Juego de Citas
Capítulo veintidós: Recuerdos (Parte tres)
Cuando el programa terminó, Gen insistió en que Senku lo llevara a su casa en su auto, alegando que debía adelantarle algo del programa.
Senku intuía que algo planeaba ese mentalista y, a medio camino, luego de recoger a Whyman de casa de Taiju y Yuzuriha, él comenzó con sus preguntas mientras conducía
—Entonces, Senku-chan~… ¿cuándo piensas decirle la verdad?~
Él volteó a verlo de reojo, antes de devolver la mirada a la carretera.
No le sorprendía que Gen se estuviera dando cuenta de que por fin estaba comenzando a tener un cambio de mentalidad respecto a Kohaku y la posibilidad de sentar cabeza con ella.
—¿Verdad a quién? —preguntó Whyman, que volvía a estar colgado de la cintura de Senku.
—Habla de Kohaku —murmuró Senku con tono indiferente—. Ya te he explicado que estoy… haciendo un experimento… para comprobar la compatibilidad de pareja que tengo con ella, y por eso tomé el disfraz de otras dos personas que en realidad no existen, y Gen pregunta cuándo pienso decírselo a Kohaku —intentó explicar de forma que pudiera entenderlo, ya que Whyman sentía curiosidad por muchas cosas, incluido el comportamiento humano, y él siempre quería explicarle bien.
—Tengo entendido que se necesita un espécimen macho y un espécimen hembra para la reproducción de su especie. Si ella es una hembra y tú un macho, ¿por qué podría no ser adecuada? ¿Tiene algún desperfecto?
—No. —Mientras Gen tenía un patatús por la falta de filtros de Whyman, Senku sonrió suavemente—. Ella es perfecta.
Cuando Gen volteó a verlo con la boca por el subsuelo debido a la cursilería que acababa de decir, Senku carraspeó y decidió explayarse:
—Evolutivamente hablando, Kohaku tiene unos genes óptimos, es fuerte, sana, lista, con una gran visión, gran resistencia, gran belleza… unos fuertes valores y convicciones, una personalidad encantadora y un fuerte instinto maternal. Es la cúspide de la genética humana. Es científicamente perfecta.
—En resumen, Senku-chan ama mucho a Kohaku-chan~ —canturreó Gen con una sonrisa traviesa.
Senku chasqueó la lengua, sin apartar los ojos de la carretera, manteniendo su rostro con una expresión indiferente.
—Si es una pareja optima, ¿qué te hace dudar? —Whyman seguía intentando comprender.
—No tengo dudas —contestó Senku con tal firmeza que se sorprendió incluso a sí mismo—. Ya no.
—Entonces, ¿es ella la que tiene dudas? —Cuando Whyman preguntó eso, Senku se quedó mudo por un momento.
Muchos pensarían que no, porque Kohaku nunca dudaba en ir tras lo que quería, aunque a veces tenía la prudencia de ir con cautela para no arruinar las misiones, la mayoría de las veces era demasiado impulsiva y decía de frente lo que pensaba.
Sin embargo, aunque ella había hecho comentarios de que estaba abierta a la idea de estar con él hace años en la boda de Chrome y Ruri, ninguno dijo ni hizo nada más allá del beso que se dieron borrachos hace meses. Y de la nada, después de escuchar algo que ya sabía, que él estaba muy ocupado, ella decidió tirar todo lo que tenían por la borda y buscarse a alguien más.
Tal vez se cansó de esperar por él, y eso era perfectamente comprensible, pero…
Si ahora le decía la verdad, ¿lo perdonaría? Si le decía que sí quería tener hijos y casarse ¿lo aceptaría? Cuando le hizo la pregunta en el programa, parecía indecisa, y ahora Senku no podía evitar preguntarse si la simple revelación de que quería hijos sería suficiente. Más porque la idea de los hijos todavía lo aterraba e igual le gustaría esperar unos años antes de tener que tenerlos.
Mientras estaba perdido en sus pensamientos, no notó a Gen quitándole a Whyman y comenzando a susurrarle cosas, no hasta que aparcó frente a la casa de Gen, que fue solo entonces que lo notó devolver rápidamente a Whyman a su lugar anterior.
—¿Y ahora qué planeas? —Lo miró con cansancio.
—¡Nada, nada!~ Una cosa, será mejor que te hagas tiempo el lunes y el jueves y el viernes para pasar varias horas en algo del programa, ¡te enviaré los detalles luego!~ —habló mientras salía del auto.
—¿Por qué también el jueves? —Lo miró con recelo, pero Gen no dijo nada y rápidamente huyó.
Maldito mentalista.
Llegó a su casa y, en vez de trabajar como debería, se puso a ver repeticiones del estúpido programa, examinando cuidadosamente todas las reacciones de Kohaku con los "cinco" pretendientes.
—¿Esos hombres también desean reproducirse con ella? —preguntó Whyman y Senku se estremeció con asco, tomándose unos momentos para contener los escalofríos antes de contestarle.
—Kohaku evidentemente es una mujer diez billones por ciento deseable, ellos la quieren, pero ella tiene que quererlos también, y no los quiere. —Ni los querría. Ella solo lo quería a él. A él y a nadie más que él.
—Si tiene varias opciones, solo debe elegir a la mejor opción, ¿no es eso lógico?
—Depende. —Senku de repente sintió el impulso de pararse más recto—. Físicamente hablando, la mejor opción es Titan o Tatsuo —admitió eso con mucha dificultad, sintiendo un gusto amargo en la boca—. Es fuerte, al menos un poco más que el promedio, pero si nos guiamos por inteligencia, la mejor opción soy yo, y ella ya ha dicho que le gusta la inteligencia. —Alzó mucho la barbilla, sintiéndose a la defensiva por alguna extraña razón.
—Si eres la mejor opción para ella, ¿por qué no se reproducen en le brevedad posible?
—Es más complicado que eso. —Rascó su oído con fastidio, sin verse afectado ni en lo más mínimo por la falta de filtro del parasito alienígena—. Los humanos son seres con sentimientos muy complejos, es demasiado ilógico y problemático. Ni siquiera querría tener que pasar por todo este problema.
—Pero lo haces. ¿Es por amor?
—¿Q-qué?...
—Gen dice que lo haces por ese sentimiento llamado amor.
Senku hizo una mueca, maldiciendo internamente por millonésima vez a ese mentalista.
—Estoy algo cansado, iré a dormir.
Descolgó a Whyman de su cintura y se marchó a su habitación, sin molestarse en apagar la televisión, por lo que a la mañana siguiente encontró a Whyman todavía con la televisión encendida que todavía estaba pasando repeticiones del programa de Juego de Citas.
—Creo que comprendo más cosas respecto a la atracción humana —dijo, con un tono que sonaba casi alegre incluso para un robot—. Mi conclusión es que Kohaku desea reproducirse contigo, incluso cuando usas disfraz.
—No creo que comprendas bien el concepto de fingir ser otra persona diferente. —Lo miró con extrañeza.
—¡Claro, lo comprendo! En la Luna, fingimos ser tú y engañamos a Kohaku también, como tú la estás engañando ahora. —Senku sintió ese flechazo directo al pecho.
—Bien, supongo que sí lo entiendes… —Deprimido, comenzó a hacerse un café.
—Fingí ser tú hace poco otra vez, por tu petición.
—Sí, lo recuerdo… —Mierda, se estaba comenzando a sentir más escoria de lo normal.
—Y dijiste que lo haría otra vez. ¿Se hará?
—No lo sé… —Apartó la mirada—. Quisiera decirle la verdad a Kohaku, pero… es complicado.
—¿Why?
—Porque sí, son cuestiones demasiado complejas. —Se pasó una mano por el rostro, lleno de frustración—. Ni yo mismo lo entiendo.
—¿Y qué hay de ella? Dijiste que necesitabas su aprobación.
—No puedo pedirle su aprobación sin antes decirle la verdad. —Bufó.
—Aún no lo entiendo.
—Ni yo.
—¿Ella lo entiende?
—Tal vez… En estas cuestiones probablemente es mucho más lista que yo. —Comenzó a servirse el café.
—Entonces, ¿se lo puedo preguntar? —Senku volteó a verlo con extrañeza y algo de diversión.
—Puedes… pero recuerda no delatarme. De todos modos, yo también debería hablar con ella… —Y quizás así encontraría el valor para delatarse él mismo.
Después de tomar su café, Whyman siguió bastante preguntón y hablador de sus temas personales, por lo que se hartó un poco y lo ató a un poste para que se entretuviera mientras trabajaba.
Sin embargo, a las horas su mente volvió a llenarse de pensamientos sobre Kohaku y, en un impulso, antes de siquiera pensarlo bien, sacó su celular y la llamó.
—¿Hola? —Se congeló por un momento al escuchar su voz, pero rápidamente se recompuso.
—Hola, leona. —Sonrió.
—¡¿Se-Senku?!
—Necesito tu ayuda con algo, ¿podrías venir a mi casa?
—Claro, ya voy.
Se maldijo por lo bajo y se puso a calentar ramen instantáneo rápido para tener una excusa de haberla invitado… aunque bien podría tomar de excusa que Whyman quería hablar con ella.
