The Courtyard. 14
Twilight pertenece a Stephenie Meyer. The Courtyard a latessitrice. La traducción es mi fuente de diversión.
Capítulo 14. Transiciones
Las semanas posteriores a nuestro enfrentamiento con los lobos, pasaron rápidamente, pero la tensión nunca desapareció del todo. Mis nervios estaban constantemente tensos, esperando lo que vendría después, solo eran calmados por breves momentos con Edward. Parecía sentir mi inquietud y se dedicaba a ayudarme a relajarme, incluso cuando sabía que el estaba tan nervioso como yo.
Ya casi no veía a los otros Cullen. Siempre estaban en Seattle, buscando al escurridizo vampiro rebelde. Por mucho que buscaban no encontraban nada. Mas cuerpos, pero no más pistas. Se estaba volviendo evidente que el vampiro no solo era esquivo, era imposible de rastrear. A pesar de las garantías de Edward de que las posibilidades de que tuviera una habilidad especial eran escasas, teníamos que enfrentar el hecho de que era una probabilidad. De lo contrario, podríamos estar lidiando con algo que ni siquiera habíamos considerado: ni vampiros, ni lobos, ni humanos. No creo que nadie quisiera enfrentar la posibilidad de algo totalmente desconocido.
Todos estábamos dolorosamente conscientes de que el verano estaba aquí y los Vulturis no tardarían mucho más. El tiempo se estaba acabando.
Estudiar resulto ser una buena distracción, al menos cuando podia obligarme a concentrarme. Mis calificaciones no eran los que podrían haber sido después de todo lo que había sucedido este año, y estaba decidida a mejorarlas antes de graduarme. Tener a Edward cerca para estudiar fue una bendición. Él ya lo sabía todo y estuvo menos dispuesto a intentar distraerme después de darse cuenta de que si obtenía las calificaciones para ingresar a una buena universidad, seria más probable que pospusiera mi cambio. No tenía intención de hacer esto, pero quería graduarme de la escuela secundaria (la primera vez) con el mejor GPA que pudiera lograr. No sería lo mismo cuando lo hiciera como vampiro. Sería casi como hacer trampa.
¿Edward? – pregunte una noche mientras estábamos sentados en la mesa de la cocina de Charlie, repasando fórmulas de cálculo.
¿Hum? – Su mirada estaba en mi boca y aunque estaba escuchando, su atención al menos estaba en otra parte.
¿Tendremos que fingir que somos hermanos? Cuando empecemos la escuela secundaria de nuevo, ¿tendremos que ser como los demás, ocultando lo serios que somos?
No podia imaginarme comenzar de nuevo en un lugar nuevo y tener que decirles a todos que Edward era mi hermano, adoptado o no. ¿y no serían demasiado incrédulos tres pares de hermanos unidos? ¿tendríamos que fingir que no estábamos saliendo en absoluto, que no éramos más que hermanos?
El frunció el ceño, claramente no le gustaba la idea – Supongo que lo haremos – Se acerco para poner un mechón de cabello suelto detrás de mi oreja – Sabes, si retrasaras el cambio unos años, no tendrías que volver a terminar la escuela secundaria. Podrías conseguir un trabajo o ir a la universidad. Rehacer constantemente la universidad sería una mucho mejor manera de pasar la eternidad.
Tenía razón, sin embargo…
Por muy tentador que sea saltarse la versión del día de la marmota en la escuela secundaria, creo que eso causaría más problemas de los que vale la pena. Mira, oficialmente tendrías diecisiete años o menos, y eso significaría que yo, siendo una estudiante universitario, y eso significa que estaría haciendo cosas muy ilegales con un menor de edad. Realmente no necesitamos ese tipo de escándalos, o una condena en prisión.
Si cambias de opinión…
Lo sé – cerré el libro de texto – Ya terminé con calculo – Sus ojos se iluminaron esperanzados y negué con la cabeza – Tengo un examen oral de español para practicar. Guárdate los chistes para ti o echare y hare que Alice sea mi compañera de estudio.
