Muy buen día hermosas, deseando a cada una de ustedes un excelente fin de semana.
Espero que el siguiente capítulo sea de su agrado.
LÍNEAS DEL TIEMPO
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LÍNEA 2
En la mansión de Lakewood un Archivald Cornwell se movía desesperado por el laboratorio de su hermano.
-¡Tranquilo Archivald! – Le decía Patty, quien al igual que él estaba muy ansiosa. - ¡Qué me pones más nerviosa a mí! – Dijo de nuevo la castaña mientras se acomodaba el cabello.
-¡No puedo evitarlo! ¡Stear se fue con Terry y Candy a una supuesta línea del tiempo y no sabemos si realmente llegaron! – Decía Archie moviendo sus manos de manera exagerada para después acomodar sus largos cabellos detrás de su oreja.
-¡Ya lo sé! – Dijo Patricia realmente preocupada, sin embargo ella confiaba en su novio. – Pero Stear es muy inteligente y sabe lo que hace. – Dijo Patty sin poder evitar sentir un nudo en su estómago al recordar que ya tenían días que se habían ido y no habían regresado.
-¿¡Pero por qué no regresan!? – Decía Archie sin dejar de echarse aire con su mano.
-Deben de haber seguido con el plan de Alexander. – Dijo Patty segura de que así había sido.
-Pero Candy no estaba de acuerdo con ello, y conociendo a mi primo estoy seguro que tampoco lo estará. – Dijo Archie sentándose por fin en el sofá que se encontraba en el lugar.
-Ven vamos, es mejor que vayamos a la mansión, no resolveremos nada si seguimos aquí comiéndonos la uñas. – Dijo la castaña comenzando a caminar hacia la salida del laboratorio de Stear.
-Tú te comes las uñas querida, yo no… - Dijo Archie empujando levemente a su cuñada, quien le sonrió con simpatía. - ¿Y ahora qué le diremos a la tía abuela? – Decía de nuevo preocupado por lo que tendrían que seguir inventando a la tía abuela. Patty lo miró intrigada porque la tía abuela no estaba en Lakewood, sin embargo al voltear al frente observó que el lujoso automóvil de la vieja Elroy entraba al portal de las rosas.
-¿Qué está haciendo aquí? – Preguntó Patricia segura de que la señora Elroy no vendría a visitarlos ya que siempre estaba muy ocupada.
-No lo sé, tal vez se le hace extraño que Candy y Anthony permanezcan tantos días aquí en Lakewood. – Dijo Archie seguro que así era, ya que al ser ambos médicos jamás tenían más de dos días libres a pesar de estar de vacaciones. - ¡Tía abuela! ¿Qué estás haciendo aquí? – Preguntó Archie acercándose a su tía para ayudarla a bajar.
-Tengo derecho a venir ¿Qué no? – Preguntó con firmeza ante el exagerado recibimiento que recibía de Archie, dando un manotazo a su mano para que la soltara.
-Desde luego tía, pero se me hace raro porque hace tiempo que no nos visitabas. – Dijo Archie un tanto sentido por el trato de la tía abuela. La mayor lo miró con ternura a pesar de su estilo de vida le tenía mucho cariño y lo amaba con sinceridad.
-Sabes que no estoy de acuerdo con tú estilo de vida, sin embargo te quiero, eres mi sobrino y tenía ganas de verte. – Dijo la tía abuela acercándose a él para darle un abrazo. Archie se emocionó hasta las lágrimas y la mayor lo miró levantando la ceja. – Nada de lágrimas, recuerda que ante todo eres un Andrew. – Le dijo adoptando su pose fría y sobria de siempre.
-Buenas tardes tía abuela. – Saludó Patty una vez que llegó hasta el automóvil.
-Buenas tardes Patricia. – Respondió con elegancia la mayor, sonriendo amablemente a la prometida de su nieto mayor. - ¿Dónde están Stear y los demás? – Preguntó volteando a sus alrededores, porque si Patty estaba ahí significaba que estaba Stear y como bien sabía que Anthony y Candy habían viajado a Lakewood.
-Stear como siempre está en su laboratorio. – Dijo Archie repentinamente para justificar la ausencia de su hermano. – Ya sabes que cuando se encierra ahí dura días. – Agregó para que la mayor no se sorprendiera si no lo veía.
-Sí ya lo sé… - Dijo la mayor no muy convencida comenzando a caminar hasta el interior de la mansión.
El paso calmo pero ligero de la anciana desesperaba un poco a Archie, quien se obligó a seguir su paso conteniendo sus nervios, los cuales le pedían que caminara más rápido de lo que lo hacía la tía abuela.
