Disclaimer: Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.
7. Cosa de Patakis
Tema del The Patakis Week: Deja vu
Los jueves ahora serán mis días preferidos… nunca olvidaré este día. Navidad estaba cerca, la verdad es que nunca me habían importado las festividades, pero este año… tal vez no sería tan horrendo.
"Felicidades Pataki, el Congreso de Literatura te ha enviado a representarnos a nivel nacional en la muestra de Arte del Museo de Bellas Artes, sabia que lo lograrías".
Las palabras de Ferrer aún resonaban en mi cabeza… lo conseguí… mi poesía fue elegida a nivel nacional. Obviamente oculte la información a Bob y Miriam, no volvería a ser su payaso nunca más.
Me sentía triunfal, fresca y renovada… todo iba perfecto, hasta que claro… llegué a casa.
- ¡Sorpresa! - Gritó el matrimonio al unísono, lanzando serpentinas y luces de bengala.
- ¿Esperaban a otra persona? - Susurró la adolescente mientras intentaba liberarse de todo lo lanzado por sus padres.
- ¡Ay querida no seas bromista! Nos enteramos de tu presentación, estamos muy orgullosos de ti.
- Elegida de entre toda la gente del país, eres todo un orgullo Pataki, ser ganadores lo llevamos en la sangre.
- El arte no es ganar cosas Bob, es encontrar tu propia voz y saberlo expresar libremente.
- Eh si claro lo que digas Helga, pero pasemos al comedor a cenar.
- ¡Mamá, papá! Todo esto es maravilloso. - Olga entró a la sala, cambiando su expresión de derrota a una totalmente ilusionada. - Realmente no debieron.
- Claro que debíamos Helga, tu hermana se merece esto y más.
- ¿Mi… hermana? ¿Esto es para ella?
- Claro hija, a Helga nuestra pequeña genio artista la eligieron para representar el arte del país.
- La muestra de Literatura Miriam.
- Oh sí, eso querida, lo siento. Tal vez deberías venir y leerlo al programa.
- No claro que no Miriam, ¿estás loca? Nadie ve tu aburrido programa. Debe venir al Emporio para que los compradores la escuchen.
- Oh ya veo… - Sin poder ocultarlo, Olga salió corriendo, subiendo a prisa las escaleras, a diferencia de otras veces, no lloraba dramática y escandalosamente. Eran lágrimas amargas y silenciosas. Tal vez las más honestas de su vida.
Enfrascados en su debate, Miriam y Bob seguían peleandose por el tiempo de su hija menor, ignorando por completo el drama de la mayor. Helga suspiró profundamente, consolar nunca fue lo suyo, pero a diferencia de otras ocasiones, esta vez sabía que decir.
Suspiró una vez más y subió las escaleras, meditando cada palabra que tenía por decir.
Se armó de valor, y al no obtener respuesta a la tercera vez que tocó la puerta, decidió entrar. En la habitación no había música dramática, ni pañuelos por todos lados, el rostro de su hermana no tenía el rimel corrido. Solo era ella, recostada, abrazando sus piernas y llorando quietamente.
- ¿Olga? No voy a preguntar si estás bien, porque la respuesta es evidente. Solo quería decirte que sé lo que te pasa. Tal vez no soy de quienes lo esperabas, pero toma. - Del bolsillo de sus jeans sacó una cajita pequeña y la puso en su mesita de noche.
- ¿O sea que tú… lo recordaste?
- Claro que lo recordé. Tu cumpleaños es difícil de olvidar.
- Lo sé, por todas las exageradas celebraciones que hacían mamá y papá… ¿Qué he hecho mal Helga? Ya ni siquiera recuerdan mi nombre… ¿Tan fracasada soy?
- En primera, la recuerdo porque me guste o no, eres mi hermana, y a diferencia del otro 50% de esta horrible familia, yo sí recuerdo las fechas importantes, así como recuerdo que tú eras la única que recordaba el mío.
No has hecho nada malo, los que están mal son ellos. Sus vidas son tan patéticas y vacías que quieren vivir a través de nosotras. ¿Triste, no?
- Lo sé… creo que siempre lo he sabido… es solo que…
- Que aun así, necesitabas su aprobación. Lo sé, de nuevo, estuve ahí. Olga, aunque deteste admitirlo, eres inteligente, graciosa, tenaz y decidida, sabes lo que es el trabajo duro y no conoces el significado de rendirte, tal vez te hacía falta conocer un poco más el de fracaso y su superación, pero eres grandiosa. Que no te importe su validación, valórate a ti misma. Y por favor, olvida esta charla cursi que acabamos de tener.
- Concedido Helga. Pero antes de olvidarla… solo quería decirte que ahora entiendo por qué eres tan buena artista, sabes leer a los demás y cómo conectar con sus emociones. Tus palabras han sido el mejor regalo que he tenido, gracias.
Resistiéndose un poco al principio, Helga aceptó el abrazo de su hermana mayor. Aparentemente, verla sufrir lo que ella, no era tan grato como imaginó de niña. Era lindo ser ese "alguien que ella hubiera querido tener" para alguien más, aunque nunca lo admitiría en voz alta.