Mientras cocinaba, le dio varias advertencias a Whyman de lo que podía decir o no decir, y lo interrogó un poco de qué era lo que iba a preguntarle a Kohaku, a lo que le dio respuestas vagas, pero no parecía nada drástico, así que solo se concentró en servir el almuerzo.
Kohaku llegó poco después de que preparara los platos.
—Esto es entretenido —dijo Whyman desde su cuerda.
Kohaku rio enternecida, sentándose frente a Senku en la mesa, completamente ignorante a la forma en la que no podía quitarle los ojos de encima.
—¡Ja, veo que ya aprendiste lo divertida que puede ser la ciencia!
—Bueno, no hay mucha ciencia en una soga atada en un palo —murmuró Senku, llevándose un bocado de ramen a la boca—, pero entiendo el concepto. Come, se enfriará.
—Gracias. —Comenzó a comer—. ¿Y para qué necesitas ayuda?
¿Hmm? ¿Pensaba que solo la había llamado para trabajar o qué?
Aunq bueno, realmente no tenía ninguna excusa para haberla invitado, solo quería verla.
Así que mejor irse con la excusa de Whyman.
—Whyman tiene preguntas.
—¡¿Preguntas para mí?!
—¡He estado viendo ese sistema de transmisión y recepción de imágenes y sonidos a distancia que simulan movimientos en el que apareces constantemente! —reveló Whyman.
—¿Eh?...
—Quiere decir que ha estado viendo el estúpido programa de Gen —tradujo Senku—. Lo llevó a casa de Taiju y Yuzuriha cuando voy a cenar allá, y toda esta semana fui, menos el miércoles que fui con Ryusui, que fue cuando me obligó a hacer esa llamada al programa.
—Oh, y-ya veo. Por cierto —Lo miró con interés—, ¿qué quisiste decir con tu llamada? La verdad no te entendí.
Directo al grano, típico de esa leona.
Y él podría decirle la verdad… pero sentía que este no era el momento.
—Dije que te lo dejó de tarea. —Rio entre dientes—. Descúbrelo tú misma, leona.
—¡No me llames así!
—De ese tal "Ark" no te quejas cuando te llama así —señaló con sequedad, casi sintiéndose celoso de sí mismo.
—Claro que me quejó. —Lo miró extrañada—. No me gusta que me digan así, ninguno de los dos.
—En fin, Whyman te hará unas preguntas. —Se llevó otro bocado a la boca y miró al extraterrestre.
—Quiero ampliar mi conocimiento sobre los comportamientos humanos —explicó Whyman—. Senku ya me ha explicado la forma en la que se reproducen, pero no entiendo sus lazos emocionales.
—¡Ja, pues no soy la mejor persona para explicártelo! —Kohaku rio—. Si los entendiera, no estaría en ese tonto programa, si no le tuviera aprecio a Gen ya lo habría matado por todas esas humillaciones. Quizás deberías preguntarle a ese murciélago.
—¿Los murciélagos no son unos seres voladores mucho más pequeños que ustedes?
—Se refiere a Gen, es un apodo, como cuando yo le digo leona —le explicó Senku pacientemente.
—Hablé con Gen unos días atrás —dijo Whyman, sorprendiendo a Senku también, preguntándose si eso fue en el auto ayer o acaso antes—. Hizo que mi curiosidad despertara respecto a ciertos temas. ¿Podrían contestar a mis interrogantes? Serán solo cinco preguntas.
—Claro, lo que necesites. —Kohaku pestañeó, aturdida, aunque todavía comiendo.
—Claro… —Senku lo miró con sospecha.
—Mi primera pregunta es… ¿Por qué los humanos hacen cosas tan irracionales por un fin tan racional como lo es la reproducción?
Senku dudó en contestar, mientras que Kohaku contestó de inmediato.
—Es porque nos enamoramos. —Sonrió sinceramente—. Cuando nos enamoramos, nuestros cerebros se vuelven ilógicos y problemáticos —Miró de reojo a Senku, que soltó una risa divertida, rascando su oído con el meñique—. Y no es siempre porque pensamos en tener hijos con esa persona que amamos, simplemente el amor es tan grande que estamos dispuestos a morir incluso sin recibir nada a cambio.
—El amor es asquerosamente problemático e irracional, incluso nosotros no podemos entenderlo del todo. —Senku sonrió con sequedad—. Lo he estudiado un poco, pero si quieres ahondar en eso deberíamos preguntarle a la experta loca de Gen, la Dra. Coutta. Pero, respondiendo a tu pregunta de forma técnica, es porque las hormonas ciegan parte de nuestra lógica, aunque también es más complejo que solo eso, ya que tiene todo un proceso de razonamiento que se ve afectado por las filosofías personales de cada persona. Los seres humanos son criaturas sociales, necesitan rodearse de sus semejantes y muchas veces también necesitan una pareja para satisfacer cuestiones físicas y psicológicas.
¿Era esa la razón por la cual se sentía tan atraído hacia Kohaku? ¿O tenía algo que ver con su miedo a la soledad que probablemente nació por estar seis meses solo creyéndose la única persona del planeta?
¿O en verdad lo que sentía era simple y llanamente amor?... por más cursi que fuera eso.
—V-vaya, eso no lo sabía del todo… —Kohaku lo miró asombrada.
—Mi segunda pregunta es… ¿Ustedes alguna vez han hecho algo irracional por amor?
—Ja, muchas veces. —Kohaku ni dudo al contestar—. Por amor a mi familia y a mis amigos, pero también por… otro tipo de amor. Sí, he hecho muchas locuras. —Sonrió con desfachatez.
Senku sí dudo un poco al contestar.
—Mis decisiones siempre se basan en la lógica y la eficiencia, rara vez me dejo llevar por emociones absurdas. —Rascó su oído con desinterés.
—Como era de esperarse de Senku. —Kohaku suspiró, con una sonrisa resignada que, de alguna forma, lo hizo sentir otro impulso irrefrenable y lo mantuvo sin poder cerrar su bocota.
—Sin embargo —continuó—, sí he hecho cosas irracionales… por un afecto irracional que tengo hacia ciertas personas. —Kohaku volteó a verlo con los ojos muy abiertos—. Y respecto al afecto romántico… —Sonrió, mirando directamente a Kohaku— sí, también he hecho cosas absurdas cegado por las hormonas —confesó.
Kohaku se quedó mirándolo con la boca abiertísima, haciéndolo preguntarse si sabría sumar dos más dos y darse cuenta de que obviamente estaba hablando de ella.
Una confesión indirecta era más fácil que una directa.
Se quedaron en silencio hasta que Whyman la sacó del trance con otra pregunta.
—Mi tercera pregunta es… ¿Por qué existen parejas que no se han reproducido, si ese es el sentido biológico de su existencia y tienen las herramientas al alcance?
—¿Habla de las parejas sin hijos? —preguntó Kohaku a Senku.
—Sep. De todos modos, el ser humano es capaz de controlar y suprimir sus instintos al ganar racionalidad, por medio de nuestra racionalidad podemos tomar decisiones, y algunas personas deciden no tener hijos porque, por poner un ejemplo, no desean cuidar de otro ser humano, lo cual es un trabajo laborioso y difícil, y como ese ejemplo existen otros. —Y él era uno de los que le hubieran gustado decidir no tener hijos, porque no tenía tiempo para eso.
Sin embargo, tampoco estaba totalmente en contra de la idea, y, como Gen dijo, se debía ceder en las relaciones. Él quería ceder, quería estar con ella… aunque no tenía ni idea de cómo iba a decírselo.
—Oh, eso, sí. —Kohaku asintió—. Jasper y Turquoise no tienen hijos, porque ella estaba asustada de perder a más familiares… y conozco otras parejas, pero la gente no se vuelve pareja solo por querer tener hijos, se vuelven pareja porque se aman —explicó Kohaku al pequeño Whyman, dándole un ligero toque para que siguiera balanceándose en su cuerda, cosa que le agradeció—. Por eso estoy en ese programa, ¿sabes? Si quisiera una pareja solo para "reproducción" como dicen ustedes, entonces elegiría a cualquiera que quisiera y ya, pero yo quiero formar una familia con alguien a quien ame. —Intento ocultar la tristeza en su voz, pero Senku igual la notó.
Una parte de él quiso ceder ante el impulso irrefrenable de revelarle en ese momento la verdad, pero otra parte seguía insistiendo en plantearle la idea de tener hijos en muchos años, y otra tercera parte no podía dejar de llamarse a sí mismo una basura porque en el fondo no podía evitar sentirse como que no estaba listo y quería postergar el momento lo más posible.
—Mi cuarta pregunta es… ¿Ustedes desean tener hijos con alguien por quien sientan amor?
—Ja, obviamente yo sí. —Kohaku rio—. Si has estado viendo el programa, ya lo sabes. Aunque no deberías preguntarle esas cosas a Senku, eso no es algo por lo que él sienta interés. Es…
—¿Quién dice que no? —Él la interrumpió antes de que acabara de hablar, mirándola muy seriamente.
Por un momento, ella no fue capaz de reaccionar.
Y él tampoco, la verdad, porque de nuevo había hablado por puro impulso.
