En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…

Spy Kousaka Honoka, una dura realidad me ha golpeado en la cara, pero como Rider tengo que hacer algo, vencí a Lebreles el cual resultó ser más débil de lo que pensé, ahora, Kawakita-kun y yo tendremos que ajustar cuentas.

¡ES LA HORA DEL COSMOS!

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Toki wo koero

Sora wo kakero

Kono hoshi no tame

Kimi wa mita ka ai ga

Makka ni moeru no wo

Kurai yami no soko de

Kiken na wana ga matsu

Shinjiru yatsu ga Justice

Shinjitsu no ouja

Yume wo mitsuzukeru koto ga

Ore no Fantasy

Ikiru koto ga suki sa

Aoku ukabu Cosmo

Toki wo koero

Sora wo kakero

Kono hoshi no tame

Atsuku moyase

Namida nagase

Asu to iu hi ni

Kamen Rider Pegasus!

Kamen Rider Pegasus!

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Keiji confesó algo terrible, él acabó con los asesinos de su padre en venganza, Honoka aún no se tragaba del todo que aquel que le enseñó tanto en moto y con quien se había amistado fuera alguien que había cometido tal acto.

- ¡Adiós Pegaso! ¡Aletazo Mortal! – el ataque de Capricornio fue directo hacia la Rider quien reaccionó a tiempo esquivando por poco el golpe de frente.

- Aun no me creo que alguien tan genial como tú haya hecho eso, no dejaré que los Horóscopos hagan lo que quieran – susurró la chica mientras se ponía en guardia – lo lamento, pero tampoco puedo perder.

- Hasta que lo comprendes Kousaka-san, entonces acabemos esto – la peli jengibre asintió.

Unos momentos de silencio reinaron en el sitio y ahí fue cuando dio inicio la batalla entre ambos, Honoka saltó hacia su moto arrancándola, aunque no fue la única ya que el peli azul hizo lo mismo, subiéndose a la suya y así iniciando un combate en motos.

A través de todo el camino, ambos chocaron sus motos para así hacer caer al otro, aunque Keiji llevaba más ventaja por ser alguien con más experiencia en el vehículo, no obstante, Honoka había aprendido bien de él y conocía algunos de sus trucos.

- Ayúdame de nuevo Tenma-kun, vamos a volar – esta activó el modo de volar de su moto haciendo que sacara sus alas elevándose por los cielos.

- Es la primera vez que veo a una moto volar, pero eso no es nada, ¡Salto de Cabra! – el chico se paró en su vehículo y con sus piernas dio un gran brinco hacia donde estaba su rival.

- ¿Qué?

- Las cabras pueden saltar y no solo eso, también patear duro, ¡Patada de Cabra! – usando de nuevo sus piernas, este dio un fuerte golpe con sus piernas directo a Honoka que la tiró de la moto y descendió desde gran altura cayendo fuertemente al suelo.

- M-Mierda… eso me dolió mucho – esta se levantó tambaleándose un poco, solo para encontrarse de cara con Keiji.

- Un Zodiart normal no podrá derrotar de esa forma a un Horóscopo, tenlo en mente Kousaka-san.

- Como si eso fuera a pasar – susurró la chica tocando uno de los botones de su cinturón haciendo que su pierna derecha desprendiera destellos eléctricos.

- ¿Y ahora que harás? ¿La misma patada que usaste contra Lebreles?

- ¡Así es! ¡Scheat Kick! – la patada eléctrica fue hacia Capricornio, aunque esta iba con mucho potencial, no obstante, este también atacó.

- ¡Patada de Cabra! – ambas patadas chocaron, no obstante, la fuerza de las piernas de Keiji fueron superiores mandando a volar a la peli jengibre quien aterrizó en el suelo.

- No me lo creo… ni siquiera mi patada fue más fuerte para darle, aunque sea un golpe que le hiciera daño, pero miro que no es así – susurró esta levantándose, aunque parecía imposible, Honoka no se rendiría fácilmente.

- Lo siento, pero tengo que decirte que no podrás vencerme Kousaka-san, es todo, he ganado – el chico iba caminando hacia la peli jengibre y con una fuerte patada la mandó de nuevo a volar por varios metros hasta finalmente caer al suelo.

El cuerpo adolorido de Honoka le gritaba que ya no podía luchar, esta se levantó sin más, en su respiración se notaba lo cansada que estaba, aun así, no le importaba en lo más mínimo seguir batallando aun en esas condiciones.

