En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…

Soy Kousaka Honoka, tuve un enfrentamiento contra la Zodiart de Centauro la cual me dio una batalla dura, pero gracias al entrenamiento que tuve pude desatar una nueva patada con la cual la vencí. Pero esta vez no tengo tiempo de descansar, hay que seguir entrenando para vencer a esa tipa, el Horóscopo de Escorpio.

¡ES LA HORA DEL COSMOS!

.

Toki wo koero

Sora wo kakero

Kono hoshi no tame

Kimi wa mita ka ai ga

Makka ni moeru no wo

Kurai yami no soko de

Kiken na wana ga matsu

Shinjiru yatsu ga Justice

Shinjitsu no ouja

Yume wo mitsuzukeru koto ga

Ore no Fantasy

Ikiru koto ga suki sa

Aoku ukabu Cosmo

Toki wo koero

Sora wo kakero

Kono hoshi no tame

Atsuku moyase

Namida nagase

Asu to iu hi ni

Kamen Rider Pegasus!

Kamen Rider Pegasus!

.

Al finalizar el campamento, inició algo y eso fue el entrenamiento de Honoka en el dojo Sonoda.

Cuando las clases acababan, esta iba hacia la casa de su mejor amiga a entrenar, es más, los padres de Honoka se extrañaron de que de repente la peli jengibre haya decidido hacer eso, esto más porque ya se daban una idea equivocada.

Mientras tanto en el dojo Sonoda…

- ¿Lista Honoka? – Umi preguntó.

- Sí, ya tengo mi uniforme de principiante – la oji azul llegó a donde estaba su amiga peli azul, Kotori estaba ahí sentada mirando el espectáculo.

- Ánimo Honoka-chan, da lo mejor.

- Vamos entonces – Umi estaba con su uniforme y sin más, comenzaron a pelear, como era claro, la peli azul comenzó dominando el combate, aunque cuando estaba por darle vuelta a Honoka, esta recordó por un momento sus batallas.

La peli jengibre logró tomar a Umi de la manga invirtiendo las cosas y la tiró al suelo poniéndose encima de ella, eso la impresionó incluso a ella.

- ¿Qué diablos acabo de hacer?

- ¿Cómo invertiste eso? Me tomaste desprevenida.

- No lo sé, creo que mi cuerpo reaccionó solo, o a lo mejor es porque he batallado mucho.

- Puede ser, aun así, tienes movimientos algo chuecos Honoka – Umi se levantó mirando a su amiga – cuando vas a pararte, tu pie está ligeramente movido, ni que decir de cuando vayas a batallar contra un Zodiart.

- Entiendo Umi-chan, ¿Qué es lo que tengo que hacer entonces?

- Seguiremos entrenando, por el momento ve con un shinaí a entrenar con eso.

- Está bien, hagámoslo – esta fue por el bastón de madera y comenzó a dar golpes al aire, Umi se fue a un lado con Kotori.

- ¿Qué dices Umi-chan? ¿Cómo crees que va Honoka-chan?

- Pues lo hace bien, aunque tiene que mejorar muchas cosas para que le vaya mejor, pero en realidad me sorprendió que me derribara como si nada, pero supongo que es porque de tanto batallar ha aprendido algo.

- La armadura que la cubre le da más fuerza, resistencia y destreza, creo que es la diferencia de cuando Honoka-chan batalla sin ella.

- Pensar que ese cinturón le daría ese poder – Umi miró hacia la mochila de la peli jengibre en la que supuso que estaría el Driver – aun así, es bueno pensar que ella se decidió a batallar por la justicia.

- Sí, Honoka-chan realmente tiene buen corazón.

- Lo sé, pero bueno, seguiré con ella – Umi fue a donde estaba la peli jengibre que seguía con el shinaí, Umi le dio indicaciones de más cosas que tendría que hacer, incluso se metería con el tiro con arco para mejorar su puntería.

.

En el sitio en el que estaba el que era el que poseía las medallas, este poseía en frente a Escorpio que estaba de una rodilla.

- Pegaso no nos ha dejado en paz, realmente es una amenaza para sus planes – Escorpio habló – por favor, permítame batallar a mí.

- No te preocupes por eso Escorpio, apenas vamos comenzando con eso, pero es cierto que no quiero que mis Zodiarts sufran, pero a veces los sacrificios son cruciales para el triunfo en las guerras – decía el tipo el cual río un poco – aunque tengo algo en mente, pero aún no lo pondré en marcha, esperaré un poco más para eso.

- ¿Seguro señor?

- Completamente, resulta que le eché la mirada a una persona la cual podrá hacer el trabajo de matar a Pegaso de una vez.

- Entiendo señor, su sabiduría no puede discutida.

