Muy buen día hermosas, gracias por su paciencia, me la ha vuelto a hacer la página y no guardó mis cambios, espero que ahora sí.
Les recuerdo que la historia NO es para menores de edad, es sin fines de lucro y que es totalmente mía, salvo los personajes.
LÍNEAS DEL TIEMPO
39
LÍNEA 2
Las noticias en las redes sociales pronto hicieron su aparición. No había ninguna página de chismes o periódico de espectáculos que no mostrara la noticia, algunos se habían aventurado a exagerar la noticia sin conocer realmente la verdad.
-El famoso diseñador Archivald Cornwell, visita la Ciudad de Chicago para visitar a su hijo. – Decía uno de los títulos que podían leerse en las redes, después de eso aparecían las fotografías tomadas por los reporteros afuera del restaurante.
-Al parecer el prestigioso diseñador Archivald Cornwell regresó a la Ciudad de los vientos solo para conocer a su hijo. – Decía otro con las mismas fotos. – El romance con Terry Grandchester jamás fue confirmado, pero al parecer todo era un truco publicitario de las dos personalidades. – Decía otra más.
Las fotos que habían sido tomadas en el restaurante habían salido a la luz más pronto de lo que Archie se imaginaba y mientras él había pasado parte de la noche en el departamento de Annie y el resto en el hospital, los medios de comunicación se habían encargado de armar una historia a su nombre.
-¿Quién es el misterioso niño que acompaña al diseñador Archivald Cornwell? ¿Será su hijo? – Decía otra publicación, la cual además de publicar las fotografías de Archie junto a Axel en el restaurante, revelaba una donde se habían bajado en el hospital, en la cual Archie caminaba con un Axel dormido entre sus brazos.
-¡Maldita sea! – Gritó Terry al ver en la pantalla de su teléfono las noticias que estaban circulando. Se sentía realmente molesto por lo que decían, sobre todo el que mencionaran que su romance con él había sido únicamente inventado. – No puedo creer lo que está pasando. – Pensaba Terry molesto por la situación, no podía evitar sentir dolor por la manera en la que había terminado todo con Archie, había llegado a pensar en un momento de su vida que él lo buscaría y que se olvidaría de la tonta idea de conocer a ese niño que él tanto había asegurado no era su hijo, sin embargo al ver las imágenes de los medios podía darse cuenta que la relación entre ellos se iba afianzando.
-¿Qué sucede Terry? – Preguntó la joven actriz con la que ahora se le había visto muy romántico.
-Nada. – Dijo Terry intentando ocultar su molestia. Miró a la joven con una mirada fría, buscando en ella algo que lo hiciera sentir algo de pasión en su cuerpo, sin embargo no sentía nada por ella, tan solo era un truco publicitario para promocionar la nueva obra que estaba estrenando y tontamente se había enredado con ella para intentar salir del bache emocional que le había provocado el rompimiento con el diseñador.
-¿Estás molesto por lo que salió en los medios? – Preguntó con malicia, la joven algo intuía de esa relación, era como un secreto a voces que se había extendido por el teatro pero a pesar de todo las mismas mujeres se negaban a aceptarlo por la pérdida que tenía el bando femenino con tremendos galanes fuera de su alcance.
-¡No digas tonterías! – Dijo Terry en respuesta, no tenía caso negar que había visto la noticia, era algo que había aparecido en su celular en cuanto lo abrió como si esperara su reacción.
-Tal vez por eso aún no me haces el amor. – Le dijo la joven intentando herir el orgullo del actor, un orgullo que a pesar de no importarle mucho ocultar sabía que para Archie si era importante.
-¡Ya te dije que no digas tonterías! – Le dijo acercándose a ella de manera salvaje. La joven se sintió aturdida por el repentino acercamiento, sin embargo no retrocedió, le dio frente al ver que se acercaba a ella de manera amenazante. Terry la observó mirarlo con valentía y sonrió de lado por su osadía. - ¿Así que quieres que te haga el amor? – Le preguntó socarronamente. La joven se tensó por su pregunta y sin saber por qué se humedeció su cuerpo.
-Terry… - Le dio gimiendo de placer al sentir el cuerpo del actor pegado al suyo. Terry sonrió de nuevo sintiéndose orgulloso por aún levantar las pasiones que levantaba en el sexo opuesto.
Terry se acercó a ella y la acarició de manera atrevida. La joven cerró sus ojos y se dejó llevar por aquellas intensas caricias que tanto anhelaba. Llevaba semanas saliendo con él y no había pasado absolutamente nada entre ellos, ni siquiera un beso que durara más allá de dos segundos y eso había comenzado a molestarle, sintiéndose despreciada y humillada por ser tan solo un adorno de las noches de gala a las que eran casi obligados a asistir simplemente por promoción.
Ella se aventuró a besarlo y para su sorpresa Terry respondió con fiereza su beso, mordiendo sus labios una y otra vez mientras su lengua se desplazaba en el interior de su boca.
-Hazme el amor… - Le suplicó la joven con verdadera necesidad de sentirlo, quería que aquel sensual joven la tomara y literalmente se quemaba porque lo hiciera. Terry la tomó con brusquedad de los cabellos y le sonrió con ironía.
-¿Estás segura? – Le preguntó como si lo que la joven actriz pidiera fuera de verdad malo. Ella asintió sin importar que apenas pudiera mover su cabeza a causa de la prisión que Terry formaba con sus manos y su cabello.