Maldición, esta mujer lo estaba volviendo completamente ilógico, ¡él nunca antes había sido tan impulsivo en toda su vida!
—¿Qué? Pero… Tú… —Negó con la cabeza—. ¿Acaso sí quieres?...
Por alguna razón, que se viera tan incrédula lo hizo sentir algo ofendido.
—Sí. —Encogió los hombros, volviendo a rascar su oído, intentando ignorar esa vocecilla aterrorizada en el fondo de su mente—. Algún día. Seguro será un reto diez billones por ciento emocionante. —Sonrió divertido ante su rostro totalmente desencajado.
"No te la esperabas, ¿eh, leona?"
La notó tan sorprendida que la vocecilla aterrorizada comenzó a hacerse más y más pequeña, reemplazada por cierta esperanza…
Esperanza de que ella se diera cuenta de que podían estar juntos, que dejaran toda esa estupidez del programa y fueran directo al grano, a estar juntos por fin.
Quería eso, quería detener toda esta tontería ilógica, quería decirle que la amaba. Aquí y ahora.
—Mi quinta pregunta es… —La vocecilla robótica de Whyman lo hizo salir de sus pensamientos—. Si ambos desean lo mismo, ¿por qué no van directo a lo que quieren y cumplen con su deseo?
Tanto Senku como Kohaku voltearon a verlo con sorpresa e incluso ligero horror. ¿Qué estaba insinuando esa forma de vida mecánica traviesa?
—Creo que pasa demasiado tiempo con Gen —murmuró Kohaku, sudando frío.
—Me aseguraré de mantener a ese mentalista lejos de Whyman de ahora en adelante. —La ceja de Senku tembló con molestia—. Sin embargo, respondiendo a tu pregunta, pienso cumplir con mi deseo —contestó Senku, sorprendiendo a la rubia—. Solo es cuestión de tiempo. —Sonrió descaradamente.
Kohaku lo miró confundida y Senku una vez más se preguntó si lograría entenderlo, si se daría cuenta de lo que quería, de que la quería… la quería tanto…
—Ja, yo también cumpliré con mi objetivo. —Ella se levantó bruscamente de la mesa—. Tengo que irme ahora, le prometí a Minami y Mirai que las acompañaría al hospital junto con Suika así que… Debo prepararme. ¡Adiós! —Rápidamente salió corriendo de allí.
Senku la miró incrédulo, sintiendo un pinchazo en el pecho, para luego correr tras ella de nuevo sin pensarlo dos veces.
—¡Espera, leona! —La detuvo antes de que cruzara la calle.
Ella volteó a verlo con la cara roja.
Senku trotó hasta ella y tomó su muñeca antes de que pudiera escapar de nuevo.
—¿Q-qué pasa? —Sonrió forzadamente.
—Pasa que no lo entiendes. —La miró con frustración, hablando sin pensar, dejando totalmente de lado el razonamiento y simplemente diciendo lo que le salía del alma.
—A veces tú… me entiendes cuándo ni yo mismo me entiendo, y otras veces no logras ver lo evidente ni con esa vista tan buena. —Acercó muchísimo su rostro al suyo, haciéndola estremecerse—. Kohaku, yo… —El repentino flash de una cámara lo hizo callarse y provocó que ambos voltearan, viendo a un tipo escapar con una cámara en alto.
—¡OYE! —Kohaku lo persiguió de inmediato, dejando a Senku congelado en su sitio.
Apenas ella se alejó de él, fue como si un baldazo de agua helada fuera arrojada sobre su rostro, devolviéndole la lógica y el razonamiento.
Decirle la verdad no sería tan fácil, no tenía idea de cómo iba reaccionar y… la verdad ni siquiera estaba seguro del todo de qué debería decirle. Y ¿qué era exactamente lo que ella quería? ¿Matrimonio de inmediato, hijos de inmediato? Tenían muchas cosas que discutir…
Y necesitaba más tiempo para pensar bien en todo esto.
Cuando ella regresó a su lado, esta vez fue él quien decidió escapar.
—Deberías irte, ya que tienes un compromiso —murmuró, rascando su oído con el meñique—. También debo seguir trabajando. Nos vemos.
—Nos vemos… —Aunque visiblemente desanimada, se marchó.
Senku volvió con Whyman arrastrando los pies.
—¿Cumpliste con tu deseo? —preguntó él.
—No —gruñó, para luego tomar su capsula y llevarlo al laboratorio—. Vamos, seguiré trabajando en tu endoesqueleto robótico. Porque el estúpido programa va a seguir… —Al menos hasta que al fin tuviera las malditas agallas para decirle a Kohaku la verdad.
Estuvo todo el día trabajando, y también gran parte del domingo, por lo que solo cuando se sentó a cenar vio en los noticieros que la foto que le tomaron con Kohaku estaba circulando por todas partes y que a él lo estaban llamando "el sexto galán" cosa que casi lo hizo escupir su comida de la risa.
—Así que ya soy tres "galanes" ¿eh? Bueno, es el número justo para enfrentar a los tres idiotas que la están persiguiendo. —Rio mientras rascaba su oído con el meñique.
Gen le envió un mensaje de la hora a la que debía presentarse al programa y una felicitación por su casi beso con Kohaku, Senku le mandó un insulto, pero iría.
Al día siguiente tuvo que dar una excusa para no ir al laboratorio, se fue al programa temprano, se puso el maldito disfraz y se reunió con Kohaku y Gen, aparte de todo el equipo de producción, en lo que parecía ser un supermercado gigante.
—Pero deben estarse preguntando… ¿cuál es la nueva temática de esta semana? ¡Pues bien, déjenme felicitarlos! ¡Porque serán padres!
—¡¿QUÉ?! —gritó Kohaku, mientras que Senku se estremeció internamente.
¿A qué demonios estaba jugando este maldito mentalista ahora?
—¡La temática de esta semana es la de cuidar a un bebé!~ —explicó y dijo que Xeno hizo muñecos robots para eso.
—Fue antes de lo que esperaba, debo decir, eso gracias al increíble equipo científico que tenemos, desarrollando la civilización a pasos agigantados con ayuda de Whyman-sensei~.
Senku apenas y sí lo escuchó, más ocupado teniendo un ataque de pánico interno por la idea de jugar a la casita con Kohaku en un entorno tan incómodo como este.
—¿Cuidar a un bebé? —Los ojos de Kohaku se iluminaron—. ¡Ja, finalmente has traído un juego realmente divertido de hacer, Gen! —Claro, a ella le encantaba esta idea, pero Senku estaba comenzando a tener el impulso de rendirse y mejor devolverse a su laboratorio a hacer algo en lo que sí era bueno.
¿Qué tan realista iba a ser este juego? ¿Qué pasa si metía la pata en todo?
Bueno… quizás debería tomarlo como una oportunidad para ver si de verdad servía para estas cosas o mejor se daba por vencido.
Pero eso sí, iba a matar a Gen después de esto.
—Supuse que te gustaría, Kohaku-chan~ —Sonrió sinceramente—, pero te advierto que no será nada fácil. Sé que tienes un sobrinito, pero es muy distinto el criar un bebé con tu pareja que ayudar a una pareja con un bebé~. Además que es un recién nacido~. Espero que estén listos para el desafío.
—¡Claro que lo estoy! ¿Qué hay de ti? —Kohaku volteó a verlo de pronto, mientras que él estaba dando su mejor esfuerzo para no mostrarse afectado.
—Haré lo que sea necesario —murmuró con voz desinteresada.
Gen les explicó lo que se trataba el desafío, recalcando que los robots eran muy realistas.
Oh, genial, habrían muchas oportunidades para joderlo todo, magnifico.
—Si su bebé llora más de lo programado como aceptable, demostrando una negligencia parental, recibirán un castigo la próxima semana. Si su bebé necesita atención médica por culpa de que compraron algo que no debían, recibirán un castigo peor. Si el bebé llora tanto que exceda los parámetros por mucho, perderán el desafío por completo y la próxima semana perderán su día juntos y en cambio Kohaku-chan pasará el día con los otros galanes o respondiendo preguntas del público~. —Ok, eso no pensaba permitirlo.
—¡Tienen media hora para comprar todo, aunque en el programa se verán solo unos diez minutos! ¡Empiecen!~
Ahora bien, Senku tenía ciertos conocimientos sobre bebés. Especialmente en su adolescencia cuando le llegó la pubertad, le dio mucha curiosidad investigar sobre el inicio de la vida humana y la reproducción, y el estudio de ciertas cosas llevaba a estudiar más y más cosas, al menos para él siempre fue así.
Tenía más conocimientos que una persona promedio, y otras cosas las podía deducir por lógica, así que no podía hacerlo tan mal… ¿verdad?
Siguió a Kohaku hasta la tienda de ropa de bebés, observándola en silencio por un momento, viendo lo emocionada e ilusionada que se veía al ojear esas pequeñas prendas.
Verla así le provocaba sensaciones extrañas e incomodas, así que decidió acercarse y recomendarle ver la ropa para recién nacidos y luego también le pidió que se apresurara, sin querer tampoco pasar mucho tiempo con estas sensaciones raras.
Compraron varias cosas, y la parte de comprar las cosas para bañar al bebé fue lo más difícil.
