Hola amigos, soy Yuzu Araki

Al ver que mi anterior one shot de Maki x OC fue bien recibido aunque quería una cantidad de arena, decidí hacer otro one shot y nuevamente ambientado en Kamen Rider Pegasus pero nuevamente será después del final de la obra.

Pueden que muchos me dicen que hacer un OC con Maki es una blasfemia, ¿Pero que les digo?

¡No me importa! Maki es mi musa favorita y por excelencia pero soy de las personas que consideran que alguien como ella debe ser feliz sea con un hombre o mujer que de alguna manera la haga feliz.

Este one shot surgió cuando se me vino una idea random... ¡Y gualá! Salió esto.

Bueno, ya explicado esto, comenzemos con este one shot.

Espero que les guste.

Yuzu y fuera

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Islas Ryukyu

Construir y compartir una casa en plena playa como vivir en uno de los espacios ignorados de alguna isla- puerto era bastante adecuado para sus vidas, ahora eran heroínas errantes que seguían el camino de la justicia, dejaron todo atrás para seguir un objetivo en común y por tres años seguidos, tuvieron sus victorias como derrotas, experiencias malas como buenas y un sinfín de cosas. No habían logrado su cometido principal pero no perdían las esperanzas en lograrlo.

Maki y Blair, luego de salvar a un humilde pueblo de las remotas islas del sur del país, decidieron construir una casa, no tenían dinero ni lo necesitaban a lo que los aldeanos en agradecimiento por las hazañas que hicieron las dos féminas les ayudaron en lo que podían desde los materiales hasta los muebles para su cómoda y humilde casa de playa y claro, la misma Dokuro decidió emplear su fuerza sobrehumana para ahorrarle problemas a los aldeanos.

Maki y Blair a pesar de ser Kamen Riders también se tenían de lapsos de tener descanso y vivir por un tiempo, no muy largo ya que la amenaza de los Zodiarts y el nuevo Black Satan persistían pero aún así debían tener sus pequeños momentos de comodidad. Maki tenía su pequeño casa-hospital para tratar a los aldeanos en sus dolencias, mientras Blair trabajaba arduamente con los pescadores quienes subsistían de comer tiburones o ballenas, quizás no era de su agrado pero eso no quería decir que era algo con que matarse el rato ya que era de las personas que nunca se quedaban de brazos cruzados.

Habían pasado tres años, lograron sus victorias, sus derrotas, buenas y malas experiencias, amistades como rivalidades como también investigar acerca de los Losts y encuentros leves con los nuevos cabecillas de Black Satan y muchas otras cosas... Quizás el objetivo de encontrar una cura a Honoka no se había cumplido pero aún así no se perdían las esperanzas pero aún así debían tener sus momentos de descanso y tranquilidad pues el peso que cargaban era enorme.

Las dos féminas luchaban muy duro contra los monstruos que se interponían en su camino, capturar medallas y salvar poblaciones que veían en su camino pero también en medio de su duro camino disfrutaban lo mejor posible su vida juntas.

(...)

Todos los días, a eso de las cinco o seis de la mañana, Blair se levantaba primero para ducharse, vestirse y asear la casa como en también hacer el desayuno para ella, su esposa y sus dos gatas, Tackle y Yuzu. La joven estaba vestida de camiseta roja con la S inscrita en negro sobre todo su pecho, una bandana blanca sobre su frente, bermudas negras y sandalias y claro, sus manos cubiertas por guantes de motociclista que ocultaban sus manos métalicas, las cuales eran un medio de transformación en Kamen Rider.

La pelinegra se estaba preparando para trabajar duramente con los pescadores, estaba en la cocina viendo que había en la alacena mientras Tackle estaba sobre su hombro. Mientras tanto, Maki se estaba bañando en la ducha la cual era del estilo tercemundista, los lujos a estas alturas la asquearon.

-Maki, amor, ¿Que quieres para desayunar?- Dokuro tuvo que hablar en voz alta para que su pareja pudiera escucharla bajo la ducha.

