– ¿y bien, cuánto tiempo estará así? – la voz sonaba como si estuviera lejos

– los golpes sanarán en unos días – la imagen borrosa empezó a aparecer – pero para la fractura serán unas seis semanas aproximadamente – la luz empezó a lastimar conforme abrió lentamente los ojos

– ¿dónde estoy…? – el moreno finalmente había despertado

– cuidado, podría lastimarse – la enfermera se acercó para detener a Garland cuando intentó levantarse

– pero, ¿qué…? – el recuerdo de la pelea llegó junto al dolor de los golpes – ¡la pelea! ¿Qué pasó con la pelea? – en su desesperación jaló a la enfermera de la ropa

– ¡perdiste! – el moreno soltó a la enfermera y miró a su padre – eres una desgracia para la familia – el moreno jamás había sentido frustración como en ese momento – como si perder dos veces contra el mismo oponente no fuera suficientemente malo, ¡tenías que usar golpes ilegales! – lo miraba decepcionado – te lo advertí, olvídate del apoyo para seguir en el deporte, si quieres lograr algo tendrás que hacerlo por tu cuenta, ¡eres una vergüenza! – uno de los hermanos del moreno entró con un par de cafés – veremos si así aprendes a trabajar por las cosas –

– papá – el hermano del moreno se sentó después de entregar el café a su padre, cruzó una pierna y dio un sorbo a su bebida – pregunté a algunas personas en el internado, tal parece que los desobedeció y siguió viendo a la pelirroja esa – Garland estaba enojado y frustrado mientras su padre lo miraba bastante molesto – parece que la reputación de la chica ganó su atención… – el mayor contó lo que todos en Bradford sabían sobre Yume y su relación con Garland e Ivanov

– ¿quién te crees para ignorarnos a tu mamá y a mí así? – el padre del chico se veía furioso con la "rebeldía" de su hijo – retiraré todos tus privilegios en la escuela – Garland no lo podía creer – y más vale que saques buenas notas o te mandaré a una escuela cualquiera, no me importa que sea tu último año – lo peor para el moreno era que su hermano lo miraba con burla – haré que uno de los sirvientes te regrese al internado, me largo de aquí, no quiero verte hasta que te comportes como lo que se supone que eres – el señor salió furioso del cuarto

– veremos si un perdedor es el tipo de chico para la zorra que tienes como novia – empezó a reír burlándose, antes de retirarse agregó – apuesto a que cuando vea como te dejaron – con burla hizo referencia al rostro del menor con un gesto – te cambia por el otro, nos vemos, perdedor – se fue riendo

Garland jamás se había sentido tan humillado en su vida, no sólo le retiraron el apoyo para seguir en el kick-boxing , lo veían como el fracaso familiar, había terminado en el hospital y encima le habían quitado su poder en la escuela

– ¡maldición! – gritó lanzando su almohada

El moreno intentó levantarse al baño, después de lo que dijo su hermano, tenía que saber el porqué de su comentario. Con su fractura no podía apoyar el pie, apenas intentó poner algo de peso para levantarse el dolor agudo y punzante lo invadió, tuvo que llamar a la enfermera usando el botón.

Antes de permitirle verse, se le recordó que pasaría mínimo seis semanas enyesado y tendría que usar muletas, añadiendo más dolor a la herida en su ego. El moreno se levantó malhumorado usando las muletas, eran incómodas, pero se dirigió al espejo del baño.

Garland tenía el labio abierto, el rostro hinchado y un ojo morado que además estaba cerrado por la inflamación y encima tenía un vendaje adhesivo en la nariz.

Tal como pidió su familia, nadie podía visitarlo, en especial para evitar cualquier situación con los medios mientras se arreglaba su regreso discreto al internado, ya que pasaría el fin de semana en el hospital y se negaba a permanecer en reposo, se le permitió practicar moverse con las muletas.

