Primera parte "Luna Nova"

En la humanidad nada acaba del todo; cada cosa se detiene para volver a empezar. – Yoritomo

Capítulo [1]

(...)

Izuku se encontraba inmerso en una realidad desconocida, en la que la oscuridad y la niebla lo abrazaban con fuerza. Estaba perdido, desorientado, y una sensación de angustia y desesperación se apoderaba de él. El frío suelo helaba su cuerpo, mientras el miedo, la ansiedad y una profunda frustración lo consumían desde adentro.

Miró a su alrededor, pero no podía ver más allá de sus propios pies. Sin poder articular una palabra, el silencio lo atormentaba con su propia respiración entrecortada siendo lo único que llegaba a escuchar. ¿Dónde estaba? ¿Cómo había llegado hasta allí? ¿Se había perdido para siempre en aquel lugar desconocido?

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por el recuerdo del probable agujero de gusano que atravesó. Aquel túnel iluminado, lleno de colores que se desvanecían a gran velocidad, le había sumido en una experiencia desconcertante y aterradora.

—Veo que ambos terminamos en este oscuro lugar. Puedo escuchar tu respiración desde donde estoy….

El temor y la ira se entrelazaron en el corazón de Izuku al escuchar la voz de su enemigo. Un escalofrío recorrió su cuerpo, convirtiéndo su piel en una manta de angustia. La mera presencia de Tomura Shigaraki era suficiente para desencadenar una tormenta de emociones en su interior, sacudiéndolo hasta la médula.

—Tomura…—susurró Izuku, retorciéndose ante el impacto emocional que le provocaba su archienemigo. Sus puños se cerraron con una fuerza tal que sus uñas amenazaban con clavarse en su propia piel.

—Solamente puedo decir….¡Bienvenido a nuestro infierno, Midoriya!— La voz de Tomura Shigaraki retumbó en la oscuridad, impregnada del mismo odio que bulbosa en su enemigo.

Las palabras, más que un saludo, resonaron como un desafío, una advertencia siniestra que colgaba en el aire, cargada de malicia y provocación.

Izuku mismo también se encontraba en un abismo emocional, atrapado en un amasijo de ira y desesperación. Mientras se estaba preparando mentalmente en unos segundos para enfrentar a su acérrimo enemigo aún en la oscuridad, no podía evitar preguntarse cuánto tiempo más estaría atrapado en esa pesadilla, cuánto tiempo más sería prisionero de su propio infierno.

—¿Qué?—se sorprendió Izuku.

Lo inesperado se manifestó de repente, como si el destino mismo estuviera tejiendo los hilos de una trama siniestra. El lugar se iluminó con una intensidad deslumbrante, y la figura de Tomura Shigaraki emergió con un aspecto desolador, reflejando en su ser los estragos del enfrentamiento reciente que tuvieron ambos, así como la explosión de Kurogi. Moretones y rasguños marcaban su cuerpo, también testigos mudos de su evidente estado precario de salud. Inclusive, ambos se encontraban en un estado casi semidesnudo, la crudeza de la realidad desnudando la vulnerabilidad que les consumía.

El aire se cargó con la tensión palpable de un enfrentamiento inminente. Al mismo tiempo la confusión y el dolor de haber dejado su mundo asaltaban los pensamientos de Izuku, mientras que a Tomura Shigaraki lo estaba consumiendo la necesidad de derrotar y asesinar al 'elegido" para finalmente ser el Símbolo de la oscuridad que tanto ansiaba ser.

—¿Dónde estamos? —gruñó Tomura — Está realidad es muy tétrica.

La ira se apoderaba de Izuku cuando escuchaba las palabras de Tomura, pero el agotamiento le impedía tomar cualquier acción precipitada. Aunque su furia lo embargaba, una falta de energía lo mantenía a distancia del villano.

—Tú deberías saberlo, fuiste tú quien me arrastró hacia el portal —respondió Izuku con una frialdad que heló el ambiente.

El silencio nuevamente se adueñó del lugar, solo roto por el aliento entrecortado de ambos contendientes y el zumbido opresivo que rodeaba la escena.

Por su parte, el villano no tardó mucho en hablar nuevamente.

