– ¡Yume! Por fin podemos hablar – la pelirroja se puso nerviosa de ver a Alyss – nos evitaste todo el día, ¿qué pasó? – Alyss se veía algo molesta y confundida – se supone el pelirrojo y tú eran novios, ¿qué está pasando? –

Yume miraba al piso, realmente le dolía demasiado todo lo que estaba pasando pero ya no podía arriesgar más a sus amigos, además, una parte de ella esperaba ser aprobada por su padre.

– perdón, pasaron muchas cosas… –

– exactamente, ¿por qué terminaste con el pelirrojo si te gusta? – se acercó – Sergei dijo que pasaron por muchas cosas para poder estar juntos… –

– ya no digas más… por favor… Yuriy no es bueno para mí… – la pelirroja estaba al borde de las lágrimas – supongo ya lo sabes, pero Garland es un buen… – no podía creer lo que tenía que decir – novio –

– ¿no era él el que te molestaba? –

– ¡ya basta! – finalmente gritó la pelirroja – es mi decisión, perdón pero mañana tengo que despertar temprano –

Alyss no podía creer el cambio en la pelirroja, definitivamente algo no estaba bien. Fueron a dormir, Yume se levantó y alistó a primera hora de la mañana y corrió hasta el dormitorio de los varones, había llegado muy temprano, pero prefirió evitar a Alyss, además, tenía una orden que seguir y permaneció de pie frente a la entrada bajo la nieve

– oye Garland, tu novia lleva rato esperándote – el moreno se asomó por la ventana – ¿no piensas salir? Se va a enfermar –

El moreno dijo que se apresuraría a alistarse, pero en realidad tardó más, no podía creer lo obediente que se había vuelto Yume, su plan había dado mejores resultados de los que esperó. Cuando Garland finalmente decidió salir, notó a todos los varones afuera de los dormitorios hablando de algo, se acercó para ver a Yuriy y Sergei tratando de hablar con la pelirroja.

– Yume, si te quedas aquí vas a enfermar – Sergei trataba de hacerla hablar, pues ignoraba a ambos

– ¿qué te hizo esta vez? – finalmente el pelirrojo la sujetó de los hombros – ¿qué te hizo ese maldito? –

– ¡suéltame, Ivanov! – Yume con todo el dolor de su corazón se zafó del pelirrojo y volvió a llamarlo por su apellido – estoy esperando a mi novio, ayer te dije que no me hablaras –

– ¿por qué? ¿Por qué lo defiendes? – el pelirrojo estaba frustrado de no saber qué sucedía y la sujetó de nuevo – ¿acaso olvidas lo que te hizo en el lago? – Garland estaba detrás del pelirrojo esperando el momento para intervenir

Las palabras de Yuriy hicieron eco en la pelirroja, era precisamente por lo que pasó que tenía que estar con el moreno, Yuriy jamás lo entendería, o eso pensaba la Yume; sin pensar y completamente nublada por el miedo a que la insistencia de ambos chicos la hicieran desobedecer, ganándose la terrible amenaza de su novio, Yume se zafó de nuevo pero esta vez soltó una bofetada al pelirrojo

– deja de meterte en lo que no te importa – empezó a llorar arrepentida de lo que hizo – jamás entenderías… déjame en paz… –

La bofetada no dolió en el rostro del pelirrojo tanto como dolió entender que de verdad se había terminado su relación con ella

– ¡Garland! – la pelirroja vio al moreno, estaba asustada y corrió hacia él, el moreno la abrazó – perdóname… – se disculpó en voz baja por haber desobedecido

– será mejor que te vayas de aquí, Ivanov – abrazó a la pelirroja – acéptalo, Yume ya no es tu novia – la abrazó como si la protegiera del pelirrojo – que sea la última vez que te diriges a ella o le diré a los maestros que la has estado molestando –

