Está historia se desarrollla dos años después de que Adam accediera a los poderes de Grayskull por primera vez.
En una selva oscura en la zona sudoeste del Hemisferio Luminoso, un pequeño cachorro de Tigre Verde era perseguido sin descanso por un manada de Dylinxs con sed de sangre. El pobre cachorro había sido testigo de la mayor tragedia de su vida hace una semana y lleva huyendo de los perpetradores desde ese momento.
Hace una semana.
Las tensiones habían llegado a su límite, el odio mutuo que alimentaba a ambos grupos ya no podía ser contenido, tan solo faltaba una excusa por mínima que fuera para empezar la matanza. Y esa excusa llegó cuando el cachorro se acercó demasiado al territorio enemigo ignorante de lo que estaba por venir.
En cuestión de nada una manada entera de Tigres Verdes se enfrentó en cruento y visceral combate contra una manada rival de Dylinxs. Todo la zona de la jungla se empezó a llenar de la sangre que estos grupos de bestias se empezaban a matar entre si, con el pequeño cachorro mirando horrorizado el como transcurría la matanza mientras trataba de encontrar a sus padres para que lo protegieran de los Dylinxs.
Por desgracia para el cachorro su manada estaba perdiendo la batalla, y conforme más se extendía, más Tigres Verdes morían superados cinco a uno por los Dylinxs. Cuando por fin logro encontrar a sus padres tuvo que mirar entre lágrimas el como su madre yacía muerta en el frío suelo y su padre apenas y estaba respirando. Entonces los Dylinxs responsables lo vieron y lo atacaron sin dudarlo para así acabar con el último miembro vivo de la manada.
Para su fortuna su padre se volvió a levantar al ver a su hijo en peligro, y con las últimas fuerzas que le quedaban se puso en medio de los Dylinxs y su cachorro al tiempo que le daba una última mirada a su hijo y con una lágrima cayendole del ojo le decía una única palabra: "¡Corre!".
Actualidad.
Desde ese momento el ha estado corriendo, cumpliendo el último deseo de su padre. Por desgracia los Dylinxs que mataron a su familia y a toda su manada estaba empeñados en borrar a todo Tigre Verde de la región de la existencia, por lo que no habían parado de perseguirlo durante toda aquella semana sin descanso o misericordia.
Al cachorro le costaba respirar y ya empezaba a nublarse su visión del cansancio, pero sabía que no se podía detener o de lo contrario estaría muerto. Su única esperanza era perder a los Dylinxs o que viniese alguien a rescatarlo. Y fue en ese mismo instante que sin saberlo se estaba acercando a un barranco que se encontró con el aquel que le cambiaría la vida. O mejor dicho, se estrelló contra quién le cambiaría la vida y lo hizo caer por el barranco junto a el.
Por fortuna el barranco no era tan profundo ni muy recto, permitiendo que ambos se deslizaran por la vertiente, pero aún con esas dolió. Al instante la persona que el cachorro había golpeado por accidente se levantó mientras se sobaba la cabeza por el duro golpe. Era un joven Humano de piel caucásica de quince años, vestía una camisa sin mangas blanca debajo de una chaqueta rosada con un tono de rosa más oscuro en la parte inferior de la misma, un pantalón de un morado muy oscuro y un cinturón con un bolsillo incorporado, traía también botas marrón oscuro, un arete de diamante rosa en su oreja derecha y llevaba su largo cabello rubio sucio recogido en una cola de caballo corta. También llevaba a su espalda una espada cubierta en vendajes de tela blanca.
— ¿¡Estás bien ahí abajo, Adam!? —Quiso saber preocupado otro Humano.
Este tenía la misma edad y tenía una piel oscura, vestía una camisa de manga corta azúl debajo de un chaleco café oscuro, llevaba pantalones negros y botas marrón, traía el cabello negro y corto y llevaba consigo un machete y un bordón en su cintura atados a su cinturón de color gris.
— ¡Si, Dakon, estoy bien, tan solo que no se que me golpeó! —Respondió Adam antes de percatarse quien había sido el que lo golpeó—. ¿Un Tigre Verde, que hace uno por aquí?
— ¡Cuidado Adam, los Tigres Verdes son muy agresivos y atacan a la mínima provocación! —Le advertía Dakon.
— ¡Es tan solo un cachorro, y está muy cansado y herido! —Explicaba Adam levantándose y cargando al cachorro en sus brazos—. ¿Que habrá ocurrido para que terminará así?
En eso Dakon oyó como algo se acercaba detrás de el y se aparto justo antes de que aparecieran los Dylinxs, quienes ignoraron a Dakon por estar concentrados únicamente en el cachorro. A Adam le aterró ver a tantos Dylinxs acercándose hacia el, fue entonces que recordó que los Tigres Verdes y los Dylinxs se odian a muerte haciendo que uniera los puntos y se diera cuenta que la vida del cachorro estaba en peligro. Fue en ese momento que sus instintos protectores se activaron, no iba a permitir que un cachorro inocente fuera brutalmente asesinado por bestias sedientas de sangre, por lo que empezó a correr dentro de la selva para horror de Dakon.