-¡Tostadas y huevos, por favor!- La pelirroja también respondió en voz alta- ¡Café colombiano! ¡El que me gusta!

-Está bien, entonces date prisa, ¡estoy en la cocina!

Todas las mañanas era así, Blair se levantaba temprano y se bañaba primero, era de las personas que amaban ser mañaneras comenzando con una ducha rápida para estar fresca y despierta. Maki era igual y siempre entraba después de Dokuro. Maki como Blair decidieron vivir de manera cómoda y simple, no querían depender de los lujos debido a su labor como Kamen Riders por lo que optaron por vivir por un tiempo en un punto estratégico pues si no había nada de trabajo al menos se hacían su patrullaje o investigar acerca de los Losts.

Su hogar en plena playa con vista al mar no era grande, pero a Maki lo encontró bastante pequeño al principio pues ellas antes vivían en posadas o hoteles pero de espacio grande. A Blair le pareció enorme porque estaba acostumbrada a residir en las posadas, aunque extrañaba un dormitorio propio o para las dos. Ambas chicas trabajaron juntas para que su nuevo lugar fuera cómodo.

La casa tenía una pequeña cocina con todos los servicios, incluso lavavajillas. También tenía una mesa para cuatro personas, bastante ordenada cuando alguien las visitaba en su poco tiempo libre. La sala de estar también era pequeña, pero el gran sofá era lo suficientemente suave como para mirar televisión y relajarse al final del día. Tenían dos estanterías, una para los libros de medicina de Maki como también documentos y archivos secretos del gobierno acerca de los Zodiarts y Black, y otra para Blair con sus mangas favoritos y libros de poesía pues uno de sus pasatiempos favoritos era escribir poemas.

El baño tenía lavadora, bañera y ducha pero de estilo tercermundista. El lugar también contaba con un amplio balcón, donde colgaban la ropa.

El toque de Blair en la casa era bastante obvio: flores. Flores en el balcón, flores en las ventanas, flores en la puerta de entrada al pasillo, flores por todas partes. El toque de Maki fue más discreto pero agradable: cuadros artísticos en las paredes, fotos de ellas juntas y amigos Kamen Rider enmarcadas y una en especial... Era una foto que se tomaron Shigeru, el abuelo de Blair con su compañera de equipo, Yuriko y su mentor, Tobei Tachibana.

Unos minutos más tarde Maki salió del baño vestida con una camiseta negra y una pantaloneta del mismo color, acompañada de Yuzu que para sorpresa de todos, le gustaba ducharse con su dueña y gustaba de jugar y nadar en la playa como jugar con Tackle.

Otra costumbre en la casa era que Blair siempre encendía la radio para hacer lo suyo pues decía que una labor no estaba bien hecha y no se tenía algo en medio y era la música, sobretodo si tienes a una emisora. Si había una canción que era buena ante sus oídos no dudaba en cantarla.

La pelirroja no pudo evitar sonreír al momento en que vio a Blair felizmente cocinando y cantando. Los rayos del sol hicieron que las mechas azules como los ojos violetas de la Strongest brillara más, haciéndola lucir más bonita. Un rubor calentó sus propias mejillas. Sus mañanas eran de Dokuro, desde el desayuno sin importar que sea o no japonés hasta la animada despedida de sus trabajos y labores.

Maki siempre se perdía viendo la sonrisa de Blair, las mechas azules de su cabello brillando como las aguas del mar, su piel blanca brillando como la luna y escuchando su encantadora y feliz voz cantar. Tal parecia que era en sí el mismo ambiente cuando su difunto abuelo sonreía, se sentía muy animado pero cálido a la vez. La pelirroja suspiró y sonrió. Ver a su Strongest cantar un poco más era una buena idea en su mente.

