– Yume, tienes que comer algo – Yuriy puso su mano sobre la de ella

– Boris estará bien, además iremos a verlo – Alyss trataba de animarla

La pelirroja asintió en silencio, pero seguía sin ánimos de comer, no podía dejar de preocuparse por Boris, en especial sabiendo lo mucho que había hecho por mantenerse fuera de problemas después de que Cloud lo ayudó.

Fue hasta que terminaron las clases, reunidos donde siempre, que organizaron la visita al platinado; al menos ese era el plan, al igual que todos en la escuela, se enteraron que la mayoría de los alumnos en el gimnasio serían dados de alta, pero uno de ellos estaba en un estado más delicado, no sólo estaba inconsciente, era quien tenía quemaduras extensas; algunos rumoreaban que quizá no sobreviviría

– menos mal que atraparon al loco que lo hizo – escuchaban los rumores – es increíble que le concedieran fianza, aunque un tipo como ese jamás podría pagarla –

Entre más escuchaban como todos esperaban que a Boris se le negara aquella fianza y se le sentenciara de por vida, la pelirroja se sentía terrible por su amigo, se negaba a aceptar que el platinado era culpable

– ¡un millón de libras! – exclamó Alyss enojada – ¿cómo vamos a conseguir esa cantidad? –

– siempre y cuando todos sigan estables… – comentó Sergei refiriéndose al alumno en estado delicado

– ¿y un abogado? – preguntó la pelirroja esperando que fuera un precio más accesible

– el problema es que los mejores están trabajando en su contra… – Sergei explicó no sólo que los padres contrataron a los mejores abogados posibles, algunos de los padres de los involucrados, incluso eran esos abogados, volviendo la situación más difícil para Boris

Aquella situación perturbaba a la pelirroja, no tenían forma de pagar la fianza por si mismos y tampoco conocían un abogado suficientemente bueno para garantizar que ganaría contra el peso e influencia de las familias del internado. En su intento por ayudar, Yume fue a la biblioteca a buscar algo sobre leyes, el único material que encontró era muy complicado de entender con toda la terminología que manejaba; en la bibliografía, encontró en los registros otro libro que la escuela tenía, procedió a buscarlo y logró encontrarlo en uno de los libreros, se estiró tratando de alcanzarlo, pero aún de puntitas no lograba llegar a él

– no sabía que te interesaban este tipo de libros – Yume se paralizó con el brazo extendido mientras una mano tomaba el libro sin problemas a la par que sentía el roce con aquel cuerpo que se pegó a ella – aquí tienes – le puso el libro enfrente mientras prácticamente la abrazaba por atrás

– gra… gracias… — respondió nerviosa abrazando el libro

– es por lo de tu amigo, ¿cierto? – la pelirroja asintió permaneciendo en el mismo lugar – te ves nerviosa – pegó más su cuerpo – te extraño — le susurró al oído intentando abrazarla

– no… – se giró para alejarlo – gra… gracias por el libro… pero me tengo que ir… – cuando intentó alejarse, su cuerpo fue acorralado contra el librero

– no tiene nada de malo – le habla en un tono suave y un tanto seductor – hasta podría ayudarte a que lo dejen libre – sonrió al ver que había ganado su atención – ¿no quieres que pague su fianza? – la pelirroja lo miraba con duda apretando el libro contra su pecho

– ¿harías eso por Boris? – se mostraba sorprendida con la "oferta", la sonrisa que se esbozó en el rostro del chico la puso nerviosa

– claro – le acarició el rostro – a cambio de un pequeño precio – colocó su pierna entre las de Yume para abrirlas, quien soltó el libro – no quieres que lo dejen encerrado para siempre – tocó una de sus piernas bajo la falda – ¿o sí? – Yume se quedó inmóvil al sentir sus labios jugando en su oreja mientras su mano jugaba en su muslo

– ¿q… qué quieres decir? – se contrajo tratando de separarse

– hablo de esto… – tocó la entrepierna de la pelirroja sobre la pantaleta causando un pequeño espasmo que la hizo tratar de cerrar las piernas pese a que la del moreno estaba en medio

– ¡no! – Yume finalmente reaccionó casi como un reflejo, soltando una bofetada en el moreno

La pelirroja no podía creer que acababa de soltar una bofetada en Garland, el segundo en que se quedó mirándolo perpleja se sintió como una eternidad en la cual el miedo empezó a acumularse pues estaba segura que le cobraría la insolencia

– entiendo… – hablaba tranquilo – sólo quería ayudarte, Yume – se separó sin mirarla y se alejó sin hacer o decir más