-¿Qué te pasa Archivald? ¿Acaso el actor ese está en la mansión? – Preguntó la mayor con un poco de desagrado.
-No tía, no te preocupes. – Respondió Archie apenado por su pregunta, por lo menos por ese lado podía estar tranquilo ya que Terry no se encontraba por ahí.
-Menos mal, no tengo ganas de discutir con él. – Dijo la anciana dando a Dorothy su bolso y los guantes que ya la incomodaban. – No comprendo cómo Stear se la vive en su laboratorio en lugar de venir a pasar más tiempo contigo. – Le dijo ahora a Patricia quien se había mantenido en silencio, únicamente acompañando a la matriarca y a Archie.
-No se preocupe señora Elroy, todo es por la ciencia. – Dijo Patricia tranquilamente, demostrándole a la mayor que ella estaba de acuerdo. Elroy la miró pensando que Dios los hacía y ellos se juntaban.
-Con que no me inventen los nietos todo estará bien. – Dijo acomodándose su cabello, para después alisar su falda y dirigirse al comedor. - ¿Dónde está Anthony y Candy? – Preguntó de nuevo buscando a los alrededores a su nieto, su esposa o a si bisnieto. Dorothy la miró como si fuese para ella la pregunta.
-Acaban de salir rumbo a Chicago. – Dijo Archie nervioso con tantas preguntas por parte de la mayor.
-¿A Chicago? – Preguntó confundida por lo dicho por Archie, quien recibía una mirada retadora por parte de Patricia.
-Sí, ¿No te los topaste? – Preguntó Archie como si realmente así hubiese sido.
-Si lo hubiera hecho no estuviera preguntando por ellos. – Dijo Elroy con obviedad, observando a Archie con firmeza.
-Deben de haberse cruzado en el camino. – Dijo Patty para justificar lo dicho por Archie.
-Dale esto a Stear para que lo revise. – Dijo la mayor entregando a Archie su teléfono.
-¿Por qué? ¿Qué le pasa? - Preguntó Archie a la tía abuela, observando el costoso aparato.
-Tengo días intentando contactar con Anthony y Candy y nada más no consigo hacerlo, lo curioso es que con los demás si he podido hacerlo. – Dijo Elroy en respuesta para que le dijeran a Stear lo que necesitaba que revisara de su celular.
-Muy bien yo le digo. – Dijo Archie guardando el artefacto en su bolsillo interior de su saco.
-Dile a Dorothy que me hable en cuanto esté la merienda, iré a refrescarme un poco porque no soporto el calor. – Dijo la mujer dirigiéndose a su habitación.
-Yo le digo tía abuela. – Dijo Archie observando que la elegante mujer se retiraba con su caminar firme.
La tía abuela era una mujer elegante y distinguida, vestía con faldas debajo de la rodilla y aún se ponía zapatos de tacón medio, sus cabellos se los teñía en salón para evitar el nacimiento de sus canas, usaba tratamientos caros para evitar el paso del tiempo en su rostro y se maquillaba discreto. Le gustaba reunirse con sus amigas y jugar canasta, mientras su esposo se dedicaba a los negocios. Elroy se había casado dos veces pero en ninguna había tenido descendencia, así que consideraba a los Andrew como sus hijos, sobre todo a Albert quien viajaba alrededor del mundo con su esposa y sus hijos haciendo negocios.
- ¿¡Qué vamos a hacer!? – Dijo Archie a Patty desesperado al cerciorarse que la tía abuela ya se había perdido en el elevador de la mansión.
-¡Tranquilo Archie! – Decía Patty igual de nerviosa que él. - ¡No puedo pensar con tus nervios! – Decía de nuevo la joven, quejándose del comportamiento exagerado de su cuñado.
-¡Te digo que no puedo evitarlo! – Dijo de nuevo el chico intentando tranquilizarse.
-Mejor ponte a ver un video de Annie para ver si te relajas. – Le dijo Patty con travesura. Archie la miró con un gesto de disgusto y después simuló que vomitaría mientras introducía su índice en su boca.
-Estás loca, sabes bien que a esa no la tolero. – Dijo Archie asqueado al recordar a la joven que muchos años había sido su novia.