Ushirosugata ga

Omoi de sa sete kureru no yo

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Akai hana ga akaku naku te mo

Shiroi kumo ga shirokunakute mo

Orenji-iro no shōkei o aruite ikeba

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Shiawasedesu no yo

Shiawasedesu no yo

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Atakushi…

Atakushi…

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cantaba Blair, era una de las canciones favoritas. No era la primera vez que cantaba esa canción, de hecho, en una ocasión cuando estaba frustrada por no derrotar a un Zodiart, de repente, ella le cantaba esa canción como si la quería hacerla feliz como darle un motivante para derrotar a ese monstruo... De alguna manera, esa canción quedó como un recuerdo grabado en su mente y en su corazón.

La pelinegra de mechas azuladas tarareó la melodía y se volvió hacia la mesa, sosteniendo la sartén para servir los huevos. Incluso preparó ensalada de frutas y jugo de naranja para completar el desayuno. En el momento en que vio a Maki apoyada en el marco de la puerta, su brillante sonrisa se amplió.

La pelinegra rápidamente sirvió los huevos y dejó la sartén en la estufa, solo para ir a la puerta de la cocina y sostener a la pelirroja alrededor de su cintura con un brazo. Su mano libre alcanzó la de su novia. Sus labios tocaron ligeramente los labios de Maki.

Umi wo mi teru yo

Naze ka kokoro ga tokimeku no

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Aoi bikini ga aoku naku te mo

shiroi yo tto ga shiroku naku te mo

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Akane shoku no yoake anata ga are ba

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Shiawasedesu no yo

Shiawasedesu no yo

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Atakushi…

Atakushi…

Y bailaron.

Maki se rió entre dientes y sonrió también, su cuerpo se dejaba llevar por el movimiento natural de su pareja.

Mori de kotori ga nai te naku te mo

Umi ni kamome ga ton de naku te mo

La joven aún no sabía bailar como Blair, simplemente fluía y se dejaba disfrutar de los suaves pasos y la cercanía de sus cuerpos.

Orenji shoku no komichi ni anata to ire ba

Dokuro comenzó a cantar de nuevo, rozando los labios de Maki

Shiawasedesu no yo

Shiawasedesu no yo

Seguían bailando. La pelinegra besó brevemente los labios de la pelirroja y le sonrió.

Atakushi…

Atakushi…

El calor en las mejillas de Maki aumentó. Su hermosa y tierna Strongest no le dio un momento para recuperar el aliento. Tragó y apoyó la cara en el hombro de Blair.

-Shiawase desu no yo suena bonito. Sólo necesitas una guitarra para estar completo.

-Lo sé- La pelinegra se rió y finalmente soltó a su novia- Pero no te preocupes, te prometo que cuando gane mucho compraré una guitarra o si no un ukelele.

-¿Un ukelele?

-Simple quise tocar uno.

Finalmente se sentaron, agradecieron la comida y disfrutaron de su desayuno.

-Por favor, asegúrate de que tu paciente Hikaru coma adecuadamente- Hacía referencia a uno de los pacientes de Maki, precisamente a una niña la cual era una de sus amistades en la aldea- Esta chica se está esforzando demasiado, no quiero que le pase algo malo a su cuerpo.

-Yo cuidaré de ella, no te preocupes- sonrió la joven médica y comió una pieza de fruta que su pareja le ofreció- Gracias. Y Hikaru sabe que debe tener cuidado o no podrá jugar voleibol.

-Exacto, si quiere ser mejor en el deporte que le gusta, lo logrará. Ten por hecho eso.- Blair le sonrió a su novia y ambas terminaron su desayuno.

(...)

Treinta minutos después, Blair con su gata Tackle en su hombro estaba lista para irse, pero nunca se atrevía a salir de casa sin llenar a su novia de su cálido y ruidoso amor. Maki llevaba en su morral a Yuzu quien se sentía cómoda pues dormía o comía dentro del pequeño equipaje.

-Ven aquí- abrazó fuertemente a Maki y colmó su rostro con pequeños besos y picotazos en la punta de su nariz.

