Los sentimientos de Haou
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Recuerdo que el tercer año en la academia fue el más intenso de todos. La última noche en la academia, la noche de la fiesta de graduación, fue el último adiós a la vida con Judai tal y como la conocía. Después de la ceremonia de graduación y de la entrega de diplomas solo quedaba la fiesta para celebrar. Pensaba que tal vez mi hermano menor, como en los viejos tiempos, me arrastraría para ir, al ser este el último evento de la academia. No era muy fanático de los eventos sociales masivos o socializar en si. Judai ya no era tan carismático como antes pero al ser un alumno tan querido por todos, él de seguro sería el centro de atención. Estar con Judai, haría la noche más pasable. Por él, iría a la despedida.
Ya estaba mentalmente listo para la ocasión y espere por él en mi cuarto. Pero los minutos pasaron y la puerta nunca se abrió. Recordé que Judai, había estado muy callado después de la entrega de diplomas y evitó cualquier contacto o charla ociosa. Dispuesto a averiguar qué pasaba por su cabeza, caminé hasta su cuarto. Fue una pequeña caminata pues al igual que Judai, yo era el otro chico que aún seguía viviendo en el dormitorio Slifer rojo. Observé que la luz de su habitación estaba encendida aunque no se escuchaban ruidos provenientes de esta. Eso me dió un mal presentimiento. Toqué una vez, pero nadie abrió. Una segunda y una tercera, pero fue el mismo resultado.
No, no podía ser.
Quise pensar que tal vez estuviera dormido y con un poco de ansiedad, entré en su cuarto. En este, había un silencio y una calma inquietante. Miré su cama y estaba vacía. Comencé a buscar como loco alguna señal de él. Su ropa, su disco de duelo, sus cartas o cualquier otra cosa que fuera de Judai. Pero todas sus pertenencias personales habían desaparecido de los muebles de la habitación.
Judai se había ido.
Cuando finalmente lo acepté, caí derrotado en su cama. Ni siquiera acostado sobre esta, pude sentir su olor en las sabanas. Es como si nunca hubiera vivido aquí.
Judai realmente odiaba tanto las despedidas, tanto así, que ni siquiera se despidió de mí, su propio hermano.
Lo odié por hacerme eso.
Solo te tenía a ti hermano. Desde pequeños, siempre me hacías vestir como tú. Teníamos personalidades tan diferentes y aunque te decía que me dejaras sólo, siempre me arrastrabas a todas partes; la primera vez que nos conectamos fue cuando jugamos al duelo de monstruos, comprar cartas nuevas, editar el mazo del otro y llevar contadas las victorias y derrotas de cada uno; hombro con hombro nos divertimos jugando y fui feliz contigo.
Queríamos ser los mejores duelistas y por eso ambos tuvimos el deseo mutuo de ingresar a la academia. Somos buenos duelistas, tuvimos muchos duelos divertidos y aventuras en nuestro primer año. Éramos felices.
Sin embargo, el mundo de los duelos es como un profundo mar, al comienzo sus aguas son brillantes y cristalinas pero a medida que avanzas estas se tornan oscuras y profundas. El peligro y el caos parecen perseguir a mi hermano, lo alejan de mí. Quiero gritarle al destino ¡Deja a mi hermano en paz! Finalmente para nuestro último año, quise ahuyentar todas esas cosas malas de él, pero para hacerlo hice otras de las cuales me arrepiento.
Nuestros motivos para jugar y sueños han cambiado en el camino también.
Ya hicimos y aprendimos todo lo que debíamos hacer aquí. Yo quería descubrir el mundo y enfrentarme contra rivales poderosos. Tú querías emprender un viaje para encontrar y ayudar con tu poder a seres humanos y espíritus. O al menos eso fue lo que me dijiste la última vez que hablamos.
Pero, no por decir que te ibas, dolió menos cuando partiste.
Quisiera que las cosas no hubieran cambiado pero, lo único seguro de esta vida es que esta cambiará, aunque eso no significa que todos estemos preparados para ello.