—Hay muchas opciones de champús y jabones —notó Kohaku.
—Tienes un sobrino, ¿no? ¿No recuerdas qué usaba apenas nacer?
—No, para nada. —Lloriqueó levemente—. Aunque bueno, estos tienen etiquetas de que funcionan para bebés de todas las edades…
—Toma esos, tenemos poco tiempo.
—Oh, aquí también hay un perfume para bebés de todas las edades. —Tomó el perfume con emoción y Senku también tomó talco porque había visto que en televisión usaban eso.
Después de comprar otras cositas, el tiempo se acabó y volvieron con Gen.
—¡Excelente! ¡Terminaron sus compras a tiempo! ¡Ahora sigue el reto para conseguir a su bebé recién nacido! Normalmente la mujer pasa por un parto o cesárea, aparte de los nueve meses cargando al bebé, pero ustedes deberán pasar por una carrera contra el reloj. Uno debe cargar al otro y llegar a la puerta de entrada al supermercado en menos de cuarenta y cinco segundos~, llevando además el carrito con todas sus compras.
—Yo te cargaré —dijo Kohaku de inmediato.
—Protestaría, pero estoy consciente de que es lo más eficiente. —Mierda, que indignante… pero era lo más lógico.
Kohaku corrió tan rápido como siempre mientras Senku contaba los segundos, y claro que esa leona logró su objetivo.
—¡¿Cuántos segundos pasaron?! —preguntó, ansiosa.
—Treinta y seis, lo lograste —aseguró él, nada sorprendido.
—¡Ja, lo logramos, genial! —Kohaku lo bajó de su hombro y miró a Gen, esperando que llegara hasta donde estaban.
—¡Treinta y seis segundos, bien hecho! ¡Lograron pasar este desafío y ahora podrán tener a su bebé!~
Las puertas del supermercado se abrieron y por allí entró Hoshieda Atsumi, ¡era la madre de Yoshio! También era una gran pediatra, la despetrificaron para atender al hijo de Taiju y Yuzuriha.
En sus brazos, la doctora traía un bulto envuelto en mantas.
—Felicidades, papá y mamá, han tenido un niño sano —les dijo, riéndose, entregando el bulto a Kohaku.
Senku se estremeció con esas palabras, pero prefirió ignorarlas.
Kohaku hizo a un lado la manta, jadeando con sorpresa al ver al muñeco.
—¡El muñeco hiperrealista le costó a la producción del programa más de veinte mil dragos!~
—Cuenta con piel sintética que emula la sensación de un verdadero bebé real. Su cabeza y extremidades tienen peso extra, por lo que deben de sujetarlo correctamente —explicó la doctora, también contando de la gran inteligencia artificial con la que contaban.
Hmm, Xeno y su equipo sin duda se habían esmerado, luego tendría que pedirles consejos para el endoesqueleto de Whyman.
—Y no solo porque deben tratarlo como si fuera su hijo verdadero~, sino porque es muy costoso. —Gen rio nerviosamente—. Si lo rompen, nos lo pagan. —Eso lo dijo con voz más seria de lo normal, antes de volver a ser todo sonrisas—. ¡Pero bueno, preséntense ante él!~ ¡Y pónganle un nombre también! ¡Será su primer reto como pareja!~
—Gen. —La ceja de Kohaku empezó a temblar—. ¿Por qué este bebé tiene el cabello verde y puntiagudo?... —Al oír eso, Senku por fin se atrevió a mirar al muñeco.
Kohaku miró amenazante a Gen mientras él daba sus malas excusas, mientras que Senku comenzó a planear su venganza mentalmente, hasta que oyó al muñeco llorar.
Ella empezó a mecer al bebé con nerviosismo, hasta que él colocó una mano en su hombro con gentileza.
—Debes ser más delicada, no queremos arriesgarnos a sacudirlo de más, podría costarnos el desafío. —Eso era algo obvio.
—Claro, claro. —Ella se veía más nerviosa de lo que habría esperado, pero luego miró al bebé con tanta dulzura que él rápidamente apartó la mirada.
—Asegúrate de calmar al muñeco. Podría restarnos puntos que llore tanto. —Debía concentrarse en el objetivo, no quería perder su día con ella y que se lo quedara algún otro idiota.
—Claro, cierto.
Con eso, pasaron a la siguiente fase.
Los trasladaron a otro escenario que parecía una casa, les dieron un sobre que sería su única guía y los dejaron solos.
Senku se puso a leer la carta para no tener que ver a Kohaku babeando sobre ese muñeco que se veía muy parecido a su propia versión bebé.
—¿Y qué es lo primero que debemos hacer? —preguntó Kohaku, de buen humor.
Antes de que él pudiera responderle, el muñeco empezó a chillar de forma increíblemente ruidosa otra vez.
—Alimentarlo —gruñó él, comenzando a sacar las cosas del carrito del supermercado—. Nos dijeron que podíamos darle este líquido en un biberón. Voy a higienizar todo, en caso de que nos resté puntos, por mientras intenta calmar al muñeco.
Se quitó los guantes para la tarea y ella de repente habló:
—¿No te incomoda estar en ese traje tanto tiempo?
—Cuando eres químico industrial te acostumbras a llevar constantemente equipo de protección. —Eso era cierto en parte, muchas veces tenía que trabajar con químicos peligrosos—. Esto no es nada.
Luego de unos minutos le dio el biberón a Kohaku, que quitó el chupete y le dio el biberón al muñeco, sonriendo enternecida al ver que los parpados del muñeco se entrecerraron un poco, casi como si quisiera simular que estaba relajado.
Ella se veía muy a gusto así, con esa cosa en sus brazos… era una imagen casi etérea… pero no debía olvidar que era solo un muñeco.
—Parece que este desafío te gusta mucho —comentó divertido.
—Claro que sí, siempre me han gustado los niños. —Sonrió felizmente—. ¿Qué hay de ti? ¿No te gusta este desafío? ¿O los niños? En las preguntas que te hicieron no preguntaron tu opinión en eso…
Agh, genial, esto era justo lo que no quería responder ahora…
—Deseo dejar descendencia, si eso es lo que quieres saber. En cuanto a este desafío, me parece innecesariamente complicado, y los posibles castigos me preocupan. Eso es todo.
—Ya veo. —Kohaku sonrió resignada—. ¿Y pensaste en algún nombre para el bebé?
—Es un simple muñeco…
—Lo sé, pero debemos nombrarlo, nos lo dijeron.
—Puedes nombrarlo tú si quieres.
—¿No tienes ni una sugerencia? —Hizo una mueca.
—Agh. —Suspiró con fastidio—. No lo sé. ¿Junior?
—Que nombre tan raro. —Kohaku ladeó la cabeza—. No me gusta. ¿Otro?
—Mmm… Se… —Mierda, casi sugiere una variante de su propio nombre, pero debía recordar que se suponía que era extranjero—. Sergio…
—No me gusta.
—Se… Seth…
—Oh, ese no suena tan mal. —Kohaku sonrió—. Entonces lo llamaremos Seth. De todos modos, ni en diez billones de años le pondría así a mi hijo de verdad, pero para esta ocasión está bien. —Rio.
—Supongo que elegirías algo más japonés. —Siguió leyendo la nota de instrucciones—. Luego de alimentarlo, hay que hacerlo eructar.
—¡Ja, será fácil! ¡Mi hermana lo hacía todo el tiempo con mi sobrino y también lo he llegado a hacer!
—Asegúrate de tener mucho cuidado.
—De hecho, ¿por qué no lo intentas? —Kohaku le tendió el muñeco—. Tienes que tomar un rol como padre también, ¿verdad?
Senku reprimió el impulso de mandar todo al diablo e irse.
—Sí… —afirmó, aunque hablando como si le doliera—. Lo dicen las instrucciones. Sin embargo, poco después de alimentarlo pasaremos a la parte de cambiar pañales, puedes dejarme eso.
—¿Alguna vez has cambiado un pañal?
—El mocoso de… un amigo… me ha ayudado con la experiencia. —Como visitaba tan seguido a Taiju y Yuzuriha, un par de veces tuvo que pasar por ese suplicio—. Despreocúpate.
—¿Ahora el pañal? —preguntó luego de hacerlo eructar.
—Supongo que tenemos que esperar a que lloré para eso. Por mientras, prepararé todo para estar cómodos. Mantén al muñeco tranquilo.
—Su nombre es Seth. —Lo miró mal.
—Bien, mantén a Seth tranquilo. —Se marchó sin más, maldiciéndose mentalmente.
"No creo servir para esto…"
Se ocupó con ciertas tareas para no pensar en lo mal que le estaba saliendo todo, hasta que la cosa esa volvió a llorar.
—¡Creo que ya necesita el cambio de pañal!
—Dámelo. —Muy a regañadientes tomó al muñeco y lo colocó en el cambiador, empezando con el ritual necesario para cambiar pañales.
Apenas retiró el pañal, un chorro de agua salió disparado directo a su rostro… o a la máscara de pájaro, más bien, pero de todas formas Senku gruñó, irritado.
Apostaba lo que sea a que esto fue idea de Ryusui…
Kohaku le llevó una toalla.
—Por suerte es solo esa agua rara que le dimos de comer a Seth. —Rio nerviosamente.