—No iba a dejar que mi archienemigo no fuera conmigo, si esto fuera el infierno del que te hablaba antes de cruzar. Jamás sería aburrido gracias a ti. Quieras o no, la vida que tuviste se ha ido — se burló Tomura, con una sonrisa socarrona que deslumbró enfrente del héroe. A pesar de estar tan gravemente herido como Izuku, el villano no perdía su mordaz ingenio.

Cómo consecuencia Izuku sintió el peso de la mordaz verdad de las palabras de su enemigo como una losa sobre su corazón. Se retorcía, anhelando lanzarse hacia Shigaraki, liberar todo ese dolor y rabia que bullía en su interior a través de sus puños.

—Ahora que nadie nos va a interrumpir. Finalmente podríamos finalizar esto de una vez por todas…..

Las palabras que él dijo a continuación salieron por mero instinto de sus emociones presentes.

—...¡Maldito monstruo! ¡ME QUITASTE TODO! ¡TODO LO QUE YO AMABA!

Ahora, Tomura se acercaba a él, aumentando exponencialmente la ira en el corazón de Izuku. Mientras enfrentaba la mirada desafiante de su enemigo, las palabras de Shigaraki siguieron agitando las sombras de su propia conciencia.

—...¿Monstruo, yo? Izuku, ambos sabemos lo sanguinario que fueron tus amigos y tú durante nuestra guerra. Tus manos están tan manchadas de sangre como las mías. Ahora que lo pienso…— señaló directamente al héroe— ...Si nos juzgan por nuestros pecados, quiero estar en primera fila cuando te des cuenta de que no somos tan diferentes.

Las palabras de villano actuaron como una descarga eléctrica sobre Izuku, evaporando el poco control que le quedaba. El héroe se preparó para lanzarse hacia su enemigo con la misma feroz determinación que lo había llevado a luchar innumerables batallas, cuando una mano firme se posó en su hombro, deteniéndolo en seco.

Izuku se congeló, desgarrado entre el deseo de castigar a su enemigo y la súbita interrupción que lo arrancaba de su furia. Giró lentamente para encontrarse con la misteriosa figura que había interrumpido su colisión inminente, mientras su mente zumbaba con un torbellino de emociones encontradas. ¿Quién era esta persona? Y, lo más importante, ¿qué destino le aguardaba en aquella oscuridad opresiva?

En medio de la tensión palpable, el villano quedó momentáneamente aturdido por la súbita aparición del misterioso individuo que había interrumpido la colisión entre él y Izuku. El silencio se volvió denso, casi opresivo, mientras la presencia atrapaba la atención de ambos en medio de la inminente batalla que ambos iban a tener.

—Niño, no es necesario pelear. Sería inútil, ¿sabes por qué?—sus palabras resonaron con una serenidad que contrastaba profundamente con la ferocidad que había dominado el instante anterior.

Izuku apenas tardó en reconocer esa voz, una voz que había sido su acompañante durante tanto tiempo.

—¡Tú! ¿Cómo...?—exclamó, con el corazón latiendo desbocado y los ojos tan abiertos como platos.

Era él. El primer portador del One for All, Yoichi Shigaraki. La trascendental figura previamente solo existente dentro de su conciencia, ahora palpable y real ante sus ojos.

—Porque esta guerra ya ha acabado—declaró el misterioso portador, su presencia irradiaba una sabiduría antigua, su voz tan grave como el peso de los años que había soportado.

En el parpadeo de un instante, el hombre había agarrado con firmeza el hombro del chico, tirándolo hacia atrás para evitar la colisión con Tomura. Sus ojos se encontraron con los intensos de su inexplicable antecesor, su mente zumbando con una sorpresa que le había robado las palabras.

Fue entonces que inesperadamente resonó la voz inconfundible de una mujer, imponente en su presencia.

—Izuku-kun, pasamos años sacrificando lo que más amamos para derrotar al mal que representó All For One. Se nos fue negada la oportunidad de tener una vida pacífica. Una vida en la cual pudimos haber tenido felicidad, incluso, una verdadera familia. Es hora de terminar con esto.

"Nana" pensó Izuku bastante sorprendido.

Nana Shimura, la maestra de su propio maestro, All Might, se alzó a su lado, despojando aún más el velo de misterio y revelando a dos figuras fundamentales vinculadas al poder que residía en él y Tomura Shigaraki.