"Judai has tomado la delantera ahora y has dejado a tu hermano mayor sólo aquí..."
Después de haber utilizado un poco de poder de la oscuridad para que Rei al fin descansara, tuve que cargarla en brazos y llevarla hasta el dormitorio de las chicas Obelisco Azul.
Al llegar a este, me encontré con Asuka, que después de explicarle todo lo sucedido, amablemente me acompañó hasta la habitación de Rei.
-¿Sabes Haou? verte cargar a Rei así, me hace recordar cuando la trajiste al auditorio mientras estábamos en la otra dimensión- dijo Asuka mientras caminábamos por los pasillos- nunca ví que mostraras tanta preocupación en tu rostro por alguien que no fuera Judai en ese entonces.
-En aquel momento no sabíamos cuánto tiempo íbamos a sobrevivir a ese apocalipsis zombie. Rei estaba inconsciente y herida- expliqué.
"Además, en ese entonces sentí como en mis brazos su cuerpo comenzaba rápidamente a calentarse por la fiebre"
-Si, su estado solo empeoró con el pasar de las horas y para rematar la medicina que necesitaba se encontraba afuera, en un submarino.
"Traer esa medicina y tratarla le costó un duelo a Judai y varios moretones a Johan. Asuka y yo cuidamos a Rei hasta que su salud mejoró" Nos detuvimos frente al cuarto de Rei. "Tal vez, por verla en un estado tan débil y cuidarla aquella vez, no fui indiferente a su frustración"
Luego de acostarla en su cama, en el camino hacia la salida del dormitorio, Asuka me contó que los demás por más que buscaron a Judai, nunca lo encontraron. No les quedó más remedio que aceptar que Judai se había ido. Aunque tristes, entre todos decidieron hacer una carta para despedirse bien de él. Pusieron mensajes como "sigue hacía adelante" "volvámonos a ver alguna vez" y "no me olvides". Cómo la carta se les había ocurrido después de que Rei fuera al dormitorio rojo, ella era la única que faltaba por firmar. Sin embargo, había un problema: no sabían cómo hacerla llegar hasta Judai.
Cómo último recurso, le recordé que el gato del profesor Daitokuji-sensei al ser tan apegado a Judai últimamente, tal vez podría ser de ayuda. Sugerí, que tal y como un pájaro mensajero, Pharaoh llevara la carta a Judai antes de que este realmente se fuera lejos.
Mi plan tuvo éxito y no mucho después Judai se puso en contacto conmigo; primero para asegurarme de que en efecto, seguía vivo y también para agradecer por la carta.
Yo por mi parte había regresado a ciudad Domino y llevaba un poco más de medio año en las ligas profesionales. De hecho, hoy tendría un duelo en la tarde contra un duelista norteaméricano. Estoy alistándome para salir de mi apartamento, cuando mi celular sonó y vi que era un mensaje de Rei. Ella empezó a enviarme mensajes de vez en cuando contándome acerca de las novedades de la academia. Así, sin visitar el lugar como hacían algunos ex alumnos, me mantenía informado de lo último que pasaba en esta.
"¡Haou-senpai! Desde hoy he cambiado mi uniforme ¿Qué te parece? ¿No crees que ahora me veo un poco más adulta?"
"Mmm tal vez un poco" pero realmente solo había cambiado su chaqueta.
"¿Por qué no utilizas el uniforme regular de las chicas de tu dormitorio? Desde el año pasado fuiste ascendida al Obelisco azul" Le di "enviar" a mi respuesta.
Salí de mi apartamento, rumbo a la arena de duelos que tenía la liga de profesionales de ciudad Domino. Mientras caminaba, sentí como mi celular vibraba unas veces en mi bolsillo. Tomo este y en respuesta, Rei había mandado tres mensajes nuevos.