Annie Britter había sido novia de Archie por mucho tiempo, la había conocido desde muy pequeña y lo había acosado mucho tiempo para convencerlo de salir con él, tanto así que había tenido que entrar a su alcoba y demostrarle lo que era capaz de hacer para hacerlo feliz, fue el momento que Archie la aceptó por un tiempo, sin embargo ni todos los trucos que conocía la ojiazul, ni todas las maniobras en la cama lo habían convencido de permanecer con ella, había algo que faltaba en esa relación y Archie se daba cuenta tiempo después que no era algo que ella no aportaba, sino algo que a él le faltaba y eso era el amor, porque la pasión que había tenido por ella había desaparecido con el tiempo al darse cuenta que ya había conocido con ella todas aquellas emociones nuevas que le había mostrado en su adolescencia.
-Ella te ama todavía. – Dijo Patty recordándole que así era. Archie suspiró con pena, sabía que era cierto ya que ella jamás había dejado de amarlo y a pesar de que él tenía una pareja estable desde hacía tiempo la joven parecía no poder superarlo.
-Lo sé, pero un día tiene que comprender que en el corazón no se manda y que yo no puedo ordenarle que la ame, mucho menos después de lo que inventó... – Dijo Archie con nostalgia, recordando el día en el que Annie se había entregado a él siendo aún muy jovencita.
Ella había sido la primera en su vida y él había sido el primero en la de ella, sin embargo sabía bien que ya no era así, ya que después de romper con ella intentó vengarse de él saliendo con uno y con otro para darle celos sin conseguirlo, causando en él un profundo resentimiento que tenía en su pecho guardado hasta la fecha. Sabía bien que en el fondo extrañaba su compañía.
-No fue ningún invento... - Dijo Patricia a su cuñado, quien la miró de manera dura y la joven decidía una vez más guardar silencio. - Ven, vamos al laboratorio de Stear a ver si hay noticias. – Dijo Patty abrazando a su cuñado, sintiendo pena por haberle recordado aquel pasaje en su vida, un pasaje que Archie quería olvidar porque representaba dolor en su vida, pero que al mismo tiempo lo había ayudado a descubrir su verdadero yo.
-Vamos. – Dijo Archie sin mucho ánimo, sin embargo sabía bien que pronto debían tener noticias de ellos.
-¡Stear! – Dijo de pronto Patty una vez que entraron al laboratorio.
-¿¡Dónde estaban!? – Preguntó Stear mientras buscaba entre sus cosas algo con insistencia.
-Fuimos a la mansión, te aviso que la tía abuela acaba de llegar. – Dijo Archie a su hermano en respuesta. - ¿Dónde estabas tú? ¿Qué pasó? – Preguntaba impaciente por obtener respuestas. - ¡Deja eso! – Decía impaciente Archie al ver que su hermano no dejaba de buscar lo que estaba buscando y no le ponía atención y mucho menos respondía sus preguntas.
-Yo vengo de Lakewood. – Dijo Stear intentando bromear un poco, pero sin dejar de buscar a su alrededor.
-¡Sabes a lo que me refiero! – Decía Archie impaciente, mientras Patricia se acercaba a él para darle un beso, sabía que si no se acercaba ella a su prometido él no lo haría, y no era porque no la amara, sino porque era tan despistado que se sumergía en sus cosas y descuidaba lo demás que lo rodeaba incluso a ella, así que Patricia tenía que buscarlo.
-Hola amor. – Le dijo girando su rostro para darle un beso en los labios.
-Hola mi vida. – Le dijo Stear a Patty con una sonrisa. – Lo siento, lo que pasa que el auto de Stear se descompuso y debemos irnos a Chicago para poder presentar a Anthony con Candy. – Decía escogiendo las piezas que necesitaba para reparar el automóvil.
-¿En qué línea del tiempo estás? – Preguntó Patty a su prometido. Stear se detuvo un poco para responder.
-Ahorita en la dos. ¿Qué hace aquí la tía abuela? – Preguntó como si hasta ese momento le llegaran todas las preguntas que había escuchado, tenía todo lo que necesitaba ahora sí podía enfocarse en lo que había dicho su hermano.
-Ten, quiere que revises su celular porque no funciona, dice que no puede llamarle a Anthony o a Candy. – Dijo Archie extendiendo el teléfono de la tía abuela. Stear lo miró con fastidio.
-Sabes bien por qué no funciona Archie. – Le dijo como enfadado por su broma.
-¡Lo sé! ¡Pero no me haces caso, no me respondes! ¡Ni a Patricia tampoco! – Dijo Archie como queja a su hermano, cruzándose de brazos molesto por ser ignorado por el mayor.
-Bien ¿Qué quieren saber? – Preguntó Stear colocando las cosas en el interior de la máquina para no olvidar nada.
