OneShot especial de cumpleaños para Ishigami Shinku

Nota: Bueno, ya conocen a mi Shinku un poco, aunque no suelo hablar mucho de ella, pero creo que es bueno que conozcan a todo su grupo de amigos. Y no pude contener la tentación de meter a los gemelos, porque casi nadie los conoce todavía, así que bueno… ¡espero que les guste!

Título del fanfic: Estrategias de una estratega.

El primer cumpleaños de Ishigami Shinku fuera de casa y con sus amigos, todo estaba perfectamente planificado, iría con sus amigos, y tres de los pequeños a los que había querido llevarse Lorelei con ellos. Sí, su mejor amiga a veces era bastante extraña, pero parecía sentir debilidad por los gemelos Wright y pues no había tenido otra opción que llevárselos con ellos.

Sin embargo, toda la idea del viaje estaba parcialmente arruinada después de haberse perdido el mapa en medio de una pelea de los gemelos, lo que los había llevado a perderse en el bosque, haciendo que Shinku estuviera totalmente irritada y quisiera matarlos a todos. Lamentablemente, al ser su viaje de cumpleaños, el cual había planificado por semanas y siendo que había sido difícil obtener una respuesta favorable de sus padres, no le quedaba de otra que librarse de ese embrollo.

No me gusta para nada que estés a solas con el hijo de Stanley y Xeno y con el hijo del mentalista en una montaña, recuerda que apenas vas a cumplir 13 años —se había quejado su padre, al ver que Shinku insistía, mostrándole su plan detallado para que su viaje fuese un éxito.

¡Ja! ¿Por qué dudas de nuestra hija, escoria? —se había molestado su madre, mirando con enojo a su esposo—. Me preocupa un poco es su poca habilidad para sobrevivir en el bosque, ¿estás segura de que puedes hacerlo?

La irritaba pensar que sus padres la sobreprotegieran tanto, y en cambio su hermano, que sólo tenía 8 años, podía hacer lo que se le viniera en gana.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, pero se esforzó por contenerlas, ella quería demostrar que era capaz de hacer lo que se propusiera y que sus planes saldrían bien, sin importar en qué situación estuviera.

No iré sólo con Elioth y Xtanley, que tienen sus nombres, papá, deja de considerarlos como si fuesen una extensión de tus amigos —reclamó indignada.

Si bien era cierto que esos dos no dejaban de pelear, solían ser fáciles de controlar para ella, especialmente Elioth.

Yasuo también irá, y Rin, y Danika, y Lorelei. Lorelei no dejaría que el mapachélago quiera quedarse a solas conmigo y Danika seguramente aparecería cada vez que aumente la cercanía entre X y yo, así que puedes estar tranquilo —afirmó ella, sabiendo la preocupación de su padre, que no toleraba que esos dos pasaran tiempo a solas con ella—. Y respecto a mis habilidades para cuidarme en el bosque, igual iré con ellos, y todos son capaces de lidiar con eso. Quiero hacer esto, me gusta escalar y viajar a lugares emocionantes, explorar y hacer planes, ¡y ya estoy grande!

Sus padres se miraron entre ellos y luego la miraron a ella y a la pizarra tras ella donde había un detallado plan de todo lo que harían durante esos días.

Senku bufó resignado.

Bueno, sabes que no puedo decirte que no, mi pequeña estratega. Tienes mi permiso, ¿tú qué dices, leona? ¿Crees que nuestra estratega pueda ir a explorar con sus amigos? —preguntó volteando hacia su esposa.

Supongo que igual puedo confiar en que Rin la protegerá en caso de que pase algo peligroso —señaló ella, que parecía dudar un poco y abrazó a su hija con ternura.

¡Lo había conseguido! ¡Iría a explorar por el bosque con sus amigos!

Hizo un gesto de emoción, sabiendo que nada podría salir mal, porque su plan era perfecto.

Y realmente había creído que nada podría salir mal, hasta que Lorelei se apareció con los gemelos Wright, de 10 años ambos y Elioth se apareció con Saionji Hado, también de 10 años, lo que había hecho que Shinku empezara a sentir que su planificación se había desviado.

Pese a ello, y aunque su estratega interna le había alertado de plantear posibles cambios en los planes, había preferido dejarse llevar por su instinto aventurero, olvidándose de todas las posibles consecuencias que podrían vincularse con la llegada de esos tres a su grupo de exploración.