– ¡ajá! – la exclamación hizo saltar asustada a la pelirroja tirando la pequeña caja que llevaba en su mano y volteó nerviosa a ver a Alyss – anoche también te vi, ese baboso te hizo algo, ¿verdad? – no la dejó responder su propia pregunta, se acercó a inspeccionarla – estás tomando algo para los golpes que… – guardó silencio al notar no sólo la cara avergonzada de Yume, también vio la caja que se le había caído a la chica; el rostro de Alyss cambió por completo, se veía feliz y emocionada – ¡por fin están juntos! – la sacudió en emoción sujetándola por los hombros y en su emoción, incluso abrazó a la pelirroja. Yume no sabía qué hacer o decir, estaba demasiado avergonzada de que su amiga la hubiera descubierto – imagino que no tuvieron tiempo de prepararse – Alyss levantó la caja y le sonrió a Yume — supongo que Ivanov tuvo que pedirlas – le causó gracia imaginar a su amiga avergonzada sin poder pedir lo que necesitaba – bueno, lo que importa es que al fin están jun… –

– eso no fue lo que pasó – Yume interrumpió nerviosa – yo… ya las tenía… – Yume apretó su ropa

Con mucho trabajo, Yume contó a Alyss desde cuando tenía aquellas pastillas anticonceptivas y por qué fue Garland quien se las dio. Alyss no podía creer que pudiera odiar al moreno aún más, lo detestaba por completo. Alyss trató de calmarse al notar que Yume se sintió culpable por "hacerla enojar", respiró hondo y agregó

– bueno, lo que realmente importa, es que las usaste con Ivanov – le guiñó el ojo y luego se quedó pensando cruzada de brazos – aunque con el tiempo que llevaban juntos, creí que ya… – se detuvo al notar que Yume se veía incómoda – bueno, es que Sergei y yo… – le contó que habían estado juntos antes de ser novios

Después de su plática, Alyss prometió guardar el secreto y le dijo que la ayudaría a deshacerse de la "evidencia" y evitarle problemas por ser descubierta; salieron hacia la fuente y Yuriy fingió ignorarlas saliendo de la escuela, Alyss iba enojada hasta que lejos de los ojos curiosos de otros alumnos, finalmente Yuriy se acercó a Yume. A pesar del momento íntimo que compartieron el par de pelirrojos, fue idea de Yuriy guardar las apariencias en la escuela para evitarle más problemas a Yume con la mala reputación que tenía gracias a Garland, sus amigos se alegraron por que se habían reconciliado, aunque Yume sentía que realmente tenía dos novios al mismo tiempo como todos decían

– es bueno verlos juntos de nuevo, ¿verdad? – Alyss preguntó a su ahora gran amigo, Boris avergonzando a la pelirroja

– no te preocupes, pequeña – el platinado trataba de animarla – sabemos que no estabas con ese ricachón por gusto –

– ahora que arreglamos que estos dos vuelvan a estar juntos, hay que hacer algo para que ese baboso deje en paz a Yume – Alyss y Boris planeaban como alejar a Garland

– disculpen… – la voz de Yume no se escuchó – disculpen – su voz baja se perdía gracias a la discusión de Alyss y Boris

– ¿quieren callarse? — finalmente el pelirrojo intervino haciendo callar al par

– creo que… – Yume estaba nerviosa y torcía su falda mirando al piso – que… es mejor esperar a que vuelva – los cuatro la miraron – se… se supone que soy su novia y… debería ser yo quien… –

— ¡olvídalo! – la interrumpió Yuriy – después de lo que te hizo no dejaré que se te vuelva a acercar – la abrazó como protegiéndola, cosa que avergonzó y sonrojó a Yume

– pe… pero no puedo sólo dejar de verlo… – su mirada dejaba ver su preocupación – no quiero que les haga algo y… –

– no tienes que aguantar a ese idiota por nosotros – interrumpió Alyss a la par que el pelirrojo abrazó a Yume con más fuerza – podemos defendernos y tampoco vamos a dejar que te siga tratando así – la pelirroja no podía creerlo, la avergonzaron no sólo las palabras de Alyss, también que todos la miraron dejando ver que estaban de acuerdo en no dejar que Garland se siguiera saliendo con la suya

