En el capítulo anterior de Kamen Rider Pegasus…

Soy Kousaka Honoka y estamos en la recta final de la batalla, Maki-chan y yo nos pelearemos contra los Horóscopos que quedan, pero siento que esto no es lo único que haremos.

Pondré mi vida en juego si es necesario acabar con las amenazas de la Tierra.

¡ES LA HORA DEL COSMOS!

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Karappo no hoshi Jidai wo zero kara hajimeyou

Densetsu wa nurikaeru mono

Ima, akuseru wo tokihanate!

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Pegasus! Atsuku yomigaere

Pegasus! Hokori no Energy

Pegasus! Tsuyoku aru tame ni

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No Fear No Pain

Ai no mae ni tatsu kagiri

No Fear No Pain

Osoreru mono wa nani mo nai

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Kanzen dokusou! Ore ga koete yaru!

Chou-henshin!

Kamen Rider Pegasus!

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La batalla más grande hasta ese momento se llevaba a cabo, aunque parecía que las Riders tendrían varios problemas ya que sus rivales les iban tomando ventaja.

Sin embargo, cada uno poseía motivaciones para seguir batallando, aunque eso les costara la vida.

En la lucha de Virgo contra Maki, esta estaba teniendo dificultades ya que Virgo le atacaba la vista haciendo que no pudiera ver nada, no solo eso, sino que no podía detectar a los fantasmas que este usaba ya que no poseían calor para ser detectados.

- ¡Maldición! – exclamó la peli roja la cual lucía bastante lastimada por los constantes golpes de los fantasmas de Virgo.

- Acéptalo de una vez Ofiuco, no podrás vencerme, ni siquiera puedes vencer a uno de mis fantasmas, menos podrás acabarme o tan quisiera me atacarás.

- Puede que sea cierto, pero hay una cosa que aún no has visto y es que tengo una carta bajo la manga – Maki se levantó y apretó un botón nuevo en su cinturón el cual sin más hizo que su cuerpo brillara y cuando pasaron unos segundos, se mostró la nueva forma de Maki.

- ¿Y eso?

- Es mi nueva forma, mi más reciente transformación que me fue dada gracias a la ira por ver los actos tan nefastos que provocan ustedes los Horóscopos, el mal que hacen a la humanidad entera… ¡Forma Asclepios! – la peli roja exclamó mientras su constelación se ponía detrás de ella.

- ¿Forma Asclepios? Aunque eso sea cierto, al final no será nada – exclamó Virgo, pero en eso, Maki decidió atacar de golpe al sujeto quien logró esquivarlo a tiempo, sin embargo, sus fantasmas fueron a golpear a la peli roja.

El movimiento serpenteado de Maki le dio una ventaja al momento de esquivar los ataques, aunque la desventaja era que no podía sentir el calor de los fantasmas, pero gracias a su movimiento rápido, ella podía esquivarlos, aunque fuera a duras penas.

- Esto no estaba en mis planes, se supone que solo Pegaso podía evolucionar – decía el Horóscopo el cual solo miraba como es que a medida que pasaba el enfrentamiento, Maki le estaba ganando territorio.

- Aunque Pegaso evolucione, yo también puedo y es gracias a que he tenido personas que me han mostrado un camino diferente al que tomé cuando tuve la medalla por primera vez, el defender a las personas que me importan y a las que quiero ver sonreír – Maki exclamó y sin más, esta cargó energía en su pierna luego de apretar un botón.

En ese momento, los fantasmas de Virgo se pusieron frente a ella, incluso cuando estaban por cegarla de nuevo usando las explosiones, esta fue más rápida y como una serpiente buscando su presa, esta esquivó esto llegando a donde estaban los fantasmas.

- ¡Desaparezcan de una vez! ¡Asclepios Kick! – la patada se llevó a todos los fantasmas, aunque esto estaba lejos de acabar.

- Tsk, aún no termina, no puedo perder aquí – Virgo atacó ahora a la peli roja, era un choque de puños que se daban, a pesar de su poder dorado, Maki le seguía el ritmo.

El Horóscopo no se podía creer que una simple Zodiart le pudiera dar batalla, no solo eso, sino que llegó un momento en que la peli roja le dio varios golpes y uno de estos llegó al rostro.

- Hija de…

- Que mis ojos te pongan quieto – los ojos de la peli roja brillaron los cuales dieron de golpe con el Horóscopo quien sintió como su cuerpo se paralizaba ante eso.

- ¿Q-Que fue lo que pasó? ¿Por qué no me puedo mover?

- Desde que obtuve mi Forma Asclepios pude darme cuenta de que posee esta habilidad la cual llamé Ojos Hipnóticos, paralizan a mi presa y no se pueden mover, así como una serpiente que inculca miedo en su presa – Maki fue hacia atrás apretando su botón volviendo a llenar su pierna con energía.