Poco a poco, las cosas se volvían más claras para el héroe. Las conciencias de ambos habían sido enviadas momentáneamente al reino de los vestigios, donde los antiguos portadores del OFA habían donado un pedazo de su alma para servir eternamente en apoyo a los siguientes elegidos, destinados a luchar en la eterna guerra contra All For One, la cual había llegado a su fin con la muerte del villano. Al menos, esas eran sus conclusiones iniciales.

—Tomura, Izuku…. Si se lo preguntan, los Quirk base de ambos, el OFA y el poder original de AFO, tienen el mismo origen. El agujero de gusano que Kurogi había provocado de alguna manera hizo que ambos quirks entraran en un estado de supervivencia para ustedes mientras soportaban el viaje. Esto los llevó a estar en un

reino de los vestigios que unía sus conciencias en una sola. Es decir, ustedes dos crearon su propio reino en una milésima de segundo.

Sin previo aviso, otro antiguo portador hizo acto de aparición, lo que dejó al villano sin palabras por el extraño giro de eventos. Esto dejó estupefacto a Izuku, cuyas dudas fueron resueltas inmediatamente.

—¡Es imposible!—exclamó el villano con incredulidad.

Izuku también reconoció esa otra voz y ahora también lo estaba viendo en persona. Era el quinto usuario, Daigoro Banjo.

—Créeme, chico, ocurrió y estamos a unos segundos de llegar a nuestro lugar de destino en la realidad—afirmó Daigoro Bajo, siguiendo con su explicación a pesar de la negativa del villano para escuchar.

Ahora el primer portador, Yoichi, tomó nuevamente la palabra.

—Ahora que nos dirigimos hacia un rumbo desconocido, hacia un nuevo mundo, es momento de no llevar nuestra guerra hacia ellos. Es justo—dijo el primero—. Sabemos que las experiencias de vida, los recuerdos y aprendizajes moldean el carácter de una persona, e incluso pueden influir en su destino. Ustedes dos han sufrido demasiado por lo que nuestro mundo les hizo hacer, lucharon en una guerra en la que inicialmente nunca debieron haberse involucrado, y ahora que finalmente han cumplido sus destinos en la tierra y en Japón, es momento de que tengan una nueva vida en el otro. Sin embargo, dudo que logren tenerla si el odio y el rencor que envenenan sus almas arrastran al nuevo mundo al caos.

Más y más portadores se unían al lugar de los hechos, formando un muro que, en consecuencia, bloqueaba a Izuku, quien apenas se había reincorporado, del camino de Shigaraki.

Inesperadamente, Izuku fue sorprendido por la mirada de uno de los portadores.

—Felicidades, chico. Serás el único que tendrá la oportunidad de vivir una vida. Conquista a una chica linda por nosotros —dijo el quinto usuario, Hikage Shinomori, mostrándole un gesto de ánimo con otro pulgar arriba y un guiño.

Tomura Shigaraki mientras tanto estalló en un grito de incredulidad.

—¿Por qué están aquí? ¡¡¿Por qué ustedes están aquí?!!

La presencia de los portadores muertos frente a él pareció aturdir a Shigaraki. Izuku notó su expresión de asombro y desesperación, alimentando la tensión del momento.

—Para detenerme, y detener mi legado, eres tú, Shigaraki.

Repentinamente, una voz familiar resonó en el lugar, intensa y familiar. Después, unos pasos lentos pero firmes se hicieron escuchar. Finalmente, el hombre que había causado tanto dolor, desgracia y sufrimiento, y que se creía muerto, estaba presente. Caminando desde antes de la posición del joven villano.

Izuku se acercó a una más para observar mejor, viendo cómo Shigaraki volteaba a ver a su padre y reaccionaba de la misma forma que con él, una ingrata sorpresa.

—¡Tú deberías estar muerto! —gritó Shigaraki con desesperación.

Un sentimiento de angustia invadió el ambiente, resonando en la reacción del Tomura. Era evidente que compartían un sentimiento común; la alegría por la caída de All For One, y la impotencia y desolación al verlo con vida.

Mientras tanto los ojos de All For One irradiaba un aura imponente, haciendo que la presencia del villano se sintiera dominante y amenazadora.