Terry volvió a besarla con fuerza, pasando sus labios por su cuello marcándolo, succionando aquella delicada parte de la joven sin importar dejar marca alguna de su osadía.
-Terry… - Gemía la joven sintiéndose por fin complacida por aquel rebelde que tenía a todas babeando por él y deseosas de que las tomara en cualquier rincón del teatro.
Terry la giró de golpe y ante el asombro de la joven levantó su vestido al mismo tiempo que él se preparaba para embestirla. Un movimiento burdo y poco delicado hizo que la penetrara de inmediato. La joven gritó de placer y un poco de dolor por la rapidez con la que la tomaba.
-¿Estás segura que quieres seguir? – Le preguntó Terry mientras acariciaba sus senos sobre sus ropas. La joven asintió segura de seguir, por nada del mundo dejaría escapar esa oportunidad, su cuerpo gritaba su nombre y quería por fin presumir a todas sus compañeras que ella era ahora su amante realmente y no solo un tonto chisme de los medios.
Terry reunió todo el valor que necesitaba para comenzar a invadirla una y otra vez, su cuerpo pronto reaccionaba a favor de la joven quien sentía por fin ser saciada por ese hombre tan hermoso que le hacía el amor de una manera tan apasionada y salvaje. Terry rasgó su blusa para liberar sus senos y ella gritó de placer sin importar ser escuchada, por el contrario parecía que quería que todo el teatro se enterara que Terry por fin la estaba amando.
-Guarda silencio. – Le dijo Terry girando su rostro para besarla una vez más. La joven hizo caso omiso a su pedido y gimió aún más audible. Terry sonrió con malicia y aceleró los movimientos para terminar antes que ella y dejarla insatisfecha, pero con lo que el joven actor no contaba era con la pasión contenida que la joven tenía por él y con solo pocos movimientos ella comenzó a liberarse de manera espontánea demostrándole para su sorpresa cuanto había gozado aquellos efímeros momentos. Terry se sorprendió por su respuesta y antes de que pudiera abandonarla ella se giró frente a él y lo atrapó con sus labios para buscar estimularlo realizándole el mejor oral que había recibido en su vida, a pesar de su resistencia su cuerpo se liberó dentro de la boca de la joven, quien gustosa se alimentó de él a pesar de que lo que intentaba el rebelde era provocar su asco.
-Espero que esto se vuelva a repetir. – Dijo la joven poniéndose de pie frente al rebelde, quien aún estaba con el corazón acelerado por lo sucedido, a pesar de haber gozado se sentía molesto por haberlo hecho.
La joven actriz salió del camerino de Terry sin importar que sus ropas estuvieran rasgadas, simplemente las acomodó y con una sonrisa radiante de felicidad pasó frente a las personas que habían escuchado lo sucedido para después adentrarse a su propio camerino.
Minutos después Terry abandonó su camerino a paso veloz, mientras los curiosos lo observaban salir con rumbo desconocido. Llegó hasta el hospital que había reconocido era el de Anthony dispuesto a buscar al diseñador.
-¿El señor Archivald Cornwell? – Preguntó en la entrada una vez que estaba ahí.
-Disculpe señor, pero no tenemos a nadie bajo ese nombre. – Dijo la recepcionista de la mañana. Terry la miró con furia al pensar que le negaban a Archie.
-¿Qué sucede? – Preguntó Anthony al ver que Terry comenzaba como siempre a hacer un escándalo al no obtener lo que quería. - ¿Qué es lo que buscas aquí Terry? – Preguntó Anthony ajeno a lo que había salido en las redes sociales las últimas horas.
-Necesito hablar con Archie. – Dijo Terry mirando a Anthony con cierta desconfianza.
-Aquí no es el lugar indicado. – Dijo Anthony al rebelde, quien lo miró con súplica para que le informara qué estaba sucediendo.
-¡Anthony por favor! – Dijo Terry a sabiendas que en la mansión de Chicago tampoco era bien recibido. – Necesito saber lo que está pasando. – Dijo una vez más.
-Tengo entendido que ya hablaste con Archie. – Dijo Anthony una vez más, a pesar de que sabía que el actor se había ido desde que regresaron la primera vez de la línea del tiempo uno.
-Desde que regresamos no he visto a Archie. – Dijo Terry anunciando a Anthony que no había respondido las llamadas de su primo, tal como Archie le había dicho.
-Terry, aquí no es el momento indicado para hablar. – Dijo Anthony esperando que Terry comprendiera que debía irse de ahí. – Te prometo que avisaré a Archie que has venido a buscarlo para que él se encargue de buscarte cuando lo considere necesario. – Dijo de nuevo, deseando que el actor comprendiera.
-¿Qué está sucediendo? ¿Quién está internado? – Preguntaba Terry pensando que el pequeño era que aparecía en brazos de Archie en la fotografía filtrada en los medios era el hijo de Annie y al parecer de Archie.
-Creo que deberás esperar hasta que Archie se comunique contigo. – Dijo Anthony una vez más, respetando la privacidad de Annie y su primo. Terry lo miró con molestia, no le gustaba que Anthony no le hablara con la verdad.
Terry se giró de manera repentina para salir por donde había entrado, su paso demostraba que se había molestado con el joven doctor quien lo veía suspirando resignado al difícil carácter de su amigo.
-¿Qué sucede Anthony? – Preguntó Archie quien venía saliendo de la habitación con Axel de la mano. Había visto a su primo mirando hacia la salida sin tomar atención a nada más.
