En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…
Todo ha estado calmado y aparte he estado entrenando un poco para mi competencia, además, conocí a una persona la cual me ha entrenado, así que estoy feliz por eso, así que esperen que es mi carrera, no se lo pierdan.
¡ES LA HORA DEL COSMOS!
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Toki wo koero
Sora wo kakero
Kono hoshi no tame
Kimi wa mita ka ai ga
Makka ni moeru no wo
Kurai yami no soko de
Kiken na wana ga matsu
Shinjiru yatsu ga Justice
Shinjitsu no ouja
Yume wo mitsuzukeru koto ga
Ore no Fantasy
Ikiru koto ga suki sa
Aoku ukabu Cosmo
Toki wo koero
Sora wo kakero
Kono hoshi no tame
Atsuku moyase
Namida nagase
Asu to iu hi ni
Kamen Rider Pegasus!
Kamen Rider Pegasus!
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Honoka continuó entrenando a lo largo de la semana, al finalizar sus clases, esta se iba a entrenar hasta la noche, todo con tal de estar en mejor preparación para el torneo que se avecinaba mucho más.
- Hermana, ¿estás preparada para esto?
- Sí, he entrenado muchos días, además de que Kawakita-kun me ha ayudado en mejorar mi estilo de conducción y poder demostrar que no soy alguien debilucha.
- Mamá y yo te iremos a apoyar con papá, creo que irán Umi-san y Kotori-san también.
- Gracias por el apoyo, prometo dar lo mejor – Honoka exclamó subiéndose a la moto y yéndose, entrenaría por última vez antes de que el torneo iniciara al día siguiente.
Al llegar hacia la zona en la que entrenaba con su amigo, este estaba haciéndolo ya dando unas piruetas en el aire hasta que notó la presencia de la chica.
- ¿Lista para mañana Kousaka-san?
- Sí, no puedo esperar, ya quiero mostrar lo que he aprendido.
- Eso es bueno, entonces entrenemos una última vez para ver que mostraremos mañana – Honoka asintió y sin más, se puso de nuevo su casco para correr con el peli azul.
Durante la semana que pasó, Keiji y Honoka habían entrenado mucho, además de que se hicieron cercanos ya que la peli jengibre mostraba ese entusiasmo por las carreras, algo que muchas chicas no compartían.
Cuando acabaron ese pequeño momento, se dedicaron a charlar un poco sobre la competencia y otras cosas.
- Kawakita-kun, sé que me has dicho que esto era de tu padre, pero, ¿no se molesta él que entrenemos mucho aquí? – el peli azul bajó la mirada – ¿dije algo malo?
- No es eso, solo que mi padre ya no está conmigo – susurró el chico, Honoka tragó saliva y solo se reverenció luciendo muy nerviosa.
- ¡Lo lamento! Dije algo horrible, siento mucho si herí algo.
- No te preocupes, eso fue hace tiempo, él murió hace un año en un accidente, unos malditos iban en un auto, todos estaban borrachos, mi padre estaba volviendo del trabajo cuando esos sujetos embistieron su automóvil, justo en el lado del conductor en el que estaba. Murió ahí mismo, los que iban en el otro auto sufrieron heridas, casi todos acabaron paralíticos de la cintura para abajo, aun así, fueron a prisión – Keiji tenía la mirada oculta en su cabello – aunque ellos pagaran por lo que hicieron, de nada sirve ya que mi padre ya no está conmigo. Él fue quien me enseñó a andar en moto, además de que me dejó este terreno en el que entrenábamos con él y sigo su legado.
- Vaya, eso es triste – susurró Honoka – supongo que realmente fue una buena persona ya que gracias a él estás aquí entrenando y no lo haces nada mal Kawakita-kun.
- Gracias, supongo que es porque me enseñó a no rendirme, no obstante, me di cuenta después de que los criminales que mataron a mi padre terminaron asesinados de manera extraña, nadie sabe quién fue, pero una mañana despertaron de una forma de la que no me quiero ni acordar, estaban irreconocibles.
- ¿En serio? Que horrible eso, no sé qué decir – Honoka pensó un poco eso – pero es que es retorico que justo maten a alguien y ellos mueran.
- ¿Qué opinas de las muertes de ellos?
- No sabría decirte algo, pero creo que se puede aplicar eso de ojo por ojo.
- Sí, supongo que es así – el chico se quedó pensando un momento en otra cosa – pero bueno, sigamos en lo nuestro entonces.
- Muy bien – ambos encendieron sus motos de nuevo y sin más, estos corrieron por los obstáculos y pistas que estaban puestos ahí.
Estos lo siguieron haciendo hasta que la tarde cayó, finalmente ambos decidieron decirse unas palabras antes de que tuvieran que enfrentarse.
- Kousaka-san, mañana mostraremos quien es el mejor.
- Así es y no creas que seré piadosa contigo, verás mis llantas.