– además – Boris sonrió mostrando que algo tramaba – pequeña, no olvides que ese ricachón está herido, aún si quisiera no podría hacernos daño – se mostraba satisfecho por lo sucedido – tenía merecido todos y cada uno de los golpes, aunque hubiera sido mejor si hubiera dejado de… –

– ¡no digas eso! – Yume lo interrumpió y todos la miraron haciéndola retraerse – sé que no ha sido muy buena persona, pero no creo que nadie merezca algo así… –

– te pasas de buena gente – reclamó Alyss – pero – la chica y el platinado jugaron con su cabello – eso te hace ser tú – empezaron a reír

Yume sonreía avergonzada, le gustaba volver a estar con sus amigos, pero estaba consiente que el domingo no sería eterno y que el moreno volvería pronto a la escuela y con ello, tendría que confrontarlo.

Antes de tener que volver a la escuela, nuevamente dieron espacio a los pelirrojos para que pudieran estar juntos, como dijo Yuriy, era mejor ser discretos para evitar perjudicar más la reputación de la pelirroja.

– Yuriy… – la chica se mostró tímida y un tanto nerviosa – ¿crees que se podrá arreglar todo sin violencia? – se escuchaba tanto triste como preocupada, el pelirrojo la miró – ya no quiero que nadie más salga lastimado – Yuriy la abrazó sin decir nada

Realmente no sabía qué decirle a la chica, con todo lo que el moreno había hecho el pelirrojo deseaba venganza no tanto por lo que le dijo e hizo a él, pero jamás le perdonaría todo lo que le hizo a Yume, en especial por haberla golpeado.

– no lo sé – empezó a hablar mientras la abrazaba – pero no dejaré que se te acerque – la pelirroja sintió como su novio la apretó – ese tipo es peligroso –

El par de pelirrojos permaneció abrazándose hasta que empezó a bajar el sol, la pelirroja se despidió y se adelantó a la escuela, en la noche Alyss le recordó que todo estaría bien y que pronto podría estar con el pelirrojo todo el tiempo, avergonzando a Yume, quien esa noche tuvo dificultad para conciliar el sueño.

La pelirroja se levantó temprano, ese día en particular, no quería llegar tarde; se alistó y salió de dormitorios, al llegar a la fuente se percató de algo, ¿debería esperar a Garland donde siempre o en la fuente? Sabía que el moreno volvería a la escuela, pero no a qué hora, dudó pero permaneció en la fuente. Conforme pasaron los minutos la afluencia de alumnos aumentó, llegó incluso el momento en que sus amigos la vieron esperando, Alyss trató de acercarse, pero Yume sin saber qué hacer, huyó al edificio principal. En los casilleros se preguntó porqué había huido así.

– vaya, pero si es Arakawa – alguien la empujó acorralándola contra el casillero – ¿dónde estuviste el fin de semana? – se vio rodeada por el grupo de amigos del moreno

– ¿viste perder a Garland? – preguntó uno de ellos y asintió avergonzada en silencio recordando su fin de semana

– ¿vas a seguir con él? – la pregunta la tomó desprevenida – después de todo es un perdedor – no podía creer que estuvieran hablando así del moreno si era su amigo – no tienes que seguir con él – uno de ellos la abrazó – puedes pasar un mejor rato con nosotros – Yume estaba paralizada

— ¿se puede saber qué están haciendo? – el grupo dejó a la pelirroja y voltearon para ver a Garland

– miren, es un "Siebald" – uno de ellos dijo en tono de burla y los demás empezaron a reír

Algunos alumnos se detuvieron a ver cuando escucharon las risas, incluyendo a Alyss, Sergei y Yuriy

– vamos, Yume – la pelirroja dio un paso al frente para tratar de cumplir su trato con el moreno cuando uno de los miembros del club de kick-boxing la detuvo recargándola de nuevo contra el locker