Se encogió de hombros, con expresión aun traviesa – Avísame cuando necesites un descanso. También necesito practicar mis propias habilidades orales.
Eres incorregible.
Es una de las muchas cosas que amas de mí.
Cuando terminaron los exámenes finales que tenía que tomar nos quedaron unos días de libertad antes de graduarnos. Se sentía como si estuviéramos en equilibrio sobre un precipicio, sin terminar la escuela, pero ya sin ser estudiantes, aunque podría haber sido simplemente un síntoma de esa tensión siempre presente que estaba sintiendo. Todos los demás parecían bastante bulliciosos. Pasaron el rato en el restaurante o se subieron a la camioneta de Tyler para visitar First Beach, mientras hacía buen tiempo. Angela hizo saber que no iría a First Beach porque mi había peleado con Jacob y todos estaban listos para inventar un drama demasiado humano para llenar los espacios en blanco. Sin embargo, fui al restaurante un par de veces, para mantener feliz a Charlie al salir con alguien que no fueran los Cullen, y para hacer algo mientras Edward estaba cazando.
Una tarde, al regresar del baño del restaurante, me encontré con Sue. Literalmente choque contra ella, casi derramando los batidos que llevaba por todos lados. El instinto me hizo pedir disculpas, pero tenía mucho más que decirle. Ella noto mi expresión y me indico que la siguiera hasta el estacionamiento.
Le contaste a la manada sobre nosotros, estabas espiando – comencé tan pronto como se cerró la puerta y tuvimos privacidad. Debería haber sabido que ella lo reportaría todo y estaba tan molesta con ella como conmigo misma por haberle dado esa información - ¡Podrías haber hecho que nos mataran!
No Bella, estas equivocada – dijo después de dejar los batidos en el maletero del auto, con las manos extendidas frente a ella. Mis brazos estaban cruzados y me quede atrás. Me gustaba Sue.
Entonces ¿Cómo supo Sam que estábamos comprometidos? ¿Cómo supo lo que planeamos hacer?
Ella suspiro.
Lo siento, Bella. Se lo mencione a Leah y cuando ella entro en fase, él lo escucho en sus pensamientos. El trata de mantenerse fuera de su cabeza debido a su historia, pero la escucho pensar en ti, y saco el resto de ahí. Solo le conté sobre el compromiso porque no pensé que eso molestaría tanto a Jacob. Ellos descubrieron el resto a partir de ahí.
Le creí. La forma en que dijo el nombre de Sam me hizo recordar que no había amor perdido ahí, por supuesto, a ella no le agradaba después de lo que había sucedido cuando Sam se imprimo en Emily. En cambio, capte algo más en lo que había dicho.
¿Qué quieres decir con que no molestaría a Jake? El está bien, ¿verdad?
Esta mejor que bien. Se imprimo cuando estaba fuera de la ciudad, quedándose con la familia de Emily.
Jacob se había impreso. No supe como tomar la noticia. Pero era bueno, había encontrado a alguien y podia dejarme atrás. Ya no necesitaba sentirme culpable por casarme con Edward y romperle el corazón. Excepto… que todavía parecía odia a Edward igual que antes. Pensé que el odio había surgido de los celos y el miedo por mí. Pero eliminar la causa de esos celos, no había cambiado nada. Aun así, mataría a Edward si tuviera la oportunidad. Lo sabía sin lugar a dudas después de lo que había sucedido en el bosque.
Bueno, si pudieras transmitirle mis felicitaciones – dije finalmente – Estoy feliz de que haya encontrado a alguien, ¿vive en la Push?
No, ella todavía está con su familia, al menos hasta que se resuelva la situación en Seattle. Jacob esta furioso porque Sam lo ha estado ignorando. Solo se enteró la noche que le dijiste, y esta causando mucho drama en la manada. La mayoría de ellos no están de acuerdo con Sam sobre lo que deberían estar haciendo.
La esperanza salió - ¿Entonces la manada podría ayudar?