—Hijo...

—¡¡NO SOY TU HIJO!! —gritó Shigaraki, mirando a All For One con odio y desprecio.

Los antiguos portadores por otro lado seguían presentes, mirando con seriedad al villano . Su mera existencia desde el inicio parecía evocar un sentimiento de inquietud en Izuku.

—Quieras o no, eres mi hijo, aunque no sea de sangre. Tienes mi profunda ambición, por supuesto, esa naturaleza retorcida y llena de odio por aquellos que nos hicieron daño —dijo All For One, con una calma que resultaba aún más inquietante que su ira.— Aunque pierdas tus recuerdos, tu potencial con tus habilidades, siempre serás un monstruo como yo. Recuérdalo, siempre perderás lo que amas por ser quien eres.

—Espera... ¿¡¡Qué?!!

Izuku dijo con suma sorpresa al escuchar lo que se le dijo.

—...¿Acaso voy a perder mi memoria? ¿Lo que soy?—dijo el joven héroe en voz baja.

—No esperaba menos de ti, hermano—dijo el primer portador— No puedes evitar esto...

—A pesar de que soy débil, no desapareceré como ustedes lo harán. Seguiré viviendo eternamente como parte de Shigaraki. Puesto que soy parte de la existencia misma de sus habilidades, mientras que ustedes son solo un complemento que puede desaparecer.

—Por eso te sellaremos, AFO—dijo Nana seriamente—

Luego, el cuarto portador dijo:

—Nuestro sacrificio no será en vano, puesto que ambos chicos tendrán un nuevo comienzo. Nos hará más felices que tu supuesto legado resulte diferente...

Izuku no sabía qué decir, parecía estar mudo, como si le hubieran arrebatado las palabras.

Al final lo único que pudo concluir fue que reconocía tener miedo. El dichoso miedo de perder lo único que él tenía a su alcance, sus recuerdos.

Los que seguramente él había atesorado al lado de sus seres queridos .

Ahora, él junto con Shigaraki, serían personas sin identidad, sin nada atrás que pudiera hacerlos sentir lo que perdieron, como si dejaran de existir.

—Recuerden, el destino es impredecible; posiblemente pasen años entre estos dos, o solo días, u horas. Pero seguramente, cuando resurja, la guerra habrá iniciado nuevamente. Solo esta será una larga pausa—declaró AFO, acercándose cada vez más a los portadores, quienes a su vez iniciaron su avance hacia él.

El primer portador declaró después:

—Pudiera ser, pero no perdemos nada en darles una nueva oportunidad. Nadie tiene el beneficio de iniciar de nuevo, como ellos lo tuvieron. Así que, consejo para ustedes: pase lo que pase, vivan su vida.

A Shigaraki también le habían robado las palabras, parecía estar en el mismo estado que el susodicho héroe.

De repente, AFO se detuvo en seco y pareció meter las manos en los bolsillos de su elegante traje. Mostrando su clara falta de interés de parar lo que los portadores pretendían ser.

—Inicien de una vez. No quiero perder más tiempo.

Nana, por última vez, dijo:

—Como quieras.

Entonces, todos los portadores extendieron sus brazos, con las palmas dirigidas hacia él. Parecían reunir una energía blanca que emanaba de sus cuerpos. Incluso, se lograba observar para los presentes cómo algunas partes de ellos empezaban a fragmentarse, como si estuvieran hechos de cerámica.

Entonces, todos gritaron al unísono:

—"¡THE LAST SACRIFICE SMASH!"

Todo se iluminó de blanco.

Esa fue la última vez que Izuku Midoriya fue aquel joven héroe que luchó por la paz de su mundo y la última vez que Shigaraki Tomura fue el villano que casi llevó a su mundo a un camino de oscuridad.

Sus destinos, inciertos y con trágicos antecedentes, los empujaban a enfrentarse a un mundo desconocido para vivir una nueva vida.

(...)

La isla de Man es una dependencia de la corona británica, formada por una isla principal y algunos islotes situados en el Mar de Irlanda, entre Irlanda y Gran Bretaña. A los ojos del mundo muggle, es una isla deshabitada, con alrededores que no son aptos para la pesca y una tierra que tampoco es propicia para la agricultura debido a la avanzada erosión del suelo. A simple vista, parecería que nadie se aventuraría a vivir en aquella isla sin sufrir los estragos de su situación. Sin embargo, estarían equivocados. En realidad, la isla es la sede de una de las escuelas de magia más prestigiosas de toda Europa, pero la magia ha hecho posible la ilusión de que está en tan pésimas condiciones.