-No puedo respirar- La pelirroja riendo se dejó amar de la manera que la pelinegra quería, sentía como si se derritiera en el cálido abrazo de su novia. A ella realmente le gustó eso, era como si le cobraran su energía solar. Envolvió sus brazos alrededor del cuello de la Strongest.

-Qué tengas un lindo día, mi linda doctora.

-Tú también, Strongest...

Dokuro suspiró y luego besó a Maki apropiadamente antes de liberarla del fuerte abrazo.

-¡Me voy! ¡Chao!- La chica miró a la pelirroja con su sonrisa llena de amor- ¡Te amo rojita!

Y ella se fue.

La joven doctora suspiró con una pequeña sonrisa y se preparó para sus propios deberes diarios.

(...)

De las dos féminas, Maki siempre salía tarde, quizás Blair o ambas... A veces hasta altas horas de la noche acababan sus labores o en ocasiones luego de salir a tempranas horas de la noche patrullaban la isla, no debían cantar victoria por nada del mundo ya que a la vuelta de la esquina estaba el peligro.

Se topaban a veces con monstruos o Zodiarts, no había nada de delincuencia en la aldea por lo que era en general una aldea tranquila y sin nada de alborotos, solamente los monstruos enviados a matarlas era el problema. Finalmente luego de una ardua batalla, cada una por su lado, regresaban a casa yendose en sus motos hacia su particular hogar.

Blair, en su forma Rider estaba yendo en su moto Kabutolaw con su gata Tackle al hombro. Mientras conducía echó un pequeño vistazo al cielo, la luna estaba brillando en todo el lugar como si cubriera toda las pequeñas islas. Era cierto, sus noches pertenecían a Maki.

Rápidamente zarpó hacia su hogar hasta que finalmente llegó a casa, no había llegado Maki por lo que se puso manos a la obra, estando en su forma Rider se puso un delantal con motivos florales y se puso manos a la obra.

Luego de un largo rato, Maki finalmente llegó a casa con Yuzu durmiendo en su mochila. Desde que el Zodiart Reloj destruyó su medalla y le hicieron su nuevo traje Rider y tomó el nombre de Ashklep, sus peleas eran duras como difíciles aparte de que tenía que usar todo su ingenio y su fuerza para luchar contra seres muy fuertes, sentía algo de envidia a Blair por ser una cyborg pero a pesar de ello no quería decir que de alguna manera ella y su modo de ser fueran un elemento de motivación y superación.

La pelirroja había luchado contra otro monstruo de Black Satan y era obvio que tuvo un duro enfrentamiento que al final se logró aunque quedó agotada ya que su traje ahora tenía como combustible la sangre. La joven doctora finalmente estaba en casa cuando notó lo que era obvio.

Era obvio, lo sabía, Blair había llegado (Y quizás haber peleado y acabado con un monstruo) antes que ella y eso le encantó... Le encantó desde el momento en que llegó a casa y lo primero que la recibió fue la tenue luz de todo el apartamento, el aroma del café colombiano en el aire y una cena tradicional japonesa en la mesa. La pelinegra estaba vestida con la ropa que usaba desde esta mañana y su delantal con motivos florales siempre la hacía sonrojar y sonreír.

Todas las mañanas Dokuro estaba llena de energía, animada y lista para incluso volar si podía, pero se calmaba durante la noche, todas las noches que compartía con Maki. Su suave sonrisa, su voz tranquila, su ritmo suave; ella era la luna. Maki era su Luna dulce y fresca.

Era su turno de brillar.

-¡Estoy en casa!

-Oh, bienvenida. Lávate las manos, la cena está lista- La Strongest besó a su pelirroja en la mejilla- ¿Cómo estuvo su día?