- ¡Aletazo Mortal! – justo el ataque iba directo a la peli jengibre, pero esta sin decir nada, dio un gran salto esquivando el golpe de Keiji – ¿Qué?

- … - sin decir nada, Honoka volvió al suelo y por un momento de su espalda parecían aparecer un par de alas, sin embargo, parecía que solo era una ilusión o al menos eso quería creer el peli azul, además de que su cuerpo tintineaba de blanco a gris.

- ¿De dónde salieron esas alas? – justo cuando estaba por atacar, las alas le dieron un impulso a Honoka poniéndola frente a frente contra Keiji quien no reaccionó a tiempo y lo único que se llevó una fuerte patada en la cara lo que mandó a retroceder – ¿Qué fue eso? ¿Cómo apareció de la nada?

- … - la Rider seguía sin responder y de nuevo voló hacia Capricornio dándole un rodillazo en la mandíbula haciéndolo tomarse esa zona con algo de dolor.

- ¿Cómo obtuviste tanto poder? ¿Acaso esas alas te dieron algo de poder? – exclamó este, no solo las alas de Honoka se manifestaban, sino que el color de su traje parecía cambiar, pasando del blanco a plateado por unos momentos y sus ojos brillaban.

- Enif Kick – el susurro de Honoka fue acompañado de su patada clásica la cual fue con más potencia, logró herir un poco a Keiji quien se sobaba el brazo afectado.

- Lo dejaremos por el momento Kousaka-san, ese poder que salió de ti es extraño y creo que me arriesgaría si sigo así – esta se subió a su moto y se fue del sitio, segundos después, la transformación Rider de Honoka desapareció, aunque por un momento, esta conservó los ojos completamente azules hasta que volvieron a la normalidad.

- Este… ¿Qué fue lo que pasó? ¿Y Kawakita-kun? ¿Qué ocurrió?

La oji azul no tenía ni idea de lo que había pasado, Keiji no estaba, además, también se fijó que Matsudaira se había ido, así que asumió que escapó. Ya sin pistas, simplemente se subió en su moto y partió de ese sitio, no obstante, durante el camino, su mente estaba dándole muchas teorías sobre los acontecimientos que ocurrieron.

Antes de ir a su casa, esta llamó a Shiki para charlar un poco por las cosas que pasaron, las batallas que tuvo contra el Zodiart Lebreles y contra el Horóscopo de Capricornio.

- ¿Y cómo saliste bien parada de ahí? – peguntó la peli celeste por teléfono.

- No tengo idea, lo último que recuerdo fue que Kawakita-kun me estaba dando una paliza y de ahí, mi mente se puso en blanco, cuando desperté, estaba sin mi transformación y ya no estaba ni él ni el Zodiart Lebreles.

- Es extraño, ¿acaso sentiste algo raro en tu cuerpo?

- Pues, no recuerdo bien, pero ahora que lo dices, hace tiempo te conté cuando me curé para batallar contra Escorpio, Nishikino-san dejó caer la medalla sobre mí y eso me devolvió mis energías, no entiendo.

- … - fue un silencio absoluto de Shiki – este… creo que por el momento vamos a dejarlo ahí y que a lo mejor decidió dejarte en paz.

- ¿Ocurrió algo Shiki-chan?

- No es nada, no te preocupes – la llamada finalizó, Honoka estaba preocupada por eso, pero pensó que a lo mejor le surgió alguna emergencia familiar, por el otro lado, Shiki estaba en su mesa de trabajo pensando en lo que le dijo su amiga, en ese momento Mei entró con algo de té.

- ¿Por qué esa cara Shiki? ¿Ocurrió algo?

- Mei, estoy segura de que a Honoka-san la medalla le está dando más poder del que pueda manejar.

- ¿Más poder del que puede manejar? – la joven Wakana asintió – Shiki, siempre me has dicho que la medalla de Pegaso es especial, pero ¿Qué tan especial?

- Tiene un poder especial bastante grande y creo que Honoka-san lo ha comenzado a despertar – esta revisó algunos planos que tenía – Mei, mi padre investigaba las medallas y ahí fue cuando documentó algunas cosas sobre ella, pero en sí, la que más fascinación le dio fue la de Pegaso.

- Pero la medalla de Pegaso luce igual que las otras medallas que Honoka-san ha traído, ¿Qué es lo especial en ella?