- Así es Escorpio, así es.

.

De vuelta con Honoka, esta al estar un tiempo en el dojo de los Sonoda, logró volver a su casa como si nada, no obstante, había alguien en ese lugar que charlaba con Yukiho, aunque esta no lucía del todo cómoda.

- Pues es lo que tengo que decirte, sé que es repentino, pero mis sentimientos por ti me hicieron ya ser valiente y decirte las cosas – decía un chico el cual poseía el cabello negro y los ojos del mismo color.

- Lo siento, pero no me interesa mucho salir con alguien en este momento, así que te agradecería que olvidaras ese tema Kusakari-san.

- Kousaka-san – el peli negro susurró asintiendo un poco triste por eso – entiendo, pero bueno, será en otra ocasión.

- Kusakari-san – el chico se fue de ahí con lo que había comprado, Yukiho solo bajó la mirada, cuando este se fue, Honoka entró a la tienda.

- Vaya Yukiho, no sabía que poseías un pretendiente, que escondidito te lo tenías.

- C-Cállate, no es como que sea de tu incumbencia – susurró la castaña para jugar un poco con sus dedos.

- ¿Pasa algo? ¿Te hizo algo?

- No, no me hizo nada, solo que es un chico que parece que se enamoró de mí se me declaró, él es un compañero de clase con el que hemos estado llevando un buen tiempo estudios juntos, pero… no sé, no es como que sea una experta en este tema.

- No te preocupes, creo que solo necesitas tiempo, depende si él se da por vencida o no, pero por mientras…

- ¿Por mientras? – Yukiho notó la sonrisa en Honoka – ¿hermana?

- Yukiho tendrá novio, Yukiho tendrá novio…

- ¡Cállate!

.

Con el peli negro, este se había retirado a su hogar en donde nada más llegar, se fue a su cuarto dejando en su mesa de noche los dulces que compró en la dulcería de los Kousaka.

El chico, que respondía al nombre de Kusakari Soji estaba mirando al techo de su habitación pensando en su reciente rechazo, justo con la hermana de Honoka.

Mientras se lamentaba sobre su suerte, este notó un brillo que caía cerca de su ventana solo para darse cuenta que era un objeto y por eso fue hacia ahí para tomarlo, llamando su atención.

- ¿Una medalla? ¿De dónde cayó? – este miró para todos lados y seguía queriendo saber de dónde vino la medalla.

- Kusakari Soji – esto asustó al chico.

- ¡¿Qué diablos?! ¿Quién me habló?

- Soy yo, la medalla, sentí que poseías un deseo el cual quieres cumplir.

- Bueno… no es como que sea un gran deseo, pero me siento algo triste porque me han rechazado.

- ¿Rechazado? ¿Una pareja o algo?

- Una compañera de la cual me enamoré – susurró el peli negro – hace tiempo conocí a Kousaka-san en clase y ella siempre fue muy amable conmigo, incluso con el tiempo que pasé ya que tenía problemas en mis estudios y ella se ofreció a ayudarme, por lo que le agradecí mucho, con el pasar del tiempo puyes desarrollé sentimientos por ella, aunque luego de ponerme muchas trabas finalmente me decidí decirle, pero al final… fui rechazado.

- Entiendo, pues esa tipa realmente no te merece ya que, si eres alguien honesto, entonces deberías tomar su corazón por la fuerza.

- ¿Cómo puedo tomar su corazón por la fuerza? No creo que sea lo correcto…

- No cedas ante eso Kusakari Soji, si esa niña no mira lo buen chico que eres, entonces demuéstraselo con la fuerza, puedes tener su corazón encadenado solo para ti – exclamó la voz en la medalla, Soji quedó pensando un poco en eso, aunque su mente le decía que no hiciera caso a la voz ya que podía ser algo de su imaginación, aun así, una parte de su ser le decía que era la oportunidad perfecta para poder estar con su amada.

- Está bien… entonces vamos a hacerlo, si puedo enamorar a Kousaka-san entonces no me importa – decía el peli negro, aunque dentro de si no estaba del todo seguro.

- Muy bien, con esta medalla podrás acceder a tu nuevo poder – la voz se estaba desapareciendo – ve entonces a causar lo que harás y si alguien interviene, acaba con ellos… Andrómeda.

- Está bien – Soji miró la medalla de nuevo ya cuando la voz desapareció, esta poseía la imagen de una mujer encadenada lo que le daba a indicar que representaba a la princesa de la mitología griega.

.

Secundaria Otonokizaka.

A diferencia de la academia Otonokizaka que solo admitía mujeres, esta vez la secundaria era mixta, luego de que las chicas se graduaran, muchas de estas iban a Otonokizaka mientras que los varones iban hacia otra academia de la zona la cual era masculina o una mixta.