Lejos de tomar en serio la amenaza, el pelirrojo estaba molesto con la nueva actitud de Yume, después de todo lo que Garland le había hecho lo aceptaba como si nada hubiera pasado

– no sabía que te gustaba que te trataran mal, si te gusta entonces quédate con éste maldito – finalmente reclamó Yuriy, aunque Sergei trató de calmarlo

– no digas eso, algo está pasando aquí – el rubio sabía que nada de eso era normal, Yume entendió que Garland esperaba que dijera algo cuando la apretó con fuerza

– sí pasa algo – volteó a verlos, en realidad se odiaba por lo que tenía que decir – no… – dudó pero el moreno le tomó la mano – no puedo estar con alguien que perdió un año por haber robado – aquellas palabras terminaron de lastimar al pelirrojo

– ya la escuchaste, ahora déjala en paz, muerto de hambre – finalmente Garland lo llamaba así frente a los demás alumnos

Con dolor, Yume vio como el pelirrojo se alejó, estaba segura que ahora la odiaba y eso la hizo sentirse peor, pero ingenuamente creyó que al lastimarlo, lo salvaría de Garland, pues había cumplido con hacerlo sentir mal alejándolo de ella.

Yuriy, Sergei y Alyss observaron como Yume simplemente era otra persona, la pelirroja seguía a Garland a todos lados; en el receso fue por la comida del moreno y cuando se volvió a formar, algunos alumnos la hicieron tropezar, tirando su comida, al ser la segunda vez que se formó, no se le dio una nueva ración y la regañaron por desperdiciar la comida, para enojo de los tres, Garland también se rió cuando la chica quedó en el piso; pese no haber comido, después de clases, Yume fue con Garland a sus prácticas, se sentó a realizar la tarea de su novio mientras él entrenaba, aquella rutina se repitió el resto de la semana, encima la pelirroja evadía las preguntas que Alyss le hacía en los dormitorios.

Finalmente llegó el sábado, Alyss, Sergei y Yuriy se miraron con duda al no saber si esperar o no por Yume para ir a ayudar a Boris al taller

– no me dijo nada, pero no creo que falte… – Alyss trató de convencer a los chicos y a ella misma que aún con todo, la pelirroja iría al taller

Decidieron adelantarse, le dijeron a Boris que Yume llegaría tarde, pero no contaron nada de lo sucedido; en el ir y venir de los clientes, Boris finalmente preguntó

– ¿qué pasa con el rojito y dónde está la pequeña? –Yuriy alcanzó a escuchar y pateó la caja de herramientas

– ¡no va a venir! – lo voltearon a ver – seguramente está con ese maldito de Siebald – Boris recordó lo sucedido en el hospital

– recuerdo que dijo que le habían prohibido venir a la pequeña, parece que es verdad – Yuriy recordó los comentarios del moreno

– seguramente todo es su culpa, maldito –

Fue Sergei quien le contó a Boris todo lo que sucedió en la escuela, el platinado tampoco aceptaba que Yume hubiera rechazado a sus amigos y al pelirrojo así, estaba seguro que Garland tuvo algo que ver y los convenció de ir a ver qué hacía la pelirroja.

No tuvieron que buscar mucho, encontraron a Yume con el moreno, o más bien, con una chica que Alyss reconoció de su grupo, ambos parecían pasarlo bien, mientras Yume sólo estaba sentada viendo todo con cierta distancia mientras "su novio" estaba con otra chica.