La isla cuenta, en realidad, con paisajes extraordinarios, como el famoso bosque Arcturus y las montañas que lo rodean. Incluso, existe un pequeño lago en el lado sur de la isla, justo más allá de las montañas. Una majestuosa escuela se eleva

sobre el paisaje, mostrando su inmenso tamaño y sus imponentes edificios, rivalizando solo con su competencia, Hogwarts.

Además de los dormitorios y las aulas, el campus cuenta con campos para realizar prácticas de vuelo en escoba, una torre del reloj, un extenso lago, un jardín botánico, una biblioteca, una cafetería, una torre de observación, un auditorio, un patio, un aviario y un cementerio para mascotas. Por último, pero no menos importante, está la Torre de Astronomía.

La Torre de Astronomía es el punto más alto de Luna Nova. Es allí donde los estudiantes estudian las estrellas y los planetas a través de sus telescopios en la materia de Astronomía, con la profesora Aurora Sinistra. Esta práctica se lleva a cabo generalmente a medianoche, cuando las estrellas se encuentran en su mayor esplendor.

Aquí fue donde Úrsula Callistis se recostó sobre la barandilla que daba vista al exterior de la torre. La profesora Aurora le había otorgado un permiso especial para permanecer en el lugar todo el tiempo que necesitara para observar el paisaje que este ofrecía.

Úrsula es una mujer adulta con el pelo azul oscuro recogido en una coleta baja que parece estar atada con vendas. Sus ojos son de un intenso color rojo con pupilas blancas, su piel tiene una tez clara. Viste el uniforme estándar del personal de Luna Nueva: un vestido con capucha de color púrpura oscuro que llega hasta las rodillas, con mangas largas y anchas, con un diseño de llamas rojas que baja hasta la prenda, y una sola correa marrón en la zona del pecho; el interior del vestido es rojo. También lleva una sencilla gargantilla negra, un sombrero de bruja púrpura oscuro con una venda azul adornado con una pluma roja y un broche en forma de media luna de oro; botas de rodilla con una inmersión profunda y puntas rojas; y gafas ovaladas enmarcadas en negro que normalmente oscurecen sus ojos debido a la luz reflejante.

Ella no podía evitar observar a las últimas estudiantes que se dirigían a los dormitorios, atravesando el patio principal, que se oscureció con la llegada de la noche. Pronto se graduarían, ella lo sabía. Lo sabía porque acababan de salir de una conferencia impartida por la profesora Pisces sobre la filosofía mágica en el ámbito laboral.

Tan pronto como ellas se fueran, ella continuaría en la institución...

"Otro año más..."

Reflexionó sobre el tiempo que llevaba en esa escuela. Su alma mater le evocaba recuerdos hermosos de sus días de estudiante, pero también recuerdos dolorosos

sobre cómo fue su graduación o conclusión antes de adentrarse por completo en la sociedad. Ese tipo de pensamientos o recuerdos la invadían cada día.

De hecho, nunca pensó en volver aquí, mucho menos para enseñar. Nunca estuvo en sus planes convertirse en maestra, repudiaba la idea de enseñar o incluso de volver a entrar a este lugar. Pero los caminos de la vida la llevaron hasta aquí, y con el paso de los años, se ha acostumbrado a lidiar con esas jóvenes inquietas. Incluso podría decirse que, en menos de dos años, ha desarrollado un gusto culpable por enseñar a las alumnas y potenciar su talento. Curiosamente, la profesora Piscis le llamaba a eso "el espíritu de un maestro".

Así pasaron siete años desde que comenzó a enseñar en Luna Nova, específicamente el 2 de marzo de 1919. Hoy mismo sería su séptimo aniversario, aunque por supuesto, nadie más que la profesora Aurora, Piscis o la maestra Sprout se encargaron de felicitarla. Después de todo, a pesar de tener casi una década en la institución, seguía siendo considerada una novata a los ojos de las profesoras más veteranas.