Después de secarse sin decir ni una palabra, él siguió cambiando el pañal, dudando un poco a la hora de aplicar el talco.
—Ahora que recuerdo… no creo que mis amigos usaran talco a la hora de cambiar pañales —murmuró más para sí mismo, ya que cuando Yuzuriha le enseñó la forma en que lo hacía en ningún momento incluyó talco.
—Creo que mi hermana tampoco —dijo Kohaku, pensativa—. ¿No usaba una crema?
—Bueno, seguramente sea otra forma de aplicar lo mismo. —Echó el talco de todos modos y terminó con su tarea, haciéndole un gesto a Kohaku para cargar al muñeco otra vez.
—Deberías cargarlo un poco también —le dijo Kohaku, tomando a la cosa esa y tendiéndosela.
—Sigue darle un baño, mantenlo tranquilo mientras me encargo. —Le dio la espalda rápidamente, huyendo antes de que insistiera más.
Por desgracia, ella lo siguió.
—Es tu bebé también.
—De plástico…
—Dijeron que tiene piel sintética y es un robot en su interior así que no sé si sea de plástico…
—Bien, tal vez de materiales más complejos, pero artificial.
—¿No crees que es lindo?
—Es demasiado… realista… —Llevó una mano a intentar rascar su oído, pero como estaba cubierto simplemente tomó su sombrero.
—¿Te pone nervioso, acaso? —De repente, ella sonaba divertida—. No es un bebé real, ya sabes.
—Ya lo sé —gruñó a la defensiva—. Y no estoy nervioso. —¿Por qué lo pondría nervioso un mero objeto?
Kohaku rio por lo bajo y decidió dejar el tema.
Bañaron al bebé entre los dos, lo cual divirtió mucho a Kohaku, mientras que a Senku le pareció un fastidio.
Luego de eso el bebé volvió a tener hambre, volvió a llorar, volvió a eructar, lloró otra vez y luego se durmió, por lo que por fin tuvieron paz.
Cuidar un bebé era demasiado molesto y demandante.
En vez de estar mostrándole si estaba listo para esto, lo estaba haciendo replantearse si de verdad quería aceptar este suplicio.
—¿Qué sigue en la lista? —preguntó Kohaku.
—Tenemos que cuidar de nosotros mismos, nos exigen limpiar, prepararnos un aperitivo y, en palabras del mentalista: "pasar un momento romántico" —le explicó, asqueado.
—¡Ja, ese murciélago no tiene remedio! Y supongo que todo eso sin descuidar al bebé.
—Claramente.
Pasó una exhaustiva hora hasta que al fin pudieron sentarse con tazas de té para cada uno.
—A este punto preferiría un café —murmuró él amargamente, más que hastiado.
"Definitivamente no sirvo para esto".
—¿No dijiste que tu pasatiempo era tomar té? —preguntó Kohaku, con una ceja en alto—. Pensé que te gustaba más que nada.
Senku se quedó en un largo silencio, volviendo a maldecirse mentalmente.
Mierda, estaba tan estresado que hasta se estaba descuidando con su fachada. Y Kohaku estaba más atenta de lo normal.
—Qué buena memoria. —Carraspeó—. Sí, suelo tomar té, pero era un comentario más por el cansancio.
—Yo no estoy tan cansada, pero sí algo nerviosa. —Rio—. Atender a un bebé es muy difícil, y supongo que esto no es ni de cerca tan difícil como con un bebé real, pero hacemos buen equipo. —Le sonrió.
Él se quedó en silencio, sorprendido.
¿A ella le parecía que él estaba haciendo un buen trabajo?...
Por alguna razón, eso lo hizo sentirse mucho mejor consigo mismo, y no pudo evitar sonreír por debajo de la máscara.
En algo ella tenía razón. Ellos siempre hacían un buen equipo, sin importar la tarea que se les presentara.
Continuaron atendiendo al muñeco hasta que se les acabó el tiempo justo cuando lloraba sin que pudieran calmarlo.
—¡Y eso fue todo por hoy! —Gen se acercó junto a la doctora—. ¡Felicidades por completar las tres horas sin fallos mayores, pero cometieron un par de negligencias con su bebé!
—¡¿Qué?! —Kohaku casi se va de espaldas con todo y muñeco, por lo que él aprovechó para cargarlo sin que lo obligaran por una vez.
—¿Qué quieres decir? —preguntó mientras miraba al muñeco, muy incómodo por su apariencia, recordándose que luego tendría que vengarse de Gen de alguna forma.
—Por desgracia Gen-chan me prohibió decir los fallos que cometieron, en caso de que los otros galanes quieran hacer trampa a pesar de que se les pidió no ver estos episodios —dijo la médica—, pero se los diré fuera de cámara o bien al final de la semana. Fueron fallos pasables debido a su inexperiencia, pero es la razón por la cual su Seth no deja de llorar. —Tomó al muñeco de los brazos de Senku, para su suerte.
—¡Seth-chan debe tener una visita al hospital, por lo tanto sus papis tendrán un castigo!~ —exclamó Gen, para luego finalizar el show.
Senku tenía mucha curiosidad por sus fallos, pero Gen no dejó que la doctora le dijera ni fuera de cámaras, por lo que simplemente se fue, tenía que seguir trabajando.
Gen le pidió que no mirara los siguientes programas, ya que le dijo lo mismo a los otros para que no "hicieran trampa" y averiguaran cosas que no debían. A Senku no le importaba demasiado, pero como estaba ocupado hizo caso, aunque por chismes del laboratorio se enteró de varias cosas, como que el idiota de Titan decapitó a uno de los muñecos.
El jueves volvió a ser llamado temprano al programa, por lo que fue después de almorzar.
Y fue en ese momento, mientras se colocaba el maldito casco, que Gen le dijo que iba a compartir el día con Yoshio.
—¡¿Qué?!
—Perdiste el desafío anterior, un castigo tenías que tener~. —El bastardo lo estaba disfrutando.
Senku bufó, recordándose que tenía que planear una venganza contra este mentalista.
Pronto fue a reunirse con Gen, Kohaku y Yoshio.
—Como recordarán, ustedes deben castigos de la semana pasada, y se los cobraremos haciéndolos compartir su tiempo con la preciosa Kohaku-chan~ —canturreó Gen, pareciendo disfrutar esto más de lo que debería—. Hoy y mañana los dos compartirán sus días con ella, sin olvidar su objetivo de que deben enamorarla antes de que se acaben los dos meses~, y solo queda un mes para eso~ —advirtió.
—¿Entonces tendré que cuidar a dos bebés? —preguntó Kohaku, ladeando la cabeza.
—De hecho, no. —Gen guiñó un ojo a la cámara—. ¡Esta es la historia! Kohaku-chan ha tenido un hermoso bebé, pero hay dos posibles candidatos a ser el padre, su actual esposo y su ex. Ahora mismo, ¡Hiroshi-chan y Ark-chan se enfrentarán para decidir quién es el esposo y quién es el ex! Y, aun así, los tres tendrán que cuidar al bebé ya que digamos que todavía no existen las pruebas de paternidad, digamos, porque creo que ya existen. —Sonrió, ignorando el rostro de completa indignación de Kohaku.
—¡¿Acabas de llamarme una mujer sin honor?! —Marchó hacia él, tomando el cuello de su traje y sacudiéndolo con furia hasta que la enfermera y Yoshio se pusieron en medio para detenerla porque de verdad parecía tener ganas de matarlo.
Senku no hizo nada por detenerla, porque la verdad también tenía ganas de matarlo.
Después de que la ira de Kohaku bajara, Gen volvió a hacer sus explicaciones.
—En este juego ficticio que no significa nada —empezó a decir— Ark-chan y Hiroshi-chan deberán competir para ganarse el puesto de esposo de Kohaku-chan, lo que les traerá beneficios como poder pasar un poco más de tiempo con ella que el otro. El que pierda será el ex, que tendrá el tiempo con Kohaku-chan más limitado, entre otras desventajas.
—¿Qué debemos hacer? Ve al grano —exigió Senku, comenzando a aburrirse.
—Fuera de esta capilla hay una gran piscina con un pequeño muelle creado especialmente para que pasen una linda tarde de pesca~.
—¿Pescar? —Los dos arrugaron la cara con desagrado.
Senku no era un gran pescador…
—¿Recuerdas las pirañas robots que te robaste, Ark-chan? —preguntó Gen, sin verse como si eso le hiciera gracia.
—Je, sí, ese fue un gran día. —Rio entre dientes, feliz de fastidiarlo.
—¡Pues ahora les toca pescarlas! Tienen esperando por ustedes en el muelle a dos cajas de pesca con varias carnadas y una caña de pescar. ¡Vamos allá!~
Gen les explicó las reglas, recalcando también que era un juego de probabilidades.
—El primero en conseguir a la piraña con el anillo, ¡será el ganador y el esposo oficial de Kohaku-chan al menos por este desafío!~
Yoshio y Senku intercambiaron miradas, ambos tensando las mandíbulas.
Para todos era claro que ninguno quería perder.
Enviaron a Kohaku a almorzar y a ellos les dieron pequeñas cámaras personales y los enviaron a pescar.
