Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece le pertenece a Hiro Mashima.
Hello, volví con un poco más de contenido al traerles otra actualización esta semana nwn
Disfruten la lectura.
One-shot
Profesor
Lucy Heartfilia era sin lugar a dudas una diosa,estudiante de méritos en la prestigiosa universidad de ERA,dónde todos los estudiantes inteligentes llegaban,ella se había esforzado desde que tuvo conciencia de lo que deseaba a futuro para entrar en dicha escuela.
Y lo había logrado.
Pero desde que empezó el segundo semestre,no podía dejar de pensar en el profesor de inglés. Era un hombre de veintinueve años malditamente atractivo. Tenía unos cabellos azules indomables,estaba segura que no importaba cuánta crema se pusiera,no podía evitar que sus mechones volarán hacia arriba. Unos ojos tan cambiantes que no podía evitar perderse en estos,y que decir de su cuerpo,aún recordaba como se veía cuando lo vio quitarse la camisa después de que terminaron las clases del día y creyó que nadie quedaba en el aula. El hombre estaba tan bien estructurado,que le costó todo el esfuerzo por no entrar ahí mismo y pedirle que la empotrara contra la pared y la penetrara sin parar hasta que su semen goteara de su abertura.
Pero sabía que solo eran sueños.
Había visto a su esposa,era una mujer hermosa,cabellos negros y orbes rubíes. Era hermosa y voluptuosa,aunque ella no se quedaba atrás en ese departamento,no podía evitar pensar en cuanto le gustaría sentir a su profesor tomándola,incluso si engañaba a su mujer,no le importaba,ella le deseaba,con que fuera una sola noche le bastaba,pero lo quería.
Y como que se llamaba Lucy,lo iba a tener.
Así que con toda la valentía de la que se había hecho acopio, empezó a caminar al aula de este. Entró y al verlo apuntando algunas cosas en la pizarra, sabía que no se había percatado de su presencia. En silencio, giró la llave para evitar que alguien entrará. Había rogado al profesor un poco pero el hombre al ser tan pervertido, por enseñarle un poco sus tetas, había aceptado.
Y ahora se encontraba dispuesta a follar con su sexy profesor.
—Profesor Fernandes.—el hombre se dio la vuelta y la miró con aquellos ojos avellanas que tenían loca a media población femenina tanto como a ella misma.
—Señorita Heartfilia, ¿Necesita algo?—Lucy río por la voz tan profesional de ese hombre por el que estaba segura llevaba esperando gran parte de su vida. Se acercó a él como una gata quedando en su espacio personal que el hombre no trató de alejar.
—La verdad, profesor Fernandes, lo que más deseo es un poco de acción con usted.—Jellal observaba tranquilamente la actitud de su estudiante. Sin dudas, ella era la más lanzada en toda su clase. Y realmente no le importaba. Si esa rubia quería meterse en sus pantalones.
Lo iba a hacer.
—Señorita Heartfilia, estoy captando correctamente sus intenciones, ¿Verdad?—Lucy se quedó confusa por un instante hasta que sintió como era agarrada abruptamente y colocada contra el escritorio de modo que sus piernas fueron separadas por una de las de el azulado.
—¡Je-jellal!!—chilló confusa al ver que las cosas no iban como ella las había planeado. Bueno, no del todo. Se suponía que ella sería la que dirigiría todo pero parecía que eso no sería así.
Sintió el momento exacto en que su falda fue levantada y sus entrañas fueron atacadas por la lengua experta del hombre. Sus manos se agarraron lo más fuerte que podía a la madera y su cabeza cayó contra la misma. Podía sentir perfectamente como este se movía en su interior siendo consciente de cada gesto que hacia. La vergüenza la atacaba sucesivamente mientras más su boca largaba gemido y gritos inconfundibles de placer.
Era una experiencia que no creyó posible en todos sus años de tener activamente parejas. Y por si fuera poco, una de las manos de este agarró su pecho apretando con fuerza. Tan implacable que cuando sintió que abrió su blusa escolar quedó estupefacta al instante que agarró su pezón y empezó a tirar de él.
—¡Ah! ¡Ah! ¡¡Je-jellal!!!—gemía descontrolada mientras más tiraban de ella y jugaban con su intimidad, sus ojos se cruzaron en cuanto sintió que hundieron dos dedos a la par que sentía la lengua aún jugando en su zona privada. Y que decir cuando rozaba su clitoris con burla. Era sin lugar a dudas la mejor experiencia que estaba teniendo en su vida.
—¡Eres tan dulce Lucy!—alabó el Fernandes sin dejar de devorarla. Sus dedos se perdían en el interior de la rubia de tan esplendida forma que no dudó en agregar un tercer dedo a la mezcla y jugar aún más duro con su clitoris. Era tan abierta y sensible a sus caricias. Mucho más que su esposa actualmente. No tenía dudas de que las chicas jóvenes eran divertidas en muchos sentidos.
—¡¡¡Más!!!—o si, ese era su momento favorito, en cuanto le pedían que fuera a más con ellas, que las empalara. Esta no era su primera vez engañando a su esposa con una joven, y le parecía increíble que la misma aceptará sus actividades ilícitas mientras las mantuviera en secreto del ojo público y seguían con su matrimonio por lo alto.
—Ruega me más Lucy, si no lo pides bien no sabré que quieres.—soltó sus dedos del maravilloso interior que le había estado aprisionando la lengua y dedos y empezó a jugar con sus pechos apretándolos duró y de manera castigadora. Jugando con sus pezones en un entretenido tira y afloja.
La sensibilidad estaba a otro nivel.