– espera Garland – el grupo de chicos rodeó al moreno – parece que no te fue muy bien – de nuevo las risas – ¿dónde está esa actitud prepotente de siempre? – uno de ellos lo empujó hacia adelante –¡defiéndete! – exclamó otro empujándolo hacia atrás — ¿vas a usar golpes bajos? – lo empujaron de nuevo entre risas; aquel "juego" continuó con burlas e insultos

– ¡basta! – exigía el moreno sin poderse defender, nadie podía creer que Garland estaba siendo víctima de su propio juego – ¡les dije que se detengan! – intentó golpearlos con las muletas, resultando en que se las quitaran y terminara en el piso, lanzaron sus muletas y se escucharon los murmullos de los alumnos, el moreno estaba furioso

En particular el pelirrojo, disfrutó de ver como el grupo de Garland le dio una probada de sus usuales burlas, no tardaron en escucharse las risas y comentarios sobre el moreno, su derrota y su apariencia, humillándolo aún más

– ¡silencio! – gritaba Garland a los alumnos – ¿acaso no saben quién soy? – gritaba frustrado tratando de ponerse de pie sin éxito al no tener sus muletas

– eres un perdedor – gritó alguien, causando la risa de todos

– ¿estás bien? – la pelirroja le acercó sus muletas y se agachó para ayudarlo, los amigos de la chica no podían creer que lo ayudara después de todo lo que le había hecho

– ¡déjame en paz, estúpida! – soltó una fuerte bofetada frente a todos y reinó el silencio

– ¿cómo te atreves a tocarla? – fue el pelirrojo furioso quien llegó a sujetarlo del uniforme – Yume es la única que se compadeció de ti, ¿y te atreves a golpearla? – el pelirrojo estaba listo para soltar un golpe

– ¡no! – Yume sujetó el brazo de Yuriy – por favor, deténte – ni Garland ni Yuriy lo podían creer. La pelirroja acercó de nuevo las muletas – nadie merece ser tratado así – apenas Garland sujetó las muletas, Yuriy le tomó la mano a Yume alejándola del moreno – espera, Yuriy… – el pelirrojo la acercó donde Alyss y Sergei y la abrazó por el hombro, Garland se había levantado con trabajo y empezó a reír ganando la atención de todos

– ¿por qué no me sorprende? – se giró hacia el par de pelirrojos – me voy dos días y ya estás con Ivanov – todos miraron a la pareja – ¡eres una cualquiera! – los miró con odio

Finalmente sonó el timbre que anunció el inicio de las clases, los profesores empezaron a apurar a los alumnos, pero Yume pudo saberlo, el moreno no dejaría las cosas así.

Las clases transcurrieron sin mayores incidentes y no fue hasta el receso que de nuevo el moreno se volvió el centro de atención. Después de lo sucedido en la mañana, el pelirrojo, Alyss y Sergei se mantuvieron con Yume, quien parecía ser la única persona en toda la escuela que no disfrutaba ver la humillación de Garland.

Nada pudo preparar a Garland para volverse el blanco de las burlas y acoso escolar del cual él era responsable, durante el almuerzo no sólo lo corrieron de la mesa de siempre, nadie lo ayudó a llevar su comida a su mesa, todos lo vieron caer sobre su charola de comida y las burlas y risas ganaron insultos por parte del moreno que fueron ignorados causando que se retirara sin comer.