Yume tapó su boca mientras se dejó caer lentamente, sollozaba y temblaba, estaba asustada pues juraba que le devolvería aquel golpe

– has cambiado… – pensaba el moreno mientras tocaba la mejilla donde recibió la bofetada – tendré que hacer volver a la chica obediente – sonrió levemente al retirarse de la biblioteca

La pelirroja permaneció en el suelo sollozando tratando de calmarse, era la primera vez que Yume se había negado al moreno, pero lo que más miedo le daba, eran las consecuencias que aquella bofetada podría causar, recordó los golpes, las amenazas y el lago

– ¡aquí estás! – la pelirroja pegó un salto sobresaltada – ¿qué pasó? – la voz de Alyss sonaba preocupada, se acercó al verla en el piso y notó el libro – no tienes que preocuparte, ayudaremos a Boris – la ayudó a levantarse – anda, volvamos – se llevó a la pelirroja con ella a los dormitorios

El alumnado del internado Bradford llegó al edificio principal como todas las mañanas para comenzar sus clases, pero antes de que estas dieran inicio el grupo de la pelirroja escuchó las nuevas noticias sobre aquel incendio, la cual también fue escuchada por Garland, quien tomaba algunas cosas en su casillero tardando suficiente para escuchar todo antes de retirarse, los padres del chico con quemaduras apelaron para que se le negara la fianza al platinado y se le sentenciara de por vida, argumentando que ese delincuente (Boris) no sólo había arruinado su futuro en los deportes, el incendio había sido provocado para deshacerse del chico

– ¡no! ¡mienten! – el grito de Yume llamó la atención de los alumnos que hablaban de lo sucedido y del moreno

– es verdad, ayer se encontró la evidencia de que ese tipo se quería deshacer de él – el alumno miraba con desaprobación a la pelirroja por defender al platinado

– además, de qué lloras si ahora se sabe que fuiste la causante de todo – las palabras de una alumna de aquel grupo llamaron la atención de los que pasaban y ganaron la molestia de los amigos y novio de Yume – es verdad – continuó al notar la cara de sorpresa en la pelirroja – aquel tipo es con el que te fugaste el año pasado y se descubrió que buscaba vengarse del presidente del club de kickboxing por quitarle a su novia – Yume no podía creer lo que acababa de escuchar, antes de que alguien dijera algo agregó – pero el tipo no se enteró que tu novio – miró a Garland – ya no es miembro – se dirigió al moreno – te salvaste a costa de otros – lo miraba con seriedad e incluso Yume y los demás lo miraron

– no es mi culpa que se equivocara de persona – miró a Yume continuando su respuesta a la alumna – creí que sólo competía con Ivanov – el comentario recordó a todos que Yume fue quien había sido infiel al moreno

– ¡a sus salones! – un prefecto llegó a detener la discusión y dispersarlos

Los alumnos se fueron a sus clases, antes de retirarse, Yume volteó a ver a Garland, quien le sonrió satisfecho, de la misma forma cuando la hacía obedecer alguna orden, la sonrisa del moreno de causó escalofríos. Yume pasó las clases sin prestar atención, no podía creer que Boris permanecería en prisión y encima ahora la veían como la causante de todo, durante la hora del almuerzo se negó a comer, permaneció en silencio escuchando a su pequeño grupo hablar sobre lo sucedido, a la distancia como hacía desde que volvió, el moreno estaba sentado de forma que él y la pelirroja quedaran de frente, comía solo mirando ocasionalmente a Yume

Yume notó que Garland la miraba, un extraño escalofrío recorrió su cuerpo, las palabras de aquella plática no eran claras, como si estuvieran demasiado lejos; el momento fue interrumpido cuando un vaso desechable con agua cayó en la cabeza de la pelirroja

– ¡deberían expulsarla! – se escuchó cuando más cosas cayeron sobre ella

Alyss y Yuriy intentaron detenerlos, ganando la misma atención que Yume, al ver eso la pelirroja se sintió culpable tapando su rostro a nada de llorar, no podía soportar la idea de que sus amigos y novio fueran tratados igual de mal que la trataban a ella

– ¡ya basta! – el grito serio hizo callar a todos y Yume sintió que alguien la abrazó

– ¡tú deberías estar en el hospital, Siebald! – gritó alguien más

El moreno cargó a Yume sin importarle la desaprobación del grupo de la chica y la cubrió de dos bebidas más que lanzaron a ellos, Yuriy, Alyss y Sergei corrieron tras él, no podían dejarlo solo con Yume, pero finalmente los profesores entraron a calmar aquella disputa negando la salida a los tres, pero Alyss empujó al profesor para salir sin importarle las consecuencias

