cobija con fuerza tomando valor para hablar – él me da miedo… –
– ¿de qué hablas? Es el chico más educado que he conocido, se nota que pertenece a una buena familia –
– ¡él es malo! – levantó la voz arrepintiéndose al instante – me… me pega… y me… toca… – seguía sin mirar a su padre
Para Yume era más sencillo hablar sin ver aquel rostro que con sólo mirarla la atemorizaba, pero jamás esperó que su padre comenzara a reír, terminó mirándolo sin entender qué era lo que causó su risa
– es broma, ¿no? – la miró con seriedad – por supuesto que un chico como él le va a pegar a una estúpida como tú que encima le es infiel, ¿qué esperabas? – Yume no podía creer lo que su padre decía – hasta ese muerto de hambre te trataría igual – hizo una pausa – o, ¿me vas a decir que el pelirrojo nunca ha intentado tocarte? –
– Yuriy no es así – logró decir pese al miedo que le tenía al señor
– por favor, es un hombre, todos buscamos lo mismo – el señor la miró serio pero se notaba su decepción – más cuando heredaste el mismo cuerpo vulgar de tu madre – la pelirroja empezó a llorar en silencio – te lo dije, tu madre se embarazó de otro cuando se casó conmigo y después se largó con su amante dejándome contigo – Yume negaba en silencio con la cabeza sin dejar de llorar – todo por que siempre siempre deseaban su cuerpo – aquellas palabras destrozaron la poca autoestima que había en la pelirroja – así que sé inteligente y atiende bien a Garland, te dará una buena posición y si te casas con él, tu vida estará arreglada. ¿Entiendes? Aún si crees que te trata mal o se distrae con otras mujeres, mientras lo obedezcas y atiendas como se debe, no tendrás que preocuparte de no tener ninguna habilidad que te sea útil en la vida – después de un silencio incómodo repitió sonando enojado – ¿entendiste? – golpeó la orilla de la cama donde estaba la pelirroja haciéndola saltar del susto
– s… sí papá… – respondió sin poderse negar a su padre
– bien, ahora que al fin ves las cosas, hablaremos sobre lo que harás a partir de ahora –
El señor le contó a Yume el acuerdo al que llegó con el director, la escuela seguiría con el permiso de la tutela de Yume, sin embargo, Yume tenía prohibido juntarse con el pelirrojo en la escuela y debía mostrarle a su padre evidencia de que seguía saliendo con el moreno, incluso le dijo que si Garland se aburría de ella, debía rogarle, pero sobretodo, que no le negara el tener relaciones, tenía que asegurarse de mantener su relación con él a como diera lugar.
– recuerda que debes asegurarte de que Garland esté satisfecho, para que cuando se gradúe piense en casarse contigo – por primera vez la miró sin desprecio – si te casas con un Siebald, lograrás algo que jamás creí posible, que me enorgullezca de ti – el padre de la pelirroja dejó ver cierta ilusión en su rostro – que te cases con él, nos asegurará un lugar entre la gente importante – regresó su seriedad – más te vale no echarlo a perder –
El padre de Yume se fue no sin antes recordarle que no podía interactuar con Yuriy en lo absoluto y que había prohibido que recibiera cualquier visita hasta que la dieran de alta a menos que se tratara de Garland.
Apenas se quedó sola, finalmente Yume empezó a llorar, poco a poco se permitió desahogarse, las palabras y bajas expectativas de su padre en ella, habían dolido más que cualquiera de los golpes que había recibido por parte del moreno. Lo que más le dolía es que no podría explicar absolutamente nada de lo sucedido a Yuriy; entre su llanto, pensar en la idea de no hablar de nuevo con el pelirrojo, causó un dolor incomprensible en su pecho, la sola idea de imaginar no volver a acercarse a Yuriy, la hacía sentirse peor, pero las palabras de su padre resonaban en su cabeza, que incluso Yuriy deseaba lo mismo que Garland, inevitablemente recordó el beso con el pelirrojo en el taller.
– Yuriy no es así, papá no puede tener razón… –
Trataba, sin éxito, de darse ánimos y de negarse a la idea de su papá, donde si todos los hombres la tratarían mal y la usarían, que al menos se quedara con el que le aseguraba un mejor estatus social.