Lucy por su parte estaba completamente pérdida en el placer que le daba su profesor. Y ella pensando que podría controlar a una bestia como él. Estaba siendo ilusoria. Se tragó las maldiciones que deseaba soltarle y acabó aceptando de que si no lo pedía, se quedaría sin ser tomada.
—¡Por favor Jellal! ¡Hazme tuya! ¡Hazme tuya! ¡Solo quiero que me folles duro!—chilló la rubia a la par que sus ojos se abrían de par en par al sentir algo duro entrar de una en su interior. Estaba tan llena y feliz de haber conseguido lo que más deseaba que no podía artícular palabras concordantes y solo eran simples y locas palabras sin sentido que iban desde lo increíble que se sentía hasta peticiones de más.
El Fernandes se sentía en el cielo. Era tan divertido tomarla, sus paredes le apretaban una y otra vez a tal punto que sentía que le estaban comiendo el miembro y que posiblemente no lo dejarían hasta ordeñarlo por completo. Pero no le importaba, para él, eso era lo más divertido. No tenía miedo de embarazar a ninguna de las chicas con las que se revolcaba.
A su edad, ya tenía un hijo de diez años con su esposa, y aparte, se había hecho la vasectomía en cuanto tuvo un heredero. Así que, podía hacerlo millones de veces con cualquier mujer y ninguna podría chistar por llenarlas con su semen. Marcarlas profundamente en su interior cada parte de ellas.
Lucy no era la excepción. La haría reventar de placer y no le importaría que estuviera llena de él por un buen tiempo. Agarró sus pechos con fuerza y sus caderas se movían más rápido, más duro, no le daría tregua al dulce cuerpo femenino de esta. Solo pensaba en hacerla delirar de placer como lo estaba consiguiendo en ese instante.
—¡¡Lucy!!—fue particularmente duro en ese instante con la única intención de que ella le apretara con esas paredes tan dulces de su interior, y no quedó decepcionado, porque en el instante en el que lo hizo, sintió el orgasmo femenino. Su sonrisa se amplió en sus labios porque lejos de detenerse, aumento el ritmo de sus caderas impactando con las femeninas a la par que su mano se escurría entre sus piernas y jugaba con su clitoris mientras más se hundía.
Era alucinante.
El momento en que su clímax explotó, la boca de la rubia boqueo tratando de respirar y Jellal se sentía extasiado mientras sentía como ella tomaba todo de él. Sin dudas, sus ganas de repetir eso eran las suficientes como para salir de ella y adentrarse en su hueco trasero.
—¡Mierda!—chilló al sentir el pene del azulado en su ano profandandola como si fuera una puta. Era increíble que ella se hubiera dejado hacer aquello, aunque si lo pensaba bien, había sido él solo el que decidió follarla en un lugar tan poco usual para ella.
—Lucy, me encanta esta imagen tan caliente de ese agujero tan apretado tomando mi polla tan profundamente en tu interior.—le dio una nalgada y se impulsó unos centímetros más adentró. —Ese culo es tan bueno que estoy seguro que si pudieras no me solitarias jamás.—otra nalgada y se empujó más duro, más violento. Sus ojos se posaron en la alucinante forma en que su semen goteaba de su intimidad como un grifo sin parar. —Lucy, eres tan linda.—otra penetración y a partir de ese instante empezó a moverse más rápido y sin frenos, solo quería llegar, no le importaba mucho la chica pero su rostro llenó de placer era la nota perfecta de que no estaba disfrutando tanto como él.
—Jellal, ¡más! ¡quiero más! ¡Ah! ¡Ah!—su cuerpo se estremecía a cada impacto. Sus ojos se voltearon aún más cuando tres de sus dedos se colaron en su intimidad jugando con su clitoris y sin dejar de empujar su polla en su culo, la hacia delirar de placer.
—Lucy.—susurró en su oído con una voz tan ronca que la hizo correrse, su ano se contrajo y acabó corriendo se de una en su interior a la par que está llegaba al clímax. Se dejó caer un poco de su peso sobre ella y su frente descansaba entre los omóplatos de la joven.
Sin dudas, un encuentro increíble.
—Eres muy linda, Lucy.—acarició el ego de la chica con esas palabras. Salió de ella y se empezó a acomodar las ropas. Indudablemente, eso lo repetiría en algún momento.
—Profesor Fernandes, gracias por cuidarme.—el hombre beso los labios de la fémina y le dio una última nalgada.
—Espero repetir esto en algún momento,mientras, puede retirarse señorita Heartfilia.—Lucy asintió con una sonrisa y se retiró del aula.
Complacida con su aventura.
Sin saberlo, dos estudiantes les habían escuchado y aún estaban dentro de un escaparate de limpieza teniendo sexo, decididos a imitar a profesor y alumna en su delito de hacerlo dentro del distrito escolar.
Cómo dos jóvenes hormonales.
Aunque eso eran.
—Erza-san es indudablemente hermosa.—gemía el rubio contra la oreja de la mujer que le apretaba contra sus caderas con sus largas piernas.
—Tu... también...eres...muy bueno...Sting.—gimió la mujer mientras sentía como la profanaban por completo.
Una aventura muy loca para cualquiera.
Hola, les está gustando la sección, ¿Qué le apareció el cap? ¿les dejó con ganas de más la otra pareja? Espero que les haya gustado y lamento que fuera tan corto nwn'' me dicen en los comentarios que les pareció. Y tengo otra pregunta, ¿Qué prefieren?
Ultear x Jellal x Erza
Kagura x Jellal x Erza
En dependencia de sus decisiones, escribiré una historia...aunque estoy considerando ambas. Aún así, me dicen cual prefieren nwn