– ¿por qué… – la pelirroja apenas podía hablar mientras la bajó después de sacarla del edificio principal y llevarla a la parte de las bodegas en el estacionamiento – ¿por qué hiciste eso? – preguntó con miedo

– por que te amo – la respuesta congeló a Yume, el moreno levantó el rostro de la pelirroja y puso su mano libre en sus caderas

– pero tengo novio – estaba nerviosa

– no lo arruines, Yume – la pelirroja lo miró con duda – tu rebeldía de ayer le costó muy caro a tu amigo el delincuente, pero está vez lo harás mejor, ¿cierto? – la recargó contra la barda

– ¿qué quieres decir? – lo miraba sin entender

– ayer después de que rechazaste mi generosa oferta para ayudar a tu amigo – acarició la mejilla de la chica – marqué a la policía de forma anónima – se acercó a su oído – y les conté todo sobre tu novio platinado y lo mucho que me detesta por que estás conmigo – una lágrima silenciosa cayó por la mejilla de Yume al entender lo que su bofetada había provocado – por eso esta vez no me rechazarás, ¿cierto? – Garland le sonrió

Yume no pudo responderle y sólo sintió como la besó, la lengua del moreno mostró cuánto la había extrañado, sin dejar de besarla la tocó sobre el uniforme pese a la evidente inconformidad de la chica, su mano bajó para tocarle las piernas bajo la larga falda de su uniforme

– no… – la voz de Yume sonaba baja – por favor, detente – Garland la calló con otro beso, estaba listo para mostrarle a la pelirroja que hablaba enserio

– ¡suéltala, baboso! – Alyss empujó al moreno tomándolo desprevenido – deja de acosarla, ella no te quiere – lo miraba enojada

– ¿cómo te atreves a interrumpir? – Garland agarró a Alyss de los antebrazos, deseaba golpearla

– por que no está sola – Alyss le soltó una patada en la entrepierna logrando que la soltara – no vuelvas a acercarte a Yume – se llevó a la pelirroja quien lo miraba mientras su amiga la alejaba de él

Garland pegó en la pared, estaba furioso, pero su mirada de odio lentamente se convirtió en una sonrisa

– ahora sé quién sigue – se quitó el saco del uniforme viendo molesto que estaba sucio – esta vez no podrás rechazarme, Yume – se dijo antes de volver a los dormitorios a cambiarse para retomar sus clases

Alyss no tuvo oportunidad de contar a Yuriy y Sergei lo que sucedió, pues apenas volvió las mandaron de vuelta a sus clases, fue hasta que estas terminaron que pudo hablar con ellos

– ese maldito… – el pelirrojo apretó su puño, deseaba ir a buscarlo

– sólo ten más cuidado – el rubio estaba preocupado por las consecuencias para su novia

– no le tengo miedo – miró indignada a Sergei – y no dejaré que trate mal a Yume – la discusión siguió

Yume decidió no decir nada más, mucho menos podía contar que Garlad dio aquella evidencia que sentenció a Boris

– ¿creen que nos dejen ver a Boris el fin de semana? – la pregunta de la pelirroja detuvo la discusión – sino podemos verlo, al menos deberíamos ver que todo en el taller y su casa esté bien, ¿no creen? – forzó una sonrisa pero nadie se atrevió a decirle algo

Hicieron sus planes para visitar a Boris, en caso de no poder verlo harían lo que dijo Yume, irían a limpiar el taller y la casa de los chicos. Con aquel plan en mente, salieron a primera hora el sábado, pero en la entrada del lugar, se les informó que efecto ningún alumno del internado podía visitar al platinado en prisión, fueron algo que acordó el director con los policías, mandándolos de vuelta

Como habían acordado, fueron a limpiar el taller y la casa de los chicos, ambos lugares estaban vacíos, para mayor eficiencia, las chicas fueron a la casa y los chicos al taller; Yuriy gracias a las vacaciones que pasó en el taller, sabía dónde iban las cosas, ni él ni Sergei dijeron algo mientras ordenaban el lugar; por su parte Alyss trataba de animar a Yume, diciéndole que cuando volvieran estarían aliviados de ver el lugar limpio, pero la pelirroja no hablaba, recordaba la primera vez que estuvo ahí y como esos dos extraños que no eran del internado, se volvieron sus primeros amigos.

Cuando terminaron, se reunieron para comer, era extraño no tener los chistes de Boris; Alyss tuvo una idea, le sonrió a Yume y pidió que esperaran por ella, sin explicar más salió del lugar.