Se fueron cada uno a una punta del muelle artificial y Senku se planteó la posibilidad de hacer trampa, pero Gen se le adelantó y le dijo que ni lo pensara. Rayos.
Bueno, al menos podría aprovechar y enseñarles algunas estrategias de juegos de probabilidades a los espectadores de este estúpido programa.
—Cada una de estos anzuelos tiene dos posibles pirañas que pueden morderlo, sin contar al anzuelo que solo atrae al pez con el anillo —dijo en su cámara—. Si la probabilidad de que alguna muerda es del 50%, entonces por cada una es realmente un 25% de probabilidad, lo cual hace esto todavía más difícil. Lo mejor sería esperar los veinte minutos, pero entonces sería cosa de la suerte, y un buen científico nunca se basa solo en la suerte. —Sonrió socarronamente y siguió explicando su estrategia, para luego comenzar a pescar robots.
Siguió sus planes al pie de la letra, sin desperdiciar un solo segundo, mirando de reojo a Yoshio, ansioso de si las probabilidades le jugaban a favor o en contra.
En un momento, sin embargo, su estrategia pareció fallar.
—Mil ciento noventa y siete, mil ciento noventa y ocho… Mil ciento noventa y nueve… Mil doscientos. —Ladeó la cabeza y sacó la caña de pescar, sorprendiéndose al verla vacía—. Ya pasaron veinte minutos. ¿Dónde está el estúpido pez? ¿Acaso esas cosas se averiaron?
No, era poco probable que algo que hizo Xeno y su equipo se averiara de esta forma, así que la otra opción era…
Volteó hacia Yoshio, palideciendo al verlo sacar un pez justo en ese momento.
—El tintineo… ¡Tengo el anillo! —Apretó la piraña en un puño, triunfante.
Senku gruñó desde lo profundo de su garganta y se encaminó hasta el centro del muelle con las manos en la cintura, solo molestándose más por la sonrisa de suficiencia de Yoshio.
Ambos se miraron mal, pero Senku supo tratarse su amargura y no decir nada.
—¡Felicidades, felicidades!~ —Gen se acercó junto con Kohaku y la enfermera que los ayudaba hoy—. ¡La victoria es del cuarto galán, Hiroshi-chan!
—Esto significa que Hiroshi-chan es oficialmente el esposo ficticio únicamente de este desafío ficticio para Kohaku-chan, y Ark-chan su ex ficticio… todo ficticio. —Gen carraspeó con cautela, sin querer volver a provocar la ira de su amiga—. ¡En fin, pasemos a la ceremonia de bodas!~ —canturreó—. Ficticia.
Volvieron a la capilla y Senku tuvo que soportar la imagen de Yoshio colocando un anillo en la mano de su leona… y eso lo deprimió tanto que ni siquiera fue capaz de verlo.
¿Qué haría si esto acababa siendo la realidad a futuro?... Le daban ganas de hasta quitarse el maldito casco y llevársela lejos de todo, pero no lo hizo.
—En este juego para nada real y muy, muy falso que no refleja nada, Kohaku-chan tiene un esposo y un ex, los cuales los dos son candidatos a ser el padre de su bebé —explicó Gen nerviosamente, sintiendo la mirada asesina de Kohaku a la espera de que dijera algo que no le gustara para asesinarlo—. Y digamos que no se han reinventado las pruebas de paternidad, por lo que ambos acordaron que se harían responsables de su posible hijo, en este desafío, ambos ayudaran con las compras para tener todo listo para la llegada del bebé, por lo cual deben trabajar como equipo y conseguir todo lo que necesitan en tan solo veinte minutos. ¡Tendrán una hermosa niñita! ¡Empiecen!~
A Senku no le gustaba nada esa historia, pero seguía demasiado deprimido para quejarse.
Kohaku tomó un carrito y corrió con él y Senku la ayudó sin decir mucho, mientras que Yoshio se entretuvo comprando una especie de portabebés raro y se unió a ellos varios minutos después mientras Kohaku estaba entretenida eligiendo con emoción ropita para le nueva muñeca.
—Nada demasiado felpudo. —Yoshio le quitó un gorrito adorable de las manos a la mujer—. Estas cosas pueden provocar alergias. —Comenzó a devolver las prendas felpudas que ya había metido en el carrito—. Tampoco son necesarias los zapatos, pero podemos llevar un par por las dudas. —Devolvió varios pares de zapatitos y dejó solo dos en el carrito—. Solo compra ropa de algodón, también, es la mejor. Y… ¿qué es esto? ¿Perfume? Absolutamente no, es un recién nacido, por todos los cielos. —Negó con la cabeza, arrojando el perfume despectivamente a un lado.
—¿No podemos ponerle perfume? —Kohaku se quedó boquiabierta—. Qué raro, dice para todas las edades y creí que… Oh, eso debe ser el error que cometí todas las veces anteriores. —Empezó a lloriquear, mientras que Senku anotaba eso mentalmente.
—Los perfumes están altamente desaconsejados desde hace mucho tiempo, al menos para recién nacidos —aseguró Yoshio, para luego mirar con horror el talco para bebés—. Igual que esto. —Lo arrojó también y Senku sintió eso casi como una ofensa personal ya que él cometió el error de elegir eso como Sebastian—. Termina de comprar ropa, asegurándote de que sea de algodón, y vamos otra vez al área de higiene, necesitamos productos más hipoalergénicos y también crema anti pañalitis y si tienen con óxido de zinc mejor.
Senku y Kohaku intercambiaron una mirada, ambos sorprendidos.
—¿Y tú ya has tenido mocosos antes o por qué sabes tanto? —preguntó Senku, siguiéndolos con desgano mientras iban al área de higiene.
Sabía que su madre era pediatra, pero aun así…
—Se llama estudiar. No solo me quedó en mi área, también me gusta aprender sobre otras cosas. —Volteó a verlo con una mueca.
—Je, a mí se me hace que estuviste viendo los episodios anteriores y viniste bien preparado. —O que su madre le dio consejos ya que trabajó en estos episodios.
—¿Me estás acusando de hacer trampa?
—Si el saco te queda, póntelo. —Rio maliciosamente.
Yoshio lo ignoró y siguieron comprando cosas, pero con ese idiota monopolizando este momento totalmente, por lo que Senku se quedó a un lado sintiéndose inútil.
Cuando se les acabó el tiempo, Gen apareció a ponerlos a competir en patines y por supuesto que Senku perdió.
Senku se quedó deprimido en una esquina mientras la enfermera entraba al supermercado a entregarle a la muñeca a Kohaku y Hiroshi.
—¿Cómo van a nombrarla?~ —preguntó Gen.
Kohaku miró al bastardo de Yoshio.
—Eh… Mmm… ¿Sumi? —sugirió.
—Me gusta. —Asintió, y Senku sintió nauseas de verlos parecer una verdadera familia.
—Ya puedes ver al bebé, Ark-chan~ —canturreó Gen, a lo que él se obligó a volver a adentrarse en su papel de escoria—. No olvides que también es posible que sea tuya… de forma ficticia.
Senku frunció el ceño al ver que este muñeco tenía su mismo color de cabello y ojo.
Gen era un bastardo.
—Je, claramente se parece a mí. —Sonrió ladinamente, obligándose a tragarse su incomodidad—. Tiene mi encanto.
—Si esa es tu forma de decir que es linda, lo es. —Kohaku rio, aunque negando con la cabeza.
—¡Bueno, eso es todo por hoy! —gritó Gen de pronto, por fin dando fin a su sufrimiento.
Aunque claro que el viernes tuvo que volver a ese infierno.
Gen explicó un poco de los desafíos, dándole más nauseas a Senku por tener que convivir con ese bastardo metiéndose en medio de su leona y él.
—Parece una bebé más tranquila —señaló Kohaku, mirando amorosamente a la muñeca en sus brazos.
—Lo primero en la lista es alimentarla, luego desinfectar el área del cordón umbilical y luego contarle un cuento, cantarle o algo así.
—¿Y para qué? —Senku bostezó—. Primero, es una muñeca. Segundo, se supone que es una recién nacida, esas cosas no sirven de mucho en esta etapa. —Prefería evitar toda esa tontería ilógica.
—Necesitan estimulación y cercanía a sus padres. —Hiroshi lo miró mal—. Tú no tienes que hacer nada, yo me encargo. ¿Por qué no preparas sus biberones mientras? Sé útil.
Senku sintió su ceja temblar, sintiéndose tentado a despedirlo.
"Tienes suerte de que no puedo decirte que soy tu jefe…"
—Primero me quitas a la leona y luego me tratas de sirvienta, ¿algo más que quieras hacer para terminar de fastidiarme?
—No soy una leona.
—Si tanto te molesta, veté, oficialmente esta es mi casa. —Sonrió con superioridad.
—Me iré, pero a hacerme un sándwich. ¿Quieres uno, leona? —Metió las manos en los bolsillos de su chaqueta informal y se marchó a la cocina.
—¡Sí! —Sonrió inmensamente, para luego fruncir el ceño—. ¡Y no me digas así!
Cuando regresó con los sándwiches, Kohaku le dio el bebé al otro, que se dedicó a la tarea de desinfectar la supuesta área del cordón umbilical.