– lo sabía – voltearon a ver a Boris – seguramente tiene condicionada de alguna forma a la pequeña –

El platinado finalmente contó la verdad de cómo fue que conoció a Yume, contó sobre lo evidente que fue que alguien la había golpeado; contó como parecía querer acusar a alguien pero terminaba arrepentida hasta que mencionó que aún si hablaba nadie podría hacer nada y finalmente su evidente miedo por volver a la escuela

– vamos a golpearlo – dijo Alyss molesta

– eso no la ayudaría en nada – la sujetó Sergei – considerando lo que Yuriy nos contó sobre el lago, seguramente la amenazó con algo –

Finalmente Yuriy vio las cosas diferente, no era que la pelirroja defendía a Garland, probablemente trataba de mantenerlo lejos de ellos

– pero a qué costo – agregó el pelirrojo – después de lo que intentó hacernos en el lago, ese desgraciado es capaz de cualquier cosa –

– debemos esperar, quizá no lo parezca pero si actuamos sin un plan, podríamos empeorar las cosas – nuevamente Sergei era quien hablaba

El grupo optó por volver al taller, aunque más que trabajar, trataban de idear un plan no sólo para poder hablar con ella, el platinado mencionó que debían hacer algo para que el par de pelirrojos tuvieran un momento a solas, así podían hablar las cosas, sólo había un problema, el moreno siempre estaba con Yume.

Así, los amigos de la pelirroja buscaban formas de acercarse, pues incluso ignoraba a Alyss en el dormitorio, tuvieron que pausar sus planes en las vacaciones, cuando todos los alumnos volvieron a sus casas, incluyendo a Yume, quien si bien descansó de los abusos del moreno, no la exentó de los constantes insultos de su padre y la esposa de éste, a veces parecía que no existía un lugar seguro para la pelirroja.

Sin embargo, en la mansión de la familia Siebald, al moreno nuevamente se le llamó la atención por su pésimo desempeño en el kick-boxing, su padre le anunció que había logrado conseguir una revancha para él y que esta vez demostrara que en verdad era digno de llevar el apellido Siebald, en especial sus hermanos le recordaron la importancia de ganar una revancha, tener dos derrotas contra el mismo oponente no se vería nada bien, además que sus padres le amenazaron con algo que dolió en el moreno, en especial en su orgullo, de perder de nuevo no cumplirían sus caprichos en el internado, perdiendo el poder que tanto presumía y sólo sería uno más en la escuela, además de que ninguno le ayudaría más en su carrera deportiva, ningún Siebald iba a gastar su tiempo en un perdedor.

Las dos semanas de vacaciones concluyeron y los alumnos volvieron al internado, la pelirroja continuó con la rutina que Garland había hecho para ella, la seguía al pie de la letra y eso empezó a aburrirle, aunque le gustaba el hecho de que Yume le obedeciera, el no molestarla hacía que fuera aburrido, ya que lo que realmente disfrutaba era causarle terror a la chica, con ello puso sus ojos en alguien más a quien molestar.

– vaya, parece que el ratero pudo volver a la escuela – el moreno fue directo al cuarto del pelirrojo – ¿a quién le robaste para pagar tu viaje? –

– no es de tu incumbencia cómo me fui o regresé, no tienes nada que hacer aquí –

– deberías cuidar como me hablas, Ivanov, no querrás empezar mal el año, ¿o sí? –

– ya te dijo Yuriy que no puedes estar aquí – se escuchó detrás del moreno

– Ryvakov, parece que ambos se empeñan en empezar mal, no digan que no les advertí – salió empujando al rubio con el hombro

– ¿cómo les fue? – Sergei terminaba de acomodar sus cosas

– sólo fuimos a ver a Cloud – el pelirrojo le contó sobre sus vacaciones

————

Ya que ningún alumno se quedaba en el internado durante las vacaciones de fin de año, el pelirrojo, en vez de volver al centro en Rusia, pidió un permiso para quedarse en la ciudad con Boris, el cual se le otorgó después de explicar que era mejor y más barato.

El pelirrojo pidió el permiso fuera de la escuela para evitar que el moreno se enterara y funcionó, fue el único en la escuela en tomar el autobús, ya no importaba aparentar desde que Garland mencionó lo de su beca; Yuriy llegó al taller, creyendo que ahí pasaría las noches, pero Boris lo llevó a su casa después de cerrar, el platinado había hablado con Cloud y Boris usaría el cuarto del rubio para dejar que el pelirrojo usara el suyo

El pelirrojo básicamente pasó sus vacaciones trabajando, aprendiendo sobre lo que se hacía en el taller, fueron a visitar a Cloud quien le decía a Boris lo que tenía que recordar hacer, aunque el platinado había logrado mantener a flote el lugar.