- Claro que las veré, pero cuando yo ya ha haya cruzado la línea de meta – la peli jengibre río por eso mientras que se despedía del chico, se subía en su moto y arrancaba para irse de esa zona.
Una vez llegando a la ciudad, Honoka decidió ir hacia el dojo de la familia de su mejor amiga en donde bajó a ver si se encontraba, justo ahí se encontró con alguien.
- Sora-san, buenas tardes.
- Honoka-chan, ¿Cómo estás? – era la hermana mayor de Umi, Sonoda Sora, además de que estaba con una pequeña que era igual que Umi en todos los sentidos.
- Que linda, ¿Quién es?
- Es mi hija, la sobrina de Umi-chan, su nombre es Hikari.
- Hikari-chan, ¿cómo estamos? – Honoka notó como es que la pequeña estiró sus manos hacia ella, con permiso de la Sonoda mayor, esta la tomó en sus brazos y parecía que la bebé estaba cómoda y feliz con ella.
- Vaya, parece que le agradaste.
- Sí, pero bueno, ¿está Umi-chan?
- Ella se encuentra entrenando un poco, puedes pasar – la oji azul asintió y entró aun con la pequeña Hikari en brazos. Llegando, encontró a Umi con el shinai en su mano.
- Lo haces bien Umi-chan – la peli azul se dio cuenta de la presencia de su amiga.
- Honoka – esta dejó a un lado todo yendo hacia donde estaba su amiga y su sobrina, esta al ver a Umi que quería cargarla, comenzó a llorar – en serio, no entiendo porque no me quiere.
- ¿No quiere estar contigo?
- No, por más que quiero que ella me vea como su tía, esta solo llora conmigo, pero contigo no parece que sea así – la pequeña Hikari fue y jugaba un poco con el pecho de Honoka – bueno, ¿Qué ocurre?
- Mañana es el día en que voy a competir en el torneo, ya estoy preparada para lo que se venga.
- Lo harás bien, estaremos apoyándote con Kotori y escuché que algunas de las chicas de la clase irán a verte.
- Se los agradezco mucho, con su apoyo trataré de hacer lo mejor – exclamó la chica quien lucía feliz por eso, aunque en eso, se sonrojó un poco – este… creo que tiene hambre.
- ¡¿Qué haces Hikari?! – Umi preguntó asombrada mirando a la bebé que logró llegar al pecho de Honoka y comenzó a chuparlo, aunque la peli jengibre no producía leche que la pudiera alimentar, eso no parecía importarle a la infanta que seguía haciendo eso.
Ambas decidieron dejar el tema a un lado, una vez que la bebé volvió a manos de su madre, Umi siguió entrenando a Honoka que cada día mejoraba y más cuando esto lo podría emplear en sus batallas futuras contra los Zodiarts.
- A todo esto, ¿están listas para tu torneo?
- Sí, estoy más que lista, mañana vamos a ver cómo es que salgo – el entrenamiento siguió con normalidad, ya solo quedaba ver qué ocurriría al día siguiente.
Mientras tanto, con Keiji, este estaba llegando a su casa en donde nada más llegar, este fue a su cuarto. Su madre estaba en la cocina y supo que su hijo llegó.
El peli azul estaba mirando el techo mientras que sacaba su Medalla Zodiacal la cual era la del signo de Capricornio. Este solo suspiró un poco.
- Papá, sé que he hecho mal en vengarte de ese modo, pero no me podía quedar de brazos cruzados, aun así, los culpables han pagado – el joven se sentó mirando la medalla – además, he decidido mi camino y tengo que acabar con Pegaso, gracias a mi señor es que pude vengar tu muerte papá, espero que me perdones cuando muera y nos reencontremos.
- Keiji, la cena está lista.
- Ya voy – el chico bajó, no sin antes guardar la medalla en su mesa de noche para evitar que su progenitora descubriera su secreto.
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El torneo se estaría llevando a una pista de tierra en las afueras de la ciudad, aunque no estaba ni cerca de la pista en donde Honoka y Keiji entrenaban.
Mucha gente fue a ver el espectáculo, ni que decir que varias amigas de la peli jengibre andaban por ahí, además de su familia que la apoyaría mucho.
- Qué nervios, y eso que no ha iniciado.
- Relájate Yukiho, tu hermana ha entrenado mucho, aunque también tengo que darte algo de razón, estoy algo nerviosa – exclamó la madre de ambas hermanas.
Mientras tanto, los corredores estaban haciendo los últimos preparativos para comenzar la carrera, en un lado, estaba Honoka limpiando un poco a su moto.
- Tenma-kun, demos lo mejor de nosotros – esta acarició un poco la cabecera del vehículo.
- Veo que estás lista para el torneo Kousaka-san – Keiji llegó a donde estaba la chica, cabe mencionar que él estaba vestido con un traje de motorista de color negro por completo – por cierto, tu traje… es algo llamativo.