-¿Encontraste a Anthony y a Alexander? – Preguntó Patricia de inmediato para saber del destino de los primeros viajeros.
-Sí, encontré a los dos y en estos momentos Candy está con ellos. – Respondió Stear con los brazos cruzados para seguir respondiendo cuestionamientos antes de regresar al lado de los primos Andrew.
-¿Y Terry? ¿Aún no lo has asesinado? – Preguntó Archie preocupado por el actor, sabía que era muy insolente y que su hermano era muy poco paciente con él.
-Tranquilo, casi no lo he visto, sigue con vida. – Respondió Stear a su hermano quien al escuchar que casi no lo había visto se le prendieron las alarmas.
-¿Cómo qué casi no lo has visto? ¿Qué quieres decir con ello? – Preguntó el elegante joven impaciente por la respuesta de su hermano.
-Tranquilo Archie, lo que sucede es que dejé a Candy y a Terry en el departamento de la joven Candy, junto con Anthony y Alexander. – Explicó Stear tranquilamente para calmar a su hermano, quien de seguro pensaba que el actor se había ido a recorrer las pintorescas calles de Chicago del antaño. – Y yo me fui a la línea tres de tiempo para convencer a mi otro yo y a Anthony de trasladarse a la línea del tiempo donde ellos ya no están. – Explicó de nuevo para que estuvieran enterados que había seguido con el plan inicial que tenía Alexander.
-¿Y los convenciste? – Preguntó Patty al escuchar que había decidido continuar con el plan que había hecho el pequeño y que los había llevado a esa aventura que estaban viviendo.
-Los convencí con la condición de que si no funcionaba los regresaría de nuevo a su línea del tiempo. – Dijo Stear con una sonrisa de lado.
-¿No les has explicado que tal vez has viajado tanto que posiblemente la máquina agote su límite de viajes? – Preguntó Patricia, quien al haber diseñado la máquina junto con él sabía bien que existía la posibilidad de que tuviera un determinado número de viajes.
-¿Qué estás diciendo? – Preguntó Archie preocupado al enterarse de lo que Patricia decía.
-Relájate Archie. – Dijo Stear a su hermano al ver que comenzaba a poner rostro de pánico, algo que era muy fácil al elegante joven. – No es como si dejara a Terry en otra línea del tiempo, además te recuerdo que él quiso ir de fisgón yo ni lo invité. – Dijo Stear de nuevo para defenderse del drama de su hermano.
-Pero Patty dice que en cualquier momento ya no podrás viajar, ¿Qué pasaría si en este momento te acabas de terminar esas posibilidades y toda nuestra familia se queda en otra línea del tiempo que no les pertenece? – Preguntó Archie escandalizado, mientras Stear lo veía rodeando los ojos cansado de su drama.
-Todavía no es posible Archie, tranquilo. – Dijo Stear seguro que podía viajar algunas veces más.
-Eso depende de la batería, la cual se recarga de manera solar, y si no crees a Stear yo te puedo decir que aún tiene vida para varios viajes más. – Dijo Patty para ayudar a Stear a tranquilizar a su cuñado. Archie lo miró un poco más tranquilo, sabía que su cuñada no era tan insensible como su hermano ya que él era capaz de mentirle simplemente por hecho de hacerlo sufrir.
-Si tú lo dices cuñada, te creo. – Dijo Archie confiando en Patricia, mientras Stear hacía gestos imitando a su hermano.
-Bien yo tengo que regresar junto a Stear y Anthony para poder reparar el auto e irnos hasta Chicago hoy mismo si es posible. – Dijo Stear decidido a regresar a la máquina para emprender su viaje de regreso.
-Un momento Stear. – Dijo Archie una vez más.
-¿Qué sucede? – Preguntó Stear, quien sabía que su hermano seguiría con dudas al respecto.
-¿Anthony y Candy están de acuerdo con el plan de Alexander? – Preguntó Archie imaginándose que Anthony no estaba de acuerdo con ello.
-La verdad no sé si Anthony esté de acuerdo. – Respondió Stear despreocupado, a él no le preocupaba lo que Anthony pensara en ese punto del plan, ya que sabía que Candy era la que lo convencería al ya estar al tanto en lo que estaba haciendo. – Él no sabía a dónde había ido, pero creo que a estas alturas ya está enterado de lo que haremos. – Dijo de nuevo.
-Espero que no tengan problemas por ello. – Dijo Archie seguro de que Anthony no era muy fácil de convencer.
-Candy es la que dijo que se ocuparía de él, así que si ella no se preocupa yo tampoco. – Dijo Stear una vez más seguro.