- No me… puedo mover… ¿c-como es posible esto? – Virgo luchaba para liberarse, pero no podía hacerlo, Maki corrió hacia este con su pierna cargada de energía.

- ¡Es posible porque soy una Rider! ¡Kamen Rider Rasalhague! ¡Ofiuco Kick! – la fuerte patada dio en el centro del pecho del Horóscopo de Virgo. Al hacer eso, la fuerza de Maki fue tan potente que el Dorado sentía como eso quemaba su cuerpo hasta que ocasionó una explosión en todo el sitio.

Maki salió parada de ahí mirando luego de que la explosión bajaba, Virgo estaba en el suelo y no solo eso, su transformación había acabado y la medalla estaba a un lado por lo que la Rider solo la tomó.

- N-No puedo creerlo… has ganado Ofiuco.

- Veo que no pareces tan aterrador – el Horóscopo resultó ser un hombre joven de cabello azabache y ojos rojizos.

- Bueno, no creo que la apariencia humana diga muchas cosas, después de todo, apenas eres una adolescente – Maki volvió a su estado normal – además de una chica hermosa.

- ¿Por qué te volviste Horóscopo? Al menos quisiera saberlo. O a lo mejor puedes decirme solo tu nombre.

- En este punto, supongo que es lo mejor antes de irme – el sujeto hablaba – yo fui alumno de mi señor, el líder de los Horóscopos. Cuando él obtuvo el poder de las Medallas Zodiacales, me dio la oportunidad de ser uno de los más fuertes, elegí la de Virgo ya que cumplo años ese mes.

- Entonces, ¿te hiciste Horóscopo de forma voluntaria?

- Mi señor me ayudó a ser un investigador así como él… mi familia no me apoyó nunca en eso, pensaron que era una profesión estúpida a pesar de mis esfuerzos, mi señor me ofreció su ayuda, le estoy eternamente agradecido y lo iba a seguir hasta mi muerte, por eso decidí estar con él – el tipo vomitó algo de sangre y miró al cielo mientras su mirada se oscurecía – yo, Uzaki Banri… Virgo, he cumplido mi misión.

Finalmente, Virgo murió ante la mirada de Maki, justo dos motos llegaron ahí siendo Shiki, su padre y Mei.

- ¡Maki-san!

- ¿Te encuentras bien? – la peli roja asintió, de ahí, el señor Wakana miró el cuerpo del peli negro en el suelo – Uzaki-kun… que en paz descanses.

- Realmente ser Horóscopo es algo duro, tanto poder a cambio de su humanidad – Mei susurró.

- Por cierto, ¿Dónde estará Honoka-san?

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La pelea entre Leo y Pegaso se llevaba a cabo de forma salvaje, más por el estilo de pelea de Leo quien buscaba destrozar a su rival.

- ¡Morirás! – la Horóscopo la atacaba con todo, queriendo usar sus garras para poder destrozar a Honoka, de suerte, esta usaba su lanza para defenderse.

- No dejaré hacerlo, tengo que vencerte para que la paz venga a la ciudad y todos sean felices.

- Idiota, esas cosas no son verdad, ¡no lo harás! – las garras de Leo se llenaron de electricidad, se notaba en los destellos que se veían – ¡Garras Eléctricas!

Los ataques que intentaba dar Leo a Honoka eran rápidos, la Rider no le seguía los pasos al mismo ritmo y no fue hasta que la rubia le dio un fuerte arañazo con el filo de sus garras que finalmente encontró una oportunidad.

Un fuerte puñetazo recibió Honoka en el estómago el cual no solo sintió la fuerza de este, sino que también una corriente eléctrica atravesó su cuerpo dejándola aturdida por eso.

- ¡Pegaso, apenas empezamos! – justo cuando Honoka estaba recuperando su consciencia, fue atacada con una fuerte patada en el estómago.

- Esto es malo, entiendo que el Wakana-san me dijo que no la volviera a usar, pero no tengo opción, no me importa volverme un Zodiart si eso significa salir victoriosa – ya sin dudas en su corazón, Honoka decidió ir más allá y activó el botón que poseía luego de obtenerlo en su entrenamiento con Hongo – ¡allá vamos! ¡Forma Zeus!

El cuerpo de Honoka volvió a cambiar de forma accediendo a su forma más poderosa, de color dorado, así como tener rayos como armas, cosa que a Leo la sorprendió un poco, pero a la vez la emocionaron.

- ¿Forma Zeus? ¡Esto es muy divertido! – la rubia exclamó y parecía muy emocionada por eso, Honoka estaba decidida a acabar con esto.

El combate entre ambas chicas fue más espectacular ya que los rayos y relámpagos volaban por todos lados, parecía una tormenta eléctrica la cual que se estaba desarrollando en plena ciudad.

