En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…
Soy Kousaka Honoka, realmente las cosas con la Zodiart de Ofiuco están muy difíciles ya que es una persona fuerte y no solo eso, me tiene contra las cuerdas con las serpientes que me mordieron y me dejaron inconsciente.
Me pregunto qué voy a hacer ahora que estoy fuera de combate y esa chica sigue ahí.
¡ES LA HORA DEL COSMOS!
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Toki wo koero
Sora wo kakero
Kono hoshi no tame
Kimi wa mita ka ai ga
Makka ni moeru no wo
Kurai yami no soko de
Kiken na wana ga matsu
Shinjiru yatsu ga Justice
Shinjitsu no ouja
Yume wo mitsuzukeru koto ga
Ore no Fantasy
Ikiru koto ga suki sa
Aoku ukabu Cosmo
Toki wo koero
Sora wo kakero
Kono hoshi no tame
Atsuku moyase
Namida nagase
Asu to iu hi ni
Kamen Rider Pegasus!
Kamen Rider Pegasus!
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Honoka luchó contra Maki, ambas se hirieron mutuamente, la peli jengibre fue mordida por una de las serpientes que tenía Maki gracias a la Medalla de Ofiuco, no obstante, la peli roja recibió un fuerte golpe por parte de una embestida de la moto Tenma de Honoka.
Ahora, solo quedaba esperar que es lo que pasaba con la peli jengibre quien estaba siendo atendida por los padres de la peli roja. La Kamen Rider estaba en una de las camas de una habitación de la mansión Nishikino, el padre de Maki estaba atendiendo la herida de la peli jengibre.
Este de suerte supo que veneno era y finalmente logró darle antídoto para que se fuera recuperando poco a poco, aunque debieron dejarla descansar hasta que pudiera recuperarse del todo.
- Menos mal que estaba cerca de nosotros, el veneno que recibió fue de un taipán – exclamó el padre de Maki – esas serpientes son peligrosas, de hecho, son las más venenosas del mundo.
- Tuvo suerte de no sufrir un efecto horrible – exclamó la señora Nishikino – pero ¿Qué pasará con Maki?
- No tengo idea, no podemos ir tras ella ya que no sabemos dónde está, además de que ella posee esa Medalla o lo que sea – exclamó el señor, en eso, miraron como los dedos de la peli jengibre comenzaban a moverse – está reaccionando.
- De suerte que poseíamos el antisuero para que no muriera envenenada – aunque era poco, Honoka estaba tratando de despertar hasta que minutos después abrió lentamente los ojos.
- ¿D-Dónde estoy? – la cabeza de Honoka seguía dando vueltas, por lo que fue acostada de nuevo por los dueños de la casa.
- No te levantes de golpe, apenas vas recuperándote de esa mordedura, realmente tu cuerpo reaccionó rápido al antídoto – el padre de Maki se puso delante de ella – dime una cosa, ¿Cómo sabes que es lo que le pasó a mi hija? Y otra cosa, ¿Qué es eso en que te transformaste?
- Verá… – ya no había nada que hacer, Honoka tuvo que confesar que era y lo que hacía, parecía una historia sacada de la mente de alguien, pero ambos señores lo habían visto todo, así que no había nada que reprochar – y eso fue lo que pasó.
- Entonces, estás luchando contra monstruos llamados Zodiarts y nuestra hija se convirtió en uno de ellos por esa medalla que posee ¿no es así? – la peli jengibre asintió – ¿Qué pasará entonces?
- Tengo que quitarle la Medalla a ella, pero es que las serpientes que tiene son peligrosas, además de que parece que posee cosas de medicina o algo así – en eso, el celular de Honoka comenzó a sonar y contestó – ¿hola?
- Honoka-san, ¿pasó algo? – Shiki era la que llamó.
- Sí, encontré al Zodiart y tiene que ver con las serpientes, es Ofiuco.