Y, efectivamente, dos horas más tarde, una pelea entre Lyon y Dyon Wright había sido el detonante para perderse en el bosque. Habría deseado que Cecille Childe estuviera con ellos en ese momento, esa niña podría ubicarse en cualquier lugar del planeta a una velocidad absurda, pero ella tenía que compensarlo con todos los conocimientos que tenía como exploradora… y definitivamente pensaba dejar en alto a su tío Chrome, quien era el que le había enseñado todo lo que sabía de exploración.

—Hermano mayor, estoy cansada, ¿ya llegamos a donde vamos? ¿Cuándo vamos a descansar? —preguntó una niña de piel morena y cabello blanco, con unos ojos verdes hermosos que iba con ellos, Saionji Hado.

—No me digas hermano mayor, Hado-chan, el hecho de que nuestras madres sean mejores amigas no me hace tu hermano~ —le respondió un chico de piel pálida con cara de cansancio y mirada de que estaba al borde del suicidio después de la larga caminata que habían tenido. Asagiri Elioth ya no tenía ningún ánimo de tratar con cordialidad a la pequeña.

—Pero es que no tengo hermanos, tú eres mi hermano mayor, hermano mayor —insistió ella, sin parecer empatizar en lo más mínimo con la mirada de odio que Elioth le dedicaba en ese momento, seguramente maldiciendo que su madre le hubiera encargado a Hado a última hora.

—Yo no sé para qué te trajiste a esa niña, sólo está causándole molestias a Shin —aseguró un joven que parecía bastante tranquilo y llevaba ambas manos sobre la cabeza, con una postura relajada, Xtanley Snyder-Wingfield no parecía que llevara dos horas perdido en le bosque intentando encontrar cómo llegar al lago donde habían planeado celebrar el cumpleaños de Shinku.

—¿Ahora le dices Shin, oxigenado?¡Se nota que has tomado más confianza repentinamente! ~ —escupió Elioth venenosamente y con una cordialidad tan fingida, que parecía tétrica.

El otro joven se encogió de hombros, sin prestarle la más mínima atención al mentalista de 14 años. Shinku parecía al borde del estrés con lo que acababa de suceder, su itinerario de por sí estaba arruinado, sus planes por la borda y de paso tenía que soportar la actitud hostil de esos dos.

—¿Quién te crees tú para hablarle así a mi hermano de vientre? —se quejó Lorelei, parándose amenazadoramente frente a Elioth.

—Ey, ey… él no está haciendo nada malo, Lore —intervino con dulzura Danika, en defensa de Elioth.

Shinku empezó a irritarse más, ¿cómo era posible que hubieran llegado a ese punto.

—Yasuo, Rin, separe el mapachélago, por favor —pidió a su prima y a su mejor amigo, quienes asintieron de inmediato.

Yasuo cargó a Elioth como un saco de papas y se lo llevó para el frente de la marcha, haciendo que el mentalista mirara casi lloriqueando a Shinku, pero al mismo tiempo con una mirada alegre por ya no tener que seguir caminando por sus propios medios. Rin intentó llevarse a Xtanley para la parte de atrás y alejarlo lo suficiente de Elioth para que no molestara, pero él se terminó yendo por sus propios medios, mientras que Rin volvía junto a su prima y la miraba con una cara de alegría.

—¿Lo hice bien, Shinku? —preguntó con una mirada alegre Rin.

Shinku le palmeó la cabeza a su prima con ternura.

—Sí, muchas gracias, Rin, te prometo comprarte chocolates luego.

Danika se fue hacia donde estaban Yasuo y Elioth y empezó a hablar con Yasuo con un ligero rubor en sus mejillas, y Yasuo, mientras, hablaba como un tonto, haciendo que Shinku sintiera un escalofrío por lo incómodo que era ver coqueteando a sus amigos.

Dyon se acercó a Shinku y la miró con cara de borreguito.

—Perdón, es nuestra culpa que esté pasando todo esto —se disculpó él.

Shinku negó.

—No, realmente me esperaba estas peleas de X y el mapachélago —explicó ella—. Siempre pelean, y ya estoy algo acostumbrada, pero ellos saben que si quieren permanecer a mi lado tienen que aguantarse.

—Dyon es un chico muy capaz y por eso quise ayudar —siguió excusándose él y Shinku rodó los ojos.