-Terry se acaba de ir. – Dijo Anthony en respuesta a la pregunta de su primo, quien de inmediato abrió los ojos sorprendido al escuchar el motivo por el cual Anthony estaba mirando fijamente la salida.
-¿Aquí? ¿Pero cómo se le ocurre? – Dijo Archie un tanto nervioso por la repentina aparición de su ex pareja.
-Archie. – Le dijo Anthony con cierta molestia y regaño en su voz. – Quiere hablar contigo. – Dijo Anthony intentando que Axel no se diera cuenta de su molestia, sin embargo Archie comprendía muy bien aquella mirada que le dedicaba el rubio.
-¿Ahora quiere hablar? – Se preguntó Archie con ironía, cuando él había querido hacerlo fue ignorado y rechazado.
-Archie, recuerda que ellos han sufrido mucho. – Dijo Anthony con discreción, aprovechando que Axel se distraía con la recepcionista.
-Lo sé Anthony. – Dijo Archie seguro de que estaba consciente de todo. – No te preocupes, hablaré con él para dejarle las cosas en claro. – Dijo Archie dispuesto de hablar con el actor.
-¿Estás seguro? – Preguntó Anthony mirando fijamente a los ojos a Archie.
-Anthony. – Dijo Archie un poco desilusionado por la poca fe que demostraba el rubio por él. – Comprendo que no tengan la suficiente confianza en mí proceder, sé que me he equivocado en innumerables ocasiones, pero puedo asegurarte que mi amor por Annie, por Axel y por el nuevo bebé en camino es genuino. – Dijo de nuevo sin dejar de sostener la mirada del médico. Anthony sonrió más tranquilo, quería confiar en él y debía comenzar a hacerlo.
-Me alegra escucharte decir eso Archie, de verdad. – Dijo Anthony poniendo su mano sobre su hombro. – Pero me gustaría más que lo demostraras y que por ella y por ellos. – Dijo señalando a Axel con la mirada. – Hagas hasta lo imposible por estar ahí siempre presente. – Dijo una vez más con una sonrisa. Archie asintió con una sonrisa triste, sabía bien que Anthony tenía razón y estaba consciente que dudaran de él.
-Ten por seguro que me esforzaré Anthony. – Dijo Archie tomando la mano de su hijo una vez más para llevarlo hasta la mansión de Chicago junto a Alexander y que pudiera descansar. – Vuelvo un poco más tarde. – Dijo Archie saliendo del hospital.
Cuando Archie estaba a punto de subir a su automóvil fue abordado sorpresivamente por Terry, quien no había aceptado esperar la llamada del diseñador.
-¡Terry! – Dijo Archie al ver que el actor se acercaba a él.
-Vaya, no pensé que volvería a verte vestido de esa manera. – Dijo Terry con cierto sarcasmo. Miró a Axel y al verlo de frente no pudo no advertir el extraordinario parecido que tenía con el gatito.
-Hola. – Dijo Axel con una gran sonrisa. Terry lo observó fijamente y le respondió sin dejar de mirarlo.
-Hola. – Le dijo Terry con seriedad.
-¿Tú quién eres? – Preguntó Axel con inocencia.
-Soy un amigo de Archie. – Respondió el actor sin querer decirle que era amigo de su papá.
-Axel sube al coche hijo. – Dijo Archie a su hijo para llevarlo cuanto antes a la mansión. Axel obedeció y con su inocencia se despidió diciendo adiós a Terry, el actor le respondió con una sonrisa que era inevitable dedicarle a la ternura del pequeño.
-Necesitamos hablar. – Le dijo Terry una vez que vio que Axel estaba encima del auto y que Archie se había asegurado de cerrar la puerta.
-¿Ahora sí quieres hablar? – Preguntó Archie con cierto sarcasmo en su voz. Terry lo miró con aquella mirada filosa que poseía.
-Es necesario que lo hagamos. – Dijo Terry dispuesto a hacerse escuchar.
-Lo siento Terry. – Le dijo Archie con tranquilidad. – En estos momentos llevaré a mi hijo a descansar. – Dijo sin aclarar el motivo por el cual estaba en el hospital. Terry se tensó al ver que Archie ya había reconocido que el pequeño era su hijo, incluso él sabía que era tonto intentar convencerlo una vez más de lo contrario. – Hablaremos tenlo por seguro, pero no en estos momentos. – Dijo Archie una vez más.
-¿Está enfermo? – Preguntó Terry insistente por saber la verdad.
-Annie está hospitalizada. – Dijo Archie por cortesía, sabía que Terry tenía cierto derecho a recibir una explicación. Terry lo miró pensando que era obvio el chantaje de la ojiazul.
-Claro. – Dijo Terry con ironía. Archie lo miró sorprendido al ver que el actor no creía lo que estaba sucediendo.
-No es el momento Terry. – Le dijo Archie seguro que no era el momento de aclarar las cosas. Lo conocía muy bien y sabía que a pesar de que él era quien había terminado su relación, no sería lo mismo cuando supiera la verdad y la decisión que había tomado. – Te buscaré en cuanto Annie esté mejor. – Le dijo abriendo la puerta del piloto.
-Te espero mañana en mi departamento. – Le dijo Terry seguro que Archie aceptaría a ir a verlo en su espacio una vez más.
-No. – Dijo Archie seguro de negarse a su petición. Terry lo miró confundido. – Hablaremos cuando Annie esté mejor y lo haremos en mi oficina. – Le dijo una vez más mirándolo fijamente advirtiéndole con esa mirada que hablaba en serio y que no lo esperara en su departamento.
