PREFACIO
La raza Eldar prosperó en la galaxia y nada podía retar su dominio gracias a su potente capacidad psíquica, avanzada tecnología y la red de túneles de viajes interestelares conocido como la telaraña; más se degeneraron y llenaron de excesos creando una entidad en el Inmaterium, la Diosa del Caos Slaanesh, en su nacimiento consumió incontables almas eldar y aniquiló el panteón de Dioses Eldar a excepción de Isha, Cegorach y Khaine, Dios de la guerra Eldar, cuyos fragmentos están dispersos en la galaxia tras su derrota; este suceso convirtió a los Eldar en una especie dispersa y moribunda. Nuevas razas han proclamado su dominio en la galaxia y los orgullosos Eldar se niegan a admitir su deshonrosa caída, luchan incansablemente por la galaxia buscando devolverle la antigua gloria a la raza Eldar y acabar con la amenaza de "La Sedienta" y los dioses del Caos. Este es un relato de esos tiempos, tiempos violentos donde la superstición y el miedo se apoderan de la galaxia, abandonen toda esperanza, pues en la sombría oscuridad del lejano futuro solo hay guerra.
Eones atrás la galaxia era dominada por los Ancestrales, reptiles psíquicos antiquísimos que con su gran tecnología y conocimiento crearon una red interdimensional de portales para viajes interestelares conocido como "La telaraña"; los ancestrales tuvieron una cruenta guerra con los C'tan criaturas etéreas que buscaban alimentarse de su energías, derrotaron a estos peligrosos enemigos y los C'tan restantes se escondieron; en algún momento los ancestrales se toparon con los Necrontyr, una raza de vida corta debido a las condiciones de su mundo natal, estos le rogaron por la clave de la inmortalidad, los ancestrales los rechazaron provocando la ira de esta especie, iniciaron una guerra que los Necrontyr estaban destinados a perder, sin embargo se toparon con los C'tan. Los C'tan se presentaron como aliados y les ofrecieron la inmortalidad para derrotar juntos a los Ancestrales, los Necrontyr aceptaron más serían traicionados, fueron convertidos en seres metálicos bajo el control absoluto de los C'tan; la guerra se intensificó, los Ancestrales viendo su derrota inminente crearon nuevas razas para ayudarlos entre ellos los Eldar, K'Nib y Rashan, también empezaron modificaciones genéticas en primates en la Tierra, estas acciones resultaron contraproducentes, las emanaciones psíquicas de las nuevas razas permitieron que las entidades disformes atacaran la telaraña y pasaran al mundo físico debilitando a los Ancestrales, desesperados crearon a los Jokaero y los Krork que serían los Orkoz en un futuro, todo fue en vano, los ancestrales fueron extintos y consumidos por los C'tan; sin embargo los Necrontyr ahora llamados Necrones se liberaron del control de sus amos y se rebelaron, los vencieron y encerraron sus fragmentos; la brutal guerra dejó vulnerables a los Necrones que se vieron asediados por orkoz y eldars, sin otra salida todas las dinastías necronas fueron a sus Mundos Necrópolis y entraron en un largo período de estasis. Los Eldars quedaron como la forma de vida inteligente dominante de la galaxia y prosperaron a todo lo largo y ancho de la vía láctea, sus emanaciones psíquicas crearon un panteón de Dioses en los que destaca Khaela Mensha Khaine, el Dios de la Mano Ensangrentada, la más poderosa de las deidades Eldars.
Los eldars con sentidos agudos experimentaban las emociones de formas más intensas que cualquier otra raza, en su apogeo y seguros de su poder se dedicaron a experimentar nuevas formas de placer, el hedonismo y los cultos al placer infestaron a la antaño espiritual raza; los videntes más sabios de los eldar percibieron que el camino que tomó su especie los llevaría a la desgracia, predicaron en sus planetas en contra de las pérfidas acciones que los degeneraban, sin embargo fueron ignorados o ridiculizados, algunos huyeron con sus seguidores a los rincones de la galaxia para apartarse de la influencia de sus hermanos, los más persistentes optaron por permanecer más tiempo, pero al igual que otros antes que ellos desistieron, junto a sus acólitos construyeron naves del tamaño de planetoides fabricadas con hueso espectral a las cuales llamaron Mundos Astronave, abandonaron sus planetas y lo hicieron justo a tiempo; las emanaciones psíquicas de todo el desenfreno, libertinaje, lujuria y excesos habían estado gestando una terrible entidad en la disformidad, cuando nació creó una ruptura en la realidad consumiendo el Imperio Eldar y devorando las almas de estos, así nació Slaanesh y desoló a la raza Eldar y su panteón de Dioses, solo Khaine le pudo hacer frente pero al final fue vencido y fragmentado por toda la galaxia; la sola mención del Dios del Caos Slaanesh aterra el espíritu Eldar por lo que suelen referirse a él como "El gran enemigo", "La serpiente", "La sedienta", pues toda alma Eldar será reclamado por ella cuando mueran.
En esta historia nos centraremos en el Mundo Astronave Myōjō, uno de los muchos Mundos Astronaves que huyeron de la influencia de Slaanesh, cuando Meichi Yuri es elegida Autarca del Mundo Astronave llegó Yvraine, emisaria de Ynnead, profetisa suma sacerdotisa del Dios de los Muertos con una nueva visión para la derrota de "La Sedienta"; el plan de los Ynnari es cumplir las antiguas profecías que afirman que Slaanesh será derrotado mediante la muerte de los Eldars, pero su versión no implica la extinción de su raza. En lugar de eso, al absorber ellos mismos las almas de los Eldars muertos, pretenden hacer que la Sedienta se muera de hambre. Yuri escuchó el plan de la profetisa y aceptó sus palabras, convenció a los videntes de aprender de ella y enseñar esta nueva senda.
Myōjō es un Mundo Astronave altamente bélico con varios mundos exoditas bajo su protección que requieren constante vigilancia para ahuyentar a los piratas y las aspiraciones expansionistas de las otras razas; entre sus guerreros destacan las hembras Eldar que siguen la senda del guerrero del Espectro Aullante, guerreras de cuerpo a cuerpo, sus máscaras Espectro producen un aullido psicosónico que paraliza y aterroriza a sus enemigos; aunque todos los Mundos Astronave tienen Espectros Aullantes los de Myōjō son conocidos como EL Batallón Sagrado de Myōjō, su singularidad recae en su costumbre de que estén formadas por parejas de amantes una mayor que será maestra y una joven de aprendiz, este fuerte lazo romántico produce guerreras intrépidas y fervientes, capaces de proezas impensables para la protección de sus compañeras y ser dignas a la vista de sus amadas.