Fue durante esos días que Yuriy y Boris conocieron más sobre sus pasados, sorprendentemente ambos tenían historias parecidas, con la diferencia que el pelirrojo logró obtener una beca en un colegio prestigioso y Boris encontró a alguien que le dio casa, comida y enseñó un oficio

————

– entonces, ¿no se han enterado? –

– ¿de qué Yume ya volvió? – preguntó Yuriy mirando los dormitorios de las chicas por la ventana

– sobre Garland – el pelirrojo lo miró sin mucho interés mientras sacaba sus cosas de su maleta – lee esto –

El pelirrojo leyó un artículo de periódico que hablaba a detalle sobre la gran revancha de Garland, el encuentro se había acordado entre el representante de la familia Siebald y el entrenador de quien lo había derrotado, el encuentro había sido programado para finales de enero

– cuando se tenga que ir, tendrás tu oportunidad para hablar con ella, no es ideal, pero podrán hablar sin que él los moleste –

El rubio tenía razón, no era perfecto, pero la revancha le garantizaba poder acercarse a Yume. No fueron los únicos en enterarse de la pelea, todos en la escuela lo sabían, la pelirroja lo sabía por su padre, quien remarcó lo importante que era que lo ayudara a concentrarse, no podía causarle ningún tipo de problema o preocupación, además de tener que demostrarle su apoyo como el moreno más lo necesitara.

Gracias a las reglas de Garland, el moreno no tuvo que preocuparse por sus deberes y pudo enfocarse por completo en su arduo entrenamiento, la pelirroja asistía a cada sesión sin interrumpirlo, le acercaba agua cuando lo necesitaba y era ella quien cuidaba de él, no entendió en qué momento incluso terminó dándole masajes después de entrenar, se había vuelto tan natural en ella atenderlo que hacía cosas que ni el mismo Garland había pensado en pedirle, pero si algo disfrutaba era recibir atención. Lo peor era que cada día que pasaba, parecía que Yume y Garland incluso eran felices como novios, la pelirroja cumplía a la perfección con el papel de novia abnegada y dedicada y Garland, como siempre, aprovechaba para presumir lo satisfecha que tenía a la "insaciable" pelirroja, presumiendo que cuando nadie los veía, Yume le ofrecía atención especial que él no podía rehusar.

Aunque Garland presumía que Yume pedía tener relaciones en todo momento, la verdadera atención que tenía hacia la pelirroja era la de sacar sus frustraciones golpeándola, era cuidadoso de no dejar marcas en lugares visibles, en el cuerpo de la chica.

Con cada encuentro, la voluntad y autoestima de la pelirroja se rompía cada vez más, temiendo siempre por el día en que su esfuerzo no fuera suficiente.

– Arakawa – la pelirroja prestó atención al moreno esperando su nueva orden – ¿ya terminaste mi trabajo de historia? – Garland se sentó con ella después del entrenamiento

– aún no… – tomó la toalla – casi termino, pero… – la pelirroja paró frente al moreno después de acercarle la botella con agua – sería más fácil si… – dudaba lo que quería decir mientras empezó a secar el sudor del rostro de su novio – si pudiera ir a la biblioteca… –

Los otros miembros del club de kick-boxing voltearon cuando Garland lanzó la botella con fuerza al piso

– es… espera, por favor – Yume trataba de calmarlo – si hago la investigación con material de la biblioteca, terminaré más rápido y… – agachó la mirada en un gesto triste – y podría aprovechar para terminar mis tareas… –