-Todo tranquilo durante el día, unos pacientes pero después de la noche... Me topé con otro de Black Satan, tuve problemas como siempre pero aún así siento que estoy mejorando en mis habilidades- respondió en voz alta desde el baño. Blair la encontró en la cocina cuando terminó de refrescarse- Es extraño pero mi mirada de serpiente está mejorando bastante y de alguna manera mi rastreo de calor también está mejorando gracias a los sensores de mi casco Rider.

-Felicidades, estás mejorando considerablemente, Ashklep- El afecto físico de la pelinegra era como el de un maestro elogiando a su alumno pero el amor era el mismo. Ella solo tomó las manos de su amada pelirroja con sus propias manos y juntó sus frentes- Estoy muy feliz por tí pero debes entender que no debes esforzarte más.

-Lo sé, no puedo emplear mi sangre más de la cuenta- Maki tragó saliva, los ojos de Blair brillaban como el cosmos- Gracias. Trabajaré más duro para ser más fuerte, te lo prometo.

-Lo sé. Ahora comamos, ¿de acuerdo?- Su compañera asintió y ambas chicas se sentaron.

Agradecieron la comida y Maki sonrió cuando el rostro de Blair mostró una sonrisa más grande.

-¡Esto está delicioso, Blair!

-Me alegra oír eso. Oh... ¿Viste la Luna Llena?

-Sí. La Luna se ve hermosa esta noche, pero tú eres más hermosa, mi dulce gatita- su tono galante hizo reír a la pelinegra- ¡Oye! Lo dije con todo mi corazón- La pelirroja incluso exageró una postura dolorosa y desgarradora, quedando en ridículo.

-Lo sé, a veces eres tan coqueta, eso me gusta- su sonrojo confirmó sus palabras- Dime... ¿Quieres sentarte conmigo en el sofá y mirar la luna?"

-¡Oh! Me gusta tu plan.

-Genial. Terminemos nuestra cena, ¿de acuerdo?

-¡Bueno!

Treinta minutos después, la pareja estaba en su cómodo sofá con té verde, dulces japoneses y una manta. El balcón estaba abierto y la luna llena coronaba el cielo con su luz y su belleza plateada. Blair y Maki estaban abrazadas, bebiendo té y mirando la luna en silencio. No había necesidad de hablar, a veces solo se podían escuchar suspiros silenciosos.

La noche era para Maki. Su calma era para Blair, pagaba con quietud y paz la luz que Dokuro le regalaba cada mañana. Estaba feliz con estar en los brazos de su Strongest. Las dos Riders suspiraron al mismo tiempo, luego se miraron y compartieron un dulce beso. Un solo beso antes de volver a mirar el cielo.

El día era para Blair. Su luz y su energía fueron por la oportunidad de ver la sonrisa de Maki, de escuchar la linda risa de la pelirroja. Estaba feliz con su pacífica Ashklep.

Pero ignoraban algo...

Detrás del sofá estaban tres figuras, dos de ellas estaban con atuendo y apariencia como si fuera la de un insecto.

El primero era un hombre que parecía como un escarabajo japones, dos cuernos dorados, ojos grandes verdes, una armadura roja con bordes azul y verde en las cinturas que le cubría hasta el estomágo, traje negro con lineas rojas, guantes y botas blancas como bufanda larga del mismo color.

La segunda persona era una mujer que usaba con casco rojo con manchas negras y visores dorados, traje y falda de color rojo intenso con círculos negros resaltando los que cubrían su busto con una T inscrita en amarillo. Usaba guantes, bufanda y botas amarillas.

La última persona estaba era un hombre de entre 40 y 50 años, algo canoso y con trajes cómodos de verano al muy estilo hawaiano.

Esas tres personas no estaban en este mundo terrenal pero desde el mundo celestial les estaban respaldando como también les estaban legando sus ideales como voluntad de lucha y de alguna manera les estaban deseando la mejor suerte del mundo para lograr derrotar a sus oponentes, salvar a su amiga y de alguna manera...

Que lograran su felicidad...

Y de ser posible, un bisnieto para Shigeru, XD.