Una novata subestimada.

—¿Qué mejor lugar para celebrar tu aniversario que aquí, verdad?—dijo para sí misma con un aparente semblante de pesadez y frustración

Después de reflexionar un poco, se dio cuenta de que no era del todo malo estar allí. Este lugar se había convertido en su favorito, pero por otros motivos.

—En vez de cuando es bueno observar el paisaje en lugar de solo quedarse mirando hacia abajo, como siempre—comentó para si misma.

De repente, sacó una caja de cigarrillos de su bolsillo. Era una simple caja de cigarrillos muggles, de la marca Malboro. No le gustaban los cigarrillos que vendían en la cafetería de la escuela; eran cigarrillos mágicos y el polvo de uña de dragón incluido no era suficiente para calmar su obvia ansiedad crónica. La basura de productos químicos muggles hacía un mejor trabajo para calmar sus nervios, a pesar de ser más dañinos, incluso para brujas y magos. Pero a ella no le importaba.

No tardó en encenderlo con un simple hechizo de fuego, utilizando su dedo anular. Después de prenderlo, dio una larga calada, la primera del día.

Por supuesto, su hábito de fumar esa marca en la sala de profesores era objeto de críticas por parte de las profesoras veteranas. En particular, la maestra Anne Finnelan la criticaba más, sobre todo porque consideraba que debería fumar productos mágicos.

—Esas perras también fuman porquerías muggles a escondidas, así que ¿por qué debería sentirme mal? —se quejó recordando su enfrentamiento con la profesora Finnelan esta mañana—.

Sin embargo, nunca fumaba en el salón de clases, y prohibía a sus alumnas fumar allí también. Había lugares designados para eso. Aprendió esa lección a las malas durante su tiempo como estudiante. Sentía que se asfixiaba cuando su ex profesora de Lingüística Mágica (ya fallecida) fumaba tres paquetes en una clase y permitía a sus alumnas hacer lo mismo. Para ella, había un límite.

En ese momento, ya estaba a la mitad de su cigarrillo y el paisaje empezaba a volverse tedioso de solo contemplarlo.

—Supongo que será un día como cualquier otro, o tal vez ocurra algo diferente... Nah, mejor me bajo a la cafetería de la escuela y disfruto de unas donas con glaseado de slime rosado —comentó nuevamente para sí misma.

Una vez que pensó en eso, estuvo a punto de irse del lugar. Después de todo, ya era de noche y el frío se intensificaba.

—Eh...?

Sin previo aviso, sintió que algo había cambiado en el ambiente. De nuevo se acercó al barandal para ver más claramente qué era lo que había cambiado.

De repente, Úrsula vio sobre su cabeza un espeso anillo de nubes, conocido por los meteorólogos como "cloud-ring", o nube en forma de anillo. Sorprendentemente, comenzó a escucharse el retumbar de los truenos, aunque los sonidos seguían siendo redondos, sin ningún indicio de explosión.

Nunca antes había presenciado cómo se formaba una tormenta de esa manera en solo unos pocos minutos. Incluso el Ministerio de Magia había pronosticado un día soleado.

—Parece que la temporada de tormentas llegó demasiado pronto. Creí que llegaría más tarde, como en verano —dijo la maestra, levemente sorprendida.

Finalmente, dio una última calada a su cigarro antes de pisarlo, luego decidió quedarse por unos minutos más. Quería observar y analizar la naturaleza de esa inesperada formación.

Mientras más tiempo pasaba, logró observar un inesperado cambio entre las nubes. Estas, en algunas zonas, comenzaron a cambiar de color; aparecieron colores vivos, destacándose el azul oscuro.

"Nunca en mi vida había visto esa formación de colores en una nube. No parece ser parte de ningún hechizo que yo conozca. Esto es sumamente extraño y preocupante", pensó con inquietud.

Esto le causó un mal presentimiento. Muy malo. Incluso temía que fuese un suceso destructivo.

Su pánico aumentó cuando algunas estudiantes salieron al patio principal a observar con más claridad el extraño fenómeno.

Finalmente, lo que más le atemorizó fue que la gama de colores se extendió rápidamente por la totalidad de la formación de nubes. Ahora, parecía haber una formación de energía en juego.