-Lo que sí debe de preocuparte es hablar con Anthony y Stear antes, así ellos estarán advertidos si no pueden regresar a su línea del tiempo. – Dijo Patty para advertir a su prometido de que debía hablar con ellos para que pudieran tomar sus precauciones de ser necesario.
-Les voy a decir. – Le dijo Stear a su novia. – Te lo prometo, aunque no creo que les convenga regresar a su línea del tiempo. – Dijo de nuevo el inventor pensativo, recordando a la odiosa de Elisa y su madre.
-¿Por qué lo dices? – Preguntó Archie curioso a lo que decía su hermano.
-Porque Elisa quiere obligarlo a casarse con ella y Stear quería convencerlo de irse a la guerra con tal de evitar el matrimonio. – Dijo el inventor explicando de manera rápida lo que sucedía en la línea del tiempo tres.
-¿Todavía están en guerra? – Preguntó Archie sorprendido por lo que decía su hermano.
-Están en 1916 y la guerra todavía no termina. – Respondió el inventor seguro de que si recordaba bien aún faltaba un tiempo para que la primera guerra mundial llegara a su fin.
-¡Qué pesadilla, tener que preferir ir a la guerra que quedarse a soportar a Elisa! – Dijo Archie seguro de sentir lo que Anthony podría sentir al estar obligado a casarse con alguien que no amaba. – Lo bueno que en este tiempo Elisa está muy lejos de nuestras vidas. – Dijo de nuevo el de cabello largo. - ¿Y cómo es en la línea del tiempo donde está Alexander? – Preguntó curioso de nuevo.
-La verdad no lo sé, no he tenido mucho tiempo de estar con ellos, viajé a la línea tres y todos estos días he estado ahí acompañando a los muchachos para que arreglaran lo necesario para su viaje. – Dijo de nuevo el inventor, quien se había sentado un momento para terminar de explicar a su prometida y a su hermano lo que había sucedido en los días que no se habían visto.
-Stear, que bueno que te veo. – Dijo de pronto la tía abuela, quien entró repentinamente al laboratorio. - ¿Crees que mi teléfono quedará hoy o tendré que comprar otro? – Preguntó directa a lo que iba.
-Creo que no debes de preocuparte tía abuela, si quieres comprar otro tardará unos días en estar listo y sería lo mismo si esperas que revise este. – Respondió el chico con naturalidad. – De todas formas Candy y Anthony también tenían problemas con su teléfono. – Agregó porque sabía que su insistencia tenía que ver con comunicarse con Anthony, ya que no podía estar mucho tiempo sin comunicarse con él.
-Bien entonces compraré otro. – Dijo sin preocupaciones, tomando su antiguo teléfono para después salir del laboratorio de Stear. – Los espero para la merienda. – Dijo la mayor casi casi en la salida. Stear rodeó los ojos porque quería llegar antes del anochecer para comenzar a reparar el automóvil.
-Vamos. – Le dijo Archie seguro de que la vieja Elroy no le permitiría que la desairara. Patty sonrió comprensiva al ver que su novio estaba desesperado.
-Tranquilo. – Dijo Patty para que no siguiera estresándose más, mientras lo empujaba de regreso a la mansión.
Después de haber compartido con la tía abuela la merienda Stear regresaba impaciente a su laboratorio, sabía bien que Stear y Anthony lo estarían esperando impacientes porque querían salir de Lakewood y llegar lo antes posible a Chicago.
-Bien amor, espero que regresen pronto. – Le dijo Patty dando un beso en sus labios para despedirse nuevamente de él.
-Tranquila amor, pronto regresaremos todos. – Dijo Stear correspondiendo al beso de su prometida, abrazándola con fuerza antes de seleccionar el regreso de la máquina hacía la línea del tiempo uno.
-Por favor no te olvides de regresar completos. – Dijo Archie seguro que su hermano tal vez dejaría a Terry en Chicago del pasado.
-Eso no puedo prometértelo, recuerda que para volver todos debo hacer dos viajes y si en uno entra Anthony, Candy y Alexander… - Dijo con travesura, haciendo que Archie le diera un zape en la nuca para vengarse por su comentario.
-¡Eso no es ninguna broma Stear! – Dijo molesto con su hermano, mientras Stear se quejaba y sobaba por el golpe recibido.
-¡Tranquilo Archie! ¡Sabes que es una broma! – Dijo Stear mientras seguía sobando su nuca y mirándolo con reproche.