Maki y compañía miraron esto largo la gran cantidad de rayos que salían de ese sitio, no obstante, la batalla se estaba tomando más sangrienta cuando los golpes en los rostros se llevaban a cabo con suma violencia, sin embargo, las cosas empezarían a ponerse del lado de la Rider.

- ¡Garras Eléctricas! – una vez más Leo quiso detener a Pegaso con sus garras, pero fue bloqueada por los rayos de Honoka que evitaron algún contacto.

- No perderé esta batalla… ¡por nada de este mundo! – quitándose los intentos de la rubia, la peli jengibre atacó lanzando dos rayos directos en los puños de esta.

Aunque no destrozó los brazos de Leo, si los dejó afectado, esto fue aprovechado quien siguió lanzando más ataques de rayo hacia la Horóscopo la cual a medida de que la oji azul seguía atacando, su fuerza se debilitaba, a pesar de eso, esta seguía de pie como la guerrera que era.

- Lo siento, pero tengo que acabar con esto de una vez – Honoka dejó los rayos a un lado y solo cargó todo su poder en su pierna derecha la cual desprendía ondas eléctricas bastante fuertes.

- No moriré de esta forma… no sin dar más batalla – la chica sacó lo que parecía ser un arma blanca la cual bañó con su electricidad.

- ¡SCHEAT KICK! – usando su patada más fuerte, Honoka atacó a su rival quien atacó de la misma forma, al chocar sus ataques se provocó una explosión con muchos rayos saliendo de ahí, varios vidrios de edificios cercanos se rompieron por la presión del ataque.

Para cuando el ambiente se calmó, Honoka y Leo estaban de pie, ambas habían perdido sus transformaciones, aunque se miraban igual de lastimadas, no obstante, la rubia se desplomó en el suelo producto de sus heridas, la peli jengibre permaneció de pie, justo ahí fue donde Maki y compañía llegaron.

- He perdido… Pegaso – exclamó la chica en el suelo ya sin energía – oye… ¿me podrías decir tu nombre?

- Kousaka… Honoka.

- Honoka ¿eh? Lindo nombre… yo soy Inazuma Candy – la rubia susurró, Honoka solo veía a sus amigos llegar.

- Dime una cosa… ¿Por qué te volviste Horóscopo? – la rubia se quedó en silencio.

- No tuve una buena infancia, con una madre la cual no quiero hablar de ella, ni que decir de mi padre, fui una maleante que vagó por las calles de muchas ciudades sin rumbo fijo, perdí la suma de cuantas veces fui detenida por crímenes menores, pero me daba igual, el robo y otras cosas me mantenían con vida – esta vomitó un poco de sangre antes de seguir – con el tiempo… conocí a mi señor, aquel que dirige a los Horóscopos, estaba a punto de robarle cuando me detuvo, pero vio potencial en mí y me dio la medalla de Leo.

- ¿Y aceptaste?

- Ser alguien poderosa… tener el poder para asustar y minimizar a las personas las cuales solo por verte sin dinero te menosprecian… son cosas que a lo mejor no entiendas, pero bueno, da igual mis palabras, moriré así jeje – Honoka miró con tristeza a la rubia, así como el charco de sangre en el que estaba acostada – Honoka-chan… sé que eres una buena persona… ¿crees que me puedas hacer un favor?

- ¿Cuál? – Candy levantó la mano un poco ensangrentada mientras señalaba un objeto.

- S-Sin mi navaja... me siento algo desnuda, no quiero morir sin tener esa navaja, intenté usarla contra ti, pero al final no pude hacerlo.

- No lo hagas Honoka, puede ser una trampa – a pesar de los reclamos de Maki, Honoka decidió caminar lentamente hacia donde estaba la navaja, al mismo tiempo que Candy extendía su mano izquierda con tal de alcanzar el arma blanca. La Rider miró el arma la cual resultó ser una navaja de militares.

- ¿Por qué te interesa tanto esta navaja?

- E-Esa navaja... es el único recuerdo que tengo... de mi madre – la rubia con las fuerzas que le quedaban en los brazos levantó la cabeza sin dejar de extender la mano izquierda. Honoka dado su gentil corazón le dio el arma blanca, demostrando lo noble que era la Rider de Pegaso

- Espero que con eso estés feliz.

- Sí, gracias… por ser tan ingenua – la sonrisa de Leo se hizo más ancha y grande mientras enfocaba la cuchilla hacia el estómago de Honoka.

- ¡Honoka, cuidado! – Maki gritó, pero fue en vano ya que Candy con sus últimos alientos clavó la navaja en el estómago de Honoka, pero solamente la parte inicial del cuchillo. La oji azul estaba en shock, sin emitir nada de dolor y comenzó a sangrar a pesar de que el ataque fue meramente superficial.