– cállate – le hablaba enojado en voz baja; la acercó para abrazarla – ¿acaso me crees estúpido? Sólo quieres ver a Ivanov – la pelirroja devolvió el abrazo

– te juro que estoy diciendo la verdad, además, si no entrego… – el moreno la apretó en señal de que callara

Garland se levantó para abrazarla bien frente a los presentes, la pelirroja encontraba desagradable sentir el cuerpo del moreno cubierto por el sudor, pero se mentalizaba para seguir obedeciendo, el moreno pegó su rostro al de la pelirroja, haciéndola sentir su rostro húmedo aún después de que ella lo secara, se acercó a su para decirle que hablarían de ello; la soltó para hacer lo de siempre, Garland entraba a las regaderas a bañarse mientras Yume preparaba y guardaba todo para volver juntos en cuanto el moreno saliera y era ella quien cargaba las cosas de vuelta a los dormitorios o a donde le ordenara dirigirse.

La pelirroja siguió a Garland, no dijo nada, pero la guió hasta la biblioteca. Yume creyó que el moreno le estaba dando permiso de hacer los deberes en la biblioteca.

– ¿a dónde vas? – le preguntó apenas Yume dio un paso hacia la entrada del edificio – v¿qué esperas? – agregó en un tono de regaño sin gritar

La pelirroja lo siguió, caminaron a la parte de atrás del edificio, donde el moreno le dijo que bajara las cosas y le hizo un gesto con la mano para que se acercara.

– aquí podremos hablar – se tronó los dedos mientras le sonrió a la pelirroja – ahora, explícame por qué quieres venir a la biblioteca –

Yume se puso nerviosa al ver el gesto del moreno, tenía que cuidar sus palabras, estaban solos, lo que significaba que Garland podría golpearla sin problemas.

– si… si pudiera usar el material de la biblioteca para hacer tu trabajo, terminaría más rápido… – Yume miraba al piso cuidando lo que decía, no se dio cuenta que Garland no la miraba.

El moreno se negaba por que sabía que los amigos de la pelirroja frecuentaban la biblioteca, era de esperarse pues las evaluaciones se aproximaban; Garland miraba hacia las ventanas, sonrió cuando vio al pelirrojo pasar. Aún sin escuchar lo que decía Yume la interrumpió dándole una patada en el estómago antes de empezar a pegarle mirando hacia la ventana esperando que Yuriy volteara, Yume se disculpaba llorando sin entender cómo lo había hecho enojar tanto.

Aún cuando no pasó mucho tiempo para que el pelirrojo volteara, tanto Yume como Garland sintieron eterno el tiempo; Yume sentía que aquellos golpes duraban una eternidad, dolían demasiado pero para Garland la espera fue lenta ya que tenía un plan en mente para ambos pelirrojos, estaba aburrido de su diversión con Yume parecía estancada y quería divertirse, en efecto la satisfacción del moreno no tuvo comparación cuando vio el gesto en el rostro de Yuriy cuando volteó y lo vio pegándole a la pelirroja.

El segundo que duró el momento en que el pelirrojo vio como aquel golpe acertaba en la pelirroja le hizo sentir que le hervía la sangre del enojo, en especial cuando lo vio agarrarla del cabello con esa sonrisa burlona que tanto detestaba, Yuriy salió casi al instante sin decir nada, su rostro dejó ver lo furioso que estaba cuando no respondió que si sucedía algo.

– bien, Arakawa, te dejaré hacer mi trabajo en la biblioteca – finalmente la miró cuando la sujetó del cabello y la arrodilló con violencia – pero sólo si logras que tu uniforme no se ensucie –

El moreno empezó a reír cuando Yume abrió su saco y blusa para mostrar sus pechos aún con el sujetador antes de bajar la cremallera del pantalón de Garland para cumplir la orden de su novio. Desde el inicio Garland la empujó sin cuidado, Yume sentía que se ahogaba pero no estaba en posición de negarse, trató de enfocarse para satisfacerlo y que aquel horrible momento terminara. Lo que no pudo prever la pelirroja , fue el verdadero plan de Garland.