Archie subió a su auto dispuesto a llevar a su hijo hasta la mansión de Chicago y que la tía abuela se hiciera cargo de los dos niños mientras él se encargaba de cuidar a Annie. Terry se quedó de pie observando con molestia que el diseñador lo había dejado sin explicación alguna, sin embargo momentos después sonrió de lado creyendo que Archie iría hasta su departamento al día siguiente, sin embargo el día llegó y el diseñador brilló por su ausencia.
Pasaron tres días y Annie por fin fue dada de alta del hospital, su embarazo iba perfectamente bien y Anthony había decidido que no era necesario que continuara hospitalizada.
-¿Cómo te sientes? – Preguntó Archie una vez que había instalado a la joven en la mansión Andrew.
-Bien, pero creo que debiste haberme llevado a mi departamento. – Dijo Annie segura de querer irse de ahí.
-Aquí estarás más cómoda, además yo puedo estar más al pendiente de ti. – Dijo Archie acercándose a ella para besar sus labios. Annie se dejó llevar por la emoción que sentía al estar junto a él.
Archie la apretó a su cuerpo y la besó de manera que ella sintiera ese amor que él sentía por ella.
-Annie, quiero decirte algo. – Le dijo un tanto preocupado por su reacción.
-Tú dirás. – Le dijo Annie un poco nerviosa por saber lo que le diría.
-Terry fue a buscarme cuando estabas en el hospital. – Dijo Archie observando la reacción de la joven, quien de inmediato se tensó por sus palabras. – Tranquila, no es lo que piensas. – Le dijo para tranquilizarla. – Sin embargo quiero que sepas que es preciso que hable con él para aclarar ciertas las cosas. – Dijo de nuevo sin poder evitar que el cuerpo de Annie se estremeciera de la preocupación.
-Entiendo. – Dijo Annie sin comprender realmente la situación.
-Debo hacerlo. – Dijo Archie abrazando a Annie por la espalda. – Es justo que esté enterado de nuestra relación… es justo que sepa de Axel, de ti, de mi… de nuestro bebé… Quiero que esté enterado que estoy a tu lado para siempre y que no habrá esta vez nada que pueda impedirlo. – Le decía aspirando con fuerza el aroma de su piel. Annie se estremecía por aquella sensación que le provocaba la respiración sobre su nuca.
-¿Y no lo habrá? – Preguntó Annie sin poder abrir los ojos, queriendo concentrarse en lo que le decía y no más en lo que hacía. Archie sintió vibrar el cuerpo de Annie y eso lo animó a ir más allá para calmar sus temores.
-Te aseguro que jamás había estado tan seguro de mi amor por ti Annie. – Le dijo acariciando su cuerpo con verdadera necesidad, girándola frente a él para besarla de nuevo. Annie se venció a sus caricias gimiendo necesitada de él.
Archie la colocó en el medio de la cama y con arrebatada pasión le hizo el amor una vez más, sin importarle que estuviera recién dada de alta, Annie se dejó llevar por la pasión y el amor que la consumía por él, entregándose por completo en cuerpo y alma a su amado diseñador, quien la tomó con la misma necesidad que había mostrado el día de la boda de Stear.
El día de la cita hecha a Terry llegó y Archie lo esperaba con impaciencia en su oficina, se sentía nervioso por la reacción del actor, sabía que no tomaría en buenos términos la decisión que había tomado.
-Adelante. – Dijo con seriedad, permaneciendo detrás del escritorio para hablar con él.
Terry entró con la mirada fija puesta en él, mirando que el joven diseñador ni siquiera se acercaba a él para darle la bienvenida.
-Buen día. – Saludó Terry con ironía. Archie correspondió al saludo con un solo gesto. – Sabía que no debía esperar nada bueno de ti. – Dijo de nuevo sin dejar de mirarlo fijamente.
-¿A qué te refieres? – Preguntó Archie sin comprender las palabras del rebelde.
-A tú actitud. – Respondió Terry. Archie lo miró fijamente, su mirada tampoco se desviaba de la del actor.
-¿Qué es lo que esperabas? – Preguntó Archie con cierta molestia en su voz. - ¿Qué te recibiera cómo si nada hubiese pasado en las últimas semanas? – Preguntó Archie con ironía. – Te llamé cientos de veces para hablar contigo y sin embargo no tuve ni una sola respuesta y ahora que aparece en los medios que estoy junto a Annie te apareces de repente como si…
-¿Estás con ella? – Preguntó Terry interrumpiendo las palabras del diseñador.
-La amo. – Respondió Archie sin dejar de mirarlo, podía ver como el actor caminaba hacia su escritorio. Archie se puso de pie para enfrentarlo.
-¿Estás seguro? ¿O simplemente es un berrinche por mi "relación" con Karen? – Preguntó el actor con ironía.
-Sé que lo de Karen tal vez es solo publicidad, sin embargo lo que yo ciento por Annie es más que eso. – Dijo Archie ya frente a él. Terry sonrió de lado con lo dicho por el actor.
-Aquí vamos otra vez… - Dijo Terry invadiendo por completo el espacio personal de Archie.
-Esta vez no va a funcionar Terry. – Le dijo Archie con decisión, estaba decidido esta vez a defender sus sentimientos, estaba decidido a no dejarse llevar por su miedo a la responsabilidad y al compromiso, ahora estaba Axel y un bebé en camino de por medio, aunado al gran amor que sentía por Annie, no podía concebir la vida sin ella, lo supo más real cuando se imaginó poder perderla para siempre.