– pero… – seguía pensando en voz alta – dijo que estaría orgulloso de mí – trató de bloquear sus emociones y ver más allá del dolor físico y emocional que la esperaba – creo que al menos debería intentarlo… –
Yuriy intentó pasar a verla después de que el padre de la pelirroja, el director y Garland se retiraron, pero no lo dejaron acercarse a ella. Al día siguiente, quien intentó visitar a la pelirroja fue Boris, pero también se le negó el acceso; el platinado se quedó con el pelirrojo y escuchó lo que había sucedido con el padre de la chica.
– lo siento, rojito – hizo una pequeña pausa esperando el usual reclamo por el apodo, pero el pelirrojo estaba más preocupado de sus pensamientos como para poner atención en lo que decía Boris – tengo que ir a abrir el taller… sin Cloud el trabajo es más pesado –
– en cuanto salga de aquí, iré también – respondió aún algo disperso el pelirrojo
– tranquilo – el platinado sujetó el hombro de Yuriy – si no te dejan verla, pueden hablar en la escuela o el fin de semana en el taller – trataba de animarlo – recuerda que prometió ir a ayudar – la risa que se escuchó hizo voltear a ambos hacia la puerta
– ¿en verdad creen que Arakawa irá a ese lugar de quinta donde trabajabas con tu amigo el pedófilo? – el comentario hizo enojar a ambos chicos – será mejor que se enteren de una vez, la estúpida pelirroja no volverá a acercarse a ninguno de ustedes, menos ahora que su padre me la ofreció como si fuera mercancía – empezó a reír mientras se alejó del cuarto
Ambos chicos fueron a la puerta sólo para ver como le daban acceso sin objeción alguna al moreno al cuarto de Yume, frustrando aún más a Yuriy
– ese maldito de Siebald, no puedo dejar que se salga con la suya – el pelirrojo miraba con odio la puerta donde la figura del moreno había desaparecido – me encargaré de eso – trataba sin éxito de no pensar en lo que el moreno podría hacerle a Yume al estar a solas con ella en su cuarto
– creo que abriré más tarde el taller hoy… – Boris tampoco se quiso alejar
Ambos chicos permanecieron pendientes de la puerta, en especial por si notaban que algo no estaba bien poder entrar (a la fuerza) para ayudar a la pelirroja
– tu padre hizo un buen trabajo, Arakawa – la pelirroja se mantuvo en silencio con la mirada baja – ¡te estoy hablando! – dejó caer la mochila que llevaba consigo para hacerla mirarlo mientras la jalaba del cabello – debes ponerme atención cuando te hable –
– perdón… – la pelirroja parecía dispersa y su mirada se notaba triste – no te escuché entrar, estaba pensando algunas cosas – fue demasiado evidente que se obligó a forzar una sonrisa – ¿cómo estás? – apretó las cobijas en sus manos, tenía miedo del moreno, pero ahora era su novia
– ayer dejamos algo importante pendiente, es hora de hablar de las nuevas reglas que tendrás que seguir – cruzó los brazos – y de lo que pasará sí las desobedeces de nuevo –
– ayer mi papá las explicó – dolía pensar en aquella plática – no tienes que preocuparte por… –
Garland no la dejó terminar, quedó prácticamente sobre la pelirroja, quien aún seguía sentada mientras Garland presionaba su cuello recargándola con fuerza contra la pared de la cabecera de la cama; Yume no entendió el porqué estaba siendo "regañada"
– deja de hacerte la graciosa, maldita estúpida – apretó un poco más al sentir las manos de Yume tratando de suplicar y poder respirar – además de las reglas de la escuela y las de tu padre, también deberás seguir las mías – la pelirroja no podía respirar, suplicó con la mirada y sus manos que la soltara – y esta vez, más vale que obedezcas – finalmente la soltó
La pelirroja trataba de recuperar el aire cuando la pesada mochila que llevaba el moreno fue puesta sobre sus piernas, no entendía qué podía haber en ella
– te encargarás de hacer todas mis tareas y trabajos, esta vez no quiero excusas ni retrasos – recordando la entrega de notas donde una de las notas del moreno fue menor a las demás – esto es lo que tengo que entregar esta semana y ya que estarás sin hacer nada hoy mañana, esto te mantendrá ocupada – la pelirroja se calmó, aquella condición era mucho menos de lo que esperaba – ahora, hablemos de lo demás… –
Garland se pego con el puño en su otra mano antes de tronar sus dedos, se acercó a Yume y empezó a acariciar su brazo; la pelirroja estaba paralizada del miedo y temblaba sin poder moverse o hablar, pero evadía la mirada de Garland.