– ¿qué trama tu novia? – Yuriy preguntó molesto al rubio, habían pasado horas de que Alyss se había ido – incluso nos pidieron irnos –Sergei iba a comentar que quizá quería hacer algo para animar a Yume

– y… – la pelirroja estaba preocupada – ¿y si le pasó algo? – finalmente preguntó Yume

Los chicos se miraron, era más probable que estuviera preparando algo para la pelirroja que estuviera en peligro, pero la mirada de Yume les hizo saber que quería ir a buscarla, Yume sugirió separarse, pero Yuriy se negó a dejarla ir sola, así Sergei fue por su cuenta y el par de pelirrojos, como sugirió Yume, fueron al taller, quizá fue por algo ahí

El taller estaba vacío, no había rastro de Alyss y fueron a ver la casa de Cloud y Boris, donde tampoco tuvieron suerte; por su parte, Sergei buscaba a su novia entre calles, había posibilidad de que se quedara comprando algo, pero no había rastro de la chica. Los tres volvieron al restaurante, cuando la idea llegó a los tres, podía estar en la escuela, así que volvieron en espera de encontrarla, quizá fue por algo

Al volver al internado, notaron cierta conmoción entre los prefectos, no decían nada, pero una vez que veían un alumno lo metieron a la escuela registrando su regreso y no se les permitió salir

– pero nos falta Alyss – comentó Yume al profesor cuando les dijo que no podían salir

– ¿Alyss Black? – les preguntó y la pelirroja asintió, el prefecto habló con otro profesor y regresó con ellos – vengan conmigo – los chicos lo siguieron sin saber qué estaba pasando

– ¿dónde está Alyss? – preguntó la pelirroja cuando los llevaron a las oficinas del edificio principal

– ustedes son amigos de la señorita Black, ¿cierto? – Yume asintió

– ¿qué le pasó? – Sergei estaba impaciente y sujetó al profesor del saco – ¿dónde está? – Yuriy abrazó a Yume, él también se dio cuenta que lo que fuera que les dirían, no sería agradable

– hubo un incidente con la señorita Black en la ciudad… – ninguno de los tres dio crédito a lo que se les contó

– – – – – – – –

Alyss había tenido la genial ideal de regresar a la casa de Cloud y Boris, Yume le había contado cómo fue que terminó creyendo que la playera de Boris era un pijama para ella cuando se quedó con ellos después de que la ayudaron, pero al final le regresó la prenda al chico.

– le llevaré la playera Yume – sonreía con la idea

– miren lo que tenemos aquí – la chica se detuvo en seco al ver a Garland – ¿dónde están tus amigos? – le sonrió con cierta burla

– mi novio está con Yume y SU novio – le respondió molesta – así que ni te molestes en buscarla –

– si te mandaron aquí para que aprendieras a comportarte, aún te falta mucho que aprender – sonaba burlón pero fingía decepción con el comportamiento de la chica

– no te incumbe por qué estoy aquí, deja de meterte en lo que no te importa – respondió cortante

– ¿acaso no le has contado a Yume que sólo estás en esta escuela para tener derecho a tu querida herencia? – Alyss lo miró enojada – y pensar que si te gradúas hubieras podido pagar la fianza del muerto de hambre que llaman amigo –

– se llama Boris y es mejor persona que tú – Alyss recordó que la estaban esperando – ahora deja de joder y lárgate, tengo algo importante que hacer – la mirada del moreno cambió por una que mostraba su molestia

– tienes razón, hay algo importante que tienes que hacer – se acercó a l chica – tienes que pagar tu insolencia – le soltó un golpe en el estómago – no creíste que no habría consecuencias, ¿o sí? –

– no te tengo miedo, baboso – Garland se mostró molesto – y no dejaré que molestes a Yume, por que ella es feliz con Ivanov – el moreno se molestó

Alyss se lanzó a atacar a Garland, acertó un par de golpes, y a pesar del dolor, se levantaba para continuar después de recibir un golpe del moreno; Alyss logró alcanzar el cabello de Garland y lo jaló, quizá no sabía técnicas de pelea, pero sabía defenderse

– ¡suéltame! – Garland le soltó una patada – pareces y te comportas como niño, pero tus golpes, son de niña – la levantó de la camisa para darle un par de patadas más al estómago – me encargaré de ti primero – Alyss trataba de defenderse – y no te preocupes cuando Yume esté triste por ti, la voy a consolar – le sonrió con burla