Terry lo giró repentinamente y se colocó a sus espaldas. Archie se resistió a su captura más cuando descifró lo que el actor intentaba hacer con él.
-¿¡Qué estás haciendo!? – Le dijo levantando su voz de manera abrupta. - ¡Suéltame! – Le dijo moviendo su cuerpo de manera brusca para lograr soltarse. Una vez que lo logró se puso frente a él colocándose en guardia.
-¡Siempre supe que no eras realmente gay! – Le dijo Terry con cierta melancolía en su voz. Archie lo miró realmente molesto por haber intentado forzarlo, no lo lograría esta vez. - ¿Acaso crees que no era consciente que siempre que estábamos juntos debías tomarte unos tragos para poder hacerlo? – Preguntó con dolor en su voz. Archie bajó la vista sintiendo pena por él, sin poder negar que fuera verdad lo que decía.
-Intenté que lo nuestro funcionara. - Dijo Archie mirándolo de frente.
-¡Por supuesto! – Dijo con ironía. - ¡Fui yo el que siempre intentó convencerte que así era! – Decía de nuevo el actor. - ¡Fui yo el que siempre te busqué, el que siempre te llamaba, el que siempre iba hasta Lakewood a buscarte para estar a tu lado! ¡Sabía que te daba vergüenza que el mundo se enterara de lo nuestro! ¡Y yo lo respeté! – Decía con reclamo. - ¿¡Y qué sucede cuando me doy un tiempo para hacerte ver mi molestia!? – Preguntó acercándose nuevamente a él. Archie retrocedió para poner a salvo la integridad que le quedaba, sabía que Terry era demasiado fuerte y más de una vez se lo había demostrado.
-¡Me enamoré de Axel! ¡Descubrí que siempre he amado a Annie! – Dijo Archie en su defensa. – Aproveché este tiempo para descubrir mi verdadero yo y descubrí que Annie es la persona con la que deseo estar toda mi vida. – Dijo el diseñador apuñando sus manos con fuerza demostrando que en verdad le importaba. Terry sonrió con nostalgia.
-Sabía que sería una mala idea que vieras a tú hijo. – Dijo alejándose de él, no le gustaba que lo rechazara de esa manera. – Sabía que tarde o temprano aceptarías que siempre la habías amado. – Dijo Terry mirándolo a los ojos. Archie lo miró con confusión, no creía que hasta el mismo actor se hubiese dado cuenta que realmente amaba a Annie, no en vano él se había esforzado por hacerla lucir mal frente a él. – A veces la llamabas entre sueños. – Dijo Terry revelando lo que sabía.
-¿La llamaba? – Preguntó Archie confundido, ya que él no estaba enterado que cuando soñaba con Annie de una manera "especial" su boca gemía su nombre, creía que era una broma que le había gastado Anthony la vez que regresaban de la línea uno. Terry sonrió con tristeza.
-Siempre lo supe. - Dijo una vez más el actor. – No podías evitarlo y yo te escuchaba. – Dijo de nuevo, hasta ese momento Archie comprendió los repentinos cambios de humor del actor.
-Lo siento, de verdad lo intenté…
-¡No! ¡No lo intentaste! – Dijo Terry interrumpiéndolo una vez más. – Yo te obligué lo reconozco. – Dijo por primera vez admitiendo su culpa. – Siento haber intentado tener algo real contigo, pero tengo que reconocer que a tu lado descubrí mi verdadero ser. – Dijo una vez sin pena. – Yo no me avergüenzo de lo que soy o de lo que fui. – Dijo con orgullo. Archie sonrió de lado él tampoco se arrepentía de ser lo que era.
-Tampoco yo estoy arrepentido de ser lo que soy, amo a Annie y a mi hijo y ahora con un bebé en camino…
-¿Un bebé? – Preguntó Terry con sorpresa. Archie abrió los ojos arrepentido por haber hablado de más, cuando sabía bien que esa noticia era algo que podría lastimar a su "amigo".
-Annie está embarazada. - Dijo Archie fijando su vista una vez más en él.
-¡Vaya! No perdieron el tiempo. – Dijo el rebele con un mal sabor de boca.
-Tú tampoco has perdido el tiempo. – Dijo Archie haciéndole ver que también había aprendido a conocerlo y que en su actitud podría saber cuándo había tenido relaciones y cuando no. Terry sonrió con sarcasmo.
-Nada que me pueda interesar. – Dijo mirándolo fijamente. Archie se sintió acosado nuevamente, un sentimiento que conoció al principio cuando comenzó a enredarse con el actor, se sentía acosado, se sentía intimidado por él.
-Espero que pronto encuentres a alguien para ti. – Le dijo Archie sincero, decidido a despedirse de él de manera definitiva.
-Y yo espero que este si sea tú hijo. – Dijo Terry intentando molestar a Archie.
-Ya no funciona Terry. – Le dijo Archie molesto por su comentario. – Axel es mi hijo y lo supe mucho antes de la prueba de ADN y sé muy bien que el que viene en camino también es mío. – Dijo de nuevo con una sonrisa radiante, no podía evitar pensar en el momento que fue concebido, ni tampoco en los momentos previos a esa entrevista. Terry sonrió con ironía.
-Tenía que intentarlo. – Dijo el rebelde con malicia, quería ponerlo a prueba para ver si aún seguía siendo el mismo chico indeciso y manipulable que había sido en el pasado.