-Más te vale, sabes que no te lo perdonaría nunca. – Dijo Archie mientras acomodaba el saco de su hermano con tranquilidad. Stear lo miró con cierto enojo mientras desviaba su vista hacia Patricia, quien lo miraba con cierta burla por la manera en la que ambos hermanos se llevaban.
-Te amo. – Le dijo Patricia a su novio guiñándole un ojo para despedirlo por última vez.
Stear sonrió al coqueto gesto de su prometida y con aquella sonrisa dulce y tierna que poseía le correspondió a su coqueteo mientras le lanzaba un beso al aire para después cerrar la puerta de la máquina que lo llevaría de regreso hasta la línea uno donde de seguro Anthony y su otro yo lo esperaban impacientes.
-¿Por qué eres tan malo con Stear? – Preguntó Patricia a su cuñado, quien sonrió travieso por la manera en la que trataba a su hermano.
-Stear es mi único hermano y siempre me molesta, así que lo único que hago es retribuirle con creces su manera de tratarme estos últimos meses. – Dijo Archie acomodando su corbata con finura para después salir del laboratorio de su hermano en compañía de su cuñada.
-No es su culpa, lo sabes muy bien. – Dijo Patty disculpando el rudo comportamiento de su prometido para con Archie y Terry.
-Lo sé y lo entiendo, por ello no lo trato peor. – Dijo Archie mirando con travesura a su cuñada. Patricia negó con resignación al ver que su cuñado simplemente intentaba tener una relación como la que habían mantenido antes de la decisión que había tomado.
-Ven, vamos, creo que la tía abuela de nuevo se estará preguntando que tanto hacemos aquí. – Dijo Patty ya dejando por la paz aquella plática que de hecho no tenía mucho que meterse.
-Tienes razón, mejor dejo la luz del laboratorio prendido, así si la tía abuela se asoma por la ventana de su habitación no sospechará que Stear no está tampoco en su habitación. – Dijo Archie reaccionando a la posibilidad de que la tía abuela se levantara muy temprano buscándolo.
Ambos jóvenes ya más tranquilos por saber que tanto Candy como Terry habían llegado con bien a la línea uno del tiempo, y saber que Stear había seguido moviéndose sin dificultad entre líneas caminaron hasta sus respectivas habitaciones, moviéndose entre la oscuridad de los pasillos intentando hacer el menor ruido posible.
-Buenas noches Patty. – Dijo Archie con un volumen muy bajo de voz.
-Buenas noches Archie. – Respondió Patricia con una sonrisa de agradecimiento a su cuñado por estar ahí con ella ayudándola a soportar la presión y los nervios que sentía, aunque a decir verdad el comportamiento de Archie no distaba mucho de su propio comportamiento.
Archie agradeció con la mirada de la misma manera que Patricia le agradecía a él haberlo acompañado, ambos habían servido bien el uno al otro para tranquilizar sus temores y sus miedos, algo que la castaña venía haciendo desde un tiempo atrás cuando tenía serios problemas con su hermano por haber decidido vivir una vida distinta a la que había llevado al lado de Annie.
La mañana llegó más rápido de lo que Archie y Patty esperaban, y el primero sabía que debía levantarse lo antes posible para poder seguir cubriendo a su hermano con la tía abuela. Patty por el contrario sentía unas ganas enormes de seguir dormida, sin embargo al recordar que la tía abuela estaba presente en Lakewood esa no era una opción.
-Buenos días. – Saludó la tía abuela a los jóvenes recién levantados, quienes se acercaban con un poco de pena por haber llegado "tarde" al desayuno. – Pensé que tendría que mandar a levantarlos. – Dijo la matriarca apurando su taza de café.
-Lo sentimos tía abuela. - Dijo Archie con pena, sabía bien que la tía abuela siempre en toda su vida desayunaba a las 7 de la mañana sin falta, sucediese lo que sucediese y ese día no era la excepción y el haber llegado seis minutos después de la hora de su desayuno era una falta de respeto hacia su persona. La tía abuela lo miró de reojo y con dureza indicando que se sentaran para que terminaran de acompañarla.
-¿Y Stear? – Preguntó mientras daba la orden para que se les sirviera el desayuno.
-Se quedó trabajando en el laboratorio hasta tarde. – Respondió Archie intentando sonar convincente.
-Lo sé, vi que la luz del laboratorio seguía prendida hasta muy tarde. – Dijo la matriarca sin darle mucha importancia a lo que su nieto desarrollaba en aquel moderno lugar. - ¿Qué tanto hace ahí? – Preguntó a Patricia, segura de que al ser los dos investigadores ella tenía las palabras para sacarla de sus dudas.