Alyss siguió tratando de golpear al chico, hasta que un dolor agudo en su abdomen la detuvo en seco, llevó sus manos despacio a donde sentía el dolor para notar un cuchillo militar

– ¿te gusta? – le sonrió con superioridad – no dejaré que ninguno de ustedes interfiera – clavo más el cuchillo – Yume sólo será mía y si alguien se interpone – sacó el cuchillo y con el pie la empujó para hacerla caer – me encargaré de desaparecerlo – Alyss trató de hablar – el siguiente será tu novio, Ryvakov – finalmente Garland logró ver un gesto de preocupación en Alyss y la pateó de nuevo, esta vez asegurándose de dejarla inconsciente

El moreno la miró inconsciente y desangrándose en el piso, con ello recordó la cara del actual presidente del club de kickboxing antes de dejarlo inconsciente e iniciar el incendio con el que inculpó a Boris

– se burlaron de mí – apretó su puño recordando la humillación y las burlas – y ese maldito director se atrevió a negarme los privilegios que me corresponden – miró su cuchillo militar – pero a quien más disfrutaré poniendo en su lugar, es a ese muerto de hambre de Ivanov – sonrió al ver a Alyss en el piso – recuperaré a Yume y me la llevaré a donde nadie nos moleste – se alejó del lugar

– – – – – – – –

Yume empezó a llorar cuando se les contó que habían atacado a la chica y ahora estaba grave en el hospital, Sergei exigió se le permitiera verla, al grado de casi amenazar al profesor, se les otorgó el permiso para el día siguiente pero solamente si la familia de la chica lo aprobaba

Yuriy no quería dejar sola a la pelirroja, pero llego el momento inevitable en el que los alumnos tuvieron que volver a sus habitaciones; Sergei no pudo dormir, dio vuelta por el cuarto toda la noche y el pelirrojo lo escuchó cuando habló, dejándolo desahogarse, miró por la ventana hacia el dormitorio de mujeres preocupado por Yume

Apenas la pelirroja volvió a su habitación, tomó el cepillo y se paró detrás de la silla donde siempre cepillaba el cabello de Alyss y empezó a llorar sin consuelo, su amiga estaba en problemas y ella no podía hacer nada para ayudarla

Después de pasar la noche llorando, Yume salió en la mañana para ir al hospital, Sergei y Yuriy ya estaban listos para partir, en el camino nadie dijo nada y la pelirroja sollozaba mientras su novio le tomaba la mano

En el hospital, el tutor y mayordomo de Alyss, un chico delgado y alto de cabello largo, fue quien había negado las visitas a Alyss, pese a los reclamos de Sergei, a quien Yuriy trataba de contener

– ¿al menos puede decirme cómo está? – finalmente Yume habló – es mi amiga… – su voz se quebró – al menos quiero saber que está bien – el chico de pelo largo suspiró y accedió a dejarlos pasar

Yume corrió a tomar la mano de Alyss, le prometió que dejaría de ser tan tonta y frágil para que ya no se preocupara por ella, Sergei sólo tocó la cabeza de Alyss y le dio un beso en la frente, Yuriy les dio distancia, pero pese a no tener la mejor relación con ella, él también se sintió mal de verla en aquel estado aunque no lo demostró ni lo admitiría

– es la primera vez que la veo tener bueno amigos – el chico se dirigió a los tres – pero no puedo permitir que esté en un lugar tan peligroso, pediré su traslado y la sacaré de Bradford – se retiró sin escuchar lo que Yume y Sergei tenían que decir al respecto

El martes en la escuela se supo la noticia del traslado y baja de Alyss, la pelirroja estaba devastada y Sergei al negarse a permitirlo, había escapado de la escuela para ir a impedir que se la llevaran

La pelirroja pasó el día con Yuriy, estaba triste, en especial al ver la mesa donde comían prácticamente vacía, pues sólo Yuriy estaba con ella y nuevamente notó al moreno al otro lado de frente a ella sonriéndole, le pidió a Yuriy volver al aula, al terminar las clases sólo de imaginar que irían al lugar de siempre y no vería a sus amigos, empezó a llorar

– por favor, Yuriy – lo abrazó sin soltarle la mano – no me lleves a donde siempre – el pelirrojo la abrazó y sin soltarla la llevó a los establos de la escuela, Garland los miraba de lejos, furioso de ver a Yume en los brazos de otro

– no te preocupes, Yume – pronto todos los que se interponen pagarán y tú y yo volveremos a estar juntos – se fue a entrenar con una sonrisa de victoria – Ryvakov me ahorró tiempo – empezó sus flexiones – después del director, sigues tú, Ivanov –