Terry salió del despacho de Archie sin decir nada más, había descubierto que a pesar de que él realmente se había enamorado del diseñador jamás lo sintió como suyo, sabía que tarde o temprano él despertaría de su manipulación y le daría con la puerta en las narices, justo como lo estaba haciendo en ese momento, lo que jamás pensó era que le iba a doler tanto ese momento. Archie se sintió liberado una vez que lo vio atravesar la puerta, era como si un peso muy grande se hubiera descargado de sus hombros, se sintió libre, se sintió feliz de haberse liberado de esa pesada carga que había aceptado forzado por la situación.
-Te deseo lo mejor Terry. – Pensó Archie con una sonrisa en sus labios, a pesar de todo no le deseaba un mal, deseaba que fuera feliz y que pronto al igual que él se había reencontrado con Annie, encontrara a una persona que lo hiciera feliz. – Te deseo la felicidad que yo encontré al lado de Annie… - Pensó de nuevo sin dejar de sonreír, pensando en la joven que había dejado desnuda en su cama antes de encontrase con el actor. Ese pensamiento lo animó a dejar su oficina y salir de inmediato a su encuentro, necesitaba tanto en esos momentos volver a sentirla suya y de nadie más.
Archie llegó a la mansión con una actitud realmente renovada, sentía que su corazón estaba por fin libre de un especie de yugo que lo había sometido por tanto tiempo, se sentía liberado, sentía que era un hombre nuevo, uno digno de ahora si poder ofrecer un nombre a la famosa Annie Britter.
-Hola Archie. – Saludó Anthony quien bajaba las escaleras de la mansión. Venía con Candy tomados de la mano.
-¡Hey! – Dijo Archie sorprendido por la presencia de los rubios, jamás se imaginó encontrarlos ahí. - ¿Sucedió algo? – Preguntó preocupado por Annie.
-No, no te preocupes. – Respondió Candy para tranquilizarlo. – Solo venimos por Alexander, pero está muy entretenido con Axel. – Agregó la rubia. Archie sonrió al escuchar el motivo de su visita.
-Me alegra que estén aquí. – Dijo Archie en una actitud más sospechosa. Anthony y Candy se miraron uno al otro como preguntándose qué era lo que quería decirles sin que nadie más lo supiera.
-¿Qué sucede Archie? – Preguntó Candy intrigada por la actitud de su primo.
-Quiero mostrarles algo. – Respondió el diseñador con actitud sospechosa. - ¿Qué les parece? – Preguntó mostrando de pronto una caja que encerraba un anillo de compromiso de buen gusto y alto valor.
-¡Es hermoso! – Dijo Candy emocionada al ver la joya que sería entregada asumía ella a su hermana, quien estaba arriba esperando nerviosa el regreso de su amado.
-Eso me hace suponer que todo salió bien. – Dijo Anthony con una sonrisa que reflejaba la felicidad que sentía por su primo y su futura esposa.
-Hablé con él y comprendió que siempre fue Annie. – Dijo Archie sin querer explicar más de lo que había sucedido, sin querer explicar que intentó una vez más convencerlo de lo contrario, sin querer decir que en un punto había querido forzarlo pero esta vez sin copa alguna. Anthony lo miró a los ojos y supo que no había sido tan sencillo como lo platicaba, sin embargo respetó su silencio.
-Me alegra que así haya sido. – Dijo Anthony con una sonrisa para después abrazar a su primo y así felicitarlo. - ¿Harás una cena para anunciarlo? – Preguntó Anthony a su primo.
-No. – Dijo Archie relajado. – Creo que todo será discreto. – Dijo de nuevo. – No creo que su familia se sienta muy cómoda que después del escándalo del pasado se haga otro por nuestra boda. – Dijo el diseñador seguro de querer aparecer con Annie y Axel como su esposa y su hijo sin tener que decir a todo el mundo que se habían casado, sino como la familia que ya formaban desde el momento que ella llegó a Lakewood con su hijo. Lo que Archie no sabía era que la llegada de los Britter para la boda de su hija causaría el mismo revuelo ya que tenían años sin pisar Chicago.
-Buen punto. – Dijo Anthony seguro de que Archie tenía razón.
-¿Cuándo se lo propondrás? – Preguntó Candy con emoción. Archie sonrió travieso y comenzó a subir las escaleras, respondiendo que en esos momentos haría la propuesta.
-Nos llevaremos a Axel. – Dijo Candy con travesura.
-¡Oh no, no lo hagan! – Dijo Archie casi de inmediato. – De hecho sería buena idea que Alexander también se quedara. – Dijo de nuevo, los rubios lo miraron sin comprender su idea.
-Entonces estaremos en nuestra habitación. – Dijo Anthony subiendo junto a Candy para esperar que Archie se desocupara con su hijo. Archie sonrió agradecido y se fue directo a buscar a los niños.
Candy y Anthony se fueron hacia la habitación del rubio para esperar tranquilamente que Archie le pidiera matrimonio a Annie.
-¿Qué haremos por mientras? – Preguntó Anthony a su esposa, quien se sentaba sobre la cama con una mirada sospechosa sobre su marido. Anthony la miró con suspicacia.
-Tengo una idea. – Dijo Candy con travesura, descalzándose mientras desabrochaba su blusa frente a su esposo.
-Creo que sé cuál es… - Dijo Anthony asegurando la puerta de la habitación para evitar que alguien los sorprendiera en el acto.
Anthony se acercó a Candy desabrochando también su pantalón, deshaciéndose de la prenda que cubría su parte inferior para después ayudar a quitar lo más pronto posible las ropas que aún cubrían el cuerpo de su esposa.