– ya sabes que no puedes acercarte a Ivanov, pero eso aplica también para tus estúpidos amigos, en especial el que trabaja en ese taller, jamás debes volver a ese lugar – la pelirroja lo volteó a ver, quería explicarle – y no me importa lo que le hayas prometido hacer los fines de semana, si se te ocurre poner un pie ahí, me encargaré de que también a él se lo lleven – la pelirroja se sorprendió de que supiera sobre su promesa al platinado – lo mismo para el maldito de Ryvakov, tienes prohibido siquiera saludar a esos malditos. Lo que me lleva al siguiente punto, me esperarás frente al dormitorio de hombres todas las mañanas, iremos juntos a clase y me esperarás después de clases, te portarás como una buena novia, en la cafetería tendrás el honor de sentarte conmigo, irás por mi comida primero y después por la tuya y lo más importante, asistirás a cada una de mis sesiones de entrenamiento mientras haces mis deberes – la pelirroja se sentía abrumada con tantas reglas – después de todo, mostrarás a todos que me preferiste sobre Ivanov – sonrió con satisfacción – y si se atreve a intentar hablarte, debes recordárselo – Yume se quedó con la mirada agachada odiándose por tener que hacer sentir mal a Yuriy – escúchame estúpida – Garland empezó a acariciarla – si obedeces como se debe, tu cuota sólo será darme atención como lo hacías – le tocó los pechos mientras besó su cuello – pero con una vez que me falles… – la levantó en un solo movimiento torciéndole el brazo para hacerla arrodillarse, sonrió satisfecho y se agachó para decirle al oído – y me encargaré de que todos en el club de kick-boxing tengan una sesión privada contigo, ¿entendiste? –
La pelirroja no pudo creer aquella amenaza para ofrecerle su cuerpo a otros chicos, aún obligada a permanecer de rodillas asintió, pero el moreno exigió una verdadera respuesta
– haré lo que me ordenes… – trataba de no llorar – prometo obedecer esta vez –
El moreno soltó el brazo de Yume, la pelirroja no necesitaba palabras, sabía lo que "su novio" esperaba; la pelirroja aún de rodillas se acercó para desabrochar el pantalón de Garland, a quien miró de reojo para entender lo que le faltaba hacer. Yume se retiró la bata clínica quedando semidesnuda frente al chico y tal como solía hacer antes, lo masturbó usando sus pechos y boca, Garland la "guió" sin cuidado hasta que la hizo satisfacerlo.
– nada mal para una reconciliación – se acomodó el pantalón mientras Yume se volvía a poner la bata – dejaré que tú escojas cómo decirle a Ivanov que no te moleste, pero debes hacerlo frente a todos en la escuela – Yume estaba de pie tratando de no pensar en el sabor en su boca – harás que ese bastardo sufra – sonrió ante la idea
Sin aviso alguno, el moreno le pegó a Yume, estaba de tan buen humor al sentirse victorioso, que la golpeó sin razón, cuando Yume trató de suplicar, le pegó más fuerte
– cállate, eres mía, ¿recuerdas? puedo hacer lo que quiera contigo, además, tu padre dijo que debo ser firme contigo – le pegó más fuerte, sonrió mientras disfrutaba de aquel nuevo poder – no olvides hacer mis deberes – la pateó una última vez en el estómago mientras la pelirroja estaba en el piso – te veré mañana – giró la perilla – "mi amor" – trató en vano de contener la carcajada burlándose de la chica
Yume lloraba en silencio mientras se levantó del suelo, su cuerpo dolía, sentía náuseas por los golpes al estómago y encima, odiaba tener "el sabor" del moreno en su boca
– déjeme pasar – el ruido en el pasillo llamó su atención – necesito ver que está bien –
Yume se mentalizó para abrir la puerta al reconocer la voz del pelirrojo, acercó despacio su mano a la perilla pero se arrepintió, se dirigió al baño del cuarto para tratar le quitarse el sabor, evitó mirar el espejo tanto como pudo y volvió adolorida a la cama para comenzar a hacer los deberes de Garland
Boris y Yuriy miraron al moreno salir, se notaba su buen humor mientras caminaba victorioso y seguro de sí
– ah, Ivanov – seguía sin poder ocultar su risa burlona – es una lástima que nunca hicieras lo que Arakawa me rogó que le hiciera –
Yuriy llevó a Garland contra la pared, estaba tan enojado que no podía hablar; enfermeros y médicos los separaron
– te guste o no, es mi novia, resígnate y déjala en paz –
El moreno vio con satisfacción como el pelirrojo ignoró lo que dijo para tratar de ver a Yume, sólo para ser detenido por el personal del hospital
– no te saldrás con la tuya… – Garland notó al platinado
– mira a tu alrededor, ya lo hice – empezó a reír dándole la espalda – pero esto no ha terminado, les cobraré todo lo que han hecho –
Boris recordó el callejón, recordó como Cloud siempre le recordaba que ser impulsivo no ayudaría a nadie, se sintió frustrado, el pelirrojo volvió enojado.