- Ya veo, el Zodiart Ofiuco – decía Shiki – en la mitología griega, Ofiuco era Asclepios, el hijo de Apolo, dios del Sol y de la mortal Corónide. Según la historia, Asclepios desarrolló una habilidad con la medicina que realmente llegó a enfadar al mismo Hades ya que exclamó que podría resucitar a los muertos, por lo que el dios del inframundo le pidió a Zeus que matara a Asclepios con un rayo y así fue. No obstante, fue colocado en el cielo junto con la serpiente, algo que sería reconocido en el mundo de la medicina ya que la vara de Asclepios, aquella en la que está una serpiente, es símbolo de la medicina en casi todo el mundo.
- Ya veo, entonces al ser una familia de médicos, ella está en esto también.
- Puede ser que hayamos hecho enojar a Maki para que adquiriera esa medalla y nos haya atacado – susurró la madre de la peli roja, Honoka solo se levantó, aún estaba algo débil por el veneno y el antisuero, aun así, no parecía estar resentida a dejar que eso le dejara atrás.
- ¡Kousaka-san, debes descansar!
- No lo haré, una vez que tenga esa medalla podré descansar, pero por el momento tengo que seguir en la lucha – a pesar de las indicaciones de los doctores, Honoka continuó hasta que llegó a la moto y sin más, se fue en ella buscando a la peli roja.
La oji azul estaba conduciendo por varias calles mirando atenta a ver si encontraba a la peli roja, no sabía si la encontraría con su aspecto de Zodiart o su forma humana. Su vista estaba algo borrosa ya que el efecto del veneno de la serpiente seguía en su torrente sanguíneo, pero gracias al antídoto estaba pasándosele.
- Demonios, si tan solo supiera donde está – exclamó Honoka, pero en eso, alguien apareció detrás de ella y al darse vuelta resultó ser Maki.
- Maldita sea – la peli roja habló – el golpe que me diste con tu moto me dejó un dolor bastante fuerte, pero no voy a ceder hasta que haga lo que quiera.
- ¿Hacer lo que quieras?
- Toda mi vida fui adiestrada para que siguiera los pasos de mis padres, no tuve las oportunidades que cualquier chica hubiera querido tener, nada de cosas que no sean objetos de la medicina, libros de biología y demás… no pude disfrutar mi vida sin que ellos estuvieran metidos, hasta que finalmente obtuve esta Medalla por lo que puedo hacer lo que deseo y eso es la música – exclamó la peli roja con lágrimas en sus ojos, entonces sacó el objeto.
- Por favor, sé que a lo mejor pasaste una vida dura, pero el que quieras hacer uso de un objeto como ese es peligroso, por favor, entrégamela y evitamos conflictos.
- No dejaré ir lo único que me da libertad – susurró Maki activando de nuevo el poder de la Medalla, pero esta vez fue diferente ya que cuando se transformó, su cuerpo salió expulsado estando envuelto en una especie de telaraña y estaba inconsciente, el Zodiart de Ofiuco estaba sin consciencia.
- Demonios, es como dice Shiki-chan, el uso excesivo de la Medalla hace que el Zodiart se libere por completo, tengo que hacer algo para evitar que se salga de control – esta tomó el Driver, se lo puso y unió las dos piezas de Pegaso – ¡HENSHIN!
La constelación de Pegaso hizo aparición detrás de ella haciendo que el Driver se activara cubriendo su cuerpo con las protecciones en su cuerpo y finalizando con el casco en su cabeza.
- ¡ES LA HORA DEL COSMOS! – con eso, esta se lanzó a atacar al Zodiart quien salió corriendo rápidamente de ahí, no sin antes mandar un gran ejército de serpientes las cuales fueron hacia el cuerpo de Maki.
Honoka no permitiría que alguien atacara el cuerpo de la peli roja por lo que esta lo tomó y lo subió a un sitio algo alto, esto para mantenerlo a salvo de los ataques de las serpientes.