No quería que ese enano comenzara a molestar, porque era capaz de pasar hasta dos horas disculpándose. Y cuando creyó que él continuaría haciendo lo mismo, Hado se acercó a donde ellos estaban.

—Tranquilo, la culpa es de Lyon —afirmó la niña, sin ningún tipo de filtro para expresar su incomodidad con el otro gemelo.

Shinku estuvo de acuerdo en ese momento, su padre decía que Lyon era el más parecido a Mozu de los dos y supuso que algo de cierto había, ya que Ishigami Senku solía tenerle algo de recelo a Mozu.

—No importa de quién es la culpa —habló Shinku, intentando sonar lo más responsable posible—, lo que tenemos que hacer es encontrar el lago y ya después veremos —enfatizó y continuó caminando, mientras su cerebro trabajaba a máxima velocidad mirando todo alrededor.

—Yo puedo ayudar un poco, supongo, tengo buena audición —mencionó Hado, haciendo recordar a Shinku sus habilidades auditivas.

—¿Por qué no lo dijiste antes?

—No lo preguntaste —respondió la pequeña encogiéndose de hombros.

Shinku estuvo a punto de golpearse la cabeza por lo ilógico que era ese comentario, pero prefirió respirar profundo y simplemente explicarle las características de la cascada que buscaban y más o menos cómo debería ser el sonido, ya que la caída de agua terminaba en un enorme y hermoso lago. Hado asintió comprensiva después de la explicación y cerró los ojos para concentrarse.

Había tres caídas de agua importantes en las inmediaciones, una de ellas la habían pasado una hora atrás, ya que habían ido corriendo hacia allá, siguiendo las indicaciones de Lyon, que había dicho haber escuchado una cascada. Sí, ciertamente habían llegado a una cascada, pero no era la que necesitaban y, por lo contrario, habían perdido el camino principal.

No le gustaba hacer de niñera, realmente no le agradaban demasiado los niños, incluso esperaba no tener que cuidar de otro ser humano algún día. Prefería dejar la responsabilidad de darle nietos a sus padres a su hermano menor, porque ella sólo veía problemas en los niños, no eran prácticos y eran demasiado impredecibles para controlar estratégicamente sus comportamientos.

Le molestaba no poder planificar sobre la marcha, considerando que todos estaban cansados y hambrientos, pero en ese momento su cerebro estableció la ruta estratégica más eficiente.

—¡Yasuo! ¡Grandulón! ¡Ven aquí! —pidió a su mejor amigo, que se volteó de inmediato y dejó a Danika cargando a Elioth, lo que era una escena muy graciosa, ya que Elioth sonreía tranquilo en los brazos de la muchacha, y Shinku no pudo evitar mirarlo con ternura, sonrojándose y volteando hacia otro lado.

—¡Lo encontré! —exclamó de repente Hado abriendo los ojos—. Está por allá, pero por cómo se escucha, creo que estamos arriba, es decir, tendríamos que buscar cómo bordear para llegar al área del lago. —La niña señaló en una dirección en donde se veía bastante denso el bosque y parecía haber muchas ramas.

—Bien… grandulón, tú y los gemelos son los más rápidos, necesito que corran en la dirección que señala Hado, llévala a ella en tu espalda. —Se volteó hacia la niña—. ¿Puedes sostenerte en la espalda de Yasuo?

Hado lo miró por un momento, dubitativa, pero finalmente asintió. Rin se le paró al lado a Hado con los ojos brillantes y Shinku supo que no iba a poder detenerla.

—Muy bien… Yasuo, te llevarás a Hado en tus hombros y los gemelos correrán a tu lado, así explorarán la parte de la cascada. Al terminar la exploración, vuelvan aquí para trazar un camino —Rin seguía mirándola ansiosa y Shinku bufó—. Está bien, puedes correr con ellos, pero cuidado te resbalas en la cascada, a veces eres algo torpe, ¿está bien? No quiero que mis padres me maten por perder a mi única prima. Deja alguna marca en el camino, para que así sea más fácil irnos por ahí.

—¡YEEH-HAA! —se alegró Rin y empezó a correr junto a Yasuo.

Danika soltó a Elioth que se acercó a donde estaba Shinku y en ese momento Lorelei se puso en medio.

—¡Ni hablar! No creas que voy a permitir que te acerques a ella. —Y acto seguido, apretó sobreprotectoramente a su amiga, mientras miraba a Elioth con un dedo amenazador hacia él.