-¿Con quién habló Archie? – Preguntó Candy mientras Anthony deslizaba por sus piernas la falda que había llevado.
-Con Terry. – Respondió Anthony mientras besaba entre sus muslos. Candy gimió intentando seguir la conversación.
-¿Con Terry? – Preguntó un tanto sorprendida y gozosa por las caricias de su esposo. Anthony asintió como si la rubia estuviera poniendo atención a sus gestos.
-Habló con él… - Decía el rubio con impaciencia, mientras entre cada palabra continuaba con sus besos profundos. – Para hacerle ver… que… - El gemido audible de Candy lo desconcentraba sonriendo complacido por la reacción de su esposa. – Después hablamos… - Le dijo para evitar coordinar sus ideas con su lengua, la cual estaba demasiado ocupada para intentar hablar y reconocer el terreno al mismo tiempo.
Candy comenzó a reír a carcajadas por lo dicho por su esposo, sin embargo la curiosidad de la rubia era casi tan grande como su deseo, así que deteniendo la cabeza de su esposo entre sus piernas intentaba detenerlo para que continuara con su relato.
-¡Anthony! ¡Para un segundo! – Decía la rubia entre risas, sin embargo los labios del joven galeno ya estaban bastante comprometidos con su labor.
-¡Señora Brower! ¿Qué no sabe que no debe de interrumpir a su médico cuando la está revisando? – Le preguntó con picardía, levantando su rostro para verla a los ojos. La mirada de Candy estaba encendida, pero su curiosidad también la acechaba.
-Doctor Brower, siento la interrupción pero también necesito saber. – Dijo Candy con travesura, sin dejar de reír por la impaciencia de su esposo.
-Pues su curiosidad tendrá que esperar, porque lo que dijo Archie es lo único que sé. – Le dijo Anthony volviendo a colocarla en posición para continuar con sus caricias. Candy se dejó caer en medio de la cama una vez más para dejarse llevar por las caricias de su esposo, quien parecía haber tomado más impulso en sus atrevidas caricias al haber sido interrumpido.
Candy gimió aún más fuerte, su boca se abría con desesperación al sentir que poco a poco se avecinaba a ella esa avalancha de emociones que desembocaría una vez más dentro de su esposo. Anthony se esforzaba por acelerar sus movimientos esperando la deliciosa reacción que su esposa le regalaba, fue cuestión de segundos que pronto estuvo lista y bajo un fuerte gemido de placer se liberó con fuerza e intensidad. Anthony sonrió sin dejar sus estímulos obligándola a repetir la misma acción un par de veces más, sabía que después del primero podría lograr uno tras otro y conseguir con ello la satisfacción completa de su amada.
Candy se removía de placer en la cama, para después recibir los besos de su esposo, mientras ella terminaba de quitarle su camisa y al mismo tiempo lo ayudaba a liberarse de su ropa interior, una vez completamente desnudos Anthony acarició a su esposa con osadía, llevando una de sus manos hasta su intimidad para comenzar de nuevo a estimularla. Candy gimió complacida y el rubio continuó acariciándola mientras la observaba gozar. Sus ojos se encendieron de placer mientras la rubia gemía impaciente por buscar una vez más la totalidad de su acto, pronto sus esfuerzos daban frutos y se liberaba mientras su esposo admiraba totalmente excitado su reacción.
Candy abrió los ojos al recuperarse de su nueva culminación, su respiración era agitada, su pecho subía y bajaba rápidamente y sus pupilas se dilataban derretidas en el deseo, la mirada de su esposo era la misma, estaba perdido en el placer de su esposa y sin perder ni un segundo aquella conexión que existía entre ellos se unió a ella para iniciar esta vez su danza juntos. Candy cerró los ojos con fuerza, sentía que su cuerpo ya no podía con tanto placer que él le proporcionaba, sin embargo al sentirlo en su interior sus ganas se renovaban y pronto pedía más de sus caricias.
-Eres maravillosa. – Le dijo Anthony con su voz totalmente seductora, observando cómo Candy nuevamente comenzaba a gemir emocionada con el vaivén de su cuerpo. Candy sonrió enamorada de él y de pronto la giró para mantenerla encima de él.
Candy comenzó a cabalgar a su hombre con verdadera rapidez, Anthony la ayudaba a embestirla sosteniéndola por la cintura para acelerar sus movimientos, sabía que entre mayor velocidad la rubia más estaba cerca de su clímax mientras él se resistía nuevamente a dejarse llevar. El movimiento circular de sus senos era una tortura para el pobre rubio ya que lo obligaba a luchar cada vez más fuerte con la emoción que sentía en su interior.
-Anthony. – Gemía Candy su nombre y él sufría cada vez que lo llamaba de esa manera, era un martirio para él escucharla llamarlo de esa forma.
Los movimientos de la rubia se incrementaron y Anthony sentía que estaba a punto de llegar, sin embargo una vez más el cuerpo de Candy se redujo en su interior en clara certeza que estaba a punto de liberarse una vez más aquella tarde. Detuvo sus movimientos al ver que ella se había tensado encima de él, su cabeza se hacía para atrás y sus labios se abrían sin emitir sonido alguno, sus manos oprimían su pecho y su interior se convulsionaba repetidamente, su sangre dejó de fluir, sus latidos se detuvieron junto con su respiración, fue cuestión de segundos, sin embargo Anthony sabía que ella lo estaba disfrutando y la admiró en cada pequeño movimiento, se sentía afortunado por lograr aquel nivel de deseo y excitación en su mujer, se sentía tan feliz de poder ver aquel espectáculo que ella le regalaba en cada orgasmo que le producía. Candy cayó de pronto sobre su pecho retomando su respiración agitada, su frente estaba completamente empapada de sudor y sus labios se abrían para ayudar a sus pulmones a recibir nuevamente oxígeno.