- Mueran malnacidas, por ustedes casi me muero – Honoka se subió en su moto y sin más, al hacer contacto con ella, cambió de ser un simple vehículo a tener el aspecto de su forma Pegaso – ¡acabemos con todas Tenma-kun!
La moto arrancó con todo llevándose consigo a las serpientes que tanto le hicieron daño, los taipanes que atacaron eran muy venenosos por lo que acabar con ellos no fue tan difícil y esta vez tuvo cuidado de no ser picada de nuevo.
Montando en su moto se fue en busca del Zodiart Ofiuco el cual estaba llegando a la ciudad en donde causó terror en la gente al ver semejante bestia y ni que decir de cuando usó su niebla con la cual hacía que las personas hicieran lo que ella deseaba.
Muchas tomaron armas y se fueron a tratar de herir a Honoka, estas armas eran desde machetes, rastrillos, cuchillos, de todo con lo que pudieran herir a la peli jengibre la cual esquivaba todo eso, evitando dañar a las personas que eran inocentes.
- El humo ese que lanza es como dijeron los señores Nishikino, paraliza sus cuerpos y se someten a la voluntad del Zodiart, mierda, tengo que acercarme a él sin lastimar a los demás – pensó la chica quien seguía tratando de esquivar a las serpientes que la querían atacar, llegados a un punto en el que no podía acercarse más al Zodiart.
Honoka no podía ir con su moto ya que lastimaría a las personas y si iba caminando o corriendo pasaría lo mismo, ya no tenía alguna idea para poder hacer algo, pero en ese instante, la ayuda llegó.
- ¡Honoka-san!
- ¡Shiki-chan, Mei-chan! – ambas chicas llegaron cerca de donde estaba – ¿Cómo me encontraron?
- La moto tiene un rastreador por si te pasa algo, ya sabremos donde estás más o menos, pero ese no es el caso ahora – exclamó la peli azul – Honoka-san, prueba volar un poco con las alas que posee la moto.
- ¿Alas en la moto?
- Cuando está en ese estado, al ser un Pegaso, la moto puede desplegar alas que la hacen volar, pero solo por un pequeño periodo de tiempo, además, debes ir con todo y saltar para que el efecto de las alas se haga presente y vueles, puede que así puedas llegar hasta donde está el Zodiart de Ofiuco.
- Lo intentaré, tengan cuidado de ellos, están siendo controlados por el humo que posee el Zodiart – las dos asintieron y sin más se alejaron un poco de la zona, Honoka tuvo que irse un poco hacia atrás para tomar impulso.
Cuando ya estaba preparada, dejó ir con el acelerador en su moto dirigiéndose hacia donde estaba la multitud con el Zodiart, esta fue tan rápido que cuando menos acordó, le salieron alas al vehículo que la hicieron planear por los aires por un momento, sobrevoló a la gente encontrándose cara a cara con el Zodiart de Ofiuco.
- ¡Cómete mi moto! – la criatura recibió un fuerte golpe en la cabeza haciéndolo caer al suelo, eso lo hizo rugir con fuerza por el dolor, aunque no había acabado ya que hizo aparecer varias serpientes como las que atacaron a la peli jengibre, pero esta ya no tuvo dudas y fue con su moto a aplastarlas.
El Zodiart estaba levantándose luego de calmarle un poco el dolor del golpe de la moto, pero seguía atontado, no obstante, eso no cambió nada ya que la peli jengibre se bajó de la moto y corrió hacia su enemigo, apretó el botón de su cinturón haciendo que toda la energía fuera a su pierna cargándola con poder.
- Has causado daño, por lo tanto, mereces desaparecer de este mundo… ¡ENIF KICK! – la patada fue directo hacia la zona en la que estaba la medalla golpeándola con fuerza, tal impacto provocó que el monstruo saliera volando por los aires para posteriormente reventar acabando finalmente con el Zodiart.