– ese desgraciado puso a todos de su lado – Boris deseaba tanto ir a golpear a Garland
– Yume siempre lo dijo, tiene demasiado poder en la escuela y lo sabe – Yuriy sentía odio por él – todo por su estúpido apellido –
– Mañana los dan de alta, seguro en la escuela podrás hablar bien con la pequeña – miró la hora – tengo que irme Yuriy, cuídate – acercó su puño al pelirrojo, quien respondió el gesto chocando el suyo
En la madrugada, la pelirroja no lograba conciliar el sueño, habían pasado demasiadas cosas. Aún tenía sobre sus piernas uno de los cuadernos del moreno, dudó un poco y donde empezó a vaciar sus emociones hasta quedarse dormida. No fue hasta la mañana que vio a su padre y a Garland en la habitación, el señor la miraba prácticamente con odio, aún no terminaba de despertar del todo.
– ¿qué significa esto? – el padre de la chica mostró el dibujo, era un retrato del pelirrojo – ¡explícate! – la pelirroja recordó que dibujo a Yuriy e incluso escribió a un lado "perdóname"
– aquí están los documentos del alta, señor Vass – el doctor entró interrumpiendo el regaño
Salieron del cuarto, pero Yume sabía que tendría problemas cuando su padre guardó el dibujo, afuera del hospital vio a Yuriy, quien era acompañado por el platinado, ambos chicos la miraron antes de que la maestra de la enfermería lo subiera al auto, pero Yume agachó la mirada y subió al otro auto custodiada por su padre y el moreno sin atreverse a mirarlos.
Nadie dijo nada en el trayecto, la pelirroja sólo apretaba su falda; al llegar a la escuela, llegaron por la entrada principal, primero bajó el moreno para ir a ayudar a su novia a bajar, el pelirrojo miraba todo furioso. Garland parecía el novio perfecto, besó la frente de su novia y la tomó de la mano para entrar, donde los amigos de Garland esperaban con algunas flores, el moreno planeó la llegada de la pelirroja para que todos se enteraran que los pelirrojos ya no estaban juntos. En aquella bienvenida, Alyss y Sergei la miraron a lo lejos.
– Yume – el pelirrojo finalmente se había acercado – ¿estás bien? – intentó acercarse
– pe… perdón – Yume sintió la mano de Garland enroscarse con la suya para apretarla discretamente – pero no quiero verte – su corazón se rompía de tener que decir aquellas palabras – por favor, no me busques, ahora estoy con Garland – Yuriy miró con horror como el moreno aprovechó para besar a Yume como él jamás había hecho
– ya la escuchaste, lárgate – el padre de Yume corrió al pelirrojo sin darle oportunidad a acercarse – Garland, ¿nos acompañas? – los tres fueron hacia la dirección, aún había un tema pendiente para la chica.
– Garland, no sé cómo no te enojaste con ella por lo que hizo – Yume miró a su padre sólo para recibir una fuerte bofetada – no quiero que vuelvas a pensar en ese muerto de hambre – rompió el dibujo frente a ella – y no olvides tu lugar, espero le hagas ver su error, pedí que les den espacio para que lo puedas hacer – el señor puso la mano en el hombro del moreno antes de retirarse
– creo que me agrada tu padre – se acercó despacio – veamos, no fuiste suficientemente convincente con Ivanov y lo dibujaste usando mis cuadernos de la escuela –
Yume intentó disculparse cuando una fuerte patada a un costado la llevó al suelo dejándola sin aire, trataba en vano de no llorar
– más vale que aprendas a actuar mejor y asegúrate de destruir al maldito pelirrojo la próxima vez – la levantó con rudeza – ahora cálmate y dame la mano –
Salieron como una pareja de novios y Garland la llevó a su salón, donde la despidió con un beso antes de las clases, el moreno parecía el novio perfecto, pero la cruel realidad de Yume era muy diferente, más ahora que ante todos estaría segura en los brazos de quien realmente era su peor pesadilla.