- Mi padre lo investigó mucho y no te sabría decir con seguridad, pero decía que había una energía muy potente viniendo de la medalla de Pegaso siendo que ninguna de las otras Medallas Zodiacales emite ese tipo de energía, no sé qué es, pero estoy segura que Honoka-san podrá dominarla una vez que sepa que es.

- Pues entonces solo queda esperar que ella haga algo – dejando a ambas amigas y volviendo con la peli jengibre, esta regresó a su casa y sin más, atendió la tienda de su familia como si nada pasara, de suerte escondía los golpes y moretones con su ropa evitando que alguien de su familia dijera algo o comenzara a intuir más en el asunto.

La oji azul estaba en un buen momento, había tenido unas buenas ventas con algunas personas del vecindario o algunos de afuera, no obstante, alguien llegó al sitio.

- Bienvenido a… ¿K-Kawakita-kun? – esta tuvo un escalofrío al ver al peli azul entrar por ahí.

- Kousaka-san.

- Mierda, olvidé traer mi Driver – pensó esta.

- Mira, no he venido a pelear, solo a charlar una cosa, pero sé que este no es el lugar apropiado para hacerlo – aun con dudas, Honoka decidió charlar un poco, Yukiho tomó su lugar en lo que ella calmaba las cosas con el peli azul.

- ¿Por qué viniste Kawakita-kun? Por el momento tú y yo somos…

- No pienses mal, todavía somos enemigos, pero te diré una cosa, quiero resolver esto de una vez, acabaste sin problemas con Lebreles, además, no me metí mucho ya que el tipo me cae mal desde lo que hizo en la competencia, aunque me digan que es un aliado – el chico comió un poco de dulce que compró de la tienda.

- Kawakita-kun, dime una cosa, ¿en serio seguirás peleando solo por lo que pasó con los asesinos de tu padre?

- Es una deuda que tengo con mi señor y no la puedo desperdiciar.

- ¿Con tu señor? ¿A quién te refieres?

- No puedo detallarte más nada, solo eso podría decirte – el chico comió otro de los dulces – Kousaka-san, ¿Qué fue lo que te pasó en nuestro encuentro?

- ¿Por qué lo dices?

- ¿Acaso no lo recuerdas? De la nada te salieron alas y me empezaste a atacar usando un poder descomunal, realmente no pude hacer mucho contra ti – el peli azul narraba, Honoka no se tragaba del todo lo que pasaba, le parecía extraordinario.

- Espera, espera, ¿yo hice eso? Pero si ni siquiera lo recuerdo, solo estaba combatiendo contigo y de la nada, ya no estabas tú ni el Zodiart Lebreles.

- Entonces veo que no tienes idea de lo que pasó contigo y ese poder – Keiji susurró y sin más se dio la vuelta dirigiéndose a su moto.

- ¡Espera Kawakita-kun! Aún no hemos…

- Kousaka-san, no, Pegaso, mañana acabemos con todo, solo uno de los saldrá vivo y quiero que sepas que no seré yo quien saldrá en una caja de madera, nos vemos hasta entonces – el peli azul se subió a su vehículo y se fue de ahí.

- Kawakita-kun – el corazón de la peli jengibre era un revoltijo con todo este asunto, pero decidió ponerse seria – entonces así será Kawakita-kun, no, Capricornio y saldré victoriosa de esto.

La batalla final estaba dictaminada entre ambos motoristas y esta vez sería el round final en toda esta disputa.

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En otro sitio…

- Demonios, realmente no me equivocaba en cuanto se refería al poder de la Medalla de Pegaso – decía el líder de los Zodiarts estando al pendiente de lo que pasaba con sus guerreros y con la Rider, en eso, se escuchó una pequeña risa proviniendo de donde estaba el padre de Shiki – vaya, hasta que te dignas en hacer algún ruido Wakana.

- Tú… estás presenciando… el despertar de la constelación que destruirá tus ambiciones – el padre de Shiki río un poco más – Pegaso… junto a mi hija… te derrotarán.

- Como si fuera a permitir eso – el misterioso hombre miró hacia otro lado – Capricornio, derrota a nuestra enemiga de una vez por todas y evita que despierta ese poder.

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Omoi nimotsu wo

Makura ni shitara

Shinkokyuu...

aozora ni naru

Me wo akete 'te mo tsubutte mo

Onaji keshiki wa sugite yuku kedo

Ima, mite 'nakucha... kizukenai

Kimi wo tsurete yukou

Kanashimi no nai mirai made

Kimi ga kureta egao dake

Poketto ni shimatte

Boku wa... aozora ni naru

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Continuará…