—Pobre Elioth… —dijo Danika, mientras Xtanley también se acercaba a ellos.

—Ya va a venir este payaso a molestar con sus estupideces —se quejó Xtanley, y Shinku empezó a preguntarle cómo se le había ocurrido quedarse justamente con esos cuatro, que eran la meca de las peleas por ella.

—Calma, X. Todos somos amigos —comentó Shinku, que no quería más peleas—. Nuestro objetivo ahora es esperar aquí a que vuelvan los demás.

Shinku se sentó y sacó de su mochila algunas barras energéticas para pasárselas a todos sus amigos, mientras pensaba en qué hacer. Mientras, Lorelei y Xtanley estaban sentados de un lado, mirando con odio a Elioth, Elioth miraba con odio a Xtanley y Danika se comía con tranquilidad su barra energética, mientras miraba cómo todos se miraban.

Sabía que algún día tendría que aclarar sus propios sentimientos respecto a Xtanley y Elioth, pero ella ni siquiera tenía en mente la posibilidad de tener una pareja, eso sería demasiado problemático, por lo que era más fácil fingir no entender los sentimientos de esos dos e intentar evitar que se le declararan. Así, Shinku estaba en medio de esa lucha entre sus dos amigos, quienes no sabían que ella sabía que ellos estaban interesados en ella, y sus las dos "soportes" de ambos: Danika, dispuesta a apoyar a Elioth hasta la muerte, y Lorelei, dedicada a hundir a Elioth y resaltar todas las "ventajas" de Xtanley.

Suspiró mientras terminaba su barra energética, deseando que llegara cuanto antes alguien para confirmar que habían encontrado el lago.

Y, por suerte, cinco minutos después apareció Rin saltando emocionada.

—¡Sí! ¡Lo he conseguido! —expresó feliz—. ¡Soy la exploradora número 1!

Shinku sonrió, sabiendo que su prima adoraba explorar tanto como ella, con la diferencia de que era mucho más enérgica.

—Excelente. ¿Hay forma de bajar al lago? —preguntó Shinku con tranquilidad.

—Sí, podemos saltar. Yasuo y los muchachos saltaron y Hado y yo teníamos que venir a avisarles —explicó emocionada y Shinku sintió que iba a morirse en ese momento.

—¡¿Qué?! ¡No les autoricé que saltaran! ¿Y dónde dejaste a Hado? —quiso saber la chica de cabello blanco verdoso, levantándose para mirar por el camino.

—Debe venir por ahí —dijo inocentemente Rin—, como diría mi papi: Es un camino muy malote.

Su prima definitivamente estaba loca.

Sin pensarlo mucho, y sabiendo que Hado era una enclenque, Shinku entró corriendo al bosque, sin importarle que ella también era otra enclenque, pero su instinto protector la hacía sentir la necesidad de asegurarse de que la niña que iba con ellos estuviera bien. Oyó cómo la llamaban los demás, pero sabía que nadie iba a poder alcanzarla, porque por suerte había heredado la velocidad de su madre, aunque su fuerza era un asco y no podía trepar, pero le servía para escapar de enemigos, en caso de emergencia, o, como en ese caso, asegurarse de que la otra niña estuviera bien.

Pocos segundos después, encontró a una muy cansada Hado, recostada en un árbol y casi pudo sonreír tranquila, hasta que notó la presencia de una serpiente sobre la niña.

"¡Oh, rayos! Piensa, piensa, piensa…" —pensó, rogando que los demás llegaran rápido, pero sabía que no la alcanzarían, ya que ella era más rápida incluso que Rin.

Necesitaba hacer algo, así que miró a su alrededor, notando que había unas lianas cercanas, así como algunas piedras, por lo que decidió improvisar una honda, rogando que en ese momento su mala puntería no le jugara una mala pasada.

—No te muevas —ordenó con suavidad, fingiendo no estar asustada, mientras sentía sus piernas temblar.

Estaba tan acostumbrada a apoyarse en los demás, que en ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas por el temor que sentía, pero necesitaba proteger a Hado, ya que la serpiente estaba descendiendo rápidamente por el árbol. Tomó las lianas casi sin hacer ruido y agarró la piedra más cercana que pudo conseguir, para luego lanzar la piedra en dirección al árbol.