—¿No usas algodón con eso? —preguntó Senku con curiosidad mientras le daba un gran mordisco a su comida.
—El algodón puede provocar infecciones en el área del cordón, es mejor la gaza —le explicó sin verlos, más concentrado en su tarea.
—Oh, no sabía eso —dijo Kohaku con la boca llena—. Eres genial, Hiroshi.
Yoshio sonrió complacido, mientras que Senku bufó, comenzando a sentirse cada vez más inútil.
No estaba acostumbrado a ser él el menos inteligente en un área, pero con bebés sin duda no era el más útil…
Quizás en verdad no estaba hecho para esto.
El tiempo pasó y Senku no hizo mucho, se quedó en un rincón mirando a los dos trabajar como un equipo, viéndose como una verdadera familia, quizás sintiéndose de esa forma…
Su resolución de decirle la verdad a Kohaku comenzó a tambalearse.
¿Era él el adecuado para ella? Claramente había mejores postores… y él no parecía servir para nada.
No dejó de mirar a Kohaku, preguntándose sí algún día podría ser el hombre que ella necesitaba.
No es que no quisiera serlo… pero dudaba ser capaz… dudaba ser bueno en esto…
—Es hora de dar un paseo —anunció Yoshio, para luego empezar a preparar el portabebés.
Senku, ya sin poder soportar ser dejado de lado, decidió intervenir.
—Deja que yo pasee con ella —pidió Senku cuando ya estaban saliendo.
—¿Ah?
—Las has estado acaparando, también tengo derecho, sabes. —Le enseñó la lista que le dieron, señalando las letras que decían que debía pasar algo de tiempo con ellas también.
—Pues vamos todos —sugirió Yoshio.
—No. Tú quédate.
—¿Y si me niego?
Ambos se miraron mal.
—Esto es ridículo. —Kohaku se interpuso entre ellos, frotando sus sienes—. He visto sus listas, tenemos que hacer dos paseos. Primero iré con Ark y luego contigo, Hiroshi. ¿Cuál es el problema? —Los miró con cansancio.
—¿Por qué con él primero?
—¡Ya la escuchaste! —Senku salió triunfante al patio.
—Al fin nos deshicimos de él —dijo Senku casi en el oído de Kohaku una vez se alejaron varios metros de la casa, caminando por el gran patio trasero.
No pudo acallar la necesidad de acercarse más a ella, de la forma que sea, solo quería estar cerca de ella.
Kohaku rio divertida, negando con la cabeza.
—Oh, vamos, hasta tú debes admitir que nos ha ayudado mucho. Él hizo casi todo. Aunque admito… que me alegra poder tener a la bebé conmigo más tiempo. La acapara mucho.
—Tú te molestas de que él acapare a la muñeca y yo de que él te acapare a ti, tenemos un enemigo en común, debemos eliminarlo, ¿no crees? —Rio entre dientes.
—¡Ja, ya quisieras! Él probablemente te esté salvando de recibir otro castigo por estar cuidando tanto de la bebé, deberías ser más agradecido.
—Tal vez en unos diez… —Mierda, casi la caga— o veinte, o cincuenta trillones de años le dé las gracias. —Se llevó las manos a la cadera, riendo mientras negaba con la cabeza.
Kohaku se rio.
Luego de terminar el paseo, volvieron adentro y Yoshio volvió a acaparar todo hasta que le tocó su paseo con Kohaku.
Senku los miró desde la lejanía, amargándose más y más con cada segundo que los veía juntos, hasta que de repente notó a Kohaku nerviosa y sonrojada por algo que dijo Yoshio y eso fue suficiente para que hartara y prefiriera dejar de verlos.
Lo peor era que ahora debía preparar bocadillos para que ella pasara tiempo con ese bastardo.
—Ustedes primero, yo cuidare de la mocosa mientras. —Dejó los bocadillos en la mesa y se fue al cuarto donde la muñeca "dormía".
Llegó a la habitación e hizo una mueca al ver a la muñeca "dormir".
¿Por qué Gen tuvo que darle rasgos parecidos a los suyos? ¡Esto no le estaba haciendo más fácil mentalizarse para la paternidad, todo lo contrario!
Bufó y se sentó junto a la cama, indispuesto a tomarla en brazos.
Era solo un mero objeto.
Sin embargo, pronto el mero objeto empezó a llorar.
Gruñó descontento, pensando en ignorarla, pero al final se resignó y tomó a la muñeca, pensando que no quería quedar todavía peor ante Kohaku.
—Vamos, mocosa, tranquila, apenas has llorado en todo el día y justo ahora lo haces. Tú lo que quieres es hacerme quedar mal, ¿eh? —Rio con suavidad, acomodándola más en sus brazos—. Bueno, aunque es una buena excusa para sostenerte por una vez… —Yoshio la había acaparado tanto que casi no pudo hacerlo… no es que quisiera hacerlo, pero… tampoco era tan malo.
—Me pones un poco incómodo, no lo niego, pero no puedo negar que eres absurdamente adorable. —Poco a poco, el llanto de la bebé empezó a disminuir, haciéndolo sentirse algo más tranquilo—. Agradezco poder cargarte, ¿sabes? Quizás sea la última vez que sostenga a un bebé… —Después de todo, era tan inútil cuidando niños que quizás Kohaku nunca iba a aceptarlo por más que supiera la verdad.
Ahora la muñeca solo emitía leves sollozos y él la abrazó contra su pecho, sosteniendo cuidadosamente su cabecita y mirando al techo mientras la muñeca finalmente dejaba de llorar.
Esto era… No era tan malo… Por primera vez, se estaba comenzando a relajar, quizás porque estaba sintiendo añoranza por algo que quizás nunca iba a pasar.
—Je… esto es más agradable de lo que pensaba… —Sonrió suavemente.
Podía imaginarse a sí mismo en esta situación más seguido, la verdad… si era con ella, en verdad podía verse disfrutando este estilo de vida… pero… ¿qué tal si ella no quería a alguien tan inútil como él?
—¿Qué pasa aquí? —La voz de Yoshio hizo que Senku volteara hacia la puerta, encontrando a Kohaku estremeciéndose como si llevara largo rato mirándolo…
Ah, mierda.
—Eh… ¡Justo a tiempo! ¡Ya casi se acaban las cuatro horas! —Se paró y le entregó la bebé a Hiroshi, para luego tomar la muñeca de Kohaku y arrastrarla al comedor—. ¡Encárgate mientras convenzo a "tu esposa" de dejarte por algo mejor, o sea yo! —dijo para desviar la atención de su momento cursi con un objeto.
Se sentaron en el comedor y se llevó un bocadillo a la boca de inmediato.
—Entonces, ¿has pensado en mi oferta de llevarle mi lista de preguntas a esos científicos importantes que conoces? —preguntó para cambiar de tema.
Kohaku lo miró con una ceja arqueada, antes de reír por lo bajo.
—Ja, pues podría intentarlo. O mejor, podría pedir que te den un trabajo en el laboratorio, cuando el programa termine, claro.
—Claro, suena bien.
—Ark…
—¿Q-qué?
—Tú…
—¡Y se acabaron las cuatro horas! —Gen entró de una patada a la casa de pronto, arruinando totalmente el momento—. ¡Eso fue todo por esta semana!
Y, así como así, el episodio terminó y Senku fue libre.
Sin embargo, por más que regresó a su casa y volvió a trabajar en el robot de Whyman, no pudo dejar de pensar en el tema.
Al día siguiente, intentó simplemente trabajar para no pensar en nada muy deprimente como que Kohaku podría preferir a un tipo como Yoshio con muchos conocimientos en niños en vez de a alguien como él que no era nada bueno con los niños.
Logró concentrarse en su trabajo, tanto que se olvidó por completo que se suponía que ese día iba a almorzar con la familia de Taiju.
Fue sin muchas ganas, pero la pasó algo bien ayudando a sus amigos con algunas cuestiones técnicas y conversando un poco, hasta que en una de esas dejó a Whyman con Kinji y lo siguiente que supo fue que Taiju se había convertido en estatua.
Y, para su sorpresa, Yuzuriha de pronto hizo que Kohaku también llegara al lugar.
Oh, grandioso…
Y claro que esa leona y su absurda vista lograron encontrar cada pieza de Taiju, por lo que pronto Yuzuriha se puso a armar su estatua y mientras los dejó a ellos dos de niñeras de Kinji, que se veía extrañamente desanimado.
—¿Qué tienes? ¿Estás bien?
—Sí… —Sonrió, pero su sonrisa era temblorosa y se notaba que sus ojitos castaños estaban aguados.
Era un niño tan transparente como su padre, por lo que Senku supo de inmediato qué le pasaba.
—Si te culpas por lo de tu padre, no lo hagas. —Se arrodilló sobre una rodilla para estar a la altura del pequeño—. Solo a ese cabeza hueca se le ocurre saltar en un pie en un bosque. —Bufó con resignación—. No es tu culpa.
—Pero… —Su labio inferior empezó a temblar.
—Kinji, tu papá estará bien. —Kohaku acarició su cabello cariñosamente, despeinando un poco su flequillo abierto—. No te preocupes por él ni te culpes, fue solo un pequeño error, todos cometemos errores, lo importante es aprender de ellos.