Anthony besó su mejilla abrazándola con ternura, acariciando sus cabellos con dulzura por el maravilloso momento que le había regalado, lejos de haber él disfrutado, su mayor regalo era verla a ella disfrutar cada uno de sus encuentros, era un espectáculo extremo hacerle el amor y más observarla en el momento preciso que se liberaba.
Comenzó sus movimientos lentos sin dejar de abrazarla, intentando calmar su respiración mientras él buscaba ahora su liberación, aún no terminaba y estaba ansioso por hacerlo, pero se tomaba su tiempo, quería disfrutarlo también al máximo, así que retomó sus invasiones poco a poco, entró en ella una y otra vez, aferrado a su espalda, con una Candy totalmente desvanecida y sin fuerzas encima de él, con su respiración más relajada y su cuerpo aún aprisionando su hombría. Tardó unos segundos más y pronto se aferró a sus caderas para llenarla por completo de toda su esencia. Candy gimió de nuevo al sentir como era llenada con la calidez de su flujo, definitivamente lo disfrutaba tanto como él y fue su turno de perderse en su rostro observando la culminación de su acto de amor reflejada en su hermoso rostro.
-Te amo… - Le dijo Candy al momento que él se liberaba, justo en el momento que él estaba desconectado de todo lo que le rodeaba y lo perdía en el centro de su placer.
-Te amo pecosa. – Le dijo Anthony una vez que pudo articular palabra, besando sus labios con total ternura, una ternura que ella le provocaba una vez que había desatado a su bestia interior.
Se mantuvieron unos segundos más abrazados cuando de pronto escucharon en el corredor los pasitos apresurados de Alexander, quien a juzgar por la rapidez con la que se reproducían se acercaba gustoso a buscarlos.
-¡Papá! ¡Mamá! ¡El tío Archie se va a casar con Annie! – Gritó Alexander tocando la puerta con impaciencia al ver que esta estaba asegurada en su interior.
Continuará…
Muchas gracias por su paciencia, gracias por comprender que a veces hay situaciones que nos obligan a cambiar nuestros planes, sin embargo les aseguro que terminaré la historia y no tengo planes por dejara incompleta. Gracias por su preocupación y sus mensajes.
TeamColombia:
Hermosas mil disculpas por dejarlas en la espera, pero les aseguro que no fue mi intención hacerlo en ninguno de los días anteriores, simplemente el lunes me fue imposible y el miércoles mi niño se enfermó pero gracias a Dios ya está muy bien. De todas formas siento haberlas dejado sin leer esos días. Espero les guste este capítulo golosas jijijiji. Saludos a cada una de ustedes y un fuerte abrazo.
Rose1404:
Hola hermosa, cómo estás? Espero que muy bien y que estos días lo hayas pasado de lo mejor. Me da mucho gusto que te haya gustado el capítulo anterior, tienes razón como que Anthony se vio muy rebelde no? jajaja ya le tocaba hacer una travesura con la pecas. Opino lo mismo que tú, la tía abuela necesita conocer realmente a Candy para formarse una opinión de ella. Muchas gracias por leer y comentar hermosa y gracias por tu paciencia. Te mando un fuerte abrazo doble ya sabes.
Mayely León:
Hola hermosa, ¿Cómo estás? espero que muy bien, creo que la tía abuela ya aprendió un poco la lección, no quiere tener problemas con Anthony, pero tal vez Alexander tiene mucho más que ver ahí jijiji. Te mando un fuerte abrazo amiga, muchas gracias.
María José M.
Hola hermosa, no te preocupes, ahora la del poco tiempo fui yo jijijijiji, te entiendo perfectamente tuve muchas cosas qué hacer y solo tendrás un capítulo por leer, espero que te guste. Te mando un fuerte abrazo.
lemh2001:
Hola hermosa, muchas gracias por leer, creo que el paseo que se dio entre ellos ayudó a liberarse de todas las emociones atrapadas que tenían, liberando así el dolor y continuar juntos de la mano, me encantó la verdad ese momento entre ellos. La vieja Elroy creo que no protestó porque pensaba en Alexander, el pequeño pingo de la línea 2 sabía bien lo que hacía jajajaja. Muchas gracias por comentar amiga, te prometo que me pongo pronto al día también con lo tuyo. Te mando un fuerte abrazo.
Guest:
Hola hermosa, espero que cada capítulo te revele la duda del anterior. Te mando un fuerte abrazo.
Julie-Andley-00:
Hola hermosa! bienvenida de nuevo a la lectura. Me alegra saber que estabas de viaje, espero que haya sido de placer y no de trabajo y su fue de trabajo que hayas tenido tiempo para dedicarte a ti. Muchas gracias por leer y comentar cada uno de los capítulos, me dejaste con la boca abierta al ver que te los leíste de un solo tirón! Te lo agradezco mucho. Te mando un fuerte abrazo amiga y nuevamente me alegra que estés bien.
Gracias a las demás lectoras que no se atreven a dejar un comentario público, gracias por leer y estar al pendiente de la historia.
GeoMtzR
10/11/2023.