– eso y más merece ese… – el pelirrojo guardó silencio al ver el rostro de Yume

– ¿en serio lo defiendes? – preguntó Alyss

La pelirroja se mantuvo en silencio, no era que quisiera al moreno, más bien entendía que no usaría las muletas por siempre y no dudaría en vengarse, pero parecía que, al menos para Yume, nadie se había percatado de aquel "pequeño" detalle

– perdón… – fue todo lo que Yume pudo decirle a sus amigos

Fue el rubio quien para cambiar el tema, sugirió verse después de clases en donde siempre, rumbo a los establos

– perdón… – Yume interrumpió – tengo trabajos que terminar y… – bajó la mirada, se avergonzaba de saber que la miraban mientras hablaba – y ya casi son las evaluaciones –

– ah… – Alyss se quejó – no tienes porque recordarnos de cosas tan feas – Yume se disculpó y Alyss y Sergei rieron

– me vengaré de todos – Garland estaba colérico con los tratos que todos le habían dado y peor aún era que incluso parecían saber que le habían retirado sus privilegios – cuando me quiten esta porquería, van a saber quién es Garland Siebald – la única ventaja que tuvo su situación fue que pudo permanecer en la enfermería fingiendo incomodidad por su fractura, pero en realidad sólo deseaba espacio para empezar a planear su venganza; cuando se calmó regresó a las clases que le faltaban

Tal como dijeron los chicos, se reunieron, Yume los alentó a ir sin ella, pese a la negativa, aceptaron y ella se dirigió a su casillero, era verdad, por hacer los trabajos del moreno, no había logrado terminar aún todo lo que debía entregar. Yume decidió empezar con las materias que menos trabajo le costaban, tomó sus cosas y caminó por el pasillo, después de lo sucedido en la mañana hizo tiempo a que los miembros del club de kick-boxing se fueran a su entrenamiento

– por fin podemos hablar – sintió que alguien la jaló – esto no se va a quedar así, maldita zorra – Yume se asustó al ver al moreno – te prohibí acercarte a Ivanov –

– pe… perdóname… – evadió por completo la mirada del moreno

– ¿ves como eres una cualquiera? – le acarició el cabello – apenas estuviste sola – empezó a jugar con sus labios en el cuello de la pelirroja hasta subir a su oído para susurrar – te largaste con él –

– perdón – reaccionó demasiado nerviosa – jamás creí que eso pasara y… – se tapó la boca nerviosa y se asustó al ver aquel gesto sereno en Garland

– dime – hablaba tranquilo y en voz baja, pero eso mismo asustó más a Yume – ¿te acostaste con el muerto de hambre? – de nuevo la acarició con cuidado buscando su mirada, Yume no podía mirarlo a los ojos – ¿te acostaste con él? – la agarró del cabello y aunque sonaba molesto, no gritaba

– perdón – se disculpó aún sin poder mirarlo a los ojos, apretó los ojos esperando el golpe que "se había ganado", pero no pasó nada, abrió los ojos y fue cuando un fuerte puñetazo la llevó al piso

– te dije que me perteneces a mí – clavó una muleta en la espalda de Yume manteniéndola en el suelo – ¿cómo te atreves a desobedecer? – giraba un poco la muleta sobre la chica – ¡párate! – le ordenó gritando, la pelirroja volteó a verlo cuando se levantó, tenía un poco de sangre saliendo de su boca

– ¡Yume! – el grito al final del pasillo interrumpió – Yume, ¿sigues aquí? – Garland abrazó a Yume – ¡Yu…! – Alyss los vio abrazados – ¡suéltala! – Alyss no dudó y lo empujó

– ¿quién te crees? Estoy con mi novia, ¡lárgate! – con trabajo se puso frente a Yume, odiaba tener que usar las muletas

– ¿tu novia? ¡No me hagas reír! – Alyss confrontó sin miedo al moreno – Yume sólo tiene ojos para Ivanov y lo sabes – la pelirroja estaba avergonzada y nerviosa por lo que pudiera pasar

– ¡cállate! – el moreno la miraba furioso – esta zorra me pertenece – Alyss se enojó con el comentario

– Yume no te pertenece, no es un objeto – se acercó enojada – ¡ya déjala en paz! – trató de alejar a la pelirroja del moreno, pero Garland atrapó a Alyss con una muleta contra la pared

– tienes agallas para alguien que debe cuidar su estadía en Bradford – apretó la muleta – aún puedo hacer que te expulsen y no logres conseguir tu preciada herencia – la amenazó