Y, aunque no le impactó a la serpiente, fue lo suficientemente cerca para que la serpiente se echara hacia atrás y Hado tuviera tiempo de correr hacia donde estaba Shinku, que la abrazó de inmediato. La niña empezó a llorar y Shinku también se puso a llorar con ella, porque la ansiedad había sido insoportable.

—¡Shin! ¿Estás bien? —preguntó Xtanley llegando primero a donde ellas estaban y viendo a Shinku llorar.

—X, una serpiente —señaló Shinku, extendiendo sus manos hacia donde todavía se encontraba el reptil.

Xtanley captó las indicaciones rápidamente y vio también la honda que había improvisado Shinku con las lianas. Como si se tratase de un militar entrenado, preparó una piedra y atinó justo en la cabeza de la criatura, con la suficiente fuerza para aparentemente reventar el cráneo del animal.

—Objetivo eliminado —dijo como si se tratase de un militar entrenado, pese a ser sólo un adolescente de 13 años.

—Gracias, X —lloriqueó Shinku, sin dejar de llorar y sin dejar de abrazar a Hado.

En ese momento llegó Rin corriendo, seguida al poco tiempo de Elioth, que parecía al borde de un infarto, como se hubiera corrido más rápido que nunca, y aunque parecía necesitar recuperar el aliento, al ver a Shinku llorando, se acercó de inmediato a abrazarla.

—¿Estás… b-bi-bien, Shin… ku… chan? ~ —jadeó el joven mentalista, aprovechándose del momento para abrazar a Shinku.

—Hermano mayor, tuve mucho miedo —lloriqueó Hado, y Elioth le dio una palmadita en la cabeza, todavía concentrado en abrazar a Shinku.

—¡AH! ¿Qué haces abrazado con Shinku? —chilló Lorelei llegando y corriendo a agarrar a Elioth por la sudadera, obligándolo a separarse de la pequeña Ishigami.

Shinku suspiró, sabiendo que estaban a punto de empezar a pelear todos nuevamente; no obstante, en ese momento apareció Danika, que llevaba un gato que nadie sabía de dónde había sacado en los brazos y empezó a hablar sobre el gato, cortando la tensión en el ambiente y relajando a todos.

Así fue como siguieron hacia la cascada, ya un poco más tranquilos y hablando como buenos amigos todos.

Al llegar al lago, vieron a Lyon, Dyon y Yasuo nadar del otro lado, y también habían puesto a secar sus cosas en una fogata que habían hecho, lo que sorprendió mucho a Shinku, incluso aunque todo inicialmente parecía haber salido mal. Realmente sí se estaba divirtiendo en el viaje, y sabía que se divertiría más tomando un baño en el lago.

Bajaron por un lateral, preparando algunas cuerdas. Xtanley se encargó del descenso, ayudando a todos, aunque convenientemente la cuerda se le soltó cuando estaba ayudando a descender a Elioth y él estaba a algunos metros del suelo todavía. El último en bajar fue el chico de cabellos platinados, quien descendió de una forma tan prolija y llamativa, que Shinku no pudo evitar mirarlo con admiración, tenía que reconocer que X era extremadamente guapo.

—¡Eso fue increíble, Xtan! —exclamó Lorelei, emocionada al verlo bajar—. ¡En tu cara, arlequín sin gracia! —le recalcó a Elioth, que la miró entrecerrando los ojos.

—No pasa nada si el oxigenado intenta sorprender a Shinku-chan, yo tengo mis trucos también para sorprenderla, ¿no es así, Shinku-chan? ~

Pero Shinku ya se había alejado del lugar y caminaba a paso rápido hacia donde se encontraban Yasuo y los gemelos bañándose con sus shorts que usaban como trajes de baño.

—¡Ven aquí, Shinku! ¡Celebremos tu cumpleaños en el agua!

A la chica se le iluminaron los ojos con la invitación de su mejor amigo e improvisó rápidamente una tienda para cambiarse la ropa, aunque verdaderamente llevaba el traje de baño debajo de su ropa de exploradora. Danika, Lorelei, Rin y Hado también se metieron en la tienda improvisada de Shinku para cambiarse.

—¿Creen que a Yasuo le gustará mi traje de baño de gatitos? —inquirió mostrando un traje de baño enterizo que cubría desde los hombros hasta las rodillas, con diseños de gatos en el abdomen.