—Pero mi tío Senku le dijo a Kinji que tuviera cuidado con Medusa… —Sollozó un poco—. ¡Debí ser más cuidadoso! ¡WAAAAA! —Empezó a llorar a todo pulmón.
Kohaku lo abrazó riendo, mientras que Senku le frotó la espalda con una sonrisa divertida.
Este niño, a pesar de ser usualmente tan tranquilo como su madre, a veces era muy ruidoso.
—Ya, mini-cabeza hueca, tú solo querías saciar tu curiosidad sobre cómo funcionaba Whyman, y eso es algo que me enorgullece mucho. Siempre que tengas una pregunta, siempre que sientas esa curiosidad en ti, el hambre por aprender, debes preguntar, debes aprender.
—¿E-en serio? —Volteó a verlo con ojos brillantes—. ¿Tío está orgulloso de Kinji?
—Al diez billones por ciento. —Le frotó el cabello, y finalmente Kinji sonrió con genuina alegría.
Estuvieron jugando en el patio hasta que Yuzuriha finalmente anunció que había terminado de reconstruir la estatua de Taiju y Senku le dio un frasco de líquido despetrificador, por lo que volvió a la vida de inmediato.
—¡AAAH! ¡Kinji, cuidado! —gritó al despertar—. ¡Oh, qué bien que estás bien! —Cargó a su hijito en brazos y comenzó a dar vueltas por la habitación, haciéndolo reír a carcajadas.
Luego de pasar más tiempo con sus amigos, Kohaku decidió irse y se despidió, y Senku por impulso le pidió que lo lleve.
—Oh, pero… vine en mi motocicleta y…
—Genial, necesito hacer una parada en la playa. ¿Me llevas?
Kohaku le dio su casco y luego se subieron, y Senku cuidó mucho que sus manos no temblaran cuando tuvo que colocarlas en su cintura.
—¿Quieres matarnos, leona? —le preguntó jadeando y temblando levemente una vez llegaron a la playa después de que condujera como loca.
—Ja, exageras. —Se volteó para pedirle el casco, pero de pronto se congeló, mirándolo fijamente.
Senku de repente recordó que, de hecho, este casco naranja se parecía mucho al casco de Ark… demonios.
—¿Qué? —De inmediato se quitó el casco y se lo tendió—. ¿Tengo algo en la cara, leona? —preguntó intentando fingir normalidad, pero aun maldiciendo internamente.
—No… —Sacudió la cabeza, pero a Senku le dio la impresión de que algo sospechaba—. ¡Y no soy una leona! —Colgó el casco en la moto—. ¿Y qué necesitas en la playa?
—Estamos probando un nuevo dispositivo que detecta recursos sumergidos en el océano, aunque por ahora solo los pusimos en las costas como prueba preliminar. Quiero asegurarme de que siga funcionando, ya que la última vez presentó fallas. —Sacó una Tablet extraña y empezó a teclear rápidamente, aunque no pudo evitar la sensación de ser observado.
Volteó disimuladamente, viendo a un paparazzi cerca.
Pff, de verdad que no se cansaban de molestar a Kohaku ¿eh?
—¿Y cómo va la base lunar?
—Estará lista en un par de meses, aunque es solo el principio, el primer paso antes de acercarnos a la primera ciudad en la luna. —Sonrió, antes de seguir tecleando, decidiendo ignorar al paparazzi.
—¡Ja, eso ya lo sé! Todos los proyectos son pequeños pasos para algo cada vez más grande. —Sonrió, mirando al atardecer—. La ciencia nunca se detiene. Y tú tampoco… —susurró, apretando los puños.
De repente se oía triste… y Senku sintió la necesidad de aclararle algo:
—Tienes razón, nunca me detengo. —Siempre iba por lo que quería, y resulta que también la quería a ella… la quería más que a nada ni nadie…
—Siempre me pongo nuevos objetivos, y siempre hago todo lo que está en mi poder y lo que no también para lograrlo. —Sonrió descaradamente—. Sin embargo… no todos mis objetivos se limitan al laboratorio, también tengo otros intereses.
—Ja, sí, claro. —Sonrió secamente.
—¿No me crees, leona? —Dejó su proyecto de lado y se le acercó.
—Deja de llamarme así. —Volteó a mirarlo mal, pero eso solo acortó más la distancia entre ellos.
—Estuve viendo el estúpido programa de Gen otra vez, ya sabes.
—¿A-ah, sí?... —Tragó saliva, retrocediendo un paso, pero Senku inmediatamente avanzó uno—. ¿D-de nuevo cenabas con Taiju y Yuzuriha?
—¿Eh? Ah, sí. —Casi olvidaba esa excusa—. Sí, de nuevo. Aman ese programa.
—Es muy popular… A mucha gente les gusta.
—Sí, tanto que hasta te siguen por las calles, queriendo sacarte fotos y queriendo meterme a mí en medio. —Volvió a reír—. Como ahora, que hay un idiota siguiéndonos.
—¿Qué?
—No voltees —le advirtió, justo cuando estaba a punto de voltear—. Es muy molesto, ¿verdad? También me han estado acosando y llamándome "sexto galán". Ridículo.
—Sí. Es ridículo. —Apartó la mirada—. Ellos no te conocen en lo absoluto, de lo contrario sabrían que tú jamás podrías ser como los cinco del programa…
¿A qué se refería eso? ¿A que él nunca podría ser como su adorado Yoshio?
—¿Con qué sí?
—Ja, es obvio que no te prestarías a semejante espectáculo. —Sonrió con sequedad.
—Puedo dar un espectáculo cuando quiero.
—¿Cómo cuál? —No lo tomó en serio en lo absoluto, y eso lo molestó.
—Como este. —De pronto tomó su barbilla y la besó de lleno en los labios.
Por fin… por fin la besó… sin estar borracho, sin enemigos de por medio, simplemente porque se le dio la gana besarla… y vaya que se sintió absurdamente bien…
Estaba dispuesto a mandar al diablo todo y rogarle de rodillas si era necesario para que le diera una oportunidad, pero entonces ella se apartó.
—¡Ja, no puedo creer que hicieras eso, Senku! —Volteó a verlo con reproche y el rostro enrojecido—. ¡Todo el mundo va a verlo y van a hacer un escándalo! ¿Qué piensas ganar con esta tontería?
—¿Por qué crees que…?
—No vuelvas a hacer eso —lo interrumpió—. No vuelvas a besarme, Senku.
Él se quedó en silencio, incrédulo.
¿Lo estaba… rechazando?
¿Por qué? ¿Por… por Yoshio?
Ella le dio la espalda.
—Lo sabes, ¿verdad? —dijo y él la miró confundido.
¿Estaba hablando de sus sentimientos o… de qué?
—Ja… por supuesto que lo sabes. Senku, no necesitas preocuparte por eso. Porque finalmente, luego de tantos años… por fin estoy comenzando a olvidarme de ti. —Volteó a verlo con una sonrisa sincera, y él sintió como si su mundo se cayera a pedazos—. Así que… no necesitas decir nada.
Quiso irse, pero Senku habló antes de siquiera pensarlo bien:
—¿Te gusta uno de ellos? —Esa debía ser la razón de su rechazo—. ¿Quién?
¿Acaso… al ver que Yoshio era justamente lo que quería, ahora ella lo prefería a él?...
—¿Por qué quieres saberlo?
"¿Por qué no respondes a la pregunta?"
—¿Entonces es cierto? —insistió—. ¿Te gusta uno de ellos, Kohaku?
—Sí. —La respuesta pareció sorprenderla tanto a ella como a él, y eso hizo que Senku no pudiera dudar de la veracidad de sus palabras.
Ella ni siquiera lo pensó, parecía que acababa de darse cuenta de eso, y eso hizo que Senku sintiera la puñalada con más fuerza.
"¿Quién? ¿Quién te gusta? ¿Cuál de ellos?"
Una profunda y desgarradora sensación de miedo comenzó a correrle por las venas, pero sobre todo se sintió profundamente molesto, molesto consigo mismo, porque si hubiera abierto la maldita boca hace un mes… esto no estaría pasando…
Ante su expresión perpleja y confundida, Senku tensó la mandíbula y fue él el que se fue primero, pasándola de largo y caminando lejos de ella, dejándola allí sola.
No soportaba verla, no ahora, no con todos estos repugnantes sentimientos abrumando su mente normalmente racional.
Por un momento, estuvo dispuesto a decirle todo, pero al siguiente, acabó con el corazón desgarrado entre el miedo y la culpa… y también el odio… el odio hacia sí mismo.
¿Acaso había perdido su oportunidad?
Continuará...
Holaaaa :D
Lamento haber tardado, no fue por flojera esta vez, es q tenía otras actualizaciones pendientes x'D
Ojala q les haya gustado!
Ya se les está haciendo aburrido el POV Senku detallado?
Quise resumir más este cap pero sentí que tenía mucho desarrollo importante para la mentalidad del Kukus así q esto salió xP
Si se les hace aburrido solo diganme y super-duper resumó el siguiente, sino pues... intentare mantener más o menos este ritmo o.o
De nuevo perdonden la tardanza, diganme qué prefieren y espero actualizar pronto xP
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