- ¡Maldita! – Mei reaccionó rápido y le dio una fuerte patada en el rostro a la rubia que la volvió a dejar tendida en el suelo, a pesar de eso conservaba una sonrisa pequeña en su rostro.

- Jajaja… dime cómo se siente, ¿acaso no sientes como todo se oscurece? – la peli jengibre sostenía su herida mientras Maki estaba a su lado con tal de atenderla, de nuevo Mei la atacó, pero esta vez escupiéndole la cara.

- Por favor Mei, contrólate – Shiki le reclamó.

- No lo haré, casi mata a Honoka-san con eso – exclamó la peli roja de ojos azules con molestia.

- No lo haré, por mí que se vaya al infierno.

- Jeje... ella tiene razón... – Candy solo sonrió – alguien como yo... merece irse al infierno, aunque espero que haya mujeres ricas para follar.

- Reverenda estúpida.

- Jajaja... ni se les ocurra rezar o llorar por mí... no necesito oraciones... hacer eso es de maricones... - la rubia no dejaba de mirar a Honoka y Maki, en especial a la primera – Honoka-chan... en estos momentos estoy escuchando a gente gritar... como si estuvieran en un incendio... ya me esperan… para estar ahí.

- Inazuma-san.

- Al menos… tienes una puta a tu lado – miró a la peli roja de ojos morados.

- ¿Qué dijiste?

- Haré una promesa, Pegaso… cuando el señor te derrote, te estaré esperando en el infierno, donde los demonios te harán su puta y yo estaré entre ellos, Ofiuco está igual de rica y me gustaría tirármela allá envuelta en llamas… jódanse – ya con eso, la vida de Leo acabó.

Maki volvió a transformarse en su forma Kamen Rider para curar la herida de Honoka, no obstante, todos notaron algo y es que su sangre no era roja, sino de color amarillenta.

- Honoka… tu mechón y tu sangre…

- No hay duda – el señor Wakana dijo con pesar – ya no hay nada que podamos hacer, lo lamento mucho Kousaka-san.

- Pero papá, los poderes de Maki-san…

- Ni siquiera la curación de Nishikino-san podrá ayudarla, la transformación Zodiart se está volviendo parte de su cuerpo por lo que no serás capaz de curarla – la peli roja apretó sus puños con impotencia, pero antes de que pudieran hablar más de eso, alguien apareció y fue justo el líder de los Horóscopos.

- Yoshihara.

- Wakana, puede que tu hija haya encontrado a dos personas que llegaron al nivel de los Horóscopos, pero no será lo mismo conmigo – el sujeto estaba con su transformación de Sagitario.

- Da igual cómo se den las cosas, batallaremos contra usted y lo venceremos.

- ¿En serio? Pero entonces díganme que pasaría si las medallas restantes, las que no usé, me ayudaran.

- ¿Qué ha dicho? – en eso, notaron como es que había figuras saliendo detrás de Sagitario, eran Zodiarts los cuales venían en docenas.

- ¿Z-Zodiarts?

- ¿Cómo es posible que haya tantos?

- Hice que muchas personas fueran controladas por los Zodiarts, supongo que fue como lo que le pasó a Andrómeda, pero da igual, si me quieren vencer, tendrán que gastar sus energías batallando contra ellos – ambas Riders se quedaron en silencio, pero no podrían hacer nada, eran las únicas que podrían hacerlo.

No obstante, no contarían con la ayuda.

- ¡No tan rápido! – alguien apareció en moto y esta personas fue identificada por la peli roja – lamento si llegué tarde.

- Blair.

- ¡Kousaka-san! – ese grito llamó la atención de la peli jengibre y justo apareció la persona con la que entrenó.

- Hongo-san.

- Y no vine solo – detrás del primer Kamen Rider, venían otros motoristas, Honoka reconoció a otro.

- ¡Kazami-san!

- Veo que seguiste el camino Rider, Kousaka-san.

- Nosotros batallaremos contra esos monstruos, ustedes encárguense del líder – los demás Riders asintieron, Honoka y Maki sonrieron por eso. Kamen Rider Ichigo, Nigo, V3, X, Amazon, Skyrider, Super-1 y ZX batallarían.

- Muy bien – la peli jengibre tronó sus dedos – acabemos con esto.

La batalla más grande de este mundo, estaba por empezar.

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Omoi nimotsu wo

Makura ni shitara

Shinkokyuu...

aozora ni naru

Me wo akete 'te mo tsubutte mo

Onaji keshiki wa sugite yuku kedo

Ima, mite 'nakucha... kizukenai

Kimi wo tsurete yukou

Kanashimi no nai mirai made

Kimi ga kureta egao dake

Poketto ni shimatte

Boku wa... aozora ni naru

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Continuará…