- Lo encontré de oferta en una tienda, ¿a poco no está lindo? – Honoka llevaba uno parecida al de su compañero, aunque este era de color rosado y se pegaba mucho mostrando su figura.
- Pues sí, te tengo que decir que se mira bien – la oji azul río un poco por eso, en eso, los corredores fueron llamados hacia la línea de meta.
- ¡Motoristas, por favor ir a la salida!
- Nos llaman Kousaka-san – Honoka asintió y fue con su moto hacia donde partirían, llegando, los demás corredores estaban todos reunidos.
- Antes que nada, quiero hacer un anuncio – decía el presentador del evento – este torneo, como saben, es en honor a uno de los corredores más prometedores que ha habido, su nombre es Tachibana Tobei, incluso es recordado por haber ayudado a muchos guerreros a lograr grandes hazañas, por lo que este torneo será en honor a él, hasta el cielo nuestro querido Tachibana Tobei.
- ¡Viva! – todo el mundo aplaudió con fuerza por esas palabras, era un gran homenaje a una gran persona como lo era el viejo Tachibana.
- Luego de este pequeño homenaje, vamos a lo que vinimos. Tendrán que hacer dos vueltas y quien llegue primero, se llevará el gran premio en efectivo, además del trofeo Tachibana Tobei – el presentador decía – ¡corredores, enciendan sus motores!
- ¡Sí! – los motores de las motos sonaban con fuerza, Honoka sonrió y miró a su familia y amigas en las cuales estaban Umi y Kotori.
- ¡Vamos Honoka-chan!
- ¡Tú puedes Honoka!
3…
2…
¡1!
- ¡Arranquen! – las motos sonaron y una vez nube de tierra se hizo presente al mismo tiempo que los motoristas salieran volando.
Como era sabido, Honoka era la única fémina en el torneo, aun así, ella no dejaría que eso la desmotivara y para sorpresa de varios, esta iba en los primeros lugares dejando a varios tipos atrás, estos no parecían muy felices de esto.
- ¿Cómo demonios es que una niña nos va ganando?
- ¡No puedo permitir que eso pase!
- Parece que te quieren joder Kousaka-san – susurró el chico peli azul mirando a la peli jengibre que seguía firme.
Mientras tanto, uno de los espectadores estaba pasando por una zona de cableado, con tan mala suerte que la bebida que estaba tomando cayó sobre los cables lo que causó de la nada un incendio en una de las carpas.
- ¡Fuego! – las personas tardaron en darse cuenta, pero cuando lo hicieron, se alejaron rápidamente de la zona, no obstante, hubo dos personas que quedaron atrapadas dentro.
- ¡Detengan la carrera! – muchos de los corredores se detuvieron y miraron eso, Honoka estaba mirando que había personas en peligro por lo que fue hacia donde estaban sus cosas, ahí poseía en su mochila el Driver.
Algunos corredores fueron a la ayuda, no obstante, Keiji se escondió y cuando nadie lo estaba viendo, este sacó su Medalla Zodiacal y se transformó.
- ¡Miren! – una silueta parecida a una cabra humanoide de color dorada con detalles negro, además de poseer unos cuernos largos que apuntaban hacia arriba. La gente parecía asustada, ni que decir de Honoka cuando lo vio.
- ¡¿Un Horóscopo?! – esta se apresuró a buscar su Driver y cuando estaba por activarlo, algo pasó. El Zodiart dorado se metió a las llamas sacando a las personas que se encontraban dentro y estas pudieron salir sin ninguna lesión.
- Aletazo Mortal – con la cola que poseía detrás, golpeó las llamas hasta que fueron extinguidas, ya con todo en paz, este salió corriendo como si fuera una cabra, se fue a una velocidad que nadie más pudo ver para donde fue, ni siquiera Honoka se dio cuenta para que lado tomó.
- ¿Qué fue eso? ¿El Horóscopo nos ayudó? – la peli jengibre guardó el Driver y unos segundos después, Keiji se acercó a ella – Kawakita-kun, ¿lo viste?
- Sí, me quedé sin palabras por eso – mintió el chico – ¿Qué fue eso?
- Ni idea, pero creo que la carrera se reanudará ¿no?
- Sí – los corredores se quedarían un momento para ver si alguien estaba herido, pero Honoka tenía un embrollo en la cabeza.
- ¿Por qué ese Horóscopo ayudó a esas personas? No lo entiendo, se supone que son malos – pensaba – realmente… no entiendo que pasó.
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Omoi nimotsu wo
Makura ni shitara
Shinkokyuu...
aozora ni naru
Me wo akete 'te mo tsubutte mo
Onaji keshiki wa sugite yuku kedo
Ima, mite 'nakucha... kizukenai
Kimi wo tsurete yukou
Kanashimi no nai mirai made
Kimi ga kureta egao dake
Poketto ni shimatte
Boku wa... aozora ni naru
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Continuará…