Yukiho iba hacia la secundaria y en el camino, esta iba pensando sobre muchas cosas, en especial sobre lo que le dijo a Soji el día anterior, a pesar de la buena reacción del chico, sintió que fue algo dura y pensó que debería hablar sobre el asunto y tener las cosas claras.

- ¿Yukiho? – una voz la sacó de sus pensamientos.

- Arisa, buenos días.

- доброе утро (Buenos días) – esta le devolvió el saludo – ¿pasa algo Yukiho? Te noto algo pensativa.

- Bueno, lo que pasa es que… ¿sabes quién es Kusakari-san de nuestra clase?

- Sí, es un buen estudiante, ¿Por qué?

- Resulta que se me declaró ayer – la rusa abrió grande los ojos.

- ¡¿Te dijo que querías ser su novia?! ¿Y qué le dijiste? Aun somos jóvenes para tener novio Yukiho.

- Lo sé Arisa, pero es que lo rechacé ayer, no sé qué cómo es que reaccionará al verme, pero quiero hablarlo con él.

- Es valiente de tu parte Yukiho, realmente eres una persona muy buena – sonrió la rubia a lo que ambas llegaron a su aula, Yukiho no notó al peli negro por lo que esto la puso mal pensando que a lo mejor Soji no vino porque se sentía triste por el rechazo.

- Uf, llegué a tiempo – justo arribó Soji al aula, aunque este se notaba algo cansado como si hubiera corrido rápidamente hacia ahí.

- Menos mal que vino, es hora de aclarar las cosas – susurró la castaña, las clases siguieron como si nada y cuando llegó el receso, Soji fue citado por Yukiho para hablar las cosas.

Ambos estaban en la azotea y solos, el peli negro estaba algo nervioso mirando a la castaña, ni que decir que este estaba pensando en que ella le diría algo sobre el rechazo del día anterior.

- Kusakari-san, verás… por lo de ayer…

- No te preocupes por eso… sé lo que dijiste y bueno, es que no puedo evitar que me haya enamorado de ti – Soji estaba metiendo su mano en su bolsillo tocando la medalla que poseía ahí, no estaba seguro si activarla o no, pero dependía de que le diría Yukiho.

- Verás Kusakari-san, no me gusta que esto quede solo así, me gustaría que al menos supieras que no quiero nada por el momento… tal vez más adelante… no sé si sabes a lo que me refiero – las mejillas de Yukiho estaban algo rojas, Soji iba a decir algo positivo, pero la medalla desprendió una energía extraña que lo dejó a su disposición y su uso de razón se vio apagado.

- Tenerte… encadenada – su mirada estaba oculta en su cabello.

- ¿Qué has dicho Kusakari-san?

- Tener… tu corazón… con cadenas solo para mí – este activó la medalla haciendo que su cuerpo cambiara adaptándose a su nueva forma Zodiart, este poseía la piel de color rosado pálido, una cabellera de color café, ni que decir que poseía cadenas alrededor de los brazos y una que pasaba alrededor de su torso.

- ¿Q-Que es eso? – susurró con horror Yukiho, no entendía que fue lo que pasó con Soji y más por ese cambio de apariencia, pero antes de que gritara, unas enormes cadenas fueron hacia ella, pero no la tocaron físicamente, sino que fueron más espirituales y estas se clavaron en su corazón envolviéndolo.

Para cuando Yukiho no opuso resistencia, la medalla desactivó la apariencia de Soji volviendo a la normalidad, este no entendía que fue lo que pasó, pero solo notó a la castaña delante de él en el suelo.

- ¡Kousaka-san! ¡Kousaka-san! ¿Estás bien? – este tomó a la menor de las hermanas Kousaka quien despertó después y no solo eso, sino que notó una especie de cadenas las cuales unían a Yukiho con él, aunque fueran de forma espiritual.

- Que bueno que no pasó nada… Soji-kun – Yukiho habló con voz de enamorada, aparte de que el peli negro notó la mirada de esta que le decía que lo quería con solo verlo.

- ¿Qué? – este supo que fue lo que pasó – la medalla… ¿hizo eso por mí?

Un nuevo enemigo había aparecido, aunque este no lucía tan atemorizante como los anteriores, además de que Yukiho sería una la victima de este.

.

Omoi nimotsu wo

Makura ni shitara

Shinkokyuu...

aozora ni naru

Me wo akete 'te mo tsubutte mo

Onaji keshiki wa sugite yuku kedo

Ima, mite 'nakucha... kizukenai

Kimi wo tsurete yukou

Kanashimi no nai mirai made

Kimi ga kureta egao dake

Poketto ni shimatte

Boku wa... aozora ni naru

.

.

.

Continuará…