- Y-Ya no estoy siendo controlado – los demás se empezaron a dar cuenta de que podían moverse libremente ya que el peligro había pasado.
- Lo logró Shiki.
- Sí, lo hizo – Honoka fue por la medalla para dársela personalmente a Shiki – ya Ofiuco ha sido derrotado.
- Fue difícil – susurró cayendo al suelo perdiendo su transformación y tomando bastante aire – estoy cansada, tengo sueño y me dio un hambre que me comería algo grande.
- Al menos venciste al Zodiart, Honoka-san – una vez terminado todo, Maki logró despertar y volvió a la normalidad, aunque habría cosas que charlar con sus padres.
Por lo que pasó al final, tendrían que ir a terapia juntos y demás cosas ya que los padres de Maki se encontraban totalmente arrepentidos de la forma en que criaron a Maki y como no la dejaron hacer algunas cosas libres, la peli roja por su lado estaba mal por la forma en que actuó causando estragos mayores.
Los señores Nishikino decidieron que su hija tomara el camino que quisiera, aun así, la peli roja decidió seguir con la medicina, aunque también seguiría lo que ella tanto quería, la música.
Al menos las cosas comenzarían a florecer de nuevo en la familia Nishikino.
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Honoka pasó en reposo por un día entero hasta que su cuerpo se recuperará del todo, aunque solo necesito de la mañana para estar mejor por lo que al día siguiente volvería de nuevo a clases.
- Supongo que Honoka volverá a llegar tarde ¿no? – decía Umi suspirando.
- Bueno Umi-chan, ella estaba mal ayer, supongo que fue por batallar con un Zodiart.
- Está bien por eso, pero ya en la tarde estaba bien, no entiendo cómo es que llegará tarde – las dos estaban ya llegando a Otonokizaka, parecía que la peli jengibre no llegaría a tiempo, pero Umi no podía estar más equivocada.
El motor de un vehículo motorizado se estaba acercando a gran velocidad.
- ¿Y ese sonido? – las dos chicas, junto con otras alumnas miraron como una moto estaba llegando hasta donde estaban, algunas temieron por eso al ver a la figura con casco, aunque luego notaron que tenía el uniforme de la academia y fue más la sorpresa cuando se quitó el casco.
- Uf, menos mal llegué a tiempo, chicas.
- ¡¿Honoka / -chan?!
- Lo siento, me levanté tarde, pero de suerte con la moto llegué a tiempo.
- ¿Puedes manejarla bien? – preguntó Umi a lo que su mejor amiga asintió y más mostrando el documento correspondiente – ¿obtuviste tu…?
- Así es, ya tengo mi licencia Umi-chan, Kotori-chan, así que ya puedo conducir a Tenma-kun sin problemas – esta se bajó de la moto llevándola consigo al lado de sus amigas.
- Felicidades Honoka-chan.
- Gracias, ayer en la tarde me llamaron y bueno, ya soy motorista certificada jeje.
- Bueno, al menos así no llegarás tarde a clases – suspiró Umi – por cierto, ¿ya estás mejor del veneno del Zodiart?
- Sí, por el momento estoy bien – de suerte los señores Nishikino le dijeron a la señora Kousaka que ella los ayudó de un accidente que tuvo su hija y con el frio de la noche se enfermó por lo que ella merecía descanso ese día, aunque se molestó al inicio, se sentía bien por su hija al haber ayudado.
Otra vez Honoka triunfó ante un Zodiart, pero su lucha contra estos estaba aún lejos de acabar, ¡continúa así Kamen Rider Pegasus!
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Omoi nimotsu wo
Makura ni shitara
Shinkokyuu...
aozora ni naru
Me wo akete 'te mo tsubutte mo
Onaji keshiki wa sugite yuku kedo
Ima, mite 'nakucha... kizukenai
Kimi wo tsurete yukou
Kanashimi no nai mirai made
Kimi ga kureta egao dake
Poketto ni shimatte
Boku wa... aozora ni naru
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Continuará…