— ¡¿Adam, que estas haciendo?! —Quería saber un angustiado Dakon—. ¡Por la Diosa, sabía que acompañarlo a este lugar era una mala idea!
Entonces fue corriendo detrás de ellos con la esperanza de alcanzarlos antes de que los Dylinxs los matarán.
Adam corrió por varios minutos antes de por fin perderlos entre la flora del lugar, entonces aprovecho el momento y se metió dentro de una cueva en dónde procedió a rasgar las mangas de su chaqueta para usarlas para vendar las heridas del cachorro.
— Muy bien, si tenemos suerte no nos encontrarán —Decía Adam tras terminar de vendar al cachorro.
Para su mala fortuna no tuvieron suerte y fueron encontrados por los Dylinxs, quienes se lanzaron sobre Adam por haber ayudado al Tigre Verde, así también con el cachorro, a quien empezaron a morder y arañar con sus garras para matarlo.
— ¡Dejenlo, desgraciados! —Grito Adam con furia mientras el también era atacado y luchaba por llegar donde el cachorro.
A Adam no le importaba lo que le pasará, tan solo quería salvar al Tigre Verde. Y tras mucho forcejeo logro quitarse de encima al Dylinx que lo estaba atacando, y sin pensarlo dos veces retiro al cachorro de las garras de los Dylinxs y lo abrazo para usar su propio cuerpo como escudo Humano, sufriendo la furia de los Dylinxs, quienes lo estaban desgarrando sin piedad.
Justo cuando parecía que los Dylinxs lo iban a matar fue cuando Adam agarro su espada en la espalda y la apunto al cielo.
— ¡¡¡¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!!!! —Grito Adam haciendo aparecer un rayo que lo transformó y al mismo tiempo llamo la atención de Dakon y lo hizo correr hacia la dirección del rayo—. ¡¡¡¡YO TENGO EL PODER!!!!
En un parpadeo el Príncipe Adam se había vuelto más alto, con mayor masa muscular y una complexión facial diferente, también su ropa había cambiado, ahora vestía una coraza gris con pectorales esculpidos y un símbolo con forma de "H" fusionada con una "M", así como pantalones rojos, taparrabos y botas de color marrón oscuro, así también unos brazaletes dorados en sus muñecas. Ahora el era He-Man: El Hombre más Poderoso del Universo.
Pero algo que había sorprendido incluso a He-Man, y es que el cachorro también se había transformado. Ahora era mucho más grande que los Dylinxs, hasta el punto de que He-Man sentía que bien podría montarlo como si de un Unicornio Amarillo se tratase, también tenía una armadura roja y un casco rojo con colmillos esculpidos en el.
— ¡¡¡¡YO TAMBIÉN TENGO EL PODER!!!! —Grito el Tigre Verde para sorpresa de He-Man.
— ¿¡Puedes hablar!? —Pregunto estupefacto.
— ¡Ahora sí! —Respondió el Tigre Verde—, ¡Pero lo único que importa ahora mismo es matar a estos hijos de puta, por mis padres y mi manada!
Y se lanzó para tener su dulce, dulce venganza, y He-Man también se unió a la lucha. Un rato después llegó Dakon a la cueva, y lo que vio ahí fue a todos los Dylinxs descuartizados por todo el lugar y a Adam recostado y lleno de heridas en una pared con el cachorro en sus manos.
— ¡¿Que pasó aquí?! —Quiso saber.
— ¡Tan solo llama por primeros auxilios para el cachorro! —Pedía un seriamente lastimado Adam.
La ayuda eventualmente llegó. Y una vez en Eternos Adam recibió una regañada monumental por parte de su padre por haberse ido a un lugar tan peligroso y haber corrido tanto riesgo por un Tigre Verde. Pero el caso es que a Adam no le importaba lo que le dijera su padre, a sus ojos hizo lo correcto. Al ver que ya no tenía un lugar al cual llamar hogar, Adam acogió al cachorro para que viviera a partir de ahora con el, convirtiéndose así en su compañero animal. Desgraciadamente los traumas de lo vivido habían afectado profundamente al cachorro, provocando que tuviera miedo de todo, provocando que fuera llamado Cringer por Teela a manera de burla, eventualmente llegando el mismo a aceptar ese nombre como el suyo propio a pesar de no gustarle a Adam.
Sin embargo había otro tema con respecto a Cringer. Debido a haber sido imbuido por el Poder de Grayskull, el ahora podía hablar e incluso tenía una forma empoderada como Adam, en dónde su personalidad se invertía 180 y se volvía un imprudente caballero de sangre sin miedo. Sobra decir que a partir de ese momento el acertadamente llamado Battle-Cat acompaño a He-Man a las batallas como su fiel montura.
A pesar de haberlo perdido todo, Cringer había encontrado un nuevo hogar, con gente que lo quería y que el también quería, sobretodo aquel joven quien lo rescató y le dió el poder para pelear y vengar a los suyos. No importaba que pasaría de ahora en adelante, Cringer nunca abandonaría a Adam y siempre estaría ahí para el de la misma forma en la que Adam estuvo ahí para el, y eso nada lo iba a cambiar, absolutamente nada, pues Cringer defendería con uñas y dientes a su nueva familia hasta el día de su muerte.