-Está desarrollando una investigación que tiene tiempo realizando. – Dijo Patricia con un brillo muy particular en sus ojos, como si el haberle preguntado por el trabajo de su prometido fuera para ella muy emocionante. – Figúrese que está aislando células madre para poder así obtener células hijas y poder investigar la manera en la que tal vez podrían estas reemplazar a las células dañadas en las personas con alguna enfermedad grave y poder así remediar…
-Sí, si, soló ustedes entienden de ello. – Dijo la tía abuela interrumpiendo abruptamente a la castaña, quien de inmediato cambió su semblante por uno más serio al ver que sus palabras no generaban el mismo entusiasmo que producían en ella cada que recordaba el tema. – Hoy mismo salgo para Chicago. – Dijo sin darle más importancia a lo dicho por Patricia.
-¿Tan pronto? – Preguntó Archie por educación, sin embargo dentro de él sentía un alivio impresionante.
-Solo vine a ver qué sucedía con Anthony y Candy, pero si dices que se regresaron a Chicago ya deben de estar trabajando en el hospital, así que no podré verlos hasta el otro fin de semana. – Dijo la mayor terminándose por completo el café que bebía con tranquilidad, mientras Patricia permanecía en silencio después de haber sido interrumpida.
-Creo que así será tía abuela porque mencionaron que tenían muchas cosas que hacer y que esta semana sería semana de auditoria. – Dijo Archie para justificar la falta de comunicación de los rubios, sabía bien que de esa manera la tía abuela se sentiría más tranquila de estarlos llamando a cada rato porque sabía muy bien que el ser propietarios de una de las clínicas más importantes y distinguidas de Chicago no les dejaba mucho tiempo libre y mucho menos cuando tenían auditoria.
-Bien, no me queda más remedio que esperar a que me hablen. – Dijo la vieja resignada. – Y tu Patricia, cuídate mucho, no quiero que te suceda algo a ti o a mi nieto. – Dijo caminando hacia la salida, colocando su mano en el vientre de Patricia tomándola por sorpresa. Archie se extrañó por la manera en la que se despedía de ella.
-¿Quieres que le avise a Stear? – Preguntó Archie de pronto, provocando que la mirada de Patty se dirigiera hacia él con queja y nerviosismo.
-No, no tengo tiempo para esperarlo. – Dijo a la matriarca sin decir más y abordando el elegante automóvil que la estaba esperando frente a la mansión.
-¿¡Cómo se te ocurre!? – Dijo Patty dando un fuerte golpe en el brazo de Stear.
-¡Au! ¡Qué te pasa! – Dijo el elegante joven sobando su brazo con insistencia.
-¿¡Cómo se te ocurre preguntar eso!? – Dijo Patricia con molestia a su cuñado.
-¡Perdón! ¡Es la costumbre! – Dijo Archie cayendo en cuenta de lo que había hecho.
-¡Te pasas! – Dijo Patty con molestia. – Lo bueno que tenía prisa si no estuviéramos en apuros. – Agregó un tanto preocupada. Archie la miró fijamente sospechando que había algo más detrás del enojo de su cuñada.
-Ya, lo siento, mejor dime porqué la tía abuela se despidió de ti de esa manera. – Dijo Archie mirándola fijamente, refiriéndose a la manera en la que le había tocado su vientre.
-¡Yo que sé! - Dijo Patricia con algo de nerviosismo. – La tía abuela es muy rara. – Dijo sobando su brazo con nerviosismo.
-Lo sé, pero también es muy observadora y te aseguro que eso que dijo no fue solo casualidad. – Dijo de nuevo el chico quien era muy intuitivo y sabía que su tía abuela había hablado porque sabía lo que decía, la vieja mujer no era lo suficientemente vieja para tener confusión en sus palabras.
Patricia se quedó en silencio observando el desayuno que tenía frente a ella, dándose cuenta hasta ese momento que no había probado ni un solo bocado y que los platos tanto de Archie como de la tía abuela estaban sin alimento. Las náuseas volvieron a su estómago y estas obligaron a Patty a retirarse a su habitación pretextando que volvería a dormir.
Archie observó con seriedad el extraño comportamiento de su cuñada, pero sabía bien que no debía entrometerse más de la cuenta ya que él mismo había pedido a su hermano que no se entrometiera demasiado en su vida y como él lo había respetado, él debía hacer exactamente lo mismo, pero algo le decía que la tía abuela sabía o sospechaba algo que todavía él no comprendía del todo.