El pelirrojo no corrió, pero caminaba rápido, recordar como la golpeó, lo hizo enfurecer tanto que no le importó nada, iba decidido a detenerlo, pero desafortunadamente Yuriy había caído en el juego del moreno.

El pelirrojo se detuvo al instante cuando vio de espaldas a él a la pelirroja arrodillada contra la entrepierna de Garland, Yuriy quedó inerte viendo con horror como Yume, la chica tímida que de alguna forma lo había hecho sentir tantas cosas usaba sus pechos y boca en el chico que se había dedicado a hacer que que cada día en el internado ambos fueran miserables

– ¿Yu… Yume…? – apenas pudo pronunciar el nombre de la chica

– ah, Ivanov – Yume se sintió terrible al escuchar el nombre del pelirrojo, pero las manos de Garland le impidieron detenerse – qué inoportuno eres, ¿no sabes que es de mala educación interrumpir así las atenciones de mi novia? – empujó a Yume con fuerza para terminar en su boca

– qué… – Yuriy apenas podía articular cuando el moreno la soltó y la chica empezó a toser después de, a pesar de todo, tratar de cumplir la orden de no ensuciar el uniforme – ¿¡qué significa esto, Yume!? – finalmente las palabras salieron de su boca soltando incrédulo aquel reclamo

– ¿por qué te sorprende, Ivanov? – levantó a la pelirroja del cabello sin cuidado alguno – es normal que una novia atienda las necesidades de su novio – mientras seguía hablando, abrazó a Yume por atrás y tocó los pechos de la chica descubiertos por el uniforme, pero aún en el sujetador – apuesto a que hacía lo mismo contigo todo el tiempo – Yume tapó su rostro avergonzada sin poder contener su llanto, fue el mismo Garland quien cerró la camisa y saco del uniforme de la pelirroja – no me digas que nunca lo hicieron – sonrió aún más satisfecho – por algo esta estúpida tiene fama de zorra en la escuela – la empujó haciéndola caer

La pelirroja no tuvo el valor para mirar a Yuriy, se abrazó aún llorando , mirando hacia el otro lado con la mirada baja, deseaba disculparse pero aún de haber podido decir algo, sabía que Garland la castigaría por dirigirle la palabra.

La risa del moreno era todo lo que se escuchaba mientras Yume evadía el contacto visual y Yuriy empezó a retroceder despacio sin creer lo que acababa de ver

– ¡Yuriy! – la voz de Sergei lo hizo reaccionar alejando la mirada de la chica – ¿qué pasó? Saliste sin… – no lo dejó terminar, se fue sin decir nada

Sergei, seguido de Alyss dirigieron su mirada a la parte trasera del edificio para ver a Yume llorando en el piso y Garland sonriendo satisfecho

– ¿qué esperas, estúpida? – puso su pie en la espalda de la chica – querías ir a la biblioteca, ¿no? – la empujaba con el pie – ¡date prisa y termina el maldito reporte! – Alyss y Sergei se enojaron

Antes de que intervinieran, Yume se apresuró a cargar las cosas del moreno y corrió a la biblioteca, haciendo que la siguieran después de dudar si decirle algo a Garland o no

Yume tomó el material y se sentó a trabajar en el reporte como si nada hubiera pidiendo a Alyss y Sergei que no la molestaran.

Yuriy Ivanov se había alejado caminando rápido rumbo a los establos del instituto, pero en algún punto terminó corriendo, estaba colérico y la imagen de Yume con Garland acechaba su mente; cuando finalmente se detuvo, empezó a maldecirlo mientras daba de puñetazos a un árbol

– eres un maldito… – Garland había logrado su objetivo, lastimar al pelirrojo con lo que más le dolía, sus sentimientos por la pelirroja.