Creo que con la insistencia de Jacob lo haría. La posición de Sam como alfa es bastante inestable ya que Leah no acepta ordenes suyas.
¿Que? Pensé que tenía que hacerlo.
Sue sonrió y me di cuenta de que la situación le divertía – Si Sam le diera una orden directa, entonces sí, tendría que seguirla, pero a él no le gusta darle ordenes dado todo lo que paso. Significa que ella ha estado incumpliendo muchas regla, por ejemplo, no aparecer la otra noche, y estuvo a punto de convencer a Embry de que se mantuviera alejado también.
¿Embry?
Ella frunció el ceño por un momento y luego se dio cuenta de lo que le estaba preguntando.
Olvide lo poco que sabes hoy en día. Leah imprimo en Embry, sucedió justo después de la primera vez que entro en fase.
¿Leah imprimo en Embry, no al revés?
Conoces a mi hija Y A Embry, Bella- ¿Quién crees que es el dominante en su relación?
Tuve que reírme de eso.
¿Entonces no sabes lo que está pasando con la manada?
Solo a través de Embry, ya que Leah se mantiene al margen tanto como puede. No quiero saber nada de eso de todos modo, mientras mis hijos estén a salvo, no estoy interesada en la política de los lobos. Y no soy exactamente la mayor fan de Sam Uley. En este momento está actuando como un idiota cegado por los prejuicios. Puede que no me gusten los Cullen, pero es obvio que no son en lo que la manada debería centrarse en este momento. Si quiere mi respeto o el de Leah... necesita prestar atención a lo que está pasando en Seattle.
¿Lo hará?
Creo que ahora que Jacob ha regresado, hay muchas posibilidades de que la manada se deje convencer.
Compartimos un momento de comprensión. Podríamos estar separados ahora por especies en guerra, pero sabíamos que la mejor oportunidad que teníamos de encontrar al vampiro rebelde era usar todos los recursos disponibles: la manada de lobos y los Cullen trabajando juntos, si era necesario.
Saco las llaves del bolsillo.
Gracias por escucharme, ¿Estoy perdonada?
Pensé por un largo momento – No creo que pueda confiar completamente en ti, pero tampoco creo que quieras hacer que maten a mi prometido. Simplemente no hagas nada que lastime a Charlie, ni lo involucre en nada de esto.
Ella asintió, luego se alejó hacia su coche y se detuvo de nuevo – Se que eleccion estas pensando hacer y sé que no soy exactamente un observador imparcial. No me gustan los Cullen, pero puedo ver porque te sientes tentada por todo lo que pueden ofrecerte. Todo lo que te pido, es que piense en tu padre antes de tomar cualquier decisión que no puedas cambiar. Eres todo lo que él tiene.
Me encontré con su mirada, pero no respondí, al final miro hacia otro lado, con una clara resignación en su expresión. Y talvez un poco de tristeza.
A pesar de ser un hito al que nos habíamos acercado durante meses, mis sentimientos acerca de la graduación eran encontrados. Finalmente había terminado la escuela secundaria y estaba tan feliz como todos mis compañeros de clase por eso, incluso si me enfrentaba a un futuro en el que regresaría repetida y voluntariamente. Por otra parte, para mí la graduación fue un hito importante con el que cualquiera podia soñar. No fue solo el final de la escuela. Significaba que había entrado en los últimos días de mi vida humana. En algún momento del futuro cercano, entregaría mi humanidad para volverme como Edward, y aunque estaba lista para aceptar eso, todavía tenía cosos que necesitaba terminar mientras tuviera la oportunidad.
Como Charlie que estaría solo después de que yo me fuera. Todavía no hablaba con Billy y probablemente nunca lo haría porque Billy nunca se disculparía, y eso no le dejaba muchos amigos y ningún familiar. Temía por lo que sería de el cuándo estuviera solo.
Como Renee, que casi no fue a la graduación. Solo acepto después de que Edward la llamo y le hizo darse cuenta de lo mucho que se arrepentiría de no haber visto graduarse a su única hija.