—Esto no me gusta, debo advertirle a la señorita Holbrooke de esto...

Pero lo que sucedió a continuación no la dejó continuar.

El viento se había convertido en huracán. De repente, en el aire resonó un estruendo similar a disparos de fusilería y comenzó a granizar con gran violencia.

Incluso podía escuchar el crujir de las ventanas cercanas. Temía que alguna estudiante que observara el fenómeno desde la ventana resultara herida si lograba romperse debido a la fuerza del viento.

Las estudiantes que estaban en el patio rápidamente se refugiaron adentro para evitar las incomodidades del mal tiempo.

—¡Maldición!, esto no puede estar pasando — se expresó Úrsula con incredulidad.

Ahora todo empeoraba, dado que este fenómeno se hacía más grande cada vez.

El miedo finalmente la había paralizado. Jamás se había sentido así desde hacía mucho tiempo, el miedo real. Aquel que te eriza la piel y te deja inmóvil, incapaz de reaccionar ante el inminente peligro.

Sin que nadie pudiera reaccionar, de repente, una explosión de energía sacudió Luna Nova. Se propagó de inmediato por el aire, justo en el cielo. Amenazaba con desatar su furia en contra del lugar.

Pudo observar cómo las aves eran desintegradas fácilmente por aquella energía desconocida. Temía que toda la población de la escuela fuera asesinada por aquella amenaza inminente.

"Soy una inútil... la perdí, sin ella... no puedo pararlo, yo... Yo... Les fallé".

Ahora iba a morir en la Torre de Astronomía, sin que nadie pudiera hacer algo para detenerlo. Sin resolver aquellas cosas que dejó pendientes hace 7 años, aquellas que le dejaron una marca y que jamás pudo superar.

—Te maldigo, Croix.

Quería que esas fueran sus últimas palabras. Aún tenía el rencor presente, incluso si estaba a punto de morir.

De repente, la profesora Holbrooke se alzaba en el cielo junto con su confiable escoba, sorprendiendo al personal que se hallaba afuera, con sus varitas en mano y a la profesora Úrsula también.

—¡Profesora, no! ¡No se acerque! – Dijo la profesora Finnelan, preocupada ante la reacción de su directora.

—¡Protegeré a Luna Nova, aunque me cueste la vida! — Dijo la mujer, determinada, acercándose velozmente a la misteriosa energía.

Una vez a su alcance, sacó rápidamente su característico bastón mágico y lentamente comenzó a invocar un hechizo para proteger a toda la escuela.

[Murus caelestis] — Dijo, agitando su bastón con fervor.

Aquellas palabras se convirtieron en un poderoso hechizo, creando un gran muro protector de energía amarilla que logró repeler, con cierto éxito, la gran energía, aunque esta era tan poderosa que le resultaba difícil contenerla.

—¡No me rendiré! ¡Debo proteger a las estudiantes! — Desde su escoba, la directora hacía todo lo posible para repeler la amenaza.

"En mis mejores tiempos, habría desviado este ataque con facilidad", pensó con molestia, mientras su cuerpo se desgastaba cada vez más al darse cuenta de que no podía desviar la energía. "Debo encontrar un lugar donde no cause daño".

Al ver a su directora casi superada por la energía desconocida, sabía que no podía quedarse de brazos cruzados. Tenía que ayudar de algún modo.

"Ella me ha acogido aquí, a pesar de mi pasado…..¡Debo hacer algo, aunque sea mínimo!…..".

De repente, mágicamente su cabello cambió a un color pelirrojo, y sostenía su varita con fervor.

—¡Debo ir!—dijo con determinación, finalmente dejando de temer.


Continuará!!

Hola, ¿ qué tal? Espero que les haya gustado este capítulo. Díganme qué les pareció, si tienen alguna duda, teoría, sugerencia, que quiera comentar conmigo, estoy en la mejor disposición.

Por cierto, ¿alguna otra waifu de LWA que quieran que esté en el harén? Alguna otra de otro anime que pudiera tener lógica de existir en ese mundo? Por cierto Lotte y Constanze están fuera de las opciones jeje.

Bien, eso es todo, muchas gracias por la paciencia y por supuesto su apoyo. Finalmente mi tiempo de estudios se acabó y al fin podré actualizarlo seguido.