– suéltala por favor – Yume trató de intervenir – haré lo que me digas, por favor, no la lastimes – Alyss empujó al moreno aprovechando que Garland no podía apoyar su peso sobre su pierna

– no, Yume – Garland tuvo problema en mantener el equilibrio – no tienes porque hacer lo que éste baboso dice – la jaló para alejarla del moreno

– ¿cómo me dijiste? –

Alyss estaba lista para pelearse con el moreno, no estaba dispuesta a dejarlo salirse con la suya

– no, Alyss, déjalo en paz – para sorpresa de ambos Yume se puso frente a su amiga.

Alyss miró enojada al moreno y jaló a la pelirroja alejándola de él, ni el mismo Garland entendió por qué la pelirroja lo había defendido, recordó el incidente de esa misma mañana, donde lo ayudó acercándole las muletas y también detuvo a Yuriy. Garland se retiró después de ver a ambas chicas desaparecer en el pasillo.

Apenas salieron del edificio principal, Alyss regañó a la pelirroja, no sólo por haber defendido al moreno, también por haber dicho que haría lo que él dijera, la pelirroja se detuvo

– por favor, no le digas a nadie… – Alyss vio como Yume parecía aguantar lo que sentía

– ¿por qué si te molesta, lo defiendes? – la llevó a donde pudieran hablar solas – no puede hacerte nada, todos hablan de que perdió sus privilegios en la escuela y… –

Alyss no pudo decir nada cuando la pelirroja empezó a sollozar, la dejó desahogarse antes de acompañarla a terminar sus trabajos faltantes a la biblioteca

Por su lado, Garland, estaba harto de las muletas, sentía que le impedían defender su autoridad, tendría que hacer algo para lograr defenderse. Garland miró el yeso, no iría a ningún lado en prácticamente dos meses, tenía que compensarlo, pero ¿cómo? Una idea llegó a él, seguir entrenando evitando ejercicios donde usara la pierna y al mismo tiempo entrenar para poder usarlas tanto para defenderse como para atacar, no sería sencillo, pero al menos tendría con que defender su imagen y su dignidad.

En efecto el moreno se dio cuenta que requeriría de poder defenderse usando las muletas, no sólo los miembros del club de kick-boxing lo molestaban, alumnos incluso de otros grados también se reían o lo molestaban, era la primera vez que Garland conocía el otro lado de lo que para él tenía derecho a hacerle a los demás; apenas iban un par semanas y el chico ya andaba solo la mayor parte del tiempo.

Aquella experiencia se volvió toda una pesadilla para el moreno, su ego había sufrido heridas peores que su rostro y su pierna, sin embargo se había percatado que el pelirrojo y su grupo no se habían acercado después de que Alyss defendió a la pelirroja, en su mayoría lo ignoraban, pero había algo que no podía dejar pasar por alto, y era que cada que terminaba siendo víctima del acoso que él solía orquestar, la única persona que nunca se burlado de él, era la pelirroja.

Un viernes al terminar las clases, nuevamente los "amigos" del moreno, los miembros del club de kick-boxing, lo molestaron, esta vez empujándolo como si se tratara de un accidente que casi lo hace caer por las escaleras; gracias a su idea de entrenar para defenderse aún con sus muletas fue que en su caída logro evadir las escaleras, pero de igual forma añadía dolor a la herida en su ego.