—Si no le gusta, es porque tiene muy malos gustos —afirmó Lorelei, mirándola emocionada.

—Muchas gracias, Lore —expresó Danika ruborizada, seguramente imaginándose la opinión que tendría el grandulón al verla.

Yasuo y Danika estaban enamorados desde que Shinku tenía memoria, pero nunca lograban confesarse sus sentimientos, parecían destinados a no poder hablar de lo que sentían, porque siempre que alguno pensaba en decir algo, ocurrían las cosas más inverosímiles de la historia.

Por otro lado, Rin se puso una camisa de mangas largas que parecía de surfista, pero ceñida al cuerpo, que dejaba ver que, a futuro, tendría unos pechos prominentes como su madre, pese a que en ese momento sólo tenía 12 años, y un short un poco masculino, con diseños de surfista. Shinku se había puesto un bikini con la parte superior roja y la parte inferior estilo falda de color verde esmeralda. Lorelei se había puesto un bikini fucsia, a juego con sus cabellos fucsia. Y Hado un traje de baño tipo body, con diseño de cuadros amarillos, lo cual se combinó con un sombrero de playa, además de aplicarse cantidades casi innecesarias de bloqueador solar.

Salieron a bañarse en el lago. Shinku andaba un poco avergonzada, especialmente cuando Xtanley y Elioth se quedaron mirándola fijamente y, como siempre, sus miradas eran totalmente opuestas; mientras Elioth parecía babear disimuladamente y mantenía una sonrisa boba, Xtanley fingía mirar para otro lado y mantenía sus ojos sobre ella. Si ella fuese otra clase de chica, eso no le incomodaría en lo más mínimo, pero realmente el tener esas miradas sobre ella era demasiado desagradable, porque sentía que la miraban con un anhelo diferente al que ella tenía, ya que sólo los veía como amigos.

Decidió voltear a otro lado, pero ver a Danika y Yasuo, que no dejaban de mirarse fijamente como si quisieran decirse algo, le dio ganas de vomitar por lo empalagoso, y prefirió meterse al agua. Si así se sentía al ver a otras parejas, no imaginaba tener que tocar a alguien y mucho menos corresponder a sentimientos.

—¡HOLA A TODOS! ¡AHORA VOY A LANZARME DESDE AQUÍ! —chilló Rin y fue cuando Shinku notó que estaba del otro lado del lago, en la parte de la cascada, preparándose para saltar al lago, lo que la hizo sudar frío.

—¡RIN, NO! —gritó Shinku, pero ya era demasiado tarde y su prima estaba cayendo al agua.

—¡LO LOGRÉ!

La pequeña y traviesa hija de Chrome parecía más feliz que nunca, y luego nadó hacia ellos. El corazón de Shinku estaba tan acelerado que tuvo que llevar una mano a su pecho para tranquilizarse, definitivamente Rin la mataría de un infarto cualquier día de esos.

—Tranquila, Shinku-chan~ —habló Elioth, apareciendo de la nada tras ella, y ella no pudo evitar sonrojarse y voltear a buscar a Lorelei y Xtanley, que convenientemente estaban en una rueda de baile con Danika. Mientras que Rin estaba nadando hacia ellos y Yasuo estaba con los gemelos preparándose para saltar como Rin lo había hecho.

Shinku intentó huir en ese momento, pero Elioth simplemente la abrazó de una forma reconfortante por la espalda, demasiado pegado a ella para su gusto.

—Aprovecharé este momento para desearte feliz cumpleaños, Shinku-chan~. Y también para tranquilizarte porque sé que tu corazón está bastante acelerado después de lo que acaba de hacer Rin-chan~ —señaló él, hablando con su voz cantarina.

Ella bajó un poco la guardia, porque de verdad que él, como siempre, había sabido leer sus sentimientos y darse cuenta de que ella estaba necesitando alguien que le diera apoyo. ¿Por qué negarse en ese momento?

—Gracias, mapachélago.

—Los mapachélagos no existen, Shinku-chan~. No voy a decirte nada que no quieras oír en este momento, así que me limitaré a simplemente abrazarte, mientras la loca consigue zafarse de Danika-chan~ —afirmó con tranquilidad.

Shinku volteó hacia la parte donde estaban Xtanley, Lorelei y Danika, y se dio cuenta que Lorelei estaba luchando por alejarse de Danika, pero la chica de los gatos era bastante persuasiva cuando quería darles tiempo a solas a Elioth y Shinku.