Había tantos puentes que necesitaba construir y solo tenía hasta la boda para hacerlo.
Pero por ahora era solo un día más. Un día enormemente significativo, en el que tuve que cruzar un escenario delante de casi todos mis conocidos, con una horrible túnica amarilla, esperando no tropezar.
Edward y yo casi llegamos tarde a la ceremonia cuando el me distrajo para "calmar mis nervios", arrastrándome a los vestidores vacíos. Tuvimos que correr al gimnasio para lograrlo, poniéndonos las túnicas sobre nuestra ropa totalmente desaliñada, y me deslice en mi asiento junto a Jessica justo a tiempo.
¿Qué le hiciste a tu cabello? – susurro – me encanta – Demasiado tarde me di cuenta de que no había intentado arreglarlo después de que Edward me "distrajera". Me encogí de hombros y volví mi atención al escenario, sonriendo cuando Charlie aplaudió desde donde estaba sentado con Charlie y Esme.
Renee y Phil estaban sentados más lejos, pero ella me miro mientras el director Greene comenzaba a hablar extensamente sobre el futuro, el trabajo duro y las oportunidades. Luego Eric lo siguió con un discurso lleno de clichés, pero extrañamente conmovedor.
No tropecé mientras recogía mi pequeño diploma (que estaba en blanco ya que los certificados reales se entregarían más tarde) y esta vez hice contacto visual con Renee quien articulo – Te amo cariño – mientras Charlie aplaudía a varias filas de distancia.
La cena fue un asunto incomodo. Nosotros, Edward y Yo, Charlie, Alice, Carlisle y Esme, condujimos hasta un restaurante en Port Ángeles, donde se estaban hospedando Renee y Phil. Charlie se quedó callado hasta que Carlisle hizo un esfuerzo de hablar con él, y Renee cambiaba de tema cada vez que se mencionaba la boda. Esme hizo todo lo posible para encantarla, y aunque parecían llevarse bien, sabía que Renee estaba resentida con Esme por alentar el matrimonio.
Sentí que no estaba realmente conectada con nada de esto, el mundo que me rodeaba estaba separado por una pared invisible de ruido blanco. Pensar en Charlie y Renee, pasar tiempo con ellos cuando sabia el poco tiempo que me quedaba era doloroso. Era más fácil permanecer entumecido por la noche.
Fue bueno que Alice no necesitara ayuda para prepararse para la fiesta de graduación que había decidido organizar al día siguiente, y a la que había invitado a toda la clase. Mientras Edward nos llevaba de regreso a Forks, todo lo que quería era acurrucarme e irme a dormir. Estaba emocionalmente agotada.
Charlie sabía que me quedaría en casa de los Cullen, aparentemente para ayudar a Alice, así que pudimos pasar la noche en la cabaña. Edward sabía exactamente lo que necesitaba y me dejo acurrucarme contra el en nuestra gran cama, estuve tranquila mientras dormía porque el estaba cerca de mí.
La mañana llego con el estilo típico de Forks, húmeda y gris, y Edward me invito un gran desayuno.
Alice dijo que te dijera que necesitarías toda tu energía hoy – Explico Edward mientras servía tocino, huevos, tomates fritos, croquetas de patatas, salchichas y champiñones – Está decidida a que esta sea la fiesta más grande que Forks haya visto jamás.
Amablemente comí, gimiendo en todos los lugares correctos porque naturalmente era el mejor desayuno que había probado jamás. Aparentemente la casa ya estaba preparada para la fiesta y todo lo que tenía que hacer era vestirme para ella más tarde.
Aparentemente estaba demasiado callada. Edward se sentó a mi lado en la pequeña mesa cuando termine de comer y tomo mis manos entre las suyas.
¿Todavía estas molesta por cómo están las cosas con Renee? – pregunto
¿Cómo sabes…?
Bella, no es difícil decirlo. Lo entiendo, quieres que ella este feliz por nosotros. Ella quiere ser feliz por nosotros, pero estaba muy consciente de su propia boda de cuento de hadas adolescente y de cómo termino.