"Haou-senpai ¡no contestes una pregunta con otra! Además, siempre seré una Slifer, el dormitorio rojo es el dormitorio al que realmente pertenezco"
"Me he vuelto a mudar ahí y tengo la antigua habitación de Manjoume. Él me ha dejado usarla hasta que me gradúe, pero después de eso la demolerá como tenía planeado"
"Y por cierto, acerca del problema que me enviaste la última vez…¡Esa cosa está muy difícil! Ya le he pedido ayuda a Fujiwara y ni siquiera él ha podido resolverlo. Por favor dame otro ejercicio"
Ahora también, sus mensajes son preguntas acerca de los duelos. Respondía a estos cuando tenía tiempo libre. Debido a esto, ahora se podía decir que teníamos también una relación de maestro-discípula, ya que ahora, la intentaba ayudar con nuevas estrategias para su nuevo mazo de Lightsworns. Este era el objetivo del último ejercicio que le envié, pero el hecho de que se quejara de este, era una señal de que carecía de muy poca gratitud hacía mí.
"Ni hablar, aunque parezca difícil tienes que resolverlo, así que esfuérzate más ¿O es que olvidaste tu promesa de llegar a ser la mejor de la academia?"
"¡Hmph! lo sepas o no, ahora soy la representante de los estudiantes de segundo año "tus tutorías privadas" son incluso más pesadas que las clases de los profesores. Así que por favor ¡Sé un poco más amable conmigo y dame un problema más fácil!"
"Tengo entendido que se te da muy bien la teoría del duelo ¿No fueron tus buenas notas una razón de peso para que te admitieran en la academia?"
"Estudié el contenido de dos años de escuela media y técnicas intermedias de duelo para entrar a la academia porque le había prometido a Judai-sama que regresaría tan pronto como pudiera"
"¡Vaya! a veces subestimo los esfuerzos de esta doncella enamorada…" pensé un poco sorprendido "Pero bueno, ahora ya sé cómo la puedo motivar"
"Está bien, te puedo dar otro problema. No te lo había dicho pero, Judai me ha mandado una postal. Parece ser que estuvo en Venecia y aparentemente algo pasó allí. Me dijo que vendría a Japón para contármelo todo"
"¡Oh, cielos! ¡¿Judai-sama?! ¡Qué emoción! ¿No te mencionó si él también vendría a la academia?
"No, en absoluto"
"¡No puede ser!"
"¿Sabes? Mientras mi hermano esté en la ciudad yo podría decirle cómo van las cosas en la academia. Podría contarle también lo mucho que te estás esforzando para ser la mejor, tanto así que ya puedes resolver problemas de tercer año"
"¡¿En serio?! Entonces te prometo que ya mismo lo resolveré ¡Le demostraré a Judai-sama que no hay nada que una chica enamorada no pueda hacer!
"Me parece bien. Judai llega en tres días, esperaré tu respuesta hasta entonces" le di "enviar" al mensaje y cerré la tapa de mi celular.
"Rei a veces es tan fácil de manejar" pensé con una media sonrisa.
Aunque no sabía cómo iban a evolucionar los sentimientos de Rei por mi hermano o si este algún día los corresponderá. Yo, al igual que Judai, solo quiero verla crecer. Quizá, en un futuro no muy lejano, si ella decidiera unirse a las ligas profesionales, quisiera enfrentarme a ella como una fuerte rival.
Ya frente a mí, podía ver la entrada de la arena de duelo. Miré el reloj en mi muñeca, ya faltaba muy poco para mi duelo de hoy. Con la emoción de enfrentar a un nuevo rival, empiezo a correr hacía la entrada.
"Pero, ¿Quién sabe? solo el tiempo lo dirá todo"
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-FIN-
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Notas de la autora: Espero que hayan disfrutado esta historia. Aunque no se puede separar mucho a Rei/Blair del romance, me encantó escribir una historia donde esta no termina en uno y hay mucho drama. Y como pudieron notar, en este universo alterno hay una combinación de diálogos del anime y un poco de Duel links y también de las rutas de Yu-Gi-Oh Tag Force 3. Por último, son bienvenidos en dejar sus comentarios.