– ¿estás bien? – Garland jamás esperó escuchar que alguien le hiciera esa pregunta – aquí están tus cosas – el moreno no podía creerlo, la pelirroja había levantado las cosas y se las había acercado

– ¿qué pretendes con esto? – reclamó arrebatándole las cosas después de levantarse

– ¿nos vamos? – el pelirrojo se esforzó por controlarse, tomó la mano de Yume, quien se avergonzó

– ¿qué esperas? – el moreno reclamó a Yume – ¡lárgate con él! – bufó después de notar que la chica lo miraba

– más vale que cuides tus palabras – el pelirrojo hablaba serio cuando en realidad deseaba soltarle un golpe

– ¿no es patético que sólo me confrontes por que crees que mi lesión te da ventaja? – Yuriy afiló la mirada y el moreno lo miró con burla

– no tengo necesidad de eso, tus "amigos" logran hacerte quedar en ridículo con éxito – ahora era Yuriy quien mostraba una ligera sonrisa burlona

El comentario dolió en el moreno y soltó un golpe que Yuriy logró detener, el pelirrojo preparó su golpe

– ¡basta! – gritó Yume – dejen de pelar – ambos chicos se miraban con odio

– ¿por qué lo sigues defendiendo? Sabes que merece todo lo que le ha pasado – finalmente reclamaba

– por que tú no eres como él… – el comentario sorprendió al pelirrojo – además… – el rostro de la pelirroja dejó ver su tristeza – sé lo que es que todos te aíslen y te traten así – Garland sintió algo nuevo y extraño con aquellas palabras – por favor, Yuriy… ya déjalo en paz –

Era evidente que Yuriy estaba furioso, pero hizo caso a su novia, no sin antes tomarle la mano y alejarla del moreno.

Lejos del enojo con el pelirrojo, Garland sintió un tipo nuevo de enojo cuando los vio irse juntos, no se parecía a algo que hubiera sentido antes pero, ¿qué era?

– ahí están – Alyss se acercó al par de pelirrojos – los estábamos esperando – se quedó cayada al ver salir a Garland del edificio principal y lo siguió molesta con la mirada

– va… vamos – Yume jaló a Alyss para que dejara de mirarlo con aquel gesto

El pequeño grupo se fue al lugar de siempre bajo uno de los árboles, los tres miraban a Yume, pero en especial el pelirrojo y Alyss, esta última no pudo contenerse más

– ¿por qué insistes en tratar bien al estúpido de…? – la mirada de la pelirroja la hizo cambiar su frase – en defender a Garland – aunque Alyss se mostraba molesta – después de todo lo que pasó, ¿en verdad no crees que se merece lo que le está pasando? – Yume se contrajo, sabía que no podría evitar más sus preguntas

– yo tampoco lo entiendo del todo – apretó su falda, las caras de sus amigos la pusieron nerviosa – pero, creo que me da algo de lástima – ahora la miraban con sorpresa – no puedo imaginar lo que sentía de ser el centro de atención, pero conozco lo que es estar aislado – recordaba todo por lo que había pasado en su vida – no puedo alegrarme de que alguien pase por ese sentimiento – no se atrevía a mirarlos

– lo dije antes y lo vuelvo a decir, te pasas de buena gente – Alyss se sentía frustrada al no entender a la pelirroja – pero bueno, eso es parte de lo que te hace ser tú – Yume se sonrojó

Mientras Yume confesaba que en algún punto pasó del miedo al moreno a sentir lástima por él, Garland hacía la rutina que había creado para mantenerse en forma y lograr hacer algo para tratar de sanar la herida en su ego. El moreno no lograba concentrarse, por alguna razón terminaba pensando en Yume, lo cual lo frustraba aún más, ¿por qué, por qué pensaba en ella?no tenía ningún sentido; el recuerdo de verla siempre con Ivanov causó una súbita sensación de enojo.

– no puede ser – se decía incrédulo – soy un Siebald, no puedo estar celoso de un maldito muerto de hambre – su frustración creció – no puedo sentir algo esa maldita pelirroja –

Apenas trató de negarlo, la imagen de Yume ayudándolo con sus cosas llegó a él, pero el recuerdo de l "confesión" de la pelirroja por haber intimidado con Ivanov lo hizo sentir que su sangre hervía, sentía un nuevo e inexplicable odio hacia el pelirrojo, en especial por que para Garland, Yuriy y él no eran iguales, él era superior y aún así, Yume prefería a Ivanov

– tengo que hacer algo – se dijo enojado y frustrado – Yume es mía… –