—Eres un gran amigo, mapachélago, no sé qué haría sin ti calmándome cuando estoy triste o ansiosa —afirmó ella, abriéndose un poco con él, aunque sabía que eso tendría consecuencias desfavorables, como lo que estaba a punto de escuchar.

Por su mente empezaron a pasar todos los posibles escenarios de lo que él podía decir a continuación, pero rogó porque Lorelei se terminara de soltar y los interrumpiera.

—Shinku-chan~, yo…

—Hermano mayor, encontré una piedra interesante, mira —expresó Hado, parándose junto a ellos.

Shinku no la había sentido en ningún momento, por la poca presencia que solía tener. Se sonrojó al darse cuenta de que seguía con los brazos de Elioth en su cintura y se separó como si quemara, para luego mirar la piedra que estaba enseñándole Hado al chico, que evidentemente estaba irritado con su "hermana menor".

—No soy tu hermano mayor, Hado-chan~. Pero está bastante interesante, ¿por qué no le preguntas a Rin-chan qué clase de piedra es? Ella es la experta en eso~ —informó Elioth, mientras Shinku seguía observando la enorme piedra de unos 13 cm, con características que a ella se le hacían conocidas.

—Esto es… unakita —afirmó la adolescente, con interés—. No sabía que en este lago había, leí de su presencia en lagos de la antigua Norteamérica —explicó—, pero en nuestro mundo postpetrificación podría haber suficientes cambios geológicos para tener algo de esto. —Miró emocionada la piedra y se la quitó de las manos a Hado, que sonrió emocionada, mientras escuchaba cómo Shinku le explicaba un poco sobre la unakita.

—¡Shinku! —llamó desde la orilla Lorelei, que parecía finalmente cansada de las distracciones de Danika, así que, sin soltar la piedra, se llevó a la niña caminando hasta donde se encontraba su mejor amiga, dejando a Elioth en el agua, que se quedó flotando resignado.

Poco después, cuando vio que la posición del sol indicaba que eran aproximadamente las 16 horas, mandó a los tres niños a que buscaran frutas en "lugares donde estuvieran a la vista de ella", así como pidió a Yasuo y Rin que pescaran algunos pescados para hacer un picnic. Mientras, Danika se encargaría de preparar algo de sopa con algunos ingredientes que habían llevado, y Shinku finalmente mandó a Elioth y Xtanley a preparar una manta gigante donde se sentarían para el picnic, incluyendo posicionar varias cosas que ya venían preparadas desde casa sobre la manta.

Shinku simplemente supervisaba, caminando por los alrededores, y pudo sonreír al pensar que no había salido tan mal ese viaje de cumpleaños sabía que sus amigos se estaban divirtiendo tanto como ella, incluso aunque se habían perdido para llegar al lago. Y no pudo evitar sonreír con autosuficiencia: había logrado coordinar una excelente estrategia para solucionar incluso los eventos desfavorables.

Shinku podía decir, en ese momento, que la misión de su cumpleaños había sido todo un éxito.

¡Y así termina esta pequeña aventura!

El cumpleaños de Shinku fue el 25 de noviembre, pero como se extendió un poco más de lo que pensé este OneShot, pues no me quedó de otra que publicarlo hoy, 27 de noviembre. Igualmente, ¡feliz cumpleaños a mi niña preciosa!

Le iba a dar un momento a solas con Xtanley también, pero no quise alargar más la historia, ya pienso que está bastante larguito y tengo varios pendientes en mi trabajo y también está el pendiente de la actualización de "La Taberna de los Muertos", porque todavía debo el fanfic de Dulce del grupo Senku & Kohaku (sí, lo voy a terminar), además de que ya casi es el Día Riko y me prometí que, como ganó mi tema, pues publicaría lo más a tiempo posible.

En fin, como saben, los personajes de Dr. Stone no me pertenecen, pertenecen a Inagaki y Boichi; sin embargo, todos mis preciosos OCs son definitivamente de mi autoría: Elioth, Shinku, Xtanley, Lorelei, Rin, Yasuo, Lyon, Dyon y Danika (aunque Danika es un OC compartido con Celeste Kaomy, porque es hija de su DJ y de mi Gaby).

Muchas gracias por leerme y espero que puedan dejarme comentarios, que me motivan a seguir escribiendo.