01. Escándalo. Tabla Random IV.


El arca y los ángeles


Es un escándalo. O lo sería, si no fuera un secreto a voces. La primera vez, tienen veintidós años y han cazado juntos. Son investigadores. Arima ostenta más rango pero Take...

Take Hirako tiene potencial. Hay algo en él que es la valentía indiscutible del que es humano y puede perder la vida con más facilidad que...Quien no lo es.

Arima Kishou admira eso en secreto. A veces se queda mirando largo rato a Take, se pregunta por qué alguien con una familia buena y normal dejaría eso para ser un carnicero sin voluntad ni ambiciones.

Quiere que Take sea mejor. Quiere que sea más fuerte, más rápido. Pero esas pretenciones van acompañadas de una ansiedad. En realidad, Arima quiere que Take sea eterno. No está listo en ningún momento para verlo muerto. Y está acostumbrado a que lo bueno no dure para él.

Take es bueno. Take es amable a su manera, de pocas palabras. Take probablemente se da cuenta de que Arima lo mira, en silencio, con anhelo. Porque en una ocasión, ya pronto, luego de meses de conocerse, de ser como el ente de cuatro piernas y cuatro brazos que va a todos lados siendo uno, pero dos, Take reserva una habitación en el pueblo que van a limpiar de ghouls. Y el cuarto tiene solo una cama. Y deben dormir juntos. Y ya es tarde.

Tal vez solo queda eso. Estar en la misma cama, mirarse. Arima se sonroja, la piel de Take demasiado cerca y es muy evidente que no es un error, pero tiene miedo de preguntar. Ese momento siempre en su mente, sobre todo mucho después, cuando solo es un recuerdo y esa primera vez hace que se sienta ansioso, porque luego de que pase, será más doloroso perder a Take.

—Quiero besarte, Arima —susurra Take, tomando su mentón.

—Puedes solo hacerlo. Hazlo —finalmente pide Kishou.

El beso es solo el comienzo pero es lo que manda electricidad por el cuerpo de Arima. Un cuerpo diseñado con propósito de matar. Un cuerpo que no debería amar a nadie y que quiere que Take tome. Un cuerpo que tiembla como en un preludio de convulsiones cuando Take Hirako lo desviste.

—Todos quieren amor, hasta los ángeles —susurra Take contra su oído.

—Solo tómame —responde Arima, haciendo que sus manos corran por el cabello de Take, por sus hombros anchos.

Arima no quiere ser un ángel porque los ángeles solo pueden rebelarse y caer. Y él quiere triunfar, ser recordado por algo, aunque sea por no obedecer. Y es paradójico. Pero solo sabe obedecer y sus rebeliones, de momento se limitan a buscar ser follado, para no matar ni ser matado demasiado virgen.

—Te tengo ya —le dice Take y es verdad.

Será verdad hasta el final, casi diez años más tarde, cuando se muera, luego de haber pasado muchas noches cebándose en Take, como si no hubiera un mañana. Cuando el mañana los alcance y solo quede morir fingiendo un último honor, formando a otro rey en las sombras y...

Salvando a Take. A su familia. Su arca empieza en una cama y termina en el recuerdo que pasa ante Arima Kishou, mientras que suelta sangre entre flores.