Patricia llegó hasta su habitación con el estómago revuelto, tenía días que le sucedía todas las mañanas y había notado una disminución en su apetito y un aumento por las tardes, para volver con la disminución a la hora de la merienda. La castaña suspiró al ver la cama que tantas veces había compartido con su despistado inventor y sonrió imaginándolo en espera de volver a tomarla.
-Stear te extraño mucho. – Pensó la castaña y de pronto se vio envuelta en un mar de lágrimas, como si tuviera mucho tiempo de no ver a su inventor favorito cuanto tenía tan solo unas horas de haberlo visto. - ¿Qué te sucede Patricia? – Se preguntaba la joven al darse cuenta que sus ganas tan repentinas de llorar parecían absurdas.
Observó de nuevo la cama y se recostó en ella buscando entre las sábanas el aroma de su amado mientras envolvía entre sus brazos la almohada que él utilizaba por las noches y después de unos momentos se quedó profundamente dormida.
Continuará…
Hasta aquí llegamos por hoy, sé que están esperando el encuentro Archie-Terry, les prometo que en el próximo llegamos allá, solo que tenemos que intercalar entre líneas de tiempo para saber qué es lo que sucede y cómo están manejando los otros personajes la ausencia de los viajeros cuánticos jijijiji.
TeamColombia: Hermosas como siempre las primeras en comentar, me alegra que les haya gustado el capítulo y sobre todo que me dejen un comentario, esos son mis favoritos jejejeje, recuerden que son estos los que nos animan a continuar o desistir. Muchas gracias por leer, les mando un fuerte abrazo a cada una de ustedes.
lemh2001: Hola hermosa, así es pronto los chicos se adaptarán a su nueva vida, la ventaja que es el mismo tiempo y a pesar de las diferencias no hay muchas. Esta Elisa solo buscaba la manera de casarse con Anthony y tener el mismo nivel de vida que ha mantenido, sin embargo no se le hizo jijiji. Muchas gracias por comentar amiga, te mando un fuerte abrazo.
Silandrew: Hola hermosa! Tienes razón, pobre Dorothy creo que aun tiene el susto en su pecho jajaja. Anthony se armó de valor y corrió a la Elisa, después de todo ya no lo volverá a ver? jajaja espero que no jijijiji. Alexander es un genio de cinco años y lo peor que creo que en vez de que sea el conejillo de indias de Stear creo que es al revés jajajaja, pero le seguiremos haciendo creer a Stear que sigue teniendo el control. Tienes razón amiga, a pesar de que digan que el príncipe de la colina fue su primer amor yo opino que fue su primera ilusión y que amor solo sintió por Anthony ya que ese si lo cultivó, ella misma lo dice en el baile "Cuando bailo con Anthony siento que el viento sopla más fuerte, incluso que cuando conocí al príncipe" y ya después ella reconoció el día de la cacería que Anthony era su verdadero príncipe, pero después sabemos como continuó la historia y ni tú ni yo podemos negar los hechos snif!. Muchas gracias hermosa por comentar y como siempre un placer leer tú comentario, te mando un fuerte abrazo.
Rose1404: Hola hermosa! Siento mucho haberte hecho enojar! lo que sucede es que se entrelazan muchas historias y todas tiene que avanzar, pero te prometo que no falta mucho para que se den los encuentros, solo disfruta el viaje, la ventaja que ya llegaron jejejeje.
Espero que te haya gustado también este capítulo y lo hayas disfrutado como el anterior, te mando un fuerte abrazo hermosa para ti y tú pequeño Anthony.
Mayely León: Hola hermosa, como siempre bien recibido tú comentario, sé que lo tendré al final del día no te preocupes. Me alegra que te haya gustado el capítulo, espero que este también haya sido de tú agrado. Te mando un fuerte abrazo amiga.
Julie-Andley-00: Hola hermosa me alegra que hayas podido leer el capítulo anterior. Me hiciste el día con el "supitarco" jajajaja y sí efectivamente Dorothy se fue de espaldas al ver a Anthony y Stear, lo bueno que la vieja Elroy ya no va a Lakewood, de lo contrario la tacharía de loca a la pobre mucama jajaja. Muchas gracias por leer y comentar hermosa, te mando un fuerte abrazo y te deseo un feliz fin de semana.
Muchas gracias a todas y cada una de las lectoras anónimas, gracias por leer y estar al pendiente de la historia, espero les haya gustado el capítulo. Bendiciones y feliz fin de semana para cada una de ustedes.
GeoMtzR
04/08/2023.