Yo solo… no veo cómo voy a arreglar esto antes de que sea demasiado tarde.
Edward me puso en su regazo – Nunca tiene que ser demasiado tarde. Esperare todo el tiempo que sea necesario hasta que estes lista para dejarla ir, incluso si decides que nunca podrás hacerlo. Mientras seas mi esposa, seré feliz seas humana o no.
Lo se. Pero la visión de Alice no ha cambiado en absoluto. No tengo ese tiempo, incluso si lo quisiera. Si no arreglo las cosas con Renee pronto, nunca podré hacerlo.
Tomo mi cara entre sus manos - ¿Te haría sentir mejor si te dijera que Esme ira a Port Ángeles hoy, donde accidentalmente se encontrara con Renee y aprovechara la oportunidad para explicarle porque sabe que casarnos es lo correcto?
Lo haría.
Y Renee estará aquí por unos dias mas, ¿verdad?. Mañana podemos ir a verla nosotros mismos y mostrarle porque casarse es lo correcto. Creo que cuanto mas nos vea juntos, mas nos aceptara.
Bueno – Las cosas parecían más brillantes. Podríamos solucionar esto. Me acurruque contra el - ¿Mencione que te amo últimamente? ¿Y que eres increíble? ¿Y que eres la única persona en el planeta, con la excepción de Alice, que puede lucir bien con ese nauseabundo tono amarillo?
Él se rio y me beso – Nunca me quejare de que me digas que me amas. Dilo tantas veces como quieras.
Era fácil dejar de lado la preocupación, aunque solo fuera por uno o dos días. Teníamos un plan y eso era mejor que simplemente esperar que las cosas mejoraran. Me puso de mucho mejor humor para el día siguiente y de repente estaba deseando que llegara la fiesta. Me estaría despidiendo de mis compañeros de clase, pero ese sería el caso incluso sin mi cambio. Nos divertiríamos y nos separaríamos con optimismo y grandes planes para el futuro.
Me duché y me vestí – Jeans cómodos ya que estaríamos acurrucados en el sofá hasta más tarde – Mientras Edward lavaba los platos. Me estaba esperando en la sala cuando estuve lista.
¿Qué quieres ver? - pregunto sosteniendo dos DVD de películas en blanco y negro que nunca había visto. Estaba tratando de educarme en los clásicos.
¿Ambos? Tenemos mucho… ¿Qué pasa?
Se había congelado, se tensó completamente, la suave atmosfera de la mañana ahora estaba hecha añicos. Ladeo la cabeza con expresión cautelosa y luego arrojo los dvd sobre el sofá.
Hay un intruso cerca de la casa – Explico. Las palabras se entrelazaban, tenía los ojos negros y muy abiertos – Alice cree que es el vampiro rebelde, y me está llamando. Esta sola y esta podría ser nuestra única oportunidad. Tengo que ayudarla. Si te quedas en la cabaña, ella podrá ver que estarás a salvo. Yo volveré pronto.
Dicho eso se fue, la puerta se cerró detrás de él.
No sabía que hacer y los nervios me hacían caminar de arriba abajo en el escaso espacio de la sala. Edward no me dejaría sola si no fuera seguro, al menos no si Alice no lo hubiera visto, pero yo no era la única que podia sufrir daño. Alice estaba sola en este momento. Incluso con la velocidad a la que Edward podia regresar a la casa, ¿Y si no fuera lo suficientemente rápido? Debería llamar a los demás en Seattle y traerlos de vuelta aquí… ahora…
Primero note el frio, luego el olor, luego el hormigueo de la piel de gallina que no tenía nada que ver con la temperatura. Cada una de estas cosas me llamo la atención en cuestión de segundos, la piezas encajaron cuando deje de caminar.
No estaba sola.
No hubo tiempo de reaccionar antes de que una mano helada cubriera mi boca y una voz me susurrara – No grites.
Levante la mirada hacia el espejo sobre la chimenea y me encontré con unos ojos muy rojos.
